28.2.21

¿Qué tenemos hoy más, miedo o ira contra la actual situación de pandemia?


Ahora estamos descubriendo a todos los niveles que el cansancio pandémico mal gestionado trae apatía, problemas psicólogos y violencia, aderezado de ansiedad y desobediencia. Es decir, cuando entra el cansancio social dejan de tener efecto las medidas contra la pandemia que se convierten en otros problemas diferentes. Y la percepción es que los responsables de esta situación que parece eterna son otros ciudadanos como cada uno de nosotros pero que no quieren obedecer la normas. El primer error.

Sin duda es otro gran error estar meses y meses a medio gas, con gran parte de las presuntas libertades personales coartadas. Y enseguida se me puede decir que es necesario, muy necesario e imprescindible, y que es lo que toca. Negar que pueden existir otro tipo de medidas es gran parte del problema. 

La primera pregunta sería clave. ¿Qué es menos dañino para las personas y más eficaz para luchar contra los contagios, tres semanas de estricto confinamiento o seis meses de un sistema como el actual?

La segunda pregunta es básica. ¿De verdad somos incapaces para poner sistemas de control, de responsabilidad grupal, social, cuando hemos demostrado que sistemas que han funcionado en otros países aquí en España sirven de risa? Me refiero por ejemplo a la APP RadarCovid.

La tercera pregunta es lógica. Admitiendo con nueve meses de retraso que los aerosoles son el camino del contagio cuando se usas mascarillas ¿Por qué no hemos potenciado brutalmente las actividades al aire libre en vez de seguir empecinados con prohibir viajar o cerrar espacios cerrados? ¿Qué hubiera sucedido si se hubiera dado permiso de apertura a los bares y restaurantes siempre que tuvieran ventanales a la calle abiertos o los hubieran construido con arreglo a unas normas de metros cuadrados por aforo? ¿Por qué tuvimos colegios cerrados con amplias zonas al aire libre como recreos sin usas, o gimnasios con altos techos sin utilizar como clases en días alternos, para que los alumnos no se olvidaran de que el colegio es parte fundamental de sus vidas?

La cuarta pregunta versa cobre la vacunas. Ese sistema eficaz, el único que hemos sido capaces de encontrar para defendernos, pues no hemos sabido encontrar remedios de profilaxis ni para mitigar los contagios, ni para hacer que se produzcan a la vez que aparecen los síntomas, ni para evitar que una vez contagiados no se conviertan en una enfermedad muy grave (no sigo que sea fácil encontrar soluciones, digo que no hemos sido capaces de encontrarlas) y vuelvo con las vacunas. ¿No es un sistema terriblemente lento en su aprobación europea, que no funciona a nivel global mundial, que tampoco funciona en su producción global y menos en su distribución rápida? ¿Cuál es el motivo real? ¿De verdad es solo porque las pocas empresas no son capaces de fabricar más? Y la duda crece sabiendo que las inversiones para su creación ha sido con financiación pública, lo que deja sin entender que una vez descubierto "la fórmula" no se empiece a fabricar en decenas de empresas montadas en diferentes países repartidos por todo el mundo.

No hay que buscar demonios, ni teorías escondidas, ni idioteces de males mayores. El problema es que simplemente los que gestionan son incapaces. 

¿Por qué no se ha contado con todo el tejido de investigadores veterinarios que es amplísimo y de gran calidad en España? ¿Por qué no se hacen constantemente estudios públicos sobre sociología, estadística y economía, y todo está gestionado alrededor de Sanidad? ¿Resolverá Sanidad todos los escombros que va a dejar la pandemia en la sociedad? ¿La psicología social, la psiquiatría social entra dentro de la Sanidad o la hemos orillado para que no hable?

Y la última pregunta es de futuro. ¿Qué tenemos hoy, miedo o ira? ¿Qué tendremos cuando salgamos de esta pandemia, miedo por que vuelva o ira contra los que la han eternizado y no son capaces de resolver sus secuelas?

