29.6.19

¿Qué es la izquierda en la sociedad?

¿Qué es la izquierda? La izquierda es un conjunto de posiciones políticas que comparten el ideal de que todos los seres humanos tienen el mismo valor y constituyen el valor supremo, el más alto de la sociedad.  

Boaventura de Sousa Santos

28.6.19

Qué hace mal la izquierda y muy bien la derecha?

Hoy en su artículo de Nueva Tribuna el admirado profesor zaragozano Cándido Marquesán nos deja para el recuerdo un texto de Boaventura de Sousa Santos que deberíamos analizar con detalle. El texto está escrito en el año 2011 y con pocas líneas nos explica perfectamente todo lo que nos sucede a la izquierda.

Por una parte es cierto que las izquierdas tenemos tres comportamientos muy distintos, según estemos en el poder, en la oposición o entre dos aguas esperando a entrar o a salir. Lo curioso es que yo creo que nos equivocamos en las posiciones tomadas. Cuando estamos en el gobierno nos comportamos muy conservadores, cuando estamos en la oposición nos queremos comportar como muy irreflexivos ofreciendo las revoluciones que asustan, y cuando estamos a mitad del camino entre una u otra opción no somos capaces de ser inteligentes.

Mi punto de vista es el contrario. Cuando se está gestionando hay que hacer políticas de izquierda. Cuando se está en la oposición no hay que asustar. Cuando se está en la mitad del camino hay que estar todo el día reflexionando y ordenando la información.

Otro detalle imperdonable es esperar al final del recorrido electoral para hacer lo que llamamos Primarias. Un claro error cainita. NOOOOO. A los líderes del camino hay que elegirlos nada más empezar a andar. Y como en el caso de las liebres de las grandes carreras, si es necesario ya los cambiaremos al final, pero igual no. Eso de esperar los cuatro años para elegir al “jefe” supone que todo están pensando en “ser el jefe” en vez de estar pensando en ganar. Y además al final todas las Primarias terminan en asesinatos o suicidios.

Hay un detalle que repito hasta cansarme y cansaros. Hay que REFLEXIONAR mucho más. Pero mucho más. ¿Qué nos pensamos que es reflexionar? Pues generalmente es recoger información, sumarla, pulirla, tirar parte de ella para que sobre la mesa de la cabeza no haya excesiva, volverla a reflexionar e ir construyendo el edificio con los ladrillos que nos ofrece la reflexión, es decir la información pulida.

La derecha está todo el día reflexionando. Pero iojo!, no todos los de la derecha. Nooooo. Ellos montan un tinglado donde ponen a los más reflexivos a reflexionar y a pasar ya mascada y a medio digerir la información que es válida para sus intereses. Confundimos reflexionar con trabajar mucho y con muchos papeles e informaciones. Nooooo otra vez. Reflexionar es ponerse a pensar para tomar decisiones pero en una escala inteligente de digestión social.

Hay que extraer desde abajo hacia arriba todo la información necesaria, ponerla en orden de importancia y de posibilidad temporal, ir trabajándola constantemente, impartirla y repartirla, separar lo que deben ser estrategias de lo que son problemas o realidades, de lo que nos afecta a nuestra ideología y a nuestra clase social de trabajo, y en cada momento volver a impartirla y repartirla.

Siempre eso si, acompañada de la clásica explicación multinivel, para que sea asimilada según a los grupos a los que va dirigida. Además de resolver, hay que explicar, formar, informar, compartir y provocar el participar. Os dejo ahora el texto de Boaventura de Sousa Santos al que hace referencia Cándido Marquesán

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“Cuando están en el poder, las izquierdas no tienen tiempo para reflexionar sobre las transformaciones que ocurren en la sociedad y, cuando lo hacen, siempre es como reacción a cualquier acontecimiento que perturbe el ejercicio del poder. La respuesta siempre es defensiva. Cuando no están en el poder, se dividen internamente para definir quién será el líder en las próximas elecciones, de modo que las reflexiones y los análisis están relacionados con este objetivo.

Esta indisponibilidad para la reflexión, que siempre ha sido perniciosa, hoy es suicida. Por dos razones. La derecha tiene a su disposición a todos los intelectuales orgánicos del capital financiero, de las asociaciones empresariales, de las instituciones multilaterales, de los think tanks y de los grupos de presión, que le proporcionan a diario datos e interpretaciones que no son siempre faltos de rigor y siempre interpretan la realidad llevando el agua a su molino. Por el contrario, las izquierdas no disponen de instrumentos de reflexión abiertos a los no militantes e, internamente, la reflexión sigue la línea estéril de las facciones”.

Hoy en día, circula por el mundo una ola de informaciones y análisis que podrían tener una importancia decisiva para repensar y refundar las izquierdas tras el doble colapso de la socialdemocracia y el socialismo real. El desequilibrio entre las izquierdas y la derecha en relación con el conocimiento estratégico del mundo es hoy mayor que nunca”.

