26.4.26
Un poema para vivir la vida, de Roberto Abadíe Soriano
20.4.26
El valor de la memoria en el futuro de mañana mismo
No va a ser sencillo entender hoy, en los todavía inicios del siglo XXI, de qué manera va a evolucionar nuestra memoria como personas y como sociedad. La IA pero además el resto de sistemas actuales de relacionarnos con todo, incluso con nosotros mismos, y eso hará que cambie nuestra relación con la memoria.
Ya existe una nueva relación con la memoria. En tiempos en los que todo queda registrado, nuestro paseos por la calle, nuestros gastos en los lugares más nimios, nuestras amistades y nuestras voces, a su vez, también, estamos dentro de una época en la que cada día vamos olvidando más cosas.
En mi caso por mi edad, esto es normal. Ya sé y asumo, que mi disco duro está lleno y además flojea de velocidad y capacidad. Pero el valor de la memoria ha cambiado.
Personalmente ya no tenemos tanta necesidad de recordar, pues lo llevamos todo apuntando sin querer en nuestros sistemas modernos de relaciones. No tenemos que saber en qué año se abrió el Mercado Central de Zaragoza tras las reformas, o con quien comimos hace un año en esa reunión de trabajo. Es posible que todo eso sea muy sencillo de volver a revisarlo.
Ya no tenemos que ser conscientes de utilizar nuestra memoria, pues existe y de forma muy potente, una memoria colectiva que está archivada para neustro uso en decenas de espacios. El valor de esa memoria que ya no es nuestra, es tremendo, y sin querer, vamos olvidando el utilizar la propia, la nuestra y personal, pues podemos recurrir a otras memorias.
En nuestros bolsillos llevamos una memoria añadida a la de siempre. Nuestros abuelos (los míos por mi edad) no se lo podrían ni imaginar. Los tuyos ya la utilizan. No necesitamos recordar con quien viajamos a Bilbao, qué comimos o qué ropa llevábamos. pero tampoco qué medicación tenemos que tomar o qué valores de glucosa nos sacaron en la última analítica, de la que no tenemos que recordar tampoco en qué fecha la hicimos.
La abundancia de archivos digitales en nuestro propio bolsillo hará que recordar sea una decisión activa, no una consecuencia automática. El valor estará en seleccionar, editar, contextualizar. Recordaremos o memorizaremos lo que decimos memorizar. No lo haremos de forma automática con todo lo que nos acontece. Eso no es ni bueno ni malo, pues será así nos guste o no.
La decisión de recordar será muy personal. Nuestra memoria tendrá un sentido nuevo, pues funcionará con lo que decidamos que funcione, ya que no tenemos que recordar todo. Ya, lo sé, eso tiene un doble sentido, y la capacidad de ser manipulados desde fuera es mayor. Pero es siempre nuestra decisión.
29.11.25
Hay que hablar claro. Sin ser un mentiroso
Estoy cansado de escuchar a las personas que dicen que son claras y que siempre son así y sienten que tienen que decir la (su) verdad, por encima de todo.
Si todo fuéramos diciendo por la calle lo que pensamos, apañados estaríamos todos. ¿Y para qué serviría, qué beneficio trae eso?
En la relaciones con los demás hay que tener educación, empatía, elegancia, a veces silencio, otras incluso debemos ser capaces de transmitir pequeñas mentiras, porque se debe ser benevolente con los que nos rodean, sin pensar además, en que es muy posible que nuestra verdad no tiene porque ser "la verdad".
Seamos un poco más suaves, y no pensemos que nuestra opinión tiene más valor si la espetamos a la primera de cambio; ni pensar que lo que nadie se atreve a decir es muestra de valentía, sino en cambio de imbecilidad.
Con los demás, hay que construir, no destruir. Y no, no siempre hay que decir la verdad. La verdad está sobrevalorada.
Aprender a vivir mejor. Mañana empezamos.
¿Y si aprendiéramos a vivir mejor?
¿Cómo nos verían los que nos rodean, si les mostráramos que somos capaces de vivir mejor y compartir más?
¿Y si empezáramos mañana a vivir mejor, admitiendo que quejarnos tanto no sirve de nada?
27.11.25
Catorce consejos para triunfar, o para intentarlo
No te preocupes en una sola meta. Aprende a llevar varias metas a la vez, pero sin que se note mucho que diversificas tus actuaciones. Esto es complicado, pero es inevitable, para evitar problemas
Qué es la depresión leve o media? Síntomas básicos (1)
6.11.25
Factores que explican la soledad no deseada
Factores socioculturales y familiares
En los países nórdicos y centroeuropeos (como Dinamarca, Suiza y Austria principalmente) existen redes de apoyo público y privado muy sólidas y una mayor participación de muchos de sus habitantes en actividades comunitarias, lo que reduce la soledad personal.
