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2.9.26

Ceuta y Melilla requieren nuestra atención urgente

No es nuevo que España tiene un serio problema con sus ciudades de Ceuta y Melilla. Un problema de suficiente importancia como para que no andemos jugando con él, entre contrincantes políticos que se odian. Esto no va de saber quién es más tonto, sino de encontrar soluciones a medio plazo, pero que hay que tomar a corto plazo.

Resolver el problema de esos 2.000 a 10.000 jóvenes emigrantes que actualmente están ocupando las calles de Ceuta es fácil, con todo lo complejo que parece. No es ese el problema y por ello requiere una solución urgente. Que se opte por NO hacer nada, para que se cansen, es una de las peores decisiones posibles. Desde el plano humano y desde el plano político o social. Quedarán al final los inmigrantes que menos deben quedar.

Debemos retroceder y ver la imagen de la entrada de esas 70.000 personas en Ceuta. Podría volver a pasar. Dependemos de Marruecos. Y hay que entenderlo así, si deseamos encontrar una solución válida.

De los jóvenes que hay en la actualidad, primero hay que censarlos para sumarlos, conocerlos y (perdonar la expresión) empaquetarlos para diferenciar quien son y qué pretenden. La información es poder, capacidad de resolver el problema. No todos son iguales, ni mucho menos. Mujeres, hombres, sabiendo castellano o sin saber ni un solo idioma, con oficio o sin oficio, edad y procedencias son imprescindibles incluso para negociar con Marruecos.

Una vez censados, hay que trasladarlos a Europa. Sí, a España que es Europa. Dejarlos en Ceuta sin fecha, es un gran error político que destroza las opciones de poder defender bien las ciudades de Ceuta y Melilla. Si están en Ceuta, están en España, y hay que resolver su problemática de todo tipo u forma. Y eso se hace mucho mejor desde la península, y no desde esa barbaridad que más parece un castigo.

El problema para un gallego, un aragonés o un madrileño es el mismo, estén esos 10.000 en Ceuta o en Aragón. Un problema que hay que resolver. Solo puede cambiar por el mal nombrado "Efecto Llamada" que no ha servido para evitar que entraran 80.000 personas en 24 horas. Entran o no, dependiendo de otros factores muy ajenos a ese "Efecto Llamada" aunque nos quieren vender otra cosa.

En Madrid decía en un texto anterior, había más de 600.000 ciudadanos nacidos en Iberoamérica. Traer a toda España 5.000 jóvenes africanos desde Ceuta no debe ser un problema, excepto que nos engañemos entre todos. El problema es otro.

Además de esos miles de inmigrantes jóvenes que actualmente viven en Ceuta, la mayoría NUNCA podrán ser devueltos a Marruecos. Y eso hay que asumirlo y decirlo con tranquilidad. No será posible por varios motivos, incluso legales y no entenderlo puede suponer prevaricación de quien tiene la obligación de gobernar. Hoy y dentro de dos años.

No entraron a Ceuta 70.000 jóvenes por casualidad, ni por un bulo en Redes Sociales. Seamos sinceros. Todos hemos visto camiones custodiados por la policía marroquí y llenos de jóvenes hacia la frontera. Otra cosa es que fuera con la connivencia de un gobierno.

Pero hay algo más. Los vecinos de Ceuta son españoles como tú y como yo. Y damos la sensación de que no lo entendemos o no queremos asumirlo. ¿Qué están ahora pensando los ceutíes con posibles, que viven en Ceuta? ¿Qué decisiones crees que están tomando para ellos y para sus hijos?

El Gobierno de España sabe que estamos ante un muy serio problema con varias ramificaciones. Europa se cree que eso no es un problema y que incluso lo hemos creado los españoles. Cuando en realidad es un problema de estrategia política.

Todos hemos oído hablar del Estrecho de Ormuz. Ahora estamos hablando del Estrecho de Gibraltar. ¿De verdad pensamos que es una casualidad o una causalidad? ¿De verdad el problema son 5.000 jóvenes que quieren entrar en Europa?

31.8.26

Islandia no quiere negociar con la Unión Europea

Que Islandia haya dado un portazo a la Unión Europea es un mal síntoma, de lo que actualmente es esta Europa para el resto de los países del mundo, incluidos sus vecinos. Cuando no te quieren lo mejor es no estar a su lado, pero tomar buena nota para saber los motivos y evitarlos, curarlos si interesa.

Un NO a entablar nuevas negociaciones, con el 52,8 % de los votos, no es una gran NO, pero es más que suficiente para que nos preguntemos todos qué está sucediendo en la Unión Europea, y sabemos bien las respuestas. Es verdad que Islandia es en algo muy espacial, pero no resulta muy gratificante su respuesta. Era simplemente empezar a negociar.

Islandia, con sus algo menos de 400.000 habitantes, es un 15% más pequeña en habitantes que la provincia de Lérida, un poco más grande que la provincia de Zaragoza sin su capital. Pero más del doble de la superficie de todo Aragón. Hay que poner contexto.

Islandia ha convivido durante años con inflación y tipos de interés elevados, en una economía muy dependiente de los recursos naturales y vulnerable a las fluctuaciones internacionales. La dimensión de una moneda pequeña como la corona islandesa añade una vulnerabilidad que ha llevado a plantearse si la pertenencia a la UE y una eventual adopción del euro podrían proporcionar mayor estabilidad a su país.

Es un país miembro fundador de la OTAN y situado en una posición estratégica del Atlántico Norte. Pero ellos quieren por encima de todo una soberanía clara.

La pesca es el gran símbolo de la independencia islandesa. El sector representa más del 40% de las exportaciones, y no es considerado simplemente una actividad económica. Cualquier futura negociación sobre la pesca tendría que garantizar a Reikiavik el control sobre sus recursos, las cuotas y los totales admisibles de todos los tipos de captura.

El país ya está profundamente integrado en Europa: forma parte del Espacio Económico Europeo desde 1994 y del Espacio Schengen desde 2001. Disfruta, por tanto, del acceso al mercado único y de la libre circulación sin pertenecer a la UE. ¿Deberíamos seguir manteniendo esos acuerdos?

Han ganado los euroescépticos, y eso es una muy mala noticia para el conjunto de los países de Europa, sean o no de la Unión Europea. Aunque la capital, Reikiavik, donde vive la mitad de la población, fue la única zona donde la mayoría se decantó por el 'sí'.

El proceso de negociación se inició entre los años 2009 a 2013 en la única ocasión anterior en la que Islandia llegó realmente a negociar su incorporación a la UE

Y ahora lo que se ha votado no es el ingreso de Islandia en la Unión Europea, sino la reanudación de esas negociaciones. Y es eso a lo que han votado NO. 

Si se hubieran abierto las negociaciones, y se hubiera alcanzado un acuerdo, se hubiera vuelto a votar de nuevo si les parecía bien o mal ese acuerdo.

La duda es clara. ¿Debe la Unión Europea poner freno a este tipo de integraciones y ser más inteligente, para solo dejar entrar o tener acuerdos de libre circulación, con aquellos países que realmente quieran la Unión Europea? 

Yo no creo en una Unión Europea solo para el egoísmo de tener ventajas económicas. Eso es otra pantalla posible. Yo creo que la Unión Europea debe servir para dar estabilidad y crear acuerdos reales y válidos de Unión en todas las escalas. 

Y eso es lo que debería plantearse la Unión Europea si quiere no hundirse. Tal vez menos sea más, tal vez menos países sirva más para la Unión Europea más unida y eficaz en todos los ámbitos, no solo el económico puro.

