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2.9.26
Ceuta y Melilla requieren nuestra atención urgente
Resolver el problema de esos 2.000 a 10.000 jóvenes emigrantes que actualmente están ocupando las calles de Ceuta es fácil, con todo lo complejo que parece. No es ese el problema y por ello requiere una solución urgente. Que se opte por NO hacer nada, para que se cansen, es una de las peores decisiones posibles. Desde el plano humano y desde el plano político o social. Quedarán al final los inmigrantes que menos deben quedar.
Debemos retroceder y ver la imagen de la entrada de esas 70.000 personas en Ceuta. Podría volver a pasar. Dependemos de Marruecos. Y hay que entenderlo así, si deseamos encontrar una solución válida.
De los jóvenes que hay en la actualidad, primero hay que censarlos para sumarlos, conocerlos y (perdonar la expresión) empaquetarlos para diferenciar quien son y qué pretenden. La información es poder, capacidad de resolver el problema. No todos son iguales, ni mucho menos. Mujeres, hombres, sabiendo castellano o sin saber ni un solo idioma, con oficio o sin oficio, edad y procedencias son imprescindibles incluso para negociar con Marruecos.
Una vez censados, hay que trasladarlos a Europa. Sí, a España que es Europa. Dejarlos en Ceuta sin fecha, es un gran error político que destroza las opciones de poder defender bien las ciudades de Ceuta y Melilla. Si están en Ceuta, están en España, y hay que resolver su problemática de todo tipo u forma. Y eso se hace mucho mejor desde la península, y no desde esa barbaridad que más parece un castigo.
El problema para un gallego, un aragonés o un madrileño es el mismo, estén esos 10.000 en Ceuta o en Aragón. Un problema que hay que resolver. Solo puede cambiar por el mal nombrado "Efecto Llamada" que no ha servido para evitar que entraran 80.000 personas en 24 horas. Entran o no, dependiendo de otros factores muy ajenos a ese "Efecto Llamada" aunque nos quieren vender otra cosa.
En Madrid decía en un texto anterior, había más de 600.000 ciudadanos nacidos en Iberoamérica. Traer a toda España 5.000 jóvenes africanos desde Ceuta no debe ser un problema, excepto que nos engañemos entre todos. El problema es otro.
Además de esos miles de inmigrantes jóvenes que actualmente viven en Ceuta, la mayoría NUNCA podrán ser devueltos a Marruecos. Y eso hay que asumirlo y decirlo con tranquilidad. No será posible por varios motivos, incluso legales y no entenderlo puede suponer prevaricación de quien tiene la obligación de gobernar. Hoy y dentro de dos años.
No entraron a Ceuta 70.000 jóvenes por casualidad, ni por un bulo en Redes Sociales. Seamos sinceros. Todos hemos visto camiones custodiados por la policía marroquí y llenos de jóvenes hacia la frontera. Otra cosa es que fuera con la connivencia de un gobierno.
Pero hay algo más. Los vecinos de Ceuta son españoles como tú y como yo. Y damos la sensación de que no lo entendemos o no queremos asumirlo. ¿Qué están ahora pensando los ceutíes con posibles, que viven en Ceuta? ¿Qué decisiones crees que están tomando para ellos y para sus hijos?
El Gobierno de España sabe que estamos ante un muy serio problema con varias ramificaciones. Europa se cree que eso no es un problema y que incluso lo hemos creado los españoles. Cuando en realidad es un problema de estrategia política.
Todos hemos oído hablar del Estrecho de Ormuz. Ahora estamos hablando del Estrecho de Gibraltar. ¿De verdad pensamos que es una casualidad o una causalidad? ¿De verdad el problema son 5.000 jóvenes que quieren entrar en Europa?
29.8.26
Donald Trump y el petróleo de Venezuela
Incluso la presidenta interina venezolana ha confirmado el pacto como “histórico”, con tal de que a ella no la detengan y la dejan gobernar en su Venezuela. Son los nuevos tipos de guerra moderna, que no se necesitan tanques ni aviación. Tendremos que aprender. Tomemos nota.
“Bajo mi dirección, el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, en estrecha colaboración con la muy respetada presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, y a través de una alianza con el sector privado, han conseguido que Estados Unidos obtenga el control mayoritario de más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo en Venezuela, sin coste alguno para el contribuyente estadounidense”. Palabra de Donald.
Y es posible que cambien el nombre de Venezuela, como ya va cambiando el de todo el planeta. Lo próximo dice que será el Océano Atlántico y el Océano Pacífico. A Donald no le gusta esos nombres, Está bien.
En un comunicado paralelo, Delcy Rodríguez explica a su gente que el pacto prevé “el desarrollo de 17 campos estratégicos, con un potencial probado de 65.000 millones de barriles de petróleo, una inversión de más de 100.000 millones de dólares y más de 209.000 millones de dólares en tributos para el Estado venezolano”. Esas inversiones, alega, “contribuirán no solo a la recuperación y la modernización de nuestra industria, sino también al crecimiento económico de nuestro país, la seguridad energética de nuestro hemisferio y a un mayor equilibrio en los mercados internacionales”.
