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18.10.26

Carta abierta a un ciudadano comprometido, escrita en 2012


Querido político con ganas de leer; querido lector con ganas de entender la política: 

Los últimos sondeos de este 2012 son contundentes y con ellos quiero dar la entradilla a este texto. Considera la sociedad española que la política es culpable sin determinar de qué o por qué. Un 9% considera a la política el principal problema en España (por delante del desempleo o la economía), cifra que aumenta hasta un 24% cuando posiciona a la política entre los 3 principales problemas de España. 

Un 49% de los españoles quieren menos autonomías o suprimirlas. Un 89% está insatisfecho con el funcionamiento de la democracia. Un 82% no confía en el Gobierno de España. Un 74% no confía en el Gobierno de su Comunidad Autónoma. 

Datos publicados en medios de comunicación no liberales ni conservadores. 

Un 10% dan entre un notable y sobresaliente a Rajoy. Cifra que se queda en un 4,5% en el caso de Rubalcaba, en un 6% en el de Cayo Lara y en un 8% en el de Rosa Díez. 

Con estos datos sobre las manos, las personas que nos dedicamos a la política de una manera más o menos activa no podemos estar contentos de nuestra labor. La sensación social mayoritaria es de que la política y sobre todo los políticos son: unos ladrones, unos sinvergüenzas, unos inútiles, unos vagos que solo buscan SU enriquecimiento, y esto además va en aumento peligrosamente, ayudado por otros políticos que juegan a descalificar para intentar ascender en sus posibilidades electorales y por unos medios de comunicación que juegan a desestabilizar lentamente. 

Ya no es el movimiento 15M —que creo muerto—, sino el movimiento social, quien de momento ha optado por la desafección más absoluta. ¿Pero por donde optará la sociedad cuando la crisis apriete algo más? ¿Y qué decidirá hacer cuando la crisis se resuelva y tengamos que recoger los escombros sociales? 

Centrémonos en nosotros, en ti y en mi. 

¿Qué podemos hacer para que esto no sea así? ¿Qué podemos hacer por nuestra sociedad, por nuestro propio partido si pertenecemos a alguno? 

Lo que estamos haciendo es dejar que el tiempo vaya transcurriendo y seguir actuando en política como si todo esto no estuviera sucediendo. 

¿Hemos cambiado alguna práctica política con la crisis económica, social, institucional, de futuro? 

Seguimos creyendo que la política del Siglo XXI es igual a la de los años 70/80 del anterior siglo. ¿En qué se diferencia nuestra forma de hacer política, de acercarnos a la sociedad, de resolver problemas, con la que hacíamos hace 25 años? 

¿Seríamos capaces de “inventar” nuevas formas de actuación política, más modernas, activas pero sin obligar a la sociedad a ser activa, pues ya no quiere serlo? 

Somos pequeños, somos débiles aunque nos cueste reconocerlo. 

Si gestionar bien las instituciones da sus frutos, miel sobre hojuelas, pero el único punto de apego social, que es nuestra representación política en instituciones, no es entendido en algún momento por la sociedad (por varios motivos posibles) nuestro hundimiento es imparable pues no existe más base que la que entregan los puestos de representación institucional. 

Cada dos años nos examinan los ciudadanos y nos ponen nota. Lo único válido es lo que piensa en ese momento la sociedad, el vecino, el que acude a elegir entre varias opciones o el que se queda en casa. 

Los partidos políticos parecemos una máquina de hacer concejales y diputados, que no es poco, pero un partido político debe ser también una máquina de ideas, de contactar con la sociedad a través de ellas, y a través de líderes políticos que no siempre tienen que ser las primeras figuras de las instituciones. 

¿Qué porcentaje del músculo político de cada partido se dedica y proviene desde/y para las instituciones? 

¿Cuánto les queda para la sociedad de la calle, incluidos los que NO creen en las instituciones? 

En todos los partidos políticos los cargos organizativos importantes son también cargos institucionales importantes. Incluso repiten el orden de importancia en las instituciones y en la organización. Así es muy complicado crear crítica política. 

Pero es más grave no tener una imagen que presentar a la sociedad que sea ajena a las instituciones. Personas que hablen por el partido sin que se le confunda con el cargo institucional. 

¿Quién contrala desde dentro de cada partido a sus propios cargos institucionales? ¿quién les puede decir que lo están haciendo bien o muy mal? ¿quién siendo diferente a los cargos que emanan desde los propios partidos políticos pueda indicarles otras ideas, otras formas de acción política? 

No existe un contrapoder dentro de los partidos políticos que pueda plantear ideas ajenas a la gestión del día a día. Quien se mueve no sale en la foto, pues el poder lo ejercen los cargos institucionales y no los cargos políticos del partido, sin que nadie pueda acceder a los cargos institucionales sin antes tener el beneplácito de la organización. 

Por ello se ha optado por la táctica más eficaz. 

Yo controlo la organización y me eligo o consigo que me elijan a mí, y tras ello logro que no haya nadie que me pueda controlar pues me controlo yo a mí mismo. Perfecto, si no fuera por que ya no cuela. 

Está todo perfectamente engranado para funcionar en la teoría, pero nada eficaz para generar relaciones con toda la sociedad. 

Pero vayamos un poco más allá. 

¿Estamos en los partidos políticos bien representados los jóvenes?, ¿Y de personas de la tercera edad? ¿De trabajadores por cuenta ajena? ¿De empresarios y comerciantes en los partidos de izquierdas? ¿De personalidades de la cultura, investigación o deporte? ¿De universitarios activos y de profesores con ganas y todavía no quemados? ¿De mujeres que trabajan en el hogar con sus particulares problemas? ¿De desempleados? 

No soy capaz de señalar (no quiero) de qué estamos representados en exceso dentro de los partidos políticos de todo tipo, pero tal vez la discriminación positiva hacia algunos sectores que se pueden considerar poco representados, pudiera ser positiva para el futuro. O negativa, si lo hacemos mal.

Nos esperan años complejos, creo que la política va a cambiar, y lo digo en el año 2012. La izquierda está muy débil y su futuro a corto medio plazo puede ser muy difícil si no se entiende que son otros tiempos y hay que adaptarse y priorizar. 

Pero considero que cada uno de nosotros debemos intentar poner sobre la mesa ideas, quejas, pues lo positivo se sobreentiende que es lo obligado, para ponernos a trabajar más por nuestro futuro, si este nos importa. 

Muchas gracias por vuestra lectura.

Julio Puente

16.10.26

La Universidad y su uso inútil desde algunos alumnnos

En el último siglo, la relación de la Universidad con sus alumnos, con la sociedad y con sus profesores, ha cambiado mucho. El concepto que se tenía de la Universidad como espacio máximo del saber ha desaparecido para todos. Es decir, como sociedad hemos perdido respeto a la Universidad, al Conocimiento, al Futuro.

