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27.3.26
La pobreza social de calle nos afecta y mucho
Se calcula que unas 40.000 personas viven en España sin techo, en la calle, sin vivienda. Y casi todos en las grandes ciudades. Según Cáritas que trabaja bien los datos de calle, son entre 37.000 - 42.000 personas en España en 2025.
El 25% de las personas sin hogar tiene ahora entre 18 y 29 años. En la última década se ha rejuvenecido este perfil de la sociedad.
Se calcula que algo más de 1.000.000 de personas malviven en infraviviendas estrictas (chabolas, cuevas, edificios en ruina o locales comerciales sin cédula). Y cerca de 3,5 millones de personas viven en condiciones de hacinamiento moderado o severo (varias familias en un solo piso o habitaciones alquiladas con derecho a cocina).
Aunque la cifra de gente durmiendo literalmente en la calle se ha mantenido en rangos similares en la última década, el problema de la vivienda inadecuada o insegura ha crecido exponencialmente.
Hoy el "sinhogarismo" es más invisible. Hoy son familias que viven en habitaciones o personas con trabajo que no pueden pagar un techo digno.
Son invisibles, no los queremos ver, ellos no quieren tampoco que se les vea mucho, una parte de ellos llevan años en su misma situación, moviéndose entre comedores sociales, cartones y mantas que les otorgan asociaciones de ayuda.
Estos sin techo son de variada procedencia. Casi todos europeos, muy pocos son alcohólicos o drogadictos al contrario de lo que se piensa la sociedad, pues no llegan al 10%. Muchas veces con problemas de familia pero otros casos rodeados de sus parejas o incluso de sus hijos.
Este submundo es brutal, vergonzoso, violento, sin sentido social y humano. Lleno de personas que han huido o que se han quedado sin presente.
Personas que con edades entre los 30 y los 50 años ya no saben qué hacer con sus cuerpos, con sus posibilidades vitales actuales, y que cualquier otra posibilidad es todavía peor.
Muchos de ellos se dedican a la chatarra, a lograr algo de dinero en la calle, a recoger comida o tabaco de las aceras, a vivir de las ayudas sociales, pero sin que puedan ver otro futuro que so sea el mañana y a veces ni eso.
¿Se nos ha olvidado lo que es el humanismo, sea cristiano o secular?
21.3.26
Huelga General en el País Vasco y Navarra
El 11 de marzo de 2026 tuvimos (tuvieron) una Huelga General en todo el País Vasco y Navarra, aunque casi no se haya dicho nada en los medios de comunicación.
Solo fue un día, realmente unas horas de mañana y algo de tarde, excepto en organismos públicos en donde se cerró todo el día, con dos manifestaciones en Bilbao, una de ellas MUY dura en esta ciudad y muy numerosa.
La huelga era contra el empobrecimiento, a favor de un SMI de 1.500 euros al mes, tras la brutal subida de los alimentos antes de la actual guerra en Irán, en Oriente.
Se daban datos de unas pérdidas reales de un 15% de poder adquisitivo en muy pocos años. Y se explicaban hasta 11 puntos que motivaban esta jornada de Huelga General.
Pero voy a ir a la violencia. Tremenda en algunos momentos. Se atacaron varias tiendas importantes del centro de Bilbao, se entraron en las tiendas a romper todo lo que había en su interior, tirando los productos al suelo, etc.
Y algunos escaparates recibieron no una pedrada sino una docena en cada cristal, con la violencia que vemos en la imagen.
A su vez numerosas tiendas que estaban abiertas fueron obligadas a cerrar y luego a sus cerraduras le pusieron pegamento o similar, para impedir abrirlas sin la intervención de los cerrajeros.
No dar nota e información de todo esto es también violencia. A veces se nos trata como a niños, creyendo que ocultando la realidad a la sociedad se logra tapar los problemas.
Es cierto que estos temas son contagiables, pero debemos conocer lo que somos, los comportamientos de todas las partes, y admitir que la vida no siempre es maravillosa, que hay conflictos, aunque los tapemos.
4.3.26
Irán 2026. Ya te lo dijo Moshé Zonder
A mí esta guerra ya me la han contado. Durante la hospitalización de mi madre cayó en mis manos un libro de aventuras extraordinario, que narra la salida en los primeros años 70 de Gran Bretaña del control al alimón con el sha Pahlevi del Estrecho de Ormuz y la adjudicación con mordida a los clanes de las dunas –Borbón vive allí- de cada concesión petrolífera de los eriales de su propiedad. La novela “Dubai” de Robin Moore.
En los mares territoriales en que se hallaban las principales bolsas de crudo, la cosa se puso más caliente antes de la primera crisis del petróleo, que el mercado del oro como ésta ya vaticinó con subidas siderales. Que alguien me explique en términos no económicos la partición de la desembocadura del Tigris y el Éufrates, el río-estuario Shatt-al Arab, entre Kuwait, Irán e Irak a base de rayas rectas. Río que significa el de la costa de los árabes cuando se halla compartido por los persas.