La realidad, seamos serios, es que el petróleo de Venezuela no era rentable por la destrucción de sus campos de extracción, de su maquinaria obsoleta y destruida, y ahora será empresas norteamericanas las que sacarán del subsuelo venezolano el petróleo que en cuanto toque aire será norteamericano.
28.8.26
Tibet, Nepal y España. Curiosidad
Todos hemos visto suficientes vídeos, y en muchos de ellos vemos a personas que desde una cierta altura, no sé, de unos 10 a 20 metros, observan la llegada de las aguas encauzadas por un río casi vacío, y que rompen el paisaje con un ruido ensordecedor, con una brutalidad tremenda, mientras los espectadores están asombrados, no se lo creen, lo graban por ser algo inusual.
25.7.26
Armas Nucleares en aumento
Y ahora, mientras se intenta pelear para que Irán no aumente sus opciones de crear un arma atómica, sea táctica o de alta potencia, se abre la posibilidad de convertir a Arabia Saudí en otra potencia atómica. Cuidado con el asunto, pues eso desestabiliza lo que ya está roto.
Una cosa es poseer energía nuclear, incluso tener permiso internacional para utilizarla para fines pacíficos, que es cuando esa energía nuclear o ese uranio se enriquece a porcentajes entendidos como NO peligrosos, y otra entrar en el club de los que pueden enriquecer uranio con pocos controles.
Podemos decir que si el uranio se enriquece hasta un 20% no saltan las alarmas internacionales. Aunque se acepte en la actualidad que es a partir del 90% de enriquecimiento cuando ya ese uranio está destinado al uso militar. Esa enorme distancia es la que es muy controlada.
Asumiendo además que no solo es un crecimiento porcentual de enriquecimiento de uranio, sino sobre todo tener los modelos, máquinas y procesos necesarios para lograr ese enriquecimiento.
Un país podría alegar una utilización civil por encima del 20%, por ejemplo, para un reactor de investigación. Pero necesitaría justificarla y mantener el material bajo custodias rigurosas.
A medida que el enriquecimiento sube —por ejemplo, al 60%— la justificación civil ordinaria resulta mucho menos habitual y crece enormemente la preocupación internacional, aunque técnicamente todavía no sea el nivel convencional del 90% utilizado en armamento.
Para simplificarlo. Para los usos civiles habituales se emplea uranio enriquecido entre el 3% y el 5%, y para determinados reactores civiles puede llegar hasta algo menos del 20%.
Pero hay una tercera pata de estos procesos del crecimiento de los miedos, las amenazas, los usos militares para asustar primero y para matar masivamente en segundo lugar.
Y es que alguien de esos nueve países decida llegar a ciertos acuerdos de defensa mutua, que facilitan el uso multiplicado de esas armas por parte de países que no las tienen ni tendrán capacidad de tenerlas creadas por ellos mismo.
Por eso, ante este tema, incluir permisos a nuevos países es peligroso y complejo de saber de qué manera se moverá todo y todos.
12.5.26
Para cuándo la Agencia Estatal de Salud Pública en España?
El papel de España en esta posible leve crisis del hantavirus ha sido reconocida por medio mundo, incluida la OMS; pero no por algunos políticos torpes de esta España curiosa. Somos muy escasos de inteligencia política.
Como españoles deberíamos sentirnos orgullosos de que la OMS nos solicitara ayuda, y de que hayamos cumplido con la crisis que ha afectado finalmente a más de 15 países. E incluso el propio PP se ha dado cuenta de que por el camino de la crítica desaforada, no va por el buen camino en inteligencia social.
Tenemos que reforzar y mucho la Salud Pública, que junto a la Salud Comunitaria no funciona a base de ambulatorios u hospitales, aunque indirectamente los utilice. En estos tiempos de cambios atmosféricos, de enorme movilidad constante entre poblaciones, la Salud Pública es fundamental, o tendremos serios problemas, repetitivos además.
Y alguno de estos posibles errores puede ser todavía más peligroso que el Coronavirus de 2019. Son avisos que afectan a los humanos, a las vacas, a las gallinas, a ratones u otros animales, y no les estamos prestando más atención que la de creer y multiplicar el miedo por una mala información.
¿Para cuando en España la creación de la Agencia Estatal de Salud Pública? El Gobierno español preveía tenerlo publicado en el BOE en febrero de 2026 tras una tramitación urgente, aunque el calendario acumuló retrasos respecto a las fechas inicialmente previstas. Oviedo, Barcelona, Zaragoza, Granada, León y Lugo se habían postulado como candidatas. El Gobierno esperaba tener determinada la sede también en febrero de 2026.
La ley lleva casi cuatro años de gestación desde el anteproyecto de 2022, y la agencia aún no está operativa a fecha de hoy. El brote del crucero MV Hondius de esta semana ha puesto de relieve, con cierta ironía del calendario retrasado, que España sigue respondiendo a emergencias sanitarias sin que la AESAP esté todavía en funcionamiento real. Es probable que ese contexto acelere los últimos trámites pendientes.
30.3.26
Tras el Primer Mes de Guerra ¿qué sucederá en Irán?
Transcurrido un mes del inicio del ataque de Israel y los EEUU contra Irán, ya podemos decir sin equivocarnos, que además de ilegal es un gran error sin consecuencias positivas para nadie, y que no será sencillo salir de esta debacle, de esta torpeza, ni sencillo ni rápido, aunque en algún momento de esta primavera de 2026 se logran una paz teórica.