En el Sur y Este de Europa (por ejemplo, España, Grecia, Bulgaria, ciertas partes de Rumanía o Italia), la soledad es mayor y suele relacionarse con la fragmentación de las estructuras familiares, con el envejecimiento y con la menor oferta de servicios de apoyo.
El individualismo cultural y la mayor movilidad residencial en algunos países, incrementan el riesgo de soledad, al debilitar la convivencia intergeneracional y lazos familiares.
Factores económicos y desigualdad
En países con mayor desigualdad de ingresos, como algunos del Sur y Este de Europa, los niveles de soledad son más altos por la falta de ayuda y por no tener recursos para poder buscar soluciones de apoyo, que muchas veces no pueden pagar, sean de variado tipo y no solo presencial.

Factores demográficos y salud
El envejecimiento poblacional es uno de los principales factores, ese edadismo que a veces tanto comentamos pero al que no le sabemos poner siempre una influencia negativa en la calidad de vida social. La soledad aumenta claramente con la edad y es más severo el problema cuanto mayor es la esperanza de vida sin tener compañía o en situaciones de dependencia.
Variables de salud mental y participación
La mala salud física o mental está fuertemente asociada a la soledad; en algunos contextos, hasta la mitad de las personas mayores con enfermedades crónicas o con discapacidades aunque sean leves, refieren sentirse solas de manera frecuente. La menor implicación social y comunitaria agrava el aislamiento, especialmente en regiones rurales muy pequeñas o con menor densidad de servicios sociales y culturales.
Síntesis comparativa
En suma, la menor soledad observada en los países nórdicos se vincula a redes sociales robustas incluso de apoyo voluntario, una igualdad socioeconómica mayor, un acceso universal a servicios y políticas públicas inclusivas.
…continuará…
Julio Puente
Qué grado de soledad no deseada hay en España?
Según los últimos estudios hechos en España, en la actualidad, la soledad no deseada en nuestro país afecta alrededor del 20% de la población adulta, lo que equivale a uno de cada cinco residentes mayores de 18 años. Es un dato muy preocupante.
Este porcentaje se eleva en determinados grupos, como entre los jóvenes de 18 a 24 años (34,6%) y las mujeres (21,8%, frente al 18% de los hombres. Además, dos de cada tres personas que sufren soledad no deseada llevan más de dos años en esa situación.Soledad no deseada en España
Afecta como hemos comentado al 20% de los adultos y sube a casi el 35% entre los jóvenes. Entre personas mayores de 75 años, la prevalencia alcanza el 20%; en el grupo de 55 a 59 años llega al 23,8%. La soledad prolongada es especialmente frecuente en personas con discapacidad (más del 40%).
Los factores de riesgo que logran aumentar esta problemática social y que afecta a la salud en general pero sobre todo a la salud mental, incluyen el aislamiento rural, la discapacidad, el bajo nivel de ingresos, periodos de desempleo y la escasa participación comunitaria.
En Europa, según datos recientes de la Comisión Europea y la encuesta EU-LS 2022, el 13% de la población declara sentirse sola con frecuencia o casi siempre, mientras que más de un tercio reconoce experimentar la soledad al menos ocasionalmente.
Por tanto, la soledad no deseada en España se sitúa notablemente por encima de la media europea (20% frente al 13%):
La prevalencia de esa soledad no deseada es inferior en algunos países del norte y centro de Europa, donde las redes familiares y comunitarias son más robustas. en cambio y con datos similares a los españoles, en países como Chipre y Grecia se reportan tasas superiores entre mayores, pero la media para la UE sigue siendo más baja que la española.
La soledad no deseada es un reto creciente en toda la Unión Europea, con impacto especial en jóvenes, mayores y personas vulnerables, aunque España presenta un problema más agudo que la media comunitaria.
España muestra uno de los niveles más altos de soledad no deseada en Europa, especialmente entre mujeres, jóvenes y personas mayores o con discapacidad, superando la media europea tanto en frecuencia como en duración del fenómeno. La comparativa internacional destaca la urgencia de políticas públicas específicas para combatir esta problemática social creciente en el contexto nacional.
Las diferencias en la prevalencia de la soledad no deseada entre países europeos se explican por una combinación de factores culturales, socioeconómicos, demográficos y estructurales.