Resolver conflictos en RRHH no es sencillo. Pero es necesario

A veces nos toca resolver conflictos en nuestro trabajo como responsables de equipos o de RRHH. Nunca es sencillo, y además siempre es peligroso. Si cuando se intenta mediar no se logra un éxito, una solución, lo que sucede es que todo va a peor. Así que la obligación de resolver cuando se media es imprescindible y casi obligatoria.

Para empezar a resolver un conflicto entre personas hay algo fundamental, básico, obligado. “HAY QUE HABLAR”. 

Hablar personalmente, dando la cara, mirando a los ojos, con calma y sentados. Hay que hacerse responsable del problema y hacer responsable del mismo a las partes implicadas. Con calma, sin acusaciones, con responsabilidad.

UN problema entre personas NUNCA se evita ni se resuelve dejando que sea el tiempo el que actúe. Podemos pensar que sí, pero es falso, a lo sumo se aparca, se orilla un tiempo. Pero siempre necesita un tratamiento, como poco una mediación y siempre un cara a cara.

Hay que escuchar a todas las partes. A TODAS. Pero no por educación o para disimular. Es imprescindible para encontrar una solución, saber TODO lo sucedido, aunque de entrada sea muy sencilla separar el polvo de la paja, o saber quién tiene más o menos razones. Escuchemos a todos, y escuchemos todo.

Nunca lograremos que todas las partes entiendan todo de todas las demás partes. A lo sumo podemos lograr que las partes entiendan parte de lo que dicen las otras partes. No es un trabalenguas, aunque lo parezca. Es un signo de que a veces los problemas parecen irresolubles, y hay que ir tirando del hilo hasta desatascarlos.

Los problemas, el mismo problema, lo verá cada parte de una forma diferente. Y además siempre para su beneficio, para sus razones. El trabajo de solución se basa en plantear las opciones de futuro a que nos lleva el conflicto si no se logra resolver. 

No se trata de lograr que aquello no haya sucedido, es imposible, se trata de convivir con el problema y de esa manera sí que lograremos que el tiempo actúe a favor de la solución. Hay que plantear lo positivo para cada parte de resolver el problema. Lo que cada uno gana si aquello logramos desactivarlo. Y lo que se pierde en el conjunto superior si seguimos atados al conflicto. Por cierto: ¡¡Suerte!!

27.6.19

España está perdiendo calidad democrática. Y lo sabemos

Uno debe tener siempre la ventaja de no estar de acuerdo con todo lo que dice o escribe Juan Carlos Monedero. Es una garantía de libertad, pues estar siempre de acuerdo con algo puede ser peligroso para los sesos. Pero lleva unos días sembrado y hoy con su artículo “¿Mierda de democracia española?” le doy la razón con toda la rabia del mundo. La tiene, pero me gustaría que no la tuviera.

Nuestro nivel de asco, de emponzoñamiento en la política, de engaños públicos, de dobles verdades y triples mentiras, cada vez nos afectan menos pues nos vamos acostumbrando. Y en ese camino, poco a poco, nos vamos distanciando de la Europa válida. 


¿Que qué es la Europa válida?

Pues la que trabaja mucho, la que cree en sí misma, la que confía en los que decide que sean sus gestores, los que concilian bien entre trabajo y familia, los que las clases sociales existen pero no son tan distintas como en España. 

Existen varias Europa y efectivamente en ella hay países como España o incluso peores. Pero mucho cuidado con estas separaciones, pues lo curioso es que algunos se van separando de los otros… incluso siendo vecinos muy cercanos. 

No todos los territorios, no todas las sociedades europeas se mueven a la vez, algunas se mueven mejor. Y se nota, incluso nada más pasar la frontera.

Os voy a poner un ejemplo de dos países vecinos, muy vecinos, que ahora van ambos por libre y donde ya se notan claramente las diferencias de todo tipo. Eslovenia y Croacia

La diferencia se nota en cosas tan simples como en el tratamiento de la agricultura, en el nivel de vida, en sus ciudades y sus calles, en sus gentes y su cultura, en su moneda. Aprendamos de los experimentos en cabeza ajena.

En noviembre 2019 volveremos a votar. ¿Cambiaremos?

Ya se habla de mitad de noviembre de 2019 como las fechas idóneas para repetir las Elecciones Generales en España. La incapacidad táctica de todos hace que tengamos que ser otra vez los españoles los que intentemos salir del embrollo, a base de cambiar nuestro voto. ¿Y por qué lo tengo que cambiar yo?

Desde el PSOE ya han dicho incluso con gestos que no quieren tener dentro del Consejo de Ministros a nadie de Podemos. Los votantes de izquierdas debemos tener esto asumido, para que en noviembre tomemos las decisiones oportunas. 

El PSOE desearía probar con Ciudadanos que es su lado más natural, y jugar con la derecha para trocearla. Está totalmente convencido de que la izquierda es nada de nada. Pero igual se equivoca y al final la izquierda de verdad se cabrea y demuestra que somos muchos más de los que aparentamos.