Y aunque indirectamente todo el mundo está ya involucrado por una crisis energética y de precios de incierto futuro, los países ya directamente involucrados y afectados por bombardeos, misiles o drones son: Irán, Israel, Irak, Jordania, Líbano, Siria, Kuwait, Qatar, Bahréin, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Azerbaiyán y Chipre. Más los EEUU que han visto algunos buques bombardeados.
A partir de estos datos del primer mes, y admitiendo que ya Yemen ha decidido en la última semana entrar directamente en la guerra, y se lo están pensando en estos días, tanto tanto Arabia Saudí como otros países menores de la zona, solo cabe pensar que las incipientes conversaciones entre Irán y los EEUU sirvan para algo, complejo de comprender ahora. O que la guerra se extienda a otros países cercanos o lejanos, complicando su final rápido.
Todo alimentado además por el ya doloroso cierre del Estrecho de Ormuz que se puede contagiar al Estrecho del Mar Rojo. Hoy el presidente de EE UU, Donald Trump, ha declarado que EE UU podría “coger el petróleo de Irán” y, mediante una operación militar, tomar la isla de Jarg, la mayor terminal petrolera iraní, vital para sus exportaciones.
Podrían algunos de estos silencios, obligar a los EEUU a una provocación mayor, pues hay zonas del planeta a los que les interesa que esto puede explotar para mejorar sus posiciones. Recuerdo que en este silencio están también Corea del Norte o India. Y a su vez ya entramos en una crisis económica que está afectando primero a los países más pobres, para irse contagiando gravemente a todo el mundo en cuanto superemos el segundo mes de guerra. ¿Y si no existieran soluciones fáciles?
Debemos entender que todos los organismos internacionales que teníamos hace un año han saltado por los aires. Ni tiene la misma validad la OTAN o la ONU, no tienen sentido los Organismos Internacionales de Tribunales que hagan cumplir acuerdos, y la Unión Europea está tambaleada y muy dividida.
Las posibilidades de que la guerra se complique en las próximas semanas son altas (entre un 70 a -80% según analistas), con un riesgo creciente de escalada regional y multifrentista entre países vecinos.
Irán ya ha disparado cientos de misiles y drones; si no puede sostener el ritmo, podría recurrir a ejércitos proxies (Hezbolá, hutíes, kurdos, etc.) o a ciberataques más intensos, prolongando el conflicto.
Como han dejado notar claramente tanto China como Rusia mantienen posiciones de apoyo diplomático y tecnológico selectivo a Irán, pero evitan intervención militar directa.
Posición de Rusia. Apoyo táctico: Proporciona inteligencia satelital, guerra electrónica y tecnología defensiva, pero no sistemas avanzados como S-400 por temor a escalada con Israel/Golfo. Usa una retórica fuerte, acción limitada y expresa su "profunda decepción" y solidaridad, pero está limitada por la actual Guerra de Ucrania. Ve el conflicto como una oportunidad estratégica por el desvío de recursos occidentales hacia la zona y no hacia Ucrania. Tiene un beneficio indirecto pues Irán le suministró drones Shahed para Ucrania; y ahora Rusia no puede respaldarlo plenamente, lo que le podría llevar a una implicación mayor en el conflicto.
Posición de China. Tiene este gran país un pragmatismo económico muy claro. Condena los ataques pero prioriza la estabilidad en Ormuz (45% de su petróleo pasa ahí) mientras negocia con Irán el paso seguro de sus propios petroleros. Comparte con Irán el BeiDou (GPS rival), materiales para misiles y datos satelitales. Se presenta como mediador diplomático a través de terceros países, hoy liderado por Pakistán.
10.3.26
Cambia el orden mundial con la guerra en Irán?
La llegada del presidente de los EEUU a su segundo mandato en enero de 2025, ha arcado claramente el cambio de paradigma mundial. Se acaban las reglas de respeto entre países de forma clara, se vuelve a un clima bélico e incluso de chulería para demostrar quien quiere ser el “Chico” malo del colegio del mundo, mientras otros chicos observan, y… o se callan o utilizan la táctica de esperar el momento adecuado.
Estadísticamente se sabe que parece inevitable que cada 250 años cambien los ciclos en las civilizaciones del mundo.
El periodo que se está acabando nace a finales del siglo XVIII para terminar un mundo claramente artesanal y agrícola basado en la fuerza humana o animal, hacia un modelo industrial basado en las máquinas, el vapor, las fábricas, la huída de la población desde el campo hacia las ciudades hasta hacerlas crecer a tamaño que a veces se han ido de las manos en su planificación.
Esa Sociedad Industrializada no nace a la vez y por igual en todas las zonas del planeta.
Si hablamos de los tiempos actuales, tenemos que entender tres cosas: la primera es que este cambio tampoco será globalizado a todo el mundo a la vez y al mismo tiempo, y que posiblemente quien la inicie en su liderazgo se vea superado en pocas décadas por otro actor principal.
En este inicio del siglo XXI estamos observando algunos síntomas claros de esa necesidad casi, de cambios en la civilización.
El momento elegido para la guerra en Irán es concretamente muy peligroso por la debilidad del sistema actual. Una torpeza que nos señala en manos de qué calidad de líderes se mueve el mundo actual.