28.8.26

Tibet, Nepal y España. Curiosidad

Seguramente parezca imposible buscar una similitud entre lo que ha sucedido en la frontera del Tibet y Nepal, esa riada tremenda producida posiblemente por un glaciar, y la actual situación de España. ¿Estoy tonto?

Todos hemos visto suficientes vídeos, y en muchos de ellos vemos a personas que desde una cierta altura, no sé, de unos 10 a 20 metros, observan la llegada de las aguas encauzadas por un río casi vacío, y que rompen el paisaje con un ruido ensordecedor, con una brutalidad tremenda, mientras los espectadores están asombrados, no se lo creen, lo graban por ser algo inusual. 

Algunos sonríen, otros se mueven lentamente como si el tiempo fuera infinito. Muchos de ellos son además extranjeros, turistas, observadores con criterio y formación, pues si eres de occidente y estás allí, ya demuestras una economía propia que es suficiente y posiblemente tengas un trabajo de un nivel alto. 

Esto mismo nos está sucediendo ahora en España, en Europa y casi diría que en todo el mundo. Lo de la riada de barro, pero no en forma de líquido de aguas sucias… o sí. 

Observamos como van llegando los desastres, los miramos desde nuestra posición, pero con cierta distancia, escuchamos los ruidos, nos asombramos o incluso nos alegramos de tener la suerte de vivir ese espectáculo… hasta que nos llega el agua al cuello y nos engulle. 

Y a los que nos dice que tengamos mucho cuidado los llamamos agoreros, y gafes. 

Es verdad, nos decimos, podría venir algo gordo, pero eso les afectará "a los otros" pues nosotros estamos seguros a 10 metros sobre el suelo. 

Curiosamente el barro cubre todo en segundos, en semanas o meses si quieres hablar de España, y si es cierto que estamos en cierta altura, pero el barro ha jodido de suciedad y de destrucción todos los cimientos de nuestra casa común, y salir a la calle es complicado y ya no será igual que antes. 

Lo que nos encontraremos abajo será mierda, dolor, pobreza. Y eso sí, tendremos un hermoso vídeo, un buen recuerdo de cuando lo veíamos venir y nos creíamos que no era para tanto.

30.3.26

Tras el Primer Mes de Guerra ¿qué sucederá en Irán?


Transcurrido un mes del inicio del ataque de Israel y los EEUU contra Irán, ya podemos decir sin equivocarnos, que además de ilegal es un gran error sin consecuencias positivas para nadie, y que no será sencillo salir de esta debacle, de esta torpeza, ni sencillo ni rápido, aunque en algún momento de esta primavera de 2026 se logran una paz teórica. 

Nunca desde 1945 hemos estado tan cerca de la III Guerra Mundial o de algo similar que puede suponer un cambio de civilización en todo el mundo, o al menos de reparto de los papeles de todas las zonas de influencia en este siglo XXI.

Y aunque indirectamente todo el mundo está ya involucrado por una crisis energética y de precios de incierto futuro, los países ya directamente involucrados y afectados por bombardeos, misiles o drones son: Irán, Israel, Irak, Jordania, Líbano, Siria, Kuwait, Qatar, Bahréin, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Azerbaiyán y Chipre. Más los EEUU que han visto algunos buques bombardeados.

A partir de estos datos del primer mes, y admitiendo que ya Yemen ha decidido en la última semana entrar directamente en la guerra, y se lo están pensando en estos días, tanto tanto Arabia Saudí como otros países menores de la zona, solo cabe pensar que las incipientes conversaciones entre Irán y los EEUU sirvan para algo, complejo de comprender ahora. O que la guerra se extienda a otros países cercanos o lejanos, complicando su final rápido. 

El contagio puede ser peligroso por lo incontrolable, al empezar a utilizar ejércitos de tierra o armas de destrucción diferente.

Todo alimentado además por el ya doloroso cierre del Estrecho de Ormuz que se puede contagiar al Estrecho del Mar Rojo. Hoy el presidente de EE UU, Donald Trump, ha declarado que EE UU podría “coger el petróleo de Irán” y, mediante una operación militar, tomar la isla de Jarg, la mayor terminal petrolera iraní, vital para sus exportaciones. 

Es decir, en realidad, esta guerra es una pelea entre “Grandes” por la energía, el petróleo y el gas, por frenar el crecimiento de China, por posicionar a Israel como país “Líder” en la zona, y por acabar con el chiísmo (son entre el 10 y el 15% de los musulmanes). Y a partir de asumirlo, entenderemos de otra manera esos silencios curiosos pero peligrosos, tanto de China como Rusia, de Europa o de Turquía. Son silencios estratégicos, en algunos casos desde la incapacidad como en Europa, y en otros como en China, esperando que sus enemigos se desgasten.

Podrían algunos de estos silencios, obligar a los EEUU a una provocación mayor, pues hay zonas del planeta a los que les interesa que esto puede explotar para mejorar sus posiciones. Recuerdo que en este silencio están también Corea del Norte o India. Y a su vez ya entramos en una crisis económica que está afectando primero a los países más pobres, para irse contagiando gravemente a todo el mundo en cuanto superemos el segundo mes de guerra. ¿Y si no existieran soluciones fáciles?

Debemos entender que todos los organismos internacionales que teníamos hace un año han saltado por los aires. Ni tiene la misma validad la OTAN o la ONU, no tienen sentido los Organismos Internacionales de Tribunales que hagan cumplir acuerdos, y la Unión Europea está tambaleada y muy dividida. 

Por otro lado es muy complejo negociar con Irán al estar asesinados todos sus líderes respetados, lo que en el caso de una victoria militar de los EEUU o Israel, llevaría al país a una posible guerra civil si se enfrentan religiosos chiitas y sus poderes civiles, con los militares de la Guardia Revolucionaria ante la falta de poder claro.

Las posibilidades de que la guerra se complique en las próximas semanas son altas (entre un 70 a -80% según analistas), con un riesgo creciente de escalada regional y multifrentista entre países vecinos. 

No hay indicios claros de desescalada aunque se habla de negociaciones no reconocidas promovidas por Pakistán, y tanto Irán como sus aliados están dando muestras de ir racionando misiles para una guerra prolongada. No se observa un uso discriminado de armas de alta potencia.

Irán ya ha disparado cientos de misiles y drones; si no puede sostener el ritmo, podría recurrir a ejércitos proxies (Hezbolá, hutíes, kurdos, etc.) o a ciberataques más intensos, prolongando el conflicto. 

Tras la muerte de Jamenei y los bombardeos masivos sobre Irán, hay riesgo de fractura interna o cambio de régimen, lo que podría alargar la inestabilidad en toda la zona. EE. UU. y aliados europeos están desplegando más tropas terrestres y nuevos sistemas antimisiles; y Turquía y la OTAN están en alerta por si el conflicto se extendiera. 

Hay que tener en cuenta que el futuro de Iran como país o incluso como civilización y religión chiíta, está en juego en estos momentos. cuando alguien no tiene nada más que perder, su resistencia es muy dura.

Como han dejado notar claramente tanto China como Rusia mantienen posiciones de apoyo diplomático y tecnológico selectivo a Irán, pero evitan intervención militar directa. 

 ¿Qué es intervención directa? 

Ambas condenan los ataques de EE.UU. e Israel como "agresión", piden negociaciones y refuerzan la cooperación previa (satélites, drones, inteligencia militar), sin cruzar la línea roja de un compromiso bélico abierto.

