26.6.21

¿Y si no somos de izquierdas, de qué somos a esta altura de la vida?


Nos escribe Jorge Fauró sobre la dificultad actual para ser de izquierdas e ir diciéndolo. Que también os digo, no sé que resulta más complicado en estos tiempos si seguir siendo de izquierdas escuchando lo que escuchamos o presumir de eso dando la cara. 

Pero… ¿y si no somos de izquierdas, de qué somos a esta altura del partido de la vida? 

Pues yo ya he encontrado la respuesta. Ser de "MIS" izquierdas. Ahora en que todo se trocea, se multiplica… pues yo he decidido ser "DE MIS IZQUIERDAS", que es una manera de ser como en todo: independiente de mis izquierdas, inventadas por mi.

En los últimos meses a los que creíamos ser de izquierdas —y que posiblemente no lo seamos— se nos ha liado la cabeza con mensajes que no comprendemos bien. 

Lo de "NIÑES" nos mareó un poco, pero lo de la Reforma Laboral de Rajoy sin cambiar, las dudas sobre la economía de crisis, el facilitar las cosas a los de VOX desde la incapacidad para presentar proyectos que sirvan para los que los necesitan, algunos errores de bulto en temas clave para el futuro como no saber entenderse bien con casi nadie —que si apoyan al Gobierno es porque el PP es peor que el PSOE— nos ha ido llevando a una desafección brutal que tendrá un precio tremendo.

¿De dónde sacamos a nuevas generaciones que se crean la necesidad de la política cuando desde todos los espacios lo ponemos tan complicado?

El asociacionismo social o político está bajo mínimos, las personas han huido de todo lo que suena a política aunque sea de muy lejos. 

A los pocos que seguimos nos miran de reojo para advertirse ellos mismos que no se tienen que fiar de nosotros. Si además notan que eres de izquierdas creen enseguida que estás viviendo de las tetas del Estado.

 ¿A dónde podemos llegar con estos mimbres?

Lo malo es que NO HAY RECAMBIO, es decir, no existen formaciones de ningún tipo, sean de derechas o de izquierdas, que se crean el futuro y sepan navegar hacia él. 

O volvemos la mirada al caballo y la banderola de águilas —¡aghh!—, o nos movemos entre la escudería de los que han manejados sobres y policías, o navegamos con los naranjas desaparecidos o entramos a unos socialistas de poca chicha y muchos errores, o nos vamos hacia un Podemos que no puede. 

¡Uff! qué mal lo tenemos todos. ¿Y los partidos pequeños?

El poder es tan grande en manos de unos pocos, que en esa Tertulia del Poder de verdad nunca dejan entrar a los pequeños, para que no se les coman los mocos a los grandes. Excepto que los ciudadanos, todos a una como en ese pueblo de Córdoba, decidiéramos otra cosa, pero eso ya… eso es para otra década.

25.6.21

La auto censura es la peor de las censuras, y la mas idiota


Debería ser habitual que con 65 años uno pudiera decir lo que le sale desde dentro con la suma de sus experiencias y cambios vitales. Pero no siempre es bien entendido pues la edad no es garantía de nada. Excepto de libertad personal para poder andar por cualquier camino, si el cuerpo te aguanta. En estos años (ya) de auto censura, poder pensar en que ya tengo libertad para poder decir lo que me viene desde dentro parece entre una tontería y una barbaridad. 

¿No lo podías hacer hasta ahora? 

¿No lo pueden hacer en libertad los que tienen menos años que tú?

Es verdad que la auto censura es un mal terrible en tiempos de una democracia que pensábamos ya asentada. Si somos 47 millones es muy posible que ante cualquier tema haya al menos media docena de opiniones distintas, que unidas y mezcladas todas ellas a las posibilidades de opinión, construyen millones de personas distintas a la hora de pensar y opinar. Y eso debería ser bueno.

Pero ahora estamos en tiempos en lo que la suma no sirve de nada. Nos gusta en exceso calificar para menospreciar o criticar, para poner etiquetas simples a lo que en realidad es muy complejo.

Si eres del Real Madrid eres un facha, aunque votes a Podemos. Y si votas a ERC pero eres del Sevilla resultas un idiota aunque tus artículos académicos tengan valor. 

Se han creado compartimentos estancos donde debes entrar con todo. Es la simplificación total.

Si eres de izquierda debe ser pobre, obrero barato, feminista, amante de los LGTBI y a ser posible vegano. Si eres religioso o simplemente entras a las iglesias a ver el arte que esconden eres facha, y si tienes piso en propiedad y un apartamento en la playa un capitalista de los que has engañado a alguien.