27.2.21

Reflexionemos ante el sobrepeso, evitando errores en la alimentación

¿Cuál es el principal problema que nos hace coger sobrepeso?, pues sin duda la unión de dos factores que cada vez controlamos peor. Una comida en exceso y mal realizada y un ejercicio cada vez menor. Siempre y cuando no haya un trasfondo con problemas de salud, esos son los problemas que nos llevan a tener un peso superior al idóneo para nuestra salud.

Comemos mal porque comemos mucho más de lo que necesitamos, porque acudimos en exceso a comidas preparadas, con mucha sal, alimentos totales poco variados, con mucha azúcar fácil de digerir, con malas grasas, y bebiendo poca agua y tomando poca fibra lo que no permite una evacuación de residuos de forma correcta. Las horas que permanecen los residuos en nuestro cuerpo también engordan.

Debemos comer cuatro o cinco comidas fijas y no excesivas todos los días y no picar entre horas. Un desayuno fuerte con un lácteo, una grasa y un hidrato de carbono. Una fruta con un pequeño bocadillo de jamón cocido o un huevo cocido, algo de mermelada y una tostada acompañando un café con leche sirve perfectamente como idea.

Si es posible por nuestra forma de ser o por nuestro trabajo, es mejor no tomar almuerzo pues ya es suficiente con este desayuno. A media mañana un café, una fruta o un yogurt puede ayudarnos a pasar las horas.

Luego debe venir una comida potente pero sin una gran cantidad de alimentos. Hay que comer menos cantidad. Si comemos a las 2, una merienda a las 6 encaja perfectamente, pero sin pasarnos. Una fruta, una galleta, una infusión, algo sin excesivas grasas.

Y una cena a las 9 ó 10 con una ensalada, un pescado, una sopa, una tortilla, unas verduras suaves.

Hay que reducir grasas, aceites, dulces, panes, algo de sal, productos precocinados de los que desconocemos la sal y grasas desconocidas.

Si nuestra alimentación es variada, siguiendo en la línea de la dieta mediterránea, no será necesario ningún añadido en forma de vitaminas o minerales, pero debe ser variada con mas verdura y fruta. No es lo mismo un zumo natural que una fruta entera pues lo primero no lleva fibra y lo segundo si.

Y recordar que todas estas dietas “milagro” que anuncian como maravillosas o incluso algunas de las dietas lentas pero que suprimen algún tipo de alimentos, al final suelen dejar dos problemas. Un efecto rebote en cuento se dejan de hacer y posibles problemas renales o de hígado si se mantienen durante mucho tiempo.

Comer de todo, pero comer la mitad. Ya lo decía Grande Covían en sus enseñanzas.

¿Existe la izquierda o ya se disolvió? ¿Hay que reinventar una izquierda del siglo XXI?

Necesitamos crear una nueva izquierda que entienda que el siglo XXI es muy distinto al XX y del que ya hemos consumido un 20% que no es poco. Pero al menos en España y gran parte de Europa, la izquierda sigue viviendo de sus historias viejunas incluso algunas del siglo XIX, con organizaciones débiles, que funcionan alrededor de un Príncipe que solo se puede derrocar y pocas veces cambiar por métodos participativos, con una afiliación tanto en partidos como en sindicatos que produce preocupación.

Ni funcionan los métodos de reivindicación, de queja utilizando métodos antiguos, ni sirve querer vivir dentro de una sociedad que desea, necesita otras forma de actuar que sirvan de verdad, de interactuar entre las partes, sin violencia pero con claridad, respeto, participación, formación social, colaboración entre Grupos afines, y en donde sea posible aprender, enseñar, trabajar y empujar hacia nuevos futuros. ¿Sabemos bien y a quién le afecta la pobreza de todo tipo en el Siglo XXI? Pobreza laboral, económica, de derechos, de capacidad para emanciparse y alcanzar una vida propia.

No existe en la izquierda actual capacidad de reflexión, pero tampoco de una participación real fuera de unos núcleos muy cerrados y fijos, como tampoco existe capacidad para resolver, para incluso entender, o para trabajar en delegaciones que lleven temas específicos por su conocimiento. Y eso es de una enorme debilidad. ¿Cómo vamos a convencer a la sociedad de que somos capaces, si no les demostramos como poco que entendemos sus problemas, los conocemos tanto como ellos y sabemos los puntos débiles y fuertes del problema y las soluciones?

