El arte depende del espectador. Hay arte, Arte y ARTE

Que no tengamos nada claro qué es arte y qué es otra cosa sin ser arte es un gran problema para el ARTE. Y los primeros interesados en aclarar estos conceptos deberíamos ser los que nos movemos alrededor de su espacio motivacional. 

El ARTE puede ser muchas cosas, pero también hay muchas cosas que no es arte y a veces intentamos colarlas, confundir e incluso confundirnos.

Todo puede ser arte, es cierto, pero en llegando a esa conclusión, es fácil que se nos lance a la cara que casi todo puede no ser válido a la hora de ser considerado arte. 

Hay arte, Arte y ARTE. Y no es nada sencillo distinguir cuántas mayúsculas le ponemos a cada obra.

Incluso El Roto que es otro artista consagrado tiene serias dudas y así nos lo va contando estos días en sus viñetas de El País.


No es lo mismo ser moderno que contemporáneo

Mingote en sus viñetas nos contaba "cosas" modernas que a veces parecen incluso contemporáneas, pues parece que vamos hacia atrás a velocidad de crucero, sin estaciones para bajarnos excepto si lo hacemos en marcha. Antonio Mingote era conservador, no sabemos qué pensaría de estos tiempos actuales, pero con más de un siglo es posible que siguiendo como conservador y tras mucha vida de nuestra historia, habría situaciones que le costase mucho entender. 

Hoy parece que ser contemporáneo es ser muy carca y viejuno. Es lo que toca.

Humor de toros y vacas. Humor negro

Una viñeta vieja de humor negro entre toros, entre una familia de vaca y toro o de toro y ternero. Humor de vida o muerte. El dibujante es Gabi.

¿Qué debe ser un político? ¿Qué es lo más difícil de la política?

La política no debe ser únicamente administración de los asuntos de la sociedad, y ese es un error repetido en los últimos años en España. Convertimos toda estructura política en una simple estructura de gerencia de problemas, que incluso a veces ni en eso funciona bien. Y la política tiene que ser mucho más.
Para gerenciar problemas y soluciones ya estarían los gestores que deben ser técnicos de prestigio y formación en dar salida rápida, eficaz y barata a todo tipo de problemas. Hacer de gerentes es trabajar por el presente y los políticos deberían trabajar sobre todo para el futuro. Pero sin olvidar de resolver los problemas del presente.

Un político está para diseñar las metas hacia las que se debe dirigir la sociedad del futuro. Para prevenir los problemas, para diseñar soluciones, para decidir ideológicamente qué tipo de reparto social se debe realizar, de qué manera se defiende la competitividad de su sociedad en relación a sus vecinos.

Pero nunca para ser un simple Administrador de Fincas muy grandes, pues para eso ya están los técnicos, los asesores y los gestores con sus leyes. No hay que trabajar los papeles que ya están sobre la mesa, sino inventarse nuevos papeles para poner encima de la mesa de los Administradores.
Si buscamos un ejemplo sencillo, un político debe desarrollar qué tipo de educación debe estructurarse en su sociedad, de la forma más amplia y atendiendo a las necesidades de futuro. Pero no tiene que entrar a valorar únicamente de qué forma deben ser los colegios, cual el sueldo de los profesores. En cambio sí debe decidir qué tipo de relación hay que tener con los profesores y estos con la sociedad, cuantos colegios públicos deben construirse y dónde, qué materias y con qué contenidos deben importarse de forma generalista en su sociedad.

Administrar o gerenciar es muy sencillo.
Hacer política debería ser mucho más complicado que en la actualidad. Definir el futuro es potenciar el presente.

Gila y las puñaladas de un asesino

El humorista Gila también era un reconocido dibujante de viñetas y esta es una de sus más clásicas, publicada en diversos medios de comunicación. Una visión de la violencia personal que dejaba claro que sobre todo nos cebamos contra los más débiles, contra los que no tienen nada sencillo defenderse.

Jueves lardero, saturnales de primavera

Hay pequeñas fiestas religiosas o ancestrales, convertidas con el paso de los tiempos en fiestas populares que pierden su primitivo sentido, pero que se mantienen vivas. En realidad es una fiesta de “salir” al campo, de empezar a notar que se puede volver a la calle, que los fríos más duros han pasado y que además hay que celebrarlo con “grasas”, posiblemente las que habían quedado tras los meses encerrados en el hogar sin poder tomar alimentos frescos.

