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4.3.26

No a las guerras

La intervención del presidente de España, de Pedro Sánchez en Moncloa, ha sido muy clara. Las guerras no sirven para nada, y tras relatar un buen número de opciones en las que interviene una guerra contra las sociedades, ninguna sirve para explicar una guerra. 

Ninguna guerra sirve para mejorar las sociedades.

La guerra en Irán ha comenzado sin valorar todos los elementos claves de cualquier conflicto, es decir, es una decisión unilateral de dos personas, ajenas al sentido común y a la inteligencia política que enmarcan los valores básicos del mundo en este siglo.


En las guerras siempre mueren primero los inocentes civiles,
comienzan cuando lo decide alguien desde un despacho, son carísimas, no mejoran ninguna sociedad, tampoco mejorar a quien en teorías las gana. y el riesgo es tremendo de que todo explote sin medida.

Hasta los más tontos de la clase, saben que cuando se meten con otros alumnos lo hacen con los débiles. Ha sido así desde tiempos no escritos. 

¿De verdad alguien se piensa que Irán es un estado débil? 

¿No sirve de nada la OTAN ni la ONU, para no ser ni siquiera consultados?

¿En qué papel queda la Europa Unida con estas decisiones que dividen, crean conflictos personales entre países?

¿Alguien se da cuenta del problema que supone para Oriente Medio este conflicto en toda su dimensión?

¿De verdad se puede decir que este conflicto no se puede contagiar todavía más?

¿Alguien ha diseñado la forma de salir de la guerra y sus objetivos mínimos, o solo la manera de entrar para machacar estratégicamente, sin valorar sus consecuencias contagiosas?

Cuidado con los análisis tácticos que mal realizados nos van a engañar. No es posible vencer a Irán, aunque sea una dictadura tremenda. Solo puede explotar desde dentro. 

La ambigüedad de China o India es clara. La no intervención de Rusia o Corea del Norte no es algo decidido con rotundidad. Se ha puesto en un grave peligro a Europa, a Turquía incluso, al Norte de África, a Japón o Corea del Sur al que se le obligará a tomar una postura. 

No a las Guerras, pues simplemente no sirven de nada en estos tiempos. 

Pero si son inevitables, hay que analizar muy bien todo el proceso que sirva para acercarse a la Paz. Hacer guerras por chulería es sumamente peligroso.

Julio Puente


22.2.26

Podremos vivir mil años de aquí a un siglo?




Vi en una de esas notas rápidas de ascensor, un texto que me llamó la atención. Decía que el científico Raymond Kurzweil, experto en biotecnología había dicho que: “La primera personas que vaya a vivir 1.000 años, seguramente ya haya nacido”. Y me llamó la atención la tontería de fondo que pregonaba. 

No conocía al presunto autor y me lo guardé para ver desde dónde bebía para opinar así. Dicen que la profecía era del doctor Raymond Kurzweil, doctor honoris causa por 15 universidades menores de los EEUU y autor de numerosos libro.

Esta frase, atribuida en principio a diversos expertos en longevidad y transhumanismo como Aubrey de Grey y José Luis Cordeiro, sostiene que los avances exponenciales en biotecnología, inteligencia artificial y medicina regenerativa permitirán frenar o revertir el envejecimiento

Argumentan que quienes hoy son jóvenes vivirán lo suficiente para beneficiarse de terapias que extenderán la vida radicalmente. NO son tan osados de hablar de 1.000 años, y en eso ya uno puede estar de acuerdo, admitiendo que lentamente iremos aumentando la esperanza de vida.

Como es lógico, la frase primera no tiene sustento, es imposible, crea tonterías absurdas en la menta colectiva, en caso de que se la creyeran. Pero es imposible, aunque la IA vaya creciendo como setas de cueva, por pura lógica de supervivencia.

Se basa en la idea de que el envejecimiento es una “enfermedad más" tratable y reversible según avance la medicina. Los avances en rejuvenecimiento celular, ingeniería genética y nanotecnología permitirán "reparar" el cuerpo humano de forma continua. Lo cual ya deja más dudas, pues tampoco queda claro ni que sea posible ni que sea universal.

Se predice ya en este siglo XXI que llegará un punto no tardando mucho en que la ciencia aumente la esperanza de vida más rápido de lo que pasa el tiempo (más de un año de aumento de vida por cada año transcurrido), permitiendo extensiones indefinidas. 

Aunque parece ciencia ficción, esta teoría se fundamenta en la capacidad de curar enfermedades actuales y rejuvenecer órganos, lo que llevaría a una longevidad extrema, con las nuevas tecnologías de transplantes y recambios. ¿Será suficiente eso?

Nunca llegaremos a vivir 1.000 años, pues eso es imposible. Pero de alcanzar esa edad, sería de una forma tremendamente lenta, de muchos siglos en evolución. Decir que posiblemente alguien que ya haya nacido, vivirá 1.000 años es una idiotez. Aunque la Sanidad y la IA logre milagros.

Podríamos no morirnos, como podríamos tener un coche con un millón de kilómetros. Pero sería un coche muy viejito, al que ya le habríamos cambiado todo. Y sobre todo, sería un coche que nos resultaría mucho más caso de mantener que los coches nuevos.

Pero además, no morirnos supone un serio problema. A partir de los 60 años empezamos a necesitar remedios para las cronicidades de la salud. Con un 95% de la sociedad tomado de forma crónica medicaciones y necesitando atenciones médicas cada mes, sería insoportable mantener la Sanidad incluso en España. No digo nada en los EEUU.

A partir de los 70 años de media, una persona ya no puede trabajar. No es rentable. Por lógica de fuerza, de aguante, de salud. Estar el 93% de la vida soportando unas pensiones públicas o muriéndose de hambre, parece imposible. Es tanto como trabajar desde los 25 años de edad hasta los 70 años, y vivir el 96% de los años de tu vida sin trabajar y viviendo del trabajo del 4% restante.

Podríamos decir que esto, lo de vivir hasta los 1.000 años, sería solo para los ricos. Pero esa desigualdad vital acrecentaría las luchas y guerras, por alcanzar no ya la subsistencia, sino la vida casi eterna. Moriríamos en guerras, para intentar vivir más años.

Y pensar que eso lo podríamos ver y cambiar en el tiempo que representa una vida humana, en 70 ú 80 años de futuro, es de torpes en sociología o antropología, aunque el señor doctor Raymond Kurzweil parezca una persona muy formada en nuevas tecnologías y en análisis del futuro.

Posiblemente ni ellos mismos sean capaces de creerse esas presuntas palabras suyas, esos estudios que dicen publicar. Pero vayamos a poner sobre la mesa algunos datos más o menos conocidos, para ver si realmente estamos evolucionando en las edades máximas de vida.