Los jóvenes de 19 a 22 años, hoy a la Universidad llegan peor preparados, pero sobre todo mucho peor motivados y además sabedores de que las nuevas herramientas les permiten pasar de refilón por las clases presenciales de la Universidad, creyendo que aquello es un espacio antiguo e incluso obsoleto.

Puede parecer tremendo, y debo advertir que al menos, sigue habiendo un porcentaje discutible y aleatorio, de alumnos que se mueven en otros conceptos y espacios mentales con respecto a SU Universidad, de la que por cierto, no pagan mas que en una pequeña porción; que disfrutan y que la sociedad les ponemos delante para que aprendan, pensando que así devolverán a su sociedad en su futuro, los conocimientos aprendidos.

La pandemia de COVID hizo un daño enorme a la educación en general. Llegó en un momento de crecimiento de las nuevas tecnologías y como sociedad no la supimos gestionar bien. Recurrimos en exceso a la no presencialidad, al trabajo en casa, y eso supuso —sin querer— que se perdiera el respeto a la clase como algo magistral y muy válido.

Hoy en las universidades hay muy diversos modos de comunicación profesor alumno. 

Por medio de sistema de redes, se les entrega a los alumnos decenas de documentos del propio profesor, de investigadores ajenos al espacio del centro, artículos de opinión, etc. 

Y hay un porcentaje tremendo de alumnos que nunca los leen, nunca los bajan, nunca entran a ver qué ha dejado el profesor universitario. Como es lógico, de todo eso toma nota mental el profesor…, para quemarse.

Siempre la presencialidad en la clase ha sido parcial. Pero los que acudían —excepto algunos pequeños casos que el resto de alumnos repudiaban y resolvían entre ellos— no intentaban quemar la clase presencial con sus actitudes, conversaciones altas, como s fueran niños básicos. Quien acudía y hacía ese esfuerzo, atendía, escuchaba y cuando había que estar callado, se comportaba como un adulto de entre 19 y 22 años.

Hoy, en algunas clases de ciertas carreras universitarias, las teóricas, las no elegidas desde antes de hacer la solicitud universitaria, aumenta tremendamente la aptitud y actitud de una parte considerable de alumnos, que se convierten en preescolares en una Universidad que nos cuesta mucho dinero a todos.

Sus familiares no conocen esas formas de aprovechar su vida. Y si la conocieran dirían en muchos casos que es culpa del profesor, que es un aburrido. 

Y efectivamente, la mayoría de las veces aprender es aburrido…, si no te gusta lo que aprendes. Pero hay que recordar que ir a la Universidad no es obligatorio. O al menos desde la familia no debía convertirse en obligatorio para nadie.

Se entra peor formado a la universidad que antes, se sale mucho peor formado de la universidad, y los que sufrimos esas deficiencias y pagando, no son los alumnos responsables de sus conocimientos, sino toda la sociedad. 

Si creamos niños asustados y banalmente responsables consigo mismos, recogemos un futuro incierto. 

Y sí, se sabe qué tipo de alumnos son los que más se dedican a querer aprender mucho, y qué tipo de alumnos se la sopla la universidad. Así que sí, también sabemos qué tipo de sociedad y gestionada por qué tipo de personas, tendremos dentro de 20 años. Pero no os lo quiero decir, eso os lo imagináis vosotros mismos.

8.10.26

Lo que piensan los españoles ante el problema de la vivienda

El CIS sobre la vivienda publicado esta semana en España arroja datos que califican todavía más los errores de las últimas décadas, sobre todo si lo comparamos con muchos de los paísses vecinos en la Europa Unida.

El 86% de los que han respondido ya dicen que la vivienda en que la residen NO es vivienda protegida. Es decir, es libre y se mueve como el mercado. Para bien o para mal.

De ellos un 48,3 son propietarios de esa vivienda y el 32,9% son inquilinos. Hay un 18% que no pagan o es una vivienda cedida por familiares, amigos o su empresa.

El 59% vive en una vivienda en propiedad totalmente pagada y un 34% debe unas cantidades pendientes.

De las personas que viven de alquiles, un 32 % creen que pagan a un precio superior al del mercado, precio por cierto carísimo y con fuertes subidas en los últimos años, y un 26% creen que viven de alquiler pagando menos de lo que el mercado marca en estos tiempos.

Sobre el 70% pagan el alquiler al dueño y un 21% a una empresa, otro dato interesante.

Ante la pregunta con múltiples respuestas de las razones por las que no se van a vivir de forma independiente, el 85% dicen que los alquileres son muy altos, el 84% afirman que el precio de compra es muy alto para sus ingresos, el 79% dice que no tiene dinero para la entrada que piden, el 46% afirma que está ahorrando para poderlo hacer en el futuro, el 43% que no tiene un trabajo estable, el 38% que está estudiando y el 46% que se tendría que ir a un sitio muy lejos.

El 25% paga (bien de alquiler o de hipoteca) entre 700 y 1.000 euros mes, un 13% entre 1.000 y 1.500 euros, un 15 % entre 600 y 700 euros, y un 24% menos de 500 euros.

De entre los encuestados aleatoriamente, un 92% no tiene ingresos por el alquiler de ninguna vivienda. Solo el 8% tiene ingresos de viviendas que alquila. De estos últimos, el 79% solo tiene una vivienda alquilada.

El 91% de los encuestados preferirían vivir en propiedad en España, y solo 7,5 % en alquiler. Y el 79% no está pensando en comprar una vivienda en los próximos años. Pero de ellos el 61% lo haría junto a otra persona.

El precio máximo al que comprarían la vivienda que buscan es entre 100.000 y 150.000 en un 12,9%, entre 150.000 y 200.000 un 20,5% entre 200.000 y 250.000 un 19,6%, de 250.000 a 300.000 un 8% y más de 300.000 euros 16,7 %. Como es lógico son las medias de España y esos precios difieren mucho entre localidades pequeñas y grandes ciudades.

Y si miramos el tamaño de la vivienda que buscan, ojo que no es lo que nos creemos. Menos de 60 metros cuadrados son un 20,7%, de 60 a 80 metros un 35,6%, de 81 a 100 metros un 24,6% y más de 100 metros un 8,7%.

En las respuestas se detecta claramente que las personas no compran por no tener ingresos suficientes, ni ahorros, ni se les concede una hipoteca al no cumplir los requisitos que se les pide. Estos datos son muy interesantes para buscar soluciones.

El 77,8% cree que el Estado debe intervenir para un acceso a la vivienda hoy imposible, y en un 93,3% cree que las administraciones públicas deberían construir más viviendas públicas.

A su vez, aunque creen en mayoría que son las Comunidades Autónomas las que tienen mayores competencias sobre la vivienda, creen en un 45,1% que debe el Estado tener más competencias de las que tienen en la actualidad.

¿Y soluciones que plantean? Pues congelar los precios, limitar los pisos turísticos, expropiar suelo para viviendas públicas, expropiar viviendas vacías, subir los impuestos a los tenedores de más de 10 viviendas, bajar impuestos en la primera vivienda, recuperar las viviendas públicas vendidas a empresas, sacar al mercado más suelo urbano, crear una empresa pública y estatal de vivienda y dar más garantías a caseros ante posibles impagos. ¿Os suenan parte de estas peticiones de los 6.000 encuestados?

