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9.1.26

La única garantía de mantener vida a Europa, es creyendo en Europa


Como vamos comprobando día a día, Europa pincha menos que Pichorras en Pastriz. Y eso es muy grave en estos momentos, como ya voy repitiendo en sucesivas semanas y meses, pues se nos está tomando a chirigota, y nos empobrece brutalmente como sociedad, de cara al futuro.

Europa necesita líderes con rasmia, con ganas, y sobre todo no consentir bajo ningún pretexto que un Donald se ría abiertamente de un Presidente Francés or poner un ejemplo tonto pero que es un detalle del nivel, pues cabe preguntarnos TODOS: ¿Qué será lo siguiente contra Europa?

 Europa tiene que aprender a defenderse sola. 

 Europa tiene que aprender a buscarse a sus propios amigos, nuevos amigos, de entre todo el mundo mundial.

 Europa debe ser más Unión Europea y mucho menos un grupo de amigos divididos.

 Europa debe aprender a industrializarse para el siglo XXI, aunque ya estemos con el 25% del siglo gastado.

 Europa debe exportar su forma de entender la vida social y su cultura, y si para ello debe fabricar muchos métodos de defensa, debe hacerlo.

 Europa debe prohibir todos los mecanismos de Redes Sociales y mierdas variadas que nos invaden y juegan con nosotros, que se utilizan para manipularnos desde fuera de Europa, y crear los nuestros y propios.

 Europa debe hacérselo mirar con urgencia y ya no sirve decirnos que con calma, pues nos están apretando en el cuello.

 Europa debe aprender a consumir productos europeos, pues en ello va nuestra salvación. No solo económica. Que también.

Hay gentes, lo escuché ayer, que incluso estarían contentos con ser norteamericanos en Andalucía. Son tontos, la torpeza se distribuyó muy aleatoriamente. No tienen ni puta idea. 

Podríamos ser norteamericanos como seguramente estarán encantados de serlo los de Groenlandia, pero eso solo nos garantiza que seremos los que limpiaremos el culo de los que de verdad son norteamericanos y mandan. Quieren esclavos, criados, serviles ciudadanos consumistas.

La única garantía de mantener vida a Europa, es creyendo en Europa. Y quien se piense lo contrario, sea francés, noruego o alemán, es que no tiene ni puta idea.

7.1.26

Venezuela es lo de menos. Seguro. Triste


No hay duda de que estamos asistiendo a un momento increíblemente importante en la historia del mundo en el siglo XXI, incluso podría ser que en la Historia de la Humanidad, a poco que se tuercen las ideas de algunos idiotas.

Lo de Venezuela no es nada fuera del concepto interno de la propia Venezuela, excepto por el uso de la fuerza militar y el secuestro desde la ilegalidad y sin amparo de nadie, desde los EEUU contra un dictador en pleno siglo XXI. 

Eso es un error que pagaremos durante muchos años. Y todavía no sabemos a qué precio nos saldrá la broma a todo el mundo mundial.

Saltarse todas las normas mundiales de respeto entre países, fuera de la ONU; aunque suponga acabar presuntamente con un dictador…, es muy peligroso.

Pero es mentira que se desease acabar con un dictador venezolano en esa operación ilegal, lo cierto es que en las explicaciones de los EEUU sobre la operación, se habla 22 veces de petroleo y ninguna de Derechos Humanos, Democracia o población reprimida

Simplemente fue una acción de fuerza demostrativa, de matón de colegio, destinada a meter miedo a otros países. 

Y de hecho antes de saber qué ha sucedido en Venezuela en donde todavía no se deja entrar a los periodistas tras varios días desde el ataque de los EEUU, se habla sin tapujos de "comprar o invadir" Groenlandia, Colombia, Cuba o México, con la libertad del que hace alarde a gritos de su poderío militar.

¿No supone nada y para nada, que ni la ONU; ni la UE, la OTAN, ni China, Rusia, India, Turquía, los BRICS como organización, o incluso los 22 países iberoamericanos que trabajar alrededor de la OIE, no hayan dicho todavía nada concluyente? 

Todo se ha saltado por los aires para conseguir controlar petroleo de una sociedad a la que ni se nombra y que seguirá pasando hambre.

La pregunta que todos nos debemos hacer no es tanto lo que ya ha sucedido en Venezuela, ilegal aunque se haga detenido a otro dictador ilegal, sino lo que se podría llegar a realizar por similares procesos contra otros países del mundo que no le gusten al Donald de turno, viva en el país que viva. 

Un Donald que se burla del Presidente de Francia en público, tiene un problema muy serio para poder ejercer su papel de Rey del Mundo, como él mismo se cataloga. 

Y sin saber qué sucederá en el futuro, y admitiendo que ya llevamos meses en los que sabemos que estas heridas de 2025 se tardarán muchos años en sanar dentro de las relaciones internacionales, intuimos que todo lo vivido hasta la fecha no es más que el inicio programado, de un señor que se cree actor de teatro pero con fuerza miliar para destrozar el mundo varias veces.

Tener miedo es la peor de las soluciones, y eso lo aprendimos de muy niños en lo colegios en donde el matón nos quería amenazar con sus tonterías. Aprendimos a defendernos y no, no quiero explicar cómo.

5.1.26

Nuevo reparto del mundo tras doblegar a Venezuela


Donald no se va a conformar con Venezuela y tras ponerla de rodillas con procedimientos ilegales y que le están funcionando bien de momento, continuará con un Plan que ya lo enseña incluso por escrito. 

Los actuales EEUU quieren mucho más que doblegar a Venezuela, quieren controlar la expansión de China fuera de Asia. Y lo dicen con claridad.

Donald sabe que tanto Cuba como Colombia son detalles menores, incluso muy menores. Quiere controlar el Atlántico y el Pacífico en la zona crítica de salida de Centro América hacia Sudamérica.

Aspira también al Norte de América, a Groenlandia y si es necesario Canadá, para controlar el paso desde Alaska a la antigua URSS o a la nueva Rusia. Y Alaska debe estar fácil para poderse defender…, sin Canada en medio.

¿Y qué hacen/harán las demás potencias?

Taiwan con una superficie menor al tamaño de Aragón pero con al menos 24 millones de habitantes, y es un caramelo sencillo para China. Y caerá cuando los chinos quieran, sabiendo que será sin resistencias altas.

