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30.5.18

Michael J. Sandel, Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales

En el año 2010 se le preguntaba en una entrevista en El País al recientemente elegido Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2018, Michael J. Sandel por España, y aunque no respondió directamente nos deja un texto muy interesante. Leer su respuesta nos puede aclarar algo de su pensamiento filosófico.
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P. Recientemente están emergiendo importantes casos de corrupción política en España. ¿Qué rasgos definen a un buen gobernante?

R. La respuesta corta es un argumento que se remonta a Platón y Aristóteles, y es que los mejores líderes son aquellos que tienen una devoción genuina hacia el bien común. Pero, en la práctica, en política hay poderosos intereses que compiten con el bien común. Y muy a menudo, la preocupación por los aspectos técnicos de las finanzas y de la economía produce líderes incapaces de articular visiones más amplias relativas a valores y justicia social, y con una visión ética amplia.


P. ¿Y un buen ciudadano?

R. Es el que lee periódicos, se informa de las cuestiones públicas, mira más allá de sus intereses individuales y pide a los políticos de que se ocupen del bien común.


P. ¿En qué cree?

R. ¿En términos políticos?


P. En general.

R. En un tipo de políticos y en general en una vida política abierta al debate sobre cuestiones morales básicas. En nuestras sociedades la democracia está empobrecida porque hay tal preocupación por cuestiones tecnocráticas que se presta muy poca atención a otras más amplias, relacionadas con justicia social o la dimensión moral de la vida pública. A veces es más fácil para los políticos no afrontar cuestiones éticas de fondo porque son controvertidas.


P. ¿Por ejemplo?

R. La distancia entre ricos y pobres, no solo en la sociedad sino globalmente. Cuáles son los límites morales de los mercados y qué esferas deberían estar a salvo de su influencia. O cuestiones relacionados con el pluralismo religioso o la bioética. Hay una tendencia a sacar estas cuestiones del debate público porque implica desacuerdos morales y religiosos. Deberíamos estar más abiertos al debate, a una vida pública vigorosa, más ruidosa. Eso enriquecería la vida democrática.

Nuestro futuro laboral y vital es nuestro. Trabajemos por mejorarlo

Como bien dice Ros en esta viñeta, muchas veces tenemos la sensación de que el futuro pasa muy cerca pero no quiere parar donde nosotros estamos. Tenemos todo lo necesario, la estancia, la formación, las ganas, las mochilas cargadas de buenos deseos, pero la diligencia de la vida pasa de largo y sin parar.

Una de las consignas más sencillas sería que hay que moverse. La suerte, el trabajo, las posibilidades se mueven, pero muchas veces nosotros no nos movemos, no estamos en la línea correcta por donde pasa la diligencia de la vida. 

No siempre es fácil adivinar los caminos del futuro, pero en cambio sí es sencillo adivinar por dónde NO va a pasar la diligencia que nosotros tenemos que coger. Quedarnos allí y quietos garantiza que no seremos capaces de cogerla.

Hoy es necesaria una formación amplia, pero también especializada.

Es muy útil “estar”; es decir, ocupar los espacios que en cada momento sean los más eficaces para que te vean esperar y con la maleta llena de formación y ganas.

Es importante tener movilidad geográfica pero sobre todo mental. Nunca ha sido bueno tener una sola velocidad, aunque fuera muy buena. Siempre se demandan personas ágiles con varias velocidades según los momentos que nos tocan vivir.

Hoy es imprescindible conocer bien el inglés y empezar a dominar algo de un tercer idioma. Pero también saber hablar en público, saber defender tus propias ideas, entender de la importancia de vender, saber hacer proyectos y crear cronogramas válidos, tener empatía.

No, no se piden super personas, se pide lo que se necesita. Y a cambio debes estar SIEMPRE atento a ver las salidas mejores para ti.

Para los empresarios ninguna persona es fundamental. Para los trabajadores ninguna empresa es fundamental. 

Estos tiempos son así para ambas partes. Hay desigualdad, sin duda sale perdiendo el trabajador como siempre, pero debemos saber capearla a costa muchas veces de seguir aprendiendo y no olvidarnos que el autoempleo de calidad normal (no el esclavista) es una posibilidad.

Si triunfa la Moción de Censura sin Ciudadanos, estos se hunden

Es muy previsible que este fin de semana tengamos nuevo Presidente del Gobierno, todavía sin jurar, tras la afirmación en la Moción de Censura de que un cambio total es necesario. Otra vez más se demuestra —y hasta el final— que la lentitud de Rajoy no le permite ni irse por la puerta grande de la dimisión.

Hoy mismo ERC ha confirmado en la Tribuna que votará a favor de Pedro Sánchez, y la antigua CIU ha dicho que ellos votarán los mismo que vote ERC en el Congreso de los Diputados, haya todavía o no un 155 en vigor. Algo lógico, pues no hacer eso sería entender con rotundidad que quieren lo peor de lo peor para esa España que no se entiende con nadie.

Quedaría el PNV, imprescindible, y que está entre la decisión compleja de ser o no ser, de explicar o hacer de Don Tancredo. Si los dos grupos catalanes votan a favor del PSOE resultaría inentendible su apoyo al PP por mucho que lo haya dando a sus Presupuestos. Unas palabras de Pedro Sánchez advirtiendo que gobernará con el Presupuesto ya aprobado servirá para calmar agua vasca.

¿Y Ciudadanos? Pues lo tiene crudo. Puede quedar ninguneado, trasquilado por no saber jugar la mano, incapaz de saberse sobreponer de que ya toca jugar de verdad. Lo tendría claro, pero no es capaz de entender la decisión lógica, nublado entre querer ser la oposición única de la derecha y sus prisas por unas elecciones generales inciertas por mucho que los sondeos les adviertan de sus subidas.

Es muy posible que al final se abstengan, sabedores que a va salir el PSOE y no quieran quedar como los únicos capaces de apoyar al PP de la sentencia. Pero perderán espacio, pues ser los únicos garantes de que los cambios no son necesarios ahora, pero les quitará ese premio de responsabilidad que parecían tener. Gritará Albert que con los nacionalistas excluyentes no, que con los republicanos no, pero ese mensaje solo le sirve a Ciudadanos para mantener sus votos fijos, perdiendo parte de los prestados por el ala del PP y por los del ala del PSOE más moderado, a poco que empiecen a gobernar los socialistas con la mesura de la responsabilidad. 

Un Ciudadanos sin puesto fijo en las soluciones, puede ser un Ciudadanos de capa caída. Le sucedió a Podemos, que por cierto ahora está tomando la iniciativa de la responsabilidad.

29.5.18

Los robot contra los trabajadores. Es inevitable

Ya sé que la máquina que vemos a la izquierda la habéis visto en algunos locales de comida rápida. Es rápida, es simple, es eficaz, y resta puestos de trabajo. Incluso del trabajo que se pagaba menos, el de trabajador de una empresa de comida rápida. Pero nos hace gracia y la utilizamos. En pocos meses es posible que ya no podamos pedir comida en un mostrador. Yo ya he visto un local de esos. Ya no se paga con dinero, sino con tarjeta por obligación.

Incluso es muy posible que en poco tiempo mientras esperamos nuestro turno para ser entregada la comida, sea otra máquina quien abra una compuerta y nos entregue la bandeja con todo lo pedido en la máquina anterior. No veremos a personas, si acaso a otros clientes.

Dentro del local y de momento, las personas que trabajan ponen las patatas en una freidora, y meten la comida en cajitas, tras sacarla de otras cajitas que las han elaborado a mucha distancia unas máquinas automáticas que trabajan con pollos enteros, carne entera que pican, pan congelado y salsas diversas. Es la automatización del trabajo. Nunca se equivocan ellas. Si acaso se averían.

Nuestros enemigos ya no son la globalización, no lo es la deslocalización del trabajo hacia mercados más baratos. Es la automatización robótica del trabajo. Y que no nos cuenten mentiras. Nunca los robot mandarán sobre las personas. Mandarán sobre los trabajadores, que es diferente. Vienen a quitarnos nuestros puestos de trabajo, pero seguirán siendo esclavos de seres humanos que los programan, los enchufan o los apagan.

