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12.2.19

Un nuevo Estado social para una nueva era. SPD alemán

El SPD alemán ha elaborado un Documento de trabajo y reflexión titulado “Un nuevo Estado social para una nueva era” dónde quiere sentar las bases de una profunda reforma de la propia organización política, sabedora que está perdiendo fuerza electoral y social, que la tiene casi totalmente perdida en la Alemania del Este y que los cambios de ciclo económico y sobre todo laboral requieren una vuelta a los principios progresistas de un cuidado más intento hacia las capas sociales más débiles.

Los análisis inciden sobre todo en el futuro del trabajo tal y como los hemos ido contemplando hasta la actualidad. Los cambios son brutales y lo que se espera no hará mejorar las perspectivas laborales a las personas más adultas ni a los menos formados.

Las críticas desde las capas conservadoras o las que tienen un empleo estable y suficiente son virulentas en una sociedad poco acostumbrada en las últimas décadas a plantear ayudas sociales tan directas. Pero o se contempla el futuro con los negativos datos que ya tenemos o no podrán existir soluciones.

Descripción general de las soluciones:

Fortalecimiento del valor del trabajo

Más asociación social y negociación colectiva

Elevar el salario mínimo a 12 € la hora

Fortalecer la cobertura de la negociación colectiva

Más participación sindical

Asegurar nuevas formas de empleo

Proteger a los autónomos en el seguro de vejez

Proteger más a los desempleados mayores de 55 años

Acelerar la determinación del estatus entre empleados y autónomos.

Más oportunidades en el trabajo

Derecho a la educación continua y garantía de cualificación

Financiación del tercer año de reciclaje y aprendizaje.

Mayor desarrollo de la licenciatura en una agencia federal para el trabajo y la calificación

Reconocimiento del logro de la vida en el seguro solidario

Conseguir que más gente entre en la protección del seguro laboral.

Extender la prestación de desempleo teniendo en cuenta lo cotizado y pagar la prestación por desempleo orientada a pagar prestaciones de por vida

Desarrollar nuevos conceptos de empleados y empresas.

Más soberanía del tiempo de trabajo para poder conciliar mejor

Ampliación del trabajo a tiempo parcial.

Introducción del concepto de tiempo de trabajo familiar, con subsidio familiar

Introducción de una cuenta de tiempo personal

Derecho al trabajo móvil y con oficinas en la propia casa y protección contra la delimitación.

Una fuerte Ley de apoyo a la Familia como hito de protección. Primer pilar: necesidades financieras del niño. Segundo pilar: servicios de infraestructura básicas en el hogar

Nuevas y más oportunidades de trabajo y reconocimiento de logros profesionales

Participación pública a través del mercado laboral social

Derecho a ponerse al día los trabajadores con una formación profesional contínua

Bonificación para la formación continua en seguridad laboral básica

Respeto y ciudadanía amigable al ciudadano

Dos años del período de protección para el uso de la propiedad y ayudas para la reforma de la vivienda.

Nuevo acuerdo de participación y cooperación de la sociedad, con más fácil acceso e la interacción.

Los pilares de una promesa de estado social son: el trabajo, la solidaridad y la humanidad. En primer lugar el estado de bienestar y los ciudadanos, en segundo lugar, los derechos y obligaciones mutuas.
Los servicios del estado de bienestar son los derechos sociales de todos los ciudadanos. Los ciudadanos tienen derecho y son los propietario de estos derechos, no los suplicantes.
Esto también significa que el estado del bienestar tiene el derecho de ayudar a los ciudadanos, y estos el derecho de dirigirse al estado de bienestar a solicitar apoyo. El estado de bienestar debe respetar al individuo y su destino. Debe crear instrumentos que cumplan con los requisitos individuales y diferentes, para satisfacer las necesidades básicas de las personas.

Esto significa que el nuevo y cambiante mundo necesita un nuevo estado de bienestar:
Necesitamos que el sistema y el aparato de gobierno sean flexibles, cambiantes, adaptables a las modificaciones sociales, y que sepa alinear las nuevas condiciones del mundo laboral, con nuevas soluciones.
El nuevo estado del bienestar debería hacer que la vida de las personas sea más fácil y segura. 

Es por eso que tiene que ser menos burocrático, y más transparente, confiable y accesible sin obstáculos. Hay que configurar el estado de bienestar desde la perspectiva de quienes lo necesitan, y no desde la perspectiva de quienes lo maltratan. El desempleo nunca es una decisión elegida por las personas.

El estado del bienestar debe respetar la dignidad del individuo. Necesitar apoyo, y nunca ser percibido como un estigma.
El nuevo estado de bienestar debe ser equitativo en cuanto al género y ser parte de la vida en sociedad, un nuevo estado de bienestar inclusivo. Se necesita una nueva sociedad más solidaria, y eso solo es posible desde el gobierno.

9.2.19

La felicidad es contagiosa. La no felicidad también

La felicidad es contagiosa, pero mucho cuidado, la falta de felicidad también es contagiosa. Es una sensación vital que se propaga como un virus tanto a favor como en contra, por eso siempre hay que tener una dosis de felicidad escondida en el bolsillo de la vida.

Pero esto sucede a las personas y a las sociedades. Sirve para lo micro y lo macro. Las sociedades son felices si quieren ser felices y se trabaja hacia la felicidad, pues es una sensación que se multiplica ella sola. Y al contrario. Nosotros, todos, decidimos.

Antes del superdomingo de mayo, está el superdomingo de febrero

Este domingo tenemos en Madrid la Madre de todas las Manifestaciones, a la que acude incluso Falange con sus banderas azules. Mal estamos cuando se manifiestan juntos los nuevos de Ciudadanos, los viejos del PP y los prehistóricos de Falange. Todos unidos en una minestrone nerviosa y gritona.

El domingo todos contra España desde España, como si nos fuera la vida en ello, sabiendo que el “ello” es derrocar a Sánchez que mola un huevo la apuesta. Nadie es capaz de ofrecer soluciones a los problemas, si acaso más problemas y ruido sobre los problemas. Hay que admitirlo, al menos es entretenido todo esto, hasta que salga la sangre por algún costado.

Esta próxima semana se la juega España en varios frentes. Otra vez la Justicia entra a saco a marcarnos el futuro. Mariano Rajoy cayó por una sentencia. Ahora se trata de saber quién caerá con la sentencia contra la independencia de Cataluña. Que no nos quepa duda, alguien tendrá que pagar los platos rotos.

Las muchas derechas —esas que parecen unidas y no como la izquierda que siempre parece troceada— en realidad pueden cometer el gran error de insistir en sus objetivos comunes y lograr que se alíen las izquierdas en aparecer a la contra. Contra cualquier acción, siempre hay una reacción. 

Podría ser que en mayo esas derechas tan ufanas de la Plaza Colón se vieran tan mezcladas entre ellas mismas, que algunas saliera mal parada, y puede que no sea la que haya llegado la última.

Yo si fuera Sánchez utilizaría a mayo como la catarsis de todos los males. Una auténtica sopa de elecciones globales que dejarían a España ingobernable por otra década más. 

Un superdomingo electoral haría perder a todos, incluida España, pero al menos no haría perder solo a Sánchez. Saldríamos en mayo con más dificultades que ahora para formar gobiernos útiles.

8.2.19

¿Por qué gana siempre la derecha?

Las ideologías clásicas “Derechas / Izquierdas” pueden desaparecer, trocearse, cambiar, llamarse con otro nombre, creer que han mutado hacia otros lados, pero en realidad seguirán siendo las mismas clásicas divisiones sociales de toda la historia de la humanidad.

Egoísmo / Solidaridad

Conservadora / Progresista

Dominadora / Libre

Las personas llevamos miles de años adscritos a una de las dos divisiones sociales. Y como ha sido lógico en todos estos siglos, siempre la opción de lo que contemplamos como “derechas” ha sido la que ha gobernado, la rica y dominadora, la que ha ostentado el poder durante siglos. Tan solo con la llegada de la democracia se han tenido espacios cortos de tiempo donde han podido gestionar y gobernar las llamadas “Izquierdas”.