Posición de Rusia. Apoyo táctico: Proporciona inteligencia satelital, guerra electrónica y tecnología defensiva, pero no sistemas avanzados como S-400 por temor a escalada con Israel/Golfo. Usa una retórica fuerte, acción limitada y expresa su "profunda decepción" y solidaridad, pero está limitada por la actual Guerra de Ucrania. Ve el conflicto como una oportunidad estratégica por el desvío de recursos occidentales hacia la zona y no hacia Ucrania. Tiene un beneficio indirecto pues Irán le suministró drones Shahed para Ucrania; y ahora Rusia no puede respaldarlo plenamente, lo que le podría llevar a una implicación mayor en el conflicto.

Posición de China. Tiene este gran país un pragmatismo económico muy claro. Condena los ataques pero prioriza la estabilidad en Ormuz (45% de su petróleo pasa ahí) mientras negocia con Irán el paso seguro de sus propios petroleros. Comparte con Irán el BeiDou (GPS rival), materiales para misiles y datos satelitales. Se presenta como mediador diplomático a través de terceros países, hoy liderado por Pakistán. 

Y sobre China todo observa la forma de resolver los problemas militares de una guerra de sus posibles futuros enemigos, para aprender las capacidades de EE.UU. Y se beneficia de los precios altos de la energía global sin comprometer el comercio con los países del Golfo. Su posición ambigua está perfectamente calculada, incuso en las declaraciones públicas, lo que supone que las puede ejercer en cualquier momento, para asustar o para cambiar el tercio de la guerra.

Julio Puente

10.3.26

Cambia el orden mundial con la guerra en Irán?


La llegada del presidente de los EEUU a su segundo mandato en enero de 2025, ha arcado claramente el cambio de paradigma mundial. Se acaban las reglas de respeto entre países de forma clara, se vuelve a un clima bélico e incluso de chulería para demostrar quien quiere ser el “Chico” malo del colegio del mundo, mientras otros chicos observan, y… o se callan o utilizan la táctica de esperar el momento adecuado.

Estadísticamente se sabe que parece inevitable que cada 250 años cambien los ciclos en las civilizaciones del mundo. 

La última comenzó sobre 1800 con la llamada Revolución Industrial, que según países comenzó entre 1750 y 1820. Estamos pues en los que podríamos llamar estertores de ese periodo cíclico, de camino al 2050 que podría ser el punto de partida entre 2030 y 2070 según países, para adentrarnos en otro periodo cíclico, en las civilizaciones de los seres humanos. 

Como es lógico, todavía no tiene nombre, no sabemos bien de qué se va a componer.

El periodo que se está acabando nace a finales del siglo XVIII para terminar un mundo claramente artesanal y agrícola basado en la fuerza humana o animal, hacia un modelo industrial basado en las máquinas, el vapor, las fábricas, la huída de la población desde el campo hacia las ciudades hasta hacerlas crecer a tamaño que a veces se han ido de las manos en su planificación. 

Aparece el capitalismo industrial y a su vez el sindicalismo de los obreros, la lucha de clases, el inicio del estado del bienestar, los servicios públicos, los mercados comerciales, la producción en masa, las ideologías diferentes y un crecimiento de la población muy importante. 

Si en el año 1800 había en el mundo sobre mil millones de habitantes, en este posible final de ciclo de civilización estamos ya en los 8.000 millones de personas habitando el planeta.

Esa Sociedad Industrializada no nace a la vez y por igual en todas las zonas del planeta. 

Su implantación fue muy lenta desde el punto de vista actual, y podemos ver que duró sobre unos 150 años desde su inicio hasta que la revolución industrial se asentó en todo el planeta. Desde 1760 a 1910. 

Comenzó en Europa pero los EEUU tardaron unas dos a cuatro décadas en sumarse a ella, dependiendo de zonas de su territorio. Y aunque esta revolución como empezada e impulsada desde Inglaterra, un siglo después, ya cerca de 1900, eran Alemania y los EEUU los que lideraban ese cambio de civilización.

Si hablamos de los tiempos actuales, tenemos que entender tres cosas: la primera es que este cambio tampoco será globalizado a todo el mundo a la vez y al mismo tiempo, y que posiblemente quien la inicie en su liderazgo se vea superado en pocas décadas por otro actor principal. 

Para añadir un tercer punto importante. Las velocidades de globalización en este siglo XXI son tremendamente diferente a las del siglo XVIII; ahora todo es mucho más rápido y su contagio como cambio de civilización, no se parecerá en nada a la anterior. Os dejo un pequeño esquema aproximado de los diferentes cambios cada 250 años de esos saltos teóricos en nuestra civilización. Nunca son exactos, es lógico eso, pero sí aproximados.

En este inicio del siglo XXI estamos observando algunos síntomas claros de esa necesidad casi, de cambios en la civilización. 

La guerra de Ucrania afecta totalmente a Europa, lo que ya desde ese momento de su inicio muestras las debilidades de la Unión Europea. Al poco tiempo surgen los conflictos en aumento y vuelven las fricciones entre Israel y sus vecinos en el mundo árabe y de Oriente. 

La Crisis Económica de 2008 hace tambalear el Sistema del dólar en el mundo, y la confianza del capitalismo como modelo de funcionamiento. La Globalización ha llegado posiblemente muy lejos, robando la industrialización al mundo conocido como motor de esta época. 

Se llevaron de forma descontrolada empresas incluso estratégicas, a países pobres con la golosina del beneficio más rápido a base de la mano de obra más barata. 

Eso logra que estos países receptores aumenten de forma urgente su calidad en sus propios productos que hacen la competencia brutal a los países exportadores de fábricas y de modelos de industria y producción. 

Nuevas energías compiten hoy contra el petroleo, y el petrodolar empieza a sufrir en su asentamiento único, al empezar transacciones mundiales en otro tipo de moneda. 

Comienza la invasión de Gaza y empieza a resquebrajarse la ya débil Unión Europea, y finalmente en el 2026 se ataca Irán desde Israel y los EEUU, contagiando la violencia hacia todos los países de la zona, muchos de ellos artificialmente países ricos por el petroleo y por ser refugios de millonarios disimulados.

El momento elegido para la guerra en Irán es concretamente muy peligroso por la debilidad del sistema actual. Una torpeza que nos señala en manos de qué calidad de líderes se mueve el mundo actual.

Hay una crisis soterrada en la economía occidental, que ha ido sorteando los procesos de años anteriores a base de una burbuja en la creación del dinero que puede pinchar si algunos quieren. 

Hay un crecimiento brutal en los procesos migratorios por los efectos lógicos de medio mundo desatendido y que reclaman las personas ya informadas tener los mismos servicios por igual que el resto de seres humanos, y estamos asistiendo además al nacimiento y crecimiento rápido de la llamada Inteligencia Artificial que moverá los cimientos de decenas de profesiones y servicios. Eso sí: si es energéticamente sostenible la IA actual.

Con todos estos cambios y la evolución que vayan tomando a lo largo de este año 2026, podremos asegurar mejor si realmente es un cambio de ciclo Evolutivo o no. 

Si la guerra en Oriente Medio y Próximo se alarga en los meses, si afecta por contagio a más países, si los países tranquilos de la zona se convierten en polvorines, si los EEUU no es capaz de resolver satisfactoriamente el problema por él creado, si China y Rusia deciden pinchar los procesos o si la pequeña Corea del Norte hace de liebre en esta carrera hacia los cambios, será inevitable que el mundo que surja tras estos procesos sea diferente, con una Europa muy debilitada y unos BRIC que desearán tener otros espacios en el mundo económico.

Hay tres modelos distintos y admitidos como válidos que intentan medir los ciclos de la historia mundial (un modelo ruso, uno británico y otro estadounidense) y, sorprendentemente, los tres sitúan el cambio de civilización actual, aproximadamente entre 1990 y 2030. 

