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8.4.26

Hablando de un NO lugar muy grande


Admitir que existen un sitio llamado "El de los NO Lugares" es complicado, pues en realidad no es un sitio vacío, sino el lugar de todos, por no haber diferencias y estar allí todos como esperando a no se sabe bien qué, por ser todo como un gran aeropuerto en donde todos llegan y se van, no permanecen, no sabe nadie de donde es el otro y a donde va cualquiera de los que observa en sus deambulares por los espacios.

La "procedencia" es importante, el "destino" también es imprescindible incluso para ser felices. Necesitamos saber desde dónde venimos y hacia dónde nos queremos marchar, qué hacemos allí mismo permaneciendo. Y en estos lugares tan temporales y extraños, nadie puede ser revolucionario, líder, gente de nada, pues todo es excesivamente temporal.

Todo es anónimo desde el silencio aunque haya mucho ruido. Nadie quiere hablar en serio, pues todo es tránsito. 

Es como un decorado de mierda, para hacernos creer que ese lugar existe de verdad, aunque todo sea de cartón piedra, aunque nada de lo que allí vemos sirve para algo, que no sea para engañarnos y entretenernos. 

Un aeropuerto es como una gran estación temporal, pero a lo bestia pues se imagina cada uno que se va a una gran distancia. No acudes al aeropuerto para recorrer en tu vida un paseo corto, una salida escasa y cercana. Se va para aprender nuevas cosas, para atreverte con nuevos paisajes de la vida, para creer que es posible vivir otras vidas, aunque en realidad solo vives la tuya. 

Si algo extraordinario sucede en un lugar de estos, de los que llamamos "NO Lugares" enseguida te trasladan a otro lugar, te cambian de escenario, te llevan a un lugar de verdad, para que dejes de estar en la ilusión. Para que te asientes y vuelvas a la normalidad.

Un aeropuerto es un lugar de paso. Puedes ir de un lugar a otro, de una vida a otra, de la vida a la muerte.

7.4.26

El conejo de Donald Trump, es peligroso


Incluso en las guerras más salvajes, las formas deben mantenerse, incluso ante las violencias más torpes e idiotas, los que gobiernan las decisiones, deben comportarse como adultos y saber qué tienen entre manos.

La lista de improperios absurdos del que se cree el Gerente del Mundo Mundial, capaz de comenzar guerras y matar a miles de personas sin motivo, es tan abundante, que incluso yo ya sospecho que muchos de ellos están creados artificiales, y nada puede ser tan verdad como bruto simula.

Ayer el famoso Donald Trump aparecía en el balcón para celebrar la Pascua, acompañado de su esposa y de un conejo de peluche. Está en guerra y además, en sus palabras delante del conejo, lo vuelve a recordar, hablando solo de "su" guerra. 

Los que se dedican a mandar, a gobernar, a dirigir, deben comportarse como adultos siempre. Yo les pediría que también se comportaran como seres humanos, abandonando su interior animal para su intimidad, y no para destrozar el mundo. Pero eso es mucho pedir.

De momento, los insultos, sus mensajes en Redes Sociales, sus imágenes con conejos, sus bailes de locuras, denotan que hay un problema muy serio en el fondo de su personalidad. Y es muy triste darnos cuenta que el mundo está dominado por el amigo del conejo.

A partir de lo que vemos, todo es posible, y eso es muy triste y descorazonador. Vamos al casos, desde el caos.

31.3.26

Viajar como obligación impuesta. De viajados a viajeros


Hay un sector que representa el diez por ciento o más de la economía española y en ciertas áreas es un monocultivo: en vez de inventar, recibir.

Los bares y restaurantes como punta de lanza se quejan estos días de que los efectos en precios y psicológicos de la guerra de Irán se están notando, entre eso y la bajada de temperatura están vacíos. Y la primera opción de escapada de Semana Santa en Zaragoza es ir a los pueblos como en los años ochenta, porque la mayor parte de nuestros padres no tenían la necesidad de viajar sino de cargarse de más obligaciones manteniendo el patrimonio de los abuelos que cobraban la perra gorda, muchos ni cotizaron. Cuando la vida les tocó, por trabajo o por su destino, por el contrario fueron personas viajadas.

Qué lejos nos quedan los viajes iniciáticos de los románticos, como el deliciosamente escrito de Goethe por Italia y el de los románticos franceses a España y la actual Marruecos. Cuando cruzaban los Pirineos, como los germanos y anglos los Alpes, pasaban al mundo de opereta de Carmen, a las tartanas por caminos de baches y las fondas o posadas de limpieza cuestionable. A los caprichos de Goya como poco, si no lo de más allá. Hoy al contrario, el norte de África y Península Ibérica dan lecciones de gastronomía popular y estado suficiente por el precio de los alojamientos, ser hospitalario es “su primera industria limpia” (a costa de su territorio).

Nuestros padres y abuelos vivieron en la hermosísima Calabuch de Berlanga y viajaron a la guerra como a un marine le encargan estos días no coger vacaciones y controlar, sin mirar una sola mezquita selyúcida, el Estrecho de Ormuz. Con que no les caigan drones ya cumplen como galeotes.

Mi abuelo materno vivió un tiempo en Tetuán y nunca me transmitió ni que hubiese un zoco especial y perfumado, una comunidad sefardí como nuestro origen descollante ni mezquitas o monumentos, ni siquiera artesanía, relevantes. Fue a lo que fue y yo fui a visitarla, no llevaba una guía de trenes ni de hoteles para atravesar la Península hasta Algeciras, comió y durmió lo que pudo y donde fuese, y me transmitió descripciones de cuarteles, barranqueras y rifeños. Y poco más haría Franco aparte de alguna recepción con vino fino con las autoridades locales que lo dirigió en su destacamento, como tampoco nos imaginamos al asesino serbio Gabrilo Princip dando una vuelta por Sarajevo antes de disparar contra Francisco Fernando.

La sensibilidad artística de Franco la entiendo limitada a salvar el Pazo de Meirás y ordenar la reconstrucción racionalista mudéjar de Toledo, el arco del Deán y la calle San Vicente de Paúl de Zaragoza llevándose por delante veinte palacios, que era lo que se llevaba entonces aunque Dominguín y Ava Gardner vivieran en su paraíso libertario.

Así nuestros antepasados fueron al frente y antes y después se turnaron los pastos sin fronteras de los puertos del Pirineo, bajaban a Pamplona a pasar un día y ver el ambiente para que Hemingway les robara el alma en una novela o se embarcaron a California y Argentina para no volver. Y un vez establecidos no les preguntes por si han ido a Yosemite ni el Perito Moreno, sino que sus pocas vacaciones las pasaban viendo Hollywood o chapoteando, no sabía nadar ninguno, en Mar del Plata con miedo montañés. O sea, yendo a Salou o Peñíscola al 90%.

Los viajes culturales iniciáticos, para recorrer catedrales o parques nacionales, los hacían Byron y cuatro más porque en España los de la Generación del 27 solo subieron a Guadarrama. Los anglos en su año sabático a la salida de Eton y antes de Oxford, muchos con lacayos y preceptores que pasaban los Pirineos y Alpes por sendas de pastor en macho y con las calesas desmontadas. Una vez en Bielsa o Aosta las recomponían para visitar.

Otros no viajeros, militares aparte, se desplazaron porque tenían un concepto del viaje como rogativa, como peregrinos poseídos por una fe o promesa dada. Vestían capas con el emblema del destino (la concha jacobea no se pesca en Jacetania) o, si iban de Aragón a Roma y Jerusalén –del mismo modo que hasta en Bosnia se pone el apellido Hadji, el que ha ido y vuelto a La Meca- recibieron el apelativo de romeros. Entonces el que doblaba a Eastwood, el gran Constantino Romero, es que descendía de uno de su pueblo especialmente inquieto.