Es lógico además, por mucho que no tengan las razones para la mayoría de las personas. pero siempre han tenido el poder militar, económico, religioso y de gestión social auspiciados por su propio egoísmo. No es posible lograr el poder sin unas dosis de egoísmo.

Y si unes al egoísmo de quien manda, el deseo de conservar el poder sin cambios y el tener todos los resortes dominadores ante las variables del resto de la sociedad, lo normal es no perder nunca el poder.

Cuidado con dar patadas en la mesa de España

Algunos desde Cataluña no están viendo el giro que están tomando los acontecimientos de los últimos meses, y lo que es peor, tampoco desde el resto de España. Estamos como espectadores sentados mientras comemos pipas observando como enormes trenes durísimos van camino de chocar y que mientras tanto en su interior van disimulando y regalando caramelos entre los viajeros. Y son más de dos trenes (Cataluña y España) pues hay variables que no estamos teniendo encima de la mesa del futuro.

Por puro egoísmo hoy nos toca a los españoles cuidar el tamaño, nuestras posibilidades reales de defensa de los territorios de los que comemos y de nuestras economías, para lo cual en el camino debemos exigir eficacia y cuidado en el control de los desvaríos. Volver a buscar incluso la dignidad laboral, ganada a costa de saber trabajar bien nuestras posibilidades económicas, algo que en las separaciones es imposible.

Estamos tontos o al menos lo parecemos con ansia, pues una cosa es buscar el diálogo y otra es creerse que los “otros” interlocutores son tontos de baba y se la podemos meter cruzada. y esto vale para todos los bandos. Negociar es complejo, muy complicado casi siempre, y empezar queriendo engañar no es lo bueno. Tampoco marcar los puntos máximos. Ni los techos ni los suelos.

Y sobre todo no jugar a pensar que esto no es importante. Podría ser que alguien desde fuera creyera que sí es importante y diera una patada a la mesa, para joder a las fichas.

7.2.19

España está perdiendo la historia. Otra vez

La izquierda, que sería la única zona ideológica que podría entender bien el problema de Cataluña, se está hundiendo en la miseria por culpa de Cataluña. Curioso pues se ha sumado ERC en su contra, que también es de izquierdas, para lograr que a partir de mayo gane la derecha por goleada y sean ellos los que al final gestionarán la solución (o no) del problema de Cataluña.

Todos convertidos en idiotas políticos.

En mayo a la izquierda nos van a dar en el cogote con garra. Bueno a mi creo que no, pues ya me llaman pseudo izquierdista que es más o menos ser de derechas pero estar escondido. Pero seguiré votando a las izquierdas, por si se equivocan los que me critican.

No puede ser que estamos en este punto, sin información clara y limpia, tratando a los españoles como seres tonticos que no se enteran de nada, pues el palo de toda la izquierda va a ser para conservar en la lista de los grandes errores que nunca hay que hacer, si eres inteligente.

El documento de los 21 puntos de Torra a Sánchez se tenía que haber presentado la misma tarde de su entrega y haber dado el Gobierno su posición contundente en el mismo momento. Cataluña no puede tratar así a España si lo que queremos entre las partes es buscar soluciones. Estamos hablando de historia, no de ajedrez.

6.2.19

El diálogo con Cataluña no necesita mediadores

Los 21 puntos que Cataluña presentó a España (Torra a Sánchez) y que han permanecido escondidos hasta que se han empezado a tener en consideración por parte del Gobierno de España, con el entendimiento del Punto 3 (Es necesaria una mediación internacional que debe facilitar una negociación en igualdad), es un error táctico absurdo que no beneficia a nadie, tampoco al Gobierno de Sánchez.

Siempre he dicho que el diálogo es imprescindible y necesario, es el primer paso para intentar resolver el problema de relaciones entre Cataluña y España. 

Pero la “mediación” o alguien con el adjetivo que se quiera poner para disimular, desde fuera de nuestro país, es claramente inaceptable. 

España es un país democrático, libre, capaz, serio, respetable, y no debe admitir nunca que para dialogar sobre este asunto se tenga que tener a una figura internacional vigilando al Estado. 

No estamos en esa fase (todavía y espero que nunca) y pensar que alguien desde fuera de España puede guiarnos es falso y peligroso.

5.2.19

Los 21 puntos que Cataluña le pide a España

Los ya famosos 21 puntos que Quim Torra le planteó a Pedro Sánchez están desde hoy y por la propia Generalitat en manos de todos nosotros. Buen ejercicio de trasparencia que el Gobierno evitó, ellos sabrán bien por qué. Que me digo yo: ¿Para que le pide esto Quim Torra a España, si lo que pretendía era irse? ¿Qué le importa a él y a Cataluña algunos de estos temas, si pretenden ser un país independiente?

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Una respuesta democrática por Cataluña
1. No se puede gobernar contra Cataluña

2. Hay que reconocer y hacer efectivo el derecho de autodeterminación del pueblo de Cataluña

3. Es necesaria una mediación internacional que debe facilitar una negociación en igualdad

4. La soberanía de las instituciones catalanas debe ser respetada y no amenazarla con la aplicación del artículo 155

5. Se han de investigar los abusos policiales y económicos ejercidos contra el pueblo de Cataluña

6. La vía judicial debe quedar atrás

La necesidad de una regeneración democrática de España
7. Hay que impulsar un compromiso para la ética política

8. Se debe garantizar la separación de poderes

9. Es imprescindible poner fin a la limitación de derechos fundamentales

10. El retroceso de la calidad democrática de España se debe revertir

11. Hay que frenar el deterioro de la imagen de España en el mundo

12. Se debe poner fin a la complicidad de cuerpos policiales y aparato judicial con la ultraderecha

13. Hay que garantizar la independencia judicial

14. Es necesario asegurar el respeto a los Derechos Humanos.

La desfranquización de España, un reto pendiente
15. La sombra y la influencia de la cultura franquista pervive y es incompatible con la plenitud democrática de España

16. La indolencia con el fascismo, la impunidad con las actitudes fascistas tiene relación directa

con la impunidad de los crímenes del franquismo

17. Se deben aislar y denunciar los grupos neofascistas

18. Es incompatible con la democracia la existencia de privilegios derivados del franquismo

19. Hay que emprender un proceso explícito de desfranquització y de un debate sobre la monarquía

20. La nulidad de los juicios franquistas es un paso imprescindible de memoria histórica

21. Se debe hacer efectiva una política de fosas comunes

¿Todos vemos lo mismo ante lo mismo?

Tu casa es distinta si quien la mira es el banco, el tasador, tu mismo o el comprador. Pero eso mismos sucede con tu forma de ser, con tu belleza, con tu alegría, con tu coche o con tus pantalones vaqueros. Todo tiene muy diversas formas de ser visto. Y de que cualquiera de las partes entiendan tus actos o tus opiniones.

Una casa es fácil de verla todos casi igual. Unas opiniones en cambio, es un tema mucho más complejo.

Anuncio denigrante de la Celtiberia de (casi) siempre

No es fácil encontrar ahora ya, en este siglo XXI, anuncios de la clásica Celtiberia negra de hace unas décadas. O al menos eso nos creíamos casi todos. Pero no, seguimos dando muestras de que somos capaces, y que incluso nos podemos provocar entre nosotros para ver quien la tiene más tonta.

Lo curioso es que el anuncio es cierto, la artista que lo propuso ha intentado defenderlo y explicarse. lo que convierte al anuncio en más Celtiberia Show. Sus palabras son…, digamos que explicativas para ella.


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Solo busco personas de unas determinadas características con un tono desenfadado y coloquial”. Con el texto pretendo “localizar a alguien sensible que entienda mi trabajo y que pueda hacer la acción perfomativa que busco, la cual es de estructura sencilla lo mejor posible. Si consigo pasta para mayo le pagaré, si no tendrá que ser al trueque, que es una forma de operar que yo uso mucho y que, a mi entender, debería de usarse más”. 

El anuncio tiene que ver con la exposición “en el sentido que esa persona es importante, ya que va a custodiar una de las obras y va a generar un halo de rareza a la misma, lo cual es una característica de muchas de mis obras”. 