Es bastante llamativo esa coincidencia cuando en otros cambios de ciclo no siempre han estado de acuerdo al venir de civilizaciones diferente o con otros puntos de vista históricos.

Una energía mucho más cara y solo sujeta en precios y producción por el dólar, es casi imposible de soportar. Y eso llevaría a que si entran otros mercados de energía y sobre todo otras monedas de intercambio, la crisis de país líder podría cambiar de forma más rápida. 

Algunos analistas ya interpretan la suma de todos estos conflictos, como señal de crisis del orden internacional actual, tras el sistema global que surgió después del año 1945 o de la finalización de la II Guerra Mundial

No hablamos claramente de cambio de Ciclo de Civilización, pero sí cambio de normas en el Ciclo Actual. 

En la historia, cuando el orden internacional empieza a resquebrajarse, suelen aparecer conflictos en regiones estratégicas. En ese sentido, la guerra en Irán podría ser uno de los síntomas del reajuste geopolítico global.

La zona del Oriente Medio es uno de los pocos lugares donde coinciden directamente y de forma estratégica las grandes potencias actuales: Estados Unidos, Rusia, China (aunque de forma indirecta), Europa y las potencias regionales como Turquía, Israel, Irán o Arabia Saudí. Sin olvidarnos de India o Pakistán.

El conflicto actual en Irán incluye dimensiones que no existían en guerras del pasado: cambia la aviación clásica por drones masivos organizados por IA, se utilizan ciberataques a veces incontrolados y complicados de prever como el propio ataque exacto al líder de Iran para matar a casi toda su familia. 

Un aumento de la guerra de información con incluso la utilización de la opinión pública de países no implicados, para mover sensaciones globales, un control de internet dentro de cualquiera de los países implicados aunque en unos casos sea a base de no poder tener acceso y en otro a base de crear bulos e informaciones inventadas. 

Durante la crisis, por ejemplo, Irán ha llegado a imponer apagones casi totales de internet para controlar la información interna. Esto muestra que los conflictos actuales se desarrollan en un entorno digital global, algo que forma parte de la transición hacia una nueva civilización tecnológica. 

La guerra en Irán probablemente no será la única causa del cambio de civilización, pero podría ser uno de los eventos que aceleran o revelen que el cambio ya está ocurriendo.

Para finalizar solo un detalle último. Muchos historiadores consideran que los grandes cambios de civilización casi siempre empiezan en tres zonas del planeta: el Mediterráneo, Europa occidental o Asia oriental. 

Y el conflicto actual en Oriente Medio vuelve a situar el Mediterráneo ampliado como escenario central de la historia mundial, algo que no ocurría con tanta intensidad desde hace casi un siglo.

Julio Puente

5.3.26

El silencio de Friedrich Merz, canciller alemán


No es sencillo olvidarse de la imagen de Friedrich Merz, canciller o Primer Ministro de Alemania, en la reunión don Donald Trump, mientras este anunciaba a los medios de comunicación que España, otro país de la UE como Alemania, era poco menos que una mierda. 

Mientras el presidente de los EEUU amenazaba a España con cortar todo trato comercial, el mismo que se ha usado durante décadas contra Cuba, el canciller de Alemania permanecía en silencio, sin gestos, callado, quieto, sin dar una simple respuesta lógica, al menos de que ese anuncio es imposible sin que afecte a toda la Unión Europea.

Alemania no es cualquier país, merece un respeto y un trato con mesura por parte del que se auto proclama el dueño del mundo. El silencio es cómplice en este caso, y no representa a Alemania. 

Mucho cuidado con los gestos a favor del matón de la clase, pues no solo lo hace crecer, sino que aumenta su sensación de que todo lo está haciendo bien.

¿Qué quiere ser Europa de cara al futuro? El mundo no es solo los EEUU, y los errores de todos, siempre se pagan.

4.3.26

Irán 2026. Ya te lo dijo Moshé Zonder


A mí esta guerra ya me la han contado. Durante la hospitalización de mi madre cayó en mis manos un libro de aventuras extraordinario, que narra la salida en los primeros años 70 de Gran Bretaña del control al alimón con el sha Pahlevi del Estrecho de Ormuz y la adjudicación con mordida a los clanes de las dunas –Borbón vive allí- de cada concesión petrolífera de los eriales de su propiedad. La novela “Dubai” de Robin Moore.

En los mares territoriales en que se hallaban las principales bolsas de crudo, la cosa se puso más caliente antes de la primera crisis del petróleo, que el mercado del oro como ésta ya vaticinó con subidas siderales. Que alguien me explique en términos no económicos la partición de la desembocadura del Tigris y el Éufrates, el río-estuario Shatt-al Arab, entre Kuwait, Irán e Irak a base de rayas rectas. Río que significa el de la costa de los árabes cuando se halla compartido por los persas.

La novela de que os hablo anticipa la eclosión de Abu Dhabi, Dubai y el Sultanato de Omán –el del Simbad el Marino y cuyos capitales o navegantes extendieron una bella arquitectura árabe de puertas de madera labradas y torres de ventilación para crear corrientes en costas de calor inhóspito que llegó a Mombasa, Zanzíbar y Tanzania- como centros cosmopolitas en que se asentaron con arbitrario permiso de los emires aventureros americanos, navegantes traficantes con crudo, oro y perlas y demás intrigantes, que se reunían en los hoteles y bares que tuvieron las primeras licencias para expedir gin-tonics. 

Un negocio perfecto cuyo modelo siempre fue el crecimiento de Singapur y los combinados de su hotel Raffles.

El efecto en España y en el mundo de su actual, enésima escaramuza anglosajona y europea (los israelíes van de que lo son) con el gigante cultural del norte, pues Irán gobierne quien gobierne siempre es Persia, será el de la vuelta del mundo a una inflación más que desatada, no evitada, por todos deseada y que le viene a Sánchez de perlas para no convocar.

Para cualquier vecino del quinto como yo, el pregón es el que sigue: hoy han vuelto las colas en las gasolineras, las promociones de viviendas ejecutadas desde los años noventa hasta la fecha cuya casi exclusiva fuente de calefacción es el gas argelino –aliado siempre presente modulador de la política internacional española- son una superestructura que no permite la frivolidad de que las pasemos a hilo radiante en cuatro días ni tenemos soberanía energética. 

Se avecina —para los que se comen una pero quieren contar veinte—  viajar a precios astronómicos, el relativo final de que la clase media europea con o sin el paraguas nuclear de Francia tenga acceso a esos lujos, como ya lo veníamos teniendo a no poder dormir en Madrid menos si cambias tu casa por otro. 

Tendrá efectos positivos, los padres pasarán a que no se les caiga la baba la despedida de soltero del amigo de su hijo a 3.000 por cabeza en una ciudad con encanto.

Qué decir de cómo nuestras embajadas del Golfo y la sociedad en su conjunto nos tengamos que desvivir por salvar la vida a jóvenes que se hacen selfies en Doha, por repatriar a mazados de gimnasio que gritan como críos consentidos (exigen la salvación portando móviles con garras de rapaz que graban drones), por recolocar a los controladores aéreos con diez veces más su sueldo en la tolerante sociedad para lo que quieren emiratí, nuestros emigrados vip.

Presuntos aventureros que son ciudadanos de su mundo a los que, nos lo exigen por interés particular, se repatriará con el dinero de todos como a los montañeros sin federar se les venía fletando un helicóptero gratis para sacarles de un glaciar al que habían subido sin ningún respeto. Al grito de soy un disfrutón.