Jueves lardero viene de “lardear” o untar el pan de grasa. Y a partir de esta realidad se sale al campo a comer chorizo, longanizas, huevos fritos, hornazos, tortillas con embutidos, bollos preñados, siempre productos grasos con pan y fiesta, cambiando algunos detalles entre las diversas zonas de España en donde se celebra.

El jueves anterior a la semana de Carnavales se toma como el inicio de las fiestas carnales, de comidas copiosas y vinos nuevos. En realidad es muy posible que dentro de esta fiesta no existiera en su nacimiento ninguna religiosidad marcada y cambiante pero en España el peso del catolicismo ha sido total durante siglos.

Es cierto que ahora es una entrada al periodo en donde está permitido comer de todo sabiendo que en breves fechas entraremos en la Cuaresma donde la carne está entre prohibida y restringida según siglos. Pero también es cierto que su base se asienta sobre los Saturnales paganos, que si se celebraban como norma a finales de año, en las fechas similares a las actuales navidades, también se celebraban en el final del invierno.

Fechas ambas para demostrar el triunfo en el lucha contra la oscuridad del día más corto que cae en los últimos días de diciembre y el triunfo sobre el frío que sucede en los últimos días de febrero y primeros de marzo. En ambos casos son fiestas agrarias, del final de la recogida de la uva y de los últimos productos agrarios, y en el de marzo el inicio del trabajo en el campo, sembrando y arando.

Somos violentos, y no queremos aprender a no serlo

Esta viñeta de Summers resume muy bien los momentos actuales de la sociedad líquida. Hablamos de la barbaridad racional que supone recurrir a la violencia, pero no sabemos resolver el problema que radica en gran manera en la educación que parte de la sociedad no recibe y en los inevitables procesos enfermos de esa otra parte de la sociedad a la que se le rompe el sentido común de la racionalidad.

La humanidad es débil y debemos reflexionar

Hace menos de un mes publicaba esta entrada sobre las primeras noticias del coronavirus chino, cuando todavía no se le había puesto nombre y con 17 fallecidos y 571 personas contagiadas ya se intuía que aquello iba a ir a más. Hoy con 2.004 personas fallecidas en China y unos 75.000 infectados, sabemos que el problema es mucho más grave, aunque de momento lo tengamos casi encerrado en una zona muy determinada de China.

Siguen la dudas de la forma de contagio, del inicio de la enfermedad, de su virulencia desaforada en algunas familias y escasa entre otras personas. Pero sí podemos afirmar que con todas sus carencias democráticas, el hecho de que se haya producido la enfermedad en China ha facilitado mucho su encriptación al menos de momento, pues de haberse iniciado en países con muchos menos recursos sanitarios o de control de fronteras, el problemas sería ahora brutal.

Es verdad que la saturación de personas en un país como China facilita el contagio, que en territorios rurales de África por poner un ejemplo sería un proceso totalmente diferente en todos los aspectos. Pero sin saber los motivos del brote, estamos siempre a expensas de que se puede volver a repetir otro diferente en otra parte del mundo.

Lo peor es el miedo, lo básico es hacer caso a las autoridades aunque no siempre nos digan toda la verdad, y admitir que nuestras formas de vida o de consumo alientan que estos problemas encuentren caldo de cultivo aunque debemos también admitir que en la Edad Media ya se producían plagas de enfermedades terribles.

¿Sirve para Aragón un Más País? ¿Y un Más Aragón?

En Zaragoza pudimos votar a Más País hace unos meses, que junto a CHA se presentaron al Congreso con muy mal resultado. Me gusta la reflexión que ha realizado estos días Íñigo Errejón sobre lo precipitado de crear Más País, como me gustaron las palabras de Carmena hablando de la oportunidad o no de crear Más Madrid.

Los políticos deben hablar de sus éxitos pero también de sus fracasos. Sin rasgarse vestiduras pero explicando sus opiniones y sus dudas, sus decisiones cuando no han salido como se esperaba. Eso ayudaría a crear empatía con sus votantes.

Un partido político no es algo que se puede construir de la nada en pocas semanas y dependiendo exclusivamente de la imagen de un líder. A la vez que también digo que si se quiere obtener éxito debe contar con un líder que sepa conectar con sus militantes y con su sociedad. Lo uno se suma a lo otro.