Para xxxxxx, “la belleza está en lo raro, en lo especial”. “Admiro y amo la belleza que nuestra sociedad descarta: una sociedad corrupta, falsa, materialista y machista, donde encajan más las barbies americanas y los futbolistas prepotentes, por no mencionar a los mentirosos de la mayoría de los políticos”. Confiesa xxxxxx que la polémica le ha pillado “por sorpresa”, pero el anuncio ya lo ha retirado.

4.2.19

¿Qué futuro espera ahora a Venezuela?

El lunes nos viene lleno de notas, acciones y temores, brujas y miedos. Tras la inmensa entrevista de ayer de un Jordi Ébole (pletórico de periodismo de osadía) a un Nicolás Maduro ágil como los zorros, y ampliamente criticada desde sectores en ebullición para gozo del periodista, la situación de Venezuela ha dado hoy el paso esperado. Europa va reconociendo poco a poco al nuevo Presidente de Venezuela que no queda claro si es un postizo, una liebre o un intruso.

Guaidó representa a Venezuela un nuevo aire, sin duda, pero también más conflicto para un enfermo grave. Podría convertirse como dice Iñaki Gabilondo en una nueva Guerra Fría, donde siempre hay sangre caliente para templar ánimos. Un enorme país casi el doble que España pero con parecida población y llena de un petróleo mal gestiono pero que representa un lamin para el mundo que de verdad manda sobre todos.

No existe mas solución, como casi siempre, que el diálogo entre las partes, excepto que en este caso como casi siempre también, parece imposible por la personalidad de los que de verdad tienen que dialogar. Los EEUU quieren doblar el brazo de Venezuela, e Iberoamérica sabe que se juega en este duelo mucho más que el deambular de Venezuela.

Por otra parte y sin salirnos del guión, que Pedro Sánchez haya reconocido al Gobierno de Guaidó en Venezuela, descalificando por ello al de Maduro, es un salto cualitativo muy importante. No es posible reconocer a un gobierno sin a su vez anular al otro. A nivel de relaciones diplomáticas o empresariales. Y parecería lógico que este tipo de decisiones se pasar o por el Parlamento o como poco con una entrevista con todos los líderes políticos de la oposición, más cuando la mayoría que sujeta a Pedro Sánchez es tan débil.

Si todo se resuelve rápido no sería importante esta decisión en solitario desde España y con el apoyo de media Europa. Pero si se enquista en el tiempo pues ser una decisión de gran peso para España.

3.2.19

¿Hasta cuando los jóvenes no saldrán a la calle de forma brutal?

Tenemos a los jubilados gritando por las calles, a las mujeres exigiendo igualdad de derechos y más seguridad por ser mujer, tenemos trabajos precarios que impiden tener una independencia a los jóvenes, y todo amparado en una crisis económica que ha creado más ricos pero sobre todo que los que ya eran ricos sean MÁS ricos todavía.

¿Hasta cuando creáis vosotros que aguantarán los jóvenes sin salir a la calle de forma brutal?

El futuro es de ellos, ellos lo tendrán que gobernar. Ellos dejarán de cobrar las jubilaciones cuando les toque, pues no están cotizando ni trabajando en los años más activos. ¿Creéis que se conformarán con eso?

La culpa es nuestra, de los adultos actuales, de los que no queremos ver el problema actual y nos escondemos. Bien, estamos simplemente retrasando el enorme problema en los países del Primer Mundo. En los del Segundo y Tercer Mundo el problema que se nos viene es diferente y a su vez alarmante para el Primer Mundo.

Creo que nos importa un huevo nuestros hijos.

Disimulamos pero nos importa una mierda el futuro. Bien, nuestra incapacidad la pagaremos cara. Pero hay que esperar unos años todavía.

2.2.19

Viñeta del día - Hay que conocer a la sociedad

Esta viñeta del genial Roto es una verdad básica. En política como en otras actividades donde hay que trabajar con personas, el conocimiento de la sociología y del cómo e va transformando o cambiando según se mueven los años, es básico para tomar decisiones. 

No se trata de adaptar las ideologías según como se mueven las modas o las formas, pero sí de conocer las necesidades sociales y su orden de importancia.

Desde la izquierda necesitamos entendernos


No sabemos bien dónde se encuentra hoy la izquierda
, cuáles van a ser las ideas que mueven a la sociedad progresista en esa búsqueda básica de las soluciones para los más débiles de la sociedad, pues todo se mueve, a veces empujado por los cambios de tiempos y otras por los cambios que provocan los que precisamente quieren esas diferentes opciones no democráticas.

Sin ninguna duda la defensa de la democracia está en juego, pues es más importante el sistema democrático que la defensa de una u otro ideología. 

Dentro de un sistema donde los ciudadanos eligen y cambian cada cierto tiempo tasado a sus gestores, es siempre mucho mejor que cualquier forma política donde estemos a los albures de los que gobiernan, sean de la ideología que sean, y ejemplos tramposos tenemos a decenas, desde la derecha y desde la izquierda.

Defender la democracia es prohibir con nuestro control desde muy cerca el que no sea utilizada nunca para gestionar tiempos y situaciones fuera de esa democracia. Que nunca pueda ser cambiada por ningún procedimiento,amparándose en cualquier situación de excepcionalidad. A veces claramente provocadas.

La izquierda tiene el reto de recuperar los años perdidos en no entender lo que nos estaba sucediendo con la crisis económica, provocada, luego gestiona y siempre manipulada para disimular o para apoyar a los que la habían provocada.

Desde la izquierda no hemos sabido explicar la crisis, entender a quien le estaba afectando y por quien se estaba trabajando para resolver sus consecuencias, y ese error básico de no querer o saber o poder explicar de forma clara e incluso pedagógica lo que representaría la crisis económica en la dignidad laboral, ha supuesto una desafección amplísima, y un cambio de millones de personas hacia opciones distintas de las que tenían hace una o dos décadas.

¿Seremos capaces de revertir esta posición de avestruces asustados y empezar a trabajar mientras explicamos lo que se tiene que ir haciendo?

1.2.19

Qué es la jubilación, según Marc Augé

El prestigioso antropólogo francés Marc Augé responde en una entrevista a El País a muy diversas cuestiones, pero me ha gustado en especial esta respuesta sobre la jubilación.

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P. Sorprende que reivindica la jubilación, generalmente leída como que el sistema ha decidido que ya no le sirves y te aparca…

R. Todo depende de qué hacemos con ella; quizá sea el gran momento de la verdad, de si tomas realmente las riendas del tiempo. Hay pocos momentos en la vida en los que podamos empezar algo y lo hayamos elegido nosotros. Hacer lo que siempre quisiste: crear, viajar, mudarte, plasmar un sueño…


¿Por qué está dividida la izquierda? ¿Qué debe hacer la izquierda?

"A la derecha les une sus intereses, mientras la izquierda se divide por sus ideas" - José Mújica

Mientras pensemos desde la izquierda social solo en nuestras diferencias y seamos incapaces de pensar en nuestras sociedades más débiles, y tras conocer sus problemas no seamos capaces de aplicar soluciones eficaces y no solo para el corto plazo sino también para el medio y largo tiempo social, no seremos nunca capaces de liderar los gobiernos.

Mientras no seamos capaces de entender que trocear las necesidades de la sociedad, para volverlas más pequeñas creyendo que así las podremos resolver mejor es un error, no lograremos que la sociedad entienda nuestro trabajo.

Todas las necesidades sociales son importantes, todas ellas hay que trabajarlas. pero nunca hay que olvidar las globales, las que afectan a todas las personas, porque sean estas más complejas y su solución nos parezca imposible. Y entender que cuanto a más personas afecten, más trabajo hay que dedicarle.

La izquierda tiene en la sociedad mas débil, con menos defensa frente a los fuertes, su trabajo constante. Da igual lo que ideológicamente piensen. Si son débiles, la izquierda debe trabajar por ellos.

Venezuela no está gobernada por la izquierda

Entre defender Venezuela con su legalidad y criticar abiertamente la debacle en la que está metida la sociedad venezolana por culpa de un régimen nada democrático, hay un espacio muy pequeño. Se pueden hacer las dos cosas a la vez, las dos posturas al mismo tiempo, y sin perder la razón. 

Venezuela como país es insoportable. 

Trump presiona a medio mundo desde un lugar que lleva a la violencia, mientras Nicolás Maduro se defiende desde posiciones muy diferentes pero que llevan a la misma conclusión.