Y es otro seguro de vida para China frente a posibles movimientos de Japón o Corea del Sur, aunque Corea del Norte sepa tocar sus teclas de miedo. 

Se abre pues un posible nuevo orden mundial, con una Europa silenciada, lo estamos viendo con el tema de Venezuela, y un resto del mundo que en muchos casos simplemente reza para que a ellos no les toque.

El problema de Venezuela no era tanto el petróleo, sino quien era el que lo compraba. El aumento de la influencia de China en América del Sur no lo ha admitido Donald, y ha movido sus alfiles.

Y en esa América del Sur tenemos también otra zona entre Chile, Argentina y Bolivia, que interesa mucho por el litio, de cara al futuro de todos. No volveremos a ver —en varios/bastantes años— dirigentes en esta América del Sur que le puedan plantar cara a los EEUU.

Y como detalle tenemos el control de Panamá y la importancia de su Canal, indefendible de forma soberana por el país que lo acoge, sin el control de los EEUU ante un país relativamente con pocos habitantes.

Toda esa zona del Caribe, que nos reíamos cuando Donald decidió cambiarle el nombre al Golfo, es fundamental para los intereses de las empresas norteamericanas que controlan a Donald. 

¿De verdad creemos todavía que el cambio de Golfo de México a Golfo de América era solo una cuestión de estética, de nombre? En color rosa he marcado las zonas críticas que controlará Donald, quiera o no quiera el mundo mundial.

3.1.26

¿Qué sucederá en Venezuela?


Yo creo que tras lo acontecido hoy 3 de enero de 2026 en Venezuela, con el ataque de los EEUU y el secuestro de su presidente por los soldados americanos, todos coincidimos en algo, y es la misma pregunta: ¿Y ahora qué sucederá? 

Los próximos días nos irán avanzando sucesos, decisiones, mentiras y manipulaciones… y algunas verdades. Pero lo cierto es que algo muy importante se ha roto en el mundo, aunque no queramos verlo.

No sabremos qué supone este ataque para los gobiernos de Rusia, China sobre todo, Irán y alguno más que no quiero nombrar, pues son vecinos del país atacado.

Yo no tengo duda y lo digo sin ambages. Nicolás Maduro era un dictador. Pero una cosa es ser un dictador dentro de tu propio país, algo vergonzoso y muy criticable, y otra provocar desde un país ajeno un ataque militar y un secuestro. Sin mandato de la ONU, sin ser un acto en defensa del país atacante.

Y lo digo por abrirse —con esta decisión— una espita de complejas consecuencias. Nunca se deben provocar las leyes no escritas pero respetadas en todo el mundo, por simple cuidado en el contagio de las decisiones tomadas.

¿Qué sucedería si cualquiera de los otra media docena de conflictos de fronteras y de territorialidad entre países, se empezaran a resolver mañana con el mismo mecanismo que el utilizado en Venezuela? 

Hablo de China o Corea, de India o Turquía, de Dinamarca con los EEUU, o de Canadá con los vecinos del sur. Por poner algunos ejemplos sumamente conocidos y sin incluir a los ejemplos africanos.

¿Siempre el país más poderoso militarmente, puede invadir y secuestrar a los dirigentes de los países pobres? ¿Podría hacer eso China con Taiwan? ¿Lo mismo que hizo Rusia con Ucrania?

Así que sí, efectivamente, no sabremos qué opinan de verdad y entre ellos tanto China como Rusia o Corea del Norte, pero ya habrán hablado y ya habrán tomado decisiones. No tomar decisiones es también tomar una decisión muy importante. 

En medio queda la población de Venezuela. Son más de 30 millones de ciudadanos viviendo dentro del país y varios millones más fuera de sus fronteras. hablamos de un territorio que es el doble de España en cuando a tamaño. Un país imposible de invadir sin el consentimiento de su ejército, pero con grandes manías en dar Golpes de Estado, militar por supuesto.

Un país con un gran crecimiento comercial con China, enorme productos de petróleo y de tierras raras, y con una excelente posición estratégica en la América que mira al Caribe y a Europa, o incluso a los EEUU. Un territorio más estratégico que Cuba para que cualquier potencia decidiera instalar bases militares de gran alcance en ataque. 

Por cierto, no he nombrado para nada la droga, no he dicho nada del fentanilo que inunda las calles de algunas ciudades de los EEUU, simplemente por no querer entrar en mentiras y dar pábulo a las excusas para joder. 

El fentanilo "no farmacéutico" no se fabrica en Venezuela. Habría que mirar en qué países sí se fabrica y distribuye y veríamos que hay uno que destaca sobre todos los demás, pero nadie se atreve a meterse con ellos. Y lo más curioso es que los fabricantes del fentanilo ilegal en países cercanos a los EEUU, suelen ser en casi su totalidad empresas gobernadas por ciudadanos norteamericanos.

14.11.25

Las migraciones son un problema, una crisis, un impulso


Las migraciones excesivas en número siempre son históricas, lo han sido en todos los países del mundo a los largo de todos los siglos. Nunca se mueven miles o millones de personas, si no es por algún motivo tremendamente importante. Guerras, hambre, desastres, cambios brutales en las políticas sociales, crisis o enfermedades. Y siempre son complejas de resolver por el componente sociológico de quien tiene que emigrar, pues lo hace desde la pobreza.

Ahora el mundo, y sobre todo Europa y los EEUU, están dentro de otra más de esas realidades históricas cíclicas. La llegada de muchos más ciudadanos de los que se pueden asumir con medidas y organización, trae problemas añadidos que a veces son imposibles de resolver en los tiempos en que los necesitamos asumir y asimilar.

Y entonces van surgiendo las manipulaciones y bulos, los usos ideológico casi siempre absurdos de una realidad, para convertirla en otra crisis añadida. Y que como todas las crisis, muchas veces ni con medidas potentes se puede resolver fácilmente.

Escucho demasiadas veces e incluso desde voces algo preparadas, una seria de posibles (imposibles) soluciones, que me producen el respeto de constatar la falta de formación moral que se demuestra, para constatar la verdad que cada uno quiere vender. 

Esto no va de tener razón, sino de encontrar razones para entender las situaciones de todos, y luego para entender el tipo de respuestas válidas en el medio plazo, que se deben hacer.