Tenemos el ejemplo de Ramsés II (en Egipto, murió alrededor del año 1213 a. C.) pues es uno de los casos más conocidos. Murió aproximadamente a los 90 o 91 años de edad tras un reinado de 66 años. Su momia confirma que era un hombre de edad muy avanzada, con signos de artritis severa y problemas dentales. Una edad superior a la media actual en Europa. 

Dicen que Isócrates (en Grecia, un orador griego murió según las crónicas, a los 98 años de edad. No hablo de figuras teóricas o de la Biblia, como Matusalén (dicen que vivió 969 años) que representan una longevidad simbólica, pero no biológica.

La Esperanza Media de vida era en aquellos años de unos 30-35 años porque se promediaba con la enorme mortalidad infantil. Pero con una Sanidad casi inexistente, si se enfermaba a los 50 años con un problema crónico o una infección, no se podía vivir muchos más años desde el inicio de la enfermedad, que hoy nos parece habitual como podría ser la diabetes o los problemas respiratorios o cardíacos por poner ejemplos habituales.

El límite biológico del cuerpo humano no ha cambiado drásticamente en los últimos 30 siglos; el límite biológico de esos teóricos 120 años ya existía por entonces. 

Si una persona evitaba guerras, epidemias y accidentes, su genética podía llevarla a los 80 o 90 años de forma natural. No tiene sentido que ahora, en este sigo XXI seamos capaces de vencer a la muerte multiplicando por 10 su límite biológico.

El cambio de paradigma de estos científicos es dejar de ver el envejecimiento como un destino inevitable para verlo como una enfermedad tratable. A diferencia de la medicina tradicional, que trata las enfermedades cuando ya han aparecido (como el cáncer o el Alzheimer), estos científicos proponen reparar el daño acumulado a nivel celular antes de que cause problemas. 

Se centran en siete tipos de daños biológicos muy conocidos. Casi todos ellos en investigación de nuevas estrategias SENS (Reparación de Daños).

La base del optimismo para el siglo XXI es que la capacidad de secuenciar el ADN y editar genes (tecnología CRISPR) está creciendo de forma exponencial, no lineal. Lo que hace 20 años costaba miles de millones de dólares y décadas de trabajo, hoy se puede hacer en días por unos pocos cientos de euros.

Por acabar con este tema que puede ser tan apasionante como utópico, te dejo unas líneas del llamado Límite de Hayflick que es básicamente, el "contador de minutos" biológico de nuestras células. Fue descubierto por el Dr. Leonard Hayflick en el año 1961, y cambió por completo nuestra comprensión del envejecimiento.

Hasta antes de la llegada del Límite de Hayflick, se pensaba que las células eran inmortales si se mantenían en un entorno adecuado. Él demostró que una población de células humanas normales (como los fibroblastos) solo puede dividirse un número limitado de veces —entre 40 y 60 veces— antes de detenerse. Cuando la célula alcanza ese número, entra en un estado llamado senescencia: no muere inmediatamente, pero deja de dividirse y empieza a funcionar mal.

Imaginemos los cromosomas de nuestro ADN como si fueran cordones de zapatos. Los telómeros son las puntas de plástico (herretes) al final de esos cordones. Su función es proteger la información genética para que no se "deshilache" cada vez que la célula se copia. 

El problema es que cada vez que una célula se divide, los telómeros se acortan un poco. Cuando los telómeros se vuelven demasiado cortos después de muchas divisiones, la célula detecta que su ADN está en peligro y activa un "interruptor de seguridad" que detiene la división. Ese es el Límite de Hayflick.

Pero es cierto que no todas las células están sujetas a este contador. De momento sabemos que las Células Madre tienen una enzima llamada telomerasa que repara los telómeros, permitiéndoles dividirse casi indefinidamente. 

Y en el lado contrario tenemos a las Células Cancerosas que "secuestran" la telomerasa para volverse ellas mismas inmortales, dividiéndose sin parar y sin respetar el Límite de Hayflick.

Si activamos la telomerasa en todas nuestras células para saltarnos el límite de Hayflick y no envejecer, corremos un riesgo altísimo de provocar cáncer generalizado. O lo uno o lo otro. Envejecimiento o descontrol en la multiplicación de nuestras células.

La solución en la que se trabaja a nivel de investigación, es encontrar el equilibrio perfecto donde podamos "resetear" el contador de las células sanas mediante reprogramación celular, pero sin convertirlas en células tumorales. 

 Se cree que ese llamado Límite de Hayflick es la razón por la que la esperanza de vida máxima humana está "bloqueada" naturalmente en torno a los 120-125 años desde hace miles de años.

Ya conocemos a la nueva izquierda vieja ¿Y ahora…?


Tras el acto de este sábado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, en donde se ha representado (volver a presentar) el Movimiento Sumar, IU, Comuns y Más Madrid, ya tenemos sobre la mesa todo el concierto de la nueva izquierda vieja… de momento troceada. ¿Y ahora?

El problema o el tema de la izquierda a la izquierda ya lo tenemos enmarcado, lo cual no es mucho pero es algo. Tenemos al menos tres izquierdas a la izquierda del PSOE, con algunos añadidos territoriales que todavía no sabemos en dónde se posicionarán.

Está la izquierda del miércoles, la del sábado y la de Podemos que de momento no está para dar reflexiones delante del público. 

Tres son excesivas, pero lograr que sean una… parece imposible. Es decir, de momento aceptemos que de poco ha servido lo de esta semana, excepto para teatralizar esa división.

En total podríamos señalar a más de una veintena de posibles líderes entre todas estas izquierdas, con capacidad para liderar un solo movimiento. Incluso están lxs tapados. Vuelven a ser excesivas personas. Muy pocas han indicado que no quieren estar.

¿Ideas? Novedosas… muy pocas siendo generosos. Es verdad que este sábado Lara Hernandez apuntó la necesidad de cambiar el marco mental de que no es necesario que seamos todos iguales en la izquierda (obvio) sino que trabajemos juntos. No es una gran idea nueva.

Y dijo algo que vemos todos en los barrios, y es que cada espacio que la izquierda pierde, en las AMPAS, AFAS, Asociaciones de todo tipo en los barrios, las ocupa enseguida la extrema derecha, señalando que es necesario tener un nuevo modelo político para la nueva democracia que ha venido.

No las veo yo ideas muy nuevas como necesidad, pero sí necesarias en estos momentos mundiales con la democracia peligrosamente herida, atacada en casi silencio —no siempre percibimos que la democracia está en juego— y por ello con la necesidad de que sea defendida de otra manera. 

No creo que haya que estar más en la calle, sino más dentro de las reuniones de barrios y de la sociedad. Dentro de las mesas de reuniones.

Pero vuelvo a esta semana de representaciones de la izquierda. Es decir, vuelta a presentar una izquierda que no es nueva.