La solución no debería haber pasado por Juan Guaidó, pero los acontecimientos le están otorgando un papel casi imprescindible y que sin duda los asesores de Maduro saben e intentarán eliminar. 

Eliminan la libertad de prensa a costa de censura tecnológica o manipulan a las sociedades más pobres con repartos de víveres a través de cartillas de racionamiento.

El populismo tiene innumerables grados de intensidad. 

Manipular a las capas mas necesitadas es mucho más sencillo que intentarlo con las más formadas o la más ricas. Tan sencillo como crear antes un caldo de cultivo de necesidad y después acudir en su ayuda. 

Volvemos al rol o al marco mental del “Padre Protector” de cierta parte de pseudo izquierda más radical y populista, que acuden en apoyo del débil, pero desde posiciones de provocación social de esas debilidades.

Un país con la cantidad de petróleo que tiene Venezuela, nunca debería ser un país de pobres si gobierna la izquierda de verdad. Otra cosa es que nos creamos que la forma de gobernar Venezuela es de izquierdas. 

Venezuela no está gobernada por la izquierda.

Pensamientos recurrentes falsos

Los pensamientos recurrentes se pueden apoderar de uno mismo. ¿Quién ha dicho que Trump es malo? Puede ser un pensamiento recurrente y falso. ¿Quién ha dicho que los poderosos y ricos se dedican a vivir de las plusvalías que logran de los pobres y trabajadores? Podría ser un pensamiento recurrente pero mentiroso.

Se les distingue por su tamaño, que suele ser enorme, y por su suavidad, pues para lograr vender algo tan fuerte hay que disfrazarlo de dulzura.

Cierra Google+ y no sabemos cuando cerrará el resto

El 2 de abril desaparece, cierra Google+ que a la mayoría os parecerá una tontada pero que esconde un trasfondo tremendo. ¿De quién dependemos en internet? ¿De quién depende lo que escribimos o leemos en internet?

Se cierra…, y todo lo que han escrito miles y miles de personas en estos años desaparece. Hoy es Google+ pero mañana puede ser cualquier otra red social o plataforma de contenidos o de blog. O incluso se puede cortar el acceso a diversas páginas desde diferentes zonas del Planeta.

En realidad lo que escribimos es "de ellos" aunque sea nuestro, y estará "en el aire" hasta que alguien decida. No sabemos quién ni cuando. 

Esto, siendo complicado de entender es real. 

Lo que escribieron hace 3.000 años o incluso más siglos, ha logrado llegar hasta nosotros. Nos creemos que en estas décadas es cuando más se escribe, se fotografía o se crean contenidos digitales. pero nadie puede asegurar hasta cuando. ¡¡¡Uff!!!

¡Ir preparando las soluciones!

31.1.19

Venezuela peligra y su violencia puede ser contagiosa

Cuando un país, sea el que sea, se dedica a detener a periodistas por ser periodistas demuestra que su cobardía ante la verdad no tiene tamaño y sus miedos le hacen peligrar ante su futuro. El caso de Venezuela y del gobierno de Madura contra los cuatro periodistas de la agencia española EFE es un acto claro de venganza política hacia una sociedad y un gobierno que no acepta los juegos democráticos diseñados por un Nicolás Maduro que se está viendo atacado por numerosos frentes y salta como las fieras heridas.

Hace unos días opinaba aquí mismo que me parecía un Golpe de Estado lo que se estaba haciendo contra Maduro, y lo sigo pensando. En las mismas líneas opinaba que sus gestiones ante un país rico como Venezuela me parecía desastrosa. Incluso muy peligrosa para la sociedad venezolana y para los países de la región iberoamericana.

O alguien pone sentido común y sobre todo sentido democrático en este conflicto, o la tensión se puede volver en violencia desmesurada y lo que es peor, descontrolada y contagiosa. Y detener a periodistas no es el mejor camino para asentar las sensaciones y buscar soluciones.

El dedazo del PSOE no es positivo

Nunca me ha gustado que las candidaturas de los partidos políticos estén encabezadas por independientes. Me parece otro clásico error —sobre todo desde la izquierda— que desmotiva a sus propios militantes, que son los que mantienen la organización y la hacen funcionar de forma voluntaria en la mayoría de los casos.

Pero además un independiente no suele aportar nada interesante a la organización, a veces ni tan siquiera votos reales (los que entran por los que salen) pues su experiencia en los asuntos que debe gestionar simplemente se le supone.

Diferente (en parte) es entrar en las listas en puestos bajos, como diferente es que un independiente decida implicarse y por ello afiliarse a un partido político. En ambos casos podría ser positivo para nuevos militantes o para animar la actividad del Grupo.

Hoy la sociedad ya no entiende como un activo que se sumen caras conocidas a un proyecto desde posiciones de liderazgo, simplemente para atraer votos. A la política se tienen que venir a trabajar, nunca a figurar y a engañar a los votantes con tu figura.

30.1.19

Si te aburres, cómprate un libro

El genial Forges ya nos advertía que si no lees es posible que te aburras. Consejo fácil. Sino te quieres aburrir cómprate un libro y lee.

Pero incluso dialogar sirve, todo menos esconderte detrás de las cortinas o llamar la atención, pues la persona que está entretenida leyendo, no te hará caso, no te escucha, no se entera de tus tontadas, pues el libro es mucho más entretenido.

29.1.19

Europa se presiona así misma ¿Hasta dónde?

Tras los chalecos amarillos vinieron los pañuelos rojos en la Europa en movimiento contagioso, lo que nos lleva a unas crispaciones sociales casi organizadas que convierten en peligroso no hacer nada al respecto. 

Estos grupos de presión en la calle de variado ideal y color hay que tenerlos muy en cuenta, no solo por su poder de convocatoria violenta o de queja con razones, sino por su multiplicación y sobre todo por su nulo control interno y el desconocimiento de su dirección ideológica.

La sociedad está crispada y debe poder emitir sus quejas reales y sus motivaciones, pero...: ¿no estará siendo manipulada por oscuros intereses?

¿Quién está detrás, dentro, apoyando desde fuera? ¿Qué deseos finales tienen los que crean estos movimientos que nos pensamos espontáneos?

Su poder de crecimiento suele ser alto, pero tampoco sabemos nada real de su funcionamiento interno, por mucho que intenten convencer de su limpieza de acción. 

¿De verdad es todo limpio, espontáneo, sin causa escondida, buscando solo lo que pregonan sus lemas?

28.1.19

Prohibido pasar, si antes (o después) no reflexionas

Parece que está naciendo una nueva hora de la reflexión, de que salgan a la palestra de los medios los pensadores que hasta ahora habían permanecido en un segundo plano por timidez o miedo a la crítica desmotivadora.

Hay que tomar la calle del pensamiento y la reflexión por parte de personas nuevas, múltiplemente formadas y críticas con todo lo establecido, para formar mesas de tormentas donde se intente romper algo y regar otro algo diferente.

Puede que no sirva, que no sea suficiente, pero el actual clima de acritud, de sin sabor, de violencias verbales sin razones, de simplificación del mensaje hasta el hastío, nos obligua a tomar la única decisión sensata. Pedir tiempo muerto y ponernos a reflexionar.

Estamos dando todo mascado a los que simplemente miran, pero nos lo mascan a gusto del “dueño” y con su saliva y sabor. Creemos que así nuestro estómago social soportará mejor los ácidos, pero en realidad nos están pasando sus propias bacterias, perfectamente organizadas para que no tengamos que pensar.

Los mercados y el pequeños comercio tienen solución

El buen gusto a la hora de tratar a los clientes es un valor añadido en los comercios modernos que saben defenderse bien contra las nuevas formas de vender. Una tienda nunca debe ser ya un almacén “de cosas” sino un espacio de calidad donde haya valores añadidos al de comprar y pagar. Debe existir relación entre clientes y vendedor, un buen diseño moderno que nos haga sentirnos bien y arropados, debe existir sorpresa y calidad sin dejar de lado la calidez humana.