Eso empobrece a la sociedad, pues si somos plurales lo somos por ser distintos. Puedo tener un Audi y ser de izquierdas, como puedo ser ateo y ser de derechas. 

Puedo estar en contra del esclavismo pero comprender algunos aspectos de los vientes de alquiler. Puedo amar y respetar a las mujeres pero opinar que algunos aspectos del feminismo del siglo XXI no van por buen camino. Estoy a favor de la igualdad sin que tenga que intervenir el sexo elegido por las personas, que no por ello me gustan algunas alharacas vestidas de colorines. 

Y quiero poder opinar de todo esto sin que se me clasifique de nada. Soy quien soy por lo que he venido haciendo y sobre todo por LA SUMA de todo lo que opino y hago, por eso me jode que se nos coloque a todas las personas solo por los detalles que saben emplear para descalificar, y así intentar alimentar la auto censura.

Si Ana Rosa Quintana no se censura y lo advierte, si José María Aznar dice como Felipe González lo que piensan aunque estén en todos estos casos en línea enfrentada con la suavidad y la concordia básica… ¿por qué nos tenemos que frenar nosotros que somos un mosquito en el aire que nos envuelve?

23.6.21

¿Sirven los indultos para destensar Cataluña y España?


El problema de las relaciones de Cataluña con España viene de muy lejos, posiblemente sigan las heridas de unos años 30 del siglo XX no bien gestionados y de la suma de errores políticos por parte de muchos y poco respeto de todo hacia todos. Así que en esas tesituras es complicado encontrar soluciones que destensen las realidades. Todo lo que avance un poco en esa sensación de buscar soluciones no fáciles debe ser abrazado, por si acaso. 

Hay que trabajar mucho más en encontrar espacios de diálogo y no espacios de confrontación.

Los indultos son simplemente un paso, absurdamente negados por parte de los que tampoco tienen ninguna solución diferente, válida, aceptada por las partes. Porque aquí aunque no nos guste admitirlo hay dos partes, y eso lo podemos negar, pero no lo podemos evitar si no somos capaces de buscar soluciones.

Cataluña es España y por eso el problema es muy grave. Si no fuera España tendríamos más opciones. Todas las partes. Pero es España y eso de entrada como no es admitido por una de las partes complica cualquier atisbo de solución pues se parte de la Mayor. Pero es que Cataluña no puede dejar de ser España simplemente por que esa posibilidad, de momento, es irrealizable. Incluso sería imposible aunque el 75% de los catalanes lo quisieran. 

No se trata del tamaño de sociedad que desee una opción u otra, pues seamos sinceros, en ese caso las decisiones del llamado “Poder” simplemente serían para desgracia de muchos, todavía peores. Si se alcanzara ese 75% el problema no caminaría hacia la solución sino hacia la violencia.

¿Y por dónde pueden ir las soluciones? Pues una de las opciones es una España Federal. Dentro de una Europa más Unida y por ello con un papel de los Estados integrantes más diluido dentro de la Europa del futuro. Las distancias que nos separan el hoy de esa opción son tan tremendas que nos cuesta imaginarlas, pero no hay otra.

Tenemos que admitir que siempre hay dos sectores sociales claramente enfrentados ante las opciones, y que contra acción de una siempre surgirá la reacción de la otra, y eso sin tino ni sentido de futuro, es peligroso y no sirve de nada.

¿Servirán de algo los indultos? No del todo, no son la solución sino un paso para destensar la realidad. Son tantos los errores amontonados por todas las partes que ahora todo coses con hilo fino, con suavidad, con sonrisas, y sin pensar ni en el pasado ni casi en el presente.

19.6.21

Se impone cambiar la Fiesta de la Almohada por la Fiesta de la Mascarilla


Enorme éxito a las 2 de la madrugada de las nuevas libertades tras la pandemia que ya nos creemos superada sin saber leer la letra pequeña, como si nos hubieran sacado de la cárcel eterna. Ahora lo que parece lógico desde los jueves es estar hasta las 3 de la mañana armando bulla y bailando en la calle, para demostrarnos a nosotros mismos que ya somos libres. ¿Libres… de qué?

En realidad somos tontos, pero esa es otra. Creer que porque desde Madrid nos han abierto a toda España la opción de poder estar hasta las tres de la madrugada es tanto como tener libertad para gritar desaforados, es de escasos. 