Todas las soluciones fáciles, si los fueran, serían muy caras.

Y hasta que ese medio plazo llega, hay que dar soluciones de urgencia en el corto plazo, pues así nos lo enseñaron desde niños en la España cristiana humanista. Somos globalmente humanos y por ello al menos, hermanos de un mismo tiempo.

Estos problemas de las migraciones ni tienen una sola verdad, ni una sola solución, ni tampoco una raíz, un tempo, un tipo de reacción. Existen eso sí, mecanismos para tratar de asimilarlas con el menor dolor posible para todos, para los que llegan y para los que se tienen que adaptar y aceptar, también entre los receptores.

Por que a diferencia de lo que se puede opinar de forma fácil, los países receptores, los del Primer Mundo —pues nadie emigra a países pobres excepto como etapa intermedia— conocen mejor que nadie la problemáticas que tienen ya dentro de sus fronteras, para las soluciones no se las marcan esos problemas, sino las ideologías de sus dirigentes.

Una reflexión pública mínima, contundente y clara es marcarnos los puntos del suelo del problema, las bases sobre las que hay que actuar con suma urgencia, y a partir de esas decisiones edificar o planificar todo el estadillo de actuaciones. Que variará de muchos conceptos, incluida la propia capacidad económica para poder resolver.

En esa Base o Suelo en medidas de Urgente actuación y de Urgente necesidad es donde empieza el diseño de todo el entramado que debe acabar con la aceptación por parte de todos de las nuevas realidad y con la integración del mayor número posible de personas.

En el camino se irán quedando por lógica social aquellos —que cada día son más— que no quieren ningún cambio, y se cree dueños de sus ciudades, países, calles y parques. Es un error propio y común, ni las sociedades, países o ciudades son nuestras por haber nacido dentro de ellas, ni eso es positivo. 

Dos de mis abuelos eran sorianos. Una de la provincia de Zaragoza y otro abuelo de Huesca. Mis hijos siendo aragoneses añaden a su cartel de abuelos a un catalán. Siempre ha sido habitual las migraciones y con ellas los problemas bidireccionales entre sociedades. Antes y sin globalizaciones se hacía migraciones hasta los 1.000 km de distancia. Hoy la distancia no se mide en kilómetros.


13.11.25

¿Qué pretendía ser el TTIP? ¿Alguien se acuerda del TTIP entre los EEUU y Europa?

Hace ahora más de diez años en los que tuve que empaparme gran parte del llamado TTIP, algo que ya todos hemos olvidado, lo cual está muy bien que así haya sido, pues era un gol por toda la escuadra, y sin vaselina. O sin darnos cuenta de lo que contenía dicho Tratado Transatlántica para el Comercio y la Inversión. He recuperado algunos apuntes de ese tema, de entonces, para rescatar lo que se nos venía encima ahora que Donald Trump vuelve a gobernar en los EEUU.

En mi primera visita al Parlamento Europeo, nada más sentarnos en un despacho grande, se no hizo una pregunta casi urgente:

¿Tiene algo de positivo el TTIP?

Simplemente se intentaba que durante todas las jornadas de trabajo en el Parlamento tuviéramos en cuenta esta pregunta para intentar buscarle una respuesta satisfactoria. Y se nos hizo recapacitar sobre una frase que dijo Simón Peres. La Unión Europea es un milagro”.

Hay que tener en cuenta y eso no se nos saba transmitir bien a todos los europeos, que en la Europa Unida se fabrica “toda” la política para los europeos y para cada vez más ciudadanos del mundo. Que los miles de contactos que cada día se hacen dentro de esta Europa Unida, son imprescindibles para “ser” en este mundo actual, nos guste o no nos guste. 

En aquellos años se calculaba que había en Bruselas pero moviéndose por todas las instituciones europeas unos 30.000 lobistas, positivos o negativos pues había de las dos clases, lo que nos da una imagen de la importancia de toda esa Europa, aunque no siempre lo percibamos así los europeos de la calle.

Cualquier organización que presiona es de hecho un lobista, pero la inmensa mayoría solo presionan a través del contacto personal, de la relación, de estar y hablar, de dar a conocer “su producto”; sea un territorio, un vino, una ONG, una idea, una empresa, un medio de comunicación o un partido político. Luego están "los otros" que además de dar a conocer, presionan, comparan y trabajan por debajo de la mesa con diversas artes comerciales o políticas.

Los poderes del Parlamento Europeo son sobre todo los Tratados internacionales. El TTIP es el ejemplo actual que más nos preocupaba entonces a todos. Estábamos seguros que la Comisión Europea y los EE.UU. se pondrían de acuerdo en ese TTIP y que el Parlamento solo podría decir si o no al Tratado, y como la Comisión puede vetar el acuerdo, por eso están tardando tanto en presentárselo al Parlamento, abrirlo en canal para conocerlo.

Curiosamente sabíamos en aquel 2014 y 2015 que para los europeos, todo lo que se estaba negociando sobre el TTIP era secreto. Incluso es curioso que se estubiera logrando algo más de información si se solicitaban documentos a través de la embajada de EEUU por parte de políticos del partido Demócrata, pues ellos allí SI tenían acceso a las reuniones y a sus documentos, mientras que los eurodiputados “normales”, es decir los que no formaban parte de la Comisión o los Dirigentes de todos los Partidos Políticos del Gobierno Europeo, no lo tenían en Europa. 

Veamos algunos apuntes de aquellas fechas, para hacernos una idea de todo lo que finalmente quedó en aguas de borrajas, y que esperemos que nunca se intente revivir.

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¿Qué pretendía ser el TTIP?


El TTIP es el Acuerdo o Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión. Un tratado de (un pretendido) libre comercio entre los EEUU y Europa, y que no se conoce por sus siglas en español (ATCI) sino por el acrónimo inglés TTIP. La prensa francesa a veces también lo llama TAFTA. Pero el término TTIP se ha impuesto con contundencia.

¿Quién lo negociaba?

Del lado europeo la Comisión Europea en exclusiva, a través del equipo negociador de la comisaria de Comercio Internacional, la liberal sueca Cecilia Malmström. Del lado estadounidense, la Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos, una suerte de Ministerio de Comercio.

¿Desde cuándo se negociaba?