Sin duda la falta de líderes con capacidad de gestión de altura en la España de estos años nos está condenando a la nada o a ser menos de lo que deberíamos. ¿Y tras noviembre? 

Pues volveremos a jugar con los resultados que salgan y veremos si hemos sido capaces de engañar otra vez a los indecisos. Cuantos menos vayan a votar, más fácil es saber qué se votará.

La motivación es fundamental para la empresa de éxito.

Parece complicado de entender pero es una realidad, en España mientras seguimos con un desempleo muy alto, mientras la indignidad laboral en cuanto a derechos y sueldos parece un problema sin solución, más del 50% de empresas que buscan cubrir puestos técnicos o de innovación, NO ENCUENTRAN la forma de cubrirlos.

Está muy claro que hay dos errores de partida que se llevan años advirtiendo y que no somos capaces de querer resolver. Por una parte es necesaria una formación profesional MUY diferente, y mucho más larga, que tendría que cubrir toda la vida laboral. Y por otra parte hay que motivar de una forma TOTALMENTE DISTINTA a los trabajadores, para que sientan que su profesión actual es segura, merece la pena formarse en ella, sirve creer en su futuro.

Se buscan trabajadores fieles, innovadores, capaces de tener varias velocidades, con ganas de seguir aprendiendo, que aporte talento y maneras, que tenga una formación amplia y con asuntos laterales a su profesión base, que sepa trabajar en equipos, que sepa enseñar incluso.

¿Pero qué les ofrecemos a cambio? No sirve con prometer un salario digno, ya no, pues se nos creemos las promesas simples. Hay que darles información, futuro, capacidad de crecer, hay que emocionarlos e implicarlos en el proyecto, hay que explicarles la capacidad de modulación horaria para convivir mejor todos, y explicar muy bien el concepto de equipo de cada empresa y los beneficios que eso aporta a cada persona.

En la misma medida en que han cambiado los tiempos de los derechos laborales fijos y estáticos, hay que explicar muy bien a todas las partes que esa movilidad de derechos es bidireccional. Y que la motivación de las personas es fundamental para que una empresa tenga éxito.

25.6.19

La Lucha de Clases suena a viejo. Lo dicen los ricos

Hoy se decía en La Ser que en algunas Universidades de los EEUU de forma muy clara y posiblemente en algunas de Europa de forma escondida, solo se admiten alumnos que puedan demostrar ingresos familiares superiores a los 500.000 euros o dólares. Una bonita forma de seguir creando ricos y pobres, de seguir caminando en esa peligrosa división clasista donde eres lo que eres dependiendo de donde naces.

Y a su vez se nos quiere decir a todos los demás, a los que NO tenemos esas cantidades de ingresos anuales a que nos olvidemos ni de nombrar la clásica palabra de “Lucha de Clases”. Es decir, ellos sí pueden hacer lucha de clases, pero el resto no. Tenemos pues un problema mental importante.

A nosotros, los pobres que no podemos llevar a nuestros hijos a todos los mismos lugares para que aprendan y se preparen simplemente porque de entrada nos separan por clases sociales, nos prohíben llamarles a ellos clasistas. Y sin duda llamarnos nosotros mismos entre otros adjetivos: Clasistas.

Porque han logrado convencernos de que ser clasista es siempre lo mismo. Pues no. Se puede ser clasista en positivo, es decir, en defensa de ese otro clasismo que ellos montan para que “SU” clase siga siendo la que domine el mundo mundial. ¿Es todo esto una tomadura de pelo?

Comunicación no verbal. Aprendamos a comunicar con el cuerpo

Sabemos que comunicar es un ejercicio muy complejo, pues no se trata de “decir” sino de llegar y de que se entienda bien lo que transmitimos, y sobre todo que se entienda positivamente. Pero a su vez sabemos que no es suficiente con hablar bien, que el idioma corporal tiene una gran importancia y que no sabemos dominarlo como nos gustaría.

Sobre todo admitiendo que el idioma corporal es muy complejo de controlar, pues nuestras expresiones son muchas veces tan naturales que salen sin que hagamos “casi” nada por expresarlas. 

Normalmente cuando más importante es intentar transmitir bien, más nerviosos nos ponemos y por ello menos poder de control tenemos sobre nuestro idioma corporal.

Aunque pensemos lo contrario, se calcula que el 98% de lo que comunicamos lo hacemos de forma NO verbal, a través de gestos, movimientos, con nuestra presencia, nuestras formas y modos. Si tenemos en cuenta que el 35% de lo que decimos es de forma verbal y otro 55% lo configuran nuestras expresiones faciales y posturas, nos queda un 10% que se transmite simplemente con nuestra presencia o nuestra imagen.

En ese 35% de comunicación verbal está sumado el tono, la velocidad, los silencios, la musicalidad de nuestras intervenciones, el genio modular de cada párrafo, etc.

Toda esta suma hace que sobre un 70% de nuestras formas de comunicación corporal sean las responsables del éxito o fracaso en cualquier tipo de negociación. Para nosotros, para nuestras ideas o proyectos, o para gestiones encargadas por otros.