Con todos estos cambios y la evolución que vayan tomando a lo largo de este año 2026, podremos asegurar mejor si realmente es un cambio de ciclo Evolutivo o no.
Hay tres modelos distintos y admitidos como válidos que intentan medir los ciclos de la historia mundial (un modelo ruso, uno británico y otro estadounidense) y, sorprendentemente, los tres sitúan el cambio de civilización actual, aproximadamente entre 1990 y 2030.
Una energía mucho más cara y solo sujeta en precios y producción por el dólar, es casi imposible de soportar. Y eso llevaría a que si entran otros mercados de energía y sobre todo otras monedas de intercambio, la crisis de país líder podría cambiar de forma más rápida.
La zona del Oriente Medio es uno de los pocos lugares donde coinciden directamente y de forma estratégica las grandes potencias actuales: Estados Unidos, Rusia, China (aunque de forma indirecta), Europa y las potencias regionales como Turquía, Israel, Irán o Arabia Saudí. Sin olvidarnos de India o Pakistán.
El conflicto actual en Irán incluye dimensiones que no existían en guerras del pasado: cambia la aviación clásica por drones masivos organizados por IA, se utilizan ciberataques a veces incontrolados y complicados de prever como el propio ataque exacto al líder de Iran para matar a casi toda su familia.
Para finalizar solo un detalle último. Muchos historiadores consideran que los grandes cambios de civilización casi siempre empiezan en tres zonas del planeta: el Mediterráneo, Europa occidental o Asia oriental.
4.3.26
No a las guerras
La intervención del presidente de España, de Pedro Sánchez en Moncloa, ha sido muy clara. Las guerras no sirven para nada, y tras relatar un buen número de opciones en las que interviene una guerra contra las sociedades, ninguna sirve para explicar una guerra.
Ninguna guerra sirve para mejorar las sociedades.
La guerra en Irán ha comenzado sin valorar todos los elementos claves de cualquier conflicto, es decir, es una decisión unilateral de dos personas, ajenas al sentido común y a la inteligencia política que enmarcan los valores básicos del mundo en este siglo.
En las guerras siempre mueren primero los inocentes civiles, comienzan cuando lo decide alguien desde un despacho, son carísimas, no mejoran ninguna sociedad, tampoco mejorar a quien en teorías las gana. y el riesgo es tremendo de que todo explote sin medida.
Hasta los más tontos de la clase, saben que cuando se meten con otros alumnos lo hacen con los débiles. Ha sido así desde tiempos no escritos.
¿De verdad alguien se piensa que Irán es un estado débil?
¿No sirve de nada la OTAN ni la ONU, para no ser ni siquiera consultados?
¿En qué papel queda la Europa Unida con estas decisiones que dividen, crean conflictos personales entre países?
¿Alguien se da cuenta del problema que supone para Oriente Medio este conflicto en toda su dimensión?
¿De verdad se puede decir que este conflicto no se puede contagiar todavía más?
¿Alguien ha diseñado la forma de salir de la guerra y sus objetivos mínimos, o solo la manera de entrar para machacar estratégicamente, sin valorar sus consecuencias contagiosas?
Cuidado con los análisis tácticos que mal realizados nos van a engañar. No es posible vencer a Irán, aunque sea una dictadura tremenda. Solo puede explotar desde dentro.
La ambigüedad de China o India es clara. La no intervención de Rusia o Corea del Norte no es algo decidido con rotundidad. Se ha puesto en un grave peligro a Europa, a Turquía incluso, al Norte de África, a Japón o Corea del Sur al que se le obligará a tomar una postura.
No a las Guerras, pues simplemente no sirven de nada en estos tiempos.
Pero si son inevitables, hay que analizar muy bien todo el proceso que sirva para acercarse a la Paz. Hacer guerras por chulería es sumamente peligroso.
Julio Puente
22.2.26
Podremos vivir mil años de aquí a un siglo?
Vi en una de esas notas rápidas de ascensor, un texto que me llamó la atención. Decía que el científico Raymond Kurzweil, experto en biotecnología había dicho que: “La primera personas que vaya a vivir 1.000 años, seguramente ya haya nacido”. Y me llamó la atención la tontería de fondo que pregonaba.
Esta frase, atribuida en principio a diversos expertos en longevidad y transhumanismo como Aubrey de Grey y José Luis Cordeiro, sostiene que los avances exponenciales en biotecnología, inteligencia artificial y medicina regenerativa permitirán frenar o revertir el envejecimiento.
Como es lógico, la frase primera no tiene sustento, es imposible, crea tonterías absurdas en la menta colectiva, en caso de que se la creyeran. Pero es imposible, aunque la IA vaya creciendo como setas de cueva, por pura lógica de supervivencia.
Se basa en la idea de que el envejecimiento es una “enfermedad más" tratable y reversible según avance la medicina. Los avances en rejuvenecimiento celular, ingeniería genética y nanotecnología permitirán "reparar" el cuerpo humano de forma continua. Lo cual ya deja más dudas, pues tampoco queda claro ni que sea posible ni que sea universal.
