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31.12.25

Punto de vista budista de Plur1bus o Pluribus


Hay un cierto paralelismo entre las ideas establecidas en Plur1bus y la filosofía budista alrededor del concepto de la disolución del ego o el yo individual como eje central desde el que parte casi toda nuestra visión y concepción sobre el mismo.

A primera vista, esta convergencia puede invitar a pensar que Plur1bus representa una visión “budista” extendida al conjunto de la humanidad, y aunque es un ejercicio divertido, dicha identificación es incorrecta aunque quizá extrapolable con un pequeño girito.

La intuición: el universo experimentándose a sí mismo

La idea de que el ser humano, el individuo, es el universo experimentándose a sí mismo aparece de manera recurrente en todo tipo de marcos religiosos y filosóficos. Sugiere que la conciencia no pertenece a los individuos, sino que los individuos son expresiones de un proceso universal más profundo. 

Puede que incluso sea una propiedad, como explica el panpsiquismo, que transcienda al propio ser humano y esté presente en todo tipo de cosas, desde más pequeñas a más grandes, desde más inanimadas a más completas, como el universo en su conjunto.

Desde esta perspectiva, la separación que existe entre cada uno de los seres no es fundamental, sino una apariencia contingente. La cuestión clave, sin embargo, es en qué grado la separación es ilusoria, qué es exactamente lo plural y qué es lo singular: los yoes, las personas o la experiencia misma.

No hay yo, pero hay muchas experiencias 

El budismo rechaza de forma explícita la existencia de un yo permanente e independiente (anatta). Aquello que comúnmente llamamos “persona” se analiza como una agregación de procesos físicos y mentales que suceden en un momento del tiempo y en una región del espacio en particular. 

El despertar, o la llamada “iluminación” consiste en coexistir entre este hecho y a la vez cesar el apego a la ficción de un “yo” metafísico. Se trata de entender que no coexistimos en el universo sino que somos solo una parte minúscula del mismo.

Sin embargo, el análisis budista clásico conserva: Corrientes de conciencia (momentos mentales conectados causalmente bajo un torrente de lo que llamamos pasado, presente y futuro inmediatos.), percepción y cognición localizadas e, importante, continuidad kármica individual (aunque este último para mí es menos importante y debatible)

En síntesis, el budismo niega los yoes, pero no así las perspectivas.

La concepción de Plur1bus, la última serie de Vince Gilligan, más conocido seguramente por ser el creador de Breaking Bad y Better Call Saul, formula una afirmación ontológica mucho más fuerte. No se limita a negar la identidad personal sino que basa su premisa en un “virus” que niega la existencia misma del individuo como “centro individual experiencial”.

Donde el budismo afirma: 

«Hay experiencia sin un yo», 

Plur1bus se sostiene sobre: 

«Hay experiencia sin individuos».

Lo hace convirtiendo al género humano en una especie de mente colmena en donde todos los individuos parecen actuar sin motu proprio, incluso la serie se permite el lujo de afirmar que esa “única mente” no es capaz todavía de entender del todo cómo se produce el proceso. 

Consecuencias para la ética y la agencia

Dado que el budismo preserva la experiencia individualizada, preserva también la práctica ética (necesaria en el mundo real). La compasión, la responsabilidad y la liberación siguen siendo significativas porque todavía hay seres que sufren, actúan y despiertan.

Plur1bus nos pregunta (y se responde a sí mismo) sobre qué pasaría si uniéramos los dos conceptos: No hay un yo individual único, pero sí un único “yo” o un “nosotros” común. La sociedad entera convertida en su conjunto al solipsismo, excepto por 13 inidividuos incorregibles (ya es mala suerte) que no han podido formar parte del mismo agregado colectivo.

Esta doble concepción se refleja fácilmente en la escena en la que parte de esta sociedad colmena está dándole un masaje a la protagonista (separada de la misma) y a una mujer que sí forma parte del conjunto. 

Se pregunta entonces la protagonista sobre lo extraño que tiene que ser el proceso del masaje para ella (ellos). Pero no dista de ser algo similar a cuando uno mismo se da un masaje en los pies, si los pies hubieran sido en algún momento seres capaces de tener su propia conciencia inasible. 

Todo el mundo puede experimentar este masaje acariciándose a la vez que acaricias a alguien a tu lado. No deja de ser placentero para los dos.

El karma, en cambio, parece desaparecer dentro de esta mente colmena al convertirse en una única entidad. Pero no así fuera de la misma. De hecho, la serie hace muchos esfuerzos en mostrarnos la propia destructividad que encarna el no querer hacer daño a ningún ser vivo. 

Ni siquiera a las plantas (de vuelta al panpsiquismo) ni mucho menos a ninguno de los 13 supervivientes del virus. Sobrevive, en cambio, en el hecho de que actuar u obrar mal sobre otra persona estaría devolviendo de manera automática e irremediable ese mal sobre el propio ser, de nuevo, el universo experimentándose a si mismo.

La soledad en la sociedad

Uno de los aspectos clave de la serie es el de la soledad. Es quizá su punto más fuerte y sobre el que dedica más esfuerzos (algo que puede hacer que tenga ciertos detractores al verse como una serie un poco lenta de más, pero se hace necesario para poder explorar esta idea).

La soledad se procesa en cuatro actos. (1) La separación de Carol del resto de la sociedad, atacada por el virus, que se ve sola en el intento de devolver al mundo a su estado original. (2) La separación total cuando la mente colmena decide alejarse (por motivos de espacio emocional) de ella. (3) La separación de Carol del resto de los 12 inidividuos que parecen no compartir sus mismos ideales (quizá aquí la serie podría haber dedicado algo más de tiempo en mostrarnos sus puntos de vista, pero afectaría a nuestra conexión con la soledad de Carol). Y (4) la soledad de Manousos, que decide al contrario de Carol no hablar con la mente colmena, su tremendo viaje en soledad (lo que para muchos será el capítulo más aburrido y lento). 

Otra pequeña lástima para mí es que no se permitieran jugar un poco más con la soledad que sentirían ambos personajes al no poder hablar el mismo idioma, algo que se resuelve fácilmente con la tecnología.

Choca esta soledad con la unión de todo el planeta bajo una misma personificación manifestada entre los diferentes humanos. Y choca tanta soledad hasta el punto de que la propia Carol no lo puede soportar más y parece, durante un pequeño lapso de tiempo, que prefiere el abrazo de su enemigo.

Conclusión

La serie nos habla de muchas cosas: Del individuo, de la consciencia, de la soledad, del karma manifestado en una mente colmena, de la animadversión (¡una bomba atómica!), de la paz, del pasotismo, de la humanidad en su conjunto y su carga para el planeta y de la carga del planeta para la humanidad. Nos habla quizá de mucho más. Del concepto de budismo de la iluminación que se alcanza al entenderse como parte de un todo. De comunismo versus capitalismo (venga, ¿por qué no?). De los límites y la ausencia de ellos. De lo plural y lo individual. 