La nueva economía no busca el bien común ni la subsistencia de la sociedad, pues cree que todo se organiza alrededor del mercado que es el Gran Dios. La sociedad sobrevivirá al mercado del trabajo robótico, simplemente porque el mercado se adaptará a su NO destrucción. Pero en el camino quedarán muchos seres humanos desplazados, y unos pocos con unas ganancias todavía mayores de las actuales.

Se necesita a la sociedad como consumista. Ya no como productora. Por eso somos necesarios.

Antes en un pueblo de ¿Soria? un agricultor tenía dos hectáreas de cereal y vivía con su familia más la huerta y los animales. Hoy un agricultor medio puede trabajar 200 hectáreas para poder rentabilizar bien sus inversiones y horas de trabajo. Emplea mano de obra barata, está atado a multinacionales que le tienen que vender las semillas y comprar sus productos, y como no es propietario de tantas hectáreas, paga a vecinos que tienen pequeños campos, para alquilarlos e ir sumando parcelas que unifica.

Hemos automatizado la producción, la hemos rentabilizado, pero hemos creado grandes empresas multinacionales que viven del trabajo de otros, vendiendo y comercializando incluso con productos que ni tan siquiera se han sembrado. Es otra forma de automatizar pero aumentando los beneficios para los que controlan los procesos. Los agricultores ganan para sobrevivir, y los consumidores compran lo que les venden al precio que les marcan en los lineales.

PSOE, Podemos y Ciudadanos. ¿Y si no se ponen de acuerdo, qué hacemos los ciudadanos?

Habría que preguntarse qué hacer como ciudadano, si al final no se ponen de acuerdo el PSOE con PODEMOS y Ciudadanos. Sería lo lógico en toda persona que con sentido común entendiera que el PP con Rajoy ya no puede seguir gobernando España. Si dentro de una semana ha sido derrotada la opción de la Moción de Censura por no ser capaces de ponerse de acuerdo las tres fuerzas políticas más potentes de España, sin contar al PP ya sentenciado en los juzgados, cabría empezar a preguntarnos todos sobre nuestro futuro.

No quiero saber quien es un poquito más culpable. Me da igual. La generosidad está bien, pero la profesionalidad en la política y ante la sociedad es más importante. España necesita que el PP descanse. Tenga su tiempo muerto y se siente a descansar. Es lo que se haría en cualquier país del Primer Mundo.

Si no son capaces de ponerse de acuerdo el PSOE, Podemos y Ciudadanos ¿Por qué esperan que seamos los ciudadanos de a pie, los que pagamos y no cobramos, los que tengamos que resolver los problemas?

¿Y si para resolver los problemas hay que mandar al banquillo de los suplentes al PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos? Es lo que están haciendo en algunos otros países del Primer Mundo de Europa. Cuidado con jugar con fuego.

28.5.18

Seamos optimistas, para salir del pesimismo

Estamos asentados en un pesimismo social que tenemos que abandonar con urgencia. Así no vamos a movernos hacia ningún lugar. Es verdad que hemos tenido tiempos que parecían mejores, más seguros, más fáciles, y que nos hemos ido asentando en una cierta indignidad laboral, inseguridad económica, incluso en un pequeño temor hacia los problemas que España está sufriendo desde que no fuimos capaces de formar un gobierno seguro a partir de finales del año 2015.

Los problemas desde aquel inicio de 2016 han ido en aumento, Todos. Pero es verdad también que todos no hemos hecho lo que deberíamos para resolverlos. Cada hormiguita tiene la obligación de llevar un cachito de hoja al hormiguero.

Estamos a mitad de 2018. Han pasado casi 30 meses desde las elecciones generales del 20 de diciembre de 2015. Y ahora toca empezar a ser positivos, tal vez para ver si así somos capaces de salir del pozo. No hay muchos motivos, pero debemos agarrarnos al más pequeño que veamos. Eso…, o el caos.

La Moción de Censura es imprescindible

El asunto de la Moción de Censura CONTRA Rajoy no es cosa baladí. La podría, la debería haber evitado Mariano, simplemente admitiendo que la sentencia de Gürtel era demoledora contra su propia palabra en sede judicial, y que lo lógico era dimitir de forma urgente. Pero teme que tras su dimisión vengan tiempos todavía peores para sus intereses particulares.

Así que la Moción de Censura es la mejor manera de que España recobre un poco de luz, no suficiente, y empiece a aprender que tras comer hay que pagar la factura. Y a la hora de pagar, hay quien se quiere poner de lado. Un Ciudadanos que dice algunas tonterías nerviosas que de mantenerlas le van a costar caras, y unos nacionalistas vascos y catalanes que no son capaces de explicar la verdad de sus decisiones.

España no puede continuar por la senda de una corrupción brutal que tras las sentencias castiga a los culpables y a los que miraban para otro lado. Y si no queremos leer el presente y el pasado, lo tendremos que repetir en el futuro, mientras España camina entre el clientelismo muy débil de nuestro país en Europa y una sociedad muy cansada y a punto de estallar.

España necesita Elecciones Anticipadas, pero antes hay que dar la luz, hay que cambiar algunos puestos clave que hacen de tapón para que se vea qué hay dentro. Hay que ordenar la RTVE para que sea neutral. Hay que caminar un poco al menos sobre el problema catalán y dejarlo ligeramente atado para que no salga más pus. Hay que construir las bases teóricas de una nueva economía productiva, para ofrecerle a la sociedad esperanza. Y hay que barrer tanto nacionalismo excluyente, sea de una bandera o de la contraria. Hay que intentar que los españoles vuelvan a creer en España sin tener que sacar colorines a los balcones. No es tanto lo que se necesita hacer en un año.

27.5.18

¿Cómo trabajan los lobbies en Europa?

Se calcula que en la ciudad de Bruselas hay destacados unos 30.000 lobbyists, es decir 30.000 personas que desarrollan su trabajo en la Capital del Parlamento Europeo para empresas o grupos que son directamente lobbies que presionan e influyen. No están todos a la vez en Bruselas, pero sí muchos de ellos…, y el resto están viajando desde las centrales de sus negocios a Bruselas o a otras ciudades europeas o mundiales, para presionar y dejarse ver. Simplemente para presionar con elegancia y arte negociador.

Un lobbies es en realidad una empresa o un sector, o un servicio, o un grupo de presión que sabe que sus negocios dependen de Europa, de lo que se decide entre pocas personas. Es sobre todo un grupo de personas muy interesadas en que las leyes que se aprueban no les afectan negativamente a los grupos que les pagan el buen sueldo por su trabajo. O que les afecten a esos grupos lo menos posible.

Y para ello emplean mecanismos muy sencillos pero eficaces. Explican, informan, comparan, hacen pedagogía manipuladora hacia los que al final tienen que elaborar las leyes o los documentos de trabajo, explican otra vez más, llevan de viaje hasta los lugares que ellos creen imprescindibles para que así vean de primera mano lo que tienen que ver, y NO vean lo que no tienen que ver, etc.

No tiene porqué existir sobornos, presiones excesivos, zancadillas o trampas. Eso cada vez se lleva menos. Nadie puede imaginarse a 30.000 personas en Bruselas intentando convencer con sobres a unos pocos cientos de políticos o de secretarios, sobre todo porque entre los 30.000 hay de todas las tendencias, y unos están totalmente en contra de lo que opinan o desean los otros. No es así, ni es lógico que así sea si se quiere éxito. La sutileza inteligente es mejor arma.

Pero quien no está en el despacho adecuado, en el momento preciso, no logra su objetivo de lobbiar. O lo que es peor, deja que hagan su trabajo de presión los que son contrarios a sus tesis, con los que se juntan en el ascensor, con los que se ríen en las barras de cafeterías guapas. Las buenas relaciones, las buenas comidas, los viajes informativos, las presentaciones, los detalles curioso y personales, son formas baratas de presionar sin que sea ilegal, aunque sea alegal.