La novela de que os hablo anticipa la eclosión de Abu Dhabi, Dubai y el Sultanato de Omán –el del Simbad el Marino y cuyos capitales o navegantes extendieron una bella arquitectura árabe de puertas de madera labradas y torres de ventilación para crear corrientes en costas de calor inhóspito que llegó a Mombasa, Zanzíbar y Tanzania- como centros cosmopolitas en que se asentaron con arbitrario permiso de los emires aventureros americanos, navegantes traficantes con crudo, oro y perlas y demás intrigantes, que se reunían en los hoteles y bares que tuvieron las primeras licencias para expedir gin-tonics.
El efecto en España y en el mundo de su actual, enésima escaramuza anglosajona y europea (los israelíes van de que lo son) con el gigante cultural del norte, pues Irán gobierne quien gobierne siempre es Persia, será el de la vuelta del mundo a una inflación más que desatada, no evitada, por todos deseada y que le viene a Sánchez de perlas para no convocar.
Para cualquier vecino del quinto como yo, el pregón es el que sigue: hoy han vuelto las colas en las gasolineras, las promociones de viviendas ejecutadas desde los años noventa hasta la fecha cuya casi exclusiva fuente de calefacción es el gas argelino –aliado siempre presente modulador de la política internacional española- son una superestructura que no permite la frivolidad de que las pasemos a hilo radiante en cuatro días ni tenemos soberanía energética.
Qué decir de cómo nuestras embajadas del Golfo y la sociedad en su conjunto nos tengamos que desvivir por salvar la vida a jóvenes que se hacen selfies en Doha, por repatriar a mazados de gimnasio que gritan como críos consentidos (exigen la salvación portando móviles con garras de rapaz que graban drones), por recolocar a los controladores aéreos con diez veces más su sueldo en la tolerante sociedad para lo que quieren emiratí, nuestros emigrados vip.
Presuntos aventureros que son ciudadanos de su mundo a los que, nos lo exigen por interés particular, se repatriará con el dinero de todos como a los montañeros sin federar se les venía fletando un helicóptero gratis para sacarles de un glaciar al que habían subido sin ningún respeto. Al grito de soy un disfrutón.
Esta guerra y el control del uranio enriquecido, la capacidad de soborno de unos y otros, los efectos del fuego amigo y de los comandos para ejecutar el terrorismo de estado, ya me los habían contado con parcialidad, reflejando la lucha de Israel por la libertad como artificio superador del derecho internacional, en “Teherán” de Moshé Zonder, como la reacción contra la intifada en “Fauda” de Lior Raz, su actor principal.
Esas series son muy creíbles pero desprenden el desigual valor de la vida de los mártires de uno y otro bando (o incluso de los tres en que están subdivididos).
Basadas en experiencias personales de los guionistas, sin el filtro que les daría la literatura de David Grossman, sus capítulos pasan en las conversaciones de los protagonistas con una naturalidad sideral del inglés al hebreo, del farsi al árabe. Debe recordarse que el Mossad utiliza agentes descendientes de los judíos mizrahí, los de las comunidades orientales que constituyeron gran parte de la base económica de Bagdad, Isfahán y Bujara. Comunidades con dos mil años de Pesaj a cuestas en territorios que ni eran musulmanes.
No hay alusiones en sus guiones al Yemen tribal, a los misiles rusos en Siria. Hay pocas a la dinastía saudí post Faisal que parte el bacalao moral al custodiar los lugares santos de La Meca y Medina.
Resulta más completa para comprender el sancocho del Golfo Pérsico o Arábigo –la distinción no es moco de pavo, son el mismo- la relectura de la citada novela. Robin Moore, ese pedazo de adelantado a nuestro tiempo en estos tiempos de protección de los datos que les dé la gana, y transparencia opaca.
No os quedéis solo en el evangelio televisivo y los salmos según San Netanyahu, que tanto añoran los tiempos en que Teherán fue el principal centro de espionaje y control anticomunista, meted a China y Rusia en la ecuación, con la embajada americana y el reconocimiento a Israel del sha como ejes.
Qué esplendor el del arte persa safávida de Ispahan y sus puentes cubiertos sobre el río Zayandeh nacido en los montes Zagros. Debemos a Irán los ladrillos vidriados, la suntuosa poesía farsi, el arroz pilaf con pollo y granadas, el concepto de jardín con árboles frutales como remedo del paraíso con el que nos solazamos en la Aljafería y el Generalife.
Puestos a comparar, quizá nuestro intercambio con Estados Unidos no haya sido mayor y, tiene arte el equilibrista Sánchez (y el gas argelino y los que mandan en las refinerías españolas detrás) en sostenella y no enmendalla, no solo en clave de que se lo exija la política interior española.
Peor es reconocer que Israel y los marines ejecutan decisiones en que participan los neutrales saudíes, emiratíes y pakistaníes. Como entren en suelo persa, volveremos a las andadas talibanas y quizá haya un efecto en Europa y España de descontrol de la población islamizada radicalizada.
Al Séptimo de Caballería decimos: ojito droniceis el puente de Shahrestan, ya lo hicisteis en nombre de la cruz con el de Mostar dejando hacer a los croatas, los buenos sucesores ustachi.