25.9.26

Las fábricas de jóvenes de izquierdas, están a tope de pedidos

Ayuso ha dicho —pues lo ha descubierto ella—, que hay fábricas de jóvenes de izquierdas en España. Los fabricamos en serie, con la IA, por eso debe ser que la IA nos va a matar a todos. Lo curioso es que no habla Ayudo de las fábricas de jóvenes de derechas.

Igual es que de derechas se nace, y depende del tamaño del campo de golf en donde juega papá, y en cambio a los de izquierdas hay que fabricarlos, pues ser trabajador para dejar las plusvalías de tus horas por cuenta ajena, no es suficiente para darte cuenta de dónde estás.

Es tan torpe la aseveración que nos lanzan desde Madrid, que deja a los jóvenes a los caballos de su incapacidad para pensar por sí mismos, y eso debería ser negativo para su propia ideología inteligente.

Pero lo de tener fábricas de jóvenes de izquierda es mucho más que una ocurrencia, tiene recorrido.

De entrada, ya hay fabricantes de ropa que están facilitando jerséis para este otoño que sean para llevar en los hombros, o en cambio atados a la cintura, como en los años 70. Jersey de derechas y de izquierdas.

Ya el color no importa tanto, pues el verde ya puede ser de izquierdas o de extrema derecha, el naranja no se sabe si existe, el rojo ha quedado muy deslavazado y el azul celeste a veces se convierte en azul marino.

Los torpes de variado signo van creciendo. Por ejemplo, voy encontrando por las tertulias a los antiguos socialistas que se han olvidado de qué es ser de izquierdas. Se puede estar en contra del PSOE y no por ello ser de derechas, conservador o mediopensionista mental. No deben tener biblioteca para seguir leyendo sus libros de juventud.

A esos, la fábrica de izquierdas les funciono poco y mal. Les lavaron el cerebro, pero les duró poco. En cuanto se quedaron sin despacho, se volvieron conservadores y críticos con todo lo que se menea.

Pero insisto, lo de la fábrica de jóvenes de izquierdas me ha gustado incluso como metáfora. ¿En dónde está? ¿Hay mini bar? ¿Se cobra o se paga por entrar en esas fábricas?

11.9.26

Poder votar es el fundamento de la democracia

Vamos a tener españoles a los que les hemos retirado cautelarmente su derecho a votar. Y curiosamente hay una gran parte de los españoles —de los que sí podrán votar—, a los que esta medida les parece correcta.

Yo sin ser un docto en la materia, creo que es una medida inconstitucional, pero mientras se aclara la situación pasarán los suficientes años como para que —efectivamente— no puedan votar estos españoles en las próximas Generalas. Y a eso no lo pensamos llamar trampas, por si acaso.

Si todos los españoles somos iguales ante la Ley según dice la Constitución, esto de ahora me resulta muy curioso de tragar. 

No poder votar, que te quiten tu derecho a poder votar, es quitarte el fundamento de la democracia. Pero igual estoy tonto y es que no entiendo nada.

La mal llamada Ley de Nietos puede que no sea perfecta. Como muchas y no quiero poner ejemplos. Pero admitir una cautelar en ese derecho constitucional es tremendo, pues afecta a sus propios derechos básicos que dan fundamento a la democracia. 

Votar. Elegir. Participar. Esos españoles no podrán.

8.9.26

Sabemos el tratamiento, pero incluso así seguimos


Cuando quien gobierna un país es capaz de ver necesario, normal, habitual, enviar a sus policías contra sus propios ciudadanos, algo no está funcionando bien.

Esta imagen es de la ciudad de Minneapolis en los EEUU. La veremos repetida en numerosas ciudades europeas en breves meses. Está de moda lanzar a la policía contra los que no están de acuerdo con las políticas de los nuevos gobernantes.

Nadie dice que la situación ahora sea buena, es verdad, damos asco entre todos nosotros. Tenemos encima un aumento grave de la violencia verbal, de esa defensa de la desigualdad que se da desde todos los espacios sin parearse a reflexionar. 

Hay mucha crispación y cada vez más, hay familias y grupos de amigos, rotos por las diferentes opiniones.

No es que seamos torpes, que lo somos, no es solo eso. Es que vamos alimentando esa idiotez social y nos parece necesario recurrir a la violencia para que nos den más violencia para reprimir la violencia.

Somo muchos los que ya sabemos desde hace un tiempo cómo se resolverá finalmente todo esto. Siempre ha sido así desde hace miles de años. 

No sabemos cuándo, no sabemos el tamaño, pero sabemos la medicina y el tratamiento. Está escrito. Solo hay que leer.

13.6.26

La cruz llena de dolor y pobreza


La visita a España del Papa León XIV ha dejado detalles de gran importancia para los próximos años, aunque algunos de los más importantes, entre los torpes que gestionan, hayan durado horas. 

No voy a comentar nada de sus numerosos mensajes de humanismo cristiano. Con algunos coincido plenamente, con otros en absoluto. Y eso es bueno y lógico.

Pero voy a señalar dos detalles de estética, de Arte Social. Las ceremonias de Madrid y Barcelona han sido muy diferentes y a una gran distancia una de la otra.

No se supo hacer bien el espectáculo del Bernabéu. No se sacó todo el posible partido que tiene La Almudena de Madrid. No hubo una calidad artística que acompañara a los mensajes del Papa, excepto en las Cortes Generales.

En cambio en Barcelona supieron muy bien vender la ciudad, su espíritu artístico y moderno, su capacidad para generar sinergias y abrirse al mundo. La Sagrada Familia es tremendamente un icono modernista y contemporáneo, insuperable, pero lo que la envolvió en esa jornada estuvo muy por delante de lo que se hizo en Madrid.

Debemos estar orgullosos de España, de nuestras capacidades, de cómo se nos ve fuera de nuestro país, de lo que somos capaces de hacer y representar, aunque desde el país de Donald se nos intente minusvalorar. Somos importantes en el mundo or nuestra historia, por nuestro idioma, por nuestra forma de ser y de comportarnos ante los problemas. Somos una civilización muy importante.

He dejado Canarias para el final. El detalle de la Cruz hecha con resto de pateras es ya una constante. Pero es un emblema, un icono del sufrimiento, del dolor, de la injusticia. 

Es cierto que la solución no pasa por despoblar decenas de países pobres, sino por lograr que esos países dejen de ser injusticias organizadas. Pero las personas somos eso, personas en igualdad de derechos para estar dignamente en este mundo.

25.4.26

Retos de la Sanidad Pública en España


Hablemos hoy (bueno, voy a hablar solo yo) de la privatización pasiva o sobrevenida de la Sanidad Pública en España, un proceso en el cual, se realiza bien una venta directa de los centros públicos, un realquiler (subarriendo) del sistema sanitario público que se deteriora o se descapitaliza progresivamente, provocando que la atención de los pacientes se derive (o los pacientes mismos, se deriven) a proveedores sanitarios privados.

