Los datos de la EPA son dramáticos para España. El paro es un drama social que hay que resolver como sea.

Los datos del desempleo en España, publicados hoy a través de la EPA, situando en 4,9 millones los españoles que están en el paro, son dramáticos para una nación. Tener el 21,29% de la población en edad activa, desempleada es un mal dato que nos costará un esfuerzo inmenso levantar, si empujamos todos en la misma dirección. No digo nada si empleamos la división política en poner trabas.
Ahora vienen meses buenos para el empleo, pero como es estacional, volverán los malos a partir de septiembre, y si no se toman medidas drásticas, los males continuarán. Y lo que puede ser peor, tras la salida de la crisis se creará empleo, sin duda, pero tendremos que estar muy vigilantes para ver en qué calidad, para quien, de qué tipo, con qué perspectivas de futuro.
El problema es muy grave y lo saben todos los que gestionan. Lo que no encuentran son la soluciones, intentando pequeños cambios que en nada benefician a las soluciones.
Hay que modificar los tipos de contratos, pero no para empeorarlos sino para hacerlos más iguales entre todos. Hay que facilitar la creación de

Estoy a favor de la globalización que no quieren los que quieren la globalización

Cuando hablamos de globalización nos liamos un rato, entre los que estamos en contra estando a favor y los que están a favor deseando estar en contra. Es que la globalización es mucha globalización.
Los que la desean piensan en los beneficios, en los mercados, en las posibilidades de viajar con sus ideas y empresas en busca de mercados más baratos para producir y mercados más caros para vender. Pero no piensan en la globalización total. No creen en muchos casos en la globalización sanitaria, de justicia social, de derechos, de libertades, de democracia.
Quieren tener su empresa donde más beneficios fáciles obtengan, pero no quieren tener para sus hijos la sanidad ni la educación del lugar en donde pone los huevos de su empresa. Mal invento pues. Su globalización es una mierda.
Algunos quieren la globalización para repartir los esfuerzos, para comprarlos baratos más bien. Y la quieren para poder mover sus dineros según los impuestos que se manejen los gobiernos. Pero a su vez quieren tener la

El laberinto vasco necesita de atrevimiento para encontrar la salida

Sobre ciertos temas, casi lo mejor —al menos lo que te mandan los libros del educado bloguero—, sería no entrar. Pero no estamos aquí para ser educados.
Sobre la presencia o no de Bildu (o Sortu antes) en las próximas elecciones municipales, se pueden tener diversas opiniones según se miren desde el lado de las víctimas del terrorismo —es decir todos en alguna medida—, desde la óptica de quien conoce más la realidad del País Vasco por acumulación de información en sus neuronas y por tener amor a una tierra en la que ha pasado buenos momentos, o desde la posición del que tiene que tomar decisiones siempre complicadas pero que son las que marcan caminos.
Creo que estamos en una democracia. Lo sigo creyendo aunque a veces me entren algunas dudas que se me van enseguida, en cuando veo a otros que sin duda tienen mucha menos que nosotros. Y si admitimos que estamos en una democracia, es lógico desear que el espíritu de toda democracia

Sobre historias y deseos de ser dioses

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Escribir es a veces inventarse vidas, 
crear personajes para que se muevan por uno mismo, 
imaginar historias imposibles 
que uno no se atrevería nunca a vivir.

Escribir es sentirse un pequeño dios, 
por dar vida con las letras que se imagina 
a seres que realmente los forma 
quien lee dentro de su propia vida. 

Sin los lectores, 
sin los cómplices necesarios, 
las historias escritas 
no están nunca terminadas.

“Sobre política, mercado y convivencia” anticipa en 2005 lo que iba a suceder a partir de 2008

José Luis Sampedro es un hombre complicado de posicionar en cualquier explicación que intente señalar sus pensamientos. Sería un humanista del siglo XX y XXI, pero incluso así, se quedarían parte de sus cualidades sin poderlas poner en valor.
Estoy leyendo un libro recopilatorio de unos encuentros que José Luis Sampedro tuvo con Carlos Taibo, escritor y profesor de Ciencia Política, que tuvieron lugar a finales de 2005. Recogidos estos encuentros por Olga Lucas, esposa de José Luis Sampedro, y que nos enseña para quien todavía no conozca mucho a ambos contertulios o incide directamente sobre sus pensamientos conocidos, la forma de pensar de ambos profesores, separados por 40 años de edad, pero con visiones muy parecidas que no iguales sobre el momento actual de la sociedad mundial.
Hace cinco años que está escrito el libro pero que parece que no son nada pues además anticipan sin darse cuenta de ello, los acontecimientos que hoy en 2011, estamos viviendo en el Mediterráneo sur o la crisis económica y sistémica que sobrevino en el mundo occidental a partir de 2007.
Es lo que tienen las mentes claras que no tienen más poder que la palabra. Que muchas veces no se las escucha, lo que no quiere decir que no digan y avisen de los problemas que se avecinan, que se notan y ven si simplemente se sabe observar a la sociedad. Los problemas se detectan a tiempo, pero los que tienen que tomar las decisiones no hacen caso a los que les llevan la contraria, a los que les intentan restar beneficios. Todo es mercado, todo son favores personales como productores o como consumidores y es muy complicado lograr que los que organizan y mandan dejen de intentar ganar más y más, porque osen algunos humanistas (o seres más humanos) de todo el mundo, avisar de los peligros.
Es este libro “Sobre política, mercado y convivencia”, un resumen de unas reuniones entre dos sabios, de no muchas páginas pero denso y completo.
Que nadie diga sin leerlo, que no se veían venir los problemas. Si acaso que no se querían tomar las medidas necesarias, para no bajar sus expectativas de hacerse algunos más ricos todavía.

¿Y si fuéramos esclavos modernos, capaces de adorar al sistema?