Poeta sublime que porta como apellido el varietal que da un vino balsámico y terroso de mi gusto, en el siglo XIV, Shams ud-Din Mohamad Hafez Shirazí regaló a la humanidad el siguiente oasis:
04.03 Luis Iribarren
12.2.26
Tiempo ¿Tiempo? ¡¡¡Tiempo!!! Necesitamos tiempo muerto
Me ha venido a la mente la palabra “tiempo” en su significado tal vez menos utilizado. La de petición, la de súplica incluso por el bien de todos aunque no lo creamos así, la que demuestra la necesidad de parar, de calmar el momento para estudiarlo y analizar las consecuencias.
El clásico “¡tiempo muerto!” del baloncesto es el que mejor nos indica lo que quiero decir.
Todos necesitamos muchas veces parar de andar por la vida, tomar aire para recoger nuevos impulsos, respirar sin sobrealiento, para darnos cuenta de donde estamos y hacia donde queremos ir.
Nos pedimos tiempo, nos lo concedemos muchas menos veces de las necesarias, pero no siempre lo aprovechamos.
Es una nueva oportunidad, es buscar otro lugar, otro espacio, otro momento, otras circunstancias. Es una división para buscar otros motivos. Para recordar lo aprendido.
Muchas veces lo único que necesitamos es tiempo.
22.1.26
Paraísos Cercanos 3. África Occidental y sus combinados
De quién es África: de quien compre esclavos, de quien les haga autopistas que nadie mantiene, de quienes sequen para producir flores los lagos del Valle del Rift, de quien gane la Copa de fútbol africana aun habiéndose retirado unos minutos del campo de fútbol, de quien sea traficante de todo tipo y con una excusa de guerra religiosa, ensaye armas y manipule ideas en el Sahel…
De quién no es África: de sus cantantes como Fatoumata Diawara, ni de sus músicos de guitarra eléctrica, de los pivots de baloncesto y los compositores de afrobeat nigerianos, de las asociaciones de opositores a Obiang repletas de emigrados, de las diseñadoras de las telas africanas impresas de colores vivos por los dos lados para que caigan de forma majestuosa, de las cooperativistas del argán de Essauira y fabricación de botargas de Mauritania, de los pastores del páramo keniata trashumantes, de los bebedores de sangre de aorta de sus animales, de los niños…
África tampoco es de Miquel Barceló con sus pinturas en el Mali dogón, de los arquitectos albañiles de las mezquitas de barro que se repasan cada año y están rematadas por los palos de baobad de sus encofrados, como las torres y catedrales de su imitador colegiado en un colegio de arquitectos europeo: Gaudí. No son ni siquiera arte africano, las quincallas que puedes comprar cualquier día, en cualquier calle de tu ciudad, cuando un senegalés te las ofrece.
África es completamente de Toyota, Kalashnikov, Syngenta Group, las productoras chinas de pescado procesado… como antes fue de Peugeot, del Crédit Agricole o de la industria esclavista cubano catalana, en ida y vuelta como la rumba.
África es fecunda y austera; verde sobre suelo rojo o color camel; romano-árabe aunque Ashanti y dominada por las lenguas congolesas; elegante y desesperada; sutil y gritona… Un crisol de combinados siempre a punto para la siguiente concesión…
África es amarga o bitter, ese ingrediente especial que hace salivar, que te recuerda que tu mundo del sabor, para que sea completo, incluye tu educación en disfrutar del apio y de la alcachofa. La molestia que te hace la mueca viene de las cortezas, las pelarzas, las semillas, la genciana, la quinina, las hierbas bordes. Es jodido acostumbrarse pero, si lo haces, tu veneno occidental alcohólico quedará redimido, será digestivo y equilibrado, exótico y nunca cotidiano. Olvidarás la angostura.
África es negra porque es chocolate, una semilla de cacao en permanente pudrición y maderación. Es la literatura sobre las matanzas de Angola de Lobo Antunes, nunca Nóbel por demasiado molesto, por demasiado real… A quién le interesa la mirada de un blanco sobre África que no sea si es guía de safaris o mercenario afrikáner.
No os mintáis, Paul Simon y Peter Gabriel fueron un altavoz aprovechado de Soweto cuando el mejor escritor africano, y uno de los mejores de todos los tiempos, Coetzee, escribe sobre la imposible superación del racismo desde Adelaida; a Mahfouz le apuñalaron por hereje; la Slimani tiene como protagonistas a las familias mestizas marroquíes creando en París; y Yasmina Khadra es el sobrenombre de un militar argelino.
África es siempre shake, agitada en toda su coctelera. Nunca se vive en la calle simplemente agitado ni stir, mezclado, eso no tiene relación con sobrevivir cada mañana, con soñar con emigrar jugando al fútbol. A toda África convendría oxigenarla, hacer roll y pasarla a otra coctelera: ¿sus regímenes corruptos nunca lo permitirán o lo son porque desde fuera interesa shaking?
África sí que es espumosa sin que se la pueda girar modo Rolling, suavemente. Se encuentra socialmente layer, separada por capas de clasismo que hoy no conocen razas como manifiesta las coimas para que te bendiga contratos Asamblea Nacional Africana; su población rural y pescadores son sistemáticamente machacados, mudled, hechos puré, sometidos a permanentes enfriamientos secuenciales.