En 1990, con la caída del Muro de Berlín todavía reciente, Estados Unidos y la entonces CEE firmaron la Primera Resolución Trasatlántica. El capítulo del comercio internacional entre las dos regiones occidentales se aparcó silenciosamente pero nunca se abandonó (como atestigua la Nueva Agenda Transatlántica, a mediados de los noventa). Desde 2006 el Parlamento Europeo instó a la Comisión a través de diversas resoluciones a negociar un mercado comercial transatlántico. En julio de 2013 empezó en el más absoluto de los silencios (y casi secretos) la primera ronda negociadora. Hoy ya van nueve rondas completas (hablo desde finales de 2014).

¿Cómo se negociaba?

Pues curiosamente con mucho secretismo incluso entre los ocho grupos políticos que en ese momento había en la CEE, aunque cada vez menos secreto, fruto de la presión política, social y mediática. Aún no había acceso a los documentos ya cerrados (es decir, lo que se habría pactado ya, aunque desde la Comisión se negaba a publicarlos hasta que no hubiera un ningún acuerdo específico) y los 751 eurodiputados de aquel entonces podían entrar por turnos, con muchas prohibiciones y bajo estrictas medidas de seguridad para que no tomaran fotografías de los documentos, ni incluso apuntes.

La simpleza de los textos que aparecen en la web habilitada por la Comisión impiden hacerse una idea de lo que se está discutiendo entre la UE y EEUU. Eso sí, hasta enero 2014 a la famosa Reading Room (la sala con documentos confidenciales) solo podían acceder los eurodiputados de la comisión parlamentaria de Comercio Internacional (conocida por las siglas INTA). 

Además, se pretende obligar a Malmström a comparecer ante sus señorías antes y después de cada ronda negociadora. La Defensora del Pueblo Europea ha exigido en varias ocasiones abrir todavía más la transparencia del proceso.

¿Qué es lo que iba a votar el Parlamento Europeo, si se hubiera presentado?

Pues una opinión no vinculante plasmada en un informe cuyo ponente iba a ser el socialdemócrata germano Bernd Lange: la Eurocámara no posee ni la iniciativa legislativa ni el mandato negociador, pero desde el Tratado de Lisboa tiene plenas facultades para tumbar directivas y tratados en última instancia. La Comisión subrayó que tendría en cuenta la opinión del Parlamento, aunque la votación del informe se aplazó el 9 de junio de 2015 porque la división en el partido socialista europeo amenazaba con tumbar el trabajo de Lange. Por otra parte, a Malmström no le queda otra que seguir las líneas rojas marcadas por el hemiciclo de Estrasburgo, ya que éste tendrá en sus manos el voto final.

¿Traería beneficios el tratado?

Muchos o ninguno, dependiendo a quién le preguntáramoss. Para la Comisión Europea negociadora son incalculables: tal es así que en un estudio de 2013, cuando el debate apenas despertaba ruido, se hablaba de la creación de “varios millones” de puestos de trabajo que para España ahora se han quedado en 140.000. Otras estimaciones de la Comisión asumen un crecimiento del PIB global a ambos lados del Atlántico de al menos el 0,5% añadido. Los pros no terminan ahí: los beneficios comerciales para la UE alcanzarían los 119.000 millones de euros anuales que se traducirían en 545 euros más al año para cada hogar europeo. Sonaba bien para lo poco que se sabía o parecía ser aquel famoso TTIP.

Los críticos al Tratado TTIP rechazaban de plano esa visión idílica. Firmado hace 21 años (1994), el acuerdo de libre comercio NAFTA entre EEUU, Canadá y México provocó, combinado con otros factores, una merma de 700.000 empleos solo en Estados Unidos según las organizaciones sindicales de ese país. “Los precedentes demuestran que cuando, por la vía de los tratados de libre comercio, se aumenta descontroladamente el PIB de países con pobres defensas contra la desigualdad, los ricos sencillamente se hacen más ricos. Ya nadie cree en la Trickle-Down-Theory (Teoría del “goteo de riqueza”) que supuestamente traen estos acuerdos comerciales supuestamente libres”, subrayaba el analista Owen Tudor, cercano al laborismo británico.

¿Acaba realmente con las barreras comerciales?

Los grandes defensores del TTIP se aferran a la reducción de escollos comerciales como vía maravillosa y positiva para firmar el tratado. No hay discurso de Malmström o de cualquier partidario en el que no se enumeren casos típicos sectoriales que en la actualidad se topan con obstáculos al exportar a EEUU: los abrigos para hombres añaden una tasa extra del 16%, las blusas de mujer asumen aranceles del 45% y así podríamos citar centenares de casos hasta acabar en el sector de las latas de conserva de Murcia que abona un 15% más a su precio por vender en EEUU.

Pero la supresión de impedimentos técnicos para comercializar más fácilmente tiene un reverso, al que alude la propia Comisión Europea. Terminar con las barreras significa armonizar toda la legislación concerniente al Estado del bienestar en las dos áreas geográficas: la inspección, los controles de calidad y las normativas sanitarias, la certificación de productos, el etiquetado, las prácticas medioambientales, los derechos socio-laborales, la sanidad… El verdadero TTIP descansa en esta homogeneización y no tanto en las facilidades que se darán a las compañías irlandesas de mantenimiento de software o al sector textil valenciano para colocar sus productos en Connecticut o en Portland. Las normas de Control Sanitario, por poner un ejemplo ya no serían las europeas más rígidas para cuidar la salud, sino las americanas, más laxas.

¿Y cómo se plasmaría dicha homogeneización normativa?

Otro punto sobre el que solo se puede divagar debido a la escasa información recibida: la Comisión y EEUU parecen haber acordado la instauración de un sistema de “Cooperación Regulatoria” reforzada cuyo funcionamiento es un enigma y del que apenas si se sabe que contará con una suerte de consejo troncal que trabajará con bisturí en los distintos sectores. ¿Y quién se sentará en él? No se sabe muy bien, pero las rondas negociadoras apuntan a un magma en el que se congregarán instituciones, lobistas, accionistas o miembros de la “sociedad civil”, con lo que pueda significar lo segundo. La organización europea de consumidores (BEUC) ya ha alertado de una “institucionalización surreal de los lobbies”.

¿Iban a cambiar los hábitos alimenticios y los controles sobre los alimentos, para los europeos?