Por eso es Plur1bus y no Pluribus.

12.12.25

Los pobres son los culpables de la pobreza. Modo sarcástico


Uno de los mayores éxitos de toda la política en España ha sido convencernos poco a poco —pero ya sin duda— de que la culpa de que haya cada vez más pobres la tienen los otros pobres. 

Somos pobres por culpa de los pobres y no de los ricos.

El problema del reparto no es el de que los ricos tengan mucho dinero y poder y se lo queden solo para ellos, sino que el problema es que ya estamos excesivamente número de pobres para repartirnos las migajas. Se necesitan ampliar el número de migajas y explicarlas mejor.

Además hay otra variable terrible. 

La de los que vienen de fuera, que algunos de ellos vienen con ganas de trabajar mucho, con ganas de no tener derechos y cobrar poco, y con ganas de ¿abusar? de todos nuestros servicios para los pobres, logran según los conservadores no cristianos que nos toque menos para repartir, los que vienen digo, además de ser pobres vienen obedientes y se las saben todas.

Nos hemos dado cuenta de que nuestros enemigos están en la cola del médico, en el supermercado que ha subido todo un 65% pues hay más compradores, en las bibliotecas públicas —pues encima los que vienen ya fabricados pobres de fuera—, quieren estudiar y ser tan listos como nosotros. Terrible.

Los ricos son el objetivo en el que copiarnos. 

Todos queremos ser ricos, como ellos. 

Adoramos a los ricos, pues es posible que en breve seamos también como ellos, ricos pero a nuestra manera. O al menos seremos los esclavos de los ricos  y los veremos de cerca, que también mola mucho si eres pobre y te lo crees.

Pero hay otros pobres que no nos dejan hacerlo, pues nos quieren adelantar por la derecha. 

Por la izquierda ya no adelanta nadie, pues no hay izquierda. O al menos no hay izquierda que sepa hablar y explicarnos bien esto de los ricos y los pobres. Nos hablan de la Lucha de Clases, y nos dicen que tenemos que defendernos de los ricos. Pero lo hacen en idioma viejuno, y no lo queremos entender.

Nos engañan los de izquierdas con sus explicaciones, pues los ricos están escondidos en sus casas de ricos y en sus barrios de ricos, y no los encontramos a mano para saber si son tan jetas como nos dicen. 

Los realmente enemigos son nuestros vecinos de barrio, que van a nuestro mismo médico y a nuestra misma parroquia a recoger las migajas. ¡¡Uff!! cómo me estoy poniendo. 


29.11.25

Hay que hablar claro. Sin ser un mentiroso


Estoy cansado de escuchar a las personas que dicen que son claras y que siempre son así y sienten que tienen que decir la (su) verdad, por encima de todo.

Y que insisten en decir lo que piensan sobre las personas que se le acercan a su vida, como si la osadía de ser unos bocazas, tuviera algún valor. Son peligrosas pues dan un valor a su verdad, que muchas veces duele.

Si todo fuéramos diciendo por la calle lo que pensamos, apañados estaríamos todos. ¿Y para qué serviría, qué beneficio trae eso?

En la relaciones con los demás hay que tener educación, empatía, elegancia, a veces silencio, otras incluso debemos ser capaces de transmitir pequeñas mentiras, porque se debe ser benevolente con los que nos rodean, sin pensar además, en que es muy posible que nuestra verdad no tiene porque ser "la verdad".

Seamos un poco más suaves, y no pensemos que nuestra opinión tiene más valor si la espetamos a la primera de cambio; ni pensar que lo que nadie se atreve a decir es muestra de valentía, sino en cambio de imbecilidad.

Con los demás, hay que construir, no destruir. Y no, no siempre hay que decir la verdad. La verdad está sobrevalorada.

Aprender a vivir mejor. Mañana empezamos.


¿Y si aprendiéramos a vivir mejor? 

¿Y si simplemente lo intentáramos?

¿Cómo nos verían los que nos rodean, si les mostráramos que somos capaces de vivir mejor y compartir más?

¿Y si empezáramos mañana a vivir mejor, admitiendo que quejarnos tanto no sirve de nada?

Y si el voto inútil, se convirtiera en ganador?


Hay un artículo periodístico que publicó el diario El País en el año 1982, y que tituló Francisco Umbral que fue su autor, como: "El voto inútil". Han pasado 43 años de aquello. ¡¡Uff!!

Y decía que para muchos el voto inútil era realmente el voto útil, el que más valor tenía, el moralmente más útil. Un voto inútil es un voto moral, no es un voto de conveniencia sino de convicción. Es un voto contra algo. Una decisión mejor que no ir a votar.

Y terminaba diciendo Umbral que había que tener mucho cuidado con el voto inútil pues también entra en las urnas, y eso supone que como se suma, se sabe si aumenta o disminuye, es decir, si puede desaparecer o se puede convertir en una alternativa.

Habitualmente el voto inútil es votar al perdedor. Por eso funcionan tan bien las encuestas y se pagan, para convencer de que no debemos desperdiciar el voto con opciones que no van a salir, pues lo convertimos en un voto inútil.

Que también es jodido asumir que esa explicación siendo verdadera, es una gran manipulación.

Si el voto inútil ganara, dejaría de ser un voto inútil, aunque eso supusiera joder bien jodido al ganador que no se lo esperara. Pero la vida es así, vamos de sorpresa en sorpresa.

Lo cierto y de cara a esta España del 2026 ya, aunque todavía no hayamos entrado, el voto inútil puede ser una gran variedad callada, escondida, que puede joder todo lo que se menea. Y sí, lo sé. Hay tanto voto inútil en donde elegir, que a veces no se sabe bien sobre cuál depositar sus malas hostias.


El problema de la vivienda y su solución


Llevamos unos meses hablando del problema de la vivienda en España, como si fuera algo que nos ha venido en este último año. Mentira manipulada.

Primero, el problema de la vivienda no es solo de España, sino de media Europa y por motivos bastante parecidos en sus inicios. El problema es un encarecimiento brutal, ajeno al IPC, tanto en compra y venta como en alquiler.

Yo mismo digo que esto se solucionaría construyendo miles de nuevas viviendas o comprando desde los poderes públicosn (Gobiernos y Ayuntamientos), miles de viviendas de segunda mano y trasladar esas compras al mercado de alquiler tasado con leyes nuevas y no de mercado.

Pero es cierto que la primera crisis de esta siglo XXI, la del año 2008, se acrecentó mucho más en países como España con excesiva vivienda nueva, construida por encima de sus posibilidades de ocupación. Y eso hizo temblar a los bancos, algunos hasta hundirlos, y teniendo que pagar con dineros de todos, esos rescates financieros por haber jugado a construir sin medida.