¿Lo logran? pues a veces sí…, y a veces no. Hay políticos que no se dejan influir por nadie. Que eligen muy bien de quien recibir datos o informes. Son conocidos, pero no por eso no se les hace el trabajo de lobbiar. Simplemente se hace con mucho más tacto. Los profesionales del lobby saben los puntos flacos de toda negociación con y entre personas. No hablo de nada inconfesable, sino de profesionalidad. No debemos olvidar que es un trabajo muy duro, con mucha psicología social, con mucha inteligencia emocional y con mucha elegancia y tacto.

Las economías del siglo XXI, desde Europa

Los ciudadanos del mal llamado Primer Mundo estamos en una situación increíble, pues aunque seguimos siendo los que mejor vivimos, no lo valoramos y vivimos en una queja constante. Se podría pensar que no sabemos cómo se vive en otros lugares pero no es cierto, o que hoy se vive peor que hace unos años y en la mayoría de los países del Primer Mundo esto tampoco es cierto.

La primera sensación que tenemos es que nuestros hijos van a vivir peor que nosotros. Y ese pensamiento es complicado de revertir, pues son simples sensaciones. No tienen por qué, si somos capaces de encontrar soluciones a los actuales problemas, que no debemos olvidar, siempre existen en todo momento histórico.

El actual mundo está lleno de guerras constantes, pero no más que en otros tiempos —pero seamos sinceros a la vez que asquerosos en este concepto que debemos admitir como cierto—. Algunas de estas guerras han sido provocadas para que nosotros, desde el Primer Mundo no las tengamos dentro.

Lo cierto es que ya no existe el Segundo Mundo, o cuando menos se ha transformado profundamente. Los llamados países del Segundo Mundo eran hasta los años 80 los países del que nombrábamos entonces como Telón de Acero o zonas comunistas. Países capaces pero con economías débiles. Los que hoy podríamos llamar Países Emergentes, pero cuidado pues algunos de ellos no solo están ya en el Primer Mundo sino que en economía productiva y real están a la cabeza.

Pero sí existen los países encuadrados por nosotros en el Tercer Mundo. Los que no tienen desarrollado un sistema económico y social que a la vez de ser moderno, sirva para garantizar una vida digna y comparable al resto de países. Tercer Mundo sobre el que a veces descargamos nuestras iras desde el Primer Mundo para que se enfrenten en guerras aprovechadas por otros países de forma estratégica.

Desde el Primer Mundo tenemos una obligación de exigencia social que no estamos cumpliendo. La de que la calidad de vida, los sistemas de protección social, las economías circulares de recursos y no manipuladas en los libros de contabilidad globalizadora, sirvan para todos los ciudadanos del mundo, y en similares posibilidades.

La economía humanista, la economía del bien común, la economía con sentido social, la economía motivada en la globalización positiva del reparto, la economía sostenible, deben marcar los caminos a explorar, una vez que el capitalismo demuestra que está agotado —y quiere convertirse en un new capitalismo de laboratorio— y el comunismo está desaparecido por no tener en cuenta la sociología de las personas libres.

26.5.18

Alimentos que desperdiciamos más


En estas infografías publicadas por El País con datos de la FAO del año 2016 (vamos a peor además) podemos ver la cantidad de alimentos que los seres humanos desperdiciamos, las pérdidas reales que se producen en los alimentos en todas las partes de la cadena que va desde la agricultura y su recogida a la zona de la postcosecha, limpieza y selección para la venta, el procesado en el caso en que sea necesario, la distribución y venta, y el consumo.

Estos datos, comparados con la realidad del hambre que sigue asolando a una gran parte del mundo, nos plantea frente a un espejo entendible de lo poco capaces que somos para hacer sostenible el Planeta y para saber repartir nuestras posibilidades entre los seres humanos.

Lo podemos ver además dividido por las diversas zona del Planeta. Europa. América del Norte y Oceanía. Asia Industrializada. África Subsahariana. África del Norte. Asia Occidental y Central. Asia Meridional. América Latina.

Duros datos que nos deberían obligar a recapacitar para aminorar tanto desecho mientras el mundo pasa hambre.


Nota.: Las imágenes on más grandes y si haces "clic" las podrás ver para leer los textos

Pateras en Almería, año 1920. Y son españoles

Vamos a intentar entender las situaciones de las sociedades, para intentar comprender mejor todas las realidades, las del año 1920 y las actuales de 2018. Esta fotografía está en el Museo de Garrucha en la provincia de Almería donde se explican las historias del mar, de las tierras, de los campos, de las sociedades. Era 1920 cuando se tomó esta imagen. 

Son emigrantes españoles, ciudadanos de Almería que se montan en pateras que les lleva a los barcos que vemos a lo lejos y que van hacia Oran en Argelia o hacia Nador en Marruecos, para escapar del hambre en búsqueda de un mejor futuro. Eran 160 kilómetros de mar y peligro. Como sucede ahora…, pero al revés.

Y sí, sucede en en las mismas playas de Mojácar y la Garrucha donde ahora mismo, cien años después, otras pateras nos escupen cadáveres de africanos que intentan venir hasta Europa, hacia España, para salvarse del hambre de sus países. 


En 1920 la zona sur de Andalucía había perdido el trabajo en las minas. La competencia inglesa, la baja productividad y los costes jugaron en contra de su viabilidad. Hubo que despedir a miles de trabajadores andaluces de las minas. Y dejarles sin futuro.

En un siglo es un viaje de ida y vuelta. 


En 1920 los andaluces se iban hacia Orán pero los controlaba la Guardia Civil. Las pateras son similares o incluso mejores que las actuales. Pero ahora no les dejamos entrar en España, no dejamos que se les ayude. Europa está cerrada, llena de europeos, aunque no seamos capaces de nivelar la natalidad con los fallecimientos. 

La foto es del archivo de Juan Grima.

Cómo triunfar en internet, si no pides nada a cambio

Como era lógico, muchos youtubers están abandonando internet como antes lo hicieron muchos blogueros. Es de sentido común. Lo que parecía en algunos casos un mecanismo fácil de hacerse famoso (o hacer famoso un producto), o de hacerse con unos ingresos extra en otros, se ha ido convirtiendo en un problema para ellos, pues los ingresos parecen bajar mucho, las visitas ya no entran tanto por cansancio, lo que parecía gracioso al crecer con los años se vuelve repetitivo y falto de frescura, y todo se agrisa hasta la saciedad.

Personalmente llevo más de una década con blogs diversos. NUNCA he tenido ingresos, simplemente porque nunca los he buscado. Así que por ese lado no me siento peor. Sí es cierto, que las visitas han bajado pero es cuestión de darle calidad añadida a las que se tienen que siguen siendo muchas comparadas con otras actividades presenciales de la vida corriente.

Exponerse en exceso a perder la intimidad es un problema que tiene consecuencias. Sobre todo si tu público es de un target determinado a querer estar muy cerca y copiarte o admirarte. No sé qué es peor. Y la falta de intimidad es un grave problema en cuanto apareces por los medios. Hay que saber dosificar bien esa impresión y sus consecuencias.

No es fácil predecir el cercano futuro de redes sociales, blog o canales de YouTube y similares. En apariencia seguirán bajando en importancia, en poder, en sentido. No explotará la burbuja de forma rápida, pero no tiene sentido mantener tanto tiempo a tantas personas, pendientes de las pantallas. Seleccionarán, sin duda y cada vez más, sobre aquellos contenidos que realmente les interese. Picotear es muy costoso, pues el tiempo libre vale mucho dinero, así que perderán longitud los textos, o al contrario se logrará artículos más completos, donde al final se llegue a alguna conclusión.

Acertar con los contenidos es fundamental si se quiere seguir en estos campos tan líquidos. Ser sinceros y admitir los errores. Trabajar los textos como si realmente fueran a servir a alguien. Y ser voluntarioso. Mientras las personas no paguen por contenidos, no es posible cobrar por contenidos. Y el mundo actual no está en línea de pagar. La publicidad es abusiva y ya no produce rentabilidad por su mala exposición y será más sencillo creer en firmas que en contenidos, aunque esas firmas a veces sean aburridas, pedantes o sin sustancia. Nadie es bueno todos los días, sobre todo si no es profesional o no tiene quien le corrija.