Si las negociaciones no van desencaminadas, es una opción nada descartable. En el capítulo sobre seguridad alimentaria y transgénicos(conocidos por sus siglas en inglés GMO), las conversaciones apuntan a que se dará libre albedrío a los 28 estados-miembros para legislar sobre organismos genéticamente modificados; en materia de protección alimentaria las espadas siguen alzadas y la UE ha dicho que mantendrá las restricciones a las hormonas, los procesos de engordamiento del ganado y la ractopamina; y EEUU su normativa microbiológica.

Bruselas aplica el principio “farm-to-fork” (la inspección va de la granja a la mesa) y Washington solo al final del proceso. Por eso causa tanto pavor en Europa el caso del pollo clorado: en la producción industrial de pollos en EEUU es habitual sumergir a los pollos en cloro (lejía) durante el proceso de producción, algo que sin embargo está prohibido en la muy restrictiva UE. De ahí que los productores cárnicos europeos se hayan alarmado ante la posible invasión de pollos clorados.

Hay quien no piensa igual. “Las importaciones de pollo clorado o carme hormonada no van a tener lugar”, rechaza Marietje Schaake, del grupo liberal Alde en la Eurocámara. “Un acuerdo de comercio no decidirá si los organismos genéticamente modificados pueden entrar en el mercado europeo o cómo pueden entrar en el mercado, al igual que los servicios públicos como la sanidad, la educación o suministro de agua no tienen cabida en este acuerdo y tienen que ser excluidos”. Era la opinión de los que intentaban defender un TTIP a la carta, algo que en su fondo… no existía.

Las organizaciones de agricultores y ganaderos se mantenían ambiguas en torno al TTIP, pero amenazaban con serios conflictos, de aceptarse el consumo de alimentos hormonados. Los eurodiputados que apoyan el informe Lange sostenían que el texto establecía un “magnífico” control sanitario y fitosanitario. Pero era un texto que en esos años 2014 y 2015 era secreto para todos. Si era tan bueno, ¿por qué no se daba a conocer? Decían que hasta que no hubiera acuerdos totales no se podía dar a conocer para no afectar a las negociaciones.

¿Y las denominaciones de origen, en qué punto quedaban?

El temor de las marcas geográficas y especializaciones regionales (denominaciones de origen vinícolas, jamón de Parma, champán francés, etc.) no es infundado ya que EEUU no reconoce las variedades geográficas. La Comisión intentó tranquilizar a los productores europeos, asegurando que la protección geográfica sería una línea roja y que sus productos se seguirían vendiendo en California con la etiqueta correspondiente, pero ¿quién asegura que no habrá una versión empeorada del Ribera de Duero, del vinagre de Jerez made in Arkansas? De momento, nadie. Si existen las DO pero no existen las mismas normas actuales, se podían copiar al no reconocerse esas normas de procedencia geográfica, y si solo sus calidades.

¿Qué más cuestiones abarcaba aquel TTIP?

La cuestión de la armonización de reglas tiene tantas variantes, lo que imposibilita desgranar todos los elementos potencialmente negociables (van nueve rondas, y probablemente solo estemos por el principio) del TTIP. Se dijo por ejemplo que la Comisión cambiaría su posición sobre los productos cosméticos, después de filtrarse que la UE aceptaría más de un millar de sustancias prohibidas en ese momento por Bruselas, siempre que mediara un etiquetado indicando el potencial peligro. La estandarización alcanza la seguridad de los vehículos, los productos farmacéuticos, la maquinaria médica, etcétera.

Hay fervorosos partidarios, como el sector del acero que hace poco celebró el EU Steel Day entre vivas al TTIP. Lo cuenta un directivo de un think-tank bruselense: “Cuando el presidente del lobby acerero proclamó ante el auditorio que esperaba que el tratado se aprobara lo antes posible la sala estalló en aplausos. De hecho, había un cartel gigantesco en inglés que decía: "No prestes atención a todo el ruido que sale de Bruselas. El TTIP va a aprobarse y da igual lo que piensen algunos”.

¿Y los servicios públicos, en qué punto quedaban?

Si la Comisión respeta la opinión del Parlamento Europeo, los servicios públicos (salud, educación, agua, transporte) quedan en el informe Lange bajo decisión de las respectivas autoridades locales, regionales o nacionales. Así ha sucedido con infraestructuras como el ferrocarril (un campo en el que no hay ninguna política europea común mínimamente seria, más allá de la señalización y otros reglamentos de seguridad).

¿Y qué era el sistema de Justicia ISDS para el TTIP?

El ISDS (el sistema casi judicial que intercede entre un país y una multinacional en caso de litigio) implica que un tribunal, público o privado, mediaría de producirse un conflicto en el que muy probablemente esté envuelta la gestión de la “cosa pública”.

Malmström ya ha dicho que la Comisión apostaba por incluir este mecanismo en la negociación, aunque fue dejando caer su inclinación por los tribunales privados. En la actualidad hay aproximadamente 1.600 tribunales de este tipo en todo el mundo, la mayoría reconocidos entre países ricos y países pobres o en países en vías de desarrollo, para garantizar seguridad jurídica a las empresas.

“Las reformas planteadas sobre los ISDS van en la buena dirección, porque hay un rechazo a los mecanismos hasta ahora conocidos”, explicaba el holandés Harm Schepel, uno de los mayores expertos en Derecho Económico Internacional. “Mi duda es si la Comisión va ahora a renegociar los 1.200 acuerdos bilaterales que la UE en su conjunto o los estados-miembros tienen firmados con terceros países. La realidad es que el ISDS no aporta ningún beneficio económico y siempre supone un trato desigual en función de si se trata de unas compañías u otras”.

¿Son los EEUU, los grandes interesados en el TTIP?

Para nada. Estados Unidos tiene bastante que perder. En materia alimentaria a veces garantiza más restricciones en según qué productos. Perdería la Buy American Act, la ley federal proteccionista promulgada en los años 30 del siglo pasado que prioriza la compra de los productos estadounidenses (destaca el caso del azúcar y otros productos agrícolas). En este blog se resalta la preocupación de las compañías energéticas por el incremento brutal de las exportaciones de gas de esquisto a la UE, el cual provocaría un aumento de los precios en el propio EEUU. Tercero y más importante todavía, la reforma financiera de Obama es mucho más ambiciosa que cuantas se han promulgado en la UE a lo largo de los últimos años, a pesar de decenas de inútiles cumbres convocadas. “Yo quiero un tratado con EEUU en el que copiemos de pe a pa la reforma financiera norteamericana”, eclamó el ecologista francés Yannick Jadot, muy activo contra el TTIP.