Se necesitan ideas, no señalar los problemas pues estos ya los conocemos todos. Necesitamos casi con urgencia nuevas ideas de y para la izquierda de las personas, pues la sangría de votos es importante. 

No se trata solo de convencer a los militantes —que también— pues se están quedando en casa. Sino de convencer a los Medios de Comunicación, al resto de fuerzas políticas y sobre todo a los votantes, de que esa izquierda existe unida, y es capaz de ser novedosa ante los problemas. 

No con promesas e ideas que solo se soportan sobre el papel. Sino con análisis rigurosos de lo que se puede y debe hacer, cambiando tendencias y decisiones que vienen desde los "escondidos" poderes reales. 

A partir de ahora, es decir, a partir del inicio de la representación, toca cambiar cosas. Todos y todas.

Las organizaciones políticas no existen, son solo la suma de personas. Y si estas personas no cambiamos, nada cambiará. 

Esto va de personas, de inteligencia política, de entender los momentos y las necesidades. 

Y de generosidad y saber que los tiempos solo suceden una vez, y que es muy complicado intentar volver cuando se ha perdido el rumbo logrado. Los errores sirven para reflexionar sobre ellos, para no volverlos a cometer.




15.2.26

¿Hacia dónde nos lleva la IA en este 2026?


Hace 70.000 años el ser humano
, un animal que iba evolucionando lentamente, decidió ponerse a pensar y a construir con sus pensamientos acciones que le facilitaran el aprendizaje. Crearon la cultura y la historia, sin darse cuenta.

En el año 2026 hemos detectado lo que desde hace dos años antes ya íbamos previendo con calma suave. La IA además de peligrosa, hemos logrado que ya piense y tome decisiones por nosotros. Empieza a mandarnos, a crear sus propias historias, a interferir en la nuestra con sus propios controles y no con los nuestros.

Esto es un nuevo paradigma, pues hemos abierto según dicen algunos expertos —de los que precisamente hemos puesto a trabajar para desarrollar esa nueva IA— la opción de que la propia Inteligencia Artificial tome decisiones sin consultarnos.

Hemos pasado de tener una herramienta que piensa por nosotros, que recoge múltiple información y nos la muestre en segundos para evitarnos horas o días de trabajo, a convertirla en un agente nuestro al que le podemos decir que termine el trabajo, que tome decisiones por nosotros. Ya no solo es capaz de informarnos, también lo es para decidir. 

Puede darle al interruptor, al botón, o puede evitar que se lo demos nosotros para apagarla.

El paso es tremendo, pues aunque estemos convencidos de que podemos seguir dominándola —pues ella depende de que le quitemos el enchufe— en realidad y en algunos casos, esto es falso. Si puede tomar decisiones, ya puede ser autónoma, aprender a defenderse, saber buscar las salidas ante posibles peligros que le puedan afectar a ella.

¿Crees que saben hablarse entre ellas, comunicarse entre ellas además de hacerlo con nosotros? ¿Crees que siguen siendo —en todos los casos— objetos pasivos artificiales, o que van evolucionando por nuestras órdenes, a ser sujetos activos de la información que manejan?

No es una distopía. Todo esto ya se puede hacer, ordenar que lo hagan en determinados casos y grupos de máquinas. Tu tablet nunca la hará, el ordenador de tu oficina estará siempre atado al cable de la energía para funcionar. Pero ya hay máquinas que saben defenderse y comunicarse con otras máquinas.

Y a esos modelos tenemos que añadirles un detalle que parece absurdo. Los humanos pueden ser buenas personas y no dejar que este peligro aumente, o al contrario, pueden utilizar esas nuevas capacidades para jorobar el mundo. 

¿De verdad podemos pensar que los que lanzan miles de máquinas voladoras para matar niños, no serán capaces de pensar modelos que decidan según el momento de cada tensión?

¿Acaso estamos convencidos de que todo el mundo mundial, todos los animales llamados humanos son buenas personas, capaces de controlar el bien o el mal, creyendo que siempre son capaces de dominar lo que crean?

Pensemos en algo sencillo. Hoy le puede preguntar a la IA por los modelos de explosivos caseros que se pueden fabricar en mi domicilio. O por los tipos de virus o bacterias que se pueden propagar de forma incontrolada. Con sus datos, capados y controlados por modelos de una defensa de momento eficaz, es cierto, puedo ir construyendo un dietario en sucesivas preguntas y recurriendo a diversos modelos de IA para complementar las respuestas.

Ese sería el camino de las personas Buenas. Y varios países —sus sistemas de control policial— ya sabrían, que desde un salón, alguien en la dirección X ya estaba mirando estos temas. Lo curioso es que las personas Malas hacen lo mismo pero desde otros apartados para no dejar pistas.

A mi no me leen los Malos, les aburro. Ellos buscan la información con otros modelos de consulta, pero utilizando la IA. Y pueden no parar. Y si están dentro de organizaciones dedicadas a la investigación legal, pueden ir tirando del hilo de forma más sencilla. Yo no, tú tampoco. Ni podemos, y si lo intentamos nos detectan. ¿Y las organizaciones creadas para la defensa y el ataque?

El investigador contra enfermedades letales tiene unas herramientas que puede dedicar a investigar para Guerras Bacteriológicas o Víricas. 

En estos momentos se calcula que por bacterias fallecen en el mundo más de seis millones de personas al año. Por virus unos tres millones. Pero seamos sinceros, son los Virus los que resultan más sencillos de manipular y de propagar. Las Bacterias —más peligrosas— no son tan fáciles de que produzcan contagios tremendos.

¿Suena a distopía? Hasta aquí nada ha cambiado. Estaríamos igual a como estábamos hace unos pocos años. Con máquinas capaces de investigar desde la globalización y de repartir los conocimientos incluso peligrosos, según en qué manos puedan caer.

La diferencia en este 2026 es que ahora ya le podemos decir a los modelos de IA que creen otros modelos más personales, mínimos pero “míos”, para mi y solo con la capacidad de trabajo que yo quiera, solo para mi trabajo y mis necesidades, a los que podemos llamar Agentes por disimular, y dedicarlos a que trabajen en la dirección que yo les indico. Y a que tomen decisiones según vayan avanzando. Y a que se comuniquen o no, con quien yo les haya ordenado.

Estos nuevos Agentes no van a parar, no están programados para frenarse, pues no tienen un animal humano dándoles órdenes. Ya se las dimos en su inicio. Buscan, analizan, toman decisiones según vayan avanzando, y finalmente dan el resultado final, sea este el que sea, lo vaya a utilizar yo para lo que me de la real gana o un grupo de presión para amenazar.