Nos han educado para ser productores y consumidores. Nos hemos dejado educar para trabajar y para consumir. Y además estamos agradecidos por ello. Simplemente somos los esclavos modernos, que además de trabajar nos dejan unos dineros para consumir y así poder seguir con la velocidad de crucero del sistema y seguir generando beneficios no solo con nuestro trabajo sino también con nuestro consumo, y además en una vuelta de tuerca más, estar todos contentísimos de los logros alcanzados.
Se trata incluso de medirnos la felicidad que nos venden. Nos tienen que tener contentos para ser eficaces.
Somos esclavos educados que no parecemos esclavos. Pero no nos educan para ser personas. No queremos tampoco ser educados o acceder a la autoeducación para ser personas. Nos han logrado inocular el virus

Todos permaneceremos una década siendo ancianos. Las residencias de ancianos y su calidad humana

En España se publican informes en donde se insiste que las personas mayores de 65 años no quieren acudir a las Residencias de Ancianos, no desean quedar ingresadas en centros de día para ancianos; y siempre hay muchos técnicos que se preguntar los por qué de estas decisiones de los ancianos, cuando nos insisten que la calidad asistencial es muy alta y controlada.
Incluso en el más absoluto desconocimiento de la forma de pensar de los ancianos o de las personas adultas, se responden ellos mismos que hay protocolos para recibirlos cuando ingresan, que si los ancianos no desean entrar en las residencias es por desconocimiento de lo que se van a encontrar, e insisten que la atención es mucho mayor que la que pueden recibir en su domicilios cuando están en una edad en la que necesitan ayuda. Mentiras para engañarse, disfrazadas de pequeñas verdades.
Demuestran no conocer por dentro las residencias de ancianos, o lo que es peor, conocerlas y desear por ello engañarnos a todos. Y como estoy seguro de que si las conocen, debe entender que no tienen ningún deseo de resolver los problemas de las residencias de ancianos y con ello la calidad asistencial de las mismas.
Las residencias para ancianos, en el mejor de los casos, son centros desnaturalizados, en donde se resta libertad a las personas, convirtiendo en centros de reclusión con derecho a enfermera. Esto en el mejor de los casos. No deben ser empresas que se asemejen a hospitales, nunca. Deben ser lugares donde se asemejen a familias grandes.
Y en el peor de los casos son cárceles, incluso con ventanas cerradas e imposibilidad de salir a la calle, horarios muy rígidos e imposibles de admitir, comida

Página de internet para revisar nuestros conocimientos sobre ortografía

Es posible que tenga dudas con algunas reglas de ortografía a la hora de escribir. Debemos intentar no cometer faltas de ortografía pero no siempre sabemos todas las reglas ortográficas o tenemos dudas al respeto.
Hay una página maravillosa para resolvernos estas dudas, sencilla y muy visitada (reglasdeortografia.com) para que revisen incluso o aprendan aquellos asuntos que tal vez ni conocía. Debemos entre todos hacer un pequeños esfuerzo adicional para mejorar la escritura, sabiendo que internet es una herramienta maravillosa para aprender pero también para olvidarnos de lo aprendido si entre todos no intentamos hacerlo lo mejor que podamos.

Tras Túnez y Egipto vino Libia. Ahora nos llega Siria. Es que a los europeos no dejan de molestarnos, oiga.

Según se ha conocido hoy, publicado en unos informes secretos de los servicios policiales de Siria que han hecho públicos algunos militares hartos de tanta sangre y violencia, las órdenes que se dan a la policía es de que hay que matar a manifestantes para ahuyentas ideas de libertad, pero nunca en un número mayor a 20 en cada día y entre semana asesinar a algunos militares propios de los que no tengan muy claro que hay que apoyar a Bashar Asad por encima de todo, para crear más confusión y lograr que se dude sobre quien está realmente detrás de todas estas manifestaciones populares. 
Todo menos hacer como en Túnez o Egipto, dimitir y dejar que el pueblo recobre la libertad y el cambio democrático, que luego te llevan a los tribunales y es cansado y doloroso que te juzguen y condenen.
Los servicios secretos de Siria lo tienen todo muy estudiado, posiblemente más que los jóvenes de Twitter que no se han parado a pensar cuantos tweets hay que escribir al día para que te hagan caso y te tomen en serio. Es lo que tienen haber estudiado para espía, que al final saben de matar casi tanto como los que salen por las películas disfrazados de malos. Y luego se quejarán cuando se les detenga y se les juzgue.
Este fin de semana se han pasado en Siria matando a más de 100 ciudadanos manifestantes a voleo y me tengo que imaginar al jefe de los espías sirios lanzando unas broncas de órdago, pues han matado a más de los 20 al día estipulados como óptimos y eso está mal. Tan en serio se lo han tomado los policías sirios que desde ayer ya están otra vez en la cifra lógica y aprobada por los libros de texto de “Como ser espía y no morir en el intento”. Nunca más de 20 al día.
Vamos camino de convertir Siria en otra Libia, pero no veo músculo en Occidente para soportar tantos casos parecidos y con tan mala solución en el corto plazo. Nos hemos vuelto de lo más comodones. No admitimos que nos vengan a molestar en casa, y menos en la semana de tantos partidos de fútbol, mecachis.

Memorias de un beduino. De José Antonio Labordeta y su otro yo.



Como es el Día del Libro, recomiendo uno de mi biblioteca personal, para ratos en los que se desea aprender riéndose un poco.

“Memorias de un beduino” (aragonés) es la historia contada por José Antonio Labordeta, en sus años de Diputado en el Congreso de los Diputados español en representación de Chunta Aragonesista (CHA), relatada en tono claro, para que no nos quede duda de lo duro que resulta ser un político minoritario en un panel de muchos congresistas que se apegan a los grupos mayoritarios, sin dejar espacio para los demás.

Si desea conocer las tripas del Congreso o de la democracia española en los años de José María Aznar, es un buen libro para reírse y sufrir, para cabrearse y aprender, para pasarlo bien y para preguntarse muchas más cosas que para responderlas.

José Antonio Labordeta sabe trasmitir, para eso fue profesor, y hace en un doble juego entre él como político y él como beduino, un ejercicio que resulta esclarecedor y entrañable. Una buena versión de la vida política en las mayorías absolutas.