En Japón sucedía lo mismo: alcanzar el santuario de Ise desde Nara entre cerezos en flor y cataratas o hacer la ruta de los templos de Shikoku implicaba tomar hábitos blancos. Era para iluminati, no necesariamente para “pijos” de la aristocracia y alta burguesía.

Quien más quien menos de la tribu que fuera conocía los relatos orales pasados de generación en generación de sus respectivos Odiseo, se les transmitía la obligación de la hospitalidad ante el extraño “de buena voluntad”. Tantos noviazgos y relaciones interrumpidos por el golpe de timón de la inconformidad hubo que se hacían rogativas y encargaban misas antes de empezar los viajes para preservar a los aventureros, se ponían efigies pequeñas a San Cristóbal en cada curva.

Hoy los accidentes son especial caldo de cultivo para conocimientos accidentales que dan lugar a relaciones cruzadas como en los viajes se conoce a almas gemelas y se discute con el amigo con quien compartes habitación, que pasa a presunto.

Ni Napoleón cruzo y conquistó el mediterráneo gracias a compañías de cruceros, ni según la mentalidad de Pizarro éste visitó Cuzco como Cortés no lo hizo con Tenochtitlán, y solo inquietos gourmands como Erasmo de Rotterdam al que le iba el buen morapio, dicen, fueron precursores de la actual sociedad de culos de mal asiento por querer recorrer Europa de universidad en universidad como catedrático. Precursor de Montaigne, los pintores y literatos del Barroco aragonés y español no tuvieron esa mentalidad cuando daban el salto de Nápoles a Roma para educarse artísticamente, sino que residían en colegios para estudiar los restos romanos sin pasar por los filtros de Mantegna o se tiraban como Cervantes, varios años de imaginarias.

Hoy cada crío de familia no hace falta que de clase alta es Erasmo haciendo ídem, es difícil distinguir a los romeros y resto de visitantes de Jerusalén, todos haciendo idéntico ruido pero con tres misas diferenciales, y se cuentan por millones los conquistadores anuales de Cuzco.

Pionero en los viajes introspectivos desde Humboldt, el turismo alemán nos redescubre permanentemente Aragón: en los 90 fue el Matarraña, hoy como destino de floración único en Europa.

El resto, viajamos como los antiguos comerciales, sin guías y con el libro de contabilidad de pérdidas y ganancias, vendiendo nuestra mercancía: contarlo luego. Ni peregrinos ni gentleman travellers, con la vista en el libro de cuentas y no en el de oraciones y paradas obligatorias, estaciones, de cada Rocío.

Midiendo el tiempo, con el guía pautando, bajo el cálculo porque todos somos del signo de Mercurio, hemos perdido la relación no productiva con el tiempo, la que trajo el románico lombardo, que tuvieron los romeros. En eso nos hemos convertido, en aprovechateguis del tiempo de ocio.

Todo este texto lo resumió mucho mejor un aragonés, el siciliano Battiato. Por no salir de Franco.

Nomadi che cercano gli angoli della tranquillità
nelle nebbie del nord e nei tumulti delle civiltà. 
La troverai, fuori città alla fine della strada.

31.03 Luis Iribarren

27.3.26

Escribir diarios es una medicación sin efectos secundarios


Leo que cada vez somos más los que intentamos escribir diarios personales, desde diferentes modelos. También los hay artísticos, como esos Libros de Artista que son expresiones en grafismo personal.

Pero algo me martillea los sesos. No tengo claro si el final de un diario es que no se lea nunca o al contrario hay que escribirlo pulido y abrillantado por si alguien te lo lee.

En este segundo caso la censura personal se impone y eso jode. Pero el final de todo escrito es ser leído, al menos por el escritor. Y a la vez, un Diario del tipo que sea, no soporta nada bien la auto censura.

Esta ventana la leéis pocas personas, incluso dudo que todos los que lo leen sean personas de verdad, pero tal vez lo correcto sería seguir escribiendo sin publicitarlo en las redes para que se lea poco.

Yo ganaría en libertad y perdería en lecturas. Que la verdad, creo que es igual tener diez que una. Con perdón si tú eres de los diez. O lo que parece lo mismo. Es mejor una visita de verdad que 1.000 de mentira.

Así también quien caiga de la locura y se ponga a leerme tendrá la garantía de que su lujo enfermo es mayor, pues es menos consumido.

Los diarios en realidad no siempre son diarios, muchas veces son semanales o ratos de ausencia mental que empleamos en interiorizarnos en busca de nuestra basura para limpiarla hacia fuera.

Publicarlo es como la acción de vaciar la papelera del ordenador. Te quedas como muy a gusto. Aunque a veces los Diarios sean bellos.

24.3.26

Economías entre Corea del Norte y Corea del Sur


En esa economía social o sociología histórica que podemos analizar sin profundizar mucho, para intentar respondernos sobre los motivos por los que unas sociedades triunfan y otras se empobrecen, una de las primeras dudas que nos surgen es adivinar por qué algunos países fracasan a lo largo de la historia, otros se hacen con un nivel de vida aceptable, o incluso otros alcanzan el poder más elevado y luego lo pierden, por lo que debemos admitir ya de entrada, que ser una gran potencia es temporal, o que no se sabe bien todos los motivos que nos llevan a ver, ante la historia, porqué unas sociedades fracasan y otras triunfan.

Esto sirve para países, sociedades o empresas. Equipos deportivos, familias o grupos, salvando las enormes distancias que hacen funcionar los diferentes tipos de grupos de personas.

Es verdad que habitualmente nos respondemos con lo que nos parece más obvio visto de forma simple, pero no es sencilla la respuesta, pues siempre la sucesión de errores es más importante que cualquier otro concepto que nos pueda parecer real. Y aquí es donde entran las instituciones, las formas de gobernar, de gestionar o de entrenar.

Si suprimimos las condiciones extremas de habitabilidad en algunos territorios, todo lo demás son consecuencias humanas, decisiones humanas. 

Hoy, por poner un ejemplo, vemos a un Irán empobrecido en su PIB por habitantes, pero fue en esa misma zona la inmensamente importante ante la historia de la humanidad civilización persa, fue Persia. Fue líder mundial y hoy es pobre, aunque posea mucha energía del petróleo y gas para vender.

España o Reino Unido dominaron el mundo. Italia creó el Imperio Romano. Ni sus ascensos tuvieron nada que ver con sus condiciones como territorio, ni tampoco la tuvieron para su fracaso como líderes mundiales.

Son las instituciones de cada momento de la historia, —es decir, lo que nos damos como sociedad para estar funcionando—, los que logran los éxitos o fracasos. Mucho más incluso, que los sistemas políticos o económicos que nos damos para funcionar. China sin dejar de ser comunista y una dictadura, pasó en pocos años de ser un país tremendamente pobre en el siglo XX a un país pionero en tecnología y cabeza de una economía y un crecimiento casi brutal. Hay varios ejemplos más.

¿Cuál es el motivo real de que Norteamérica sea muy rica y potente, y en cambio no lo sea Argentina, Chile o México? Incluso hay ciudades entre los EEUU y México, que están divididas por una frontera, y son totalmente distintas en su grado de confort, de economía, de sociedad. Por ejemplo, Nogales Norte (Arizona) y Nogales Sur (Sonora).