Para crear una empresa aunque sea política, se necesita una buena idea y un análisis muy completo de todas las diversas opciones sobre las que construir esa idea. Y se necesita un equipo que sea capaz de insuflar confianza y credibilidad. Y un tiempo de reposo de la idea, de análisis de su viabilidad, de hacerla creíble.

Volvamos al momento en que Íñigo Errejón decide irse de Podemos, como ejemplo de lo que es muy habitual que suceda en la izquierda española.

En política cuando tu propia organización no admite tu compañía en esa medida en que cada uno creemos que debemos “estar”, se pueden tomar tres opciones. Y hay que meditar muy bien cuál se debe tomar.

A/ Llamar a la puerta de otro partido político y esperar que te la abran, nunca con alaracas

B/ Formar un partido político nuevo a poco que creas poder llevarte a un equipo capaz

C/ Quedarte en casa y olvidarte de la política, admitiendo que ya se ha cubierto una etapa

Queda una cuarta opción que no la toma (casi) nadie. Quedarte como derrotado en el mismo partido político y seguir colaborando como militante de base. Es tan raro que esto suceda que no le he brindado ni la opción de ponerle una letra mayúscula.

En cuál tomar… influye mucho el motivo por el que entraste en política y si valoras más las motivaciones ideológicas, o los grupos de dirigentes que te han dejado en una acera cambiada. 


Si has entrado con la idea de apoyar Aragón desde una opción de izquierdas, resulta muy complicado optar por las opciones A y B. En cambio si aspiras a un sillón para sentarte, son las únicas opciones válidas. Yo no estoy cansado.

Pero volvamos otra vez a Más País. ¿Está ya muerto? 

Pues posiblemente si, pero es otro error. Ahora tenemos tres años por delante donde se debería analizar desde otra óptica esa idea. Los partidos políticos de izquierdas se hablan entre ellos menos de lo que se necesitan. Y trabajan juntos mucho menos. 

Todas las organizaciones pequeñas optan por crear cargos orgánicos para muy diversos temas, pero no cuidan el de Relaciones con Otros Partidos Políticos, y aunque esa figura existe no siempre es tenida muy en cuenta o lo que es casi peor, suele ser un cargo muy personal y sin equipo de reflexión a su vera.
La izquierda europea, si no mundial, debe reinventarse para este nuevo siglo. No es una locura, es simplemente que las fuerzas conservadoras y liberales han aprendido antes que las progresistas a ser NEW. 

Y en ese aprendizaje nuevo deben entrar todas las cuestiones, incluida la de que tal vez, haya que crear nuevos marcos mentales de lo que es ser de izquierdas o derechas, cambiándose incluso el nombre y el adjetivo.

En 1972, Frapudi nos advertía de la poca libertad de expresión

El dibujante Frapudi nos cuenta en esta viñeta del año 1972, con el dictador todavía muy vivo y con ganas de fusilar, lo que era el pensamiento entre la juventud de aquellos años. Había que hablar pues existían muchas ganas y más motivos, pero había que tener mucho cuidado con lo que se decía. 

Tal vez vertebrar Aragón sea también vertebrar las ciudades de Zaragoza, Teruel y Huesca

Nos escribía el otro día Julio Llamazares sobre “Las ciudades menguantes” en España y nos ponía el ejemplo de León con datos preocupantes. La muy elevada edad media de sus habitantes que había crecido en pocos años, la pérdida de 23.000 habitantes en tres décadas y el hundimiento de sus formas de vida industrial que habían logrado un León sostenible en su crecimiento: la minería, la construcción y el sector ferroviario se habían hundido.

En Aragón sabemos mucho de esto. Que la Universidad de León haya perdido un tercio de sus alumnos en dos décadas nos advierte de un indicativo grave. Como lo es el de comercios que cierran y no encuentran recambio en las calles céntricas de la ciudad. O que haya bajado a la mitad su población activa convirtiendo a la ciudad en un espacio de donde huyen los jóvenes. Si analizamos su vecina ciudad de Salamanca nos encontraremos con un problema similar de decrecimiento claro.

Y saco este asunto para hablar de Zaragoza. Pero sobre todo de Aragón y todas sus ciudades que no son capaces de crecer aunque fuera un poquito.

Cuando se habla de Vertebración en Aragón se entiende muchas veces que Zaragoza, Huesca o Teruel como ciudades capitales de provincia debe permanecer ajeno a este tema. 