Todos los que escribimos en internet dependemos de los lectores, igual que los escritores de libros, que en muchas ocasiones trabajan durante un año para muy pocos lectores que al final les dejan muy pocos beneficios a los creadores. Tampoco quiero comparar esta actividad con la de muchos profesores de universidad que preparan sesudas ponencias para sus alumnos, y luego más de la mitad no acuden a clase y de los que acuden, otra mitad no escuchan. Pero es la realidad que todos admitimos, que todos peleamos por mejorar, y que mientras llegan las soluciones, nos adaptamos a la realidad.

Tener 100 asistentes a una conferencia que lleva muchas horas de preparación es muy complicado y se asienta sobre un lugar privado o público que cree en tus posibilidades y que es más complicado lograr. Suma de complicaciones. Tener 35 alumnos atendiendo es (casi) más complicado. Tener 200 ó 400 visitas diarias en un blog es posible. No todos leerán todo el texto de la entrada, pero la comparación esfuerzo=resultados es sencilla. El trabajo que nos lleva redactar un texto para una entrada es bastante bajo comparado con los casos anteriores. Y si te gusta compartir, lo haces, encantado además.

Los medios de comunicación y su neutralidad

Dentro de lo complejo que resulta que los medios de comunicación tradicionales y en papel mantengan su espacio y sobre todo su rentabilidad, se unen los cambios o bandazos ideológicos sin explicación contundente, que atontan al lector y le hacen dudar. ¿Hasta dónde les podemos pedir neutralidad? ¿Hasta dónde que se mantengan sin modificar sus líneas editoriales?

El caso más sencillo de analizar para quien quiera hacer un estudio muy sesudo sería el de El País, que ha cogido (presuntamente) un presunto odio visceral a lo que quiere hacer Pedro Sánchez, sea lo que sea esto…, que raya lo patológico, siempre desde la presunción, pues algunos se la cogen con papel de fumar. Igual es una simple mirada mía, que estoy tonto de baba.

A todo medio de comunicación que aspira a liderar, se le exige que informe con toda la verdad que sea capaz de tener, que transmita su propia opinión pero que la mantenga en su línea de Editorial y sea bastante neutral también al menos en sus titulares de información. Y se le pide casi por favor, que se mantenga abierto a los deslizamientos ideológicos que es lógico que tenga, pero dejando que sean las firmas de comentaristas y periodistas de opinión quien los traslade a los lectores, y estos decidan qué hacer con su dinero y su tiempo, que ahora ya no sabemos qué vale más.

Ver algunos titulares, jugar con sus tamaños, con los adjetivos, con las posiciones dentro de las páginas, es simplemente una forma de incidir con su opinión dentro de las tripas de la información. Y eso en el año 2018 queda feo…, y obliga a los lectores a dudar. No está bien decir un día blanco y al siguiente gris oscuro, estar al aire de lo que opinan desde algunas atalayas, para cambiar el color de las banderas. A quien aspira a liderar un complejo proceso de comunicación que se le exige más que a ninguno. Es lógico. Pero ellos mismos también deben exigirse lo mismo.

24.5.18

Un nuevo partido en el Gobierno de España. Es URGENTE

Tras la sentencia de la trama Gürtel, se lleva a España a una situación insostenible, aunque al final seamos capaces de seguir como si nada hubiera sucedido. La gravedad de no hacer nada es tan alta, que seríamos responsables todos los que no somos capaces de exigir reformas urgentes del camino de España, de lo que inevitablemente nos sucedería. Una pérdida total de la credibilidad política (queda ya muy poca), tanto dentro de España como en Europa.

Sabiendo que nadie del PP es capaz de asumir responsabilidades al más alto nivel, admitiendo como cierto que incluso sería un mal menor el que no se enteraban de nada los que nos gobiernan, lo que demostraría su calidad profesional, solo cabe un cambio urgente y por poco tiempo del partido que gobierna en España.

Es necesario Elecciones Generales urgentes, es decir: que la responsabilidad vuelva a los ciudadanos. 

Admitiendo incluso el momento actual, con el problema de Cataluña también sin solución. Y asumiendo que al igual que hace dos años podemos entrar en una situación compleja para formar nuevo gobierno. Pero somos responsables TODOS. Esconder la cabeza es una irresponsabilidad peor.

22.5.18

España se hace Ciudadana, sin reflexionar

El nacionalismo está de subida, de moda en la España que no se entiende. Lo malo es que no se crece en el nacionalismo integrador, que lo hay, sino en el nacionalismo excluyente. El que piensa que todos los demás están equivocados, simplemente por no ser de su mismo nacionalismo.

Ciudadanos, el partido, ha creado para toda España la plataforma, fundación o sección de su partido que ha llamado “España Ciudadana” con poco alarde imaginativo. Nada nuevo en la idea, que representa la unión de los instintos ante que el de las reflexiones.

Como son tiempos revueltos, cualquier cosa puede triunfar con tal de que sea nueva. Lo viejo no es que esté gagá por ser viejo, sino por ser inoperante. 


El Partido Popular con su FAES se ha quedado perdido otra vez más. No acierta ni en la propaganda. Todo se mueve tanto, que produce mareo ver cada día las noticias. 

Menos mal que el Huesca ha subido a Primera y eso nos sigue haciendo pensar que los milagros por trabajar en equipo sirven para alcanzar las metas.

21.5.18

Se acabó Podemos. Urge buscar recambio

Pablo Iglesias se ha cargado medio Podemos, que aunque lo parezca no lo pertenecía y era de alguna manera la esperanza de la izquierda española cuando los tiempos parecen naranjas y azules. Ya no hay posibilidad de alcanzar el gobierno, al menos con el actual equipo. Perdimos.

Para gobernar tan importante o más es tomar las decisiones correctas como adivinar sus consecuencias para pulirlas y organizarlas en el mejor orden, tiempo y dosificación. Quien no es capaz de adivina qué consecuencias tienen las decisiones que toma, no está preparado para gobernar proyectos importantes.

Lo de menos es el precio del capricho, su endeudamiento bancario, su caída en la trampa del capitalismo que atrapa por los bebos, su escapada de la base para irse a las alturas. No es tan importante escapar de los de abajo e irse con los de arriba.

Lo grave es que no se diera cuenta del error de su decisión y sus consecuencias.

Reencontrado con el Guernica de Picasso

He vuelto a reencontrarme con el Guernica de Picasso durante unos minutos. Nos hemos mirado, nos hemos puesto tristes ambos, y nos hemos despedido con la solemnidad del gris y el negro. No pintan oros ni tiempos de luces. España vuelve a sufrir roturas.

La violencia siempre está detrás de la decadencia o a su vera aunque esté algo escondida. Hoy toca en España decadencia. Incapacidad incluso para entender la historia que se nos viene encima.

Ya tenemos dos Presidentes de Cataluña. Y ambos lo saben. A poco que presionen jugando a joder, podríamos tener un tercero que desde Madrid también intentara gobernar. Un caos. Los nuevos Consejeros pueden tomar posiciones aunque no salgan en el BOE catalán, y encontrarnos con la broma de que Torra se tenga que ir a Suiza mientras otro está en Alemania y los ministros catalanes repartidos entre cárceles y países europeos asombrados de la incapacidad.

España se tiñe de balcones de colores pero seguimos sin saber leer el momento social. No quiero dar pistas, pero si Torra toma algunas decisiones veremos a España tambalearse junto a una Europa que no se lo cree, pues le parecen demasiadas torpezas.

Por cierto, y esto para los asesores de Torra: ¿A nadie se le ocurrió que en la toma de posesión del President además de la bandera de Cataluña estuviera a su vera la bandera de Europa? Vaya palo hubiera sigo ¿no?, ¡¡torpones!!