Dos ciudades con diferentes instituciones y con resultados muy diferentes, aunque hayan partido del mismo origen y sus condiciones geográficas, estratégicas, sean iguales.

Otro ejemplo muy sencillo de explicar es Corea. En él, vemos lo que puede suceder por no tener unas instituciones capaces, actualizadas, y cerrarse internamente a base de ir sumando errores de planificación social. 

Si analizamos la situación inicial de Corea, en los años 50 del siglo XX, vemos que el PIB per cápita era muy similar entre las zonas del Note y del Sur o incluso algo mayor en el Norte. En aquellos años Corea del Norteestaba más industrializada (herencia japonesa) y tenía más recursos minerales En cambio Corea del Sur era un territorio más agrario, con más dependiente de ayuda exterior y hasta finales de los años 60, Corea del Norte iba por delante en las cifras económicas.

Tras la división en dos países al finalizar la II Guerra Mundial empezaron las divisiones de las instituciones coreanas. Una mitad, la norte, dependía de la URSS y China. Y la otra mitad, la del Sur dependía de los EEUU. Antes todo el territorio era una colonia de Japón. Por eso se dividió, como sucedió en Alemania.

Tras la finalización de la Guerra entre las dos Coreas con diversos apoyos de otros países, Corea continuo desde 1953, dividida. Hasta la fecha de hoy. Son ya claramente dos países diferente que tras 70 años divididos, han evolucionado de muy diferente manera. Pero parten de la misma civilización, cultura, historia y territorio o condiciones naturales de vida para poder crecer o no. Solo las diferencia las instituciones creadas en estas décadas. 

Y esto lo señalo sobre todo para esos miles y miles de ciudadanos de todo el mundo, que dicen y repiten que la política es una mierda, que sobran los políticos, que estaríamos mejor funcionando sin una clase política. 

Corea del Norte se encerró, se aisló del mundo. Y Corea del Sur se abrió con sistemas educativos abiertos y plurales hacia un capitalismo dirigido a la exportación. Corea del Sur empezó a recibir ayudas masivas desde los EEUU, mientras que Corea del Norte con ayudas puntuales de la URSS o China creyó que era capaz ella sola de asentarse en su libertad. La diferencia no era solo de modelo entre comunismo y capitalismo, sino de decisiones sociales como la educación, la industria, las relaciones con otros países.

La productividad era tremendamente distinta entre modelos industriales motivadores o rígidos, tanto en cantidad como sobre todo en calidad e innovación tecnológica según las décadas. Corea del Norte siguió intentando dominar mercados de industria pesada, armamento o maquinaria, una agricultura colectiva y utilizando el carbón como energía basa. En cambio, Corea del sur sin dejar la agricultura abierta como elemento importante en las primeras décadas, se inició en unas industrias textiles que exportaba. Eran los años 60 y 70. Todavía no había explotado las diferencias.

Ya entrando en los años 80 a 90, Corea del Norte siguió mejorando su industria, pero con un ritmo modernizador lento y una clara dependencia ya, de una URSS todavía más lenta. Empiezan a diferenciarse los datos económicos, con una Corea del Sur que da cambios hacia industrias químicas, astilleros, electrónica y servicios. 

En los años 90 vino una crisis de sequías, el colapso de la URSS, la agricultura planificada en Corea del Norte no supo dar respuesta a los nuevos retos, y la economía se convierte casi en una locura sin reglas. Su industria se volvió obsoleta mientras que Corea del Sur abrazó la tecnología de los semicondutores, la electrónica de consumo para la exportación, la industria naval y una clara apuesta por la I+D.

Hoy Corea del Norte se basa en sistemas industriales militares, la minería y una agricultura muy planificada para su propio consumo. Y a su vez Corea del Sur ha girado hacia una industria de exportación con un alto valor añadido. Entre exportar coches o software y exportar misiles o carbón, los valores añadidos son tremendamente distintos. Las diferencias de PIB entre ciudadanos son brutales. Podríamos hablar de un PIB por habitante en Corea del Norte de unos 1.500 dólares año, mientras que en el caso de Corea del Sur hablamos de unos 45.000 dólares año. 

Julio Puente

23.3.26

Reconfiguración del Poder Global en 20250


Nos lo imaginábamos desde la última década con los cambios ideológicos del mundo actual de este siglo XXI, es decir, lo veíamos venir. Pero tras el estallido de la guerra en Irán, antes en Ucrania y luego en Gaza, sabemos ya sin duda que existe en este siglo XXI una clara reconfiguración del Poder Global.

Han saltado por los aires todos los organismos internacionales que nos habíamos dado a partir de 1945 en el mundo, para intentar evitar una nueva Guerra Mundial. En estos momentos de principios de 2026, ya sabemos que nada está funcionando, que las normas internacionales, las Leyes de Guerra internacional, no sirven de nada pues no se cumplen por parte de ninguno de los que incitan los conflictos y los que lo sufren se ven obligados a utilizar el “Ojo por ojo, diente por diente”.

Sin organizaciones mundiales capaces de hacer cumplir las Leyes, todo es un mundo selvático, en donde el más fuerte militarmente o por sus condiciones estratégicas, es el que impone sus condiciones aunque sean inhumanas, fuera de todo tipo de control humano, aunque sean humanos los que deciden utilizar las máquinas de guerra.

En estas tres semanas de guerra en Irán han sucedido tantos conflictos gravísimos por su importancia y por la zona en donde se producen, que resulta complejo imaginar meses de guerra y las formas en que esto afectará a todo el mundo durante meses y años. Hablamos de energía, de infraestructuras, de invasión de Líbano, destrucción de Gaza, de Irán o de cambio de paradigma de todos los países del Golfo Pérsico o de Oriente Medio.

No es una guerra de religiones, tampoco es solo una guerra energética, ni tan siquiera una guerra de autodefensa o de genocidio para lograr más territorio. Es todo eso, más una clara reordenación del poder mundial, de que de esta guerra salgan grandes países ganadores y grandes países perdedores.

Hay un solo gran país involucrado directamente. Los EEUU, impulsados por un Israel que juega por otros motivos. Y aunque los EEUU están desde el principio intentando que entran tanto Europa como China, Arabia Saudí o Turquía en el conflicto, saben ya todos estos actores, que de momento lo más lógico para ellos y para el mundo, es mantenerse al margen.

Y llegando a este punto tan conflictivo por lo que ya afecta y afectará a todo el mundo la guerra en Irán y Líbano de momento, y ante la imposibilidad real de poder negociar con nadie tras matar a todos los líderes de Irán, solo cabe preguntarse quien podría ganar esta guerra. Y el único que aparece es EEUU como ganador o como perdedor. O lo que puede parecer un contrasentido, ganar esta guerra puede ser perderla.

Ganar y que esa victoria tenga sentido positivo en el medio plazo supone derrocar todo el sistema de gobierno de Irán, entrar en una democracia tipo occidental pero a su vez reconstruir el país para que no caiga esa democracia en pocos meses al tener que vivir sobre las miserias, y eso supone un tremendo esfuerzo económico que si lo soporta solo los EEUU les afectará muy negativamente, mientras otros actores mundiales observan desde la ventanilla y se frotan las manos.

En el caso de una rendición de Irán, de su sistema político, el trabajo de los EEUU y de sus vecinos tendría que ser tremendo, aunque no tuvieran que pagar con la ayuda de Europa y ciertos países de la zona. Volveríamos a asistir a un crecimiento lógico de China que simplemente observaría como invitado estratégico.