África no quiere volver a los tiempos de la francofonía de Leopoldo Sedar Sengor, de Youssou Ndour, de Albert Camus: primero culturalmente franceses, después el lugar de nacimiento o raza qué importa con la cobertura de la Revolución-
Tintas de rojo oscuro tenemos los dos, muftí. Yo de sangre de cepa, tú de tus hermanos
(Omar Jayyam).
20.1.26
Paraísos Cercanos. México
Hoy nos trasladamos hasta mi primer encuentro de mi vida con un mexicano el año 86, el ingeniero Juan Zamudio.
Ambos nos conocimos cuando yo tenía 19 años y fui conduciendo por Burdeos y el Loira hasta la ciudad de la luz, pues compartimos cuarto de literas en el Albergue de la Villette. Yo conseguí llegar metiendo a la almendra de París próxima al cementerio Lachaise y la Cuidad de las Ciencias mi Ford Fiesta de segunda mano, azul celeste camiseta de Uruguay, que perteneció antes a un aviador de la base madrileña de Torrejón. Dando algunas vueltas hasta ver esa salida del Boulevard Périphérique que por dos veces me lanzaba a la autopista de Lille y Bruselas.
En mi viaje iniciático, aparcado el buga en una calle sin zonas verdes ni naranjas, intoxicado de cultura francesa por mi profesor de instituto Antonio Muñoz, pensaba pasar una semana y matarme a ver museos, la escultura de Calder del Pompidou, tomar cafés, absentas y vinos alrededor de la Sorbona y demás planes entonces obligatorios, dos vocablos que siempre salen mal juntos.
Además de subir a Montmartre, a la torre esa de acero y visitar los Inválidos pues… Zaragoza nunca se rinde…
En vez de eso y dado que tanto Juan como yo viajábamos con la sobrevalorada “Rayuela” de Cortázar, mi encuentro fue con la cultura y actualidad mexicanas, con la poesía de Paz, y contra nulo pronóstico, visitamos la judería rica de las calles del Parc Monceau y gritamos contra los ejecutivos de las empresas trasladadas a los rascacielos promovidos por Mitterand, de centro centro con guiños y el último emperador socialista, en el barrio de Suresnes de “La Defense”. Por coadyuvantes en cuanto a la responsabilidad en alícuota parte de la deuda mexicana, el país iniciando su deriva a narco estado con la firma del PRI, siquiera en aquel entonces exportando simple marihuana y música de Santana.
Mi hilatura de ganchillo con México fue desde allí permanente e imperecedera. Reforzado porque mi escritor predilecto en lengua castellana es Juan Rulfo y que parte del cine que más me ha emocionado es de factura mexicana. Además de que me pegaron en Monzón la epidemia de adorar el rockabilly de “Los Lobos”.
En el país he visitado sus restos, gozado de la gastronomía del sur, me he entusiasmado ante su barroco no colonial sino testimonio cultural de sincretismo. Sigo manteniendo amigos en la UNAM, la Universidad sí nacional y también autónoma de México –las siglas del PSOE en revisión-, que están colaborando con el gabinete Sheimbaun en llevar a debido efecto un proyecto hermano de la UNED española que permita el acceso gratuito a la enseñanza universitaria en los Estados Unidos mexicanos y así se supere el insoportable clasismo que hasta en Cuba existe.
“Por mi raza hablará el espíritu” es el lema de este centro universitario que es un crisol de la sociedad mexicana mestiza. Pues al mismo asistieron y asisten rubios güeros, descendientes de criollos, hijos indios de Villa y Zapata, costeños afromexicanos y fue el foco que iluminó la decisión que tomaron los emigrados universitarios republicanos españoles, García Márquez, el Che, o el chileno Roberto Bolaño, de pasar una serie, la mejor, de los años de su vida en México DF. Cuestión compartida por Buñuel, Bunbury e incluso Bosé, algo tendrá la laguna cuando su corrompida agua la bendicen.
Como autor de un recetario aragonés tradicional, mi única obra grande publicada, debo más de la mitad de la receta a los productos que se encontró en el mercado de Tenochtitlán, quedando deslumbrado, Bernal Díaz del Castillo. Militar que fue conquistado y a quien tantos términos debe el castellano. Castellano viejo de Medina del Campo, murió como alcalde de Antigua Guatemala, la incomparable ciudad que fundó en los reinados de los mayas del sur.
Toda su vida mantuvo una permanente curiosidad hija del humanismo de la Universidad de Salamanca, que dio como resultado las aportaciones de un excelente filólogo por interminable gastrónomo.
El maíz combinado en milpa con las alubias fertilizadoras y la calabaza que da sombra y vitaminas; el aguardiente de agave del lugar del Tequila como digestivo; pero fundamentalmente la adaptación del jitomate y los chiles dulces y picantes en la húmeda, por semejante en clima, costa atlántica peninsular; las papas adaptadas en ecosistemas fríos como Burgos o altiplanos de Navarra que reproducen las condiciones climáticas andinas; las sandías y mangos verdes que en América se consumen con lima, sal y polvo de chile picante; las papayas que en México se sirven partidas en zigzag; las apreciadas piñas reproducidas por los bonetes ceremoniales de los mayas; los moles de chiles asados y espesados con chocolate; el cilantro que se adquiere en un puesto de bello nombre, tanto como menúceles, como son las recauderías.