En los países nórdicos y centroeuropeos (como Dinamarca, Suiza y Austria) existen redes de apoyo público más sólidas y una mayor participación en actividades comunitarias, lo que reduce la soledad.
En el sur y este de Europa (por ejemplo, España, Grecia, Bulgaria), la soledad es mayor, y suele relacionarse con la fragmentación de las estructuras familiares, el envejecimiento y la menor oferta de servicios públicos de apoyo.
El individualismo cultural y la mayor movilidad residencial en algunos países incrementan el riesgo de soledad, al debilitar la convivencia intergeneracional y lazos familiares.
En países con mayor desigualdad de ingresos, como algunos del Sur y Este de Europa, los niveles de soledad son más altos.
El desempleo, la inseguridad laboral y el bajo nivel socioeconómico aumentan la probabilidad de sentirse solo, especialmente en grupos vulnerables.
El envejecimiento poblacional es uno de los principales factores de problemas en salud mental. La soledad aumenta claramente con la edad y es más severa cuanto mayor es la esperanza de vida, afrontada sin compañía o en situaciones de dependencia. Las personas que viven solas, sin pareja o sin hijos, muestran tasas mucho mayores de soledad, especialmente en países del Sur.
La mala salud física o mental está fuertemente asociada a la soledad; en algunos contextos, hasta la mitad de las personas mayores con enfermedades crónicas o discapacidades, refieren sentirse solas de manera frecuente.
La menor implicación social y comunitaria agrava el aislamiento, especialmente en regiones rurales o con menor densidad de servicios sociales y culturales.
La menor soledad observada en los países nórdicos se vincula a redes sociales robustas, igualdad socioeconómica, acceso universal a servicios y políticas públicas inclusivas.
Mientras que los datos negativos en países del Sur y Este de Europa parecen deberse al envejecimiento sin redes de apoyo, las desigualdades económicas y el deterioro de las estructuras familiares, que explican tasas superiores de soledad no deseada.
3.11.25
La importancia de las recompensas en los niños para aprender mejor
12.10.25
En Gaza e Israel se necesita mucha ayuda psicológica
Hoy el diario español El País nos ofrecía esta imagen que vemos arriba para informar de un reportaje sobre Gaza, sobre el drama que van encontrando en este octubre de 2025 los gazatí o palestinos que vuelven a sus ciudades. Lo acompañaba de este pie: Midhat Wafi, de 38 años, se encuentra con sus hermanos bajo los restos del edificio de cuatro pisos de su familia, cerca de la zona de Katiba, en el centro de Jan Yunis, el 10 de octubre de 2025. MOHAMED SOLAIMANE.
Tenemos que intentar entender este momento social y personal de todos los implicados. También de los ciudadanos libres y con sentido común de Israel. Así no es posible vivir, ni edificar un futuro para nadie. Y lo saben todas las partes.
Se reúnen las familias alrededor de los escombros para reflexionar, para limpiar como primera actividad, para sobrevivir y rezar por la duración de la paz, y para contar muertos y heridos de sus familiares y amigos.
Algunos de ellos han visto arrasadas sus pertenencias dos veces en dos años. Habían vuelto a sus pueblos hace un año, habían intentado limpiar y arreglar algo sus casas destruidas y sus pequeños huertos para alimentarse, y otra vez tras ser expulsados, han vuelto para verlo todo de nuevo destruido.
Cada familia tiene que volver a su propia vida anterior con lo que les queda, incluso con los familiares que siguen vivos que no siempre son muchos. Volverán a crear sus talleres, sus negocios o comercios, para intentar vivir construyendo de nuevo con ayuda de todos ellos, lo imprescindible.
Pero hay algo imposible de revertir. La sensación social de que todo esto es insufrible. Incluso para los israelitas más fanáticos, que creen haber ganado esta puta mierda de guerra. Las ayudas psicológicas tienen que ser inmensas, tremendas, brutalmente necesarias si de verdad queremos construir una paz que dure. Y lo digo en todos los bandos en conflicto.
Las guerras no las gana nadie, solo los vendedores de Paz, de reconstrucción que algunos pueden pagar y otro no. Todas las guerras dejan más pobres durante años, y muchas de ellas dejan odios que duran generaciones.
Vivir todas las edades es muy importante
3.10.25
Volví a mi lugar de nacimiento, donde no quise morirme
Hoy he vuelto al lugar físico en donde nací. Mejor dicho, al lugar donde volví a nacer, pues en dos ocasiones y según me cuentan, fueron llamados mis padres para que fueran al hospital pues me estaba muriendo.