Hoy los conflictos bélicos no son solo militares. Son sobre todo económicos y tecnológicos, y es aquí en donde los posicionamientos y los silencios logran hacer ganar a quien simplemente no interviene. Y en este siglo XXI es posible que vayamos a un escenario de posicionamientos con una inestabilidad casi crónica de grandes grupos, pero con un cambio claro de los liderazgos económicos, estratégicos y tecnológicos.

Asia saldrá reforzada, no solo China sino también India e incluso Turquía y algunos países menores de la zona del sur. Los EEUU pagarán muy caro el declive reforzado por un Donald Trump rodeado de incapaces de entender la historia, y que puede ver peligrar el valor del Dólar como moneda de referencia. Y Europa está en esa incertidumbre ya acostumbrada, sin definir si quiere estar o simplemente prefiera no estar, con todas las consecuencias que tienen cualquiera de las dos posturas.

Nos queda Rusia, y sus decisiones hoy estancadas en el frente de Ucrania, otro gran error de este inicio del siglo XXI, del que son responsables Europa y Rusia. Nunca debería haber estallado esta guerra que no es regional, aunque lo parezca.

Todos estos hechos ya reales nos llevan inevitablemente a pensar que en la mitad del siglo XXI el llamado Poder Global será muy diferente al del inicio de este mismo siglo. Y a la vez podemos afirmar que en la mitad de este periodo de 50 años, ahora mismo, no estamos en condiciones de poder adivinar quien saldrá ganando de estos conflictos bélicos y de reconfiguración mundial.

Podemos intuir un sistema global de poder más fragmentado, más regionalizado y más policéntrico, con varios centros de poder que competirán y cooperarán a la vez. Y se temerán entre ellos. Los conflictos bélicos actuales no están creando un solo frente global, sino varios teatros simultáneos. Ucrania y la seguridad europea; Oriente Medio y la guerra regional ampliada en torno a Israel, Palestina, Líbano, Irán y países del Golfo aliados o no; además de guerras persistentes en Sudán, Myanmar, el Sahel o Haití.

Los conflictos de 2026 están acelerando los movimientos estratégicos y económicos sobre los ejes tecnológicos, de materias primas, de cambio energético. Las guerras actuales no solo destruyen; también están redistribuyendo inversión, alianzas, industria militar y cadenas de suministro. Los actores serán los EEUU, China, India, Rusia, Oriente Medio, Europa y “los Sur” de América, África y Asia. No he nombrado a Turquía no por no ser importante sino por no sabe a fecha de hoy si colocarla hacia Europa o hacia Oriente.

Ese Nuevo Mundo de mitad del siglo XXI será más duro y complejo, porque la competencia incluirá menos universalismo y globalización y más coerción entre los diversos bloques. Más sanciones, tecnología, chips, energía, rutas marítimas, minerales, ciberataques, inteligencia artificial y nuevo armamento de precisión. No veo un “Gobierno del Mundo”, sino una mezcla de bloques flexibles, rivalidades persistentes y pactos tácticos. Y una reconfiguración de los modelos de Control Mundial, tipo ONU, Tribunales, OTAN, Comercios internacionales, etc.

Países como India, Turquía, Brasil o Sudáfrica y sus posicionamientos en uno u otro Grupo de Poder, pueden inclinar la balanza de quien gobernará el mundo con más capacidad, a partir del año 2050.


Julio Puente

21.3.26

Huelga General en el País Vasco y Navarra


El 11 de marzo de 2026 tuvimos (tuvieron) una Huelga General en todo el País Vasco y Navarra, aunque casi no se haya dicho nada en los medios de comunicación. 

Solo fue un día, realmente unas horas de mañana y algo de tarde, excepto en organismos públicos en donde se cerró todo el día, con dos manifestaciones en Bilbao, una de ellas MUY dura en esta ciudad y muy numerosa.

La huelga era contra el empobrecimiento, a favor de un SMI de 1.500 euros al mes, tras la brutal subida de los alimentos antes de la actual guerra en Irán, en Oriente. 

Se daban datos de unas pérdidas reales de un 15% de poder adquisitivo en muy pocos años. Y se explicaban hasta 11 puntos que motivaban esta jornada de Huelga General.

Pero voy a ir a la violencia. Tremenda en algunos momentos. Se atacaron varias tiendas importantes del centro de Bilbao, se entraron en las tiendas a romper todo lo que había en su interior, tirando los productos al suelo, etc. 

Y algunos escaparates recibieron no una pedrada sino una docena en cada cristal, con la violencia que vemos en la imagen. 

A su vez numerosas tiendas que estaban abiertas fueron obligadas a cerrar y luego a sus cerraduras le pusieron pegamento o similar, para impedir abrirlas sin la intervención de los cerrajeros.

No dar nota e información de todo esto es también violencia. A veces se nos trata como a niños, creyendo que ocultando la realidad a la sociedad se logra tapar los problemas. 

Es cierto que estos temas son contagiables, pero debemos conocer lo que somos, los comportamientos de todas las partes, y admitir que la vida no siempre es maravillosa, que hay conflictos, aunque los tapemos.


20.3.26

Irán Aragón en la Baja Edad Media. La Esperanza en el Redentor


¿Quién es realmente Donald Trump, quién Netanyahu? No son cruzados que reconquisten ni la isla de los barriles de Irán, no se plantean la gestión ulterior de la venganza chií. Van a pedir que Putin nos abra el grifo del gasoil a los que no vemos claro lo del coche eléctrico a cuarenta y dos grados subiendo Monrepós pero, vaya, que también se quema gas licuado para atender a tanto enchufe (del machihembrado y del otro).

Después está el neo líder mundial que a tanta población representa, caballero de la cada vez más triste figura, que nos ha sorprendido con un giro más de su personaje. El demagogo Sánchez se nos ha vuelto trágico, pasando por sofista. Y desafiando desde el quietismo al personaje que lidera al gendarme americano y su única industria competitiva (si no consideramos el desfase de costes misil-dro iraní), se ha apuntado a una versión de sí mismo hija de Gracián.

Ahora Pedro se ha comido al Jefe del Estado Borbón y aparece en el contexto internacional como un famélico, austero y firme de espíritu alcalde aristócrata de los pintados por el Greco, y ha conseguido laminar con su quietismo la huida sibarita hacia delante de sus pícaros conseguidores de Ferraz, no de sus ministros. Ha reemplazado a Felipe the King, como jefe de Estados –éste que tenemos plurinacional pero ampliado a los hispanoamericanos- y descuella por su discurso seco que ha anulado el de la oscarizada Yolanda.

Pareciera que le ha salido un sarpullido de pundonor, apelando a los principios generales del Derecho violados en caso de conveniencia por el comercial yanqui que coincide con el Islam de la yihad en que el derecho solo es una ley del talión, espirales de revanchas entre pueblos y a poner más para su OTAN en que maneja la plataforma de pago. Manda la fatalidad y la pasión, manda tapar vida privada y su chorboagenda, la siguiente será Cuba que para eso es de allí su ministro. 

Están probando a comprar ayatolas y los del chándal de Venezuela, que son pocos y no como todo un pueblo, porque la algarada de no comprar al ejército cubano cuando entren los de Miami con sus vetustos títulos de propiedad de Miami y Marco Rubio se instale en el Hotel Nacional, obligará a que un pintor o un fotógrafo aún desconocido pero próximo a Goya la inmortalice. Será un ejército que, con carácter íntegro y aun con sus antecedentes de tribunal de orden público, engrosará idénticas filas de otro de una democracia tutelada, como ya probaron en nuestra transición.