No hay animales humanos dándoles órdenes de buscar y reflexionar, pero tampoco obedecerán órdenes de otras máquinas que los intentarán engañar o frenar. Ya cuentan con mecanismos para saltarse complejos modelos de puertas cerradas.

Como es lógico, todos estos modelos ya están capados por las autoridades correspondientes en todos los países que se dedican a controlar estos desenfrenos tan peligrosos. Pero a su vez, estos mismos modelos, una vez que los hemos puesto en circulación, tienden a seguir aprendiendo sin freno. Ellos pueden tener una sola orden. Y pueden estar ordenados para no pararse ante nada y para sortear las indicaciones de freno. Y reprogramados para obedecer de nuevo.

Os pongo otro ejemplo muy sencillo y cercano. El de una empresa de nuestra competencia a la que queramos vencer. Ya es posible saber su facturación y contabilidad anual y con detalle de una manera sencilla. 

La competencia se basaba en otros criterios, hoy tenemos muchas más información de la que podíamos tener hace pocos años. Datos sensibles de su facturación, pago de impuestos o incluso pago de impuestos de sus trabajadores, son posibles de obtener. Posiblemente sin detalles personales, pero a poco que sigas tirando del hilo puedes configurar una fotografía muy real. Podemos saber sus puntos frágiles, sus fortalezas y la dependencia de proveedores o de ciertos clientes.

Esto que comento anteriormente no es grave para la seguridad de la humanidad. Es un ejemplo de la capacidad de la IA para hacer análisis de cualquier tema, o de ofrecer conclusiones y alternativas para defendernos ante un contrario. Y de plantear modelos de ataque para ganar.

Hoy las guerras de matar son muy diferentes. Y se mantienen vivas ciertas guerras para poder seguir probando nuevos modelos de ataque y defensa. Dentro de unos procesos controlados, es cierto, aunque nos suene esto a barbaridad. Se mata de forma estudiada. Tremendo. Y para aprender. Más tremendo todavía.

Pero lo más grave en la sociedad mundial occidental, es que se van destruyendo profesiones enteras y no existen recambios para esos profesionales. 

Un escriba dejó de producir libros a mano y aprendió el arte de la impresión como recambio a su trabajo. Hoy un asesor fiscal, financiero o de inversión (por poner otro ejemplo fácil) no puede encontrar un trabajo nuevo y diferente si la IA le usurpa el suyo, pues se lo vamos destrozando.

¿Sucederá algo similar con decenas de profesiones de gestión personal, entre personas, en donde no interviene el trabajo manual de una manera imprescindible?

Es posible que los fontaneros no noten en absoluto la entrada de la IA, pero los psicólogos ya la están observando de forma muy temerosa. No se cerrarán oficios específicos, sino una forma de entender el trabajo y por ello la formación. Los trabajos de bata y corbata desaparecerán, los de mono se transformarán brutalmente también. 

El ser humano necesita trabajar para sentirse válido y para lograr que las economías funcionen. Esos modelos económicos y de valoración vital del ser humano, están en profundo cambio.

La seguridad de una nación ya no depende de sus ejércitos de tanques o infantería, sino de los millones de ordenadores sin pantalla que le dediquen otros países a destrozar sus sistemas. Y por ello sus modelos de defensa también son ya construidos desde esa realidad.

Posiblemente una Guerra Atómica sea hoy menos preocupante —por sus posibilidades reales de que se produzca— que otros modelos de ataques, que llevados desde otras perspectivas, logran dejar los territorios indefensos pero válidos para ser ocupados y aprovechados. Un país, medio continente destrozado por una concatenación de ataques atómicos o nucleares, no sirve durante muchas décadas para nada.

Empecé el texto hablando de la nueva IA y lo termino con guerras brutales, admitiendo que los ataques bélicos ya no tendrán el modelos del siglo XX, excepto que así se quieran tener, por muy diversos motivos. En las próximas décadas la IA que estamos diseñando ahora mismo será la gran materia bélica que hará cambiar la humanidad.

Nunca antes, ni con la imprenta, ni con la llegada de la informática o internet, ni con el descubrimiento del fuego, asistimos a un invento que podría apoderarse de nosotros. Siempre los hemos dominado y su evolución ha sido relativamente lenta y por ello hemos dispuesto como humanidad de procesos de adaptación. 

Con la IA, posiblemente seamos más lentos que ella misma en ir evolucionando, aunque siempre lo hace…, a costa de nuestras propias ordenes… de momento.

14.2.26

Envejecimiento de la sociedad occidental


En las dos próximas décadas asistiremos en el mundo occidental, por entonces muy ampliado ya, a un envejecimiento acelerado e inevitable de las sociedades desarrolladas — hablo principalmente de Europa, Japón, Corea del Sur, China urbana y gran parte de América Latina— que transformará radicalmente sus estructuras demográficas y económicas.

La edad media pasará de los 43 años (datos del año 2024 en la UE) a los más de 48 años en 2045, con más del 25% de la población mayores de 65 años (ONU 2050). Esto no es curioso, es matemático, resultado de tasas de natalidad por debajo del reemplazo (1,3 España, 0,7 Corea) y una esperanza de vida en aumento, de más de 85 años en ese horizonte del año 2050.

El 'edadismo' ya no será una ‘sensación', es ya estadística dura. El 71% de los mayores de 55 años en España, advierte de alguna discriminación por edad (Barómetro Edadismo 2025), y ya hay un tercio de los europeos afectados por el edadismo en diversos grados, según las encuestas de Eurostat.

Lo curioso es que ya hemos entrado directamente en el edadismo, en una parte creciente de la sociedad, se entiende ya, que sobran los mayores, que sus derechos son excesivos, y se critican sin conocimiento suficiente del modelo, el coste de las pensiones en los países occidentales.

¿De verdad es inasumible soportar las pensiones, o es que simplemente queremos repartir de otra manera los beneficios públicos y sus servicios? El coste de las pensiones no es más que una forma de hacer contabilidad de Estado y eso nos lo callamos. 

¿Es inasumible haber dedicado durante 80 años gastos en Defensa, si no hemos tenido ninguna guerra? 

¿Cuantos gastos son atribuidos a la Seguridad Social, que deberían estar incluidos en otros apartados de los Presupuestos Generales del Estado?

La Caja Única de la Seguridad social ha sido un elemento que ha servido como Cajón de Sastre para incluirle gastos, y a su vez para servir de financiación al propio Estado, cuando había superávit, y era muy barato coger prestado de esta Caja Común Estatal, o bien invertir mal lo que sobraba entre ingresos y gastos.

No hay duda de que gastos de la Seguridad Social, que representan miles de millones, y que son Gastos Impropios, deberían salir para explicar mejor la rentabilidad de las pensiones. Por ejemplo los complementos mínimos a la pensiones, o la universalización de la Sanidad, o las Rentas Mínimas de Inserción, o las prestaciones y subsidios del desempleo, o la formación de los desempleados, o las pensiones de viudedad no contributiva, los gastos en Dependencia.