Los productos hay que mostrarlos ordenados y muy limpios, rodeados de colores y luz que acompañe al producto. Hay que demostrar profesionalidad y una decoración agradable que incita a “estar”. Y además debemos lograr unos precios competitivos y una calidad diferente en el producto, a ser posible cercano y complicado de obtener por sistemas más globalizados de compraventa.

Los marcados nuevos tienen ya servicios complementarios a los clásicos puestos de venta de toda la vida. Al mercado se va a estar y disfrutar, a encontrar, a pasear incluso. Lo importante no es tanto comprar y vender, como lograr que los clientes entren y vean. La venta caerá por su propio peso si lo que se ofrece una vez que logramos que entren a vernos, es de calidad global.

Seguimos sin entender que Cataluña es imprescindible

Mañana me voy a Cataluña, siempre ha sido un territorio muy cercana para mí. Tanto Tarragona o Barcelona, Cambrils o Salou, como ahora Martorell o San Sadurní. Tan cercana que la conozco bastante más que la media española que opina con acidez y me asombra eso. No es posible hablar de soluciones para Cataluña y de sus problemas, sin conocer a sus gentes, a sus calles y campos. No sirven las opiniones con miradas ajenas al enfermo, al problema catalán. Hay que pisarlo de cerca, para entenderlo desde alguien de fuera.

Martorell es tierra de inmigrantes, pueblo de gentes duras y trabajadoras, calles de mezcla, catalanes desorientados
pues no creen en la Cataluña que están viendo en los últimos años. Hay de todo. Tierra donde me tratan muy bien, como en todas ellas, sabiendo que soy aragonés y donde nunca he tenido problemas con el idioma.

Cataluña va hacia el abismo y con ella España. No lo estamos entendiendo bien. Si seguimos tirando de la cuerda, se romperá y no habrá arreglo pacífico. 

Hay decisiones pequeñas que joden todo. Así de claro y peligroso. Son pequeñas desde fuera pero se convierten en enormes, en muros tremendos que ya nadie sabe desmontar. Cuidado con los errores que son muy fáciles de cometer y muy complejos de desmontar.

España no puede funcionar igual sin Cataluña. Y eso no lo queremos saber. Y Cataluña no será igual si sigue insistiendo en separarse de España. Y ambas opciones, contrarias entre sí, no las queremos confrontar. Es imposible mantener el camino emprendido por las partes.

Claro que es ilegal intentar salirse de España por las bravas. Sin duda. Y sin duda también España no puede permitirse el perder en esta afrenta. Sin duda también. Pero tampoco es posible tener a media Cataluña enfrentada a España, eso impide que España sirva, se utilice el método que se utilice para intentar remediar la enfermedad. Sólo cabe el diálogo y el entendimiento político.

Ni las leyes, ni la policía, ni el ejército, ni la Constitución sirven para remediar la enfermedad. Se pueden emplear para amagar, pero nunca para resolver por imposición. Hay pues que buscar otros mecanismos. Si imponemos las leyes, la policía o la Constitución, será un arreglo momentáneo, un tratamiento en el tiempo, pero no servirá para curar el problema, si acaso los síntomas durante un tiempo. ¿Y luego volvemos a esperar que surja con más fuerza?

Lo estamos viendo ahora con los Presupuestos del 2019 que necesita aprobar Pedro Sánchez. Los votos de Cataluña en el Congreso son muy necesarios para nivelar opciones factibles. En España no se puede gobernar de espalda a los nacionalistas y sus geografías o economías, es obligatorio entenderse con ellos. O volveremos a los métodos violentos de antaño. No hay término medio. De momento estamos en una fase controlable, pero si tropezamos en los próximos meses, podemos entrar en un proceso muy complejo. Cuidado, por favor.

27.1.19

Bob Pop y sus respuestas rápidas

Bob Pop (de nombre casi falso Roberto) es ese genio diario que lo necesitarías en la cabecera de la cama para preguntarle las dudas. Pero que el muy ladino se nos escapa como de puntillas para no respondernos. 

—¡¡Allá tú!!— nos diría. 

En El País lo han entrevista muy rápido, como aquí te pillo y aquí te mato. Os dejo algunas respuestas suyas, muy de salir corriendo, pero sin prisa. 

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¿Cómo ve el panorama fuera?

Desafiante. Es un panorama ante el que nos tenemos que movilizar y posicionar. Y asumir que la política no la hacen los demás, sino que la hacemos todos.

¿Cómo la hace usted?

Pensando, hablando, escuchando, leyendo, haciendo radio, tele, prensa. Protestando. La rabia es política. Nos hace falta la rabia, porque si no, nos adormecemos, nos volvemos complacientes con lo que ya tenemos y nos conformamos con el mal menor.

¿Qué es lo subversivo hoy?

Ser feliz. Nos quieren tristes, desconfiados y desesperanzados. Ante eso, la rebeldía es la felicidad y los afectos. Una felicidad rabiosa, militante contra la inercia.

¿Siempre nos queda la ironía?


Siempre, pero casa mal con Twitter. La ironía es un arma para las distancias cortas y las conversaciones largas. Deberíamos olvidarnos de usar siempre titulares, y tener conversaciones sobre cosas que den contexto, aunque sean un poquito aburridas.

Las Redes Sociales no son sociales y ni casi redes

En la vida muchas veces parece que estamos esperándonos los unos a los otros, mientras desesperamos en la espera. Por eso, cuando creemos que al final llegan, no miramos muy bien qué ha llegado sino que nos alegramos y brillamos de nuevo. Necesitamos a muchas personas a nuestro alrededor, y como ahora esto es complicado las cogemos del aire.

Nos decimos: —Podría haber sido mejor, pero al menos ha llegado y nos podemos dedicar a otra cosa. Es decir, nos conformamos.

En estos tiempos tan raros en los que saben entretenernos con el cadáver de un niño durante dos semanas, la capacidad de manipulación es tremenda. Y nos volvemos a conformar con cualquier cosa. Siempre tenemos las Redes Sociales para desahogarnos.

Redes Sociales. El nombre es tremendamente bonito. Redes Sociales. Como si fueran tejidos de ayuda, de poder compartir cosas útiles, como si fueran reales y útiles. Que tal vez nacieron para eso.

No conocemos a (casi) nadie de nuestras Redes Sociales, incluso ni sabemos bien qué quieren vendernos. En los Foros viejos nos ayudabamos más pues nos respondíamos siempre. Ahora escribimos y leemos un poco. Pero en realidad sirven para crear vinagre. Nunca (casi) en un Foro serio de los viejos se insultaba a nadie. Había moderadores que sabían calibrar los tonos. No era una censura típica, sino un mecanismo de tono, de supervivencia.

Lo curioso es que vosotros estáis aquí por pillarme tras una Red Social, y yo me dedico a insultaros. Es acojonante. Ya me voy.

Somos de autoridades y de autoridad

Somos un país de autoridad, de autoridades, de uniformes que nos producen un respeto que está muy cerca del miedo. Lo debemos llevar todavía dentro, nuestros hijos se han contagiado. Ni con humor somos capaces de tragarlo con calma.

En los últimos años este miedo a las palabras del guardia se ha vuelto más acrecentado. Y lo curioso es que cuando te ves envuelto entre policías de otros países ves que no son mas duros que los tuyos, que simplemente es la suma de sensaciones.

La última ocasión en que me pitó el detector de metales fue en una exposición en mi Zaragoza, curiosamente nadie entendíamos nada y al final resultó ser un pequeño pastillero de juanolas de regaliz. En pelotas no, pero casi pues era mosqueante que siempre pitaba y yo no recordaba las putas juanolas en el bolsillo interior de la chaqueta. Con el detector de mano me las sacaron.

26.1.19

En democracia lo importante no es votar, sino entenderte

Nos hemos creído que el máximo fin de cualquier democracia en su gestión del día a día es el derecho a votar para decidir, para elegir aquello que creemos mejor. Y no es cierto. El mayor éxito de la democracia sería precisamente lo contrario; no tener necesidad de votar, sino ponernos de acuerdo negociando entre las partes.

Otra cosa es el Acto Final de Votar para que así conste en Acta Oficial. O el Voto para elegir a los que nos van a Representar.

Pero ponerse de acuerdo en una negociación es muy complicado, casi imposible a veces, y al final tienen que ir a votar constantemente las personas que hemos elegido para que nos representen para saber cuántos hay de cada postura. Para contarlos.