Retrate o pinte el artista las caras descompuestas, maceradas por el ron, de la primera noche de persecución de castristas de la manta de abajo o anticastristas en La Habana... los de Cubanacán deben estar suplicando clemencia del pozo de donde saben que no mana ese tipo de agua, a la desesperada, después de envenenar la suya…

La retórica siempre gana. Perdieron Platón, los superhombres de Nietzsche, el Concilio Vaticano II, gobiernan siempre los inmorales y la República, ni la segunda, es ideal.

España, antes de serlo, congregó hasta expulsarlas a las tres religiones del libro. Más que mezcladas, y como bien reflejan los mercados medievales, vivían en barrios diferenciados: la aljama judía, la medina morisca y la ciudad cristiana, en convivencia separada y cada una con su concepción de la autoridad moral de sus dirigentes. Apartados de los cargos públicos los judíos por decreto, reservados los mudéjares a oficios manuales como hoy.

En ocasiones, como con las expulsiones judías en la Baja Edad Media en la Corona de Aragón o la de los moriscos del siglo XVII para evitar conexiones con el turco, aquello fue un cafarnaum (batiburrillo) por no tomarse la adecuada política de Rodrigo Díaz de Vivar: en cuanto les conquistemos, los moriscos trabajarán para los nuevos titulares de la tierra. 

No siendo hasta la expulsión de los de dos de los tres libros que en Castilla se urbanizaron las plazas mayores, mercados y cosos taurinos para que los estratos sociales se mezclaran. En la Corona de Aragón no tuvieron predicamento, los conventos franciscanos y las lonjas de mercaderes ya fomentaban cierta ligazón social por conveniencia.

Quinientos años después, el interior de Irán sufre en el altar sacrificial, está padeciendo una guerra civil con apariencia de exterior para que nazca cualquier otro gobierno fuerte estraperlista, incluso religioso, sin las capas ilustradas de la sociedad persa. Hecatombe, en griego sacrificar cien bueyes para calmar a los dioses, se está quedando pequeño como indicador del volumen del sacrificio.

Como en toda guerra, así nació la tragedia o se refleja en el cine de los licenciados tras la Segunda Guerra Mundial, guerras de Vietnam o Irak, los participantes de los ejércitos o clanes kurdos no sacrificados deberán encontrar nuevo trabajo como señores de la guerra en la siguiente que nos preparen para especular con el carburante.

Los aristócratas del valor seguirán siendo arbitrarios en cuanto que les den otra oportunidad, pues toda Europa recuerda –lo manifiesta la posición de Meloni- que la jubilación de los comandos especiales del ejército italiano fue la causa de su integración en los fascios, provocaron un caudillismo acrítico justiciero al que no le importa la gestión del día a día, cuyos componentes suspiran por el retorno de los hidalgos y vivir a la sopa boba.

Contra todo este proceso imparable, resurge el mesías quijote Sánchez como actor del heroísmo ascético, del no pasarán y la inacción, del no a la guerra. Hay una parte de la España central que ya se lo está valorando (o la gestión del buen alcalde de Soria, que es lo mismo… 

Que aprecia que no se descomponga como el rápido con el florete e inconsistente Macron (Francia y Rusia tienen una conexión de siglos), que le haya salido bien no presupuestar e improvisar por Decreto-Ley –no como sucede con los fríos y desconfiados sajones, que se ponen en todos los escenarios menos cuando todo falla, y les sale el vándalo-.

Sánchez no necesita ser trepa, aguanta todas las emboscadas, se rodea de ministros funcionarios de alto valor gestor, no lo veremos en un consejo de administración de una petrolera… Es el actor poliédrico y buen sofista con sus mil asesores, y muchos muy buenos o taimados, que le matizan como un coro griego. 

Podría ser peor, podríamos tener a un populista con bigote y fundación sediento de hincarse ante el combo USA-Marruecos cabreando a Argelia, a un líder nuclear que se comporta como el cuarto mosquetero, a un destroyer iluminati seguidor de lo último que te diga tu rabino poseído, el imam de Ruzafa o un legionario de Cristo.

La atea pero ortodoxia Rusia, la Tercera Roma con estilo propio y patrimonio ingente, se carcajea a mandíbula batiente porque las guerras se dan porque las quiere Dios. Del río hasta el mar.

18.03 Luis Iribarren

11.3.26

Se nos acaba la Verdad. Y disfrazamos la Mentira


Ya es incluso asumido, que la Verdad que vemos y leemos, la que nos quieren enseñar, la que compartimos entre todos, se acabó hace menos de un año. En realidad creemos que es la IA la que acabó con la Verdad, pero no es cierto. Siempre somos los seres humanos y el uso que hacemos de las herramientas, lo que modifica la historia de la civilización. 

Hoy tenemos la IA como nueva herramienta, también para las guerras militares, mucho más para las guerras económicas.

En realidad no desaparecerá la verdad, simplemente la esconderemos entre todos nosotros, la llenaremos de mentiras para que nadie sepa distinguirla entre la basura, jugaremos a ells y con ella para nuestros propios intereses. Deberíamos cambiar los 10 Mandamientos de la Religión occidental, y quitar la Mentira como el octavo mandamiento de Pecado Mortal.

Los deepfakes (los contenidos que como videos, imágenes o audios son mostrados mediante IA para mentir, imitando de forma realista la voz y los movimientos de una persona) se usan para la desinformación, los fraudes, la suplantación de identidad no consentida, con un uso de la IA generativa, que logra que la propaganda nos haga cada vez más complicado saber qué es verdad y qué es manipulación.

Ya no creemos por lo que vemos y nos muestran —y esto irá en aumento— sino por saber y creer quien nos lo cuenta. Será la única manera de defendernos de esas mentiras de IA. 

No veremos y creeremos lo que nos enseñan, sino quien nos lo muestra, para saber si ha pasado los controles que nosotros queremos admitir.

Eso no garantiza la verdad absoluta, pero sí al menos que si nos engañan, lo hará quien es similar a nosotros. Ojo, pues esto también tiene su peligro de división social.

Admitiremos comunidades de respeto propio, comunidades de creencia y asumiremos que estos nos engañaran menos veces, pues habrán filtrado lo que les llega. ¿Y lo harán siempre de verdad o también se dejarán corromper por el poder?

Solo nos queda aprender por nosotros mismos a defendernos, a distinguir, a ser capaces de ser críticos con lo que vemos, leemos o escuchamos, a base de aumentar nuestra alfabetización digital, visual, crítica con lo que nos dan masticado y empaquetado, aunque eso supongo un esfuerzo añadido si queremos conocer la verdad, estando menos manipulados.

El uso más rápido y eficaz de la IA para engañarnos es una de las realidades del momento. Si nos fijamos ahora en la Guerra en Irán, vemos que incluso los EEUU nos informa en tiempo real qué quieren hacer o decidir. 

No ya lo que han hecho, sino lo que quieren hacer. Y no solo para que lo conozca el enemigo, sino para que nosotros, tú y los millones y millones que lo escuchamos, tomemos partido.

Irán durante los primeros 10 días prohibió emitir imágenes de su país con los daños sufridos. Pero ahora ha descubierto que eso es negativo. Y ha cambiado, poniendo a periodistas propias, a ser posible mujeres, mostrando el sufrimiento, es decir, mostrando lo malos que son "los otros". No es todo IA, de momento, es uso de la publicidad a través de la imagen.

Tan importante es lo que dice un político con mando en plaza sobre una decisión muy grave, como que sus palabras lleguen a todo el mundo a través de las Redes. Comparado con otros tiempos históricos, esto parece tremendo, no solo por la no existencia de esos modelos de comunicación en el acto de guerra de otros tiempos, como por el uso que se hace ahora, para observar reacciones.