20.5.18

El chalet de Irene y Pablo nos afecta a todos los españoles

El tema del chalet de Pablo Iglesias e Irene Montoro (y al revés) es además de una torpeza global un detalle de donde estamos a nivel sociedad, crítica en exceso por haber soportado también en exceso los abusos de la clase política. Debería ser un mal menor, pues a Pablo e Irene no los debemos juzgar por el tamaño de sus bolsillos, sino por el de sus capacidad para aumentar el nuestro. Pero ser de izquierda nos condena a comer sardinas en vez de salmón, aunque no haya diferencias de precio.

Dejando claro que Irene y Pablo pueden comprarse con sus ingresos lo que les venga en gana, —faltaría más, pues si supiéramos en qué se gastan sus ingresos otros políticos igual nos daba en la nariz que es en peores productos— sí hay que aclarar algunos conceptos mal entendidos desde la izquierda.

En política los tiempos son MUY importantes. No es lo mismo el orden de los factores, para ser capaz de ofrecer credibilidad. Y aquí es donde encontramos el primer error de estrategia. El segundo error es de comunicación, pero es verdad que resulta casi imposible comunicar la compra del chalet sin levantar ampollas entre los que tienen ganas de joder y entre los que no llegan a fin de mes o están desempleados.

Pero los temas se complican más si no somos capaces de encontrar soluciones a los problemas. Pretender que sean las bases de Podemos las que aprueben o castiguen la compra del chalet de Irene y Pablo es como poco tramposo. ¿Por qué no se vota esta decisión, por separado entre Irene y Pablo? ¿O acaso es el mismo grado de torpeza ideológica en un caso personal que en el otro? Pablo lidera la ideología renovadora. Irene es una diputada.

Pero es que lo grave lo representa el que gane la opción que gane, quien sale perdiendo es Podemos. Si la final se opta por decirle a Irene y Pablo que se tienen que ir a su casa, mal queda una formación descabezada que ya soporta crisis de forma continuada. Pero si las bases de Podemos dicen que está bien gastarse 650.000 euros en un chalet nos encontramos a unas bases que se alejan de las necesidades reales de lo que dicen representar.

Por que para España lo importante no es lo que digan los inscritos en Podemos, sino lo que digan los ciudadanos en las urnas. Ese es el sondeo real y al que ir a mirar las entretelas.

Debemos entender que Irene y Pablo se compren con su dinero lo que les venga en gana, pero si eso afecta al conjunto de la izquierda y a sus posibilidades de alcanzar el poder para modificar España, resulta que el chalet de Pablo e Irene sí nos afecta a todos los españoles.

España no aprende en economía productiva

Los problemas económicos de España son en gran medida estructurales, venidos de la herencia de un Franquismo que derivó en sus últimos años en un paternalismo productivo y económico que de alguna forma no hemos sabido quitarnos de encima, incluso por cierto egoísmo corporativista entre algunos sectores.

Desde finales de los años 70 los economistas de España con acceso a la política de las decisiones, se dieron cuenta que la situación era insostenible. No solo había que avanzar en asentar la democracia política y social, sino también intentar modificar todos los estamentos económicos obsoletos y que estaban fuera de una comparación lógica con la Europa vecina.

Una inflación del 30% es una barbaridad insoportable, sobre todo para las clases trabajadoras, al contrario de lo que muchas veces se supone. Una inflación alta atacó brutalmente al poder adquisitivo y a los remanentes de los pequeños ahorradores. Los grandes no tienen esos problemas, por diversos motivos.

En aquellos años había que dar protagonismo a sindicatos y agrupaciones empresariales, que no existían como tal. En estos actuales, el poder de los sindicatos y por diferentes motivos, es muy bajo. Un gran error social y económico, pues forman parte del entramado que hace funcionar la sociedad económica. ¿Volvemos a repetir errores?

Y sobre todo en aquellos años era tal la separación de la economía productiva con los vecinos europeos, que éramos los débiles maravillosos para la Europa mercader, pues en realidad podíamos ser los criados de todos ellos, pero solo en los periodos que a ellos les interesara. Dependían nuestros mercados y empresas, exclusivamente, de lo que decidieran en Europa o en EEUU. ¿Os suena a algo repetitivo esto?

En 1977 hubo que crear de la nada los famosos Pactos de la Moncloa, muy duros, inevitables, y que los sindicatos con un alarde de generosidad y responsabilidad social supieron explicar en las fábricas. Había que reestructurar toda la economía productiva, cambiando leyes paternalistas, modificando sectores obsoletos, crecer en formación profesional tanto hacia los trabajadores como hacia los empresarios, y dejar libre de ataduras normativas una economía excesivamente intervenida.

Los resultados actuales de nuestra economía siguen siendo bastante malos, incluso con el viento a favor de una incorporación a Europa (1986) entrada de la moneda única el Euro (2002) un petróleo muy barato (1985-2005). El viento en contra de la Crisis nos afectó tarde pero más potente que a nuestros vecinos. 


Basta recordar para comparación entre periodos de crisis, que la del petróleo de los años 90 no llegó a los 40 dólares el barril excepto en momento muy puntuales y ahora mismo ya estamos superando casi los 80 dólares. ¿Hasta donde llegaremos? ¿De qué forma nos afectará a España por no tener los deberes hechos?

Y es que en estos periodos "tranquilos" no hemos sabido crear en España las estructuras económicas válidas que nos conviertan los problemas estructurales en problemas puntuales.

Seguimos dependiendo de un empleo de muy baja calidad, poco productivo aunque hagamos más horas que nuestro vecinos, muy mal pagado y por ello con poca reversión al Estado en forma de impuestos y cotizaciones, con gran tendencia al desempleo constante, con una formación global de baja calidad y una clase empresarial mal formada, con un concepto del beneficio empresarial nada productivo y poco rentable en términos de empresa, con unas relaciones comerciales exteriores mejorables, sin capacidad para innovar e investigar nuevas economías y con una dependencia brutal de los mercados exteriores en energía y materias primas o tecnológicas.

Con estos condicionantes, complejos de resolver sobre todo por la acumulación y nuestra incapacidad para avanzar en las soluciones, es muy complicado colocar a España en un mercado competitivo.

Nuestras Universidades siguen siendo lugares antiguos, donde no se investiga lo suficiente ni dentro ni fuera de ellas, donde no se valora el trabajo puntero de los que deben buscar la excelencia y la implicación, y facilitando por selección natural que los mejores se vayan fuera a demostrar de lo que son capaces.

Se necesitan otros Pactos de la Moncloa, los del año 2020. O nos veremos abocados a seguir lamiendo los pasos de Europa y admitiendo nuestras incapacidades además de nuestros errores.

19.5.18

¿Dónde queda la izquierda en Cataluña?

No parece sencillo entender que la izquierda republicana de Cataluña haya votado a una persona super conservadora como Torra para dirigirles en su destino histórico, pues sin duda lo es el actual. Si la izquierda, donde se encuentre, da prioridad al republicanismo que a la ideología de clase trabajadora y necesitada de justicia social, está haciendo un mal camino. No se puede explicar que una izquierda republicana permita que a los trabajadores catalanes que han llegado desde Aragón o Andalucía, desde Extremadura o Castilla, se les trate con adjetivos insultantes.

Muchas veces nos preguntamos dónde está la izquierda, incluso nos lo preguntamos desde la propia izquierda. Sin duda, si estamos antes apoyando a los terratenientes rurales que quieren la independencia, que defendiendo a los trabajadores de las fábricas, ya no somos izquierda, sino tontos de lectura fácil.

Que no quede duda, el camino emprendido por Cataluña afectó primero a la unidad de España, luego y casi a la vez a la Monarquía. Y ahora al sentido de la izquierda y al futuro social de las ideologías. Necesitamos a alguien que explique el orden de los valores y los vuelva a poner uno debajo de otro. Sobre todo para que los más débiles de la sociedad no pierdan su último puesto y se caigan al infierno de la violencia manipulada.

17.5.18

¿Es legal la posesión de Quim Torra como Presidente de Cataluña?