Pero en Zaragoza, en Teruel o Huesca también se produce despoblación sin duda todavía sin la comparación con León, pero alejada del crecimiento de otras ciudades vecinas. Os recuerdo a un alcalde que hablaba de la Zaragoza del millón de habitantes en breve tiempo y era el 2008.

La ciudad de Pamplona en los últimos 70 años ha crecido 3 veces en habitantes.

La ciudad de León en los últimos 70 años ha crecido 2 veces en habitantes, aunque como decíamos en los últimos años haya perdido.

La ciudad de Zaragoza en los últimos 70 años ha crecido 2,8 veces en habitantes.

La ciudad de Vitoria en los últimos 70 años ha crecido 5 veces en habitantes.

La ciudad de Tarragona en los últimos 70 años ha crecido 3.3 veces en habitantes.

Pero en el corto plazo Zaragoza sale peor. En la última década nos hemos mantenido en los mismos habitantes con algunos altibajos. Pero Vitoria creció un 16% y Pamplona creció un 2,5%. Crecimientos bajos si los comparamos con los que tienen poblaciones del litoral español y de los alrededores de Madrid o Barcelona, que rondan entre el 60% y el 80%.

Las ciudades necesitan sobre todo posibilidades de futuro. Industria, actividad, universidad, turismo, “estar en los medios”, deporte y capacidad propia de saber defenderse.

Los jóvenes hoy saben que su movilidad es muy necesaria para garantizar su futuro, por eso las ciudades medianas del interior de España deben hacer un análisis muy certero de la situación, para no perder el futuro. Bajar de población activa es el mejor camino para ir desapareciendo poco a poco.

Defender Aragón es lograr que Aragón no desaparezca en un siglo de equivocaciones. No se trata de vertebrar para una década, sino de vertebrar para todas las décadas del siglo en que ahora estamos. Aunque ya nosotros no veamos los resultados.

Aragón y su derecho a la autodeterminación

No es lo mismo el DERECHO a la autodeterminación que el USO del derecho a la autodeterminación. Y en esto como en muchas otras cosas nos falta información y formación. Yo sí creo que en el derecho a la autodeterminación, como en el derecho a la eutanasia, al divorcio o al aborto. Pero no recomendaría la autodeterminación, ni el divorcio, la eutanasia o el aborto sin analizar muy bien el asunto y la decisión a tomar. Y sin duda el Derecho a la Autodeterminación no lo recomendaría hoy para Aragón, que algo sí lo conozco.

En el derecho a la autodeterminación estamos hablando claramente del derecho a independizarnos del Estado en el que estamos. Pero lo disfrazamos como un derecho con nombre largo y engañoso. Auto determinar es decidir sobre algo. Decidir “nosotros” sobre cualquier cosa. Pero nadie se plantea ese derecho para cambiar el nombre del territorio, para coger parte de otro vecino, para algo diferente a separarse o independizarse.

Eso que suena a “bonito” como derecho, ya no suena a mucho más, no es práctico, no garantiza nada que no se pueda lograr con mejores éxitos perteneciendo y trabajando la personalidad del territorio de otra manera. Es un ejercicio de presión que puede llevar a que se ejecute el deseo que expresamos y a que lo que se pide se consiga.

¿Alguien se imagina Aragón independiente de España y de Europa? Para los que se lo imaginan me gustaría decirles que cuidado, pues la economía de Aragón fuera de España sería insostenible. 

Preguntar a economistas de izquierdas, que los hay y algunos muy buenos. Que no nos quieran comparar con Suiza, Bélgica u Holanda para vendernos una moto, pues nos están engañando. Aragón es Aragón y tenemos que conocerlo bien antes de hablar de algunas decisiones históricas muy importantes.

No es que Aragón no tenga una economía mejor que la media de España, que la tiene y con más valor añadido. Pero insuficiente para competir por libre y la tiene porque está dentro de un “sistema” determinado. 

Aragón independiente, con tanto territorio y tan pocos habitantes, sin mar, sin una cohesión contundente entre todo su territorio, rodeado de vecinos muy potentes, sin una economía productiva e industrial diversa, tendría muy complejo sobrevivir en igualdad al momento actual.

Incluso me atrevería a señalar que algunas partes de los actuales territorios aragoneses harían guiños y se dejarían querer por vecinos como Valencia, Cataluña, Navarra o el País Vasco.

Sin duda el derecho de autodeterminación es un derecho que hoy no tenemos y es un derecho que podríamos tener en el futuro. Pero lo importante no es tener el derecho, sino tener la decisión de hacer uso de ese derecho. 