Ayer tenia una reunión con un colectivo sanitario. Venían de reunirse con varios partidos políticos diferentes y con algunos sindicatos. Sus dolorosas palabras producían tristeza, pena pero sobre todo demostraban una incapacidad que no podemos permitirnos como representantes de las gestiones públicas. Vengan de la ideología que vengan. La política nunca debe ser simplemente acción política partidista, pues entonces se nota y por eso mismo se descalifica. Como tampoco nunca se deba acudir a una reunión sin saber lo suficiente, sin tener los conocimientos de base y sociales, de lo que representa su problema. 

La sociedad no desea reunirse con Ministros, Consejeros, Concejales o Diputados que simplemente les escuchan y les pongan trabas a todo. Tampoco buscan a responsables que les sonrían y les digan amén jesús a todo para luego no hacer nada. Buscan representantes que conozcan los problemas y sus implicaciones, y que deseen tomarse los problemas como parte de su gestión desde también la sinceridad para decir SI o para decir NO. 

Y eso la izquierda lo ha perdido en las últimas décadas, por agotamiento, por cansancio, por haberse adaptado a un mecanismo de aparato o sistema que les sirve para anclarse en sus puestos de trabajo. 

La política NUNCA debe ser un puesto de trabajo, sino un puesto de servicio. 

Y hay que tener mucho cuidado con que eso se note en negativo, pues la desafección viene detrás, y eso siempre es aprovechado por los más conservadores del Sistema.

26.2.21

No todas las mentiras sirven para engañar ni son peores que algunas verdades


No todas las mentiras sirven para engañar, ni todas las mentiras son peores que las verdades. Ni tampoco hay que estar diciendo la verdad, nuestra verdad, en todo momento, ni mucho menos sin saber frenar el tamaño de la verdad, ni sopesar qué se quiere lograr con esa verdad que nunca"es la verdad" sino nuestra interpretación de una posible verdad. 

La verdad está muy valorada y la mentira muy poco explicada y asumida. No es lo mismo la mentira que ir a joder o ir a engañar. A veces las mentiras sin llegar a ser piadosas sirven para que se vaya admitiendo la verdad dura en unas dosis programadas. Quien dice la verdad "a secas" primero se cree que el otro no se está enterando, es tanto decir que lo quiere convertir en tonto, y luego incluso quiere disfrutar con esa verdad suya, para ver cómo sufre el que la escucha.

Los que se vanaglorian de decir siempre toda la verdad no serían capaces de aguantar que se les diejra todo la verdad sobre ellos, aunque presuman de lo contrario. Sobre todo porque entonces descubrirían que la verdad que escuchan no es la única verdad posible, y que en casi todos las ocasiones son interpretaciones de alguien sobre unos hechos que se cree han sido de una forma y no de otra, de un tamaño y no de otro, con unos condicionantes y no con otros.

Incluso si ves matar a una persona no puedes decir si es un homicidio o un asesinato, y dentro de estos dos supuestos hay muy diversos grados de calificación. Así que si observas algo, sospecha que antes de hablar, igual deberías escuchar a todas las partes antes de decir que has visto una verdad.

25.2.21

Nunca hay que apoyar una empresa Zombi


Parece una tontería repetirlo, pero nunca hay que intentar salvar una empresa Zombi. Y aquí entra el debate de saber en qué momento, a partir de qué punto, una empresa ya no tiene ninguna viabilidad ni con ayudas ni con apoyos externos. Los bancos saben bastante de esto, pero juegan con un conservadurismo excesivo. Ellos se adelantan al futuro muchos años y califican de zombis incluso empresas que sí tienen solución si se les apoya con tiento y sobre todo con apoyos de asesoría y de cambios estructurales.

En Aragón hemos tenido una empresa Zombi repartida por medio mundo que muchos ya sabíamos que era Zombi desde hace décadas. Parece increíble, pero a veces con conocer algo de sus dirigentes y sus tiempos pasados, ya tienes una buena pista para saber qué futuro se le puede prever. 