Se predice ya en este siglo XXI que llegará un punto no tardando mucho en que la ciencia aumente la esperanza de vida más rápido de lo que pasa el tiempo (más de un año de aumento de vida por cada año transcurrido), permitiendo extensiones indefinidas.
Nunca llegaremos a vivir 1.000 años, pues eso es imposible. Pero de alcanzar esa edad, sería de una forma tremendamente lenta, de muchos siglos en evolución. Decir que posiblemente alguien que ya haya nacido, vivirá 1.000 años es una idiotez. Aunque la Sanidad y la IA logre milagros.
Podríamos no morirnos, como podríamos tener un coche con un millón de kilómetros. Pero sería un coche muy viejito, al que ya le habríamos cambiado todo. Y sobre todo, sería un coche que nos resultaría mucho más caso de mantener que los coches nuevos.
Pero además, no morirnos supone un serio problema. A partir de los 60 años empezamos a necesitar remedios para las cronicidades de la salud. Con un 95% de la sociedad tomado de forma crónica medicaciones y necesitando atenciones médicas cada mes, sería insoportable mantener la Sanidad incluso en España. No digo nada en los EEUU.
A partir de los 70 años de media, una persona ya no puede trabajar. No es rentable. Por lógica de fuerza, de aguante, de salud. Estar el 93% de la vida soportando unas pensiones públicas o muriéndose de hambre, parece imposible. Es tanto como trabajar desde los 25 años de edad hasta los 70 años, y vivir el 96% de los años de tu vida sin trabajar y viviendo del trabajo del 4% restante.
Podríamos decir que esto, lo de vivir hasta los 1.000 años, sería solo para los ricos. Pero esa desigualdad vital acrecentaría las luchas y guerras, por alcanzar no ya la subsistencia, sino la vida casi eterna. Moriríamos en guerras, para intentar vivir más años.
Y pensar que eso lo podríamos ver y cambiar en el tiempo que representa una vida humana, en 70 ú 80 años de futuro, es de torpes en sociología o antropología, aunque el señor doctor Raymond Kurzweil parezca una persona muy formada en nuevas tecnologías y en análisis del futuro.
Posiblemente ni ellos mismos sean capaces de creerse esas presuntas palabras suyas, esos estudios que dicen publicar. Pero vayamos a poner sobre la mesa algunos datos más o menos conocidos, para ver si realmente estamos evolucionando en las edades máximas de vida.
Tenemos el ejemplo de Ramsés II (en Egipto, murió alrededor del año 1213 a. C.) pues es uno de los casos más conocidos. Murió aproximadamente a los 90 o 91 años de edad tras un reinado de 66 años. Su momia confirma que era un hombre de edad muy avanzada, con signos de artritis severa y problemas dentales. Una edad superior a la media actual en Europa.
La Esperanza Media de vida era en aquellos años de unos 30-35 años porque se promediaba con la enorme mortalidad infantil. Pero con una Sanidad casi inexistente, si se enfermaba a los 50 años con un problema crónico o una infección, no se podía vivir muchos más años desde el inicio de la enfermedad, que hoy nos parece habitual como podría ser la diabetes o los problemas respiratorios o cardíacos por poner ejemplos habituales.
El límite biológico del cuerpo humano no ha cambiado drásticamente en los últimos 30 siglos; el límite biológico de esos teóricos 120 años ya existía por entonces.
El cambio de paradigma de estos científicos es dejar de ver el envejecimiento como un destino inevitable para verlo como una enfermedad tratable. A diferencia de la medicina tradicional, que trata las enfermedades cuando ya han aparecido (como el cáncer o el Alzheimer), estos científicos proponen reparar el daño acumulado a nivel celular antes de que cause problemas.
Por acabar con este tema que puede ser tan apasionante como utópico, te dejo unas líneas del llamado Límite de Hayflick que es básicamente, el "contador de minutos" biológico de nuestras células. Fue descubierto por el Dr. Leonard Hayflick en el año 1961, y cambió por completo nuestra comprensión del envejecimiento.
Hasta antes de la llegada del Límite de Hayflick, se pensaba que las células eran inmortales si se mantenían en un entorno adecuado. Él demostró que una población de células humanas normales (como los fibroblastos) solo puede dividirse un número limitado de veces —entre 40 y 60 veces— antes de detenerse. Cuando la célula alcanza ese número, entra en un estado llamado senescencia: no muere inmediatamente, pero deja de dividirse y empieza a funcionar mal.
Imaginemos los cromosomas de nuestro ADN como si fueran cordones de zapatos. Los telómeros son las puntas de plástico (herretes) al final de esos cordones. Su función es proteger la información genética para que no se "deshilache" cada vez que la célula se copia.
Pero es cierto que no todas las células están sujetas a este contador. De momento sabemos que las Células Madre tienen una enzima llamada telomerasa que repara los telómeros, permitiéndoles dividirse casi indefinidamente.
Si activamos la telomerasa en todas nuestras células para saltarnos el límite de Hayflick y no envejecer, corremos un riesgo altísimo de provocar cáncer generalizado. O lo uno o lo otro. Envejecimiento o descontrol en la multiplicación de nuestras células.
La solución en la que se trabaja a nivel de investigación, es encontrar el equilibrio perfecto donde podamos "resetear" el contador de las células sanas mediante reprogramación celular, pero sin convertirlas en células tumorales.