En los últimos tiempos somos tan curiosos en asuntos claves que nos dejamos entretener con montones de paja que no conducen a nada, para olvidarnos de lo magro, de la sustancia. Ahora no toca pedir lo que no se va a utilizar y que solo crearía tensiones absurdas.

¿Sirve un Aragón independiente para que haya menos pobres, más dignidad laboral, menos desigualdad social? Pero quiero la respuesta en serio, con datos. Dedicamos miles de horas o de líneas en los periódicos hablando de asuntos diversos, para olvidarnos de los magros.

Tal vez sea más eficaz hablar del salario social, de la educación en igualdad real, de los derechos iguales entre clases sociales, de la dignidad laboral, del desempleo, del futuro de los jóvenes en Aragón.

¿Para qué queremos un derecho complejo de lograr, si de conseguirlo no lo podemos usar pues es negativo su uso? ¿Por qué vamos a gastar músculo social en algo insostenible con el gran número de problema que hoy tiene la sociedad aragonesa?

Aragón necesita ser más respetado. Aragón necesita cohesión interna. Aragón necesita plantarse como espacio muy interesante ante Europa. Aragón necesita muchos más aragoneses. Aragón necesita vertebrar mucho mejor su territorio. Aragón debe enseñar a los aragoneses que hay que respetar y conocer mucho mejor nuestra historia, cultura, arte, sociedad, territorio, o posibilidades de futuro. Creo sinceramente que lo demás, ahora, no toca.

Humor negro de 1939 en el diario El Ideal

Humor negro del dibujante Miranda del año 1939, publicado en el diario El Ideal. Simple, sencillo y negro. 

¿Es necesario un nuevo nacionalismo aragonés?

Tras vacunarnos en España del nacionalismo excluyente e independentista por las decisiones equivocadas del Gobierno catalán, van a surgir nuevos nacionalismos de corte más europeo, nada independentistas pero más apegados a los problemas particulares de sus territorios. Cuidado con este asunto pues entre los nacionalistas clásicos en defensa de las culturas, las sociedades pequeñas y los territorios débiles, están ya surgiendo partidos u organizaciones nacionalistas de corte fascista o populistas.

En España tenemos ejemplos nacionalistas clásicos (no entramos en el campo del populismo fascista) como Teruel Existe, Adelante Andalucía, Más Madrid, Compromís, pero también como los ya muy consolidados como PNV, en claro declive como BNG, o los viejos y transformados en otras “cosas” como la antigua CIU o Uniò, o una ERC que irán cambiando sus formas y procesos en la medida en que se salga del actual momento. Hay más pero no es necesario nombrar a todos los territorios.

Si nos centramos en Aragón podemos observar que no puede seguir existiendo sin tensiones y con fuerza viva una CHA más un PAR, junto a un Teruel Existe, un Puyalón, una ZEC multiplicada territorialmente, más otros tres partidos minoritarios. Sobre todo si además de haber tantos, no son capaces de contactar con la sociedad con propuestas creíbles y diferenciadoras.

Algunos de los ejemplos que en los últimos meses han ido surgiendo en la nueva política española hay que analizarlos mejor si queremos construir el futuro. 

Más Madrid, Teruel Existe o Adelante Andalucía son tres posibles ejemplos que pueden ser la punta de lanza de nuevos partidos políticos, de nuevas posibilidades transversales de crear nuevas políticas, pues todos ellos son lo uno y lo contrario, lo que parece y lo diferente. Pero todos ellos son o serán cercanos a sus votantes y a sus militantes.

Carmena ha dicho que se equivocó al formar Más Madrid precisamente porque no logró la unión necesaria de todos los actores de la misma idea política y el troceamiento supuso la suma de la derecha rancia. 

Adelante Andalucía se ha separado de Podemos para iniciar un camino diferente casi desde la misma ideología pero con claros signos de nacionalismo andaluz. 

Teruel Existe sabe que no podrá quedarse solo en lo que es hoy o será pan para cuatro años.

En Aragón ya vemos como algunas propuestas nacionalista en otros territorios vecinos son muy positivas para ellos e incluso negativas para Aragón pues logran objetivos que se restan de los objetivos generales de reparto. 

Hay que trabajar pues en aglutinar fuerzas, en hacerlas viables y válidas, en saber leer en siglo XXI y entender qué nacionalismos de nueva cuña son los necesarios, los posibles y los válidos.