No parece fácil entender y admitir que un Presidente de Cataluña prometa su cargo sin banderas de España y/o Europa, sin referencias a la Constitución o al Rey, sin presencia del Gobierno, ni de los medios de comunicación que no fueran catalanes, ni con representantes de su Parlamento o de los anteriores Presidentes de Cataluña. Nos queda saber si eso es legal, y para eso habría que preguntárselo a los jueces, ahora que todo lo llevamos a los juzgados, como si la política ya no existiera.

Mariano Rajoy pasará a la historia. pero posiblemente por nada positivo. Y lo sabe. En todo final de Ciclo se producen errores de gran calibre que luego nos cuesta mucho tener que pagar. O incluso entender. No se esperaban otras actitudes de un Torra que se ha caracterizado por la falta de sentido político. Así no se conseguirá lo que pretende la mitad de los catalanes, lo cual tal vez, es la única buena noticia de estos bárbaros absurdos.

No hablemos de Palestina. Hablemos de los palestinos

Lo que sucede en Palestina no se puede explicar. Ni con dificultad. Podemos encontrar a un culpable con facilidad, o a dos. Pero no seremos capaces de encontrar soluciones que sirvan. Nadie desde Estados potentes quiere implicarse del lado de los palestinos, no por ellos sino por sus enemigos a los que temen todos. Esta semana se han matado a 60 palestinos en manifestaciones diversas. Incluso a niños de meses. Forma parte de esa Guerra Mundial sin declarar, donde nunca sabemos donde se encuentran nuestros enemigos, ni tan siquiera qué tipo de armas emplean.

“En Gaza la vida es muy parecida a la muerte, por eso muchos no temen perderla. No hay futuro. Israel parece estar por encima de las leyes internacionales, y nadie le exige responsabilidades por abrir fuego contra civiles desarmados” Hakram Assala

Nuevas tendencias en RRHH

Se habla mucho de la transformación del mercado de trabajo, de las relaciones laborales ya cambiadas, de la volatilidad actual del empleo, de la indignidad laboral incluso. Y sin duda del enorme desencuentro entre lo que se necesita y lo que realmente hay en las relaciones laborales, con faltas claras de formación suficiente y de calidad. Y debemos admitir que la culpa de todo esto la tenemos los que de alguna forma dirigimos las situaciones desde diferentes puestos de responsabilidad.

El ciudadano está muy cabreado con la actual situación laboral. Pretender que ahora tengan implicación y que se auto formen en calidad sin ninguna seguridad, que se les proponga unos contratos basura y que además se les exija creer en su empresa, es una situación absurda.

También es verdad que esto sucede sobre todo en el sector servicios y en puestos de trabajo de baja calificación. Pero no siempre es así. Que nuestros universitarios tengan que emigrar a otros mercados laborales es una tragedia para el futuro de España. Aunque algunos no lo quieran ver.

La tendencia puede invertirse, sobre todo en contra de los empresarios manipuladores que disfrutan en la actualidad de unas leyes realmente muy abiertas para ciertos abusos. Será muy complicado poder competir contra otros empresarios más inteligentes y sobre todo contra sus propios empleados con deseos de prosperar desde el autoempleo, que están ahora aprendiendo para dar el salto a montar lo que ellos mismos ahora sufren de cerca.

Es verdad que la tendencia en RRHH es de más formación continua, que se valora mucho el talento personal y no tanto la formación previa pues muchas veces se necesita un tipo muy personalizado de formación, que hay que entregar ventajas a las personas que se reclutan para confiar en ellas y para que ellos confíen en su empresa, y que la promoción es un activo que debe acompañar con sinceridad al contrato de trabajo.

16.5.18

Monarquía 1 - República 0. Por culpa de Cataluña

Uno creía en el Procés como un proceso (valga la redundancia para dejar claro que no hay mucho dominio de diccionario por ninguna de las partes) que conduciría a alguna parte. No digo que positiva, pero sí para al menos mover. Mis dudas sobre la realidad de la sociedad de Cataluña se remontan al menos a unos 25 años, y por diversos motivos siempre expliqué mis graves dudas, incluso cuando se pensaba que con Cataluña había que estar en la intimidad y que con el País Vasco ni agua.

De aquellos lodos mal entendidos surgen ahora estos barros tremendos, pues no hay solución y lo saben bien los que desean que no haya solución. El ejercicio/juego de los balcones llenos de banderas españolas en un ejemplo más de que no nos estamos enterando de nada.

Para resolver el problema catalán —sí, ya es un problema grave— es necesario, casi lo primero, conocer a la sociedad catalana y lo que ellos han ido sintiendo cada vez que les ponemos una zancadilla legal a través del Constitucional. Y me remonto al año 2010.

Si observamos el estadillo que publicó La Vanguardia en su momento —medio de comunicación al que no le gusta nada de nada todo este proceso de independencia— veremos la enorme transformación que la sociedad catalana ha tenido en su percepción de la relación con España. Una década perdida, hasta llegar a una situación como poco caótica. ¿Y ahora? Pues ahora se citan para hablar. ¿De qué? ¿Con quien o quienes?

La mejor noticia que le podían dar a la Monarquía y la peor a los que entendemos la República como una posibilidad, es el nombramiento de un conservador peligroso para liderar una República en Cataluña. Nadie puede dejar de ver que para esos Presidentes de República, es mucho mejor y menos peligroso tener Reyes de familia.

Las palabras, las declaraciones, son hechos

Dice Mariano (y también algún político de izquierdas) que las palabras, los escritos no importan; que lo importante son los actos, los hechos. Es una muestra más de que no tenemos ni idea de lo que se juega entre las manos de los tontos inútiles con los que jugamos a la historia, sea en un lado y en el otro.

Las palabras tienen tanta importancia como los hechos, pues sirven para propiciar estos últimos, para darle explicación y sentido, para avisarnos y jugar con ellos antes de que se produzcan. Una paella sin un buen caldo no es nada.

Podemos menospreciar los discursos, las palabras, las declaraciones, pero son el aviso y la excusa, son ya hechos, pues hablar y manifestarse es un hecho en sí mismo. Y seremos tontos, muy tontos, si cuando alguien nos dice a la cara que nos va a dar una patada en los bemoles, no le miramos —como poco— todos los movimientos de sus piernas, para prepararnos las nuestras.

Siete años después, vemos lo que no se hizo

Han pasado siete años del 15 de mayo, aquel 15M del 2011 que nos marcó y cambió la vida. ¿De verdad? Efectivamente, hoy, siete años después…, estamos bastante peor y la indignación ya no existe. No estamos indignados. El técnico de laboratorio que ha sabido gestionar la indignidad para transformarla en desencanto, además modificando todo para que sea peor…, es para darle un gran premio.

El 15M de 2011 creíamos todxs que aquello era imparable, que era el principio del cambio y que nuestra fuerza era la razón. Yo estuve en Sol. Pero ojo, hay que aclararlo, estuve durmiendo en un hostal que es tanto como NO estar en Sol. Aquel fenómeno social me interesó desde el primer día, creí que iba a suponer el inicio de algo grande. Y efectivamente, no me equivocaba.

El 15M supuso al final una la patada en los bemoles a toda la indignación, pero desde la inteligencia social del que sabe manipular los procesos para convertirlos en digeribles. Cuando llevaba una semana me di cuenta que aquello no iba a ningún sitio y así lo intenté explicar. Todavía se pueden encontrar artículos míos de aquellos meses.

Decía y escribía en este mismo blog aquel mayo de 2011 —y que sigo suscribiendo, lo cual es un lujo, siete años después— …,:

Futuro de la acampada en las plazas de España. Sobre todo inteligencia política. Tras estar varios días viendo como funciona la acampada de indignados en Sol, creo que lo mejor que podrían hacer mañana sería cesar la acampada, desmontar todo lo que hay en Sol para dejar bien alto el listón de sus actos y seguir convocando asambleas semanales al menos en el mismo lugar. Una acampada indefinida pierde fuerza, hay que dosificar las fuerzas y las decisiones. Es mucho lo logrado…, para olvidarse que queda mucho más por hacer.