Ya conocemos a la nueva izquierda vieja ¿Y ahora…?
Tras el acto de este sábado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, en donde se ha representado (volver a presentar) el Movimiento Sumar, IU, Comuns y Más Madrid, ya tenemos sobre la mesa todo el concierto de la nueva izquierda vieja… de momento troceada. ¿Y ahora?
15.2.26
¿Hacia dónde nos lleva la IA en este 2026?
Hace 70.000 años el ser humano, un animal que iba evolucionando lentamente, decidió ponerse a pensar y a construir con sus pensamientos acciones que le facilitaran el aprendizaje. Crearon la cultura y la historia, sin darse cuenta.
En el año 2026 hemos detectado lo que desde hace dos años antes ya íbamos previendo con calma suave. La IA además de peligrosa, hemos logrado que ya piense y tome decisiones por nosotros. Empieza a mandarnos, a crear sus propias historias, a interferir en la nuestra con sus propios controles y no con los nuestros.
Esto es un nuevo paradigma, pues hemos abierto según dicen algunos expertos —de los que precisamente hemos puesto a trabajar para desarrollar esa nueva IA— la opción de que la propia Inteligencia Artificial tome decisiones sin consultarnos.
Hemos pasado de tener una herramienta que piensa por nosotros, que recoge múltiple información y nos la muestre en segundos para evitarnos horas o días de trabajo, a convertirla en un agente nuestro al que le podemos decir que termine el trabajo, que tome decisiones por nosotros. Ya no solo es capaz de informarnos, también lo es para decidir.
El paso es tremendo, pues aunque estemos convencidos de que podemos seguir dominándola —pues ella depende de que le quitemos el enchufe— en realidad y en algunos casos, esto es falso. Si puede tomar decisiones, ya puede ser autónoma, aprender a defenderse, saber buscar las salidas ante posibles peligros que le puedan afectar a ella.
¿Crees que saben hablarse entre ellas, comunicarse entre ellas además de hacerlo con nosotros? ¿Crees que siguen siendo —en todos los casos— objetos pasivos artificiales, o que van evolucionando por nuestras órdenes, a ser sujetos activos de la información que manejan?
No es una distopía. Todo esto ya se puede hacer, ordenar que lo hagan en determinados casos y grupos de máquinas. Tu tablet nunca la hará, el ordenador de tu oficina estará siempre atado al cable de la energía para funcionar. Pero ya hay máquinas que saben defenderse y comunicarse con otras máquinas.
Y a esos modelos tenemos que añadirles un detalle que parece absurdo. Los humanos pueden ser buenas personas y no dejar que este peligro aumente, o al contrario, pueden utilizar esas nuevas capacidades para jorobar el mundo.
¿Acaso estamos convencidos de que todo el mundo mundial, todos los animales llamados humanos son buenas personas, capaces de controlar el bien o el mal, creyendo que siempre son capaces de dominar lo que crean?
Pensemos en algo sencillo. Hoy le puede preguntar a la IA por los modelos de explosivos caseros que se pueden fabricar en mi domicilio. O por los tipos de virus o bacterias que se pueden propagar de forma incontrolada. Con sus datos, capados y controlados por modelos de una defensa de momento eficaz, es cierto, puedo ir construyendo un dietario en sucesivas preguntas y recurriendo a diversos modelos de IA para complementar las respuestas.
Ese sería el camino de las personas Buenas. Y varios países —sus sistemas de control policial— ya sabrían, que desde un salón, alguien en la dirección X ya estaba mirando estos temas. Lo curioso es que las personas Malas hacen lo mismo pero desde otros apartados para no dejar pistas.
A mi no me leen los Malos, les aburro. Ellos buscan la información con otros modelos de consulta, pero utilizando la IA. Y pueden no parar. Y si están dentro de organizaciones dedicadas a la investigación legal, pueden ir tirando del hilo de forma más sencilla. Yo no, tú tampoco. Ni podemos, y si lo intentamos nos detectan. ¿Y las organizaciones creadas para la defensa y el ataque?
El investigador contra enfermedades letales tiene unas herramientas que puede dedicar a investigar para Guerras Bacteriológicas o Víricas.
¿Suena a distopía? Hasta aquí nada ha cambiado. Estaríamos igual a como estábamos hace unos pocos años. Con máquinas capaces de investigar desde la globalización y de repartir los conocimientos incluso peligrosos, según en qué manos puedan caer.
La diferencia en este 2026 es que ahora ya le podemos decir a los modelos de IA que creen otros modelos más personales, mínimos pero “míos”, para mi y solo con la capacidad de trabajo que yo quiera, solo para mi trabajo y mis necesidades, a los que podemos llamar Agentes por disimular, y dedicarlos a que trabajen en la dirección que yo les indico. Y a que tomen decisiones según vayan avanzando. Y a que se comuniquen o no, con quien yo les haya ordenado.
Estos nuevos Agentes no van a parar, no están programados para frenarse, pues no tienen un animal humano dándoles órdenes. Ya se las dimos en su inicio. Buscan, analizan, toman decisiones según vayan avanzando, y finalmente dan el resultado final, sea este el que sea, lo vaya a utilizar yo para lo que me de la real gana o un grupo de presión para amenazar.