También es cierto que hay empresas Zombis que se han convertido en un tamaño tan peligroso que parece imposible no caer en la trampa de intentar salvarlas. Tamaño, nombre, marca, estructura social, deudas tan grandes con entidades y proveedores, que es mas barato intentar ayudarles que dejarles caer. Aunque todos sepamos de antemano que son Zombis desde hace años. 

Meter dinero, ayudas en una empresa Zombi es tirarlo a la basura. Así que si lo siguen pidiendo y son los mismos responsables, hay que estar atentos a los motivos y al destino de esas ayudas. A veces estar atentos sirve para descubrir curiosidades. 

¿Ser pacíficos es inútil? Igual hay que cambiar los marcos mentales


Pocas imágenes como esta de Albert García para El País ilustran mejor esa falta de formación social que no hemos sabido impartir en estas últimas décadas. No es verdad que hayamos enseñado a ser pacíficos, y menos verdad todavía que ser pacíficos sea inútil. Es la constatación de que no estamos entendiendo nada de nada. Hya que ser pacíficos, hay que hacer caso cuando la sociedad pide las cosas con razones y sin broncas, y hay que enseñar mucho mejor que todo se debe pedir y lograr desde el pacifismo lógico.

Pero claro, se enseña con la práctica de la demostración de todas las partes. Yo que desde 1980 llevo en la política directa de negociar y lograr objetivos, sé lo respetuoso que era negociar en aquellos años 80 con los políticos de entonces. Llamabas, pedías una reunión, te atendían el tiempo suficiente y se preocupaban de intentar resolver los problemas. Y además podías volver a reunirte, llamar "por lo tuyo" y que te respondieran que NO o que sí, con razones y con argumentos. 

En estos momentos poder hablar con algún gerente político parece imposible, excepto que ya vengas de reconocido prestigio por algún motivo. Nadie te quiere recibir excepto que te conozcan de antemano. Hoy nadie respeta lo que representas, y eso lleva a la desafección, pues nunca se logra nada. Todo se eterniza, se vuelve super lento, se llena de excusas, no se avanza. Y ante esas situaciones los que vienen por detrás terminan acudiendo a una violencia de muy variado tipo. Algunas violencias casi no se notan, pero también son peligrosas para la democracia y la tranquilidad social.

Así que hay que volver a realizar un doble trabajo sincero y con muchas ganas. Pedagogía de la política, y volver a las situaciones de comprender que hay que reunirse mucho más, hay que resolver y dar explicaciones, hay que informar y sin cara de mandamases sino de gerentes políticos, y hay que pensar que cuando se tiene un puesto de responsabilidad lo tienes para TODXS y sobre todo para todos los problemas. De esa forma volverán a creer los que reclaman que hacerlo de forma pacífica puede funcionar.

Hoy quiero soñar un mundo nuevo

Hoy quiero soñar un mundo nuevo. 

Sé que es imposible poseerlo, así que sólo quiero soñarlo, para tener más ganas de vivir.

Creo que es posible. 

Pues soñándolo se consigue al menos, tenerlo durante unos segundos.

Me da igual que sea imposible para ti. Si yo consigo soñarlo, no lo será.

23.2.21

La pandemia no solo va de salud y de hospitales. La vacuna Sputnik V


Es curioso que en plena pandemia estemos atentos a las diversas clases de vacunas como la solución que algunos convierten en pelea estratégica entre países, entre bloques de poder mundial. El mundo occidental va lento, la Europa Unida va muy lenta, y mientras tanto se van alimentando las posibilidades de la vacuna china, rusa o cubana. Ninguna de ellas tenida en cuenta en la Europa que quiere ser occidental, pues Hungría y Serbia por poner dos ejemplos ya han comprado y suministrado la vacuna Spútnik V. Algo habitual en Iberoamérica por poner ejemplos cercanos en nuestra cultura.

¿No habíamos quedado que era una pandemia global y por ello las soluciones deberían ser globales, libres y sin cortapisas? Pues no, estaba equivocado como tonto que soy. Se trata de marcar espacios, de sentar capacidades y de demostrar poder. Como en cualquier guerra que se precie.