La realidad es que tener alquileres de 1.000 euros en 2025 y en España, es un drama inasumible, que hemos dejado crecer sin control. 

Y una parte de ese problema viene de la nula remuneración de los ahorros hacia los españoles y empresas. La nula remuneración del dinero sin ponerlo en movimiento, que hacen los bancos que recogen y prestan. Y aquí también el BCE tiene responsabilidad, pues para atajar un problema crea otro.

Cualquier persona con ahorros sabe, sean empresas o particulares, que tener 300.000 euros en un banco o tener 3.000.000 millones en un ahorro o una mierda plazo o inversión controlada por los bancos, no ofrece ninguna remuneración válida. a lo sumo compensar el IPC.

Así que se lanzaron desde hace unos años, tanto particulares como empresas de inversión, a comprar todo lo que sonaba a ladrillo viejo, inversión en pisos o locales de segunda mano. 

Hoy los locales ya no funcionan como inversión, excepto que los puedas convertir en vivienda.

Tener una vivienda casi vacía y alquilarla supone una rentabilidad que nadie te va a dar en modo ahorro pasivo. Y eso supone un crecimiento brutal de los precios de mercado, más si estas inversiones se hace en modo opaco o casi opaco.

Si hace 10 años alguien invirtió 200.000 euros en ladrillo nuevo, aunque haya estado semi vacío pagando gastos de impuestos, luz, agua y comunidad, hoy, diez años más tarde, le ha dado mucha más rentabilidad que tener eso 200.000 euros invertidos en Fondos o similares, controlados por los bancos. 

Otra cosa es invertir por tu cuenta en Bolsa o similares, con el riesgo (o no) que eso lleva. Pero estos productos no son atractivos para todo el pequeño inversor.

Efectivamente, construir vivienda nueva a miles es una solución al problema, pero cuidado, tiene que ser obra pública, realizada por empresas públicas y alquilada por empresas públicas. 

Todo lo que no sea eso, todo lo que sea simplemente añadir avales, subvenciones o ayudas a promociones privadas, no sirve. Y tampoco sirve que esas obras sean realizadas por empresas privadas en suelos privados. Es supone riesgo y crisis añadida.

Tenemos que buscar la manera de hacer obra pública en suelo público, de un tamaño y unas calidades suficientes, y a unos precios políticos que se puedan pagar. Todo lo demás es engañar a la sociedad, y endeudarla durante 30 a 40 años, para tenerla agarrada de sus ingresos. Y ya me callo.

23.11.25

España y Europa, ante un cambio de Cciclo Social


Los ciclos políticos han existido desde siempre. A veces se notan y a veces no tanto, depende de los tiempos, de los Sistemas Políticos. En plena dictadura en España había décadas que gobernaba la Falange, y otras décadas que gobernaban gentes afines a ciertas corrientes religiosas muy conocidas, tecnócratas o similares. Y entre ellos se odiaban dentro de la Dictadura.

Nunca son simples cambios de ideología gobernante, son mucho más, son cambios de ciclos políticos. Dictadura, democracia, tecnocracia, comunismo, socialismo, terceras vías, etc.

Ahora en España tenemos desde el Gobierno del PSOE unos años de un sistema socialista extraño, mucho más de supervivencia que de asentamiento de una ideología económica y social. 

Enfrente no tenemos a un partido conservador sino una marea compleja de definir y que odia, pues no ha sabido marcar sus espacios con respecto a su propia sociedad española. Esperan que se pueda ganar, para repartirse pasteles, pero si no ganaran sería el caos. Y si ganan será la incapacidad.

Y alrededor de estas dicotomías tan enfrentadas en una polarización absurda, tenemos además unas ideologías de las derechas extremas que son varias e irregulares o poco fiables por sus modos de ser y de respetarse; y a unas izquierdas socialistas y comunistas que no saben, bajo ningún concepto, hablar juntas y entre ellas, reunirse ni para tomar unas cervezas.

Pero insisto en que todo esto son Ciclos Políticos y ahora estamos dentro de un corte, de un cambio. No de partido gobernante, que también, sino de ciclo.

Nadie se atreve a decir qué sucederá a partir de este 2026 lleno de opciones. Por lógica serán gobiernos de colación entre el PP y VOX, pero cuidado, ni el PP es un partido en este final de 2025 del que fiarse como alternativa para gobernar de forma homogénea, ni de VOX se sabe bien qué quiere hacer. La debilidad entre ellos será brutal. Y habrá flecos que complicarán la España de 2027.

Ni tampoco podemos intuir qué será de un PSOE sin Pedro Sánchez, que tendrá que reconstruirse desde sus escombros, algo que ya está acostumbrado por otras experiencias; ni qué será de su izquierda, cuando se vuelvan a dar cuenta de que desunidos no somos nada.

Pero a nivel global el problema es muy similar. En esos cambios de ciclos históricos, van surgiendo nuevos socialismos, nuevos comunismos o humanismos, nuevos modelos económicos y sociales, que van recambiando lo que parece asentado.

Eso supone aceptar y entender que tras cada cambio de ciclo viene otro, desde otros espacios o desde uno similar, que de entrada parecen diferentes, aunque todos tiendas a camuflarse con los viejos. 

¿Es que no hay muchas formas de entender la gobernanza? 

Posiblemente no, pues el ser humano tiene también sus limitaciones, o incluso todos los modelos políticos tiene sus formas de frenarse para no salirse de los marcos admisibles por la sociedad.

20.11.25

Contra la corrupción: educación y silencio social

La corrupción política y dentro de ella la económica, es la mayor de las enfermedades de todos los sistemas democráticos, que efectivamente, hay varios y diferentes según los tiempos y los modelos sociales. 

Y cuando esto se centra en España, país relativamente joven en democracia tras 40 años de dictadura dura, es un drama que hay que resolver, aunque ya parezca tarde. 

Y no solo sirve con cambiar las leyes ni las normas. Aumentar los castigos no sirve para evitar el delito, y quitarles lo robado tampoco pues lo primero que aprenden es a esconderlo.

La corrupción no conoce ideologías, aunque es verdad que no todos los partidos políticos en España sean corruptos, y eso es a lo que nos tenemos que agarrar. Es posible evitar internamente que existan dentro de las organizaciones personas corruptas, aunque no sea sencillo. Tenemos ejemplos, aunque es cierto que son de tamaño pequeño o mediano.

Ayer salió provisionalmente de la cárcel Santos Cerdán. En realidad me da igual si es culpable de todo lo que se dice, o si no lo es o incluso si lo es todavía más de lo que hasta ahora se ha descubierto. El terrible mal ya se ha hecho.

Hace meses ya dije que era insoportable que el Presidente del Gobierno no se hubiera dado cuenta de los presuntos abusos de sus dos últimos números dos o tres del partido. Por omisión también se es culpable.