Se abre la puerta a un nuevo nacionalismo de corte territorial más reivindicativo pero poco o nada independentista, apegado a su sociedad y a sus particulares problemas que son totalmente olvidados por las fuerzas políticas nacionales. 

Un nacionalismo de las personas, o como decían en los primeros tiempos de Podemos adaptado a esto que comento: “Un nacionalismo desde abajo hacia arriba”.

¿Y el futuro? Pues es posible que la propia sociedad se de cuenta de que un nuevo nacionalismo más europeísta y nada independentista, que reafirme la personalidad de los territorios y de las sociedades desde opciones políticas que trabajen por las personas y sus desigualdades, sea una opción de defensa hacia otros nacionalismos vecinos similares.

En Aragón nadie defenderá nuestras posibilidades frente a los gigantes Cataluña, Valencia, País Vasco o incluso Navarra si no es desde el propio Aragón, sin mirar a Madrid pero exigiendo a Madrid. 

Si para eso en Aragón seguimos estando troceados en ocho opciones diferentes no podremos hacer nada por defendernos de los vecinos que defienden muy bien lo suyo. Pero si somos una o dos opciones claras en defensa de Aragón la cosa cambia y mucho.

¿Pueden ser aragonesistas el PSOE, el PP o Podemos aragoneses? Lo pueden ser pero no lo son pues muchas de sus decisiones tiene que pasar el filtro de Madrid

Por eso mismo Lambán sabe que su futuro pasa por ser aragonesista socialista, intentar no depender excesivamente de Madrid. Ese movimiento de Lambán reafirma lo que he intentado explicar.

Al vacunarnos del nacionalismo excluyente por los errores catalanes, hemos dado el paso para crear un nuevo nacionalismo que algunos sabrán leer y otros creerán que es un paso en falso y temporalmente inactivo. El futuro está para escribirlo.

Soy de Chunta Aragonesista, que nadie lo dude

La desafección política de esta década pasada que comenzó en España entre la sociedad, se ha ido trasladando poco a poco hacia la militancia de los partidos políticos de izquierda generalmente. Hay descontento que se agrava en cuanto las organizaciones políticas toman decisiones, entran o salen de los gobiernos, cambian de líderes o de posturas.

Y a diferencia de lo que piensa la mayoría de las personas ajenas a los propios partidos políticos, no es tanto por “el sillón” o el puesto de trabajo asentado, que también en alguna medida, como por el trato de los propios partidos políticos hacia su militancia.

Muchos de los partidos políticos de la izquierda han creído que la militancia son los soldados, casi a la misma altura que los votantes, y que con darles información es más que suficiente. Un claro error que también sucede en muchas empresas españolas que no saben trabajar la calidad y la creación de equipos que busquen la excelencia.

Hay dos momentos clave en cualquier partido político. 


Los Congresos y el cambio de líder.

Las Primarias o selección de los militantes que van a rellenar las listas.

Nada hay más complejo de entender por las personas que componen las organizaciones y las dirigen como admitir que votar a personas, además de ser delicado, es sumamente peligroso. Y que en los Congresos sobre todo se trata de formar Equipos y de crear Metas.

Hay que definir hacia dónde se quiere ir, pero no con documentos de 60 páginas, sino con párrafos de tres líneas.

Hay que formar Equipos de trabajo con responsabilidad y nunca Grupos de Trabajo vertical.

Hay que dar entrada a personas nuevas, pero también hay que dar salida a personas viejas. Y no hablo de edad.

Hay que contar con “todos” y eso aunque parezca complicadísmo es mucho más sencillo de lo que parece, si se quiere hacer así. Y si no se sabe, se pregunta, que en todas las organizaciones políticas la suma de muchos es capaz de alumbrar un poco el sótano.

Los partidos políticos son torpes en sus decisiones internas, lo son en sus maneras de comunicación interna, en sus liderazgos nada cambiantes, y sobre todo en sus formas de compensar los planteamientos disidentes que pueden contentar a unos y enrarecer a mucho más. 

Al militante le parece que cuando todo cambia es para que nada cambie. Y eso es imposible de admitir pues el militante como persona implicada suele ser “poco” tonto.

Hacen falta nuevas formas en la política española. Sobre todo entre la izquierda. El ejemplo más fácil de ver está en Andalucía y en Teruel. Que nadie lo dude, es así como se sale o tendremos que esperar otra década más para ver la luz.