Los rusos ya hablan de una posible vacuna nasal para dentro de pocos meses, mediante un spray que se aplicaría cada persona como forma de crear en las mucosas nasales un sistema de defensa que impidiera asentarse al virus. ¿Sólo entra o principalmente entra por la nariz?

Pero la información comercial de la vacuna rusa funciona bien. Sputnik V es la primera vacuna registrada en el mundo a base de una plataforma probada basada en vectores adenovirales humanos. La vacuna "Sputnik V" se ha registrado ya en más de 30 países. Se ha determinado una eficacia de la vacuna del 91,6% en base a los datos de 19.866 voluntarios que recibieron la primera y la segunda inyección de la vacuna "Sputnik V" o un placebo; se registraron 78 casos confirmados de COVID-19 en la etapa de control final.

El costo de una dosis de la vacuna "Sputnik V" para los mercados extranjeros será de menos de 10$ ("Sputnik V" es una vacuna que se administra en dos dosis). La forma liofilizada (seca) de la vacuna se puede almacenar entre +2 y +8 grados Celsius, lo que facilita su distribución a todo el mundo, incluidas las regiones de difícil acceso. 

Como se puede entender yo no defiendo la vacuna rusa aunque lo pueda parecer por informar, simplemente advierto de que la vacunación es la mejor herramienta de momento y que los países que se queden atrás también se quedarán rezagados en su recuperación de la vida normal y de sus posibilidades de futuro económico. Esto no solo va de salud y de hospitales.

Abandono escolar excesivo en España, poca inversión en Educación

En España el 31,2% de los alumnos no terminaba la ESO en el año 2011. Un 28,4% abandona los estudios entre los 18 y 24 años sin terminar el Bachiller o una FP. En el año 2020 casi llegaban al 25% los alumnos que no lograban terminar la ESO tras unos años buenos en los que las cifras habían bajado. En 2008 superaba el 31% y en el 2019 estaba en el 17,9% el abandono escolar temprano, que es un indicador que se saca a partir de la Encuesta de Población Activa (EPA) y que mide el porcentaje de la población de 18 a 24 años que no ha seguido estudiando más allá de la ESO y no continúa con ningún tipo de formación. En Europa la media está sobre el 10%

Cada curso que se repite (hasta un 36% en primaria o secundaria repiten al menos un curso en su vida escolar) es un año de pérdida vital, pues es un año que se termina más tarde los estudios, un año que se tarda más en empezar a trabajar.

Si el alumno no alcanza los resultados deseados, es lógico que tenga que repetir, pero no se debe emplear esta medida como la única posible a la vez que deben concienciarse más las familias de lo que realmente supone tener que repetir un curso, tal vez por una dedicación baja al trabajo del alumno, que es estudiar.

En la Unión Europea se invierte un 5,8% del PIB mientras que en España se invertía un 5% en el año 2011, que unido a que nuestro PIB es menor, nos ofrece un esfuerzo en educación que debemos mejorar, más cuando suenas trompetas de recortes y de reformas que van en el camino de suprimir calidades, profesores, posibilidades a la escuela pública a favor de la privada.

En España el gasto público en educación se sitúa en el año 2020 en el 3,97% del PIB, algo menos de uno de cada diez euros gastados por las administraciones. ¿Cómo compara este dato con el de nuestro entorno? Pues no muy bien. Los nórdicos se mueven en volúmenes de gasto muy superiores, Islandia (7,53%), Suecia (6,77%), Dinamarca (6,58%), Finlandia (5,68%) y Noruega (5,61%). También se sitúan por encima Israel (7,06%), Estonia (5,96%) o Letonia (5,79%). EEUU —país con un gasto público reducido— dedica el 6% de su PIB a gasto público en educación. Si seguimos viendo países cercanos veremos que Alemania (4,11%), país también innovador y avanzado y Reino Unido (4,62%) no se encuentran lejos de España en su porcentaje de gasto en educación, Italia (3,85%) está por detrás y también Japón (3,15%). Pero Francia (5,42%), Portugal (5,00%) y Polonia (4.92%) nos superan.