La privatización pasiva o sobrevenida en la Sanidad española, que ya existe claramente con Salud Mental, y crece mucho en Fisioterapia, Odontología, Oftalmología, etc. es una enfermedad más del Sistema, que observamos callados, y que afecta claramente contra la Salud Pública, pues no se privatiza pasivamente más que lo que les resulta más rentable a los que manejan la Gobernanza del Sistema Privado, en donde intervienen muchos, y no siempre son enormes Corporaciones de Inversión.

Este fenómeno de gestión o gobernanza de privatización pasiva o sobrevenida se caracteriza por la externalización de servicios, el aumento de conciertos con clínicas privadas para reducir listas de espera con la excusa de cuidar la calidad asistencial, y el deterioro de la atención primaria, lo que empuja a los ciudadanos a contratar seguros privados o a pagar por servicios sanitarios que no te ofrece con calidad mínima y/o necesaria, la Sanidad Pública.

Características clave de la privatización pasiva (a fecha de 2026) son el deterioro de la atención por esperas en el tiempo que son inasumibles, lo que hace desaparecer (o cambiar de opinión) a muchos pacientes, y poco a poco se tienen que ir del Sistema de Salud, bien a través de Seguros Privados, bien al acudir a consultas privadas puras, para resolver sus problemas de salud.

La gestión privada, como es lógico por otra parte, busca maximizar beneficios, lo que a menudo resulta en una reducción propia de sus costes en personal y recursos, afectando a la calidad de la atención al paciente. 

Somos los pacientes los que tenemos que decidir, y el Sistema el que debería buscar los mecanismos de Participación en la TOMA DE DECISIONES. Fuimos en España pioneros en la Participación en Salud, incluso en la Dictadura, y ahora nos daría mucha envidia lo que se hace en otros países europeos.

En estos momentos en España, ya se han multiplicado los servicios concertados (como en Eudación) de limpieza en Sanidad, cocina, laboratorios o incluso especialidades médicas, que se contratan a empresas privadas. 

¿Se realizan todos los controles necesarios? 

¿Es lo mismo subcontratar estos servicios a Empresas con Ánimo de Lucro, que hacerlo con Empresas sin Ánimo de Lucro? 

Yo creo que en absoluto, y hay muchas empresas pequeñas y mediana que existen en España sin ánimo de lucro. Empresas que no siempre reconocemos como imprescindibles. Nombro dos por ser las más conocidas. Cáritas y Cruz Roja. En cada ciudad hay muchas más y poco conocidas.

La falta de inversión (o mal gestionada) en la Sanidad Pública genera largas esperas, justificando la derivación de pacientes a la privada, y a que sea el propio paciente el que busque su personal solución, empeorando el Sistema. 

Por otra parte se han denunciado casos donde empresas gestoras de hospitales públicos (concesiones) presionan para reducir la atención a pacientes complejos para aumentar su rentabilidad. A nadie le interesa tratar a los ancianos, a los crónicos y mucho menos a los policrónicos.

La privatización sanitaria está asociada a un aumento de la desigualdad y la mortalidad, según informes recientes de España o de Europa. Hablamos de menos años de vida ya detectados en estos estudios, y sobre todo de menos años con calidad de vida y de bienestar en la salud. Y se nos olvida siempre, que mayores seremos todos, y todos tendremos al final unas necesidades que serán mejor o peor tratadas, cubiertas.

Los últimos 10 años de vida del español es de PEOR CALIDAD que la media de Europa (UE). Por varios motivos. Ese es un dato que solo la AP podría resolver, no tanto la hospitalización. Pero estamos infradotados de presupuestos en AP. 

Incluso ya se pide que los presupuestos que se mandan desde el Estado a las Comunidades, sean en el tema de Sanidad, presupuestos finalistas. Hay tremendas diferencias entre Comunidades, en datos pequeños, en números que no se van, y que afectan y muchos a la salud y al bienestar.

20.4.26

El valor de la memoria en el futuro de mañana mismo


No va a ser sencillo entender hoy, en los todavía inicios del siglo XXI, de qué manera va a evolucionar nuestra memoria como personas y como sociedad. La IA pero además el resto de sistemas actuales de relacionarnos con todo, incluso con nosotros mismos, y eso hará que cambie nuestra relación con la memoria.

Ya existe una nueva relación con la memoria. En tiempos en los que todo queda registrado, nuestro paseos por la calle, nuestros gastos en los lugares más nimios, nuestras amistades y nuestras voces, a su vez, también, estamos dentro de una época en la que cada día vamos olvidando más cosas.

En mi caso por mi edad, esto es normal. Ya sé y asumo, que mi disco duro está lleno y además flojea de velocidad y capacidad. Pero el valor de la memoria ha cambiado.

Personalmente ya no tenemos tanta necesidad de recordar, pues lo llevamos todo apuntando sin querer en nuestros sistemas modernos de relaciones. No tenemos que saber en qué año se abrió el Mercado Central de Zaragoza tras las reformas, o con quien comimos hace un año en esa reunión de trabajo. Es posible que todo eso sea muy sencillo de volver a revisarlo.

Ya no tenemos que ser conscientes de utilizar nuestra memoria, pues existe y de forma muy potente, una memoria colectiva que está archivada para neustro uso en decenas de espacios. El valor de esa memoria que ya no es nuestra, es tremendo, y sin querer, vamos olvidando el utilizar la propia, la nuestra y personal, pues podemos recurrir a otras memorias.

En nuestros bolsillos llevamos una memoria añadida a la de siempre. Nuestros abuelos (los míos por mi edad) no se lo podrían ni imaginar. Los tuyos ya la utilizan. No necesitamos recordar con quien viajamos a Bilbao, qué comimos o qué ropa llevábamos. pero tampoco qué medicación tenemos que tomar o qué valores de glucosa nos sacaron en la última analítica, de la que no tenemos que recordar tampoco en qué fecha la hicimos.

La abundancia de archivos digitales en nuestro propio bolsillo hará que recordar sea una decisión activa, no una consecuencia automática. El valor estará en seleccionar, editar, contextualizar. Recordaremos o memorizaremos lo que decimos memorizar. No lo haremos de forma automática con todo lo que nos acontece. Eso no es ni bueno ni malo, pues será así nos guste o no.

La decisión de recordar será muy personal. Nuestra memoria tendrá un sentido nuevo, pues funcionará con lo que decidamos que funcione, ya que no tenemos que recordar todo. Ya, lo sé, eso tiene un doble sentido, y la capacidad de ser manipulados desde fuera es mayor. Pero es siempre nuestra decisión.

27.3.26

La pobreza social de calle nos afecta y mucho


Se calcula que unas 40.000 personas viven en España sin techo, en la calle, sin vivienda. Y casi todos en las grandes ciudades. Según Cáritas que trabaja bien los datos de calle, son entre 37.000 - 42.000 personas en España en 2025.