Donald Trump y/o sus asesores puede publicar en un momento una nota en sus Redes y a las dos horas publicar otra cosa totalmente distinta. ¿Cuál de las dos es mentira, manipulación? ¿Las dos? Y se lo dicen a toda la sociedad que lo quiera leer. 

Ahora es sencillo ver pequeños vídeos de ataques de unos contra otros, y escuchar gritos o voces en el ambiente. ¿Son ciertos? Y de serlo… ¿quien los envía y para qué finalidad? ¿Son todos y solo, con la buena intención de informar como los antiguos radioaficionados?

La guerra militar actual y no solo la de Irán, va acompañada de una guerra informativa digital extremadamente intensa. 

En el conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos, investigadores y periodistas han detectado una cantidad muy alta de imágenes y vídeos falsos o manipulados circulando en redes. Existen vídeos de videojuegos militares compartidos como si fueran combates reales e imágenes generadas con IA de ataques o explosiones además de imágenes desde satélites que han sido manipuladas digitalmente para mostrar daños inexistentes, u otros vídeos reales de anteriores conflictos antiguos, reutilizados como si fueran actuales.

Los análisis de verificación han detectado varios patrones diferentes, según vengan de un país o de otro. Hay redes afines a Irán que difunden imágenes exagerando daños a Israel o a bases estadounidenses, y vídeos de supuestas victorias militares que no se pueden verificar. 

Las redes proisraelíes o prooccidentales reutilizan vídeos antiguos de protestas en Irán para afirmar que el régimen está colapsando. Y existen también redes oportunistas o propagandísticas que es más complicado saber desde dónde vienen, con cuentas falsas o hackeadas, que publican vídeos generados con IA.

Y finalmente también hay redes coordinadas que imitan “periodismo ciudadano”, de personas civiles anónimas con nombres falsos. Incluso se han descubierto redes de cuentas coordinadas creadas específicamente al empezar los ataques para amplificar este tipo de contenidos. Y en estos casos, da igual de qué país del conflicto vienen, pues son múltiples.

El ciudadano tiene que adivinar si son falsas o reales, y a quien beneficia en apariencia lo que vemos. Pero admitiendo que quien lo hace, muchas veces, lo sabe hacer muy bien para que no se note la trampa con facilidad.

Los periodistas tardan horas o días en verificar lo que internet difunde en minutos. Algunos analistas hablan ya de una segunda guerra paralela, la guerra de percepción. Se quiere comunicar para que los receptores perciban de una determinada manera lo que se les envía. Ya no se trata solo de informar, sino también de que se perciba cocinado, lo que se les envía.

La consecuencia más importante es que ya no solo cuesta saber quién gana o pierde, también cuesta saber qué ha ocurrido realmente. Y sobre todo pensando en el Marcado de Futuros (una guerra económica) para saber en tiempo casi real qué está sucediendo, para apostar por un producto o el contrario en esas inversiones a futuro.

10.3.26

Cambia el orden mundial con la guerra en Irán?


La llegada del presidente de los EEUU a su segundo mandato en enero de 2025, ha arcado claramente el cambio de paradigma mundial. Se acaban las reglas de respeto entre países de forma clara, se vuelve a un clima bélico e incluso de chulería para demostrar quien quiere ser el “Chico” malo del colegio del mundo, mientras otros chicos observan, y… o se callan o utilizan la táctica de esperar el momento adecuado.

Estadísticamente se sabe que parece inevitable que cada 250 años cambien los ciclos en las civilizaciones del mundo. 

La última comenzó sobre 1800 con la llamada Revolución Industrial, que según países comenzó entre 1750 y 1820. Estamos pues en los que podríamos llamar estertores de ese periodo cíclico, de camino al 2050 que podría ser el punto de partida entre 2030 y 2070 según países, para adentrarnos en otro periodo cíclico, en las civilizaciones de los seres humanos. 

Como es lógico, todavía no tiene nombre, no sabemos bien de qué se va a componer.

El periodo que se está acabando nace a finales del siglo XVIII para terminar un mundo claramente artesanal y agrícola basado en la fuerza humana o animal, hacia un modelo industrial basado en las máquinas, el vapor, las fábricas, la huída de la población desde el campo hacia las ciudades hasta hacerlas crecer a tamaño que a veces se han ido de las manos en su planificación. 

Aparece el capitalismo industrial y a su vez el sindicalismo de los obreros, la lucha de clases, el inicio del estado del bienestar, los servicios públicos, los mercados comerciales, la producción en masa, las ideologías diferentes y un crecimiento de la población muy importante. 

Si en el año 1800 había en el mundo sobre mil millones de habitantes, en este posible final de ciclo de civilización estamos ya en los 8.000 millones de personas habitando el planeta.

Esa Sociedad Industrializada no nace a la vez y por igual en todas las zonas del planeta. 

Su implantación fue muy lenta desde el punto de vista actual, y podemos ver que duró sobre unos 150 años desde su inicio hasta que la revolución industrial se asentó en todo el planeta. Desde 1760 a 1910. 

Comenzó en Europa pero los EEUU tardaron unas dos a cuatro décadas en sumarse a ella, dependiendo de zonas de su territorio. Y aunque esta revolución como empezada e impulsada desde Inglaterra, un siglo después, ya cerca de 1900, eran Alemania y los EEUU los que lideraban ese cambio de civilización.

Si hablamos de los tiempos actuales, tenemos que entender tres cosas: la primera es que este cambio tampoco será globalizado a todo el mundo a la vez y al mismo tiempo, y que posiblemente quien la inicie en su liderazgo se vea superado en pocas décadas por otro actor principal. 

Para añadir un tercer punto importante. Las velocidades de globalización en este siglo XXI son tremendamente diferente a las del siglo XVIII; ahora todo es mucho más rápido y su contagio como cambio de civilización, no se parecerá en nada a la anterior. Os dejo un pequeño esquema aproximado de los diferentes cambios cada 250 años de esos saltos teóricos en nuestra civilización. Nunca son exactos, es lógico eso, pero sí aproximados.

En este inicio del siglo XXI estamos observando algunos síntomas claros de esa necesidad casi, de cambios en la civilización. 

La guerra de Ucrania afecta totalmente a Europa, lo que ya desde ese momento de su inicio muestras las debilidades de la Unión Europea. Al poco tiempo surgen los conflictos en aumento y vuelven las fricciones entre Israel y sus vecinos en el mundo árabe y de Oriente. 

La Crisis Económica de 2008 hace tambalear el Sistema del dólar en el mundo, y la confianza del capitalismo como modelo de funcionamiento. La Globalización ha llegado posiblemente muy lejos, robando la industrialización al mundo conocido como motor de esta época. 

Se llevaron de forma descontrolada empresas incluso estratégicas, a países pobres con la golosina del beneficio más rápido a base de la mano de obra más barata. 

Eso logra que estos países receptores aumenten de forma urgente su calidad en sus propios productos que hacen la competencia brutal a los países exportadores de fábricas y de modelos de industria y producción. 

Nuevas energías compiten hoy contra el petroleo, y el petrodolar empieza a sufrir en su asentamiento único, al empezar transacciones mundiales en otro tipo de moneda. 

Comienza la invasión de Gaza y empieza a resquebrajarse la ya débil Unión Europea, y finalmente en el 2026 se ataca Irán desde Israel y los EEUU, contagiando la violencia hacia todos los países de la zona, muchos de ellos artificialmente países ricos por el petroleo y por ser refugios de millonarios disimulados.