22.2.21

¿De verdad un gobierno sin Podemos sería mejor? ¿Para quién sería mejor?


Hay que tener cuidado con lo que se pide, pues a veces se logra conseguir, y entonces viene la debacle. Llevamos unos meses tocando la moral al actual Gobierno por ser una mezcla de Podemos y el PSOE, o por ser… de izquierdas, cuando los que lo dicen eso no saben lo que es ser de izquierdas. Y algunos periodistas de renombre abiertamente piden que el PSOE se deshaga de Podemos y de Pablo Iglesias.  Cuidado con lo que se pide, no vaya a ser real lo que se consigue.

Muy posiblemente a Podemos le vendría muy bien salirse del Gobierno. Y a su vez eso nos llevaría a una España mucho más complicada que tendría que elegir entre otras Elecciones Generales adelantadas —aunque ya se tengan los Presupuestos aprobados para un par de años— y tener que gobernar juntos y apoyados el PSOE y el PP. En ambos casos la única posible izquierda quedaría en Podemos e IU. 

Pero a su vez, un Gobierno del PP más PSOE supondría un reforzamiento de las posiciones de VOX, un enfrentamiento de ERC y previsiblemente del PNV con las opciones nuevas, y una izquierda que haría de despechada y actuaría de Oposición dura siendo que además había estado dentro del Gobierno. ¿Es eso lo mejor para la España actual?

Así que calma, tranquilidad, apoyo al menos desde el silencio. Lo están haciendo mal, en algunas cuestiones como en la gestión de la pandemia lo están haciendo bastante mal, pero no son tiempos para jugar a cambiar los muebles, no vayamos a endeudarnos todavía más con el futuro. Que a veces parecemos tontos y no se nos nota mucho.


¿Sirven los test de antígenos para conocer a los contagiadores del COVID?


Es curioso que César de la Fuente Núñez (catedrático de Bioingeniería, Ingeniería Química y Biomolecular, Microbiología y Psiquiatría de la Universidad de Pensilvania) publique un artículo en El País sobre los test de antígenos que choca claramente con todo lo que dicen infinidad de profesionales médicos en España. Para el doctor César de la Fuente los test de antígenos —admitiendo que no son tan precisos que los PCR— son una herramienta insustituible para dominar la pandemia y lo explica con todo lujo de detalles. Y como él hay muchos investigadores que opinan lo mismo ¿Quién está equivocado? ¿Y si lo que dice es una tontería porqué la publica en un artículo importante el diario El País?

No es un tema menor, supone el núcleo de una nueva línea de trabajo para evitar o dominar los contagios. 

Lograr saber quien está en condiciones de contagiarnos (que es algo distinto a saber quien tiene la enfermedad) y que esa persona por propia responsabilidad se someta a un confinamiento riguroso pero personal.

La política actual que se ha seguido en muchos países es la del "Padre o Madre protectora" que nos tiene que indicar qué está prohibido y qué permitido. —¡Caca, nene! Pero en otros países y sociedades se ha optado por medidas de clara contundencia tecnológica, social y de responsabilidad individual. Las multas NO SIRVEN DE NADA pues muchas de ellas si son altas se recurrirán y si terminan en un juzgado sucederá lo que se intuye.

Para los previsibles 300.000 millones de euros que hemos perdido en actividad económica durante el año 2020 en un país como España, destinar 300 millones a dotarnos de un procedimiento contundente para la responsabilidad no parece descabellado. 

Y no haberlo hecho con la premisa de que no sirve para nada, en alguna localidad pequeña, para saber qué nos dicen realmente los test masivos de antígenos y hacia dónde nos pueden llevar, parece una equivocación clara.

Lo que propone César de la Fuente Núñez es hacernos cada uno en casa un test de antígenos dos veces a la semana, para saber si somos contagiadores o no, con un procedimiento sencillo y fácil, que nos tendría que obligar a tomar medidas de responsabilidad. ¿Por qué tampoco hemos sido capaces de poner en funcionamiento real algo tan simple como la App RadarCovid?