Este castellano detenido en el tiempo del que participan vocablos como guajolote por pavo, pozole por cocido de maíz, el fruto del aguacatero que contiene suficientes aceites como para no añadirle a su pasta guacamole, el chile chipotle contra el poblano; el pulque de las pulquerías, un zumo especial que no quiero descubrir y, especialmente, el cucuruchito de maní con sacramentos y el mamey, que se describe como una frutilla con color de piedras de tenzontli, y su riqueza en beta carotenos.
Todos me suliveyan. Y es que me suliveyan sus perjúmenes.
Os dejo esta gloriosa alineación del Instituto Mexicano del Sonido de los alimentos, a los platos siempre el cacique Camilo Lara. Poeta con el que me despido y al que tenéis que revisar cada domingo por la mañana en Radio 3, introduciendo cumbias y sonidos tan nuestros pero extraños, tan nutritivos y ya tradicionales, como los compartidos. Forma parte de un canción que huele a palo de lima mezclado con aires de buganvilla, llevada a DF por los exiliados amigos de los Kahlo-Rivera para tomarse unos caballitos de reposado en esas traseras con jardín y cochera de Mixcoac o la Colonia Roma, inmortales como parte principal de la cinta “Roma” de Alfonso Cuairón.
Buñuel se levanta y se va a fumar al fondo del patio, pensando en la siguiente escena de Nazarín.
Recomiendo que os hagáis para acompañar al artículo y oírlo con música de Zoe o Camilo, un cuenco cerámico de chocolate ceremonial menos espeso que el que trasegamos, casi puro y con clavo, comino y un poco de picante; que lo paséis con un tequila dorado con sal y limón o, si todo os falla, una Modelo con gajo de lima dentro.
20.01 Luis Iribarren
16.1.26
Hace 25 años así se veía el siglo XXI. Apuntes desde el Borde 004
Esta viñeta, este dibujo es de El Roto y hecho al empezar el año 2001, cuando entrábamos en el siglo XXI. Ya llevamos el 25% del siglo XXI gastado y no nos estamos dando cuenta.
En aquel momento, en el 2001, Andrés Rábago se imaginaba la entrada en el siglo nuevo como vemos en el dibujo.
Estaríamos encima de una silla muy rota, llena de peligros, con crisis y dudas, donde un niño intenta no caerse. Está asustado.
Curiosamente El Roto no sabía en qué punto nos íbamos a ver solo ocho años después de aquello, con una Crisis con mayúsculas, ni lo que iba a suceder en New York solo un año después, ni podía imaginar los cambios políticos en estos años curiosos, ni que las guerras de hoy son peores que las de hace 25 años, ni mucho menos que saldría un rubio octogenario a jodernos el mundo.
Si de cara al siglo XXI nos veíamos así, como nos refleja El Roto en su dibujo, hoy sería brutal soñar de qué manera nos vamos a ir viendo, acercándonos lentamente a la mitad del siglo XXI, sin capacidad de controlarnos…, ni nosotros mismos.
No hay que ser pesimistas. No hay motivos para ello. Será lo que quieran otros que sea. Yo de aquel 1956 no recuerdo nada, pero de los años posteriores sí, e iré contándolo como píldoras.
En mi calle, en la Plaza San Nicolás de Zaragoza, situada en el centro de la ciudad para quien sea de fuera, la luz urbana que había era una bombilla que colgaba en medio de la plaza con unos cables y que encendía y apagada cada día un señor con un palo largo de un interruptor que había junto a la pared del convento, ya en la calle Teobaldo.
Ahora tenemos electricidad para todo, no podríamos vivir sin energía, además esos "otros" países que están flojos parecen estar muy lejos, aunque las bombas caen en donde menos te lo piensas, incluidos aviones de pasajeros que sufren sustos cuando vuelven de vacaciones.
¿Podemos hacer algo para evitar las violencias tan democráticamente repartidas que todos las podemos sufrir como se le cruce el flequillo al de pelo rubio?
Pues tú sabrás. Cada uno de nosotros tenemos un poco de responsabilidad. Ahora parece que está en venta Groenlandia, algo que nos parecía imposible.
Lo de no hacer nada, creo, no sé; que es para las gentes como yo, para setentones que contemplamos tras vivir. Este es vuestro futuro.
Los Chiripitifláuticos desde la TV, también educaban. Apuntes desde el Borde 002
Era un programa muy infantil que se le escapó a la dictadura como herramienta educativa que hablaba sin querer del trabajo en equipo, de los buenos y los malos, de los adultos que parecían simpáticos y amigos, de la alegría por vivir y por lograr objetivos, si se sabía trabajar todos en la misma dirección. Y de que siempre había unos malos que estaban a la sombra, y desde la sombra, para jodernos las ilusiones de ser libres en nuestros juegos.
Para nosotros era en blanco y negro aunque luego se convirtió en color. Y era comandado por Locomotoro y Valentina, que éramos nosotros pero ya como niños adultos o adultos niños.