El 25% de las personas sin hogar tiene ahora entre 18 y 29 años. En la última década se ha rejuvenecido este perfil de la sociedad.

Se calcula que algo más de 1.000.000 de personas malviven en infraviviendas estrictas (chabolas, cuevas, edificios en ruina o locales comerciales sin cédula). Y cerca de 3,5 millones de personas viven en condiciones de hacinamiento moderado o severo (varias familias en un solo piso o habitaciones alquiladas con derecho a cocina).

Aunque la cifra de gente durmiendo literalmente en la calle se ha mantenido en rangos similares en la última década, el problema de la vivienda inadecuada o insegura ha crecido exponencialmente.

Hoy el "sinhogarismo" es más invisible. Hoy son familias que viven en habitaciones o personas con trabajo que no pueden pagar un techo digno.

Son invisibles, no los queremos ver, ellos no quieren tampoco que se les vea mucho, una parte de ellos llevan años en su misma situación, moviéndose entre comedores sociales, cartones y mantas que les otorgan asociaciones de ayuda.

Estos sin techo son de variada procedencia. Casi todos europeos, muy pocos son alcohólicos o drogadictos al contrario de lo que se piensa la sociedad, pues no llegan al 10%. Muchas veces con problemas de familia pero otros casos rodeados de sus parejas o incluso de sus hijos.

Este submundo es brutal, vergonzoso, violento, sin sentido social y humano. Lleno de personas que han huido o que se han quedado sin presente.

Personas que con edades entre los 30 y los 50 años ya no saben qué hacer con sus cuerpos, con sus posibilidades vitales actuales, y que cualquier otra posibilidad es todavía peor.

Muchos de ellos se dedican a la chatarra, a lograr algo de dinero en la calle, a recoger comida o tabaco de las aceras, a vivir de las ayudas sociales, pero sin que puedan ver otro futuro que so sea el mañana y a veces ni eso.

¿Se nos ha olvidado lo que es el humanismo, sea cristiano o secular?

21.3.26

Huelga General en el País Vasco y Navarra


El 11 de marzo de 2026 tuvimos (tuvieron) una Huelga General en todo el País Vasco y Navarra, aunque casi no se haya dicho nada en los medios de comunicación. 

Solo fue un día, realmente unas horas de mañana y algo de tarde, excepto en organismos públicos en donde se cerró todo el día, con dos manifestaciones en Bilbao, una de ellas MUY dura en esta ciudad y muy numerosa.

La huelga era contra el empobrecimiento, a favor de un SMI de 1.500 euros al mes, tras la brutal subida de los alimentos antes de la actual guerra en Irán, en Oriente. 

Se daban datos de unas pérdidas reales de un 15% de poder adquisitivo en muy pocos años. Y se explicaban hasta 11 puntos que motivaban esta jornada de Huelga General.

Pero voy a ir a la violencia. Tremenda en algunos momentos. Se atacaron varias tiendas importantes del centro de Bilbao, se entraron en las tiendas a romper todo lo que había en su interior, tirando los productos al suelo, etc. 

Y algunos escaparates recibieron no una pedrada sino una docena en cada cristal, con la violencia que vemos en la imagen. 

A su vez numerosas tiendas que estaban abiertas fueron obligadas a cerrar y luego a sus cerraduras le pusieron pegamento o similar, para impedir abrirlas sin la intervención de los cerrajeros.

No dar nota e información de todo esto es también violencia. A veces se nos trata como a niños, creyendo que ocultando la realidad a la sociedad se logra tapar los problemas. 

Es cierto que estos temas son contagiables, pero debemos conocer lo que somos, los comportamientos de todas las partes, y admitir que la vida no siempre es maravillosa, que hay conflictos, aunque los tapemos.


4.3.26

Irán 2026. Ya te lo dijo Moshé Zonder


A mí esta guerra ya me la han contado. Durante la hospitalización de mi madre cayó en mis manos un libro de aventuras extraordinario, que narra la salida en los primeros años 70 de Gran Bretaña del control al alimón con el sha Pahlevi del Estrecho de Ormuz y la adjudicación con mordida a los clanes de las dunas –Borbón vive allí- de cada concesión petrolífera de los eriales de su propiedad. La novela “Dubai” de Robin Moore.

En los mares territoriales en que se hallaban las principales bolsas de crudo, la cosa se puso más caliente antes de la primera crisis del petróleo, que el mercado del oro como ésta ya vaticinó con subidas siderales. Que alguien me explique en términos no económicos la partición de la desembocadura del Tigris y el Éufrates, el río-estuario Shatt-al Arab, entre Kuwait, Irán e Irak a base de rayas rectas. Río que significa el de la costa de los árabes cuando se halla compartido por los persas.

La novela de que os hablo anticipa la eclosión de Abu Dhabi, Dubai y el Sultanato de Omán –el del Simbad el Marino y cuyos capitales o navegantes extendieron una bella arquitectura árabe de puertas de madera labradas y torres de ventilación para crear corrientes en costas de calor inhóspito que llegó a Mombasa, Zanzíbar y Tanzania- como centros cosmopolitas en que se asentaron con arbitrario permiso de los emires aventureros americanos, navegantes traficantes con crudo, oro y perlas y demás intrigantes, que se reunían en los hoteles y bares que tuvieron las primeras licencias para expedir gin-tonics. 

Un negocio perfecto cuyo modelo siempre fue el crecimiento de Singapur y los combinados de su hotel Raffles.

El efecto en España y en el mundo de su actual, enésima escaramuza anglosajona y europea (los israelíes van de que lo son) con el gigante cultural del norte, pues Irán gobierne quien gobierne siempre es Persia, será el de la vuelta del mundo a una inflación más que desatada, no evitada, por todos deseada y que le viene a Sánchez de perlas para no convocar.

Para cualquier vecino del quinto como yo, el pregón es el que sigue: hoy han vuelto las colas en las gasolineras, las promociones de viviendas ejecutadas desde los años noventa hasta la fecha cuya casi exclusiva fuente de calefacción es el gas argelino –aliado siempre presente modulador de la política internacional española- son una superestructura que no permite la frivolidad de que las pasemos a hilo radiante en cuatro días ni tenemos soberanía energética. 

Se avecina —para los que se comen una pero quieren contar veinte—  viajar a precios astronómicos, el relativo final de que la clase media europea con o sin el paraguas nuclear de Francia tenga acceso a esos lujos, como ya lo veníamos teniendo a no poder dormir en Madrid menos si cambias tu casa por otro. 

Tendrá efectos positivos, los padres pasarán a que no se les caiga la baba la despedida de soltero del amigo de su hijo a 3.000 por cabeza en una ciudad con encanto.

Qué decir de cómo nuestras embajadas del Golfo y la sociedad en su conjunto nos tengamos que desvivir por salvar la vida a jóvenes que se hacen selfies en Doha, por repatriar a mazados de gimnasio que gritan como críos consentidos (exigen la salvación portando móviles con garras de rapaz que graban drones), por recolocar a los controladores aéreos con diez veces más su sueldo en la tolerante sociedad para lo que quieren emiratí, nuestros emigrados vip.