No es fácil, aunque no sea imposible evitarlo, detectar presuntas corrupciones en la política, pues son los más jetas, amparados por asesores bien pagados, los que saben buscar las líneas de trampas. 

Así que sobre todo cabe recurrir a la moral, a la educación social de todos, para admitir que hay cosas que nunca se deben ni pensar.

Y en esa labor debeos entrar todos, sin callarnos, sin miedos, cada uno desde su propio puesto de vida. No debemos admitir ni los comentarios de tramposos, ni de explicaciones de presuntas trampas. Hay que cerrarlas las puertas familiares y de amistades, a los que presumen de lo que son simplemente trampas ilegales, sean pequeñas o grandes.

Nadie empieza robando dos millones de euros. Pero reírles las gracias cuando roban 100 euros en Hacienda es abrirles la puerta a seguir escalando en el mundo de las trampas. Con los tramposos, ni agua.


14.11.25

Las migraciones son un problema, una crisis, un impulso


Las migraciones excesivas en número siempre son históricas, lo han sido en todos los países del mundo a los largo de todos los siglos. Nunca se mueven miles o millones de personas, si no es por algún motivo tremendamente importante. Guerras, hambre, desastres, cambios brutales en las políticas sociales, crisis o enfermedades. Y siempre son complejas de resolver por el componente sociológico de quien tiene que emigrar, pues lo hace desde la pobreza.

Ahora el mundo, y sobre todo Europa y los EEUU, están dentro de otra más de esas realidades históricas cíclicas. La llegada de muchos más ciudadanos de los que se pueden asumir con medidas y organización, trae problemas añadidos que a veces son imposibles de resolver en los tiempos en que los necesitamos asumir y asimilar.

Y entonces van surgiendo las manipulaciones y bulos, los usos ideológico casi siempre absurdos de una realidad, para convertirla en otra crisis añadida. Y que como todas las crisis, muchas veces ni con medidas potentes se puede resolver fácilmente.

Escucho demasiadas veces e incluso desde voces algo preparadas, una seria de posibles (imposibles) soluciones, que me producen el respeto de constatar la falta de formación moral que se demuestra, para constatar la verdad que cada uno quiere vender. 

Esto no va de tener razón, sino de encontrar razones para entender las situaciones de todos, y luego para entender el tipo de respuestas válidas en el medio plazo, que se deben hacer.

Todas las soluciones fáciles, si los fueran, serían muy caras.

Y hasta que ese medio plazo llega, hay que dar soluciones de urgencia en el corto plazo, pues así nos lo enseñaron desde niños en la España cristiana humanista. Somos globalmente humanos y por ello al menos, hermanos de un mismo tiempo.

Estos problemas de las migraciones ni tienen una sola verdad, ni una sola solución, ni tampoco una raíz, un tempo, un tipo de reacción. Existen eso sí, mecanismos para tratar de asimilarlas con el menor dolor posible para todos, para los que llegan y para los que se tienen que adaptar y aceptar, también entre los receptores.

Por que a diferencia de lo que se puede opinar de forma fácil, los países receptores, los del Primer Mundo —pues nadie emigra a países pobres excepto como etapa intermedia— conocen mejor que nadie la problemáticas que tienen ya dentro de sus fronteras, para las soluciones no se las marcan esos problemas, sino las ideologías de sus dirigentes.

Una reflexión pública mínima, contundente y clara es marcarnos los puntos del suelo del problema, las bases sobre las que hay que actuar con suma urgencia, y a partir de esas decisiones edificar o planificar todo el estadillo de actuaciones. Que variará de muchos conceptos, incluida la propia capacidad económica para poder resolver.

En esa Base o Suelo en medidas de Urgente actuación y de Urgente necesidad es donde empieza el diseño de todo el entramado que debe acabar con la aceptación por parte de todos de las nuevas realidad y con la integración del mayor número posible de personas.

En el camino se irán quedando por lógica social aquellos —que cada día son más— que no quieren ningún cambio, y se cree dueños de sus ciudades, países, calles y parques. Es un error propio y común, ni las sociedades, países o ciudades son nuestras por haber nacido dentro de ellas, ni eso es positivo. 

Dos de mis abuelos eran sorianos. Una de la provincia de Zaragoza y otro abuelo de Huesca. Mis hijos siendo aragoneses añaden a su cartel de abuelos a un catalán. Siempre ha sido habitual las migraciones y con ellas los problemas bidireccionales entre sociedades. Antes y sin globalizaciones se hacía migraciones hasta los 1.000 km de distancia. Hoy la distancia no se mide en kilómetros.


13.11.25

¿Qué pretendía ser el TTIP? ¿Alguien se acuerda del TTIP entre los EEUU y Europa?

Hace ahora más de diez años en los que tuve que empaparme gran parte del llamado TTIP, algo que ya todos hemos olvidado, lo cual está muy bien que así haya sido, pues era un gol por toda la escuadra, y sin vaselina. O sin darnos cuenta de lo que contenía dicho Tratado Transatlántica para el Comercio y la Inversión. He recuperado algunos apuntes de ese tema, de entonces, para rescatar lo que se nos venía encima ahora que Donald Trump vuelve a gobernar en los EEUU.

En mi primera visita al Parlamento Europeo, nada más sentarnos en un despacho grande, se no hizo una pregunta casi urgente:

¿Tiene algo de positivo el TTIP?

Simplemente se intentaba que durante todas las jornadas de trabajo en el Parlamento tuviéramos en cuenta esta pregunta para intentar buscarle una respuesta satisfactoria. Y se nos hizo recapacitar sobre una frase que dijo Simón Peres. La Unión Europea es un milagro”.

Hay que tener en cuenta y eso no se nos saba transmitir bien a todos los europeos, que en la Europa Unida se fabrica “toda” la política para los europeos y para cada vez más ciudadanos del mundo. Que los miles de contactos que cada día se hacen dentro de esta Europa Unida, son imprescindibles para “ser” en este mundo actual, nos guste o no nos guste. 

En aquellos años se calculaba que había en Bruselas pero moviéndose por todas las instituciones europeas unos 30.000 lobistas, positivos o negativos pues había de las dos clases, lo que nos da una imagen de la importancia de toda esa Europa, aunque no siempre lo percibamos así los europeos de la calle.

Cualquier organización que presiona es de hecho un lobista, pero la inmensa mayoría solo presionan a través del contacto personal, de la relación, de estar y hablar, de dar a conocer “su producto”; sea un territorio, un vino, una ONG, una idea, una empresa, un medio de comunicación o un partido político. Luego están "los otros" que además de dar a conocer, presionan, comparan y trabajan por debajo de la mesa con diversas artes comerciales o políticas.