Los trabajadores mayores de 50 ó 55 años están entrando en el desempleo

Vuelven las críticas y los comentarios periodísticos sobre lo injusto que es, tras cotizar y trabajar 40 ó 45 años, que te rebajen la pensión de jubilación porque esté de moda ahora despedir a los mayores de 50 ó 55 años de las empresas, en busca de trabajadores más jóvenes y sobre todo con sueldos más bajos.
Hace años que se empezó a poner de moda las prejubilaciones indiscriminadas para las grandes empresas. Algo que es criticable por varios motivos, desde la injusticia que supone emplear un sistema público para resolver problemas privados, a que este sistema lo puedan realizar las grandes empresas pero no las PYME o a que no tenga en cuenta ni tipo de puestos de trabajo ni la salud de las personas o sus deseos.
Algunos trabajadores ven con buenos ojos descansar unos años antes, si tienen un trabajo duro y tienen la salud algo deteriorada. Pero otros muchos se encuentran que además de desear trabajar y no tener otra forma de sentirse útiles, descubren que tras empezar a trabajar con 14 años y llevar más de 40 cotizados, les rebajan sus pensiones de jubilación en al menos un 20%.
Sin contar con las prejubilaciones, ahora es normal encontrar en las filas del desempleo a muchas personas mayores, despedidos de PYMES, sin la ayudas de las prejubilaciones, pero que sufrirán los embates de una mengua en sus jubilaciones muy grande, pues tras acabarse el desempleo, nadie cotizará por ti en los últimos años de carrera laboral. Al 20% que se resta por jubilarte antes de la edad hay que añadir que la base de cotización también baja al estar unos años sin que nadie cotice y viviendo del subsidio. Y lo que parece imposible es encontrar un trabajo nuevo, pues es muy improbable que te cojan a trabajar en cuanto observan que tienes 50 años de edad. Menos posibilidades de encontrar trabajo si tienen más de esos 55 años.
Los mayores de 50 años vamos a ser los grandes desplazados de la vida laboral y de las jubilaciones, con arreglo a lo que hemos cotizado durante toda nuestra vida laboral, al acabar en el desempleo con más de 50 años de edad. A los jóvenes les queda toda una vida por delante y seguro, una serie de cambios legales de imposible predicción en la actualidad. Aunque hoy los veamos todos los posibles cambios, peores todavía que los actuales.
Y mientras tanto, los mayores de 50 ó 55 años somos los grandes desaparecidos para los sindicatos, los invisibles para la sociedad.

Una obra de arte es aquella que deseamos que sea una obra de arte

Cuando vemos una obra de Arte abstracta o surrealista ( o de muchas otras asignaturas artísticas) nos preguntamos, ¿qué es el Arte; a qué debemos considerar Arte?, sin sabernos responder bien a una pregunta que nos parece casi imposible, pues la pregunta que nos hacemos —en realidad—, enseguida lo aclara todo. Si nos estamos preguntando si aquello es Arte o no, la respuesta es: que para nosotros NO es Arte.
Realmente el Arte es aquello que queremos que sea Arte. Somos todos nosotros los que convertimos en Arte lo que creemos que es Arte. La respuesta es tan ambigua y sencilla que parece imposible, pero realmente no habría otra respuesta mejor. Si que sabemos lo que NO es Arte. No lo es, lo que no es creación, lo que es copia de una obra de Arte que se convierte en artesanía (¿o si y a veces también es arte?), lo que no produce sentimientos sean del tipo que sean.
Es más fácil saber, qué NO es Arte, que asegurar lo contrario; sobre todo porque algunas obras de Arte actuales serán consideradas fuera de los cánones del Arte en el futuro, aunque esto nos importa poco, pues el Arte también tienen derecho a ser efímero, a durar poco en el tiempo.

El autor de esta obra de Arte que os dejo arriba como pequeño ejemplo (de René Magritte), nos avisa en su cuadro con el texto que nos pone debajo, que esto que nos muestra en el cuadro no es una pipa de fumar.
Y es cierto.
Por mucho que miremos la imagen y observemos bien lo que nos parece una pipa de fumar, en realidad estamos viendo un cuadro, una obra de Arte. Juega con nosotros como en muchas de sus obras, pero tiene razón. A veces buscamos en un cuadro, en una obra de Arte, algo que ya conocemos para reconocerlo plasmado en él. Cuando en realidad, el artista simplemente ha intentado plantear dudas, conceptos, formas, colores, sonidos incluso.
Una obra de Arte es simplemente eso, una obra de Arte.

Tengo a un asesino parado entre párrafos sin escribir y está algo cabreado

Tengo a un asesino de monjas más de una semana pendiente de matar, o al menos de aclarar por qué mata, y eso no está bien, pues se me puede cabrear tanto el asesino como los vecinos de las monjas o lo que podría ser peor, olvidarme de sus objetivos, que deberían ser beneficiosos para mi pobre novela.
Lo malo de parar una novela a media escribir es que a veces se te va olvidando la trama y hay que volver a releer lo escrito para no cometer muchos errores. Los personajes van cobrando vida y no les sienta nada bien quedar unas semanas en el congelador esperando a que te venga bien seguir dándoles vida. Así que me he propuesto seguir con mi novela de San Nicolás y los muertos, que además de robar cometían algo peor, pues no tenían ni puñetera idea de lo que estaban haciendo.
A veces asesinar o robar no es lo peor de una historia real, muchas veces lo que se esconde dentro de las intenciones es peor que los hechos tontos que se nos enseñan en las primeras lecturas. Incluso a veces matar sirve para esconder otras intenciones.
Tudi, que es el personaje principal que busca culpables con la intención de ganar unos dineros descubriendo tesoros, es en realidad un hombre que disfruta desenredando madejas viejas. Y como goza del mal ajeno y de sus entrañas, pues de él vive, no debemos dejarlo en el olvido y por ello continuar su caminar entro párrafos nuevos.
Sin el escritor, los personajes no son nada. Sin los personajes, el escritor tampoco es nada.

Los personajes necesitan del autor. El autor necesita de la vida de los personajes

Tengo a un asesino más de una semana pendiente de matar, y eso no está bien, pues se me puede cabrear y lo que podría ser peor, olvidar de sus objetivos beneficiosos para mi novela.
Lo malo de parar una novela es que a veces se te va olvidando la trama y hay que volver a releer lo escrito para no cometer muchos errores. Los personajes van cobrando vida y no les sienta nada bien quedar unas semanas en el congelador esperando a que te venga bien seguir dándoles vida. Así que me he propuesto seguir con mi novela de San Nicolás y los muertos que además de robar cometían algo peor, no tenían ni puñetera idea de lo que estaban haciendo. A veces asesinar o robar no es lo peor de una historia, muchas veces lo que se esconde dentro de las intenciones es peor que los hechos tontos que se nos enseñan en las primeras lecturas.
Tudi que es el personaje que busca culpables con la intención de ganar unos dineros descubriendo tesoros, es en realidad un hombre que disfruta desenredando madejas viejas. Y como goza del mal ajeno y de sus entrañas, no debemos dejarlo en el olvido y por ello continuar su caminar. Sin el escritor, los personajes no son nada. Sin los personajes, el escritor tampoco es nada.