¿Verá el TTIP la luz dentro de poco —me preguntaba, nos preguntábamos todos— en 2015?

No, con toda seguridad. Las probabilidades de que se termine negociando en esta legislatura que vence en 2019 son incluso muy bajas, por lo que las conjeturas y las hipótesis a veces son el único arma a favor y en contra del TTIP. Eso quiere decir que, dentro de cuatro años, la mayoría política en Bruselas puede variar hacia posiciones abiertamente contrarias al tratado.

Sin embargo, supuestamente hay una gran mayoría a favor del tratado –populares (PPE), liberales (Alde), conservadores (ECR) y socialistas (S&D) aunque con matices y un importante cisma– lo que no ha evitado que el Parlamento Europeo fuese incapaz de votar el informe de opinión sobre el TTIP. Ante el riesgo de perder la votación, los partidarios prefirieron posponerlo.

12.11.25

LUX de Rosalía, qué opinamos?


El nuevo disco de Rosalía del que no pensaba comentar nada me ha atrapado como elemento del que dudo tremendamente y casi me obliga a tener que opinar. Lux y sus 15 ó 18 temas son como poco un reto, casi una provocación para tener que opinar, para no quedarte sin decir qué opinas.

Como de momento solo lo puedo escuchar en plataformas virtuales no sé qué me provocarían los tres temas de incógnito que de momento solo se pueden escuchar si compro físicamente el disco. Una buena idea para pelear y defenderse en este mundo tan duro y cruel de la música, donde unos ganan muchos y otros mucho menos.

De entrada diría que un exceso de promoción quema bastante para sentirnos libres los que queremos escuchar y analizar el producto, sin el peso de lo que ya y antes, han hablado todos. Es complicado sentirte libre como escuchador, si ya hay una inmensa mayoría que antes ya ha opinado de una forma determinada.

Musicalmente me parece un notable acierto. El disco como conjunto también me parece una obra de Arte terminada, completa, cerrada. 

Y sin duda una osadía que no tiene ningún sentido el escucharla a trozos, con canciones aleatorias, pues todo es un conjunto musical. Entiendas o no lo que escuchas.

No va a ser fácil elegir una canción determinada para destacar como single. No está hecho para eso. Es como una sinfonía clásica en donde cada corte te lleva al siguiente sin casi notar el cambio. Se entrelazan sonoramente muy bien, de una forma poética, sensual, dulce.

No hay abusos de voz, mantiene un tono y una velocidad muy bien elegida, bien engranada, incluso ante cambios potentes como al llegar La Rumba del Perdón, por sacar un título de contexto.

Me quedo con el conjunto musical antes que con la voz. Me quedo con la composición del total, y si te dejas llevar por ella y sus sonidos, puedes ir viajando como si estuvieras en otro mundo que conoces muy bien, para el que Rosalía le ha añadido multitud de pequeños detalles para darle personalidad.

La idea del conjunto ha sido explicada por la propia discográfica como un álbum que consta de 18 temas organizados en cuatro bloques, que la propia Rosalía ha definido como “movimientos”, aportando al proyecto una dimensión casi narrativa.

Sexo, Violencia y Llantas

Reliquia

Divinize

Porcelana

Mio Cristo Piange Diamanti 

Berghain

La Perla

Mundo Nuevo

De Madrugá

Dios Es Un Stalker

La Yugular

Focu ‘ranni [Exclusiva]

Sauvignon Blanc

Jeanne [Exclusiva]

Novia Robot [Exclusiva]

La Rumba Del Perdón

Memória

Magnolias


7.11.25

Hablamos de Soledad y de soluciones


Hablaba antes en dos artículos sobre la Soledad no Deseada, el primero con pequeño apuntes sobre el problema en España y el segundo haciendo comparativas. Ahora voy a escribir un poco sobre las posibles soluciones y la importancia de la familia y entorno en este problema.

Las redes familiares influyen de forma decisiva en la soledad no deseada, tanto en España como a lo largo de Europa. Allí donde los vínculos familiares o de amistad son más estrechos y frecuentes, los niveles de aislamiento tienden a ser menores, especialmente entre jóvenes y mayores.

En países del sur de Europa (España, Italia, Portugal, Grecia) el apoyo familiar es clave. La convivencia prolongada con los padres y la alta frecuencia de interacción diaria reduce el aislamiento social, particularmente entre jóvenes y mayores.​ Pero este modelo ha ido decayendo en las últimas décadas, produciendo una ruptura del sistema.

El "modelo familista" se caracteriza por la confianza en la familia como principal fuente de apoyo, incluso sustituyendo el rol del Estado en protección social y cuidados de larga duración.​ Si falla o se convierte más débil por determinadas circunstancias y no entra el Estado o las instituciones a paliar el cambio, hay un serio problema.

Sin embargo, cuando la familia no puede ofrecer este respaldo —por motivos económicos, conciliación, conflictos familiares o salud— las desigualdades y el malestar emocional aumentan, lo que puede agravar la soledad, especialmente en hogares monoparentales o personas sin descendencia.

En el norte y centro de Europa (Suecia, Dinamarca, Austria), la familia cumple un papel más reducido en la vida cotidiana, pero existen amplias redes comunitarias y un mayor soporte estatal, por lo que la soledad se mitiga por el acceso a servicios públicos y actividades sociales organizadas, aunque las familias no funcionen como lo hacían en el Sur de Europa en el siglo XX.

El número de hogares unipersonales es mucho mayor en estos países del Norte, pero el riesgo de soledad se compensa con intervenciones proactivas y políticas de integración social, mientras que la dependencia exclusiva de la familia suele ser menor.​ Han aprendido a defenderse de estos problemas tras décadas de convivencia con la soledad, y también allí el voluntario funciona de otra manera.

La convivencia intergeneracional y los cuidados dentro del núcleo familiar (como el rol de los abuelos) pueden ser un factor protector frente a la soledad en el Sur de Europa, aunque también pueden generar sobrecarga y riesgo psicosocial con las personas mayores si no existe un equilibrio adecuado.