Esta guerra y el control del uranio enriquecido, la capacidad de soborno de unos y otros, los efectos del fuego amigo y de los comandos para ejecutar el terrorismo de estado, ya me los habían contado con parcialidad, reflejando la lucha de Israel por la libertad como artificio superador del derecho internacional, en “Teherán” de Moshé Zonder, como la reacción contra la intifada en “Fauda” de Lior Raz, su actor principal.

Esas series son muy creíbles pero desprenden el desigual valor de la vida de los mártires de uno y otro bando (o incluso de los tres en que están subdivididos).

Basadas en experiencias personales de los guionistas, sin el filtro que les daría la literatura de David Grossman, sus capítulos pasan en las conversaciones de los protagonistas con una naturalidad sideral del inglés al hebreo, del farsi al árabe. Debe recordarse que el Mossad utiliza agentes descendientes de los judíos mizrahí, los de las comunidades orientales que constituyeron gran parte de la base económica de Bagdad, Isfahán y Bujara. Comunidades con dos mil años de Pesaj a cuestas en territorios que ni eran musulmanes.

No hay alusiones en sus guiones al Yemen tribal, a los misiles rusos en Siria. Hay pocas a la dinastía saudí post Faisal que parte el bacalao moral al custodiar los lugares santos de La Meca y Medina

Sí revela en concreto “Tehran” la condición noble del pueblo persa que invoca Trump como no árabe –claro que no, el pueblo noble es el de Aragón-, el eterno retorno del eje civilizado ario del que el Tercer Reich era fan.

Resulta más completa para comprender el sancocho del Golfo Pérsico o Arábigo –la distinción no es moco de pavo, son el mismo- la relectura de la citada novela. Robin Moore, ese pedazo de adelantado a nuestro tiempo en estos tiempos de protección de los datos que les dé la gana, y transparencia opaca.

No os quedéis solo en el evangelio televisivo y los salmos según San Netanyahu, que tanto añoran los tiempos en que Teherán fue el principal centro de espionaje y control anticomunista, meted a China y Rusia en la ecuación, con la embajada americana y el reconocimiento a Israel del sha como ejes. 

Qué bien se comía entonces según Moore en sus restaurantes a la francesa a base de vodka helado -pues los iraníes se subraya que eran de relajadas costumbres coránicas- con caviar azerí o del beluga Tanit del Caspio iranio. 

Hoy en las series israelís, sale que los jóvenes de la resistencia iraní a los que están masacrando son hedonistas y se endrogan, visten muy bien porque además son guapísimos –los actores hebreos que les dan vida-.

Qué esplendor el del arte persa safávida de Ispahan y sus puentes cubiertos sobre el río Zayandeh nacido en los montes Zagros. Debemos a Irán los ladrillos vidriados, la suntuosa poesía farsi, el arroz pilaf con pollo y granadas, el concepto de jardín con árboles frutales como remedo del paraíso con el que nos solazamos en la Aljafería y el Generalife.

Puestos a comparar, quizá nuestro intercambio con Estados Unidos no haya sido mayor y, tiene arte el equilibrista Sánchez (y el gas argelino y los que mandan en las refinerías españolas detrás) en sostenella y no enmendalla, no solo en clave de que se lo exija la política interior española. 

Soy de los que piensan que Sánchez no está tan solo en las reuniones de la Unión Europea ni desafiando a la actual élite política americana y será una cuestión de tiempo su reconquista a partir de nuestra lengua. Tiene detrás a muchos Soros que cada día pueden engrasarle.

Peor es reconocer que Israel y los marines ejecutan decisiones en que participan los neutrales saudíes, emiratíes y pakistaníes. Como entren en suelo persa, volveremos a las andadas talibanas y quizá haya un efecto en Europa y España de descontrol de la población islamizada radicalizada. 

Esa con la que sí sabe qué hacer, pero dilapidaría el derecho de fraternidad, el presidente Macron que no podrá meter submarinos nucleares pore el Sena arriba para controlar sus propios banlieux. Europa tiene otro concepto de la legitimidad de las razones de Estado, en términos éticos y estéticos, tontadas de sus presidentes aparte.

Al Séptimo de Caballería decimos: ojito droniceis el puente de Shahrestan, ya lo hicisteis en nombre de la cruz con el de Mostar dejando hacer a los croatas, los buenos sucesores ustachi.

Poeta sublime que porta como apellido el varietal que da un vino balsámico y terroso de mi gusto, en el siglo XIV, Shams ud-Din Mohamad Hafez Shirazí regaló a la humanidad el siguiente oasis:

La fortuna es aquella que sin exceso de dolor se alcanza. Con esfuerzo y trabajo, el jardín del Edén es poca cosa.

A la orilla del mar de la aniquilación estamos, oh copera, apura ya, que del labio a la boca es poca cosa. Sé cauto, asceta, no te fíes del juego del orgullo:

Vive y no dejes morir.

04.03 Luis Iribarren

No a las guerras

La intervención del presidente de España, de Pedro Sánchez en Moncloa, ha sido muy clara. Las guerras no sirven para nada, y tras relatar un buen número de opciones en las que interviene una guerra contra las sociedades, ninguna sirve para explicar una guerra. 

Ninguna guerra sirve para mejorar las sociedades.

La guerra en Irán ha comenzado sin valorar todos los elementos claves de cualquier conflicto, es decir, es una decisión unilateral de dos personas, ajenas al sentido común y a la inteligencia política que enmarcan los valores básicos del mundo en este siglo.


En las guerras siempre mueren primero los inocentes civiles,
comienzan cuando lo decide alguien desde un despacho, son carísimas, no mejoran ninguna sociedad, tampoco mejorar a quien en teorías las gana. y el riesgo es tremendo de que todo explote sin medida.

Hasta los más tontos de la clase, saben que cuando se meten con otros alumnos lo hacen con los débiles. Ha sido así desde tiempos no escritos. 

¿De verdad alguien se piensa que Irán es un estado débil? 

¿No sirve de nada la OTAN ni la ONU, para no ser ni siquiera consultados?

¿En qué papel queda la Europa Unida con estas decisiones que dividen, crean conflictos personales entre países?

¿Alguien se da cuenta del problema que supone para Oriente Medio este conflicto en toda su dimensión?

¿De verdad se puede decir que este conflicto no se puede contagiar todavía más?

¿Alguien ha diseñado la forma de salir de la guerra y sus objetivos mínimos, o solo la manera de entrar para machacar estratégicamente, sin valorar sus consecuencias contagiosas?

Cuidado con los análisis tácticos que mal realizados nos van a engañar. No es posible vencer a Irán, aunque sea una dictadura tremenda. Solo puede explotar desde dentro. 

La ambigüedad de China o India es clara. La no intervención de Rusia o Corea del Norte no es algo decidido con rotundidad. Se ha puesto en un grave peligro a Europa, a Turquía incluso, al Norte de África, a Japón o Corea del Sur al que se le obligará a tomar una postura. 

No a las Guerras, pues simplemente no sirven de nada en estos tiempos. 

Pero si son inevitables, hay que analizar muy bien todo el proceso que sirva para acercarse a la Paz. Hacer guerras por chulería es sumamente peligroso.

Julio Puente


17.2.26

El acceso a la vivienda, como problema en España, muy importante


Una vez más el CIS de este inicio de 2026 afianza la percepción en todos los españoles, de que la vivienda es el primer problema en nuestro país. Lo que perciben, y lo que sufren, pues ambas percepciones son muy altas, y en claro aumento.

Pocos ciudadanos en España saben que la vivienda depende por Ley, por Constitución, y por Sentencias del Tribunal Supremo…, de las Comunidades Autónomas

En esta realidad no somos capaces de valorar que cuando votamos o no votamos en las Elecciones Autonómicas, estamos votando también, para bien o para mal, sobre el problema de la vivienda y de sus posibles soluciones con Leyes y ayudas.