El poder del libro en papel contra el del libro electrónico

Veía esta semana la excelente exposición “Alejandro Magno. Encuentro con Occidente” en el Canal Isabel II de Madrid, y entre los numerosos objetos que se muestran hay una serie de cerámicas de arcilla con textos en relieve que enseñan manuales de muy diversas procedencias, incluso una tabla de multiplicar para escolares, y todas con más de 2.000 años de antigüedad.
La sensación al ver aquellos pequeños textos, con muy diminutas letras en relieve —creo que en hebreo aunque ahora no lo puedo asegurar—, era la de reconocer el poder de las palabras, de los textos, en su capacidad para aumentar la cultura de los pueblos.

Pero otra sensación es: la capacidad y sensación de que los libros físicos en papel no pueden morir, pues la sensación de disponer, de “tener”, de poseer un libro, es superior incluso al poder que contiene en sus entrañas. Un libro está creado para ser poseído por su dueño como un objeto de que al contener cultura y poder, está hecho para ser un objeto de valor. Puede parecer que un libro electrónico es parecido, pero el hecho de no poderse tocar y poseer con la misma sensación, le resta un poder que sí tiene el libro en papel.
Poseer muchos libros electrónicos sin ocupar espacio y estar perdidos entre un mar de documentos, por muhco que uedan estar ordenados, les resta valor. 
Uno puede disponer miles de ejemplares diferentes de libros electrónicos, pero no se garantiza que puedan subsistir diez años, veinte años, pues cambian los formatos con mucha más rapidez que en cualquier otro soporte y convertirse por ello en archivos incapaces de servir para ser leídos.

Consejos para cuando las prisan nos manden y nos ordenan actuar

Cuando las prisas aprietan, los tiempos se vuelven más lentos o más rápidos según lo que esperamos de ellos.
Los nervios, esos enemigos de la lógica, nos convierten en incapaces, hasta no ser posible controlar los pensamientos agotando la capacidad de respuesta. 
Nos volvemos más tontos.
Así, que si nos recorren las prisas por dentro, nada mejor que respirar profundamente, tranquilizarnos y pensar con calma. 
Solo así podremos salir de aquello.

CArlos o Chacal, de Olivier Assayas

No tiene ningún sentido lógico ni de respeto al trabajo artístico, que una obra, una película en este caso, que el director concibió y dirigió y montó para cinco horas y media, se presente en las pantallas de cine con un montaje inferior a las tres horas, suprimiendo y cortando, remontando lo que es una historia larga, para adaptarla a lo que es más lógico en unas pantallas de cine comercial.
Carlos, la historia del terrorista más buscado en la década de los 80, la película que se presentó en el último Festival de Cannes, sigue siendo una película atractiva, pero ha perdido gran parte del sentido histórico, que le imprimió el director, en aras de hacerla más comercial. No es muy entendible que se hubieran buscado otras alternativas. Desde presentarla para las salas comerciales en dos películas como quien hace dos tomos diferentes y con unas semanas de desfase entre una y otra; o bien haber presentado las dos opciones, la corta de 165 minutos y la larga de 330 minutos, para que los espectadores pudieran elegir.
Olivier Assayas ha dirigido con éxito un intento muy interesante de hacer una gran obra que nos enseña una gran recopilación de la vida terrorista de Ilich Ramírez Sánchez “Carlos” o “Chacal”.

De malos abogados que hacen de buenos y de peores abogados que hacen de malos

Hoy me ha tocado hablar de médicos y abogados, con otro médico que hace de abogado; vaya mezcla. Y como es lógico, he salido perdiendo, faltaría más.
Los abogados lo tienes crudo para dormir tranquilos, pues les toca joder a unos y alabar las maldades de otros. Vamos que tienen que elegir entre el mal y el bien, a costa de sus estudios y sus dineros; y no lo hacen por decisiones personales sino por clientes que le entran por la puerta o por la empresa a la que debe servicios.
Puedes ser por dentro una bellísima persona y tocarte un trabajo en donde los cabrones son los que triunfan a costa de tu excelente trabajo, lo cual ya es joderse uno la vida, sobre todo si no puedes elegir y te debes a la hipoteca. O puede tocarte el trabajo de frenar a los pobres que buscan ayudas públicas, empleando todo tipo de artimañas, eso si siempre legales pues para eso la ley tiene tanta elasticidad, y al llegar a casa ir de misa diaria.
Yo conozco un abogado que parece una bellísima persona y en cambio como abogado es un cabrón malicioso. Y no se le nota. Ni en casa que es un cabrón, ni en el trabajo que es un pan bendito. Eso es ser profesional y no lo otro. Claro que al final el corazón lo debe de terminar cobrando, que estas cosas de hacer una cosa y pensar otra, salen caras a la larga. El corazón o a la hora de llegar al cielo, que es de los que creen que el cielo es algo más que eso azul que está encima de las cabezas.
Sí, hoy estoy en contra de tan bella profesión. ¡Qué le vamos hacer!

¿Es posible una III República en España?

Hoy se cumplen 80 años de la proclamación de la República en España. Fue la Segunda República pero para la mayoría de nosotros, ha sido simplemente "la República", pues de la primera casi nadie ha dado su historia, ni en las escuelas su existencia. Me dicen que en mucha escuelas, de la segunda tampoco ¡snif!.

La intransigencia de este periodo republicano dividió España antes de 1936, por una derecha rancia y acosadora, dominada por los poderes reales que no querían la libertad civil del ser humano, empleando a su vez a parte de la sociedad para ponerle dientes legales a sus intentos por destrozar los deseos de mejorar una sociedad pobre y en gran medida analfabeta. Pero había también una izquierda imposible, que no supo gestionar un periodo maravilloso que aun así sirvió para crear iniciativas que hoy nos parecen imposibles para esa época.