Los poderes del Parlamento Europeo son sobre todo los Tratados internacionales. El TTIP es el ejemplo actual que más nos preocupaba entonces a todos. Estábamos seguros que la Comisión Europea y los EE.UU. se pondrían de acuerdo en ese TTIP y que el Parlamento solo podría decir si o no al Tratado, y como la Comisión puede vetar el acuerdo, por eso están tardando tanto en presentárselo al Parlamento, abrirlo en canal para conocerlo.

Curiosamente sabíamos en aquel 2014 y 2015 que para los europeos, todo lo que se estaba negociando sobre el TTIP era secreto. Incluso es curioso que se estubiera logrando algo más de información si se solicitaban documentos a través de la embajada de EEUU por parte de políticos del partido Demócrata, pues ellos allí SI tenían acceso a las reuniones y a sus documentos, mientras que los eurodiputados “normales”, es decir los que no formaban parte de la Comisión o los Dirigentes de todos los Partidos Políticos del Gobierno Europeo, no lo tenían en Europa. 

Veamos algunos apuntes de aquellas fechas, para hacernos una idea de todo lo que finalmente quedó en aguas de borrajas, y que esperemos que nunca se intente revivir.

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¿Qué pretendía ser el TTIP?


El TTIP es el Acuerdo o Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión. Un tratado de (un pretendido) libre comercio entre los EEUU y Europa, y que no se conoce por sus siglas en español (ATCI) sino por el acrónimo inglés TTIP. La prensa francesa a veces también lo llama TAFTA. Pero el término TTIP se ha impuesto con contundencia.

¿Quién lo negociaba?

Del lado europeo la Comisión Europea en exclusiva, a través del equipo negociador de la comisaria de Comercio Internacional, la liberal sueca Cecilia Malmström. Del lado estadounidense, la Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos, una suerte de Ministerio de Comercio.

¿Desde cuándo se negociaba?

En 1990, con la caída del Muro de Berlín todavía reciente, Estados Unidos y la entonces CEE firmaron la Primera Resolución Trasatlántica. El capítulo del comercio internacional entre las dos regiones occidentales se aparcó silenciosamente pero nunca se abandonó (como atestigua la Nueva Agenda Transatlántica, a mediados de los noventa). Desde 2006 el Parlamento Europeo instó a la Comisión a través de diversas resoluciones a negociar un mercado comercial transatlántico. En julio de 2013 empezó en el más absoluto de los silencios (y casi secretos) la primera ronda negociadora. Hoy ya van nueve rondas completas (hablo desde finales de 2014).

¿Cómo se negociaba?

Pues curiosamente con mucho secretismo incluso entre los ocho grupos políticos que en ese momento había en la CEE, aunque cada vez menos secreto, fruto de la presión política, social y mediática. Aún no había acceso a los documentos ya cerrados (es decir, lo que se habría pactado ya, aunque desde la Comisión se negaba a publicarlos hasta que no hubiera un ningún acuerdo específico) y los 751 eurodiputados de aquel entonces podían entrar por turnos, con muchas prohibiciones y bajo estrictas medidas de seguridad para que no tomaran fotografías de los documentos, ni incluso apuntes.

La simpleza de los textos que aparecen en la web habilitada por la Comisión impiden hacerse una idea de lo que se está discutiendo entre la UE y EEUU. Eso sí, hasta enero 2014 a la famosa Reading Room (la sala con documentos confidenciales) solo podían acceder los eurodiputados de la comisión parlamentaria de Comercio Internacional (conocida por las siglas INTA). 

Además, se pretende obligar a Malmström a comparecer ante sus señorías antes y después de cada ronda negociadora. La Defensora del Pueblo Europea ha exigido en varias ocasiones abrir todavía más la transparencia del proceso.

¿Qué es lo que iba a votar el Parlamento Europeo, si se hubiera presentado?

Pues una opinión no vinculante plasmada en un informe cuyo ponente iba a ser el socialdemócrata germano Bernd Lange: la Eurocámara no posee ni la iniciativa legislativa ni el mandato negociador, pero desde el Tratado de Lisboa tiene plenas facultades para tumbar directivas y tratados en última instancia. La Comisión subrayó que tendría en cuenta la opinión del Parlamento, aunque la votación del informe se aplazó el 9 de junio de 2015 porque la división en el partido socialista europeo amenazaba con tumbar el trabajo de Lange. Por otra parte, a Malmström no le queda otra que seguir las líneas rojas marcadas por el hemiciclo de Estrasburgo, ya que éste tendrá en sus manos el voto final.

¿Traería beneficios el tratado?

Muchos o ninguno, dependiendo a quién le preguntáramoss. Para la Comisión Europea negociadora son incalculables: tal es así que en un estudio de 2013, cuando el debate apenas despertaba ruido, se hablaba de la creación de “varios millones” de puestos de trabajo que para España ahora se han quedado en 140.000. Otras estimaciones de la Comisión asumen un crecimiento del PIB global a ambos lados del Atlántico de al menos el 0,5% añadido. Los pros no terminan ahí: los beneficios comerciales para la UE alcanzarían los 119.000 millones de euros anuales que se traducirían en 545 euros más al año para cada hogar europeo. Sonaba bien para lo poco que se sabía o parecía ser aquel famoso TTIP.

Los críticos al Tratado TTIP rechazaban de plano esa visión idílica. Firmado hace 21 años (1994), el acuerdo de libre comercio NAFTA entre EEUU, Canadá y México provocó, combinado con otros factores, una merma de 700.000 empleos solo en Estados Unidos según las organizaciones sindicales de ese país. “Los precedentes demuestran que cuando, por la vía de los tratados de libre comercio, se aumenta descontroladamente el PIB de países con pobres defensas contra la desigualdad, los ricos sencillamente se hacen más ricos. Ya nadie cree en la Trickle-Down-Theory (Teoría del “goteo de riqueza”) que supuestamente traen estos acuerdos comerciales supuestamente libres”, subrayaba el analista Owen Tudor, cercano al laborismo británico.

¿Acaba realmente con las barreras comerciales?

Los grandes defensores del TTIP se aferran a la reducción de escollos comerciales como vía maravillosa y positiva para firmar el tratado. No hay discurso de Malmström o de cualquier partidario en el que no se enumeren casos típicos sectoriales que en la actualidad se topan con obstáculos al exportar a EEUU: los abrigos para hombres añaden una tasa extra del 16%, las blusas de mujer asumen aranceles del 45% y así podríamos citar centenares de casos hasta acabar en el sector de las latas de conserva de Murcia que abona un 15% más a su precio por vender en EEUU.