Adelante Andalucía o Teruel Existe es la solución que deberán tomar las bases de la izquierda, si quieren seguir vivas. 

No se trata ya de reconstruirse, que también, sino de cambiar los paradigmas de la política progresista actual, con todos los riesgos que eso lleva dentro. No se trata de hacer “sopas” sino de hacer platos nuevos, con nuevos nacionalismos como los europeos, que se entiendan como necesarios.

¿Es que no sabemos que hay muchos nacionalismos en Holanda, Bélgica, Suiza, Italia y además de funcionar bien, sirven y no son tachados de excluyentes o independentistas?

No se trata de trocear más la izquierda ni tampoco de unirse muchos en un paraguas pequeño donde todos se van a chipiar, sino de que seamos capaces de entender que el siglo XX se acabó hace ya mucho y que ni el socialismo ni el comunismo son opciones para el siglo XXI. 

Lo cual simplemente quiere decir que hay que intentar otras formas de evitar las desigualdades con ideas y filosofías de este siglo, con las realidades económicas, sociales y laborales de este siglo. 

No estoy en contra del viejo socialismo, cuidado, sino de empezar a pensar en un socialismo del siglo XXI que podría ser mas contundente o no, se podría llamar vete a saber cómo.

Si la izquierda cree que es posible enganchar a los ciudadanos jóvenes del siglo XXI con ideas políticas basadas en el siglo XIX o XX se equivoca totalmente. 

Incluso el propio feminismo hoy en auge puede (y debe) dar el paso a otras opciones de igualdad filosófica distinta, que sea capaz de superar la actual figura de las desigualdad entre mujeres y hombre.

Hay pues que reflexionar el papel de los partidos políticos en la actual sociedad, pues son los que sujetan la democracia, y sin democracia todos viviremos mucho peor. Sobre todo y eso que no se nos olvide ni nos entre duda, los de abajo y los que creemos en ideas de progreso y de lucha por la desigualdad.


Julio Puente Mateo - 14.02.2020

Antes eran rojos y ahora son azules. ¿Daltonismo social?

Ahora ser rojo es el mal de todos los días en las redes o en televisión. Crecen los comunistas como enfermedad cuando ya no hay comunistas ni en el PC, y crecen los bolivarianos aunque no hayan salido nunca de su ciudad. Son apellidos calificativos para insultar no a las personas sino al conjunto de la sociedad que intenta salir de la desigualdad. 

Lo curioso es que a los azules no los llamamos azules sino fascistas o de extrema derecha, para dejar que el único adjetivo calificativo y negativo sea el de "Rojos" como si ser rojo fuera la hostia. 

No, no llevamos rabo por detrás, tampoco damos caramelos envenenados a los niños ni vamos follando por las clases de Primaria para enseñarles a los niños los vicios que prohibe la iglesia católica. 

Los pobres somos rojos por obligación, e incluso está sucediendo algo muy curioso. Hay muchos pobres que eran rojos y se han vuelto azules. Debe ser une enfermedad nueva.

Enseñemos a los niños a defenderse en las selvas

El dibujante Mingote nos dejaba esta viñeta en el año 1955, hace ya 65 años de esto. Una barbaridad. Pero queda claro que los comportamientos son similares. ¿Hay que empujar? pues se aprende y punto. 

¿Cuándo deben aprender los niños que respetar al prójimo cuesta pero merece la pena? Mingote era ácido con la sociedad, pero también benevolente. Aquí se trataba mas bien de enseñar a defenderse del prójimo al niño blandito.

Si eres raro, toma las decisiones con responsabilidad

Hay que conocerse bien, asumirse, amarse incluso, pero sobre todo ser responsable. Esta viñeta de Julio Cebrián del año 1972 va de eso, de conocerse y de amarse también. Y de rendirse sin perder, pues aunque haya guerras que nunca ganaremos, podemos ganar otras tan importantes como las otras.

En 1956 los ricos se reían de las viudas de los pobres

El humor sin el sarcasmo no es casi nada, se afianza en las dobles intenciones, en los equívocos, en las sonrisas a media, incluso en la tragicomedia. Los pobres son de los que más sufrieron ese sarcasmo en los años 50 y 60, pues éramos casi todos nosotros pobres y les debíamos producir sonrisas a los ricos que eran los que podían comprar las revistas.