No debemos olvidar que junto a estos poderes de izquierdas y derechas totalitarios y absurdos, infantiles e incostantes, que terminaron por destrozar el espíritu de la República en España, existió también una izquierda posible, inteligente, que ansiaba la convivencia en paz, que luchó por conseguir mejoras en una sociedad débil y pobre, que construyó los pilares luego destruidos de una nueva España que aspiraba a seguir el camino de la Europa que empezaba a repuntar tras la Primera Guerra Mundial; y una derecha moderada que ansió ponerse al frente de sus homólogos conservadores sin ningún acierto y que avisaba de la hecatombe hacia nos dirigíamos todos por la intransigencia de poderes que no deseaban perder las riendas del control económico.

Aquella España era compleja, venía de periodos convulsos y duros, era pobre y necesitaba mucho. A su vez disponía de todos los posibles poderes ocultos que uno se pueda imaginar, que deseaban que siguiera la incultura, la sinrazón, el abuso, la esclavitud tornada de falta de libertades civiles para poder seguir aprisionando sobre todo en el mundo rural a los trabajadores por cuenta ajena.

Hoy, 80 años después, la República es un periodo histórico, pero es también un periodo posible. Aunque siempre se me quitan las ganas de ser republicano si pienso en José María Aznar y sus ganas tremendas y a veces poco disimuladas de convertirse en Presidente de una nueva República en España. ¡¡Jope!!

Siempre será mejor la posibilidad de tener a un Presidente al que puedas echar cada cuatro años si lo hace mal o muy mal, que un Rey que se ancle en la historia, y al que si sale cocona la nuez, no es posible sin revolución despedirle de su trabajo.

Rosa Montero enseña a escribir en un taller de escritura

La escritora Rosa Montero se ha sometido a una interesante cadena de preguntas por lectores de El País, dentro de una escuela o taller de escritores. Os dejo a continuación gran parte de sus palabras, para conservar y leer, por aquellos que empezamos a escribir y deseamos saber lo que opinan otros escritores consagrados de nuestros intentos.


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Para desarrollar a los personajes tienes que meterte dentro de ellos y, sobre todo, abandonar tu yo. Eso es lo más difícil: borrarte interiormente para dejar que los personajes te "cuenten" la novela.

 El escritor novato usa los personajes como marionetas para que hablen por él. O sea, el escritor novato siempre habla de si mismo aunque hable de los demás, mientras que el escritor maduro habla de los demás aunque hable de sí mismo (gran frase, no es mía).

 Métete mentalmente en los personajes; dótalos de rasgos primeros que tengan poco que ver contigo y entonces imagina cómo se comportaría ese personaje en todas las situaciones de su vida. Fíjate en alguien que te llame la atención por la calle por algo e intenta imaginar cómo se ve la vida viviendo dentro de ese alguien.

 ¡Nunca sabes si lo que estas escribiendo es bueno o es una imbecilidad! Es decir, a ratos tienes…,
una intuición aproximada, sientes que sí, que te has emocionado escribiendo más que en otras ocasiones, por ejemplo.... pero luego vuelven las dudas.

 El problema es que no hay una regla objetiva que permita definir qué es un buen libro o incluso un buen escrito* y qué no lo es.

 La historia nos demuestra que haber tenido éxito o no, buenas críticas o no, lectores o no…, no indican nada respecto a la calidad que luego se le supone. Esa falta de certidumbre es agotadora. De ahí la fragilidad de los escritores, nuestra naturaleza menesterosa, siempre necesitados de que nos digan que lo que hacemos está bien. En cualquier caso, es bueno dar el borrador a más de un lector para que te critiquen.

 Cada cual tiene su método para comenzar un libro, pero en realidad se empieza en la cabeza. Las novelas nacen de algo muy pequeño, yo lo llamo el huevecillo.... Una pequeña idea, una imagen, una situación que luego vas desarrollando poco a poco. Yo hago ese desarrollo en cuadernitos, yo tomo nota de la idea primera y luego la voy desarrollando en cuadernitos, hasta que tengo la idea completa y entonces me siento al ordenador. Pero otra gente no lo hace así, sino que escribe primero un borrador sucio y va desarrollando la idea sobre la marcha, digamos.

 En cualquier caso siempre se "comienza" dentro de la cabeza.... desarrollando un pequeño germen, una idea, una imagen, algo que has visto. Y al finalizar ese año o año y pico de notas, la historia ya ha crecido totalmente, se ha desarrollado lenta y con aparente autonomía, muy organizadamente, como una plantita. Y para entonces ya sé que va a tener, por ejemplo, 40 capítulos, y lo que va a pasar en cada uno. Entonces, cuando ya lo sé todo y tengo hechos cuadros y mapas y fichas de la novela, me siento al ordenador y comienzo la escritura propiamente dicha. Pero resulta que en el par de años que tardo en redactarla la historia vuelve a cambiar muchísimo. Y en vez de cuarenta capítulos acaba con 56, un personaje que tenía que durar hasta el final se muere a la mitad, ja ja ja.… pasa de todo.

 Una novela es una criatura viva y cambia todo el rato. El germen primero siempre es algo minúsculo, yo lo llamo el huevecillo, y puede ser cualquier cosa. Una idea, un rostro que has visto por la calle y que por alguna razón te ha llamado la atención. Una anécdota, una situación. Incluso una frase.

 Una de mis novelas, "Bella y Oscura", nació de una frase que de pronto se encendió dentro de mi cabeza y que era ésta: "Hay un momento en que todo viaje se convierte en una pesadilla". Esa frase me obsesionó y turbó y se convirtió en una novela.

 Todos los libros son buenos (para aprender a escribir), en el sentido de que para escribir hay que leer muchísimo, y se aprende de los libros buenos pero también a veces de los malos, viendo cómo no hacerlo.

 Pero os diré tres obras: “La verdad de las Mentiras”, de Vargas Llosa, y otro que, otro libro que se llama prácticamente igual, “Verdades y mentiras de la literatura”, y que es de Stephen Vicinzey. También “Seis propuestas para el próximo milenio”, de Calvino.

 Uno debe empezar por donde necesite empezar.