Como no podemos estar negociando sin un tiempo tasado en el inicio, y a veces es imposible el acuerdo en la negociación pues incluso indican que a una de las partes le viene mucho mejor votar, al final la única solución pasa por contar y dejar de seguir negociando.

A veces confundimos el derecho a votar con “nuestro” derecho a votar.

Y la verdad es que en política la mayoría de las votaciones se hacen al margen de los ciudadanos y al margen incluso del conocimiento de la sociedad. Se vota mucho más de los que nos imaginamos o vemos.

Todos los días en todas las administraciones de debate se votan decenas de propuestas. O se negocian y se llega a la conclusión para que no sea necesario votar. Entre incluso personas afines a la misma idea, al mismo grupo de trabajo.

Cualquier asunto que se lleva a un ayuntamiento por un Grupo Político (por poner un ejemplo sencillo), antes de presentarse se somete a debate entre los integrantes del Grupo Político para llegar a un acuerdo, intentando que no se tenga que votar en su seno, pues el votar divide.

Es el primer acto de negociación. 

Luego esto se presenta a una mesa de “posturas” donde están representados todos los diferentes Grupos con un representante, para tomar posición sobre el asunto antes de llegar al Pleno. Se vuelve a negociar, se hacen transacciones y se acuerda o no.

Aquí ya se marcan las primeras votaciones "de verdad", se hagan efectivas o no en esa mesa para que cuando se acuda al Pleno donde vuelven a estar todos los demás Grupos con todos sus integrantes se vote definitivamente para que así conste en Acta Oficial.

Pero a la entrada al Pleno ya se sabe de antemano casi con seguridad el resultado de la votación. Aun así en ese acto se vuelve a negociar, a intentar convencer.

Vuelve a estar sobre la mesa el derecho a la negociación, al debate, antes que el de la votación. El derecho a convencer y a ser convencido.

Las democracias débiles empiezan a demostrarlo cuando ya no se debate o estos debates nunca sirven para nada. Cuando todo queda circunscrito a la votación.

Votar para decidir es pues la demostración de una debilidad final del sistema democrático que es incapaz de ponernos de acuerdo.

Y se vota en política pero también en los órganos de poder de las empresas, o en cualquier situación donde haya posturas encontradas entre partes que negocian o plantean alternativas.

La democracia nos ha enseñado a votar, pero no tanto a negociar, a ceder y convencer, a ser capaces de admitir de la otra parte ideas y proyectos que pueden ser interesantes, aunque vengan de la parte contraria.

Es todo un arte la negociación. Y el votar es lo más simple y la demostración que han fallado todas las demás posibilidades.


Diferencias entre izquierdas, derechas y socialdemocracias

Todas las personas estamos en sociedad con unos puntos de vista muy diferentes sobre las ideas internas que nos mantienen a todos unidos como una sociedad válida. 

No son ni dos ni media docena de formas distintas de querer pertenecer a las sociedades que nos han tocado como el envolvente social. 

Son múltiples maneras de pensar y, además de ser cambiantes según crecemos o sumamos cargas vitales sobre nosotros, depende su cambio de varios factores educacionales, religiosos, económicos, familiares o de relación con personas y grupos.

De la interacción de todos estos puntos de vista que vamos sumando a lo largo de nuestra formación vital nace nuestra ideología. 

Y con la suma de todas estas posturas individuales nace o crece la ideología social que pretendemos que nos gestione nuestra propia sociedad territorial y que luego dividimos entre derecha e izquierdas, cuando en realidad son múltiples posibilidades que interactuan entre ellas y en los tiempos, aunque es cierto que vamos a simplificarlas a tres, admitiendo sus matices.

Empecemos por separarlas en dos con arreglo a dos conceptos a los que cada gruoo social da mucha más o menos importancia, y que curiosamente se dan por igual en países del Primer, Segundo o Tercer Mundo.

JUSTICIA SOCIAL = Izquierdas
EFICACIA SOCIAL = Derechas

De esta división tan simple surgen todas las demás posibilidades, eso sí, diferentes. 

Las personas tenemos un sentido de la justicia innato, nacemos con él, lo necesitamos durante toda la vida, pero tiene múltiples matices. Cada persona entendemos la justicia social de una manera y un grado diferente. 

¿Hasta dónde? ¿para quién? ¿en qué motivos? ¿a cambio de qué? La justicia, la injusticia, y sin duda sus costes de todo tipo.

Las personas al estar viviendo con más personas queremos tener seguridad, libertad, ser capaces de crecer siendo mejores, intuimos que si las cosas nos van mal, algo o alguien nos ayudará, etc. 

De todo este entramado naden las diferentes opciones ideológicas que en realidad son también opciones religiosas, ancestrales, de orden social básico.

Cuanto más JUSTICIA quieras, más de izquierdas eres. Cuanta más EFICACIA SOCIAL, 
más de derechas eres. 

Cuanto más quieras que la sociedad optimice sus recursos hacia sus resultados pues más liberal o conservador eres. Cuanto más igualdad social quieres para todos, más de izquierdas eres. Te des cuenta o no. Creas una cosa o la contraria. Y efectivamente, puedes querer ambas cosas.

Hay pues un tercer factor que no hemos sacado todavía. Es muy posible que quieras JUSTICIA SOCIAL y además quieras una EFICACIA SOCIAL, que estés convencido que sin esta última la justicia es cara o imposible de mantener y tienen que existir siempre un componente de eficacia en todo tipo de actuación pública que busque lo mejor para “todos”.

JUSTICIA = Comunismo, socialismo puro, anarquismo
EFICACIA = Liberalismo, capitalismo, conservadores
MIXTO = Socialdemócratas

Ya hemos realizado un añadido a la división, incorporando un tercer grupo, las socialdemocracias.  
Hoy por cierto, en declive, todo hay que advertirlo. 

Parece la socialdemocracia y a primera vista la opción teórica más lógica, pues abrazan ambas propuestas, cogen lo mejor de cada una y aspiran a que ambas funcionen a la vez. 

Pero eso además de complejo es casi imposible pues las necesidades son tan plurales que a la hora de decidir, siempre se nos va la mano hacia un lado o hacia el otro, y siempre nos quedamos cortos en un lado y en el otro. 

Es el clásico dicho de…: “ni chicha ni limoná”. 

Ninguno de los tres sistemas ideológicos sirve para todo y para todos los casos, y de esto surge el conflicto de ideologías. Muchas veces beneficiar a unos empeora a otros.

¿Qué preferimos potenciar? ¿qué estamos dispuestos a NO conseguir, para lograr otros beneficios sociales?

La izquierda es superior moralmente a la derecha. No hay duda. Todas las personas quieren justicia social, odian las injusticias que ven, desean una sociedad en paz y capacidad de mejora, odian el sufrimiento, el hambre, etc. 

Moralmente lo que desean las izquierdas es claro, no hay duda. Las derechas también lo quieren, pero desean priorizar antes otros temas.

La derecha es más capaz, intelectualmente es más segura, sabe que los cambios por sí mismos no son buenos y que la justicia social se cambia con principios de raza humana, de selección natural incluso. 

Y admite o bien que hay cosas inevitables o bien que hay situaciones que son envíos de un ser superior que castiga y premia. Y moralmente está dispuesto al apoyo social, siempre que no afecte al funcionamiento de su grupo social, que no hay dejación de un estricto esfuerzo de superación. Podría parecer lógico, pero otra vez nos encontramos con el tema de las medidas.

¿Cuánto? ¿para quién y en qué condiciones? ¿cómo se selecciona el esfuerzo suficiente y dónde ponemos en la balanza lo que sirve para unos en contra de los otros?

La derecha mima más la libertad que la izquierda, y eso que podría parecer positivo se vuelve en contra de los más necesitados, pues estos no necesitan tanto la libertad como la justicia. 

Esa libertad supone también que todo el mundo puede jugar al balón como crea conveniente, sin muchas reglas, y eso para quien no ha lograda aprender a jugar al fútbol o no tiene equipación o no puede entrenarse o no tiene balón de cuero, es un gran hándicap. No está en igualdad de oportunidades aunque le digan que tiene la misma libertad que los demás. Cambia fútbol por mercado, por trabajo, por formación, y tendrás una serie de dudas que te pillarán.