Las desigualdades económicas y la reducción de la estructura familiar tradicional (más hogares unipersonales, menos hijos) son factores que elevan el riesgo de soledad no deseada en toda Europa, especialmente cuando el apoyo familiar no puede compensarse con redes sociales o comunitarias alternativas.

En resumen, los países europeos con redes familiares estrechas (tipicamente mediterráneos) tenían menor aislamiento social, pero también mayores riesgos cuando la familia no puede suplir las carencias de apoyo estatal o comunitario, mientras que en los países con sistemas de bienestar fuertes, la protección social formal, mitiga la soledad aunque los vínculos familiares sean menos frecuentes.

Las políticas de apoyo familiar que inciden en la reducción de la soledad varían significativamente entre países europeos, con los modelos nórdicos y centroeuropeos mostrando los mejores resultados, gracias a una combinación de transferencias económicas hacia los cuidadores, servicios universales y programas comunitarios que refuerzan las relaciones familiares y sociales.

Destacan por un elevado gasto público en prestaciones familiares, conciliación laboral, permisos parentales y servicios de cuidado infantil universales, junto con programas de fortalecimiento de la parentalidad y acompañamiento socioemocional.

Finlandia, Noruega o Suecia ofrecen asesoramiento familiar, apoyo psicosocial y servicios de mediación; la Federación Väestöliitto en Finlandia proporciona desde terapia hasta herramientas digitales para mejorar la comunicación intrafamiliar.​ Son un buen ejemplo para copiar.

Estos sistemas reducen la soledad facilitando la integración social, el acceso a redes de apoyo y la conciliación de la vida familiar y laboral, tanto para padres como para cuidadores de personas mayores.

En los países mediterráneos (España, Italia, Grecia), aunque la familia es el principal pilar de apoyo, en estos países el gasto público en políticas familiares y de conciliación es notablemente inferior al de Europa central y del norte, lo que limita el impacto a gran escala.

Iniciativas recientes, como el Sello EFR (Empresa Familiarmente Responsable) en España y campañas de sensibilización, buscan promover la conciliación y el apoyo mutuo. Sin embargo, su cobertura y recursos son más limitados comparados con el norte.

El apoyo público a cuidadores y programas de acompañamiento para personas mayores como el “Hilo de Plata” en el País Vasco aportan valor, pero suelen depender más de la sociedad civil y de voluntarios.

Francia implementó en 2017 el programa nacional MONALISA, que coordina entidades públicas y voluntariado para acompañar y conectar a personas mayores en riesgo de aislamiento.​ Alemania destaca por el subsidio parental, apoyo financiero a largo plazo para familias y servicios de asesoramiento, combinando apoyos económicos con acompañamiento individualizado.

La UE promueve la creación de estrategias nacionales alineadas con una futura Garantía Europea para Mayores, reforzando tanto las ayudas directas como la innovación social en el fomento de redes familiares y comunitarias.​ Pero está en gran medida por desarrollar por diversos factores de estrategia incluso. 

El éxito depende de combinar políticas universales (transferencias económicas, servicios de conciliación), apoyo emocional y programas locales de acompañamiento y socialización, especialmente intergeneracional.

En conclusión, las políticas más efectivas de apoyo familiar contra la soledad son las que equilibran el respaldo financiero a políticas activas de ayuda para que la soledad no sea un problema, el acceso a servicios universales de calidad y la implicación de la comunidad a todos los niveles, adaptando las soluciones al contexto cultural y demográfico de cada país europeo.

Y hay que insistir para que no se nos olvide, que aunque cuando hablamos de Soledad, todos tenemos en mente la de una persona mayor, solitaria, dependiente crónica, sin familia, y en realidad la fotografía no es esa. Hay mucha soledad en la juventud, y la hay en persona mayores con recursos y familiares, que se ven casi abandonadas.

No es suficiente con una llamada de dos minutos al día, no es suficiente con una visita a la semana de una hora. La soledad se produce en el resto de días sin contacto de ningún tipo, sin comunicación, sin poder hablar y escuchar. 

Julio Puente




6.11.25

Factores que explican la soledad no deseada

Tras escribir algo muy general sobre la soledad no deseada en la anterior entrada, voy a referirme un poco sobre las diferencias en la prevalencia de la soledad no deseada entre países europeos, que se explican por una combinación de factores culturales, socioeconómicos, demográficos y estructurales.

Factores socioculturales y familiares

En los países nórdicos y centroeuropeos (como Dinamarca, Suiza y Austria principalmente) existen redes de apoyo público y privado muy sólidas y una mayor participación de muchos de sus habitantes en actividades comunitarias, lo que reduce la soledad personal. 

Hay que intentar crear y alimentar redes de apoyo en las comunidades, barrios, asociaciones, que palien de alguna manera esa soledad. ​Muchas veces una simple llamada telefónica, un minuto de charla en la calle cuando te cruzas con un vecino, sirven para ayudar a paliar la soledad y a dar seguridad pasiva. 

Los comercios de barrio también deben hacer una labor de apoyo pasivo en seguridad básica, y tener mecanismos de advertencia a la Red de Apoyo del barrio, para advertir si han observado cambios importantes en algunas personas. NO SE TRATA DE VIGILAR, sino de comportamiento humanos, de un humanismo muy básico.

En el Sur y Este de Europa (por ejemplo, España, Grecia, Bulgaria, ciertas partes de Rumanía o Italia), la soledad es mayor y suele relacionarse con la fragmentación de las estructuras familiares, con el envejecimiento y con la menor oferta de servicios de apoyo.​ 

Hay factores en el cambio cultural y social de la España de las últimas décadas, que nos han llevado a esa soledad en las generaciones nacidas a partir de los años 50 del siglo XX

Soledad es simplemente no tener con quien hablar. Algo básico entre las necesidades de las personas.

El individualismo cultural y la mayor movilidad residencial en algunos países, incrementan el riesgo de soledad, al debilitar la convivencia intergeneracional y lazos familiares.​ 

La peor relación con los vecinos y con el tejido social de tu entorno, el encerramiento en las viviendas por la llegada de múltiples entretenimientos pasivos, hace que las personas dejen de relacionarse con otras personas.