 Siempre digo que escribes porque necesitas hacerlo, y además debes escribir aquel texto que necesites hacer. Y esto funciona también con el tamaño... Hay escritores de tiempo corto y otros de tiempo largo, escritores magníficos que solo escriben cuentos, como Borges, y otros que solo escriben novela.

 Tú haz aquello que creas que tienes que hacer. Lo que se te imponga.

 En cuanto a escribir, hay que intentar hacerlo con ligereza... es como patinar; cuando no sabes, vas agarrotada por el miedo y te caes.... Para patinar bien, hay que soltarse y perder miedo. En la escritura lo mismo: intenta soltarte, volar imaginariamente, perder el miedo a hacerlo mal. Y, al mismo tiempo, hay que ser auto crítica, e intentar mejorar.

 Lleva contigo un cuaderno y toma nota de las cosas que veas que te emocionen y te llamen la atención. Toma nota de situaciones que te inquieten o conmuevan, y de lo que se te ha ocurrido al ver eso... Ojo, no es un diario. No tienes que contar lo que te pasa, sino lo que se te ocurre sobre lo que estas viendo. Dos líneas apenas, una reflexión, un chispazo de imaginación.

 Para escribir tienes que tener mucha disciplina, pero eso no quiere decir que seas rutinaria y metódica.... cada cual encuentra la forma que le conviene más. Hay escritores, que siempre se sientan a la misma hora. Yo no. Pero tienes que priorizar la escritura en tu vida. Trabajar, a ser posible, todos los días. Aunque sea solo una hora y aunque no escribas, sólo pienses.

 Si aparece un bloqueo verdadero, "la seca" que decía Donoso, es que no puedes hacer nada... Sólo intentar relajarte y no desesperarte demasiado.

 En cuanto a los bloqueos ligeros, de cuando en cuando se necesita desconectar un poco. No son bloqueos de verdad, sino pérdidas momentáneas del camino. Y a veces viene bien parar unos días, porque la cabeza sigue funcionando y encuentra la salida. Pero nunca hay que parar demasiado, porque entonces los textos se mueren y viene el bloqueo de verdad.

 A veces el propio diálogo va definiendo al personaje.

 En ocasiones escribiendo diálogos me he quedado de una pieza, porque el personaje ha dicho algo que yo no sabía que sabía... ¡Es como ser médium, ja ja ja! Y a menudo después de escribir un diálogo el personaje se va por otro lado y entonces ves que ese diálogo que has escrito no vale, porque no podría decirlo la persona en la que se ha convertido tu personaje, y lo rehaces.

 Fíjate que no creo que escribir sea "útil para la introspección personal", al menos escribir ficción.

 Para la introspección, hay que escribir diarios (algunos maravillosos, como los de Julio Ramon Ribeyro), incluso, quizá, cierta poesía..., pero no ficción, el hecho de hablar de uno mismo, en ficción, da por resultado una mala ficción, salvo que sepas trascender tu pequeña vida y la conviertas en algo universal, como hizo, por ejemplo, Conrad, que contó su vida (sin hablar de si mismo) en “El corazón de las tinieblas”.

 Recuerda siempre que a García Márquez le rechazaron 16 editores su primer libro.

 Las novelas nacen del mismo estrato del inconsciente del que nacen los sueños. Y por supuesto que te representan simbólicamente en lo más profundo, pero también representan a los demás, porque cuanto más abajo de ti desciendas, más cerca estarás de los demás. Mientras que si te quedas hablando de ti, desde la superficie, solo abarcas una vida diminuta y superficial. De modo que, en efecto, hay que hablar desde uno y no de uno.

 Es verdad que no se puede "enseñar " a escribir, y, sin embargo, a escribir se aprende... es un oficio que vas aprendiendo. Entonces los talleres, y ya no digo este, sino las escuelas y demás, pueden darte un entorno más rico para que vayas evolucionando por ti mismo.

 Y sí…, todos tenemos algo de Peter Pan, ¿no? En realidad, la creatividad reside en el niño que llevamos dentro.

 No importa usar la primera persona, es un recurso literario más. Lo importante es la distancia interior.

 Si estás hablando desde tu yo, da igual que uses una tercera persona, tu realidad siempre inundará y empequeñecerá el libro. Hay maravillosas novelas escritas desde una primera persona, desde un YO poderoso que., sin embargo, NO es el autor. El quid de la cuestión está en diferenciar claramente el narrador y el autor.

 Todos los escritores hemos tenido la sensación maravillosa de terminar alguna vez una escena, un párrafo, un capitulo, y decirnos asombrados: pero, ¿de dónde ha salido esto? Yo esto no lo sabía antes de escribirlo.

 En narrativa uno escribe de lo que no sabe que sabe. O dicho de otro modo: no escribes para enseñar nada, escribes para aprender, y si no tienes la humildad suficiente como para dejarte enseñar por tus personajes, entonces seguramente harás una mala novela.

 Todos somos hijos de nuestros padres y nuestras madres literarios. Es decir, todos estamos incluidos por nuestras lecturas, o más bien formados por nuestras lecturas, por todas, por las que nos gustas y las que nos disgustan, que también enseñan a no escribir así. Pero no tengo unos "padres" concretos.... Y no, no creo que mi estilo esté fuertemente incluido por lo que leo.

 El estilo va por sí solo, es como una casa en la que habitas... o como tus ojos, tu manera de ver el mundo. Hay autores, pocos, que mientras escriben dicen que no quieren leer por eso, para no dejarse influir, pero yo eso no lo entiendo ni es algo que nos suceda a la mayoría. Y sería una desgracia, con lo que me gusta leer!

 Creo que SIEMPRE se puede empezar a escribir, y también creo que la escritura es un oficio y que se aprende escribiendo.

 O sea que no reprimas tu escritura con la idea de hacerlo solo cuando hayas aprendido a hacerlo bien, porque entonces no escribirás nunca, Y no escribir nunca, cuando deseas hacerlo, es una pena....

 Porque escribir es una actividad maravillosa. Y no deseo que seas como Lampedusa, porque el pobre ni siquiera llegó a ver la publicación de su libro. Murió antes, como sabes. Venga, ¡escribe! A escribir se aprende escribiendo, y nadie nació sabiendo. No tienes que descubrir "si es lo tuyo" o no. Basta con querer hacerlo. Para escribir solo se necesita querer o necesitar escribir. El resto es humildad, ambición (deseo de mejorar) y trabajo.