Pero la supresión de impedimentos técnicos para comercializar más fácilmente tiene un reverso, al que alude la propia Comisión Europea. Terminar con las barreras significa armonizar toda la legislación concerniente al Estado del bienestar en las dos áreas geográficas: la inspección, los controles de calidad y las normativas sanitarias, la certificación de productos, el etiquetado, las prácticas medioambientales, los derechos socio-laborales, la sanidad… El verdadero TTIP descansa en esta homogeneización y no tanto en las facilidades que se darán a las compañías irlandesas de mantenimiento de software o al sector textil valenciano para colocar sus productos en Connecticut o en Portland. Las normas de Control Sanitario, por poner un ejemplo ya no serían las europeas más rígidas para cuidar la salud, sino las americanas, más laxas.

¿Y cómo se plasmaría dicha homogeneización normativa?

Otro punto sobre el que solo se puede divagar debido a la escasa información recibida: la Comisión y EEUU parecen haber acordado la instauración de un sistema de “Cooperación Regulatoria” reforzada cuyo funcionamiento es un enigma y del que apenas si se sabe que contará con una suerte de consejo troncal que trabajará con bisturí en los distintos sectores. ¿Y quién se sentará en él? No se sabe muy bien, pero las rondas negociadoras apuntan a un magma en el que se congregarán instituciones, lobistas, accionistas o miembros de la “sociedad civil”, con lo que pueda significar lo segundo. La organización europea de consumidores (BEUC) ya ha alertado de una “institucionalización surreal de los lobbies”.

¿Iban a cambiar los hábitos alimenticios y los controles sobre los alimentos, para los europeos?

Si las negociaciones no van desencaminadas, es una opción nada descartable. En el capítulo sobre seguridad alimentaria y transgénicos(conocidos por sus siglas en inglés GMO), las conversaciones apuntan a que se dará libre albedrío a los 28 estados-miembros para legislar sobre organismos genéticamente modificados; en materia de protección alimentaria las espadas siguen alzadas y la UE ha dicho que mantendrá las restricciones a las hormonas, los procesos de engordamiento del ganado y la ractopamina; y EEUU su normativa microbiológica.

Bruselas aplica el principio “farm-to-fork” (la inspección va de la granja a la mesa) y Washington solo al final del proceso. Por eso causa tanto pavor en Europa el caso del pollo clorado: en la producción industrial de pollos en EEUU es habitual sumergir a los pollos en cloro (lejía) durante el proceso de producción, algo que sin embargo está prohibido en la muy restrictiva UE. De ahí que los productores cárnicos europeos se hayan alarmado ante la posible invasión de pollos clorados.

Hay quien no piensa igual. “Las importaciones de pollo clorado o carme hormonada no van a tener lugar”, rechaza Marietje Schaake, del grupo liberal Alde en la Eurocámara. “Un acuerdo de comercio no decidirá si los organismos genéticamente modificados pueden entrar en el mercado europeo o cómo pueden entrar en el mercado, al igual que los servicios públicos como la sanidad, la educación o suministro de agua no tienen cabida en este acuerdo y tienen que ser excluidos”. Era la opinión de los que intentaban defender un TTIP a la carta, algo que en su fondo… no existía.

Las organizaciones de agricultores y ganaderos se mantenían ambiguas en torno al TTIP, pero amenazaban con serios conflictos, de aceptarse el consumo de alimentos hormonados. Los eurodiputados que apoyan el informe Lange sostenían que el texto establecía un “magnífico” control sanitario y fitosanitario. Pero era un texto que en esos años 2014 y 2015 era secreto para todos. Si era tan bueno, ¿por qué no se daba a conocer? Decían que hasta que no hubiera acuerdos totales no se podía dar a conocer para no afectar a las negociaciones.

¿Y las denominaciones de origen, en qué punto quedaban?

El temor de las marcas geográficas y especializaciones regionales (denominaciones de origen vinícolas, jamón de Parma, champán francés, etc.) no es infundado ya que EEUU no reconoce las variedades geográficas. La Comisión intentó tranquilizar a los productores europeos, asegurando que la protección geográfica sería una línea roja y que sus productos se seguirían vendiendo en California con la etiqueta correspondiente, pero ¿quién asegura que no habrá una versión empeorada del Ribera de Duero, del vinagre de Jerez made in Arkansas? De momento, nadie. Si existen las DO pero no existen las mismas normas actuales, se podían copiar al no reconocerse esas normas de procedencia geográfica, y si solo sus calidades.

¿Qué más cuestiones abarcaba aquel TTIP?

La cuestión de la armonización de reglas tiene tantas variantes, lo que imposibilita desgranar todos los elementos potencialmente negociables (van nueve rondas, y probablemente solo estemos por el principio) del TTIP. Se dijo por ejemplo que la Comisión cambiaría su posición sobre los productos cosméticos, después de filtrarse que la UE aceptaría más de un millar de sustancias prohibidas en ese momento por Bruselas, siempre que mediara un etiquetado indicando el potencial peligro. La estandarización alcanza la seguridad de los vehículos, los productos farmacéuticos, la maquinaria médica, etcétera.

Hay fervorosos partidarios, como el sector del acero que hace poco celebró el EU Steel Day entre vivas al TTIP. Lo cuenta un directivo de un think-tank bruselense: “Cuando el presidente del lobby acerero proclamó ante el auditorio que esperaba que el tratado se aprobara lo antes posible la sala estalló en aplausos. De hecho, había un cartel gigantesco en inglés que decía: "No prestes atención a todo el ruido que sale de Bruselas. El TTIP va a aprobarse y da igual lo que piensen algunos”.

¿Y los servicios públicos, en qué punto quedaban?

Si la Comisión respeta la opinión del Parlamento Europeo, los servicios públicos (salud, educación, agua, transporte) quedan en el informe Lange bajo decisión de las respectivas autoridades locales, regionales o nacionales. Así ha sucedido con infraestructuras como el ferrocarril (un campo en el que no hay ninguna política europea común mínimamente seria, más allá de la señalización y otros reglamentos de seguridad).

¿Y qué era el sistema de Justicia ISDS para el TTIP?

El ISDS (el sistema casi judicial que intercede entre un país y una multinacional en caso de litigio) implica que un tribunal, público o privado, mediaría de producirse un conflicto en el que muy probablemente esté envuelta la gestión de la “cosa pública”.

Malmström ya ha dicho que la Comisión apostaba por incluir este mecanismo en la negociación, aunque fue dejando caer su inclinación por los tribunales privados. En la actualidad hay aproximadamente 1.600 tribunales de este tipo en todo el mundo, la mayoría reconocidos entre países ricos y países pobres o en países en vías de desarrollo, para garantizar seguridad jurídica a las empresas.

“Las reformas planteadas sobre los ISDS van en la buena dirección, porque hay un rechazo a los mecanismos hasta ahora conocidos”, explicaba el holandés Harm Schepel, uno de los mayores expertos en Derecho Económico Internacional. “Mi duda es si la Comisión va ahora a renegociar los 1.200 acuerdos bilaterales que la UE en su conjunto o los estados-miembros tienen firmados con terceros países. La realidad es que el ISDS no aporta ningún beneficio económico y siempre supone un trato desigual en función de si se trata de unas compañías u otras”.