He ido a dejar unos dípticos informativos a las zonas de gestión del Hospital, por una asociación para la que colaboro, y ya al atravesar la puerta del Hospital Infantil de mi ciudad, el corazón me ha dado un vuelco.
He pisado la UCI de neonatos del Hospital materno-infantil de Zaragoza, y ha sido una experiencia llena de emociones. Ya no estará igual, además de no recordar yo nada de aquello, pero me imaginé allí y… ¡¡Uff!!
He imaginado por un instante a mis padres entrando por una puerta similar a esa, hace ya 44 años. Yendo a verme, a darme el biberón, sin hacer piel con piel pues entonces eso no existía, esperando una noticia positiva, mirando a su primera hija.
Mientras esperaba a ser atendida en mi visita, he observado un tablón de corcho con mensajes de familiares que han pasado por allí, hermanos/as, progenitores agradeciendo la labor de profesionales, dibujos…, vida de agradecimientos.
Cuando me ha atendido una de las profesionales, le he explicado el trabajo de mi asociación, y he aprovechado para agradecerle su labor y la su equipo de médicos, pues personas así, me salvaron la vida hace 4 décadas. Casi todos ya estará más que jubilados, pero el espíritu sigue.
Su abrazo al saber que yo estuve ahí, ha sido reconfortante. Ellos también se alegran de saber que logramos salir de las penurias y construirnos un mundo nuestro.
5.9.25
Los tomates que le gustaban al hombre del restaurante
Ya estamos a viernes y esta semana se nos ha pasado… pues eso… cada persona a una velocidad diferente; es la vida, esa que tenemos que aprender a disfrutar, y nunca es tarde.
Ayer en un restaurante de carretera tuve una pequeña conversación con una persona que me superaba en edad, algo complicado ya. Como es lógico le dejé hablar para escuchar e intentar aprender, aunque la mitad de lo que me dijo me sonó tan mal que eso lo borré enseguida. Y no, de eso no voy a comentar nada.
Él, ya jubilado desde hacía una década, disfrutaba con su huerto. Y me lo dijo abiertamente.
En la vida hay que disfrutar con algo, con lo que te guste y creas que lo haces bien. Aunque sepas que para los demás es una tontería.
Él disfrutaba con su huerto pero en concreto con sus tomates, que intentaba seleccionar, tener semillero propio y sin grandes conocimientos, hacer pequeñas pruebas de sabor, color y tamaño.
Yo me pierdo con esas cosas, pero me quedé con la idea de que aunque parezca inútil lo que haces a ojos de los demás, si te gusta hacerlo hay que lanzarse de cabeza aunque tengas 75 años.
Y olvidarte de los ruidos que te rodean y que parecen querer llevarte a sus propios huertos.
Estaba el hombre ahora, con la idea de lograr unos tomates cherry redondos, de color marrón fuerte y con piel muy suave, que lograran incluso oler a tomates. Pero no poco, oler incluso la mata.
Lo de menos son los tomates, lo de más… su ilusión y sus ganas. Eran feos, llenos de piquitos claros que les conferían unos tonos como de tomates enfermos. Pero olían a tomate y eso era lo que le gustaba al hombre.
¡¡¡Conseguido!!!
29.7.25
Depresión y sexo. Necesaria solución en la pareja
Sin duda en las personas con depresión, uno de los primeros placeres que se pierde es el del sexo, el deseo sexual. Y nos daría igual la edad de las personas, pues en todos los casos sucede igual, y el sexo en cualquiera de sus variables es muy necesario a cualquier edad.
Una persona con depresión pierde el gusto por la vida y con ello por el sexo, y además, para añadir más problemas, casi toda la medicación que existe para la depresión afecta negativamente al sexo.
Los médicos, sobre todo los psiquiatras, deben intentar resolver este problema, tanto de manera médica, con viagra o similares, como con terapias psicológicas y de pareja.
Con cada problema sexual de un deprimido que viva junto a otra persona, hay un problema de pareja en donde es muy posible que al menos una persona sufre el problema con deseos sexuales no cumplidos.
La pareja se puede resentir en su relación si falla la relación sexual por problemas de depresión o por la medicación, por ello hay que intentar resolver este problema con urgencia.
El sexo no siempre es penetración o coito en el sentido más utilizado, sino también caricias, masturbación solitaria o no, contacto físico y psíquico.
Por encima del sexo debemos conseguir que exista relación de contacto entre las personas, pues nada puede hacer más daño a una persona deprimida, que perder la relación con las personas.
Debemos tocarnos más. El amor no es siempre penetración.