No hay una sola manera de enseñar expresión corporal o facial, aunque existen consejos que pueden servir para un tipo de comunicación pero no para otro. Depende de muchos factores. Del tema a negociar, de con quién se está negociando, desde qué postura, deseando obtener uno u otro resultado distinto, del entorno, del espacio, del tiempo del que se dispone para comunicar, etc.

El mejor consejo de todos sería “practicar” y equivocarse. Aprender a costa de muchos errores, pero lo malo es que este sistema es el más caro de todos. 

Debemos entender qué es el espacio personal mínimo entre personas para utilizarlo de una forma o de otra. Espacio que nunca es el mismo según muy diversos factores.

Debemos controlar la postura corporal que debemos tener en cada momento. Qué tipo o de sonrisa o no debemos emplear. De qué manera la mirada nuestra y su objetivo influye y mucho en el comportamiento del otro. Las diferentes maneras de mover brazos y sobre todo manos. La forma de vestir, de oler o de peinarse. En realidad estamos hablando de teatro. Y admitirlo es un buen paso. El Teatro es un Arte.

24.6.19

20 necesidades de la izquierda española ¿Izquierda Alternativa?

Creo que España —incluso Europa pero sin duda España— debe empezar a pensar que se necesita una Izquierda Alternativa a las actuales, distinta y con otros condicionantes, objetivos, metas, osadías y rebeldías, que paso a intentar relatar según mi apreciación.

1/ Una izquierda MÁS unida

2/ Una izquierda más contundente, siempre sin violencia

3/ Una izquierda menos funcionarial y más trabajadora

4/ Una izquierda que anteponga la Lucha de Clases a la Lucha de Diferentes

5/ Una izquierda más reflexiva utilizando las mismas herramientas que la derecha

6/ Una izquierda que pelea contra las desigualdades sociales

7/ Una izquierda que sepa y asuma que los enemigos reales están siempre escondidos

8/ Una izquierda que ponga en su valor tanto la Educación como la Cultura, públicas y gratuitas

9/ Una izquierda a la que no le tiemble el pulso de decir que hay que subir los impuestos

10/ Una izquierda más horizontal a la vez que mucho más organizada

11/ Una izquierda sindical de verdad, que mime a los débiles del mundo laboral

12/ Una izquierda que sepa qué sucede en el mundo cuando no hay izquierda

13/ Una izquierda que gestione el nunca hay que decir: “…se gobernará para todos…”

14/ Una izquierda que abrace la globalización POSITIVA pues de la negativo no nos libra nadie

15/ Una izquierda que admita la respuestas complejas a los problemas complejos

16/ Una izquierda que entienda de economía productiva, pues hay economías de izquierda

17/ Una izquierda LIBRE, reflexiva, alternativa, cambiante, abierta, exigente

18/ Una izquierda que explique muy bien que el planeta actual es insostenible

19/ Una izquierda que sepa explicar que la vida debe ser girar alrededor de las personas

20/ Una izquierda que abra puertas, y que plante cara a los que las quieran cerrar

Podrían salir cien detalles más, se podría modificar alguno, habría que sentarse en una gran mesa de donde no se podrían levantar hasta llegar a un acuerdo abierto, nos tendríamos que sentar millones de progresistas de todo el planeta para reflexionar y añadir, para ponernos a trabajar.

Sin un programa claramente especificado de metas y objetivos no sirve de nada teorizar sobre lo que es necesario o no. Lo curioso es que las fuerzas conservadoras —las que han logrado que ya nunca más se hable de Lucha de Clases pues suena a violento cuando esto es falso, pues es uno más de los proyectos teóricos de las fuerzas de izquierda— tienen claramente marcado y escrita su propia lista de objetivos. Son muy poco y muy claros. 

Simplemente quieren ganar más dinero, pero para muy pocas personas. Luego pueden teorizar sobre el cómo, el cuándo, el para quién o el para qué. Pero las metas están claramente delimitadas desde hace más de un siglo.

21.6.19

Humor de feos y guapos del año 1923

El humor cambia con los años, y lo que en 1923 era un hombre feo, hoy en el año 2019…, sigue siendo un hombre feo. O no. Depende de lo que esté de moda. 

El dibujo es del viñetista Limendoux para la revista La Risa.

Un aparcamiento bueno es una suerte feliz

A veces encontrar un buen aparcamiento es más importante que el propio coche. Cosas ilógica de la vida moderna. ¿Cuántas veces hemos ido de viaje a una ciudad y hemos pagado más por el garaje de una noche que por el hostal para nosotros?

Todos somos ya ricos, incluso teniendo deudas

Ante un Corpus Cristi nuevo con más parafernalia militar mezclada con la religiosa se une el giro de los sindicatos policiales que han aupado a los nuevos y curiosos populistas en unos ejercicios que parecería que nada tienen que ver los unos con los otros. ¡¡Es el crecimiento de lo mismo!!

Si queremos… podemos no verlo, es lo más cómodo. La izquierda de hecho no lo quiere ver. Bueno… hace como que si, pero sigue a las suyas y en Galicia podemos ver los últimos ejemplos. ¿Qué queda de la izquierda?

