Hablemos hoy (bueno, voy a hablar solo yo) de la privatización pasiva o sobrevenida de la Sanidad Pública en España, un proceso en el cual, se realiza bien una venta directa de los centros públicos, un realquiler (subarriendo) del sistema sanitario público que se deteriora o se descapitaliza progresivamente, provocando que la atención de los pacientes se derive (o los pacientes mismos, se deriven) a proveedores sanitarios privados.
La privatización pasiva o sobrevenida en la Sanidad española, que ya existe claramente con Salud Mental, y crece mucho en Fisioterapia, Odontología, Oftalmología, etc. es una enfermedad más del Sistema, que observamos callados, y que afecta claramente contra la Salud Pública, pues no se privatiza pasivamente más que lo que les resulta más rentable a los que manejan la Gobernanza del Sistema Privado, en donde intervienen muchos, y no siempre son enormes Corporaciones de Inversión.
Este fenómeno de gestión o gobernanza de privatización pasiva o sobrevenida se caracteriza por la externalización de servicios, el aumento de conciertos con clínicas privadas para reducir listas de espera con la excusa de cuidar la calidad asistencial, y el deterioro de la atención primaria, lo que empuja a los ciudadanos a contratar seguros privados o a pagar por servicios sanitarios que no te ofrece con calidad mínima y/o necesaria, la Sanidad Pública.
Características clave de la privatización pasiva (a fecha de 2026) son el deterioro de la atención por esperas en el tiempo que son inasumibles, lo que hace desaparecer (o cambiar de opinión) a muchos pacientes, y poco a poco se tienen que ir del Sistema de Salud, bien a través de Seguros Privados, bien al acudir a consultas privadas puras, para resolver sus problemas de salud.
La gestión privada, como es lógico por otra parte, busca maximizar beneficios, lo que a menudo resulta en una reducción propia de sus costes en personal y recursos, afectando a la calidad de la atención al paciente.
En estos momentos en España, ya se han multiplicado los servicios concertados (como en Eudación) de limpieza en Sanidad, cocina, laboratorios o incluso especialidades médicas, que se contratan a empresas privadas.
La falta de inversión (o mal gestionada) en la Sanidad Pública genera largas esperas, justificando la derivación de pacientes a la privada, y a que sea el propio paciente el que busque su personal solución, empeorando el Sistema.
La privatización sanitaria está asociada a un aumento de la desigualdad y la mortalidad, según informes recientes de España o de Europa. Hablamos de menos años de vida ya detectados en estos estudios, y sobre todo de menos años con calidad de vida y de bienestar en la salud. Y se nos olvida siempre, que mayores seremos todos, y todos tendremos al final unas necesidades que serán mejor o peor tratadas, cubiertas.
Los últimos 10 años de vida del español es de PEOR CALIDAD que la media de Europa (UE). Por varios motivos. Ese es un dato que solo la AP podría resolver, no tanto la hospitalización. Pero estamos infradotados de presupuestos en AP.