Presuntos aventureros que son ciudadanos de su mundo a los que, nos lo exigen por interés particular, se repatriará con el dinero de todos como a los montañeros sin federar se les venía fletando un helicóptero gratis para sacarles de un glaciar al que habían subido sin ningún respeto. Al grito de soy un disfrutón.

Esta guerra y el control del uranio enriquecido, la capacidad de soborno de unos y otros, los efectos del fuego amigo y de los comandos para ejecutar el terrorismo de estado, ya me los habían contado con parcialidad, reflejando la lucha de Israel por la libertad como artificio superador del derecho internacional, en “Teherán” de Moshé Zonder, como la reacción contra la intifada en “Fauda” de Lior Raz, su actor principal.

Esas series son muy creíbles pero desprenden el desigual valor de la vida de los mártires de uno y otro bando (o incluso de los tres en que están subdivididos).

Basadas en experiencias personales de los guionistas, sin el filtro que les daría la literatura de David Grossman, sus capítulos pasan en las conversaciones de los protagonistas con una naturalidad sideral del inglés al hebreo, del farsi al árabe. Debe recordarse que el Mossad utiliza agentes descendientes de los judíos mizrahí, los de las comunidades orientales que constituyeron gran parte de la base económica de Bagdad, Isfahán y Bujara. Comunidades con dos mil años de Pesaj a cuestas en territorios que ni eran musulmanes.

No hay alusiones en sus guiones al Yemen tribal, a los misiles rusos en Siria. Hay pocas a la dinastía saudí post Faisal que parte el bacalao moral al custodiar los lugares santos de La Meca y Medina. 

Sí revela en concreto “Tehran” la condición noble del pueblo persa que invoca Trump como no árabe –claro que no, el pueblo noble es el de Aragón-, el eterno retorno del eje civilizado ario del que el Tercer Reich era fan.

Resulta más completa para comprender el sancocho del Golfo Pérsico o Arábigo –la distinción no es moco de pavo, son el mismo- la relectura de la citada novela. Robin Moore, ese pedazo de adelantado a nuestro tiempo en estos tiempos de protección de los datos que les dé la gana, y transparencia opaca.

No os quedéis solo en el evangelio televisivo y los salmos según San Netanyahu, que tanto añoran los tiempos en que Teherán fue el principal centro de espionaje y control anticomunista, meted a China y Rusia en la ecuación, con la embajada americana y el reconocimiento a Israel del sha como ejes. 

Qué bien se comía entonces según Moore en sus restaurantes a la francesa a base de vodka helado -pues los iraníes se subraya que eran de relajadas costumbres coránicas- con caviar azerí o del beluga Tanit del Caspio iranio. 

Hoy en las series israelís, sale que los jóvenes de la resistencia iraní a los que están masacrando son hedonistas y se endrogan, visten muy bien porque además son guapísimos –los actores hebreos que les dan vida-.

Qué esplendor el del arte persa safávida de Ispahan y sus puentes cubiertos sobre el río Zayandeh nacido en los montes Zagros. Debemos a Irán los ladrillos vidriados, la suntuosa poesía farsi, el arroz pilaf con pollo y granadas, el concepto de jardín con árboles frutales como remedo del paraíso con el que nos solazamos en la Aljafería y el Generalife.

Puestos a comparar, quizá nuestro intercambio con Estados Unidos no haya sido mayor y, tiene arte el equilibrista Sánchez (y el gas argelino y los que mandan en las refinerías españolas detrás) en sostenella y no enmendalla, no solo en clave de que se lo exija la política interior española. 

Soy de los que piensan que Sánchez no está tan solo en las reuniones de la Unión Europea ni desafiando a la actual élite política americana y será una cuestión de tiempo su reconquista a partir de nuestra lengua. Tiene detrás a muchos Soros que cada día pueden engrasarle.

Peor es reconocer que Israel y los marines ejecutan decisiones en que participan los neutrales saudíes, emiratíes y pakistaníes. Como entren en suelo persa, volveremos a las andadas talibanas y quizá haya un efecto en Europa y España de descontrol de la población islamizada radicalizada. 

Esa con la que sí sabe qué hacer, pero dilapidaría el derecho de fraternidad, el presidente Macron que no podrá meter submarinos nucleares pore el Sena arriba para controlar sus propios banlieux. Europa tiene otro concepto de la legitimidad de las razones de Estado, en términos éticos y estéticos, tontadas de sus presidentes aparte.

Al Séptimo de Caballería decimos: ojito droniceis el puente de Shahrestan, ya lo hicisteis en nombre de la cruz con el de Mostar dejando hacer a los croatas, los buenos sucesores ustachi.

Poeta sublime que porta como apellido el varietal que da un vino balsámico y terroso de mi gusto, en el siglo XIV, Shams ud-Din Mohamad Hafez Shirazí regaló a la humanidad el siguiente oasis:

La fortuna es aquella que sin exceso de dolor se alcanza. Con esfuerzo y trabajo, el jardín del Edén es poca cosa.

A la orilla del mar de la aniquilación estamos, oh copera, apura ya, que del labio a la boca es poca cosa. Sé cauto, asceta, no te fíes del juego del orgullo:

Vive y no dejes morir.

04.03 Luis Iribarren

12.2.26

Tiempo ¿Tiempo? ¡¡¡Tiempo!!! Necesitamos tiempo muerto

Tiempo ¿Tiempo? ¡¡¡Tiempo!!!

Me ha venido a la mente la palabra “tiempo” en su significado tal vez menos utilizado. La de petición, la de súplica incluso por el bien de todos aunque no lo creamos así, la que demuestra la necesidad de parar, de calmar el momento para estudiarlo y analizar las consecuencias.

El clásico “¡tiempo muerto!” del baloncesto es el que mejor nos indica lo que quiero decir.

Todos necesitamos muchas veces parar de andar por la vida, tomar aire para recoger nuevos impulsos, respirar sin sobrealiento, para darnos cuenta de donde estamos y hacia donde queremos ir.

Nos pedimos tiempo, nos lo concedemos muchas menos veces de las necesarias, pero no siempre lo aprovechamos. 

Si, además es eso, es casi nunca lo aprovechamos. 

¡¡¡Tiempo!!! ¿Para qué?, tal vez para simplemente descansar de la batalla, para vernos reflejados en el agua, para buscar la salida, para mirar a los demás e intentar adivinar en su mirada, qué estamos haciendo entre todos.

Es una nueva oportunidad, es buscar otro lugar, otro espacio, otro momento, otras circunstancias. Es una división para buscar otros motivos. Para recordar lo aprendido.

Muchas veces lo único que necesitamos es tiempo.