¿Por qué se incendian las calles de España por violencia juvenil?


Es fundamental saber los motivos reales de las violencias callejeras en las principales ciudades de España de esta semana pasada, para poder encontrar una solución válida, si es que se desea resolver el problema, y no convivir con él para resolver otros problemas diferentes. Sin diagnóstico que nos diga los motivos que llevan a una parte de la sociedad hacia este tipo de comportamientos tan violentos no es posible el tratamiento para resolver, evitar, minimizar. 

Aunque también es posible que como en cualquier olla a presión, se entienda que la sociedad, las calles de las grandes ciudades necesiten de vez en cuando que suelten el aire a presión, para así tranquilizarse la sociedad cabreada (y no solo la joven sino toda) y volver por reflujo a su posición inicial. 

Lo cierto es que periódicamente, en ciclos que se pueden estudiar perfectamente, surgen brotes de violencia callejera en todas las sociedades, y lo de menos es el motivo que (parece que) las inicia, sino el fondo que se alimenta por debajo.

Esta vez en España no es una mayor o menos dependencia de un rapero que insulta, o de una falta de democracia en España o de un control excesivo contra la libertad de opinión. Simplemente es que España y su sociedad ha llegado por diversos motivos a un punto de presión excesivamente alta. Sobre todo por incapacidad para resolver problemas, incluso para entenderlos por parte de los que gobiernan y sin duda para empatizar con ellos. 

Que la juventud no perciba futuro claro a su vida de emancipación es un drama. Y los incendios de las calles —en la España del desempleo juvenil y la pandemia— son el claro síntoma de que algo importante debe cambiar y con urgencia. 

Se percibe una violencia que crece en cantidad pero también y eso es lo peor en intensidad y destrozo. La violencia ha dado el paso de organizarse más y eso debe preocuparnos, pues a su vez obliga a la propia policía a tener que ser más contundente. 

O asumimos que el momento es de excesiva presión social y empezamos a saber comunicar soluciones, o la presión sin duda bajará en pocos días, pero lo hará en falso. Y eso también lo sabemos los que analizamos los comportamientos sociales. 

Aunque hay que advertir también que un grado de violencia no excesiva sirve para fortalecer al propio sistema y su particular modo patriarcal de gobernarnos.

19.2.21

Las emociones positivas alargan la vida y previenen enfermedades

En la Barcelona del año 2014 se celebró un Congreso Internacional de Inteligencia Emocional con un resultado muy positivo y una conclusión clara. El psicólogo Carlos Hué nos explicó qué debemos tener en cuenta, qué podemos hacer de forma sencilla para alargar nuestra vida con más calidad.

Las emociones positivas alargan la vida y previenen las enfermedades.

A partir de los 55 años, las personas que desarrollan emociones positivas por encima de la media alargan su vida
, ya que tienen menos enfermedades y presentan un estilo de vida más saludable con alimentación equilibrada, ejercicio físico frecuente, actividad constante, etc. Además, son personas que suelen ayudar a los demás a través de organizaciones tipo ONG y, sobre todo, se muestran optimistas y alegres la mayor parte del tiempo.

Se presentó una investigación que indicaba que las personas que desarrollan emociones positivas como la alegría, la amistad, la actividad orientada a conseguir determinadas tareas, relaciones sociales frecuentes, etc., disminuyen en un 34% la probabilidad de fallecer. Asimismo, indicaba este profesor que la probabilidad de coger una gripe aumentaba de 61 a 76 puntos entre las personas menos positivas.

Las emociones negativas como la ira, el miedo, el asco, la tristeza son propias de los animales y han sido desarrolladas por estos como elementos de supervivencia. Las emociones negativas están orientadas a salvar y conservar la vida. 

Estas emociones negativas las tenemos los humanos y nos ayudan a conservar la vida como el miedo al ruido de un coche que nos puede atropellar, o el asco que sentimos ante un alimento que nos hace dudar de su salubridad. Estas emociones responden a nuestro sentido de supervivencia y diríamos que nos vienen de serie cuando nacemos. 