No hay animales humanos dándoles órdenes de buscar y reflexionar, pero tampoco obedecerán órdenes de otras máquinas que los intentarán engañar o frenar. Ya cuentan con mecanismos para saltarse complejos modelos de puertas cerradas.
Como es lógico, todos estos modelos ya están capados por las autoridades correspondientes en todos los países que se dedican a controlar estos desenfrenos tan peligrosos. Pero a su vez, estos mismos modelos, una vez que los hemos puesto en circulación, tienden a seguir aprendiendo sin freno. Ellos pueden tener una sola orden. Y pueden estar ordenados para no pararse ante nada y para sortear las indicaciones de freno. Y reprogramados para obedecer de nuevo.
Os pongo otro ejemplo muy sencillo y cercano. El de una empresa de nuestra competencia a la que queramos vencer. Ya es posible saber su facturación y contabilidad anual y con detalle de una manera sencilla.
Esto que comento anteriormente no es grave para la seguridad de la humanidad. Es un ejemplo de la capacidad de la IA para hacer análisis de cualquier tema, o de ofrecer conclusiones y alternativas para defendernos ante un contrario. Y de plantear modelos de ataque para ganar.
Hoy las guerras de matar son muy diferentes. Y se mantienen vivas ciertas guerras para poder seguir probando nuevos modelos de ataque y defensa. Dentro de unos procesos controlados, es cierto, aunque nos suene esto a barbaridad. Se mata de forma estudiada. Tremendo. Y para aprender. Más tremendo todavía.
Pero lo más grave en la sociedad mundial occidental, es que se van destruyendo profesiones enteras y no existen recambios para esos profesionales.
¿Sucederá algo similar con decenas de profesiones de gestión personal, entre personas, en donde no interviene el trabajo manual de una manera imprescindible?
Es posible que los fontaneros no noten en absoluto la entrada de la IA, pero los psicólogos ya la están observando de forma muy temerosa. No se cerrarán oficios específicos, sino una forma de entender el trabajo y por ello la formación. Los trabajos de bata y corbata desaparecerán, los de mono se transformarán brutalmente también.
La seguridad de una nación ya no depende de sus ejércitos de tanques o infantería, sino de los millones de ordenadores sin pantalla que le dediquen otros países a destrozar sus sistemas. Y por ello sus modelos de defensa también son ya construidos desde esa realidad.
Posiblemente una Guerra Atómica sea hoy menos preocupante —por sus posibilidades reales de que se produzca— que otros modelos de ataques, que llevados desde otras perspectivas, logran dejar los territorios indefensos pero válidos para ser ocupados y aprovechados. Un país, medio continente destrozado por una concatenación de ataques atómicos o nucleares, no sirve durante muchas décadas para nada.
Empecé el texto hablando de la nueva IA y lo termino con guerras brutales, admitiendo que los ataques bélicos ya no tendrán el modelos del siglo XX, excepto que así se quieran tener, por muy diversos motivos. En las próximas décadas la IA que estamos diseñando ahora mismo será la gran materia bélica que hará cambiar la humanidad.
Nunca antes, ni con la imprenta, ni con la llegada de la informática o internet, ni con el descubrimiento del fuego, asistimos a un invento que podría apoderarse de nosotros. Siempre los hemos dominado y su evolución ha sido relativamente lenta y por ello hemos dispuesto como humanidad de procesos de adaptación.
14.2.26
Envejecimiento de la sociedad occidental
En las dos próximas décadas asistiremos en el mundo occidental, por entonces muy ampliado ya, a un envejecimiento acelerado e inevitable de las sociedades desarrolladas — hablo principalmente de Europa, Japón, Corea del Sur, China urbana y gran parte de América Latina— que transformará radicalmente sus estructuras demográficas y económicas.
La edad media pasará de los 43 años (datos del año 2024 en la UE) a los más de 48 años en 2045, con más del 25% de la población mayores de 65 años (ONU 2050). Esto no es curioso, es matemático, resultado de tasas de natalidad por debajo del reemplazo (1,3 España, 0,7 Corea) y una esperanza de vida en aumento, de más de 85 años en ese horizonte del año 2050.
El 'edadismo' ya no será una ‘sensación', es ya estadística dura. El 71% de los mayores de 55 años en España, advierte de alguna discriminación por edad (Barómetro Edadismo 2025), y ya hay un tercio de los europeos afectados por el edadismo en diversos grados, según las encuestas de Eurostat.
Lo curioso es que ya hemos entrado directamente en el edadismo, en una parte creciente de la sociedad, se entiende ya, que sobran los mayores, que sus derechos son excesivos, y se critican sin conocimiento suficiente del modelo, el coste de las pensiones en los países occidentales.
¿De verdad es inasumible soportar las pensiones, o es que simplemente queremos repartir de otra manera los beneficios públicos y sus servicios? El coste de las pensiones no es más que una forma de hacer contabilidad de Estado y eso nos lo callamos.
La Caja Única de la Seguridad social ha sido un elemento que ha servido como Cajón de Sastre para incluirle gastos, y a su vez para servir de financiación al propio Estado, cuando había superávit, y era muy barato coger prestado de esta Caja Común Estatal, o bien invertir mal lo que sobraba entre ingresos y gastos.