22.1.26

Paraísos Cercanos 3. África Occidental y sus combinados


De quién es África: de quien compre esclavos, de quien les haga autopistas que nadie mantiene, de quienes sequen para producir flores los lagos del Valle del Rift, de quien gane la Copa de fútbol africana aun habiéndose retirado unos minutos del campo de fútbol, de quien sea traficante de todo tipo y con una excusa de guerra religiosa, ensaye armas y manipule ideas en el Sahel…

De quién no es África: de sus cantantes como Fatoumata Diawara, ni de sus músicos de guitarra eléctrica, de los pivots de baloncesto y los compositores de afrobeat nigerianos, de las asociaciones de opositores a Obiang repletas de emigrados, de las diseñadoras de las telas africanas impresas de colores vivos por los dos lados para que caigan de forma majestuosa, de las cooperativistas del argán de Essauira y fabricación de botargas de Mauritania, de los pastores del páramo keniata trashumantes, de los bebedores de sangre de aorta de sus animales, de los niños…

África tampoco es de Miquel Barceló con sus pinturas en el Mali dogón, de los arquitectos albañiles de las mezquitas de barro que se repasan cada año y están rematadas por los palos de baobad de sus encofrados, como las torres y catedrales de su imitador colegiado en un colegio de arquitectos europeo: Gaudí. No son ni siquiera arte africano, las quincallas que puedes comprar cualquier día, en cualquier calle de tu ciudad, cuando un senegalés te las ofrece.

África es completamente de Toyota, Kalashnikov, Syngenta Group, las productoras chinas de pescado procesado… como antes fue de Peugeot, del Crédit Agricole o de la industria esclavista cubano catalana, en ida y vuelta como la rumba.

África es fecunda y austera; verde sobre suelo rojo o color camel; romano-árabe aunque Ashanti y dominada por las lenguas congolesas; elegante y desesperada; sutil y gritona… Un crisol de combinados siempre a punto para la siguiente concesión…

África es amarga o bitter, ese ingrediente especial que hace salivar, que te recuerda que tu mundo del sabor, para que sea completo, incluye tu educación en disfrutar del apio y de la alcachofa. La molestia que te hace la mueca viene de las cortezas, las pelarzas, las semillas, la genciana, la quinina, las hierbas bordes. Es jodido acostumbrarse pero, si lo haces, tu veneno occidental alcohólico quedará redimido, será digestivo y equilibrado, exótico y nunca cotidiano. Olvidarás la angostura.

África es negra porque es chocolate, una semilla de cacao en permanente pudrición y maderación. Es la literatura sobre las matanzas de Angola de Lobo Antunes, nunca Nóbel por demasiado molesto, por demasiado real… A quién le interesa la mirada de un blanco sobre África que no sea si es guía de safaris o mercenario afrikáner.

No os mintáis, Paul Simon y Peter Gabriel fueron un altavoz aprovechado de Soweto cuando el mejor escritor africano, y uno de los mejores de todos los tiempos, Coetzee, escribe sobre la imposible superación del racismo desde Adelaida; a Mahfouz le apuñalaron por hereje; la Slimani tiene como protagonistas a las familias mestizas marroquíes creando en París; y Yasmina Khadra es el sobrenombre de un militar argelino.

África es siempre shake, agitada en toda su coctelera. Nunca se vive en la calle simplemente agitado ni stir, mezclado, eso no tiene relación con sobrevivir cada mañana, con soñar con emigrar jugando al fútbol. A toda África convendría oxigenarla, hacer roll y pasarla a otra coctelera: ¿sus regímenes corruptos nunca lo permitirán o lo son porque desde fuera interesa shaking?

África sí que es espumosa sin que se la pueda girar modo Rolling, suavemente. Se encuentra socialmente layer, separada por capas de clasismo que hoy no conocen razas como manifiesta las coimas para que te bendiga contratos Asamblea Nacional Africana; su población rural y pescadores son sistemáticamente machacados, mudled, hechos puré, sometidos a permanentes enfriamientos secuenciales.

África no quiere volver a los tiempos de la francofonía de Leopoldo Sedar Sengor, de Youssou Ndour, de Albert Camus: primero culturalmente franceses, después el lugar de nacimiento o raza qué importa con la cobertura de la Revolución-

Tintas de rojo oscuro tenemos los dos, muftí. Yo de sangre de cepa, tú de tus hermanos

(Omar Jayyam).

Luis Iribarren - 22/01/2026

20.1.26

Paraísos Cercanos. México


Y volver, volver, volver…

Hoy nos trasladamos hasta mi primer encuentro de mi vida con un mexicano el año 86, el ingeniero Juan Zamudio.

Ambos nos conocimos cuando yo tenía 19 años y fui conduciendo por Burdeos y el Loira hasta la ciudad de la luz, pues compartimos cuarto de literas en el Albergue de la Villette. Yo conseguí llegar metiendo a la almendra de París próxima al cementerio Lachaise y la Cuidad de las Ciencias mi Ford Fiesta de segunda mano, azul celeste camiseta de Uruguay, que perteneció antes a un aviador de la base madrileña de Torrejón. Dando algunas vueltas hasta ver esa salida del Boulevard Périphérique que por dos veces me lanzaba a la autopista de Lille y Bruselas.

En mi viaje iniciático, aparcado el buga en una calle sin zonas verdes ni naranjas, intoxicado de cultura francesa por mi profesor de instituto Antonio Muñoz, pensaba pasar una semana y matarme a ver museos, la escultura de Calder del Pompidou, tomar cafés, absentas y vinos alrededor de la Sorbona y demás planes entonces obligatorios, dos vocablos que siempre salen mal juntos.

Además de subir a Montmartre, a la torre esa de acero y visitar los Inválidos pues… Zaragoza nunca se rinde…

En vez de eso y dado que tanto Juan como yo viajábamos con la sobrevalorada “Rayuela” de Cortázar, mi encuentro fue con la cultura y actualidad mexicanas, con la poesía de Paz, y contra nulo pronóstico, visitamos la judería rica de las calles del Parc Monceau y gritamos contra los ejecutivos de las empresas trasladadas a los rascacielos promovidos por Mitterand, de centro centro con guiños y el último emperador socialista, en el barrio de Suresnes de “La Defense”. Por coadyuvantes en cuanto a la responsabilidad en alícuota parte de la deuda mexicana, el país iniciando su deriva a narco estado con la firma del PRI, siquiera en aquel entonces exportando simple marihuana y música de Santana.

Mi hilatura de ganchillo con México fue desde allí permanente e imperecedera. Reforzado porque mi escritor predilecto en lengua castellana es Juan Rulfo y que parte del cine que más me ha emocionado es de factura mexicana. Además de que me pegaron en Monzón la epidemia de adorar el rockabilly de “Los Lobos”.

En el país he visitado sus restos, gozado de la gastronomía del sur, me he entusiasmado ante su barroco no colonial sino testimonio cultural de sincretismo. Sigo manteniendo amigos en la UNAM, la Universidad sí nacional y también autónoma de México –las siglas del PSOE en revisión-, que están colaborando con el gabinete Sheimbaun en llevar a debido efecto un proyecto hermano de la UNED española que permita el acceso gratuito a la enseñanza universitaria en los Estados Unidos mexicanos y así se supere el insoportable clasismo que hasta en Cuba existe.