Por eso, son más primitivas, son más generalizadas, son más iguales y no necesitan ser entrenadas. Pero si estas emociones negativas están fuera de control producen un efecto contrario, ya que aumentan la tasa de cortisol en sangre y ello hace que tengamos un aumento de la tensión sanguínea y del ritmo cardíaco con lo que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares. 

Además, las emociones negativas deprimen nuestro sistema inmunológico, lo que nos hace estar indefensos frente a muchas enfermedades, aumentando, por todo ello, nuestro riesgo prematuro de muerte.

Las emociones positivas básicas, en cambio, son muy pocas, prácticamente se reducen a la alegría. 

Su finalidad no es la supervivencia, sino el desarrollo del ser humano. De esa emoción primitiva surgen otras emociones más complejas, los sentimientos positivos. 

Estos son muy diferentes para cada uno de nosotros y, encima, tenemos que aprenderlos a diversificar a lo largo de la vida como la empatía que se consigue en los primeros meses a través de la sonrisa, o el cariño, la amistad en la primera infancia, y más tarde, la tolerancia, la cooperación o el altruismo en nuestra juventud. 

Todos estos sentimientos nacen de esa única emoción infantil y serán los que nos prevengan de las enfermedades, ya que, al contrario que las emociones y sentimientos negativos, las emociones y sentimientos positivos generan dopamina, oxitocina y otros neurotransmisores que además de darnos un sentimiento de felicidad refuerzan nuestro sistema inmunológico y nos previenen de enfermedades alargando la vida de quienes las poseen.

Si queremos tener una mejor salud tendremos que esforzarnos en desarrollar sentimientos positivos como la alegría, el optimismo, la motivación por hacer cosas nuevas, la empatía, la amistad, la colaboración, el agradecimiento… 

Estas emociones, estos sentimientos positivos nos ayudarán a vivir muchos años, con pocas enfermedades y, además, muy felices y con mejor calidad de vida. En definitiva, podemos afirmar según las más recientes investigaciones, el optimismo y el cariño son garantía de salud. Ah! Y de felicidad también.

España no está en llamas, pero está queriendo explotar


España no está en llamas, pero es verdad que las principales ciudades están queriendo explotar.
Y lo de menos es la encarcelación de un tonto rapero, o la previsible deriva de una falta de libertad de expresión y de movimientos en la libertad individual, o incluso la nunca entendida (por muchos) presencia de Podemos en el Gobierno y los incendios que ello ayuda a cocer sensaciones de violencia verbal en algunos medios de comunicación.

La realidad social es otra, y hay que entenderla bien si de verdad queremos buscar soluciones. La verdad es que hay cansancio social, hay falta de futuro entre una capa muy amplia de jóvenes, no hay pedagogía social de lo que debe ser el futuro, el esfuerzo, la formación, la familia y la libertad de todo. El individualismo impera y la política no está en el espacio que se necesita.

Leído lo anterior me da la sensación de un cutre manifiesto muy conservador, pero así lo siento. Nos estamos jugando el futuro de las próximas décadas, ya no es cuestión de años. La pandemia nos está afectando en muchos más espacios que en los hospitales o en los mortuorios. A los políticos los elegimos para gestionar la sociedad, no para esconderse, llenarse de silencios o de palabras mal medidas, y los elegimos también para liderar la sociedad no para intentar demostrar que todo les supera. 

Tan solo si somos capaces de entender lo que sucede, y si somos capaces de buscar soluciones que valgan al menos para el medio plazo, saldremos de esta sin graves heridas. Que se apaguen las hogueras no es salir, es simplemente poner agua sobre las llamas. Pero los materiales inflamables seguirán allí, esperando otra cerilla.

Hay que acelerar la vacunación como sea, Europa debe aprender.

Debemos crear trabajo (natural o artificial) para una generación de jóvenes que llevan desde 2008 sufriendo la incapacidad para emanciparse y poder trabajar.

Hay que salir a explicar qué sucede, hay que tomar medidas sociales de gestión, hay que hablar mucho más, hay que reorganizar los despropósitos que son muchos, variados y afectan a excesivas instituciones.