Pero somos así, y por eso las medidas duras tienen que tener un recorrido mayor del necesario a costa de los realmente tontos que tenemos que soportarlas, sin ser capaces luego de aprovechar en grito que ya podemos estar emborrachándonos hasta la madrugada. ¿A quién se le ocurre dormir sabiendo que desde Madrid nos han mandado estar de juerga hasta las 3, una hora en la que incluso los murciélagos ya se han ido a la cama?

Nos falta hacer la Fiesta de la Almohada pero adaptada a la Fiesta de la Mascarilla sin importarnos que no seamos adolescentes de edad. Pero creo que eso es para la próxima semana.


17.6.21

Coqueto piso estudio en Madrid por 65.000 euros


Cuando sale un anuncio así en lugares reconocidos, vendiendo un piso por 65.000 euros, y no se nos caen los huevos al suelo, ya todos reventados, es que estamos locos y además no nos estamos dando cuenta. Una coqueta buhardilla (de la que no he querido poner imágenes pues me siento realmente mal) en plano centro del Madrid de las Letras con… 8 metros cuadrados construidos, 5 metros cuadrados útiles, pero abuardillados.

Dice que a tiro de piedra del parque del Retiro o de Atocha o de la Plaza Santa Ana. Pero… ¿estamos tontos? ¿Un cuarto pisos sin ascensos en un edificio viejo, con 5 metros lo llamamos PISO o ESTUDIO? El estudio es el que hay que hacer para entender que agujeros así, trasteros viejos de edificios viejos, se vendan como viviendas.

No se ve el WC en esos 5 metros cuadrados, nos imaginamos que será dentro de la lavadora, pues aseguran que lo tiene. Salón, cocina, dormitorio, armarios, baño y puerta de entrada. ¡¡Uff!! Esta España tiene un problema serio. Solo uno. ¡Así no!


En Zaragoza también se media a escondidas para que todo funcione mejor


Hay tanto de lo que escribir que no me apetece escribir de nada. Hablar de algo supone callar mil cosas más, y estamos en tiempos en los que todo el mundo hablamos de todo como si fuéramos catedráticos sin sueldo, y así nos va, siempre hay alguien que se afianza sobre lo que opinas y se convierte en crecepelo mágico viralizando todo. 

Ayer tuve que mediar con un problema creado precisamente por vecinos que en Redes hablaban muy mal de unos servicios médicos llevando hacia sus quejas lo que no era verdad. Y cuando planteamos la opción de facilitar de verdad la denuncia, con nombres y apellidos, nadie dió un simple paso ni de amago. El silencio vino y se quedó.

Cuando quieres facilitar que la mierda que se dice en Redes se pueda materializar con nombres y apellidos, todos desaparecen. Es casi todo mentira, o cuando menos, verdades ampliadas para que parezcan de un tamaño que no es el real.

Es lo habitual en estos tiempos raros en donde se ha perdido la calidad y respeto a los que de verdad invierten mucho más que unos segundos de bilis delante de su teléfono, en saber cómo funciona todo. 

Es posible que nadie sepa que hay en todas las ciudades personas que siendo del tejido social saben como funcionamos simplemente porque han decidido emplear sus tiempos en eso, en reunirse, en reflexionar con otros vecinos y acudir a cuantas reuniones se pueda acudir para dulcificar la vida de todos. 

Se nos llama "buenismos" de forma despectiva, pero a otros les gusta jugar a las canicas o al Bingo y nadie les insulta.

Os pongo un ejemplo algo más escondido. Hay grupos de jóvenes en Zaragoza que han crecido mucho en su grado de violencia en los últimos meses. Pandillas que hay que vigilar de cerca. Y se están vigilando. Nadie sabe que la policía tiene un control efectivo sobre estos grupos pero no de la manera que desean ver los vecinos, sino "de otra manera". 

Y lo lógico sería admitir que los profesionales son los policías y que ellos ya saben muy bien de qué manera hay que actuar. pero en cambio somos los vecinos desde las Redes los que damos ideas peregrinas, criticamos que no se haga esto o lo otro, sin saber por qué no se hace. Por cierto, las Redes también las leen la policía, pero no para actuar de censores, sino para conocer lo que se dice y sucede.

Hay señales de alarma social que son las que obligan a tomar unas decisiones u otras. Y mientras esas alarmas no saltan —y se sabe por parte de los profesionales en qué momento se pasa de un estado a otro— lo mejor es actuar como se está actuando, por motivos que no es bueno explicar. 

Pero las Redes sirven para multiplicar la absurdo, en vez de ser una herramienta de información real y válida.