 No recomiendo la autoedición en absoluto. No sirve de nada. Sólo gastas dinero, pero no hay distribución y solo te servirá para vender los ejemplares o regalarlos a los amigos. Puestos a hacer autoedición, mejor cuelga tus libros en la red. Gratis o con precio.


Viene la derecha en España, pero la culpa la tiene la izquierda

Se nos viene la derecha encima, está en el pasillo de la entrada esperando a que el cura nos diga que ya está muerto el socialismo de esta década. No hace nada que no sea disimular, estar “amulagada” y esperando, disimulando para no asustar mucho.

No sería exagerado pedir que nuestra derecha, algún momento, en algún instante que durara algo más de un año, fuera moderna. Sabe ser moderna para disimular cuando quiere, que no siempre; pero poco más.
Viene la derecha y eso joroba. Sobre todo por lo que representa para la izquierda. La aceptación de que no han sabido hacer las cosas bien. No se han granjeado las simpatías de los mercados, de su sociedad, de las soluciones, de los poderes fácticos. No, lo sé, es imposible conseguir las simpatías de los murciélagos escondidos en las iglesias, de los ricos por el pelotazo, de los amuermados que se creen capaces de mover sus fichas a su gusto sin que nadie les digo cuando ni como. Pero la verdad es que la gente normal, la progre, la no engañada por los sermones de los recalcitrantes falangistas sin camisa, no apoyan a un PSOE que no ha sabido aguantar el tirón y menos todavía explicar a sus gentes lo hecho y lo destruido.

Siempre apuntamos a la izquierda como la que nunca sabe explicar. Y es curioso pues la mayoría de los maestros de escuela son de izquierda. Al menos los que conozco yo. Pero no saben explicar, no han aprendido. No hemos aprendido. Hay que hacer más pedagogía política, explicar bien y claro, empatía social para compartir dudas y problemas, soluciones y explicaciones repartidas.

Ahora estaremos muchos años en el dique seco, aguantando malas caras y peores decisiones para los que menos tenemos. Tendremos que callarnos unos cuantos años pues pintan bastos y toca silencio. Bueno no, toca quejarse más y más, aunque no sirva para nada. Al menos nos desahogaremos.

Cuentos negros, recopilación de relatos de Vázquez Montalbán

Galaxia Gutenberg recuperó en el año 2011 una colección de relatos de Manuel Vázquez Montalbán a través de Círculo de Lectores, pero que también se puede comprar en librerías (al menos en Fnac); relatos digo, que divide en dos tomos distintos.

Cuentos negros y Cuentos blancos.

En el primero, entrega una novela corta “La muchacha que pudo se Emmanuelle” más cinco relatos negros y dos ensayos cortos sobre la escritura negra. 

Toda esta recopilación son trabajos literarios que produjo Manuel Vázquez Montalbán entre los años 1988 y 2000 para diferentes medios de comunicación y ahora recopilados y servidos para deleite de los que reconocemos a este autor como un gran escritor de novela, incluso siendo novela negra, que nos parece y no sé bien por qué, un género menor.

Es muy interesante poder disponer de recopilaciones de autores que van dejando sus escritos, tal vez menores, por distintas fuentes, pero que tienden a perderse, a ser trabajos muy desconocidos.

No hablo aquí del libro Cuentos blancos, al no haberlo comprado todavía, aunque me consta que en este libro son todo relatos cortos, creo que en número de quince y de temática diferente a la acostumbrada en Vázquez Montalbán.

Algo hay que hacer en la educación de España, para que tenga más calidad

Tras las ideas de Madrid, para separar a los alumnos mejores de los malos, se esconde una idea largamente intentada por los sistemas educativos elitistas. Pero sin saber plantearla, sí que tiene algunos puntos correctos que al menos deben hacernos reflexionar. Y lo digo tras más de 25 años dentro del mundo educativo desde Consejos Escolares (antes Consejos de Dirección), como padre o como representante municipal.
El número de alumnos por aula, considerados por encima de la media son pocos, no llegan nunca al 10%; mientras que los alumnos malos casi llegan al 20%. El 70% restante son los alumnos considerados normales.
En realidad lo que se intenta sin saber resolver el problema, es que los alumnos malos no afecten a los alumnos buenos frenando la clase y sus avances en materias. Es cierto que en una clase se dedica más tiempo a los alumnos malos que a los buenos, y con mucho peores resultados pues suelen ser alumnos

Cuidados a la hora de crear personajes ficticios dentro de historias reales

Mezclar datos reales con ficticios a la hora de escribir novela es complicado para no caer en problemas de identidad entre los personajes y las personas; entre los cargos y las carguitos inventados.
Estoy escribiendo una novela con datos históricos mezclados con otros falsos, lo que la convierten en una pequeña bomba que tendré que avisar, pues ni todo es mentira ni todo verdad. Se basa en mi ciudad, con datos reales de calles, iglesias e incluso cargos de aquel entonces, pero con sucesos inventados que convierten en ,malos a los que posiblemente fueran buenos. Y aun que los nombres son falsos, podría encontrarme con algunos problemas legales si se publicara tal cual. A la hora de crear ficción hay que tener cuidado con las acusaciones ficticias, pues se pueden confundir con presuntos ensayos y tener que dar excesivas explicaciones, que no se merece la obra.
Hay que estar documentado, incluso muy documentado, pero a la hora de mentir hay que dejarlo muy claro, incluso hasta lo contrario de lo real, para no crear confusiones entre los presuntos o posibles afectado.
Si relatamos que el Gobernador Civil de una provincia en 1963, cometió un adulterio con una presa jovencita, hay que estar muy seguro de retratarlo completamente distinto a su real fisionomía, o incluso añadirle algunos detalles imposibles. Si era alto debemos reflejarlo rechoncho y bajito, elegante si era un desustanciado, con fama de jugador empedernido si era religioso de misa diaria (aunque aquí, igual no es incompatible) y sexualmente activo si era…, mejor cuida mucho los detalles del retrato, para que no se confundan, anda. Ten cuidado.