Al quitar a Locomotoro —que repito éramos nosotros mismos—, pusieron a un niño que no encajaba nada en las tramas de niños adultos, y a un payaso para disimular y quitarle realismo a las acciones de verdad.
Por si no nos creemos la importancia de la televisión de entonces en la educación de los niños de “luego”, pensemos en la importancia de Félix Rodríguez de la Fuente, de La Bruja Avería o de Miguel de la Cuadra Salcedo.
7.1.26
Venezuela es lo de menos. Seguro. Triste
No hay duda de que estamos asistiendo a un momento increíblemente importante en la historia del mundo en el siglo XXI, incluso podría ser que en la Historia de la Humanidad, a poco que se tuercen las ideas de algunos idiotas.
Lo de Venezuela no es nada fuera del concepto interno de la propia Venezuela, excepto por el uso de la fuerza militar y el secuestro desde la ilegalidad y sin amparo de nadie, desde los EEUU contra un dictador en pleno siglo XXI.
Eso es un error que pagaremos durante muchos años. Y todavía no sabemos a qué precio nos saldrá la broma a todo el mundo mundial.
Saltarse todas las normas mundiales de respeto entre países, fuera de la ONU; aunque suponga acabar presuntamente con un dictador…, es muy peligroso.
Pero es mentira que se desease acabar con un dictador venezolano en esa operación ilegal, lo cierto es que en las explicaciones de los EEUU sobre la operación, se habla 22 veces de petroleo y ninguna de Derechos Humanos, Democracia o población reprimida.
Simplemente fue una acción de fuerza demostrativa, de matón de colegio, destinada a meter miedo a otros países.
Y de hecho antes de saber qué ha sucedido en Venezuela en donde todavía no se deja entrar a los periodistas tras varios días desde el ataque de los EEUU, se habla sin tapujos de "comprar o invadir" Groenlandia, Colombia, Cuba o México, con la libertad del que hace alarde a gritos de su poderío militar.
¿No supone nada y para nada, que ni la ONU; ni la UE, la OTAN, ni China, Rusia, India, Turquía, los BRICS como organización, o incluso los 22 países iberoamericanos que trabajar alrededor de la OIE, no hayan dicho todavía nada concluyente?
Todo se ha saltado por los aires para conseguir controlar petroleo de una sociedad a la que ni se nombra y que seguirá pasando hambre.
La pregunta que todos nos debemos hacer no es tanto lo que ya ha sucedido en Venezuela, ilegal aunque se haga detenido a otro dictador ilegal, sino lo que se podría llegar a realizar por similares procesos contra otros países del mundo que no le gusten al Donald de turno, viva en el país que viva.
Un Donald que se burla del Presidente de Francia en público, tiene un problema muy serio para poder ejercer su papel de Rey del Mundo, como él mismo se cataloga.
Y sin saber qué sucederá en el futuro, y admitiendo que ya llevamos meses en los que sabemos que estas heridas de 2025 se tardarán muchos años en sanar dentro de las relaciones internacionales, intuimos que todo lo vivido hasta la fecha no es más que el inicio programado, de un señor que se cree actor de teatro pero con fuerza miliar para destrozar el mundo varias veces.
Tener miedo es la peor de las soluciones, y eso lo aprendimos de muy niños en lo colegios en donde el matón nos quería amenazar con sus tonterías. Aprendimos a defendernos y no, no quiero explicar cómo.
3.1.26
¿Qué sucederá en Venezuela?
Yo creo que tras lo acontecido hoy 3 de enero de 2026 en Venezuela, con el ataque de los EEUU y el secuestro de su presidente por los soldados americanos, todos coincidimos en algo, y es la misma pregunta: ¿Y ahora qué sucederá?
Los próximos días nos irán avanzando sucesos, decisiones, mentiras y manipulaciones… y algunas verdades. Pero lo cierto es que algo muy importante se ha roto en el mundo, aunque no queramos verlo.
No sabremos qué supone este ataque para los gobiernos de Rusia, China sobre todo, Irán y alguno más que no quiero nombrar, pues son vecinos del país atacado.
Yo no tengo duda y lo digo sin ambages. Nicolás Maduro era un dictador. Pero una cosa es ser un dictador dentro de tu propio país, algo vergonzoso y muy criticable, y otra provocar desde un país ajeno un ataque militar y un secuestro. Sin mandato de la ONU, sin ser un acto en defensa del país atacante.
Y lo digo por abrirse —con esta decisión— una espita de complejas consecuencias. Nunca se deben provocar las leyes no escritas pero respetadas en todo el mundo, por simple cuidado en el contagio de las decisiones tomadas.
¿Qué sucedería si cualquiera de los otra media docena de conflictos de fronteras y de territorialidad entre países, se empezaran a resolver mañana con el mismo mecanismo que el utilizado en Venezuela?
Hablo de China o Corea, de India o Turquía, de Dinamarca con los EEUU, o de Canadá con los vecinos del sur. Por poner algunos ejemplos sumamente conocidos y sin incluir a los ejemplos africanos.
¿Siempre el país más poderoso militarmente, puede invadir y secuestrar a los dirigentes de los países pobres? ¿Podría hacer eso China con Taiwan? ¿Lo mismo que hizo Rusia con Ucrania?