Podemos está desbarrado, IU desaparecida y el PSOE se va escorando poco a poco hacia una socialdemocracia más que de Tercera Vía, ya casi de Cuarta. Quedan algunas izquierdas periféricas que en seguida por hache o por be las hemos descalificado de entrada. Molestan y queda mal que funcionen, no vayan a contagiar su forma.

No existe lucha de clases, ni en las escuelas. Todos somos o pobres o ricos, no hay término medio. Los pobres son los que piden en la calle y los ricos todos los demás. 

Tú eres rico, yo soy rico, ellos son ricos. Y luego están los millonarios que siguen riéndose de todos nosotros. Hemos logrado ser ricos sin tener dinero. Incluso somos ricos teniendo deudas. Es fabuloso este cambio.

20.6.19

Monarquía o República ¿Qué opina España?

No voy añadir comentarios a este mapa gráfico de la España que responde a la pregunta de si prefiera República o Monarquía. El número de encuestados es suficiente, el resultado parece solvente, pero es verdad que el sondeo se hace sin España informativa en medio, sin miedos a una opción o a la otra, sin que medie nada que no sea una respuesta espontánea. 

¿Valor? Efectivamente ninguno. Pero sí parece un punto de reflexión, de análisis si de verdad las personas respondieran desde el corazón y no tanto desde esa reflexión que ya todos saben manipularnos para llevarse las respuestas a su terreno.

DE momento lo que si se ve es una España tremendamente diferente según territorios, y eso es mucho más preocupante para el futuro que si Monarquía o República.

18.6.19

Idioma no verbal desde la izquierda

Hay algo que no valoramos desde la izquierda y con suficiente fuerza, ante la política del día a día. Es el idioma no verbal a la hora de comunicar. No vale con decir las cosas, incluso tampoco con saber qué elegimos para decir. 

Sobre todo hoy sirve el cómo y con qué envoltorio. Lo sabemos pero no da "repelús" practicarlo.

Es cierto que esa nueva izquierda andaluza de Antonio Maillo había cambiado la seriedad por la alegría a la hora de comunicarse. Y eso funciona, hasta que le llegó una nueva forma alegre de transmitir por parte de Teresa Rodríguez

No podemos estar comunicando a los ciudadanos tristezas, quejas, problemas sin resolver, malas caras, seriedad, canciones viejas o mensajes de torpezas de todos los demás. Las personas quieren palpar soluciones.

El idioma no verbal de gran parte de la izquierda es triste, es a la defensiva, es para demostrar que hay problemas y que “los otros” nos los están provocando. Y es cierto, pero así envuelto, no nos lo comprará nadie nunca, o al menos no en número suficiente como para servir.

A las personas hay que darles soluciones y no problemas. Hay que entregarles la normalidad de la gestión que sirve, y desde la alegría de saber que somos capaces de ganar. Querer darles a los ciudadanos que ya palpan sus problemas en el día a día…, o bien más problemas o bien soluciones falsas e imposibles, lo único que se recibe a cambio es la decadencia y la sonrisa forzada que damos al incapaz de entender nada.

En esta campaña electoral municipal de Zaragoza, un partido político ofreció bajar el precio del billete de autobús urbano a 25 céntimos. Parecería una medida extraordinaria sobre un precio ya bajo en relación a otras ciudades de su tamaño. Una medida que en la teoría parecería un “caramelo” para los votantes. 

Pero no fue admitida, respetada, entendida, abrazada. Al revés, supuso un rechazo claro pues el vecino que no es tonto, sabe que es imposible y además lanzado en un momento concreto y para no ser cumplido.

Otra cosa es que hubiera la posibilidad de explicar esa medida con todo lujo de detalles económicos, donde se podría demostrar su posibilidad de ejecución, su beneficio, su nuevo paradigma mental pero no como promesa sino como realidad. 

Pero nunca se puede explicar el detalle, vivimos en un mundo de titulares, de “gruesos textos” y hay que admitirlo

El mensaje no verbal de aquella medida es que: "además de imposible se están quedando con nosotros".

Los líderes son imprescindibles para hacer funcionar las gestiones. Un empresario, un político, un futbolista son fundamentales en un proyecto que funcione sobre el resto. 

Pero alrededor de esta figura siempre hay que tener un equipo suficiente, imprescindible como ese complemento necesario que arropa al líder y le entrega las soluciones. 

El idioma no verbal nos obliga a enseñarlo. A mostrar toda nuestra capacidad de "EQUIPO".

Pero nadie va a percibir si realmente quién de aquellas figuras sabe de innovación, de control del gasto, de ventas o de control de calidad. Pero quien ve el conjunto debe observar capacidad, respeto, variedad, pluralidad de opciones. 