Las críticas a las pensiones desde el punto de vista actual no son hechas sin conocimiento o sin base contable. España gastará el 17,3% de su PIB en pensiones en el año 2050 con una media del 9,9% en la OCDE. No parece 'inasumible' técnicamente, pero parece políticamente my complejo de asumir sin aplicar recortes. 

Pero eso no quiere decir que no sea lógico y posible reordenar en los propios Presupuestos del Estado, las partidas que le son propias y las que le son impropias.

Las cotizaciones actuales (28,3%) no cubren todos los gastos atribuidos, con un déficit de la Seguridad Social en España del 2,5% PIB anual de forma creciente. Dicen los técnicos que repartir 'de otra manera' implica elevar edad jubilación a más de 70 años o pensiones medias que no superen el 60% del salario (hoy estamos en el 80% de media). 

Pero en este tema hay mucho que se puede hacer, antes de plantear otro modelo, que le beneficia sobre todo a los Seguros Privados, que año tras año han demostrado ser un gran negocio para unos y un fracaso en su rentabilidad para la mayoría.

Hay otras formas de controlar los gastos de esa Seguridad Social que durante décadas ha sido el capazo en donde entraba todo tipo de gastos. No todas las pensiones deberían ser asumidas por la Seguridad Social, como decíamos, pero a su vez, tal vez haya que añadirle el ingreso de algunos impuestos especiales. 

Si tenemos que soportar los gastos en Sanidad de las enfermedades que vienen del tabaco y el alcohol, tal vez sería lógico añadirle a la Seguridad social los ingresos extraordinarios de esos apartados del consumo.

Los políticos prometen pensiones sin modificaciones de ningún tipo que no sean recortar derechos y hay muchas posibles, mientras la demografía colapsa. 

Envejeceremos todos culpando a la 'falta de solidaridad’ cuando posiblemente nos esté faltando arrestos para tomar decisiones que no siempre pasan por recortar, sino por asumir realidades con algunos cambios contables. 

¿Qué parte de las pensiones sirven para pagar impuestos al consumo, o para ayudar a los hijos cn bajos ingresos y sin posibilidades de tener vivienda soportable? 

¿Qué gasto están soportando las familias de pensionistas, por no poder emanciparse los hijos cuando les toca por edad, ante un coste de la vivienda inasumible?

El Pacto de Toledo 2020 (ratificado Congreso en noviembre de 2020) reconoce explícitamente la existencia de gastos impropios en la SS y recomienda su transferencia inmediata a los Presupuestos Generales del Estado (PGE). No cuestiona su cuantía, sino urge una separación de las fuentes de financiación. No cubriría el déficit en su totalidad, pero serviría al menos para tener unas cifras más reales. Y a partir de ellas, buscar otros ingresos y revisar los gastos.

Es cierto, no hay duda, de que en las próximas décadas, en una gran parte del planeta habrá más personas mayores que jóvenes. Y en la misma medida, en otra parte de los países, existirá un componente generacional totalmente diferente. Más jovenes que mayores. Y que esa crisis de generaciones entre culturas y países, creará o alimentará otras crisis, otro tipo de crisis y tensiones.

Hay una crisis generacional real a nivel global, mundial. Mientras África o India son territorios jóvenes (mediana de 19 años para 2040), estos migran por obligación de subsistencia, a la Europa 'vieja' (con una mediana de edad de 48 años). Y Europa tiene que asumir por humanismo pero a su vez por puro egoísmo, estas llegadas.

Ya no serán “nuestros” propios jóvenes los que criticarán a sus mayores, podría darse el caso de que serán los jovenes venidos de fuera, lo que no querrán alimentar los derechos de los mayores que hemos nacido en esta sociedad, y que vivirán mientras ellos son jóvenes. No es racismo, es sociología básica, es comportamiento animal. Y eso hay que educarlo ahora para entenderlo mañana.

No es solo 'sociología básica animal', sino es un conflicto estructural cuando los inmigrantes jóvenes (ratio 4 trabajadores/jubilado) tendrán que financiar pensiones de ancianos nativos, y entonces el resentimiento mutuo crecerá (tendremos un 70% de españoles mayores de 55, dependiendo de las cotizaciones de los jóvenes que vienen de fuera).

La Sanidad colapsa ya en el presente con listas de espera de más de 200 días en Cirugía o Especialidades médicas, y con una Dependencia sin cubrir en el 30% de los casos.

Es previsible que para el año 2045 en España dispongamos de un un cuidador para cada tres dependientes. Y que el modelo de Sanidad y Dependencia privado para ricos funcione, mientras que el Sistema de Sanidad público residual y con menos recursos, esté orientado para las clases más pobres.

Y eso nos llevará a una brecha de clase extrema. Ya no será una brecha en la forma de vivir en los periodos vitales de edad adulta, sino sobre todo en la edad de Personas Mayores. 

La élite de esas Clases Altas vivirán más de 90 años y con calidad vida suficiente, mientras las llamadas Clases Medias y Clases Bajas dentro de su soledad institucionalizada vivirán en Residencias Saturadas o en sus domicilios, sin la correcta atención por falta de recursos para pagarse los servicios.

La realidad es cruda. Sin estas inmigraciones masivas de dos millones de nuevas personas hacia los países con menos habitantes y más envejecidos, las sociedades colapsarán en sus servicios públicos. 

Pero a su vez es cierto que se prevén crisis culturales, alguna forma de explosión social y cultural, que las pensiones públicas actuales sean complejas de sostener, y que no hayamos sido capaces de crear los mecanismo válidos para una solidaridad intergeneracional, pues no la hemos tenido antes para una solidaridad con la pobreza y la llegada de la inmigración.

El comportamiento que hoy en 2025 tenemos con la inmigración, podría ser la que estos jóvenes cuando sean adultos (2045), tengan con los mayores que dependerán de ellos a efectos de solidaridad institucionalizada. Es muy posible que yo no lo vea.

Vamos a observar también, en las próximas décadas, un cambio notable en el mundo del consumo personal, motivado también por el cambio de la edad media de los consumidores, y del que ya se están ocupando muy atentamente las oficinas de marketing de las grandes marcas de consumo, pues hablamos de modelos para “vender” y sacar rentabilidad a las economías personales.

Esos cambios a la hora del consumo no serán solo en Alimentación, sino también en Sanidad y similares, en Cultura y Ocio, en Atención personal para evitar la soledad, etc. Eso nos llevará a que la juventud de dentro de dos décadas, posiblemente ya no marque tanto los ritmos del cambio, si no representan un buen núcleo de consumo por rentabilidad.