Así que sí, efectivamente, no sabremos qué opinan de verdad y entre ellos tanto China como Rusia o Corea del Norte, pero ya habrán hablado y ya habrán tomado decisiones. No tomar decisiones es también tomar una decisión muy importante.
En medio queda la población de Venezuela. Son más de 30 millones de ciudadanos viviendo dentro del país y varios millones más fuera de sus fronteras. hablamos de un territorio que es el doble de España en cuando a tamaño. Un país imposible de invadir sin el consentimiento de su ejército, pero con grandes manías en dar Golpes de Estado, militar por supuesto.
Un país con un gran crecimiento comercial con China, enorme productos de petróleo y de tierras raras, y con una excelente posición estratégica en la América que mira al Caribe y a Europa, o incluso a los EEUU. Un territorio más estratégico que Cuba para que cualquier potencia decidiera instalar bases militares de gran alcance en ataque.
Por cierto, no he nombrado para nada la droga, no he dicho nada del fentanilo que inunda las calles de algunas ciudades de los EEUU, simplemente por no querer entrar en mentiras y dar pábulo a las excusas para joder.
El fentanilo "no farmacéutico" no se fabrica en Venezuela. Habría que mirar en qué países sí se fabrica y distribuye y veríamos que hay uno que destaca sobre todos los demás, pero nadie se atreve a meterse con ellos. Y lo más curioso es que los fabricantes del fentanilo ilegal en países cercanos a los EEUU, suelen ser en casi su totalidad empresas gobernadas por ciudadanos norteamericanos.
31.12.25
Punto de vista budista de Plur1bus o Pluribus
Hay un cierto paralelismo entre las ideas establecidas en Plur1bus y la filosofía budista alrededor del concepto de la disolución del ego o el yo individual como eje central desde el que parte casi toda nuestra visión y concepción sobre el mismo.
A primera vista, esta convergencia puede invitar a pensar que Plur1bus representa una visión “budista” extendida al conjunto de la humanidad, y aunque es un ejercicio divertido, dicha identificación es incorrecta aunque quizá extrapolable con un pequeño girito.
La intuición: el universo experimentándose a sí mismo
La idea de que “el ser humano, el individuo, es el universo experimentándose a sí mismo” aparece de manera recurrente en todo tipo de marcos religiosos y filosóficos. Sugiere que la conciencia no pertenece a los individuos, sino que los individuos son expresiones de un proceso universal más profundo.
Desde esta perspectiva, la separación que existe entre cada uno de los seres no es fundamental, sino una apariencia contingente. La cuestión clave, sin embargo, es en qué grado la separación es ilusoria, qué es exactamente lo plural y qué es lo singular: los yoes, las personas o la experiencia misma.
El budismo rechaza de forma explícita la existencia de un yo permanente e independiente (anatta). Aquello que comúnmente llamamos “persona” se analiza como una agregación de procesos físicos y mentales que suceden en un momento del tiempo y en una región del espacio en particular.
Sin embargo, el análisis budista clásico conserva: Corrientes de conciencia (momentos mentales conectados causalmente bajo un torrente de lo que llamamos pasado, presente y futuro inmediatos.), percepción y cognición localizadas e, importante, continuidad kármica individual (aunque este último para mí es menos importante y debatible)
En síntesis, el budismo niega los yoes, pero no así las perspectivas.
La concepción de Plur1bus, la última serie de Vince Gilligan, más conocido seguramente por ser el creador de Breaking Bad y Better Call Saul, formula una afirmación ontológica mucho más fuerte. No se limita a negar la identidad personal sino que basa su premisa en un “virus” que niega la existencia misma del individuo como “centro individual experiencial”.
Lo hace convirtiendo al género humano en una especie de mente colmena en donde todos los individuos parecen actuar sin motu proprio, incluso la serie se permite el lujo de afirmar que esa “única mente” no es capaz todavía de entender del todo cómo se produce el proceso.
Consecuencias para la ética y la agencia
Dado que el budismo preserva la experiencia individualizada, preserva también la práctica ética (necesaria en el mundo real). La compasión, la responsabilidad y la liberación siguen siendo significativas porque todavía hay seres que sufren, actúan y despiertan.
Plur1bus nos pregunta (y se responde a sí mismo) sobre qué pasaría si uniéramos los dos conceptos: No hay un yo individual único, pero sí un único “yo” o un “nosotros” común. La sociedad entera convertida en su conjunto al solipsismo, excepto por 13 inidividuos incorregibles (ya es mala suerte) que no han podido formar parte del mismo agregado colectivo.
Esta doble concepción se refleja fácilmente en la escena en la que parte de esta sociedad colmena está dándole un masaje a la protagonista (separada de la misma) y a una mujer que sí forma parte del conjunto.
El karma, en cambio, parece desaparecer dentro de esta mente colmena al convertirse en una única entidad. Pero no así fuera de la misma. De hecho, la serie hace muchos esfuerzos en mostrarnos la propia destructividad que encarna el no querer hacer daño a ningún ser vivo.
La soledad en la sociedad
Uno de los aspectos clave de la serie es el de la soledad. Es quizá su punto más fuerte y sobre el que dedica más esfuerzos (algo que puede hacer que tenga ciertos detractores al verse como una serie un poco lenta de más, pero se hace necesario para poder explorar esta idea).