Tras Portugal, vendrán a por España

Portugal no ha querido aguantar más su crisis, al no aceptar sus políticos parlamentarios un plan de ajuste muy duro, similar al que nos puso como deberes nuestro Zapatero aunque no supo explicarnos lo que ahora parece inevitable e incluso simplemente el primer paso, para evitar el rescate europeo, los fallos generalizados, el hundimiento.
Sabedor el Gobierno español —con anterioridad— de este fallo de Portugal, ayer mismo se apresuró la Ministra Salgado a dar una rueda de prensa para avisarnos que las cosas estarán pero de lo que nos imaginábamos, por mucho que fueran ya malas de solemnidad. Posiblemente España no pueda acudir al rescate de Europa por tamaño, pero en cambio si que tenga que asumir los mismos sufrimientos y ajustes económicos que Grecia, Irlanda o Portugal, para salir de esta crisis.
Los números de Portugal, en los años anteriores a la crisis eran de envidia. Avanzaba más que España y tenía indicadores que asombraban. Eran todos falsos, de nuevos ricos sin base suficiente para aguantar, de jugadores con números marcados, de sociedades que se habían creído que Europa nos igualaría por arriba.
Caída la ficha de Portugal, los especuladores financieros irán a por España, aunque no nos dejarán caer pues la crudeza de nuestro fallo sería un inmenso palo para Europa, complicado de asumir. Una vez más Europa no se está comportando toda unida ni en lo económico, lo que facilita desigualdades a la vez que sufre riesgos de complicada solución.
¿Qué quien está en contra de Europa?, pues aquellos a los que molestamos a nivel mundial si en realidad nos unimos en un solo Estado. Sean grupos de presión americanos, chinos o judíos. Da igual, pero Europa unida molesta.
Nos esperan años complicados y España debe actuar en varios frentes. Entre ellos y muy importante también, en hacer los deberes con sus políticos nacionales para que la sociedad crea en sus gestores. No creer en la política nos aleja de la recuperación y sobre todo de ser un país moderno y capaz. Son tantas las cosas que hay que cambiar y tan pocos los dineros, que nos vemos incapaces de actuar en ninguna. El futuro se nos complica mucho; más que el presente.

La izquierda mundial se tiene que refundar en busca de alternativas nuevas

Con un PSOE en horas bajas y una redefinición ideológico de la izquierda en toda Europa, cabe preguntarse qué vamos a poder hacer los españoles para no quedarnos cojos de ideología. Aunque la respuesta sin duda tiene una vertiente europea o incluso americana que no podemos obviar.
Algunas voces hablan de una vuelta del comunismo como nueva forma teórica de organización social. No sería un comunismo como el de hace unas décadas en Europa, pero sería un socialismo más contundente, con más Estado. Es una alternativa de mirar atrás para dar saltos hacia delante.
Pero debe haber nuevas posibilidades, y para ello deben surgir nuevas visiones, nuevas vías —ahora que está de moda llamar a las nuevas formas, vías— nuevas formas de entender el futuro. Uniendo como siempre la economía con la sociedad para formar una nueva organización social.
Tenemos ahora un elemento de crisis que resultará concluyente. La juventud actual en Europa es distinta y en España obligada a serlo en pocos años al tener que soportar el desempleo brutal que les deja sin futuro. Es decir, con las herramientas sociales actuales, la juventud no tiene futuro; luego tendremos, tendrán, que buscar nuevas formas, nuevos modos que sean capaces de encontrar las soluciones, pues no podemos sobrevivir sin esta juventud actual.
El ecologismo no es una forma completa, pero puede ser una buena cimentación. El comunismo tienen que cambiar de nombre (de entrada) y luego refundarse. El socialismo mundial tiene que encontrar nuevas maneras de creerse ellos mismos que son capaces, y perder los miedos. El humanismo cristiano de izquierdas está falto de la picardía para saberse defender.
Nos faltaría un sistema totalmente nuevo, pero con sinceridad lo veo complicado, pues los asentamientos son lentos y no se ven luces en el horizonte. Antes de ver organizaciones se deberían atisbar líderes con ideas y no se leen, no se escuchan. O al menos, no las veo, no las escucho. Estamos escribiendo el futuro y ahora nos toca empujar para que sea posible.

Mario Conde compra el Real Zaragoza, mientras yo me dedico a plantar tomates

Una vez que ya sabemos que Mario Conde va a comprar el Real Zaragoza, uno ya se siente más tranquilo. Sé pues que aunque vaya a la cárcel por algo, podré resurgir de mis cenizas hasta poderme hacer dueño de un equipo de fútbol. Es lo que tiene ser listo en un terreno de tontos. Lo malo es que yo no soy tan listo.

Ayer planté tomates y pimientos en mi huerto. Las puñeteras palomas ya me habían partido una mata de pimientos a los pocos minutos de terminar mi entretenimiento. ¿Debo juzgar y condenar a muerte a las palomas como hay hecho ellas con mi pimiento?

De momento me iré a preparar un asado de ternasco para esta comida, que me vienen los hijos y quiero quedar bien con ellos. Seguro que me saldrá soso. Aunque si pienso mucho en esto, seguro que me saldrá salado.

Algunas pequeñas ideas para crear muchos puestos de trabajo en España



Ahora que Zapatero ha puestos normas y leyes para que te atiendan por teléfono personas y no máquinas, deberían aprovechar el cambio de leyes y no parar con tal de crear más puestos de trabajo.
Por ejemplo se debería legislar para que estuviera prohibido echar gasolina a los coches si no eres poseedor del carnet de manipulador de sustancias peligrosas. Así recuperaríamos a los gasolineros de toda la vida.
En las comunidades de más de 100 viviendas debería ser obligatorio por ley tener a un conserje y en las de más de 200 viviendas tener a dos en turnos de 8 horas. Si el desempleo aprieta se podría bajar el número a 80 para que entraran más comunidades en el nuevo impuesto. Y lo digo en serio.
A las empresas que trabajan para el Estado, Comunidades o Ayuntamientos se les debería exigir un número determinado de trabajadores para determinadas tareas comunales.
A las empresas que quieran optar a contratos del Estado, Comunidades o Ayuntamientos, se les debería exigir un porcentaje determinado de licenciados