La Constitución de 1978 lo dejó muy claro y establece un reparto competencial entre el Estado y las Comunidades Autónomas. En materia de vivienda ocurre algo clave. La vivienda no aparece como competencia exclusiva del Estado. En cambio, sí aparece expresamente atribuida a las Comunidades Autónomas.

Esto significa que desde el diseño constitucional, la vivienda se concibe como competencia autonómica, no estatal. Y admitir este paso, es el primero.

En los últimos años, el Gobierno central ha aprobado leyes como la Ley por el Derecho a la Vivienda (2023). Pero aquí está el punto clave.  El Estado no legisla la vivienda “en sí”, sino pone las Condiciones básicas, el Marco general, los Aspectos económicos o civiles (alquileres, índices, fiscalidad). 

¿Y eso es suficiente? Pues no. Es labor de las Comunidades y depende de lo que estas legislen y hagan.

La aplicación real depende de si la Comunidad Autónoma decide aplicarla y sobre todo cómo la adapta o qué instrumentos crea. 

Por eso hay tremendas diferencias legales entre lo que hacen Comunidades como País Vasco y Navarra, o Aragón y Madrid, por poner algunos ejemplos divergentes.

En unas comunidades se aplica lo que se dicta desde el Estado y en otras no, y por ello los resultados son desiguales. No es casualidad ni depende directamente de sus economías, es consecuencia directa del reparto constitucional que viene desde 1978 y del uso que se haga de los Presupuestos que se reciben, pues no son finalistas.

Hay dos modelos de políticas de vivienda que están enfrentados en España por sus distintas formas entre territorios. 

Tenemos el modelos de Vivienda como derecho social con un parque público estable, un buen número de viviendas en alquiler social, intervención del mercado y limitaciones a la especulación. No se trata de decisiones de territorios ricos, pues en gran medida son decisiones políticas que llevan décadas funcionando.

El otro modelo entiende la Vivienda como bien de mercado, y se aplican incentivos al promotor privado, ayudas a la compra, un escasa intervención en precios, y en convencimiento y confianza en que será la oferta privada la que regule los precios y las opciones de acceso.

En ambos modelos se pueden destinar 10 euros o millones de euros para que funcionen de una manera de de otra. El problema no es la cantidad de economía pública de los territorios, sino la decisión política de cómo trabajar.

Cada Comunidad elige uno u otro modelo, o mezclas desiguales entre ellos, y los efectos se acumulan durante años. Y eso lo decidimos a la hora de elegir a nuestros representantes. Y normalmente (no siempre) lo dicen en sus Programas Electorales, esos que nunca los leemos, pues tampoco les interesa mandárnoslos.

Con el Primer Modelo tenemos a Comunidades como  Cataluña (no está funcionando bien en la ciudad de Barcelona, por otros motivos como la masificación del turismo), País Vasco, Navarra; y con menos fuerza se trabaja en este modelos en ciertas zonas de Andalucía e incluso de la Comunidad Valenciana y La Rioja.

Pero en el lado opuesto tenemos ejemplos claros como Madrid, Aragón o Murcia.

Hay diversos modelos de controlar los precios de la vivienda, en España y en Europa. 

El factor de saber trabajar bien el mercado público, sobre todo en zonas que debemos decidir si ya están o no tensionadas por precio o por cantidad (yo creo que en todas) y el de trabajar mucho más en los mercados de alquiler público, en la rehabilitación de vivienda que sea pública, y en legislar qué se puede hacer sobre suelos públicos para levantar viviendas públicas con determinadas cargas legales para no poderlas llevar al mercado libre. 

El problema de la vivienda en España es urgente, necesita soluciones a corto plazo y a medio plazo. Y ambas posibles soluciones son bien distintas. A medio plazo las dictadas por el Gobierno actual de Pedro Sánchez son buenas, pero llegan muy tarde. 

En el corto plazo se deberían convertir en Zonas Tensionadas al menos todas las grandes ciudades de más de 100.000 habitantes, y aplicar con otro rigor las medidas que para ellas existen en estos momentos. No son una panacea, pero ayudan a dar un toque de advertencia.

Hay que cambiar el modelo de construcción de vivienda. Crear muchas más Cooperativas (hay varios modelos legales) desde Asociaciones, o desde Comunidades de Vecinos. 

Deben los Ayuntamientos entrar en el mercado de la vivienda de forma directa, construyendo en sus propios suelos, para viviendas destinadas al alquiler. 

No es posible legalmente controlar los precios, por lo que se deben buscar otras alternativas. Veamos algunas ciudades europeas.

El modelo de Viena es sencillo y claro. El ayuntamiento es propietario y promotor masivo de vivienda. Más del 60 % del parque de vivienda en la ciudad es social o regulado. Se hacen vivienda para clases populares y medias, no solo para familias vulnerables. Hay una política mantenida desde hace más de 100 años (no depende del color político). En Viena la vivienda es infraestructura social, como el transporte o el agua.

En Berlín el freno al precio del alquiler es débil, con algunos intentos de hacerlo pero frenado y anulado por el Tribunal Constitucional alemán. Hay poco parque público tras privatizaciones de los años 90 y una Alta dependencia del mercado libre. Por lo que Berlín demuestra que regular precios sin parque público suficiente no basta. Es un modelo muy similar al de España.

En los Países Bajos el Estado Central es quien regula los alquileres y los numerosas cooperativas de viviendas. Y los Municipios controlan la gestión directa y el suelo que ponen a disposición de esos bloques de viviendas. Amplio sector de vivienda social está gestionada por “housing associations”. Y tienen un sistema de alquiler regulado por puntos (según el tamaño de la vivienda, su calidad, o su ubicación en el barrio de la ciudad). El mercado libre existe, pero no domina el sistema. El Estado marca unas reglas duras, y es el municipio con su ayuntamiento quien las ejecuta.

Las diferencias de estos modelos (también en Francia hay similares) es que por una parte son los Ayuntamientos los que deciden y realizan políticas de vivienda. Que se trabaja mucho el tema de Cooperativas con diversas variables. Y que son política de muy largo alcance con décadas de funcionamientos. 

El control de los precios en un mercado libre no es posible… excepto que dentro de ese mercado libre estén con una gran representación de viviendas los propios Ayuntamientos, Gobiernos y Cooperativas de Asociaciones muy diversas.

El alquiler asequible para las Clases Medias de cada sociedad, no se decreta. Se construye más de forma pública, se mantienen esas políticas de apoyo y se protegen los precios de alquiler y venta durante décadas.

Y se debe estudiar el servicio público de vivienda en alquiler con o sin derecho a compra, desde diferentes ópticas de calidad, de tamaño, de diseño. No debe ser solo una idea de vivienda para toda la vida, sino un inicio de la emancipación, de la que puedes y debes ir cambiándote a lo largo de tu vida varias veces, por necesidad.

Julio Puente

15.2.26

¿Hacia dónde nos lleva la IA en este 2026?


Hace 70.000 años el ser humano
, un animal que iba evolucionando lentamente, decidió ponerse a pensar y a construir con sus pensamientos acciones que le facilitaran el aprendizaje. Crearon la cultura y la historia, sin darse cuenta.

En el año 2026 hemos detectado lo que desde hace dos años antes ya íbamos previendo con calma suave. La IA además de peligrosa, hemos logrado que ya piense y tome decisiones por nosotros. Empieza a mandarnos, a crear sus propias historias, a interferir en la nuestra con sus propios controles y no con los nuestros.