La izquierda busca más la igualdad, el acercamiento entre los distintos tramos económicos de vida, la igualdad de posibilidades, los servicios sociales y públicos gratuitos para que todos puedan acceder en las mismas condiciones, etc. 

Pero eso es caro y sin saber explicar muy bien que se necesitan impuestos progresistas y bien seleccionados para mantenerlos y pagarlos, no es posible lograrlo.

Lacokk habla de hasta seis tipos de personas de izquierdas basados todos ellos en el marco de Padre Protector. Y curiosamente solo existe un tipo de persona de derechas, la basada en el concepto de: Padre Estricto.

Los de izquierdas pueden ser de estas seis clases distintas y que curiosamente nunca son capaces de ponerse de acuerdo con facilidad, para goce y disfrute de sus contrincantes ideológicos:

Ecologistas
Económicos
Identitarios
Espiritual o Religiosos
Antiautoritarios
Sociales

Los socialdemócratas (que no son los de Centro pues ese concepto es otra cosa y en realidad no existe como tal) viven a medio camino de ambas ideologías, no están divididos en tantos grupos, recogen ingredientes de ambos lados de las ideologías, hasta formar una gran paella pero que nunca es ni un gran chuletón ni un excelente pescado al horno. 

Es un gran plato que suma “cosas”. Y eso es bueno o malo, dependiendo del cocinero y de los ingredientes. Lo que podría ser un plato social muy bueno, a veces se convierte en excepcional y otras en una sopa de arroz.

He dicho antes que los de Centro no existen, pues no existe esa ideología. Sí es cierto que a veces se puede estar entre las izquierdas y las derechas, entre un lago y el otro. 

A veces coger una parte de un grupo ideológico y a veces coger otro. Depende de los cocineros, de los ingredientes, de la cocina que se quiere utilizar. 

Existen opciones socialdemócratas, esas Terceras Vías que se mueven hacia un lago o hacia el otro, dependiendo de los cocineros. Terceras Vías muy conservadoras como la de Lambán en Aragón o muy progresistas como la de Olof Palme en su momento. Ninguno era ni de derechas ni de izquierdas, pero sus diferencias ideológicas eran enormes.

La Celtiberia del dolor y el teatro nos vence

Queda muy mal hablar en negativo de toda la parafernalia que han desarrollando los medios de comunicación sobre el accidente de Julen en Totalán. Pero no hacerlo es aplaudir con las orejas. Por desgracia en España se mueren niños por diversos motivos todos los días. Incluso en accidentes de variado tipo. Pelear por ver quién tiene más audiencia, o dedicar un esfuerzo inmenso a recuperar el cadáver de un niño con Generales incluidos, es un drama de la Celtiberia de otro siglo, pero yo creía que no de la del XXI.

Debemos tener mesura en los asuntos sociales para que no haya comparaciones odiosas. Todos tenemos algún niño con problemas serios, en el pasado o en el presente, y que se contemplan sus casos con la serenidad lógica y la mesura. Dramatizar teatralmente las situaciones hasta realizar abrumadoras ruedas de prensa donde se nombre a España y al Pueblo como elementos añadidos a las desgracias, es confundir el discurso pues son situaciones límites solo para las familias, y es algo que deberíamos desterrar.

La viñeta del día - Los muros y su mirada

Los muros te frenan, pero además te muestran la parte más oscura de tus posibilidades. Ante un muro caben dos posibilidades. Subirlo o girar 180 grados y seguir caminando.

25.1.19

La máxima expresión en democracia no es votar. Es negociar

Creemos que el máximo uso de la democracia es el derecho a poder ir a votar para decidir, a elegir, a seleccionar aquello que creemos mejor. Y no es cierto. El mayor éxito de la democracia es precisamente el contrario, no tener que votar, sino ponernos de acuerdo en una negociación entre partes.

Otra cosa es el Acto Final de Votar para que así conste en Acta Oficial.

Pero ponerse de acuerdo en una negociación es muy complicado, casi imposible a veces, y al final tenemos que ir a votar para decidir y saber cuántos hay de cada postura. Para contarnos. 

No podemos estar negociando sin tiempo tasado, y a veces es imposible el acuerdo en la negociación pues los tacticismos ya indican que a una de las partes le viene mucho mejor votar y punto pelota.

A veces confundimos el derecho a votar con “nuestro” derecho a votar. 

Y la verdad es que en política la mayoría de las votaciones se hacen al margen de los ciudadanos y al margen incluso del conocimiento de la sociedad. 

Todos los días en todas las administraciones de debate, se votan decenas de propuestas. O se negocian y se llega a la conclusión para que no sea necesario votar.

Cualquier asunto que se lleva a un ayuntamiento por un Grupo Político (por poner un ejemplo sencillo), antes de presentarlo se debate para llegar a un acuerdo, intentando que no se tenga que votar, pues el votar divide. 

Es el primer acto de negociación. Luego esto se presenta a una mesa de “posturas” donde están representados todos los Grupos con un representante, para tomar posición sobre el asunto. Se vuelve a negociar, se hacen transacciones y se acuerda o no.

Aquí ya se marcan las primeras votaciones, se hagan efectivas o no en esa mesa para que cuando se acuda al Pleno donde vuelven a estar todos los demás Grupos con todos sus integrantes, se vote definitivamente para que así conste en Acta Oficial. 

Pero en el Pleno ya se sabe de antemano casi con seguridad el resultado de la votación. Aun así en ese acto se vuelve a negociar, a intentar convencer.

Vuelve a estar sobre la mesa el derecho a la negociación, al debate, antes que el de la votación. El derecho a convencer y a ser convencido. 

Las democracias débiles empiezan a demostrarlo cuando ya no se debate o estos debates nunca sirven para nada. Cuando todo queda circunscrito a la votación.

Votar para decidir es pues la demostración de una debilidad final del sistema democrático que es incapaz de ponernos de acuerdo. 

Y se vota en política pero también en los órganos de poder de las empresas, o en cualquier situación donde haya posturas encontradas entre partes que negocian o plantean alternativas.

La democracia nos ha enseñado a votar, pero no tanto a negociar, a ceder y convencer, a ser capaces de admitir de la otra parte ideas y proyectos que pueden ser interesantes, aunque vengan de la parte contraria. 

Es todo un arte la negociación. Y el votar es lo más simple y la demostración que han fallado todas las demás posibilidades.

Viñeta del día. Necesitamos compartir y ser compartidos

Todos los días son el Día de la Libertad y el Día de los Enamorados. Así que hoy nos podríamos regalar algo por y para nuestros amores y nosotros, y compartir ese regalo nada egoísta. 

Sin libertad no somos nada y sobre todo no somos felices. Sin amor mucho menos todavía. 

Necesitamos compartir y ser compartidos.


24.1.19

Qué son las izquierdas y las derechas? ¿Y la socialdemocracia?

Todas las personas entramos a la sociedad con unos puntos de vista muy diferentes sobre las ideas que nos mueven a todos como sociedad. No son dos ni media docena, son múltiples maneras de pensar y además de ser cambiantes según crecemos o sumamos cargas vitales sobre nosotros, dependen de varios factores educacionales, religiosos, económicos, familiares o de relación con personas.

De la interacción de estos puntos de vista a lo largo de nuestra formación vital nace nuestra ideología, y con la suma de todas estas posturas individuales nace o crece la ideología social que pretendemos que nos gestione nuestra propia sociedad territorial y que luego dividimos entre derecha e izquierdas, cuando en realidad ya he dicho que son múltiples posibilidades, aunque es cierto que vamos a simplificarlas a tres, admitiendo sus matices.

Empecemos por separarlas en dos con arreglo a dos conceptos a los que cada segmento social da mucha más o menos importancia, y que curiosamente se dan por igual en países del Primer, Segundo o Tercer Mundo.

JUSTICIA SOCIAL = Izquierdas
EFICACIA SOCIAL = Derechas


De esta división tan simple surgen todas las demás posibilidades. Las personas tenemos un sentido de la justicia innato, nacemos con él, lo necesitamos durante toda la vida, pero tiene múltiples matices. Cada persona entendemos la justicia social de una manera distinta. ¿Hasta dónde? ¿para quién? ¿en qué motivos? ¿a cambio de qué? La justicia, la injusticia, y sin duda sus costes de todo tipo.