El momento elegido para la guerra en Irán es concretamente muy peligroso por la debilidad del sistema actual. Una torpeza que nos señala en manos de qué calidad de líderes se mueve el mundo actual.

Hay una crisis soterrada en la economía occidental, que ha ido sorteando los procesos de años anteriores a base de una burbuja en la creación del dinero que puede pinchar si algunos quieren. 

Hay un crecimiento brutal en los procesos migratorios por los efectos lógicos de medio mundo desatendido y que reclaman las personas ya informadas tener los mismos servicios por igual que el resto de seres humanos, y estamos asistiendo además al nacimiento y crecimiento rápido de la llamada Inteligencia Artificial que moverá los cimientos de decenas de profesiones y servicios. Eso sí: si es energéticamente sostenible la IA actual.

Con todos estos cambios y la evolución que vayan tomando a lo largo de este año 2026, podremos asegurar mejor si realmente es un cambio de ciclo Evolutivo o no. 

Si la guerra en Oriente Medio y Próximo se alarga en los meses, si afecta por contagio a más países, si los países tranquilos de la zona se convierten en polvorines, si los EEUU no es capaz de resolver satisfactoriamente el problema por él creado, si China y Rusia deciden pinchar los procesos o si la pequeña Corea del Norte hace de liebre en esta carrera hacia los cambios, será inevitable que el mundo que surja tras estos procesos sea diferente, con una Europa muy debilitada y unos BRIC que desearán tener otros espacios en el mundo económico.

Hay tres modelos distintos y admitidos como válidos que intentan medir los ciclos de la historia mundial (un modelo ruso, uno británico y otro estadounidense) y, sorprendentemente, los tres sitúan el cambio de civilización actual, aproximadamente entre 1990 y 2030. 

Es bastante llamativo esa coincidencia cuando en otros cambios de ciclo no siempre han estado de acuerdo al venir de civilizaciones diferente o con otros puntos de vista históricos.

Una energía mucho más cara y solo sujeta en precios y producción por el dólar, es casi imposible de soportar. Y eso llevaría a que si entran otros mercados de energía y sobre todo otras monedas de intercambio, la crisis de país líder podría cambiar de forma más rápida. 

Algunos analistas ya interpretan la suma de todos estos conflictos, como señal de crisis del orden internacional actual, tras el sistema global que surgió después del año 1945 o de la finalización de la II Guerra Mundial

No hablamos claramente de cambio de Ciclo de Civilización, pero sí cambio de normas en el Ciclo Actual. 

En la historia, cuando el orden internacional empieza a resquebrajarse, suelen aparecer conflictos en regiones estratégicas. En ese sentido, la guerra en Irán podría ser uno de los síntomas del reajuste geopolítico global.

La zona del Oriente Medio es uno de los pocos lugares donde coinciden directamente y de forma estratégica las grandes potencias actuales: Estados Unidos, Rusia, China (aunque de forma indirecta), Europa y las potencias regionales como Turquía, Israel, Irán o Arabia Saudí. Sin olvidarnos de India o Pakistán.

El conflicto actual en Irán incluye dimensiones que no existían en guerras del pasado: cambia la aviación clásica por drones masivos organizados por IA, se utilizan ciberataques a veces incontrolados y complicados de prever como el propio ataque exacto al líder de Iran para matar a casi toda su familia. 

Un aumento de la guerra de información con incluso la utilización de la opinión pública de países no implicados, para mover sensaciones globales, un control de internet dentro de cualquiera de los países implicados aunque en unos casos sea a base de no poder tener acceso y en otro a base de crear bulos e informaciones inventadas. 

Durante la crisis, por ejemplo, Irán ha llegado a imponer apagones casi totales de internet para controlar la información interna. Esto muestra que los conflictos actuales se desarrollan en un entorno digital global, algo que forma parte de la transición hacia una nueva civilización tecnológica. 

La guerra en Irán probablemente no será la única causa del cambio de civilización, pero podría ser uno de los eventos que aceleran o revelen que el cambio ya está ocurriendo.

Para finalizar solo un detalle último. Muchos historiadores consideran que los grandes cambios de civilización casi siempre empiezan en tres zonas del planeta: el Mediterráneo, Europa occidental o Asia oriental. 

Y el conflicto actual en Oriente Medio vuelve a situar el Mediterráneo ampliado como escenario central de la historia mundial, algo que no ocurría con tanta intensidad desde hace casi un siglo.

Julio Puente

4.3.26

Irán 2026. Ya te lo dijo Moshé Zonder


A mí esta guerra ya me la han contado. Durante la hospitalización de mi madre cayó en mis manos un libro de aventuras extraordinario, que narra la salida en los primeros años 70 de Gran Bretaña del control al alimón con el sha Pahlevi del Estrecho de Ormuz y la adjudicación con mordida a los clanes de las dunas –Borbón vive allí- de cada concesión petrolífera de los eriales de su propiedad. La novela “Dubai” de Robin Moore.

En los mares territoriales en que se hallaban las principales bolsas de crudo, la cosa se puso más caliente antes de la primera crisis del petróleo, que el mercado del oro como ésta ya vaticinó con subidas siderales. Que alguien me explique en términos no económicos la partición de la desembocadura del Tigris y el Éufrates, el río-estuario Shatt-al Arab, entre Kuwait, Irán e Irak a base de rayas rectas. Río que significa el de la costa de los árabes cuando se halla compartido por los persas.

La novela de que os hablo anticipa la eclosión de Abu Dhabi, Dubai y el Sultanato de Omán –el del Simbad el Marino y cuyos capitales o navegantes extendieron una bella arquitectura árabe de puertas de madera labradas y torres de ventilación para crear corrientes en costas de calor inhóspito que llegó a Mombasa, Zanzíbar y Tanzania- como centros cosmopolitas en que se asentaron con arbitrario permiso de los emires aventureros americanos, navegantes traficantes con crudo, oro y perlas y demás intrigantes, que se reunían en los hoteles y bares que tuvieron las primeras licencias para expedir gin-tonics. 

Un negocio perfecto cuyo modelo siempre fue el crecimiento de Singapur y los combinados de su hotel Raffles.

El efecto en España y en el mundo de su actual, enésima escaramuza anglosajona y europea (los israelíes van de que lo son) con el gigante cultural del norte, pues Irán gobierne quien gobierne siempre es Persia, será el de la vuelta del mundo a una inflación más que desatada, no evitada, por todos deseada y que le viene a Sánchez de perlas para no convocar.

Para cualquier vecino del quinto como yo, el pregón es el que sigue: hoy han vuelto las colas en las gasolineras, las promociones de viviendas ejecutadas desde los años noventa hasta la fecha cuya casi exclusiva fuente de calefacción es el gas argelino –aliado siempre presente modulador de la política internacional española- son una superestructura que no permite la frivolidad de que las pasemos a hilo radiante en cuatro días ni tenemos soberanía energética. 

Se avecina —para los que se comen una pero quieren contar veinte—  viajar a precios astronómicos, el relativo final de que la clase media europea con o sin el paraguas nuclear de Francia tenga acceso a esos lujos, como ya lo veníamos teniendo a no poder dormir en Madrid menos si cambias tu casa por otro. 

Tendrá efectos positivos, los padres pasarán a que no se les caiga la baba la despedida de soltero del amigo de su hijo a 3.000 por cabeza en una ciudad con encanto.

Qué decir de cómo nuestras embajadas del Golfo y la sociedad en su conjunto nos tengamos que desvivir por salvar la vida a jóvenes que se hacen selfies en Doha, por repatriar a mazados de gimnasio que gritan como críos consentidos (exigen la salvación portando móviles con garras de rapaz que graban drones), por recolocar a los controladores aéreos con diez veces más su sueldo en la tolerante sociedad para lo que quieren emiratí, nuestros emigrados vip.