Factores económicos y desigualdad

En países con mayor desigualdad de ingresos, como algunos del Sur y Este de Europa, los niveles de soledad son más altos por la falta de ayuda y por no tener recursos para poder buscar soluciones de apoyo, que muchas veces no pueden pagar, sean de variado tipo y no solo presencial.​ 

El desempleo, la inseguridad laboral y el bajo nivel socioeconómico aumentan la probabilidad de sentirse solo, especialmente en grupos vulnerables.


Factores demográficos y salud


El envejecimiento poblacional es uno de los principales factores, ese edadismo que a veces tanto comentamos pero al que no le sabemos poner siempre una influencia negativa en la calidad de vida social. La soledad aumenta claramente con la edad y es más severo el problema cuanto mayor es la esperanza de vida sin tener compañía o en situaciones de dependencia.​ 

Las personas que viven solas, sin pareja o sin hijos cercanos, en grandes comunidades de vecinos o en localidades sin casi habitantes y todos de similar edad muestran tasas mucho mayores de soledad, especialmente en países del Sur.

Variables de salud mental y participación

La mala salud física o mental está fuertemente asociada a la soledad; en algunos contextos, hasta la mitad de las personas mayores con enfermedades crónicas o con discapacidades aunque sean leves, refieren sentirse solas de manera frecuente.​ La menor implicación social y comunitaria agrava el aislamiento, especialmente en regiones rurales muy pequeñas o con menor densidad de servicios sociales y culturales.

Síntesis comparativa

En suma, la menor soledad observada en los países nórdicos se vincula a redes sociales robustas incluso de apoyo voluntario, una igualdad socioeconómica mayor, un acceso universal a servicios y políticas públicas inclusivas.  

Mientras que en el Sur y Este de Europa, el envejecimiento, las desigualdades y el deterioro de las estructuras familiares, explican tasas superiores de soledad no deseada. Al perder gran parte de esas estructuras familiares por muy diversos motivos, tanto los adolescentes como las personas mayores sufren la soledad casi en silencio.

…continuará…

Julio Puente

Qué grado de soledad no deseada hay en España?


Según los últimos estudios hechos en España, en la actualidad, la soledad no deseada en nuestro país afecta alrededor del 20% de la población adulta, lo que equivale a uno de cada cinco residentes mayores de 18 años. Es un dato muy preocupante.

Este porcentaje se eleva en determinados grupos, como entre los jóvenes de 18 a 24 años (34,6%) y las mujeres (21,8%, frente al 18% de los hombres. Además, dos de cada tres personas que sufren soledad no deseada llevan más de dos años en esa situación.​Soledad no deseada en España

Afecta como hemos comentado al 20% de los adultos y sube a casi el 35% entre los jóvenes.​ Entre personas mayores de 75 años, la prevalencia alcanza el 20%; en el grupo de 55 a 59 años llega al 23,8%. La soledad prolongada es especialmente frecuente en personas con discapacidad (más del 40%).

Los factores de riesgo que logran aumentar esta problemática social y que afecta a la salud en general pero sobre todo a la salud mental, incluyen el aislamiento rural, la discapacidad, el bajo nivel de ingresos, periodos de desempleo y la escasa participación comunitaria.

En Europa, según datos recientes de la Comisión Europea y la encuesta EU-LS 2022, el 13% de la población declara sentirse sola con frecuencia o casi siempre, mientras que más de un tercio reconoce experimentar la soledad al menos ocasionalmente.


Por tanto, la soledad no deseada en España se sitúa notablemente por encima de la media europea (20% frente al 13%):

La prevalencia de esa soledad no deseada es inferior en algunos países del norte y centro de Europa, donde las redes familiares y comunitarias son más robustas.​ en cambio y con datos similares a los españoles, en países como Chipre y Grecia se reportan tasas superiores entre mayores, pero la media para la UE sigue siendo más baja que la española.

La soledad no deseada es un reto creciente en toda la Unión Europea, con impacto especial en jóvenes, mayores y personas vulnerables, aunque España presenta un problema más agudo que la media comunitaria.

España muestra uno de los niveles más altos de soledad no deseada en Europa, especialmente entre mujeres, jóvenes y personas mayores o con discapacidad, superando la media europea tanto en frecuencia como en duración del fenómeno. La comparativa internacional destaca la urgencia de políticas públicas específicas para combatir esta problemática social creciente en el contexto nacional.

Las diferencias en la prevalencia de la soledad no deseada entre países europeos se explican por una combinación de factores culturales, socioeconómicos, demográficos y estructurales.

En los países nórdicos y centroeuropeos (como Dinamarca, Suiza y Austria) existen redes de apoyo público más sólidas y una mayor participación en actividades comunitarias, lo que reduce la soledad.

En el sur y este de Europa (por ejemplo, España, Grecia, Bulgaria), la soledad es mayor, y suele relacionarse con la fragmentación de las estructuras familiares, el envejecimiento y la menor oferta de servicios públicos de apoyo.

El individualismo cultural y la mayor movilidad residencial en algunos países incrementan el riesgo de soledad, al debilitar la convivencia intergeneracional y lazos familiares.

En países con mayor desigualdad de ingresos, como algunos del Sur y Este de Europa, los niveles de soledad son más altos.

El desempleo, la inseguridad laboral y el bajo nivel socioeconómico aumentan la probabilidad de sentirse solo, especialmente en grupos vulnerables.

El envejecimiento poblacional es uno de los principales factores de problemas en salud mental. La soledad aumenta claramente con la edad y es más severa cuanto mayor es la esperanza de vida, afrontada sin compañía o en situaciones de dependencia.​ Las personas que viven solas, sin pareja o sin hijos, muestran tasas mucho mayores de soledad, especialmente en países del Sur.

La mala salud física o mental está fuertemente asociada a la soledad; en algunos contextos, hasta la mitad de las personas mayores con enfermedades crónicas o discapacidades, refieren sentirse solas de manera frecuente.

La menor implicación social y comunitaria agrava el aislamiento, especialmente en regiones rurales o con menor densidad de servicios sociales y culturales.

La menor soledad observada en los países nórdicos se vincula a redes sociales robustas, igualdad socioeconómica, acceso universal a servicios y políticas públicas inclusivas.

Mientras que los datos negativos en países del Sur y Este de Europa parecen deberse al envejecimiento sin redes de apoyo, las desigualdades económicas y el deterioro de las estructuras familiares, que explican tasas superiores de soledad no deseada.

…continuará…

Julio Puente.