Las personas al estar viviendo con más personas queremos estar seguras, queremos tener libertad, deseamos ser capaces de crecer y ser más y mejores, intuimos que si las cosas nos van mal algo o alguien nos ayudará, etc. De todo este entramado naden las diferentes opciones ideológicas que en realidad son también opciones religiosas, ancestrales, de orden social básico.

Cuanto más JUSTICIA quieras, más de izquierdas eres. Cuanta más EFICACIA SOCIAL, cuanto más quieras que la sociedad optimice sus recursos hacia sus resultados pues más liberal o de derechas eres. Te des cuenta o no. Creas una cosa o la contraria. Y efectivamente, puedes querer ambas cosas.

Hay pues un tercer factor que no hemos sacado todavía. Es muy posible que quieras JUSTICIA SOCIAL y además quieras una EFICACIA SOCIAL, pues estés convencido que sin esta última la justicia es cara o imposible de mantener y tienen que existir siempre un componente de eficacia en todo tipo de actuación pública que busque lo mejor para “todos”.

JUSTICIA = Comunismo, socialismo puro, anarquismo
EFICACIA = Liberalismo, capitalismo, conservadores
MIXTO = Socialdemócratas


Ya hemos realizado un añadido a la división, incorporando un tercer grupo, las socialdemocracias. Hoy en declive, todo hay que advertirlo. Parecen a primera vista las opciones teóricas más lógicas, pues abrazan ambas propuestas, cogen lo mejor de cada una y aspiran a que ambas funcionen a la vez. pero eso además de complejo es casi imposible pues las necesidades son tan plurales que a la hora de decidir siempre se nos va la mano hacia un lado o hacia el otro, y siempre nos quedamos cortos en un lado y en el otro. El clásico: “ni chicha ni limoná”. Ninguno de los tres sirve para todo y para todos los casos, y de esto surge el conflicto de ideologías. Muchas veces beneficiar a unos empeora a otros.

¿Qué preferimos potenciar? ¿qué estamos dispuestos a NO conseguir, para lograr otros beneficios sociales?

La izquierda es superior moralmente a la derecha. No hay duda. Todas las personas quieren justicia social, odian las injusticias que ven, desean una sociedad en paz y capacidad de mejora, odian el sufrimiento, el hambre, etc. Moralmente lo que desean las izquierdas es claro, no hay duda. Las derechas también lo quieren, pero desean priorizar antes otros temas.

La derecha es más capaz, intelectualmente es más segura, sabe que los cambios no son buenos y que la justicia social se cambia con principios de raza humana, de selección natural incluso. Y admite o bien que hay cosas inevitables o bien que hay situaciones que son envíos de un ser superior que castiga y premia. Y moralmente está dispuesto al apoyo social, siempre que no afecte al funcionamiento de su grupo social, que no hay dejación de un estricto esfuerzo de superación. Podría parecer lógico, pero otra vez nos encontramos con el tema de las medidas.

¿Cuánto? ¿para quién y en qué condiciones? ¿cómo se selecciona el esfuerzo suficiente y dónde ponemos en la balanza lo que sirve para unos en contra de los otros?

La derecha mima más la libertad que la izquierda, y eso que podría parecer positivo se vuelve en contra de los más necesitados, pues estos no necesitan tanto la libertad como la justicia. Esa libertad supone también que todo el mundo puede jugar al balón como crea conveniente, sin muchas reglas, y eso para quien no ha lograda aprender a jugar al fútbol o no tiene equipación o no puede entrenarse o no tiene balón de cuero, es un gran hándicap. No está en igualdad de oportunidades aunque le digan que tiene la misma libertad que los demás. Cambia fútbol por mercado, por trabajo, por formación, y tendrás una serie de dudas que te pillarán.

La izquierda busca más la igualdad, el acercamiento entre los distintos tramos económicos de vida, la igualdad de posibilidades, los servicios sociales y públicos gratuitos para que todos puedan acceder en las mismas condiciones, etc. Pero eso es caro y sin saber explicar muy bien que se necesitan impuestos progresistas y bien seleccionados para mantenerlos y pagarlos, no es posible lograrlo.

Lacokk habla de hasta seis tipos de personas de izquierdas basados todos ellos en el marco de Padre Protector. Y curiosamente solo existe un tipo de persona de derechas, la basada en el concepto de: Padre Estricto.

Los de izquierdas pueden ser de estas seis clases distintas y que curiosamente nunca son capaces de ponerse de acuerdo con facilidad, para goce y disfrute de sus contrincantes ideológicos:

Ecologistas
Económicos
Identitarios
Espiritual o Religiosos
Antiautoritarios
Sociales


Los socialdemócratas (que no son los de Centro pues ese concepto es otra cosa y en realidad no existe como tal) viven a medio camino de ambas ideologías, no están divididos en tantos grupos, recogen ingredientes de ambos lados de las ideologías, hasta formar una gran paella pero que nunca es ni un gran chuletón ni un excelente pescado al horno. Es un gran plato que suma “cosas”. Y eso es bueno o malo, dependiendo del cocinero y de los ingredientes. Lo que podría ser un plato social muy bueno, a veces se convierte en excepcional y otras en una sopa de arroz.

He dicho antes que los de Centro no existen, pues no existe esa ideología. Sí es cierto que a veces se puede estar entre las izquierdas y las derechas, entre un lago y el otro. A veces coger una parte de un grupo ideológico y a veces coger otro. Depende de los cocineros, de los ingredientes, de la cocina que se quiere utilizar. Existen opciones socialdemócratas, esas Terceras Vías que se mueven hacia un lago o hacia el otro, dependiendo de los cocineros. Terceras Vías muy conservadoras como la de Lambán en Aragón o muy progresistas como la de Olof Palme en su momento. Ninguno era ni de derechas ni de izquierdas, pero sus diferencias ideológicas eran enormes.

Mi sobrino no quiere estudiar, y lo entiendo aunque no lo comparta

Mi sobrino está decidiendo dejar de estudiar, que es una decisión como otra cualquiera. En la vida se toman muchas decisiones de variado tipo. Lo malo es si al final decide no hacer nada, que es también otra decisión libre. Lo malo de algunas decisiones vitales no es cambiarlas por otras. Lo malo es dejar de hacer algo…, para no hacer nada.

Cada vez cuesta más a los jóvenes (y no digo nada a sus padres) convencerse de que estudiar sirve para algo en esta sociedad líquida. La clásica respuesta de padre es…: —Pues si estudiar no sirve, imagínate NO estudiar.

No son ya tiempos para el autoaprendizaje, esto es cierto. En la medida en que es más sencillo formarse por cuenta de la libertad, más complejo es alcanzar metas satisfactorias o que sobresalgan de la media o que nos llenen de gozo personal.

Tener una formación es por lo general un carnet que te sirve para vivir más feliz. No tanto en ingresos de dinero que suele ser lo más sencillo de tener, como de ingresos inmateriales como la libertad, el disfrute con lo que haces, la compañía de personas que te aporten, etc. Siempre hay excepciones y solo podemos hablar de la media estadística, pero por hay van los tiros.

Yo a mi sobrino le puedo decir poco, pues no me escucha. Y hace bien. Los tíos nunca tenemos que estar para dar la vara. Pero le voy a pasar este enlace para que me odie un poco más. Los viejos tenemos ese punto cabrón de ser odiados por los que más nos deberían necesitar. Lo hemos hecho todos, no pasa nada y lo entendemos cuando ya es tarde.

Yo tuve que aprender a golpes de inventarme el aprender. No pude ir a escuela de pago y eso siendo pobre de verdad es una putada. He logrado en la vida ser bastante libre e incluso suficientemente feliz. Pero a costa de jugármela y de aprender mucho por mi cuenta. Eso en el siglo XXI ya no sirve igual. Pero la ventaja de ser joven es saber que siempre queda mucho tiempo para rectificar. Lo malo es que siempre hay otros jóvenes que te adelantan por los laterales a poco que te quedes quieto.