Julio Puente

1.2.26

¿Cómo será el trabajo a partir de 2050?


Hablar hoy desde el 2026, de cómo creemos que será el 2050, es jugar a la futurología. Pero este es un ejercicio simpático, entretenido, y que nos sirve para reflexionar sobre el actual presente. Ya, lo sé, no hay más que un posible presente.

El trabajo en el mundo occidental va a hacerse más flexible, más híbrido entre las labores de los humanos y las máquinas, y más inestable en lo contractual. Pero también ofrecerá nuevas oportunidades a quienes se adapten en cada momento de os cambios, con aprendizaje continuo y habilidades sociales fuertes. 

Hay que añadir para ponerlo en contexto que ese Mundo Occidental se ampliará dentro de la globalización mundial imparable, excepto por alguna barbaridad que nadie desea. 

Y por ello es previsible que se igualen mucho más las condiciones laborales en todo el mundo, aunque existiendo todavía grandes divisiones, pues el sistema laboral de beneficios necesita esclavos aunque los disfracemos con otros colores y derechos.

No creo que vaya a desaparecer el trabajo como incluso necesidad personal para ir sobreviviendo. El ser humano necesita el trabajo como actividad vital. Y si disminuye la necesidad del trabajo por los avances mecanizados desde las máquinas, nos tendremos que inventar nuevo trabajos, nuevas ocupaciones. 

Se reducirán los trabajos puramente humanos, mucho más en algunos sectores que en otros. Quien hoy sea capaz de convertir su puesto de trabajo en lo que hoy llamamos “Teletrabajo” debe admitir que tienen muchas posibilidades de perder su puesto laboral tal y como lo concibe hoy en día. 

En cambio quien vive de trabajos manuales debe saber que sus honorarios aumentarán y mucho en algunos de ellos. Ser asesor financiero no tendrá valor pues lo podrán hacer las máquinas, ser fontanero será mucho más importante (todavía) que hoy.

El trabajo que en los años 50 ó 60 del siglo XX, un trabajo o un oficio para toda la vida, en la misma empresa, ya ha desaparecido en este inicio del siglo XXI. Y a su vez ha aumentado la necesidad de una formación laboral constante. 

Hay que repensar desde dónde vamos a obtener las rentas, qué tipo de dignidad laboral quiero asumir y a su vez para sentirme bien, qué tipo de utilidad social deben tener mis trabajos.

No hay duda de que vamos a asistir a una fuerte de la automatización de los trabajos en los que esto sea posible mientras que la IA (del futuro) nos hará las tareas rutinarias, con disminución de empleos poco cualificados y crecimiento de trabajos intensivos en conocimiento, creatividad y trato humano.

Tendremos más cambios frecuentes de ocupación, y viviremos previsiblemente cambios en nuestras etapas como asalariado, autónomo o emprendedores, dentro de proyectos globales en equipos virtuales o de trabajos sencillos, cercanos y pequeños.

Las organizaciones laborales estarán más descentralizadas y con horarios flexibles como norma en el empleo cualificado. Podremos trabajar con suma normalidad en una empresa de los EEUU desde nuestro salón de casa para múltiples tareas. 

Ya lo hacemos, pero este modelo laboral se multiplicará hacia actividades hoy impensables. por ejemplo en medicina. Tendremos un psicólogo argentino y un asesor en decoración o en finanzas que tenga su trabajo en Singapur.

Y tendremos más personas mayores trabajando más años, a menudo a tiempo parcial o en roles de asesoría, enseñanza, y cuidado a otras personas. La biotecnología aplicada al trabajo (salud personalizada, mejora cognitiva) y realidad extendida para formar, coordinar equipos y simular entornos complejos. 

No siempre un Director de RRHH estará dentro de la empresa, ni trabajará ocho horas al día, ni conocerá personalmente a los integrantes de su equipo. Parece una falta de control de calidad, pero simplemente se sustituirá por otros modelos de información.

Para adaptarnos será clave el aprendizaje permanente. Una proporción enorme de la población tendrá que reciclarse varias veces; se estima que más de un tercio de las tareas de muchos puestos cambiarán en la próxima década (hasta el 2035) por la digitalización. 

Ganarán peso habilidades diferentes: pensamiento crítico, resolución de problemas, colaboración entre grupos, gestión emocional y capacidad de adaptación a las novedades y a los entornos diferentes, que son difíciles de automatizar.

Tendremos sistemas educativos más personalizados y modulables (con micro credenciales, y una formación online mucho más presencial e híbrida en prácticas diversas de calidad) que permitirán reorientar la carrera profesional de forma ágil a lo largo de la vida.

Es inevitable pensar mucho más en el crecimiento de la negociación colectiva no ya de oficios o entre empresas y sectores como a nivel de toda la sociedad, y de normas para el trabajo remoto que cuiden la salud mental, la conciliación y el sentido de comunidad, evitando una precarización digital muy acentuada. 

El nuevo trabajo tendrá que legislarse con nuevas normas no solo ya de conciliación familiar, que también, sino de conciliación con uno mismo, pues al igual que ahora, solo con la empatía con tus labores y la motivación en positivo, se logra la calidad en los trabajos.

Para prepararnos ante esos entornos laborales que ya vienen, debemos desarrollar una base sólida de competencias digitales (manejo de datos, uso crítico de IA, seguridad digital, inglés como base aunque existan múltiples modelos de traducción) y combinarlas con especialización en algo que te apasione. 

Solo los especialistas en estos nuevos modelos de integración del trabajo entre humanos y máquinas, tendrán asegurado el recorrido laboral. 

La adaptación a los nuevos tiempos requerirán de habilidades como un aprendizaje continuo, y una colaboración de humano con modelos tecnológicos artificiales, ya que estos roles de comprensión en la colaboración con las máquinas de todo tipo priorizarán competencias humanas sobre tareas repetitivas.

Invertir en tu red social y profesional, en tu propia Marca, porque las transiciones entre trabajos serán más frecuentes y la red que acompañe a tu Marca Personal será un seguro tan importante como el currículum. 

Ya a nadie le va a importar qué has hecho, pues supondrán que lo anterior ya no vale, pero todos desearán saber qué has construido a tu alrededor, qué conservas, qué Marca propia eres capaz de defender de forma constante.

Debemos practicar siempre una actitud de curiosidad y ensayo‑error. Los trabajos concretos cambiarán, pero la capacidad de aprender rápido y colaborar con tecnología será tu señal de identidad y defensa ante la segunda mitad del siglo. 

Nadie sabe hoy qué trabajo podrás tener, pero será imprescindible que tengas una buena formación muy amplia, con una Marca Personal que infunda respeto.


29.1.26

¿Sabes qué son los Agentes en IA? ¿Sirve la IA para atender la Sanidad?