Puede parecer teatro… ¿pero alguien cree que la vida no es en parte teatro? ¿y qué es el teatro sino comunicación no verbal lleno de luces, colores, espacios, elementos, tramoyas, silencios, vestidos llamativos, gesticulaciones y libretos creados para que la función “funcione”? ¿de verdad seguimos creyendo que los conservadores de libro no saben de teatro —del que no se nota que es teatro—, mucho más que los progresistas? ¿nos sigue dando vergüenza —decía al principio, repelús— creer que si jugamos con las mismas reglas para todos, desde la izquierda estamos haciendo teatro, pedagogía, manipulación social? 

Los dedos que se agarran a la vida

Hay pocas cosas que se valoren más que el calor de la mano de un recién nacido agarrándose a tu vida, es posible que desde el miedo a todo lo nuevo, a lo que le ha tocado empezar a emprender y aprender. 

Es el signo de la vida, del aprendizaje y la seguridad, de la necesidad de estar junto a alguien sin saber quién es, si acaso solo sabiendo que también es un ser humano como él. 

Luego irá aprendiendo a seleccionar manos.

17.6.19

Haniel viene a salvarnos. A salvar nuestras pensiones

Hoy he tenido un resobrino que es una categoría familiar extraña, de las que no vienen en los libros. El Haniel (con H) ha salido largo y grueso como los valientes que vienen a conquistar el mundo. Sus padres ya han hecho por Aragón más que muchos de los que se dicen aragonesistas de pico. Hoy tener hijos parece un acto heroico.

Tener otro resobrino cuando ya se tienen sobrinos es algo acumulativo. No hay orden en el orden, nunca se sabe, igual Haniel o Yuriel son mejores con Julio que los de sangre. La vida produce esos cambios de caminos. Para celebrarlo hoy haremos cena especial. Como todos los días.

13.6.19

Aseguremos que la política mande sobre la economía

Asegurar que la política mande sobre la economía, es básico para evitar el fascismo.

Karl Polanyi

Es curioso que hayan logrado los manipuladores sociales hacernos creer que los políticos son imbéciles cuando no ladrones. Y que para nada nos hayamos fijado que en realidad los que dominan la política en estas últimas décadas son economistas de laboratorio que simplemente quieren dinero. Cuando hay que ayudar a los bancos con dinero de todos pues de todos es SU deuda, en realidad se nos engaña y no lo hacen los políticos sino los economistas obedientes que controlan el poder.

Ahora con las negociaciones de gobiernos en España, sean en ayuntamiento, autonomías o el estatal, estamos viendo un espectáculo bochornoso. Parece una pelea de políticos, de ideas, y es mentira. Es una clara pelea de poderes económicos. Quien gobierne aquí o allá tendrá el poder del dinero, para él o para sus amigos. No va a ganar un partido u otro, no van a perder las ideologías, lo van hacer familias concretas, poderes escondidos pero bien conocidos.

Y no hablamos solo de pagar más o menos impuestos según beneficios, hablamos sobre todo de comercio, de relaciones exteriores, de servicios privados o públicos, de ayudas a quien y para qué, de educación para labrar y sembrar el futuro, etc. Todo con y por dinero.

Así que es muy sencillo. Si tú tienes mucho dinero tienes que estar contento con estas trampas. Algo te caerá. Si tienes poco o no tienes nada o lo que es peor, crees que tienes y lo que tienes es una mierda, date por jodido. Van a jugar contigo. Tienen una herramienta maravillosa para hacerte creer que ellos son amigos tuyos. Se llama consumismo. Felicidad consumista.

12.6.19

Emmanuel Macron y el futuro de Europa en paz

Emmanuel Macron habló ayer en Ginebra, dentro de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), lo que muchos llevamos un tiempo advirtiendo sobre el futuro de Europa y de la sociedad actual.

“Si los graves desequilibrios de la globalización no se corrigen, si la actual fase del capitalismo no pone fin a sus excesos, si la responsabilidad social no vuelve a ser una prioridad, las democracias peligrarán y puede estallar una guerra. Creo que la crisis que vivimos puede conducir a la guerra y a la descomposición de las democracias. Estoy íntimamente convencido”

Puede sonar a un negativismo social de agoreros idiotas, pero estamos en la línea fina que separa el punto de no retorno. El crecimiento de fuerzas sociales violentas en la Europa muy cabreada y la nula capacidad para lograr dominar el capitalismo de laboratorio, está logrando unas desigualdades sociales que llevábamos muchas décadas sin tener.

“El liberalismo político y la economía social de mercado, que permitieron salir de la pobreza a centenares de millones de personas después de la II Guerra Mundial, sufren una crisis profunda que no se ha abordado de verdad. Con la globalización y el cambio tecnológico se ha impuesto un modelo neoliberal y un capitalismo de acumulación que ha “pervertido” el sistema anterior y el funcionamiento de nuestras sociedades.

“La responsabilidad de nuestra generación no es esperar una nueva guerra, sino mirar al mundo tal como es. Francia no reaccionó como debía a la pro­funda crisis económica, social, política y medioambiental. En cambio, los ajustes brutales hechos por algunos países del sur de Europa, donde los asala­riados encajaron retrocesos jamás conocidos en tiempos de paz, amenazan la paz de estos países.