Esta viñeta de 1956 es de Serafín para La Codorniz, y sin duda yo y mi familia no podíamos comprar periódicos ni revistas de humor, pues había que comprar petróleo para la estufa o chicharros para la cena. Así que no nos pudimos enterar en su momento de estos humores, pero nunca es tarde.

Humor del año 1956. Tal vez no hayamos cambiado

Era el año 1956 cuando el dibujante (creo que…) Mayoral intentó enseñarnos las carreras de locos al volante con apuestas o sin ellas. No hemos mejorado mucho, tal vez que ahora ya no es necesario poner ambulancia pues las hacen en lugares muy escondidos.

La única solución es lograr mejores políticos

En la misma medida en que todos nos quejamos de lo mal considerada que está la política, podemos observar como los políticos hacen muy poco para mejorarla o al menos para modificar actitudes, aptitudes e incluso modos y formas para que cambiando algo, pensemos que algo se modifica. Pero vamos a centrarnos en España, que es la que más conocemos.

Lo más habitual es que el político español sea profesional de la política. Una persona que viniendo del mundo funcionarial, de la universidad o del mundo técnico accede por diversos motivos al mundo de la política desde la base y por méritos de sus estudios y de sus apoyos a diversas causas.

Hay muy pocos político que vengan del mundo laboral como lo entendemos todos nosotros, lo que no resta nada a que sean trabajadores intensos, pero en muchos de sus casos sus méritos y crecimiento profesional no tiene nada que ver con el trabajo bien hecho para tener que ascender, con la innovación y el aprendizaje constante. Ni tampoco con las crisis de las empresas, con los despidos o las contrataciones.

Esta origen no les resta nada para ser excelentes profesionales. pero algo distintos. Su procedencia es la que es.

A partir de allí he observado ciertas dificultades para formar equipos de trabajo por los mismos motivos. Se rodean de los fieles, de los “muy” fieles, y crean diversos “grupos de trabajo” que son algo distinto a los “equipos de trabajo” con personas de las que fiarse. La principal diferencia estriba en la calidad profesional y en los deseos de crecer por encima de…

La fidelidad es un concepto que se sujeta muchas veces en el deseo claro de no querer ser más de lo que ya se es. El líder reparte y recoge. Pero no acepta NUNCA nada que no sea lo que él mismo ha ordenado, por el temor a la salida por la tangente.

El mundo de la empresa tiene herramientas muy válidas para motivar y lograr objetivos, que muy poco a poco están entrando en el mundo de la política, lo cual es muy positivo, aunque sea de forma lenta y tal vez tarde.

En la política los objetivos se miden con el rédito electoral. Los votantes son los clientes que compran el producto. Pero esto no siempre lo entienden bien desde la izquierda que a veces se preguntan los motivos de haber perdido, estando convencidos de haberlo hecho muy bien. ¿Qué es hacerlo bien? O si le damos la vuelta a la pregunta: ¿Saben tus clientes que lo has hecho bien y que tus productos son buenos y además únicos y siempre son mejores que los de tu competencia?

Los primeros que no saben respetar la política y a los políticos son los propios políticos. Y ese es un problema añadido. En la lucha política interna y externa siempre hay que batallar por ganar. De eso no hay duda. Pero mantener el respeto es básico. Los médicos no se destrozan delante de los clientes (pacientes) por demostrar que “los otros” son imbéciles y tontos. En la política retransmitida en directo para intentar tener razón se intenta destruir las razones del otro, dejando que la sociedad tenga el mensaje ya masticado y casi digerido.

La sociedad curiosamente no es tonta aunque lo cómodo y fácil es serlo y vamos creciendo los que queremos serlo. Pero de la política dependen nuestros trabajos, pensiones, la sanidad o la seguridad y sobre todo el futuro social. 

Todavía nadie en miles de años ha sido capaz de inventar algo que haga funcionar bien los países sin recurrir a la política, aunque a veces nos hagan creer que algunos gobiernos no son políticos. Así que la ÚNICA solución es intentar lograr mejores políticos.

La importancia del lomo del libro

Los lomos del libro son su puerta, o mejor dicho su llamador, el timbre que primero tocamos una vez puestos en la biblioteca. Todos ellos en fila, nos muestran su lomo como quien muestra el escote o el logo del coche, esperando que alguien se fije en ellos y se acerque a verlos por dentro. Un libro sin lomo y sin explicaciones en el lomo no es casi nadie.