¿Comunica la policía sus modelos de actuación a quien debe saberlo? Pues sí, por ejemplo la Delegación del Gobierno y los Jefes de Policía tienen reuniones periódicas —o cuando se necesitan— con parte del tejido social, para informar de lo que se hace. Y la responsabilidad de todos nosotros es atender a sus indicaciones y explicaciones, para no facilitar el trabajo de "los tontos malos". Y reflexionar de forma conjunta sobre los problemas advertidos, las realidades de la calle desde todos los puntos de vista.

No funcionamos tan mal como se dice en las Redes, pero se debería funcionar mucho mejor, si todos nosotros, cada uno desde la responsabilidad que tiene, estuviera atento a los detalles y no a los ruidos.


15.6.21

En España se lee poco y se entiende menos todavía lo que leemos


La OCDE advierte a España que somos uno de los países de la Unión Europea donde más se estanca la comprensión lectora entre los jóvenes desde los 15 años a los 27 años de edad, señalando que los malos datos se deben a factores como el abandono escolar temprano, los jóvenes que no estudian ni trabajan o a la falta de formación de las empresas con los nuevos empleados. Datos todos diagnosticados pero de complicado tratamiento si no somos capaces de creer antes que son muy importantes.

Tenemos el consuelo de que nos gana en peores datos Grecia, lo cual es una indicación clara de que TODOS LOS DEMÁS países europos están mejor y por ello tendrán más posibilidades de salir triunfantes en las nuevas economías, en las nuevas empresas, en la Europa del Futuro. 

¿Nos importa a España, a los españoles estos datos?

El informe "Competencias 2021: Aprender a vivir" nos advierten que tener un 17% de abandono escolar temprano, cuando la media en Europa es del 10%, es un drama en clave de Futuro

Que los jóvenes que ni estudian ni trabajan o con poca formación, insuficiente para ofrecerse a las empresas pioneras, son algunos de los factores que llevan a los españoles a estancarse en su habilidad para entender los textos. Sobre todo porque todos ellos no creen en la formación continua, no son conscientes de que hay que seguir formándose aunque ya no se acuda de formar regular a los colegios.


El diario El País nos habla de que el informe compara los resultados obtenidos en 26 países de la OCDE por los alumnos de 15 años en las pruebas PISA
―que miden el nivel de competencia en matemáticas, ciencias y comprensión lectora― en la prueba del año 2000, y los obtenidos por los jóvenes de esa misma generación al cumplir 25, 26 y 27 años en la prueba PIAAC ―la evaluación de competencias de adultos― en el año 2012. Analiza el rendimiento académico de estos chicos nacidos entre 1984 y 1985.

La media de puntuación de los países de la OCDE y de la UE coincide: obtuvieron 268 puntos en PISA y 282 en PIAAC, lo que supone un crecimiento en el nivel de comprensión lectora de 14 puntos. En cambio, España registró un retroceso de 0,06 puntos, con 263 puntos en ambas pruebas. Japón es el país con la mayor evolución en comprensión lectora entre sus ciudadanos de 15 y 27 años, con 31 puntos de diferencia. Otros países en los que creció la habilidad son Alemania (25 puntos más) o Bélgica (24 puntos más).

España en los últimos 20 años ha mejorado mucho en las cifras de abandono escolar temprano, pero es que partíamos de datos superiores al 30% lo que era una auténtica aberración. ¿Y qué tiene que ver la comprensión lectoras, los deseos de leer más o menos, en el futuro de un país?

Pues sin capacidad de querer leer, y de entender lo que se lee, no es posible progresar, formarte y actualizarte. Si no sentimos la necesidad de leer, de tener respeto de puesta en valor a la lectura, es imposible estar a la misma altura profesional y laboral que nuestros vecinos europeos. 


Si queremos salir de ciertos oficios de servicios que abundan en España pero no representan un valor añadido a nuestra sociedad en términos de futuro, inevitablemente tenemos que poner en valor la lectura y la formación, comprender y querer aprender.

¿Puede España subir el SMI Salario Mínimo Interprofesional?


Siempre desde los mismos espacios económicos se insiste que subir el SMI supone para España más desempleo. No se dan explicaciones ni se deja responder con otros datos. Se supone que es un Mantra que tenemos que admitir y que es lógico que en Europa haya países de pobres y países de ricos. Y que a España le ha tocado ser país pobre por algún motivo sin explicar. El problema no es el SMI y mientras esto no lo interioricemos, no lo podremos resolver. Las empresas no cierran por lo que cobran los que menos cobran.

Os dejo los SMI en 14 pagas de diversos países de Europa. En estos países se paga con euros al mismo precio que en España lo que se consume. Incluso aquello que nos parece más caro en Europa enseguida comprobamos como en España nos lo suben pues para eso hay libertad de mercado. 