La inacción ha acentuado los desequilibrios que fracturan nuestras democracias. Tenemos un sistema en el que el progreso macroeconómico se construye sobre los desequilibrios micro económicos y territoriales.

Las consecuencias políticas y sociales de esta evolución son muy inquietantes, porque los ciudadanos, al no sentirse partícipes del progreso, dudan sobre el sistema o lo rechazan abiertamente, echándose en brazos de ideologías radicales y de demagogias. Estamos a orillas de un tiempo de guerra, y en estas circunstancias no hay que “hacerse los sonámbulos” sino reaccionar.

Emmanuel Macron planteó “un multilateralismo reinventado” y “una nueva globalización” basados en la responsabilidad colectiva y las necesidades humanas, la inclusión y la justicia, la lucha contra el cambio climático y contra la degradación de la biodiversidad. Esos criterios los deben interiorizar los responsables políticos, las empresas, los territorios y la sociedad en su conjunto. 

Es imprescindible la concertación internacional y avanzar en toda Europa hacia un salario mínimo común para frenar la competencia desleal social que provocan los sueldos actuales, por un éxodo de la población en edad de trabajar de los países del Este, que sirven de abuso a situaciones socialmente insoportables en la actual Europa.

Hoy hemos quedado con A. ¿De qué hablaremos?

Hoy hemos quedado con A. para tomar unas cervezas y cenar. Hace muchos meses que no nos vemos. Antes quedábamos todas las semanas pero los nietos (suyos) nos han robado a los abuelos. Somos una mezcla explosiva contenida. Él es de extrema derecha y yo de izquierda, y aunque hablamos de política nunca discutimos. Esto es posible. Aunque cuesta. 

Cuando se llevan meses sin verse, aunque hablemos por teléfono ya se han perdido muchas de las conversaciones pendientes, esos puntos en común que te ofrece la propia vida si hay relación. Cuanto menos te ves, menos te necesitas y de menos cosas puedes hablar.

En realidad somos como animales sociales que vivimos en una enorme manada donde no necesitamos vernos tanto como pregonamos. Siempre tenemos al lado a otros animales que nos cubren las ausencias, los silencios, que van caminando junto a nosotros por los caminos de la selva.

11.6.19

Seamos felices y estamos descansados. Nos lo dicen nuestros enemigos

—¿Quién soy yo? ¿de dónde vengo?

Si nos dan la respuesta buena, la fácil, la simple y con la que ya podemos ir avanzando por la vida, se lo agradecemos al más pintado, aunque sea un manipulador. Lo importante es que logre la sociedad hacernos felices a nosotros mismos, a yo, y que podamos trabajar poco y disfrutar mucho. Si nos convencer de que la vida es maravillosamente fácil, que no nos tiene que importar el ruido ni el polvo, que con tal de ser esclavos alegres ya nos podemos dar con un cantico en los dientes, habremos triunfado.

Lo malo es que los que de verdad han triunfado son los que nos quieren ver así, felices y sin problemas, obedientes y descansados. Mientras otros piensen por nosotros, no nos tenemos que preocupar por el esfuerzo de pensar.

10.6.19

¿Con Podemos o sin Podemos? Todos lo tienen muy claro

La única posibilidad de que en España haya una reforma en profundidad de nuestro sistema económico, social, laboral, de reparto, de modernidad, de territorialidad asentada y de respeto en Europa es la que configura en estos momentos el poder y contrapoder de un PSOE y un Podemos trabajando en la misma dirección. Pero nadie quiere esa posibilidad.

Poner adjetivos distintos a esta confluencia de labores compartidas por España es un ejemplo torticero de que si no interesa a una parte enorme de los poderes económicos es por algo que sin duda beneficia a la otra parte.

Ni las luchas bélicas, ni las de Clase o las religiosas son en el siglo XXI iguales a las que se daban en el siglo XX, por eso y por la capacidad de preparar trampas dialécticas y manipuladoras, el sistema de defensa de la izquierda debe ser diferente. 

Y por eso mismo también, que haya organizaciones políticas que se crean las dueñas de una parte ideológica de la sociedad es un claro error temporal que se convierte en peligroso por lo que deja de realizar por el bien de nuestra sociedad, que necesita soluciones de futuro.

España necesita salir de “su” crisis perenne y abrazar la modernidad europea. Somos diferentes pero no somos inválidos. Aunque ni es fácil cambiar ni nos van a dejar hacerlo con facilidad. Sobre todo desde postulados progresistas.

Es cierto que Podemos —y sus dirigentes sobre todo— han cometido errores casi siempre de gran tamaño que ha destrozado primero las esperanzas y luego sus propias posibilidades. Y que esto, unido a una excelente propaganda contra ellos —y digo excelente por haber fructificado— ha logrado no solo sembrar de dudas su apoyo a un futuro necesario, sino a un presente lógico. Dudas que el propio PSOE sabe amplificar.

