Con pocas horas de diferencia hemos visto las intervenciones de Donald como dueño del mundo, respondiendo y huyendo de una periodista a la que ha insultado antes, y la intervención del Papa en el Congreso de los Diputados en Madrid hablando a todos los que quieres seguir siendo humanos.
No hay color, ambas personas ya mayores, líderes de un Mundo muy raro y violento, repartiendo ambos su propio Sentido Común y sus ideas y proyectos.
El humanismo desplegado por León XIV en Madrid ha sido de un sentido humano lógico, cristiano y así lo ha dejado él muy claro, hablando al mundo de los errores que estamos cometiendo.
No ha hablado para los creyentes, o al menos no solo para los creyentes, y eso le honra. Nos ha lanzando una elegante bronca, para que nos diéramos cuenta de lo que estábamos haciendo en el mundo.
Podemos creer o tener fe en mayor o menor grado, pero sin duda los tiempos actuales necesitan líderes capaces de marcar rumbos lógicos y de humanidad, es decir de personas a personas.
No todo lo que dice León XIV me parece correcto, es católico y no todas sus ideas coinciden conmigo, lo cual además de lógico es natural. Pero el magro de los conceptos es tan básico, que mis años con los Maristas y con la sociedad, todo revuelto y mezclado con calma, me llevan a pensar que tal vez haya personas que lo hayan escuchado, y reflexionen sobre los caminos que debemos recorrer si queremos de verdad ser cristianos.