Presuntos aventureros que son ciudadanos de su mundo a los que, nos lo exigen por interés particular, se repatriará con el dinero de todos como a los montañeros sin federar se les venía fletando un helicóptero gratis para sacarles de un glaciar al que habían subido sin ningún respeto. Al grito de soy un disfrutón.

Esta guerra y el control del uranio enriquecido, la capacidad de soborno de unos y otros, los efectos del fuego amigo y de los comandos para ejecutar el terrorismo de estado, ya me los habían contado con parcialidad, reflejando la lucha de Israel por la libertad como artificio superador del derecho internacional, en “Teherán” de Moshé Zonder, como la reacción contra la intifada en “Fauda” de Lior Raz, su actor principal.

Esas series son muy creíbles pero desprenden el desigual valor de la vida de los mártires de uno y otro bando (o incluso de los tres en que están subdivididos).

Basadas en experiencias personales de los guionistas, sin el filtro que les daría la literatura de David Grossman, sus capítulos pasan en las conversaciones de los protagonistas con una naturalidad sideral del inglés al hebreo, del farsi al árabe. Debe recordarse que el Mossad utiliza agentes descendientes de los judíos mizrahí, los de las comunidades orientales que constituyeron gran parte de la base económica de Bagdad, Isfahán y Bujara. Comunidades con dos mil años de Pesaj a cuestas en territorios que ni eran musulmanes.

No hay alusiones en sus guiones al Yemen tribal, a los misiles rusos en Siria. Hay pocas a la dinastía saudí post Faisal que parte el bacalao moral al custodiar los lugares santos de La Meca y Medina

Sí revela en concreto “Tehran” la condición noble del pueblo persa que invoca Trump como no árabe –claro que no, el pueblo noble es el de Aragón-, el eterno retorno del eje civilizado ario del que el Tercer Reich era fan.

Resulta más completa para comprender el sancocho del Golfo Pérsico o Arábigo –la distinción no es moco de pavo, son el mismo- la relectura de la citada novela. Robin Moore, ese pedazo de adelantado a nuestro tiempo en estos tiempos de protección de los datos que les dé la gana, y transparencia opaca.

No os quedéis solo en el evangelio televisivo y los salmos según San Netanyahu, que tanto añoran los tiempos en que Teherán fue el principal centro de espionaje y control anticomunista, meted a China y Rusia en la ecuación, con la embajada americana y el reconocimiento a Israel del sha como ejes. 

Qué bien se comía entonces según Moore en sus restaurantes a la francesa a base de vodka helado -pues los iraníes se subraya que eran de relajadas costumbres coránicas- con caviar azerí o del beluga Tanit del Caspio iranio. 

Hoy en las series israelís, sale que los jóvenes de la resistencia iraní a los que están masacrando son hedonistas y se endrogan, visten muy bien porque además son guapísimos –los actores hebreos que les dan vida-.

Qué esplendor el del arte persa safávida de Ispahan y sus puentes cubiertos sobre el río Zayandeh nacido en los montes Zagros. Debemos a Irán los ladrillos vidriados, la suntuosa poesía farsi, el arroz pilaf con pollo y granadas, el concepto de jardín con árboles frutales como remedo del paraíso con el que nos solazamos en la Aljafería y el Generalife.

Puestos a comparar, quizá nuestro intercambio con Estados Unidos no haya sido mayor y, tiene arte el equilibrista Sánchez (y el gas argelino y los que mandan en las refinerías españolas detrás) en sostenella y no enmendalla, no solo en clave de que se lo exija la política interior española. 

Soy de los que piensan que Sánchez no está tan solo en las reuniones de la Unión Europea ni desafiando a la actual élite política americana y será una cuestión de tiempo su reconquista a partir de nuestra lengua. Tiene detrás a muchos Soros que cada día pueden engrasarle.

Peor es reconocer que Israel y los marines ejecutan decisiones en que participan los neutrales saudíes, emiratíes y pakistaníes. Como entren en suelo persa, volveremos a las andadas talibanas y quizá haya un efecto en Europa y España de descontrol de la población islamizada radicalizada. 

Esa con la que sí sabe qué hacer, pero dilapidaría el derecho de fraternidad, el presidente Macron que no podrá meter submarinos nucleares pore el Sena arriba para controlar sus propios banlieux. Europa tiene otro concepto de la legitimidad de las razones de Estado, en términos éticos y estéticos, tontadas de sus presidentes aparte.

Al Séptimo de Caballería decimos: ojito droniceis el puente de Shahrestan, ya lo hicisteis en nombre de la cruz con el de Mostar dejando hacer a los croatas, los buenos sucesores ustachi.

Poeta sublime que porta como apellido el varietal que da un vino balsámico y terroso de mi gusto, en el siglo XIV, Shams ud-Din Mohamad Hafez Shirazí regaló a la humanidad el siguiente oasis:

La fortuna es aquella que sin exceso de dolor se alcanza. Con esfuerzo y trabajo, el jardín del Edén es poca cosa.

A la orilla del mar de la aniquilación estamos, oh copera, apura ya, que del labio a la boca es poca cosa. Sé cauto, asceta, no te fíes del juego del orgullo:

Vive y no dejes morir.

04.03 Luis Iribarren

3.3.26

Reflexiones sobre Irán

El mundo tiembla ante una guerra que no parece corta, en donde la multiplicación o contagio hacia países vecinos, hace temer que tengan que finalmente intervenir otros países más lejanos. 

Hoy existe silencio en grande países militares, silencio obligado por las circunstancias del momento bélico. pero en una guerra a medio plazo, tendrán que intervenir. Hablo de China, Rusia, Turquía, India y Europa.

Tendríamos que poner en contexto qué es Irán, para repensar todo el problema en su tamaño. Es un país con algo más de 100 millones de iraníes —entre los 93 del interior y cerca de 10 en el exterior— y un tamaño como país de unas tres veces España. En tamaño para tener una ideas es mayor a la suma de Portugal, España, Francia e Italia.

Solo la capital tienen más de 9 millones de habitantes. Más que toda Andalucía. Estos números lo pongo encima de la mesa para entender que es un territorio grande, un país complejo, en donde los posibles soldados de invasión, la tropa militar de cualquier otro país, no tiene posibilidades de éxito sin grandes masacres.

Un país con siete fronteras terrestres con diversos países y muy dividido por cadenas montañosas que lo trocean en bloques casi imposibles de invadir. 

La guerra de bloqueo, de bombardeos constantes, de intentos de sublevación interior, es la única posible a medio plazo. Y eso lo saben bien desde Israel o los EEUU, que tienen suficientes asesores dentro y fuera de Irán.

Y la pregunta es fácil. Irán no va a ganar, pero… ¿y si no pierde? 

Su economía sí es capaz de aguantar tiempos malos, pues su sociedad ya está acostumbrada a los sacrificios. La explosión interior parece complicada y además sin un horizonte sencillo para construir una alternativa fácil.

Incluso cayendo destruido su enorme poder religioso, quedaría un poder militar que sería complejo de mantenerlo callado y doblegado, ante su enemigo vecino Israel. 

Las dos próximas semanas serán decisivas en entender hacia dónde camina este conflicto. Pasados esos días, será inevitable pensar en un conflicto de como poco bastantes meses y de compleja solución, por mucho que se machaquen sistemas de defensa aérea

Es un país que no se puede invadir, y que por ello su cambio importante solo puede venir desde la implosión de lo que ya existe.