No hay duda de que gastos de la Seguridad Social, que representan miles de millones, y que son Gastos Impropios, deberían salir para explicar mejor la rentabilidad de las pensiones. Por ejemplo los complementos mínimos a la pensiones, o la universalización de la Sanidad, o las Rentas Mínimas de Inserción, o las prestaciones y subsidios del desempleo, o la formación de los desempleados, o las pensiones de viudedad no contributiva, los gastos en Dependencia.
Las críticas a las pensiones desde el punto de vista actual no son hechas sin conocimiento o sin base contable. España gastará el 17,3% de su PIB en pensiones en el año 2050 con una media del 9,9% en la OCDE. No parece 'inasumible' técnicamente, pero parece políticamente my complejo de asumir sin aplicar recortes.
Las cotizaciones actuales (28,3%) no cubren todos los gastos atribuidos, con un déficit de la Seguridad Social en España del 2,5% PIB anual de forma creciente. Dicen los técnicos que repartir 'de otra manera' implica elevar edad jubilación a más de 70 años o pensiones medias que no superen el 60% del salario (hoy estamos en el 80% de media).
Hay otras formas de controlar los gastos de esa Seguridad Social que durante décadas ha sido el capazo en donde entraba todo tipo de gastos. No todas las pensiones deberían ser asumidas por la Seguridad Social, como decíamos, pero a su vez, tal vez haya que añadirle el ingreso de algunos impuestos especiales.
Los políticos prometen pensiones sin modificaciones de ningún tipo que no sean recortar derechos y hay muchas posibles, mientras la demografía colapsa.
El Pacto de Toledo 2020 (ratificado Congreso en noviembre de 2020) reconoce explícitamente la existencia de gastos impropios en la SS y recomienda su transferencia inmediata a los Presupuestos Generales del Estado (PGE). No cuestiona su cuantía, sino urge una separación de las fuentes de financiación. No cubriría el déficit en su totalidad, pero serviría al menos para tener unas cifras más reales. Y a partir de ellas, buscar otros ingresos y revisar los gastos.
Es cierto, no hay duda, de que en las próximas décadas, en una gran parte del planeta habrá más personas mayores que jóvenes. Y en la misma medida, en otra parte de los países, existirá un componente generacional totalmente diferente. Más jovenes que mayores. Y que esa crisis de generaciones entre culturas y países, creará o alimentará otras crisis, otro tipo de crisis y tensiones.
Hay una crisis generacional real a nivel global, mundial. Mientras África o India son territorios jóvenes (mediana de 19 años para 2040), estos migran por obligación de subsistencia, a la Europa 'vieja' (con una mediana de edad de 48 años). Y Europa tiene que asumir por humanismo pero a su vez por puro egoísmo, estas llegadas.
Ya no serán “nuestros” propios jóvenes los que criticarán a sus mayores, podría darse el caso de que serán los jovenes venidos de fuera, lo que no querrán alimentar los derechos de los mayores que hemos nacido en esta sociedad, y que vivirán mientras ellos son jóvenes. No es racismo, es sociología básica, es comportamiento animal. Y eso hay que educarlo ahora para entenderlo mañana.
No es solo 'sociología básica animal', sino es un conflicto estructural cuando los inmigrantes jóvenes (ratio 4 trabajadores/jubilado) tendrán que financiar pensiones de ancianos nativos, y entonces el resentimiento mutuo crecerá (tendremos un 70% de españoles mayores de 55, dependiendo de las cotizaciones de los jóvenes que vienen de fuera).
La Sanidad colapsa ya en el presente con listas de espera de más de 200 días en Cirugía o Especialidades médicas, y con una Dependencia sin cubrir en el 30% de los casos.
Es previsible que para el año 2045 en España dispongamos de un un cuidador para cada tres dependientes. Y que el modelo de Sanidad y Dependencia privado para ricos funcione, mientras que el Sistema de Sanidad público residual y con menos recursos, esté orientado para las clases más pobres.
Y eso nos llevará a una brecha de clase extrema. Ya no será una brecha en la forma de vivir en los periodos vitales de edad adulta, sino sobre todo en la edad de Personas Mayores.
La realidad es cruda. Sin estas inmigraciones masivas de dos millones de nuevas personas hacia los países con menos habitantes y más envejecidos, las sociedades colapsarán en sus servicios públicos.
El comportamiento que hoy en 2025 tenemos con la inmigración, podría ser la que estos jóvenes cuando sean adultos (2045), tengan con los mayores que dependerán de ellos a efectos de solidaridad institucionalizada. Es muy posible que yo no lo vea.
Vamos a observar también, en las próximas décadas, un cambio notable en el mundo del consumo personal, motivado también por el cambio de la edad media de los consumidores, y del que ya se están ocupando muy atentamente las oficinas de marketing de las grandes marcas de consumo, pues hablamos de modelos para “vender” y sacar rentabilidad a las economías personales.
Esos cambios a la hora del consumo no serán solo en Alimentación, sino también en Sanidad y similares, en Cultura y Ocio, en Atención personal para evitar la soledad, etc. Eso nos llevará a que la juventud de dentro de dos décadas, posiblemente ya no marque tanto los ritmos del cambio, si no representan un buen núcleo de consumo por rentabilidad.