Pero España con un Gobierno en 2019 muy débil, muy minoritario, sujetado a esos apoyos puntuales que le puedan prestar los que aspiran a seguir creciendo a costa de todos los demás, es como poco peligroso. 

Y no es tanto que con 123 Diputados no se pueda gobernar, sino que al existir tan variado número de opositores, las zancadillas pueden venir desde diferentes colores y siempre golpes tácticos, que no buscarán los mejor para España sino lo mejor para sus posibilidades de tener poder.

Si en la legislatura que se inicia no se cuenta con un número cercano al de 175 Diputados afines al Gobierno, no podrá acabar la Legislatura y eso supone debilidad para España.

Le televisión vista en el año 1970

En en año 1970 se publicaba este artículo en el Diario Ideal advirtiendo de que la televisión casi tenía los días contados, era aburrida, anodina y los espectadores la estaban dejando de lado. Leído 50 años después, además de provocar sonrisas nos hace dudar sobre las opiniones actuales de expertos presuntos, pues si todos aciertan como este, vamos camino de la nada.

Y ahora tendríamos que hablar

Efectivamente, nos colocamos nosotros mismos en la disyuntiva de tener que hablar o lo que podría ser peor, pensar, si se nos estropea el entretenimiento programado. Ni las manipulaciones mentales están aseguradas.

Lo malo de tener que hablar es que muchas veces no estamos preparados para hacerlo, no sabemos de qué hablar. Y como decía Baltasar Gracián, en esos casos casi es mejor el silencio. 

8.6.19

El carisma ni se compra ni se vende. Aunque sí se aprende

El carisma es algo que se tiene o no se tiene, no se aprende pues se compone de muchos elementos, y ni se compra ni se vende. Carisma es ser imán, y si eres de los que ordenan y mandan es casi imposible. Así que desde los tiempos de la transición, cuando las derechas escondidas —pues entonces no había tampoco derechas sino falangistas o gentes del Opus, que son cosas bien distintas— intentaban aprender a ser cercanos a la gente, se encontraron que no sabían ni era fácil lograr entrar en las empatías.

La viñeta es perfecta. Un rico queriendo comprar carisma a un trabajador es la realidad del deseo de quien tiene todo, pero no está preparado para entrar en la democracia participativa.

Hoy y con 40 años añadidos, las derechas ya han aprendido a tener carisma. Incluso se han afeitado el bigote, se dejan barba y cuentan chistes. No es lo mismo que el carisma de tu misma clase social, pero se parece mucho y si hay dudas pues para eso se han inventado las fake new que sirve para un roto o para un descosido.

Los Gobiernos no son la única forma válida de estar en política

Creemos equivocadamente que la mejor manera, la única forma de transformar la sociedad es desde los gobiernos, y en ese empeño a veces invertimos todos nuestros músculos, nuestras ideas y proyectos políticos, nuestras fuerzas de reformas.

También es cierto que fuera del poder, de los gobiernos, además de hacer mucho frío hay muchas menos posibilidades económicas de trabajo, menos de tener información, muchas menos capacidades de intervenir en las políticas. Pero a cambio cuando se interviene gobernando se hace desde un pragmatismo que pule excesivas ideas renovadoras. No puede existir revolución real y suficiente desde posiciones de gobierno.

En estos momentos, tanto en Europa como en España o Aragón, se necesitan transformaciones muy profundas en las relaciones entre sociedades, entre clases y ciudadanos, entra las partes que configuran todo lo que entendemos como sociedad. 

Es verdad que se disimulan muy bien los defectos pues a nadie que esté en el poder le interesa que se noten, sean de la ideología que sean. Pero algunas derivadas son peligrosas y no es solo la de Cataluña, o incluso esa podría ser de las medianas.

No estoy reivindicando estar fuera de los Gobiernos como la mejor manera de transformación social, sino advirtiendo que fuera del calor de los despachos oficiales también hay posibilidades de transformación. Hay que trabajarlas de otra forma, eso sí.

6.6.19

Anuncio en una revista de Madrid, con señoritas de por medio

En el Madrid del año 1897, hubo unos señores con dos piernas como dos caballos y nada de cerebro que tuvieron los pelotones de poner este anuncio en una revista madrileña. Las frases finales son de esa Celtiberia española y casposa, que no tiene desperdicio. Sirve para un museo del horror, del error y de el asco.

Ya empiezan por decir que hay cante serio y del otro, del flamenco, pero cuando terminan advirtiendo que aunque hay CAMARERAS sirviendo, tanto el café como los demás géneros son de esmerada calidad. Vamos…, que la calidad de café no tiene nada que ver en su establecimiento con que haya señoritas poniendo la taza. No quiero adivinar de qué Café de la Patria se trataba, si tenía lucecitas de colores o no, pero tiene el texto enjundia y caspa a tope.

5.6.19

Aprendamos a vivir con sentido lógico

No todo tiene explicación.

  No todo tiene respuesta.

            No todo tiene sentido.

  No todo es justo.      

                       No todo es lógico.

Aprendamos a vivir con todo esto, para intentar ser algo más felices.