Nací con el hambre. Y estoy viendo la vuelta

El otro día leía que tras estar en el wc comportándonos como un animal racional…, hay que lavarse las manos con jabón, que lavarse con agua es simplemente mojarse las manos. Parece obvio pero la mayoría de españoles tan solo se mojan las manos. Y a veces ni eso. Así que las cosas nos van como nos van. Ni para estar sanos y limpios somos capaces de hacernos casos entre nosotros.

Uno escucha declaraciones de personas elegidas por “todos o por algunos” y se asombra. Casi nunca son mujeres. Deberíamos probar aunque fuera por egoísmo. ¿Y si las mujeres fueran capaces de resolver lo que nos parece imposible?

El número de tontos es inversamente proporcional al de soluciones. Escucho que uno dice que quiere hablar con el otro, y el otro dice que sí. ¿Pero de qué?

Hablar siempre es positivo, excepto que sirva para cerrar puertas. Una cosa es hablar, dialogar, y otra soltar el sermón. Una cosa es decir que sí amén jesús a todo y al quedarse solo hacer la peineta…, y otra bien distinta coger un poquito de lo hablado e intentar ponerlo en funcionamiento.

Nací en plena posguerra del hambre. De las colas del petróleo para calentar y las ayudas de los americanos. Estamos teniendo —los de mi edad— la suerte de ver lo que ninguna generación ha visto en su vida. Y lo que nos queda. No de años, sino por ver.

15.5.18

No queremos enterarnos. Así somos más libres

Empezamos a no darnos cuenta de lo que nos sucede. Es otra fase muy simpática de la intervención mental, de la manipulación social. Ya no estamos cabreados, pues además de jodernos han aprendido a que no sintamos dolor. Es una fase muy inteligente y a la que hay que aplaudir. La siguiente y en la que ya casi estamos, es agradecer el que nos vayan jodiendo.

España está en una situación de debilidad muy cercana a la que tenía en los años 70. No es respetada en Europa, tenemos unos políticos que están en su fase de caída sin retorno y sin recambio, una economía que tan solo se mueve afectada por las coyunturas externas a nuestras decisiones, unos medios de comunicación más atentos a su viabilidad económica que a su trabajo de calidad, una justicia en entredicho, y unos problemas territoriales entre graves y muy graves.

Todavía no estamos en los años 30, pero nos acercamos. La diferencia entre los años 70 y los años 30 es que los políticos viejos y nuevos de cada época eran muy diferentes. En los años 30 se alentaba la violencia desde la mayoría de los bocachanclas que no sabían leer libros de historia. En los años 70 se sabía que el bebé era muy débil y que había que cuidarlo y no darle muchos meneos.

En estos años 10 del nuevo siglo estamos en los 70, pero a veces demostrándonos que lo que queremos son los años 30. Las incapacidades son manifiestas, incluso hasta para dimitir o para facilitar los cambios. El duelo fratricida en Cataluña está tranquilamente metido en la dialéctica, y mientras no se salga de allí no irá a más. La dignidad laboral no existe y con ella hemos perdido el futuro de la generación joven que no puede emanciparse. Esto es grave pero no ahora sino dentro de dos décadas, cuando deberían ser adultos, con familias completas y una profesionalidad productiva a la altura de nuestros vecinos.

España no tiene quien le quiera, pues hasta los de las banderas en los balcones no saben pasar de allí, de colgar trapos en contra de los catalanes, pero no a favor de España. No necesitamos trapos comprados en los chinos, sino trabajo serio por la España del futuro.

Nota.: La viñeta es de El Roto, publicada en El País

10.5.18

Nos afectan los problemas que creemos, o los que nos dicen que creamos?

El CIS último (los anteriores más o menos también) ofrecen algunos datos que debemos analizar con calma si los desglosamos por edades. Veamos algunos de ellos.

Los problemas de corrupción junto a los políticos y la política, son señalados en general como muy importante (sumados ambos item) y en unos números altos. Dan como el mayor de los problemas de España en un 38,4% de los jóvenes hasta los 24 años, y una puntuación negativa de 21,8% los mayores de 65 años. Gran diferencia. Que se mantiene si sumamos el primer, segundo y tercer problema, sumando los jóvenes un 70,2% y los mayores de 65 años un 49,1%. Sigue existiendo la diferencia.


¿Pero cómo le afectan a usted? Pues aquí la respuesta cambia. Los jóvenes pasan del 70,2% en afectación en general, al 10,8% en afectación personal. Tremendo cambio. Sienten que los políticos en general son un grave problema, pero admiten que a ellos esto no les afecta. En cambio a los mayores este cambio entre general y personal les afecta con mucha menos diferencia. Pasan del 49,1% que lo sienten de forma global a un 18,5% de forma persona. Baja mucho, pero de forma totalmente distinta a como lo perciben los jóvenes.

Sentimos algunos problemas como ciertos, aunque no nos afecten, y nos dejamos llevar por la sensación de que lo son, sin estar seguro de ello, o al menos sin haberlos visto de cerca.

9.5.18

Sirve para algo leerse el CIS? ¿Qué es el CIS? ¿Un planeta nuevo?

El CIS de ayer tuvo que pasar por la cocina varias veces hasta encontrarle el gusto y el sabor que se quería. No resultó fácil. Como el voto directo daba a C’s unos 4 puntos más que al PP, y como el voto directo más simpatía insistía en darle a C’s otros 4,3 puntos por encima que al PP, se optó por buscar donde los votantes anteriores del PP estaban mintiendo y se encontró el dato de que muchos de ellos no quieren recordar que en su momento votaron al PP. ¿Les daba asco recordar lo que hicieron?

Con esos ingredientes al final el PP logró auparse a la primera estimación del CIS de abril 2018 con un 1,6% por encima de Ciudadanos. Todos contentos. El PSOE y no sin razón, dice que hay un triple empate. Pero claro, pobre pena es que en ese triple empate haya dos partidos de derechas y uno de izquierdas.

Damos la sensación de que España va muy bien para los trabajadores, o que los trabajadores ya no son de izquierdas, que cualquiera de las dos cosas pueden pasar, siendo ambas falsas aunque no lo sepan los protagonistas.

Los sondeos no sirven de nada. Votar, en muchas ocasiones tampoco. Pero al menos nos vamos creyendo que esta pérdida de democracia no es tal, y que estamos mejor que nunca. Los datos del CIS que no son de voto…, son terribles para España. La sensación que damos es triste y peligrosa. Pero casi nadie lee el CIS y los problemas que nos apuntan sus barómetros. Mucho mejor así.

7.5.18

Si todo se mueve y tú te quedas quieto, quedas desplazado

Parece imposible que en estos tiempos de crisis social y de conceptos sociales en declive, no seamos capaces de emplear el razonamiento o el sentido común, como una herramienta lógica y muy sencilla. Nunca desde 1975 hemos tenido una situación tan delicada en España.

Hemos perdido peso en Europa, no tenemos dirigentes políticos válidos, no hay estabilidad política desde hace unos años, la izquierda está dividida en el mejor de los casos, la podredumbre y el caso junto a la corrupción de la derecha es lamentable, se han perdido respeto a valores que son la columna de cualquier sistema democrático como la justicia.

Cataluña es un caso especial pues no estamos sabiendo resolver el que es un problema social que se está pudriendo cada día. Alguien está jugando contra España y España no se está enterando, jugando a sacar banderas a los balcones y a ponerse en el lado del ninguneo.

El inmovilismo como sistema político es un grave error. Todo se mueve, europa se mueve, nuestra economía y nuestros derechos laborales. Mantenerse quieto desde la política, desde todas las ópticas es un grave error, pues demuestra una falta de inteligencia política que vamos a pagar en las próximas décadas.

Si todo se mueve y tú te quedas quieto, quedas desplazado.

Vivimos en el vacío de unos tiempos vacíos

Uno con los años se va dando cuenta de que cada vez sabe menos cosas. Admitimos también que es tanto lo que nos queda por leer que llegamos a dudar si merece la pena seguir intentándolo, seguir leyendo, pues siempre se quedarán más cosas sin saber que las que creemos haber aprendido. Incluso algunos de nosotros entramos en esa fase deprimente de la duda existencial, de preguntarnos si realmente merece algo la pena de lo que hemos hecho, o de lo que nos queda por hacer.