La soledad se procesa en cuatro actos. (1) La separación de Carol del resto de la sociedad, atacada por el virus, que se ve sola en el intento de devolver al mundo a su estado original. (2) La separación total cuando la mente colmena decide alejarse (por motivos de espacio emocional) de ella. (3) La separación de Carol del resto de los 12 inidividuos que parecen no compartir sus mismos ideales (quizá aquí la serie podría haber dedicado algo más de tiempo en mostrarnos sus puntos de vista, pero afectaría a nuestra conexión con la soledad de Carol). Y (4) la soledad de Manousos, que decide al contrario de Carol no hablar con la mente colmena, su tremendo viaje en soledad (lo que para muchos será el capítulo más aburrido y lento).
Choca esta soledad con la unión de todo el planeta bajo una misma personificación manifestada entre los diferentes humanos. Y choca tanta soledad hasta el punto de que la propia Carol no lo puede soportar más y parece, durante un pequeño lapso de tiempo, que prefiere el abrazo de su enemigo.
Conclusión
La serie nos habla de muchas cosas: Del individuo, de la consciencia, de la soledad, del karma manifestado en una mente colmena, de la animadversión (¡una bomba atómica!), de la paz, del pasotismo, de la humanidad en su conjunto y su carga para el planeta y de la carga del planeta para la humanidad. Nos habla quizá de mucho más. Del concepto de budismo de la iluminación que se alcanza al entenderse como parte de un todo. De comunismo versus capitalismo (venga, ¿por qué no?). De los límites y la ausencia de ellos. De lo plural y lo individual.
12.12.25
Los pobres son los culpables de la pobreza. Modo sarcástico
Uno de los mayores éxitos de toda la política en España ha sido convencernos poco a poco —pero ya sin duda— de que la culpa de que haya cada vez más pobres la tienen los otros pobres.
Somos pobres por culpa de los pobres y no de los ricos.
El problema del reparto no es el de que los ricos tengan mucho dinero y poder y se lo queden solo para ellos, sino que el problema es que ya estamos excesivamente número de pobres para repartirnos las migajas. Se necesitan ampliar el número de migajas y explicarlas mejor.
Además hay otra variable terrible.
La de los que vienen de fuera, que algunos de ellos vienen con ganas de trabajar mucho, con ganas de no tener derechos y cobrar poco, y con ganas de ¿abusar? de todos nuestros servicios para los pobres, logran según los conservadores no cristianos que nos toque menos para repartir, los que vienen digo, además de ser pobres vienen obedientes y se las saben todas.
Nos hemos dado cuenta de que nuestros enemigos están en la cola del médico, en el supermercado que ha subido todo un 65% pues hay más compradores, en las bibliotecas públicas —pues encima los que vienen ya fabricados pobres de fuera—, quieren estudiar y ser tan listos como nosotros. Terrible.
Los ricos son el objetivo en el que copiarnos.
Todos queremos ser ricos, como ellos.
Adoramos a los ricos, pues es posible que en breve seamos también como ellos, ricos pero a nuestra manera. O al menos seremos los esclavos de los ricos y los veremos de cerca, que también mola mucho si eres pobre y te lo crees.
Pero hay otros pobres que no nos dejan hacerlo, pues nos quieren adelantar por la derecha.
Por la izquierda ya no adelanta nadie, pues no hay izquierda. O al menos no hay izquierda que sepa hablar y explicarnos bien esto de los ricos y los pobres. Nos hablan de la Lucha de Clases, y nos dicen que tenemos que defendernos de los ricos. Pero lo hacen en idioma viejuno, y no lo queremos entender.
Nos engañan los de izquierdas con sus explicaciones, pues los ricos están escondidos en sus casas de ricos y en sus barrios de ricos, y no los encontramos a mano para saber si son tan jetas como nos dicen.
Los realmente enemigos son nuestros vecinos de barrio, que van a nuestro mismo médico y a nuestra misma parroquia a recoger las migajas. ¡¡Uff!! cómo me estoy poniendo.
29.11.25
Hay que hablar claro. Sin ser un mentiroso
Estoy cansado de escuchar a las personas que dicen que son claras y que siempre son así y sienten que tienen que decir la (su) verdad, por encima de todo.
Si todo fuéramos diciendo por la calle lo que pensamos, apañados estaríamos todos. ¿Y para qué serviría, qué beneficio trae eso?
En la relaciones con los demás hay que tener educación, empatía, elegancia, a veces silencio, otras incluso debemos ser capaces de transmitir pequeñas mentiras, porque se debe ser benevolente con los que nos rodean, sin pensar además, en que es muy posible que nuestra verdad no tiene porque ser "la verdad".
Seamos un poco más suaves, y no pensemos que nuestra opinión tiene más valor si la espetamos a la primera de cambio; ni pensar que lo que nadie se atreve a decir es muestra de valentía, sino en cambio de imbecilidad.
Con los demás, hay que construir, no destruir. Y no, no siempre hay que decir la verdad. La verdad está sobrevalorada.