¿Son los EEUU, los grandes interesados en el TTIP?

Para nada. Estados Unidos tiene bastante que perder. En materia alimentaria a veces garantiza más restricciones en según qué productos. Perdería la Buy American Act, la ley federal proteccionista promulgada en los años 30 del siglo pasado que prioriza la compra de los productos estadounidenses (destaca el caso del azúcar y otros productos agrícolas). En este blog se resalta la preocupación de las compañías energéticas por el incremento brutal de las exportaciones de gas de esquisto a la UE, el cual provocaría un aumento de los precios en el propio EEUU. Tercero y más importante todavía, la reforma financiera de Obama es mucho más ambiciosa que cuantas se han promulgado en la UE a lo largo de los últimos años, a pesar de decenas de inútiles cumbres convocadas. “Yo quiero un tratado con EEUU en el que copiemos de pe a pa la reforma financiera norteamericana”, eclamó el ecologista francés Yannick Jadot, muy activo contra el TTIP.

¿Verá el TTIP la luz dentro de poco —me preguntaba, nos preguntábamos todos— en 2015?

No, con toda seguridad. Las probabilidades de que se termine negociando en esta legislatura que vence en 2019 son incluso muy bajas, por lo que las conjeturas y las hipótesis a veces son el único arma a favor y en contra del TTIP. Eso quiere decir que, dentro de cuatro años, la mayoría política en Bruselas puede variar hacia posiciones abiertamente contrarias al tratado.

Sin embargo, supuestamente hay una gran mayoría a favor del tratado –populares (PPE), liberales (Alde), conservadores (ECR) y socialistas (S&D) aunque con matices y un importante cisma– lo que no ha evitado que el Parlamento Europeo fuese incapaz de votar el informe de opinión sobre el TTIP. Ante el riesgo de perder la votación, los partidarios prefirieron posponerlo.

Los 5 Escalones de la relación humana


La relación entre animales humanos se siente o asienta desde hace varios miles de años en cinco escalones claramente reconocidos y fijos, casi inamovibles aunque pensemos que vamos avanzando tremendamente en lo social, en lo material, pero posiblemente no tanto en lo humano.

El Primer Escalón desde arriba —que es donde tendríamos el mayor de los poderes aunque en los últimos siglos este se haya modificado— es el Poder que recoge la relación entre Soberanos y Súbditos. Reyes, políticos y jefes con sus ciudadanos o trabajadores.

El Segundo Escalón debería ser el más humano de todos. Entiende de la relación entre Padres e Hijos. Pero debería ser una relación en todas las edades de la vida de todos ellos. Y en ese aspecto estamos fallando tremendamente,

El Tercer Escalón es el de la relación entre esposos o miembros de la pareja. Cuando este escalón lo mezclamos con el quien del que luego hablaremos, estamos restando valor al Tercer Escalón, que por algo está delante del Quinto Escalón.

El Cuatro Escalón es el que entendería de los hermanos, de la familia, de la sangre que compartimos. Es el que soporta nuestras mochilas incluso entre el silencio.

Y el Quinto Escalón es el de las relaciones con los amigos, vecinos, compañeros de vida. El que logra que las tradiciones sociales sigan existiendo y conservando las Culturas.

Diríamos que todos ellos tienen un valor tremendo en la vida de las personas y de las sociedades. Que estén arriba o abajo tampoco debería ser significativo de su importancia, pero sí lo es si intentamos hacer desaparecer alguno de ellos. O si creemos que parte de algunos se puede disfrazar, mezclar con otros, simplificar, creer que no es necesario.

Si somos capaces de entender que llevamos más de 4.000 años conviviendo con estos cinco escalones de convivencia social y humana, sin casi cambios, entenderemos que por algo se han mantenido así a lo largo de muchos siglos.

No creo que hoy seamos más listos que nuestros antepasados, si acaso tenemos muchas más técnicas de información y de globalización cultural. Pero poco más. Si suprimimos algunos de estos Escalones, o los intercambiamos o cambiamos, estaremos cambiando parte del humanismo, y correremos el riesgo de que otros Grupos sociales o Culturales ocupen los espacios que vamos dejando vacíos. 

Ajovín

12.11.25

España necesita un espíritu de acuerdos


Hoy el presidente de España, Pedro Sánchez, ha dicho en el Congreso de los Diputados que nuestro país sufre una oposición política destructiva “rendida a la ultraderecha” y apela al “espíritu de acuerdo”, lo cual suena muy bien pero vuelve a ser un lanzamiento al aire, pues nadie se cree estas palabras desde ninguno de los espacios políticos, aunque sea cierta su necesidad.

Tenemos que parar la pelota, solicitar un tiempo muerto para todos los que lo quieran asumir, juntarse sin mirar al pasado de esta legislatura, y reflexionar sobre lo que necesita España en la próxima década. 

Mucha tarea para casi ninguna posibilidad de llevarse a cabo, por incapacidad de salir del marco mental del enfrentamiento..

Ni la oposición actual del PP sirve para buscar un espacio de juego político que resulte válido, ni el PSOE es capaz de entender en dónde están los límites de la educación democrática, estirando unos Presupuestos Generales que no se deben prolongar más años.

La basura o el ruido hay que encauzarla para tranquilizar la vida social. 

Lo necesita España incluso de cara a Europa. Salimos perdiendo todos con nuestras caras de asesinos políticos. Y se necesita cuando antes, volver a los caminos de estar cada uno en su sitio, pero sin tantos odios, con el estilete de la finura político, y no de la soez violenta verbal que constantemente vamos aumentando para parecer más chulos que los contrarios.

Ya sé que es como hablar a la pared, y que esto solo es posible modificarlo… o bien con dos dos líderes nuevos en los dos grandes partidos, o con el sufrimiento encima de una crisis brutal, fuera del tipo que fuera, y que no obligara a ser más pragmáticos, sobre todo desde el plano del humanismo inteligente.

España tiene una serie de problemas tremendos que solo somos capaces de intentar resolverlos desde el acuerdo de las grandes fuerzas políticas. Ninguna de ella tiene toda la razón, pero si una parte de ella que debe buscar los consensos.

La Vivienda y la emancipación familiar es una serio problema que requiere urgencia. Reflexionar sobre el modelo de Servicios Públicos esenciales como la Educación, la Sanidad o la Justicia es otro punto de fricción que hay que trabajar. Hoy Europa y su Seguridad no es igual a la que tenía en el inicio de este siglo XXI y eso hay que analizarlo en profundidad. Nos viene una industralización diferente y unas leyes comerciales muy distintas y volátiles. Y todo eso solo es posible trabajarlo en positivo desde los consensos máximos.