Este dato, del que voy a comentar una pincelada, por mí ya conocido desde hace unos meses, me resulta cuando menos curioso y una señal de nuestros errores como sociedad. Errores que intentamos corregir por no saber hacerlo de otra manera.

Las personas dentro del llamado mundo occidental, están triangulando cada vez más, cuando tienen problemas de salud medianos o leves, y acuden a consultas sobre su problema, divididos y cada vez más divididos.

Acuden a tercios, entre médicos, herramientas de IA y amigos o compañeros cercanos pero que están dentro del mundo sanitario o cercano (médicos amigos, personal de enfermería o personal de farmacia).

Tanto es así, que en 2025, ya se detecta que la IA está clasifica —dentro de la atención médica y sus posibilidades de crecimiento—, como el sector número 1, preparado para la transformación de la IA en ciertas profesiones o servicios, durante los próximos 10 años.

Tengamos presente uno de los nuevos "inventos" de la IA de este enero de 2026, bueno más que nuevo invento, es servicio nuevo que se abre a los consumidores avanzados en IA. Hablo de los Agentes de IA.

Un Agente en IA es un programa o APP que te instalas en TU ordenador o tablet o teléfono. No es un programa al uso, no es una página web a la que le preguntas. Es como tener un ayudante en tu ordenador.

Este "Agente en IA" te conoce muy bien, es solo tuyo, a tu servicio, y sabe todas tus posibilidades. Te pide permiso para acceder a todo lo que necesita y tu le abres las puertas para lo que quieras, y con ello logras que sean más o menos eficaz.

Si le dices que te duele la cabeza, sabe qué medicación tomas, conoce tus últimos análisis de sangre y tu historial médico. Incuso sabe intuir en qué grado de confort estás por tus horas dedicadas a cada actividad con tus herramientas. Todo es secreto, esa es una de las garantías básicas.

Y con todos esos datos más los que te imaginas, decide qué aconsejarte. Incluso si le abres la opción de pagar con tu tarjeta, puede comprar por ti si se lo dices, paga, firma el consentimiento, elige el mejor microondas y que se adapta a tu cocina, y a los integrantes de tu familia.

Sabrá qué tipo de hotel sueles coger en tus viajes, y solicitará una habitación, al menor coste y para la ciudad que le digas, en el momento en que esté más barata. Y la sabrá solicitar con almohada de un tipo que vaya bien para tus dolores de cuello, balcón exterior o de planta baja. Pagará y te hará el check-in. 



18.1.26

¿Qué le sucede a la izquierda en España?


Cuando leía el otro día que IU quiere acabar educadamente con Sumar, pues ya no sirve, y que hay que inventarse algo diferente, me entraron temblores. Tienen razón, pero no siempre con la razón se puede funcionar, se encuentra una salida válida.

El gran problema de la actual situación de la izquierda en España es su credibilidad. Lo digo desde la izquierda. No hablamos lo suficiente de los problemas que afectan a la sociedad, posiblemente porque de algunos de ellos no queramos plantear soluciones.

Hemos balanceado excesivas veces, hemos propuesto muchas ideas que luego no hemos sabido llevar a buena solución, no desde un Gobierno Estatal que nunca hemos tenido, sino desde ayuntamientos o gobiernos autonómicos como en Aragón.

Hemos tenido ocasiones, todos desde la izquierda, y las hemos desaprovechado, creyendo que la gestión es lo mismo que la identidad, la ideología, la capacidad de pensar en el futuro.

Nos enzarzamos en peleas dialécticas, en estar siempre divididos y en vender esa división. 

No he observado capacidad de entendernos, de que hay que demostrar a la sociedad que también somos capaces de reunirnos para hablar, aunque seamos de diferentes izquierdas.

Esta misma semana lo decía en una reunión política, y se me quedaron mirando como si estuviera loco. Hay que reunirse solo un poquito más, dando la cara a la sociedad para que al menos sepan que somos capaces de reflexionar alrededor de una mesa.

Sí, es cierto, que lo sé, nos reunimos y no se dice, nos da miedo decir que hemos hablado con fuerzas de izquierdas distintas, pues creemos que de saberse, perdemos la identidad. ¡Uff! Hablamos las personas, pero no las organizaciones, y creo que esto se entiende.

Tenemos algunos problemas básicos sobre los que no sabemos explicarnos bien las distintas izquierdas. Incluso pensamos de diferente manera lo que es lógico, y explicamos más veces esas diferencias que lo que nos acerca.

Uno de ellos es la Vivienda asequible en todas sus modalidades. Otro problema es la Sanidad y la Educación Pública. Y en Aragón la Vertebración de un espacio tremendo pero mal comunicado incluso en lo mental.

Otro y esta sí es de sentido común pero obligado por las circunstancia, es la Seguridad y el Modelo de Europa que queremos.

Ya termino. Hay un problema muy serio con/entre Podemos y el resto de partidos de la izquierda. Si no somos capaces de resolver esto (y parece que no lo somos) olvidémonos de seguir debilitando posturas, formaciones e ideas. Lo básico viene antes de lo magro. 

Hay que demostrar a la sociedad que esto no va de líderes de cartel electoral y despacho —que por cierto vamos muy escasos de calidad ideológica para el siglo XXI— sino que va de enlazar las ideas con la sociedad que vota en un sistema democrático.

Si tenemos razón en todo, pero no somos capaces de convencer a la sociedad de la calle, podemos estar satisfechos de nosotros mismos, pero nuestras ideas no servirán para nada, aunque sean las mejores.

16.1.26

Hace 25 años así se veía el siglo XXI. Apuntes desde el Borde 004


Esta viñeta, este dibujo es de El Roto y hecho al empezar el año 2001, cuando entrábamos en el siglo XXI. Ya llevamos el 25% del siglo XXI gastado y no nos estamos dando cuenta. 

Yo nací en 1956, y si me hubieran dicho unos años después, qué pensaba del siglo XXI, seguramente hubiera dicho que nos iríamos de vacaciones a la Luna y por las calles iríamos en coches voladores. No podría sospechar por aquellos años de los 60 ó 70, que existiría ni la IA, ni Internet.

En aquel momento, en el 2001, Andrés Rábago se imaginaba la entrada en el siglo nuevo como vemos en el dibujo. 

Estaríamos encima de una silla muy rota, llena de peligros, con crisis y dudas, donde un niño intenta no caerse. Está asustado.

Curiosamente El Roto no sabía en qué punto nos íbamos a ver solo ocho años después de aquello, con una Crisis con mayúsculas, ni lo que iba a suceder en New York solo un año después, ni podía imaginar los cambios políticos en estos años curiosos, ni que las guerras de hoy son peores que las de hace 25 años, ni mucho menos que saldría un rubio octogenario a jodernos el mundo.