Esto es un nuevo paradigma, pues hemos abierto según dicen algunos expertos —de los que precisamente hemos puesto a trabajar para desarrollar esa nueva IA— la opción de que la propia Inteligencia Artificial tome decisiones sin consultarnos.

Hemos pasado de tener una herramienta que piensa por nosotros, que recoge múltiple información y nos la muestre en segundos para evitarnos horas o días de trabajo, a convertirla en un agente nuestro al que le podemos decir que termine el trabajo, que tome decisiones por nosotros. Ya no solo es capaz de informarnos, también lo es para decidir. 

Puede darle al interruptor, al botón, o puede evitar que se lo demos nosotros para apagarla.

El paso es tremendo, pues aunque estemos convencidos de que podemos seguir dominándola —pues ella depende de que le quitemos el enchufe— en realidad y en algunos casos, esto es falso. Si puede tomar decisiones, ya puede ser autónoma, aprender a defenderse, saber buscar las salidas ante posibles peligros que le puedan afectar a ella.

¿Crees que saben hablarse entre ellas, comunicarse entre ellas además de hacerlo con nosotros? ¿Crees que siguen siendo —en todos los casos— objetos pasivos artificiales, o que van evolucionando por nuestras órdenes, a ser sujetos activos de la información que manejan?

No es una distopía. Todo esto ya se puede hacer, ordenar que lo hagan en determinados casos y grupos de máquinas. Tu tablet nunca la hará, el ordenador de tu oficina estará siempre atado al cable de la energía para funcionar. Pero ya hay máquinas que saben defenderse y comunicarse con otras máquinas.

Y a esos modelos tenemos que añadirles un detalle que parece absurdo. Los humanos pueden ser buenas personas y no dejar que este peligro aumente, o al contrario, pueden utilizar esas nuevas capacidades para jorobar el mundo. 

¿De verdad podemos pensar que los que lanzan miles de máquinas voladoras para matar niños, no serán capaces de pensar modelos que decidan según el momento de cada tensión?

¿Acaso estamos convencidos de que todo el mundo mundial, todos los animales llamados humanos son buenas personas, capaces de controlar el bien o el mal, creyendo que siempre son capaces de dominar lo que crean?

Pensemos en algo sencillo. Hoy le puede preguntar a la IA por los modelos de explosivos caseros que se pueden fabricar en mi domicilio. O por los tipos de virus o bacterias que se pueden propagar de forma incontrolada. Con sus datos, capados y controlados por modelos de una defensa de momento eficaz, es cierto, puedo ir construyendo un dietario en sucesivas preguntas y recurriendo a diversos modelos de IA para complementar las respuestas.

Ese sería el camino de las personas Buenas. Y varios países —sus sistemas de control policial— ya sabrían, que desde un salón, alguien en la dirección X ya estaba mirando estos temas. Lo curioso es que las personas Malas hacen lo mismo pero desde otros apartados para no dejar pistas.

A mi no me leen los Malos, les aburro. Ellos buscan la información con otros modelos de consulta, pero utilizando la IA. Y pueden no parar. Y si están dentro de organizaciones dedicadas a la investigación legal, pueden ir tirando del hilo de forma más sencilla. Yo no, tú tampoco. Ni podemos, y si lo intentamos nos detectan. ¿Y las organizaciones creadas para la defensa y el ataque?

El investigador contra enfermedades letales tiene unas herramientas que puede dedicar a investigar para Guerras Bacteriológicas o Víricas. 

En estos momentos se calcula que por bacterias fallecen en el mundo más de seis millones de personas al año. Por virus unos tres millones. Pero seamos sinceros, son los Virus los que resultan más sencillos de manipular y de propagar. Las Bacterias —más peligrosas— no son tan fáciles de que produzcan contagios tremendos.

¿Suena a distopía? Hasta aquí nada ha cambiado. Estaríamos igual a como estábamos hace unos pocos años. Con máquinas capaces de investigar desde la globalización y de repartir los conocimientos incluso peligrosos, según en qué manos puedan caer.

La diferencia en este 2026 es que ahora ya le podemos decir a los modelos de IA que creen otros modelos más personales, mínimos pero “míos”, para mi y solo con la capacidad de trabajo que yo quiera, solo para mi trabajo y mis necesidades, a los que podemos llamar Agentes por disimular, y dedicarlos a que trabajen en la dirección que yo les indico. Y a que tomen decisiones según vayan avanzando. Y a que se comuniquen o no, con quien yo les haya ordenado.

Estos nuevos Agentes no van a parar, no están programados para frenarse, pues no tienen un animal humano dándoles órdenes. Ya se las dimos en su inicio. Buscan, analizan, toman decisiones según vayan avanzando, y finalmente dan el resultado final, sea este el que sea, lo vaya a utilizar yo para lo que me de la real gana o un grupo de presión para amenazar.

No hay animales humanos dándoles órdenes de buscar y reflexionar, pero tampoco obedecerán órdenes de otras máquinas que los intentarán engañar o frenar. Ya cuentan con mecanismos para saltarse complejos modelos de puertas cerradas.

Como es lógico, todos estos modelos ya están capados por las autoridades correspondientes en todos los países que se dedican a controlar estos desenfrenos tan peligrosos. Pero a su vez, estos mismos modelos, una vez que los hemos puesto en circulación, tienden a seguir aprendiendo sin freno. Ellos pueden tener una sola orden. Y pueden estar ordenados para no pararse ante nada y para sortear las indicaciones de freno. Y reprogramados para obedecer de nuevo.

Os pongo otro ejemplo muy sencillo y cercano. El de una empresa de nuestra competencia a la que queramos vencer. Ya es posible saber su facturación y contabilidad anual y con detalle de una manera sencilla. 

La competencia se basaba en otros criterios, hoy tenemos muchas más información de la que podíamos tener hace pocos años. Datos sensibles de su facturación, pago de impuestos o incluso pago de impuestos de sus trabajadores, son posibles de obtener. Posiblemente sin detalles personales, pero a poco que sigas tirando del hilo puedes configurar una fotografía muy real. Podemos saber sus puntos frágiles, sus fortalezas y la dependencia de proveedores o de ciertos clientes.

Esto que comento anteriormente no es grave para la seguridad de la humanidad. Es un ejemplo de la capacidad de la IA para hacer análisis de cualquier tema, o de ofrecer conclusiones y alternativas para defendernos ante un contrario. Y de plantear modelos de ataque para ganar.

Hoy las guerras de matar son muy diferentes. Y se mantienen vivas ciertas guerras para poder seguir probando nuevos modelos de ataque y defensa. Dentro de unos procesos controlados, es cierto, aunque nos suene esto a barbaridad. Se mata de forma estudiada. Tremendo. Y para aprender. Más tremendo todavía.

Pero lo más grave en la sociedad mundial occidental, es que se van destruyendo profesiones enteras y no existen recambios para esos profesionales. 

Un escriba dejó de producir libros a mano y aprendió el arte de la impresión como recambio a su trabajo. Hoy un asesor fiscal, financiero o de inversión (por poner otro ejemplo fácil) no puede encontrar un trabajo nuevo y diferente si la IA le usurpa el suyo, pues se lo vamos destrozando.

¿Sucederá algo similar con decenas de profesiones de gestión personal, entre personas, en donde no interviene el trabajo manual de una manera imprescindible?

Es posible que los fontaneros no noten en absoluto la entrada de la IA, pero los psicólogos ya la están observando de forma muy temerosa. No se cerrarán oficios específicos, sino una forma de entender el trabajo y por ello la formación. Los trabajos de bata y corbata desaparecerán, los de mono se transformarán brutalmente también. 

El ser humano necesita trabajar para sentirse válido y para lograr que las economías funcionen. Esos modelos económicos y de valoración vital del ser humano, están en profundo cambio.