La realidad de la inmigración necesita una pedagogía tremenda y con multilateralismo interno. Todos tenemos que entender bien de qué estamos hablando, los motivos y las realidades de su futuro. No querer entender esto es un error, no desear que lo entienda la sociedad es una torpeza brutal. Y aquí vuelven a necesitarse políticas de pedagogía política y de Comunicación sin manipular.

7.11.25

Hablamos de Soledad y de soluciones


Hablaba antes en dos artículos sobre la Soledad no Deseada, el primero con pequeño apuntes sobre el problema en España y el segundo haciendo comparativas. Ahora voy a escribir un poco sobre las posibles soluciones y la importancia de la familia y entorno en este problema.

Las redes familiares influyen de forma decisiva en la soledad no deseada, tanto en España como a lo largo de Europa. Allí donde los vínculos familiares o de amistad son más estrechos y frecuentes, los niveles de aislamiento tienden a ser menores, especialmente entre jóvenes y mayores.

En países del sur de Europa (España, Italia, Portugal, Grecia) el apoyo familiar es clave. La convivencia prolongada con los padres y la alta frecuencia de interacción diaria reduce el aislamiento social, particularmente entre jóvenes y mayores.​ Pero este modelo ha ido decayendo en las últimas décadas, produciendo una ruptura del sistema.

El "modelo familista" se caracteriza por la confianza en la familia como principal fuente de apoyo, incluso sustituyendo el rol del Estado en protección social y cuidados de larga duración.​ Si falla o se convierte más débil por determinadas circunstancias y no entra el Estado o las instituciones a paliar el cambio, hay un serio problema.

Sin embargo, cuando la familia no puede ofrecer este respaldo —por motivos económicos, conciliación, conflictos familiares o salud— las desigualdades y el malestar emocional aumentan, lo que puede agravar la soledad, especialmente en hogares monoparentales o personas sin descendencia.

En el norte y centro de Europa (Suecia, Dinamarca, Austria), la familia cumple un papel más reducido en la vida cotidiana, pero existen amplias redes comunitarias y un mayor soporte estatal, por lo que la soledad se mitiga por el acceso a servicios públicos y actividades sociales organizadas, aunque las familias no funcionen como lo hacían en el Sur de Europa en el siglo XX.

El número de hogares unipersonales es mucho mayor en estos países del Norte, pero el riesgo de soledad se compensa con intervenciones proactivas y políticas de integración social, mientras que la dependencia exclusiva de la familia suele ser menor.​ Han aprendido a defenderse de estos problemas tras décadas de convivencia con la soledad, y también allí el voluntario funciona de otra manera.

La convivencia intergeneracional y los cuidados dentro del núcleo familiar (como el rol de los abuelos) pueden ser un factor protector frente a la soledad en el Sur de Europa, aunque también pueden generar sobrecarga y riesgo psicosocial con las personas mayores si no existe un equilibrio adecuado.

Las desigualdades económicas y la reducción de la estructura familiar tradicional (más hogares unipersonales, menos hijos) son factores que elevan el riesgo de soledad no deseada en toda Europa, especialmente cuando el apoyo familiar no puede compensarse con redes sociales o comunitarias alternativas.

En resumen, los países europeos con redes familiares estrechas (tipicamente mediterráneos) tenían menor aislamiento social, pero también mayores riesgos cuando la familia no puede suplir las carencias de apoyo estatal o comunitario, mientras que en los países con sistemas de bienestar fuertes, la protección social formal, mitiga la soledad aunque los vínculos familiares sean menos frecuentes.

Las políticas de apoyo familiar que inciden en la reducción de la soledad varían significativamente entre países europeos, con los modelos nórdicos y centroeuropeos mostrando los mejores resultados, gracias a una combinación de transferencias económicas hacia los cuidadores, servicios universales y programas comunitarios que refuerzan las relaciones familiares y sociales.

Destacan por un elevado gasto público en prestaciones familiares, conciliación laboral, permisos parentales y servicios de cuidado infantil universales, junto con programas de fortalecimiento de la parentalidad y acompañamiento socioemocional.

Finlandia, Noruega o Suecia ofrecen asesoramiento familiar, apoyo psicosocial y servicios de mediación; la Federación Väestöliitto en Finlandia proporciona desde terapia hasta herramientas digitales para mejorar la comunicación intrafamiliar.​ Son un buen ejemplo para copiar.

Estos sistemas reducen la soledad facilitando la integración social, el acceso a redes de apoyo y la conciliación de la vida familiar y laboral, tanto para padres como para cuidadores de personas mayores.

En los países mediterráneos (España, Italia, Grecia), aunque la familia es el principal pilar de apoyo, en estos países el gasto público en políticas familiares y de conciliación es notablemente inferior al de Europa central y del norte, lo que limita el impacto a gran escala.

Iniciativas recientes, como el Sello EFR (Empresa Familiarmente Responsable) en España y campañas de sensibilización, buscan promover la conciliación y el apoyo mutuo. Sin embargo, su cobertura y recursos son más limitados comparados con el norte.

El apoyo público a cuidadores y programas de acompañamiento para personas mayores como el “Hilo de Plata” en el País Vasco aportan valor, pero suelen depender más de la sociedad civil y de voluntarios.

Francia implementó en 2017 el programa nacional MONALISA, que coordina entidades públicas y voluntariado para acompañar y conectar a personas mayores en riesgo de aislamiento.​ Alemania destaca por el subsidio parental, apoyo financiero a largo plazo para familias y servicios de asesoramiento, combinando apoyos económicos con acompañamiento individualizado.

La UE promueve la creación de estrategias nacionales alineadas con una futura Garantía Europea para Mayores, reforzando tanto las ayudas directas como la innovación social en el fomento de redes familiares y comunitarias.​ Pero está en gran medida por desarrollar por diversos factores de estrategia incluso. 

El éxito depende de combinar políticas universales (transferencias económicas, servicios de conciliación), apoyo emocional y programas locales de acompañamiento y socialización, especialmente intergeneracional.

En conclusión, las políticas más efectivas de apoyo familiar contra la soledad son las que equilibran el respaldo financiero a políticas activas de ayuda para que la soledad no sea un problema, el acceso a servicios universales de calidad y la implicación de la comunidad a todos los niveles, adaptando las soluciones al contexto cultural y demográfico de cada país europeo.

Y hay que insistir para que no se nos olvide, que aunque cuando hablamos de Soledad, todos tenemos en mente la de una persona mayor, solitaria, dependiente crónica, sin familia, y en realidad la fotografía no es esa. Hay mucha soledad en la juventud, y la hay en persona mayores con recursos y familiares, que se ven casi abandonadas.

No es suficiente con una llamada de dos minutos al día, no es suficiente con una visita a la semana de una hora. La soledad se produce en el resto de días sin contacto de ningún tipo, sin comunicación, sin poder hablar y escuchar. 

Julio Puente