Si de cara al siglo XXI nos veíamos así, como nos refleja El Roto en su dibujo, hoy sería brutal soñar de qué manera nos vamos a ir viendo, acercándonos lentamente a la mitad del siglo XXI, sin capacidad de controlarnos…, ni nosotros mismos.

No hay que ser pesimistas. No hay motivos para ello. Será lo que quieran otros que sea. Yo de aquel 1956 no recuerdo nada, pero de los años posteriores sí, e iré contándolo como píldoras. 

En mi calle, en la Plaza San Nicolás de Zaragoza, situada en el centro de la ciudad para quien sea de fuera, la luz urbana que había era una bombilla que colgaba en medio de la plaza con unos cables y que encendía y apagada cada día un señor con un palo largo de un interruptor que había junto a la pared del convento, ya en la calle Teobaldo.

Ahora tenemos electricidad para todo, no podríamos vivir sin energía, además esos "otros" países que están flojos parecen estar muy lejos, aunque las bombas caen en donde menos te lo piensas, incluidos aviones de pasajeros que sufren sustos cuando vuelven de vacaciones. 

¿Podemos hacer algo para evitar las violencias tan democráticamente repartidas que todos las podemos sufrir como se le cruce el flequillo al de pelo rubio? 

Pues tú sabrás. Cada uno de nosotros tenemos un poco de responsabilidad. Ahora parece que está en venta Groenlandia, algo que nos parecía imposible. 

Lo de no hacer nada, creo, no sé; que es para las gentes como yo, para setentones que contemplamos tras vivir. Este es vuestro futuro.

9.1.26

La única garantía de mantener vida a Europa, es creyendo en Europa


Como vamos comprobando día a día, Europa pincha menos que Pichorras en Pastriz. Y eso es muy grave en estos momentos, como ya voy repitiendo en sucesivas semanas y meses, pues se nos está tomando a chirigota, y nos empobrece brutalmente como sociedad, de cara al futuro.

Europa necesita líderes con rasmia, con ganas, y sobre todo no consentir bajo ningún pretexto que un Donald se ría abiertamente de un Presidente Francés or poner un ejemplo tonto pero que es un detalle del nivel, pues cabe preguntarnos TODOS: ¿Qué será lo siguiente contra Europa?

 Europa tiene que aprender a defenderse sola. 

 Europa tiene que aprender a buscarse a sus propios amigos, nuevos amigos, de entre todo el mundo mundial.

 Europa debe ser más Unión Europea y mucho menos un grupo de amigos divididos.

 Europa debe aprender a industrializarse para el siglo XXI, aunque ya estemos con el 25% del siglo gastado.

 Europa debe exportar su forma de entender la vida social y su cultura, y si para ello debe fabricar muchos métodos de defensa, debe hacerlo.

 Europa debe prohibir todos los mecanismos de Redes Sociales y mierdas variadas que nos invaden y juegan con nosotros, que se utilizan para manipularnos desde fuera de Europa, y crear los nuestros y propios.

 Europa debe hacérselo mirar con urgencia y ya no sirve decirnos que con calma, pues nos están apretando en el cuello.

 Europa debe aprender a consumir productos europeos, pues en ello va nuestra salvación. No solo económica. Que también.

Hay gentes, lo escuché ayer, que incluso estarían contentos con ser norteamericanos en Andalucía. Son tontos, la torpeza se distribuyó muy aleatoriamente. No tienen ni puta idea. 

Podríamos ser norteamericanos como seguramente estarán encantados de serlo los de Groenlandia, pero eso solo nos garantiza que seremos los que limpiaremos el culo de los que de verdad son norteamericanos y mandan. Quieren esclavos, criados, serviles ciudadanos consumistas.

La única garantía de mantener vida a Europa, es creyendo en Europa. Y quien se piense lo contrario, sea francés, noruego o alemán, es que no tiene ni puta idea.

7.1.26

Venezuela es lo de menos. Seguro. Triste


No hay duda de que estamos asistiendo a un momento increíblemente importante en la historia del mundo en el siglo XXI, incluso podría ser que en la Historia de la Humanidad, a poco que se tuercen las ideas de algunos idiotas.

Lo de Venezuela no es nada fuera del concepto interno de la propia Venezuela, excepto por el uso de la fuerza militar y el secuestro desde la ilegalidad y sin amparo de nadie, desde los EEUU contra un dictador en pleno siglo XXI. 

Eso es un error que pagaremos durante muchos años. Y todavía no sabemos a qué precio nos saldrá la broma a todo el mundo mundial.

Saltarse todas las normas mundiales de respeto entre países, fuera de la ONU; aunque suponga acabar presuntamente con un dictador…, es muy peligroso.

Pero es mentira que se desease acabar con un dictador venezolano en esa operación ilegal, lo cierto es que en las explicaciones de los EEUU sobre la operación, se habla 22 veces de petroleo y ninguna de Derechos Humanos, Democracia o población reprimida

Simplemente fue una acción de fuerza demostrativa, de matón de colegio, destinada a meter miedo a otros países. 

Y de hecho antes de saber qué ha sucedido en Venezuela en donde todavía no se deja entrar a los periodistas tras varios días desde el ataque de los EEUU, se habla sin tapujos de "comprar o invadir" Groenlandia, Colombia, Cuba o México, con la libertad del que hace alarde a gritos de su poderío militar.

¿No supone nada y para nada, que ni la ONU; ni la UE, la OTAN, ni China, Rusia, India, Turquía, los BRICS como organización, o incluso los 22 países iberoamericanos que trabajar alrededor de la OIE, no hayan dicho todavía nada concluyente? 

Todo se ha saltado por los aires para conseguir controlar petroleo de una sociedad a la que ni se nombra y que seguirá pasando hambre.

La pregunta que todos nos debemos hacer no es tanto lo que ya ha sucedido en Venezuela, ilegal aunque se haga detenido a otro dictador ilegal, sino lo que se podría llegar a realizar por similares procesos contra otros países del mundo que no le gusten al Donald de turno, viva en el país que viva. 

Un Donald que se burla del Presidente de Francia en público, tiene un problema muy serio para poder ejercer su papel de Rey del Mundo, como él mismo se cataloga. 

Y sin saber qué sucederá en el futuro, y admitiendo que ya llevamos meses en los que sabemos que estas heridas de 2025 se tardarán muchos años en sanar dentro de las relaciones internacionales, intuimos que todo lo vivido hasta la fecha no es más que el inicio programado, de un señor que se cree actor de teatro pero con fuerza miliar para destrozar el mundo varias veces.

Tener miedo es la peor de las soluciones, y eso lo aprendimos de muy niños en lo colegios en donde el matón nos quería amenazar con sus tonterías. Aprendimos a defendernos y no, no quiero explicar cómo.