La seguridad de una nación ya no depende de sus ejércitos de tanques o infantería, sino de los millones de ordenadores sin pantalla que le dediquen otros países a destrozar sus sistemas. Y por ello sus modelos de defensa también son ya construidos desde esa realidad.

Posiblemente una Guerra Atómica sea hoy menos preocupante —por sus posibilidades reales de que se produzca— que otros modelos de ataques, que llevados desde otras perspectivas, logran dejar los territorios indefensos pero válidos para ser ocupados y aprovechados. Un país, medio continente destrozado por una concatenación de ataques atómicos o nucleares, no sirve durante muchas décadas para nada.

Empecé el texto hablando de la nueva IA y lo termino con guerras brutales, admitiendo que los ataques bélicos ya no tendrán el modelos del siglo XX, excepto que así se quieran tener, por muy diversos motivos. En las próximas décadas la IA que estamos diseñando ahora mismo será la gran materia bélica que hará cambiar la humanidad.

Nunca antes, ni con la imprenta, ni con la llegada de la informática o internet, ni con el descubrimiento del fuego, asistimos a un invento que podría apoderarse de nosotros. Siempre los hemos dominado y su evolución ha sido relativamente lenta y por ello hemos dispuesto como humanidad de procesos de adaptación. 

Con la IA, posiblemente seamos más lentos que ella misma en ir evolucionando, aunque siempre lo hace…, a costa de nuestras propias ordenes… de momento.

2.2.26

¿Qué Modelo de Estados occidentales tendremos en 2050?


Es posible que en la segunda mitad del siglo XXI, nos encontremos con Estados occidentales que haya evolucionado hacia modelos de Estado (no de país) más ágiles, tecnológicos y colaborativos, pasando del Estado Nación tradicional, centralizado en su propio territorio, a entidades "estratégicas" o "unidos en red”, que prioricen la eficiencia digital, la personalización de servicios y la gobernanza multi nivel. 

Es decir, de alguna manera creando gobernanza tipo la Unión Europea, en una globalización repartida y dividida por bloques.

Estados menos potentes en cuanto a capacidad de País, pero más ágiles a la hora de su defensa de todo tipo. Bélica, comercial, económica, cultual, tecnológica. etc. El tamaño del Estado dictaminará su capacidad para defenderse ante los mercados mundiales, y las crisis globales que seguirán existiendo como guerras constantes en los aspectos comerciales y económicos. 

Y aumentarán su capacidad de vigilancia ante las leyes incumplidas, controlando mejor las fronteras digitales de datos y sobre todo de movimientos de capitales digitales.

La mayor descentralización y colaboración entre países supondrá la integración con el sector privado en redes de gobiernos locales, empresas, ONG y mayor participación ciudadana directa, mediante plataformas digitales eficaces. 

La participación no será una excusa para disimular, sino una necesidad impuesta desde los Estados que superen a los países. La participación como modelo de control es una herramienta que sirve entre países para saber que todos e hace con arreglo a unas normas generales similares entre los países en un Estado de multi niveles.

Un modelo de Estado híbrido democrático, con una combinación de representación tradicional con parlamentos deliberativos, votación digital y participación mayor a niveles locales o de país para legitimar decisiones complejas. Estados "abiertos" con prosperidad compartida; pero con mayor autoritarismo "suave" por los desafíos demográficos y geopolíticos que se plantearán. 

Las decisiones del Estado ya no serán tan fácilmente admitidos por los ciudadanos de los países, por lo que se necesitará una formación democrática muy superior a la actual, para explicar y comprender medidas que pueden parecer desde absurdas a inútiles o directamente negativas.

Las presiones demográficas y climáticas junto al envejecimiento creciente, obligará a buscar modelos de pensiones sostenibles, y sistemas de cuidado en dependencia más asumibles. Las migraciones y el cambio climático demandarán políticas transfronterizas. 

Y eso será junto a lo comentado anteriormente sobre pensiones y dependencia, uno de los puntos sociales que mejor hay que trabajar, para ser asumidos y a su vez que se puedan asimilar a modelos productivos posiblemente con menos valor añadido en impuestos, si no somos capaces de entender que los impuestos en muchos casos son inversiones.

Es previsible el declive relativo del poder occidental ante el ya creciente e imparable poder de Asia y no solo de China, impulsando bloques regionales con soberanía compartida en defensa y economía. 

Ya está rotando el poder mundial de las grandes superpotencias hacia Asia, eso parece inamovible aunque no lo deseen los EEUU que incluso podría verse dentro de un empeoramiento económico grave. 

Estamos hablando de nuevos modelos productivos, pero a su vez de gobernanza, de economías de mercado comercial, y sin duda de movimientos del dinero nuevo, como forma de poseer la riqueza.

En el año 2050 lo más probable es que el dinero sea mayoritariamente digital, con monedas fiat (La moneda fiat o fiduciaria es dinero emitido y regulado por bancos centrales y gobiernos, cuyo valor no está respaldado por materias primas físicas (como el oro o la plata), sino por la confianza, decreto legal y la estabilidad de la economía emisora. 

Ejemplos incluyen el dólar o el euro, que ya no utilizan el Patron Oro para marcar sus valores exteriores), monedas emitidas por los bancos centrales de cada Estado en formato electrónico (CBDC) conviviendo con criptomonedas y monedas estables digitales y privadas, en un sistema casi sin efectivo físico.

No se trata de creer o de no creer en las criptomonedas o en la moneda digital. Es que simplemente ya no existirá la moneda como valor diferente al de los números. 

Pensemos que por poner un ejemplo fácil de comprender, las pensiones ya no se pagan —desde organismos públicos— en dinero sino en números. La inmensa mayoría de los movimientos económicos ya funcionan así, pero es previsible que a corto plazo casi todo sea así.

Medios de pago universal, seguro y muy barato, accesible vía móvil o dispositivos biométricos. Dinero digital sin que nadie se de cuenta del cambio. En la misma medida en que nadie se ha dado cuenta de la nueva o no tan nueva capacidad de todos los bancos de crear dinero sin tener que imprimir billetes.

Los Estados tendrán capacidad de emitir una moneda digital ampliamente aceptada tanto para uso interior como exterior), con confianza en su estabilidad, seguridad y respeto a la privacidad. 

Podemos imaginarnos que en un futuro España por poner un ejemplo, podría emitir nuevamente Pesetas a un valor fijo idéntico al euro, pero siempre de forma digital, para pagos del Estado. 

Dinero digital aceptado en tu Estado Supranacionales, no tanto en otros Estados, ante los que deberíamos entrar con cambios de esas nuevas monedas digitales.

Pero no solo para pagos en pensiones, o desempleo, sino en ayudas estatales para sectores básicos e importantes como Agricultura o Industria, para cobros o devoluciones en Impuestos, o para pagos en empresas públicas. 

Podría darse la convivencias natural de dos modelos de moneda digital, en el caso de España entre el Euro y la Peseta, sin perder la Unión Europea su capacidad de controlar las economías.

En síntesis, el poder económico en la mitad del siglo XXI dependerá menos de imprimir billetes y más de controlar infraestructuras y modelos de pagos digitales, aumentando la confianza en la moneda digital y en la capacidad de conectar ese nuevo sistema financiero con una economía innovadora y sostenible. 

Debemos tener en cuenta que el enorme crecimiento del dinero en circulación a partir de 2020 por los efectos de la Pandemia y las ayudas públicas que hubo que crear casi desde la nada, junto al envejecimiento de la población europea, y la creciente competencia comercial de Asia y América, obligará a Europa a buscar nuevos modelos de economía monetaria.