Efectivamente las respuestas siempre son negativas. pero las diferencias de quien supera esa fase es que sabiendo que nada sirve para casi nada, admitimos también que eso no importa, que el camino es lo único válido y que hay que seguir recorriéndolo con alegría y disimulo. Como si no nos estuviéramos enterando de que todo es falso y de poca enjundia.

En estos tiempos líquidos, nada perdura. Y es tanta la sobreexposición a todo, que nos resulta casi imposible separar el polvo de la paja. Y lo digo así de raro. Pues nunca hay chicha dentro. O es polvo o es paja. ¿Hay algo aprovechable en esos periodos de la existencia humana que pasan sin pena ni gloria?

El Renacimiento fue el descubrimiento del Arte antiguo. Pero en realidad fue la constatación de que lo que se estaba haciendo antes no valía para nada. Se volvió hacia atrás, no desde la evolución, sino desde la revolución del retroceso. La Edad Media les parecía floja, pedregosa, aburrida, insulsa y llena de guerreros con cascos. Y decidieron olvidarla. Que es lo que harán nuestros nietos con todo esto que hoy vivimos.

6.5.18

La horizontalidad política mal entendida

Esta semana saturada he tenido tres reuniones políticas importantes. Y han ido de menos a más importancia teórica, de menos a más integrantes, de menos a más seriedad legal. Tres platos de una misma comida.

Cuanto menos personas integrábamos la reunión (digamos que una docena) y menos esperábamos de ella, más importancia tuvieron los temas analizados, mejor se trataron los asuntos, mejores silencios y escuchas, más participación plural de todos.

Al contrario fue sucediendo según iba aumentando el número de personas y la importancia de los asuntos a tratar, que siendo los mismos en las tres ocasiones, se iban intentando convertir de teóricos a decisorios por el tipo de la reunión de trabajo.

Podríamos pensar que el número máximo de calidad para una reunión válida sería 12, y el número peor sería a partir de 80. Sigo pensando que a partir de 20 integrantes todo se convierte en una simple reunión de intercambio parcial de opiniones o en un gallinero sin dominar, depende de los casos. Aunque también se podría pensar que en según qué tipo de reuniones políticas prima excesivamente el tacticismo, y deja de tener sentido práctico el intentar encontrar soluciones válidas, pues todo parece venir ya pactado y atado.

Las organizaciones horizontales son mentirosas. Pero no se lo decimos a la cara. Nos lo aguantamos. Las verticales son peores y con eso nos conformamos. En las horizontales, el que es más alto hace sombra a los que tiene a su lado y además es capaz de ver —por ser más alto— qué hacen los de alrededor. Y eso siendo lógico, no se emplea para hacer crecer la organización, sino para hacer crecer al que ya parte de ser más alto. Es decir, que o mides 1,80 o no te enterarás de nada. Y los que peor lo pasan son los que miden 1,75 pues son capaces de ver todo y a todos, menos al que mide 1,80 que siempre queda por encima de la horizontalidad.

5.5.18

ETA ha sido enterrada. Toca reflexionar

No es posible entender la Transición a la democracia en España sin admitir el papel de ETA en todo ese camino complejísimo. ETA dificultó enormemente que España pudiera avanzar más, dando razones a militares y fuerzas del orden público o a una sociedad amiga del régimen de Franco, sobre que la sociedad española era violenta, que romper España era posible, que no se podía dejar el Estado en manos de inexpertos demócratas que habían aprendido en Europa a gestionar la libertad.

ETA siempre fue un lastre, incluso en las relaciones internacionales de España en aquellos años. Lo fue en la economía y en las libertades de prensa, y sobre todo lo fue para los propios vascos que intentaban navegar desde las ventajas económicas que tenían hasta los odios sociales que sufrían entre ellos mismos.

Ahora ETA ha desaparecido. Desde 2011 estaba muerta aunque no escenificado su entierro. Desde 1968 han pasado 50 años sin soluciones. Pero no debemos olvidar el poso que queda, pues aunque ahora entendamos que ETA es una parte de la historia que conviene olvidar cuanto antes, es una parte importante de la sociedad vasca, ya que sus acciones influyeron a/desde la política, la iglesia, la intelectualidad vasca, la sociedad civil, las escuelas o los medios de comunicación. Debemos admitir que existió, para entender los errores de todos, y para evitar que nunca se pueda volver a situaciones parecidas.

2.5.18

Seguimos indignados. Pero domados y tranquilos

Este fin de semana miles y miles de españoles salimos a la calle para volver a pedir dignidad laboral en el 1 de Mayo. Pensiones lógicas, trabajo, reparto social, justicia económica. Y por la tarde recogimos las banderas y nos fuimos a ver el fútbol. Fin del día. ¿Para qué?

No creemos ya ni en nosotros mismos, sin duda no creemos en nuestras posibilidades, pero tampoco en nuestra capacidad para revertir lo más mínimo, no solos ni acompañados de todos. El desencanto de los años 80 es una mierda comparado con este.

Creemos en Dani Alves o en Messi. Pero no creemos ni en los sindicatos ni en los dirigentes políticos. Y no tenemos agallas para intentar asaltar el Palacio de Invierno.O de Primavera. El de Verano no, que hay que hacer vacaciones.

Si ahora los jóvenes osaran hacer otro 15M veríamos las inmensas diferencias, el cómo ha cambiado en estos años la capacidad de resiliencia del Estado, de las Leyes, del encarcelamiento preventivo. Nos íbamos a reír. Han pasado siete años y parece una eternidad. Somos mucho más viejos, incluso las leyes parecen mucho más viejas, como podo de 1970. Eso sí, con internet y móviles. Y en vez de grises hay azules. Algo sí ha cambiado desde ese año tan viejuno de 1970.

1.5.18

Gaspar Llamazares y la Transición

Gaspar Llamazares escribió un artículo sobre IU y la izquierda, donde dejó unos párrafos sobre la Transición que os adjunto abajo. Es un brochazo, nada más, pero es la opinión de una persona de mi generación, que vivió o vivimos la Transición desde dentro, y que admitimos los errores pero también advertimos que es imposible opinar hoy de lo que se pudo hacer hace 40 años. 

¿Qué opinarán nuestros nietos del momento actual?. Os dejo parte del texto, y aquí podéis consultar el artículo entero.
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No callaré frente a un relato falso sobre la Transición que pretende asimilarla a una restauración monárquica impuesta por la oligarquía de la Dictadura con la atribución a nuestra izquierda de un papel subordinado, sólo, como si las libertades democráticas fuesen una concesión y no una dura y dramática conquista de la izquierda y los movimientos populares. Sería como negar la Historia, pero sobre todo sería una afrenta a los que, estos sí, se dejaron la piel en la resistencia a la Dictadura, con un rol básico de los comunistas, pero también de socialistas, republicanos, anarquistas y demócratas, en general, para luego comprometerse con los mismos valores, generosidad y firmeza en la movilización social y en el pacto por la libertad y la democracia.

A este pecado original fabulado sobre la Transición, tan sesgado como lo ha sido su sacralización, se suma la especie de que ya en democracia se ha producido el amansamiento y la domesticación, primero, y más tarde la complicidad de la izquierda con el deterioro y la degradación del carácter social y de la confianza ciudadana en el sistema democrático.

Hacerlo así sería tanto como hacer tabla rasa de un largo período de modernización social, aunque a la luz airada de la crisis y sus dramáticos efectos exista la tentación de verlo todo de color negro y sin matices. En los matices, precisamente, donde está la política.

Un largo periodo de avances y de aportaciones y compromisos, como también de retrocesos y resistencias, donde IU jugó el papel que le confiaron los españoles, influyendo incluso por encima de sus posibilidades, con una capacidad de sacrificio y compromiso en la oposición, y otras veces desde gobiernos locales y autonómicos, creo que a valorar, encomiable.