“Por mi raza hablará el espíritu” es el lema de este centro universitario que es un crisol de la sociedad mexicana mestiza. Pues al mismo asistieron y asisten rubios güeros, descendientes de criollos, hijos indios de Villa y Zapata, costeños afromexicanos y fue el foco que iluminó la decisión que tomaron los emigrados universitarios republicanos españoles, García Márquez, el Che, o el chileno Roberto Bolaño, de pasar una serie, la mejor, de los años de su vida en México DF. Cuestión compartida por Buñuel, Bunbury e incluso Bosé, algo tendrá la laguna cuando su corrompida agua la bendicen.

A tus brazos otra vez, llegaré hasta dónde estés…

Como autor de un recetario aragonés tradicional, mi única obra grande publicada, debo más de la mitad de la receta a los productos que se encontró en el mercado de Tenochtitlán, quedando deslumbrado, Bernal Díaz del Castillo. Militar que fue conquistado y a quien tantos términos debe el castellano. Castellano viejo de Medina del Campo, murió como alcalde de Antigua Guatemala, la incomparable ciudad que fundó en los reinados de los mayas del sur.

Toda su vida mantuvo una permanente curiosidad hija del humanismo de la Universidad de Salamanca, que dio como resultado las aportaciones de un excelente filólogo por interminable gastrónomo.

El maíz combinado en milpa con las alubias fertilizadoras y la calabaza que da sombra y vitaminas; el aguardiente de agave del lugar del Tequila como digestivo; pero fundamentalmente la adaptación del jitomate y los chiles dulces y picantes en la húmeda, por semejante en clima, costa atlántica peninsular; las papas adaptadas en ecosistemas fríos como Burgos o altiplanos de Navarra que reproducen las condiciones climáticas andinas; las sandías y mangos verdes que en América se consumen con lima, sal y polvo de chile picante; las papayas que en México se sirven partidas en zigzag; las apreciadas piñas reproducidas por los bonetes ceremoniales de los mayas; los moles de chiles asados y espesados con chocolate; el cilantro que se adquiere en un puesto de bello nombre, tanto como menúceles, como son las recauderías.

Este castellano detenido en el tiempo del que participan vocablos como guajolote por pavo, pozole por cocido de maíz, el fruto del aguacatero que contiene suficientes aceites como para no añadirle a su pasta guacamole, el chile chipotle contra el poblano; el pulque de las pulquerías, un zumo especial que no quiero descubrir y, especialmente, el cucuruchito de maní con sacramentos y el mamey, que se describe como una frutilla con color de piedras de tenzontli, y su riqueza en beta carotenos.

Todos me suliveyan. Y es que me suliveyan sus perjúmenes.

Os dejo esta gloriosa alineación del Instituto Mexicano del Sonido de los alimentos, a los platos siempre el cacique Camilo Lara. Poeta con el que me despido y al que tenéis que revisar cada domingo por la mañana en Radio 3, introduciendo cumbias y sonidos tan nuestros pero extraños, tan nutritivos y ya tradicionales, como los compartidos. Forma parte de un canción que huele a palo de lima mezclado con aires de buganvilla, llevada a DF por los exiliados amigos de los Kahlo-Rivera para tomarse unos caballitos de reposado en esas traseras con jardín y cochera de Mixcoac o la Colonia Roma, inmortales como parte principal de la cinta “Roma” de Alfonso Cuairón.

Arboles de la abarranca, Por quá no han verdesido
Es que no los han regado, Con agua del rio florido

Buñuel se levanta y se va a fumar al fondo del patio, pensando en la siguiente escena de Nazarín.

Recomiendo que os hagáis para acompañar al artículo y oírlo con música de Zoe o Camilo, un cuenco cerámico de chocolate ceremonial menos espeso que el que trasegamos, casi puro y con clavo, comino y un poco de picante; que lo paséis con un tequila dorado con sal y limón o, si todo os falla, una Modelo con gajo de lima dentro.

20.01 Luis Iribarren

16.1.26

Hace 25 años así se veía el siglo XXI. Apuntes desde el Borde 004


Esta viñeta, este dibujo es de El Roto y hecho al empezar el año 2001, cuando entrábamos en el siglo XXI. Ya llevamos el 25% del siglo XXI gastado y no nos estamos dando cuenta. 

Yo nací en 1956, y si me hubieran dicho unos años después, qué pensaba del siglo XXI, seguramente hubiera dicho que nos iríamos de vacaciones a la Luna y por las calles iríamos en coches voladores. No podría sospechar por aquellos años de los 60 ó 70, que existiría ni la IA, ni Internet.

En aquel momento, en el 2001, Andrés Rábago se imaginaba la entrada en el siglo nuevo como vemos en el dibujo. 

Estaríamos encima de una silla muy rota, llena de peligros, con crisis y dudas, donde un niño intenta no caerse. Está asustado.

Curiosamente El Roto no sabía en qué punto nos íbamos a ver solo ocho años después de aquello, con una Crisis con mayúsculas, ni lo que iba a suceder en New York solo un año después, ni podía imaginar los cambios políticos en estos años curiosos, ni que las guerras de hoy son peores que las de hace 25 años, ni mucho menos que saldría un rubio octogenario a jodernos el mundo.

Si de cara al siglo XXI nos veíamos así, como nos refleja El Roto en su dibujo, hoy sería brutal soñar de qué manera nos vamos a ir viendo, acercándonos lentamente a la mitad del siglo XXI, sin capacidad de controlarnos…, ni nosotros mismos.

No hay que ser pesimistas. No hay motivos para ello. Será lo que quieran otros que sea. Yo de aquel 1956 no recuerdo nada, pero de los años posteriores sí, e iré contándolo como píldoras. 

En mi calle, en la Plaza San Nicolás de Zaragoza, situada en el centro de la ciudad para quien sea de fuera, la luz urbana que había era una bombilla que colgaba en medio de la plaza con unos cables y que encendía y apagada cada día un señor con un palo largo de un interruptor que había junto a la pared del convento, ya en la calle Teobaldo.

Ahora tenemos electricidad para todo, no podríamos vivir sin energía, además esos "otros" países que están flojos parecen estar muy lejos, aunque las bombas caen en donde menos te lo piensas, incluidos aviones de pasajeros que sufren sustos cuando vuelven de vacaciones. 

¿Podemos hacer algo para evitar las violencias tan democráticamente repartidas que todos las podemos sufrir como se le cruce el flequillo al de pelo rubio? 

Pues tú sabrás. Cada uno de nosotros tenemos un poco de responsabilidad. Ahora parece que está en venta Groenlandia, algo que nos parecía imposible. 

Lo de no hacer nada, creo, no sé; que es para las gentes como yo, para setentones que contemplamos tras vivir. Este es vuestro futuro.