El problema no es el SMI o los sueldos de los trabajadores que se cobran en España. Hay que decirlo con calma. El problema es la productividad que ofrecen esos sueldos. Sea por culpa de empresas obsoletas y mal preparadas, sea por la baja formación profesionales de los trabajadores, sea por la baja implicación y formación de nuestros dirigentes empresariales. Sea incluso por el tejido empresarial español, lleno de multitud de pequeñas empresas casi familiares.

La productividad no es solo cuando produces a la hora, que también, pero es sobre todo a qué coste donde intervienen muchos más factores que el de la mano de obra, de qué manera tienes organizada la empresa, qué aspiraciones en forma de beneficios de repartir tienen los dirigentes, cuantos peldaños hay entre el trabajador que menos cobra y el que más cobra, o qué costes financieros tiene una empresa española. 

Esto por poner solo algunos ejemplos que se podrían complementar con el coste de los proveedores, el tipo de negociación con los clientes, el acceso a los mercados exteriores, la incapacidad para defender nuestras producciones por muy diversas culpas, etc.

El "hombre" decidió apartarse del resto de personas


Hay imágenes que retratan no solo el momento, sino el contenido de la historia de España, la decisión sin sentido, la postura de las personas que sin hablar…, hablan casi en exceso. Esta imagen es de ayer. Era salir a la calle y demostrar todos los políticos en Madrid a las puertas del viejo edificio de Correos, hoy el Ayuntamiento de Madrid, que se estaba en contra del asesinato de unas niñas por parte de su padre. Y era también un grito de ánimo a su madre. Nada más. En silencio. Nada más. Bajo una pancarta que decía.: "¡Basta ya! No a la violencia de género"

Pero un político decidió separarse del lema de la pancarta. Quiso seguir dando la nota. Y no se separó un palmo para no agarrarla y punto. No. Se separó lo suficiente para que no hubiera duda y lo pudieran ver todos. Son decisiones que indican en dónde estamos en la España de estas décadas poco edificantes.

14.6.21

La derecha no sabe ni organizar manifestaciones. Así vamos


En este fin de semana político a tope, hemos vuelto a estar pendiente de los medios como si de verdad nos volviera a importar la política. ¿Y qué viene cuando no hay política? Pues eso. El caos. Así que estuvimos pendientes de Sevilla, de Madrid por partida doble y de lo que hiciera falta con tal de estar al día. Y a la noche, que en los últimos tiempos parece que la noche vuelve a nacer, a vivir.

Lo de la Plaza Colón es una pena. Hemos convertido una plaza con diseño en un espacio raro y curioso, en donde se reúne la derecha a brillar o a no brillar, depende. No estamos en lo que deberíamos estar. Una cosa es reivindicar lo que creemos que no nos gusta como se hace, y otra es insultar y atacar al contrario, simplemente por ser distinto. Pero bueno, eso lo hemos hechos muchos. Son tiempos.

Es una pena que la derecha de siempre no sepa dónde está, y me refiero a la del PP que la otra, la del VOX siendo la de siempre, no ha estado en los tinglados. Y el PP no sabe dónde está porque no sabe que para poder funcionar bien debería tener un espacio propio como lo llevaba teniendo desde hace décadas. Depender del apoyo de VOX para gobernar no es gobernar.

Pero todo este tinglado de bandorolas como en los años 70, sacadas de las polillas para airear, no es culpa de la derecha que lo hace casi por obligación. Ellos son gente de "orden" y no les gusta la calle de todos, aunque sea en Colón, junto a Loewe. La culpa la tenemos los de izquierdas, por dejarnos restregarnos los mocos con la mana abierta.

Que desde el año 2008, el año de la crisis de los bancos y las casas de ricos, el de la crisis, la izquierda en España no haya dado ni una es de premio. El 15M de 2011 pareció algo y se nos quedó en nada. Es decir pudrimos sin querer los silbidos por culpa de no estar. El 15M lo fabricaron los jóvenes inexpertos y así salió luego la sopa para comer futuro.

Así que tranquilos, el actual crecimiento de la derecha ultra no es culpa ni de ellos ni del PP que no saben ni dónde están. Es de nosotros los buenistas de la izquierda que no leemos lo suficiente. Pero no lo debemos reconocer, no vaya a ser que además de tontos, parezcamos humanos reconociendo los errores, una vez que ya hemos admitido que no sabemos buscar alternativas de futuro. 

¿Cuántos políticos de izquierdas, de los pequeños, de los que solo saben trabajar en los barrios o en las Agrupaciones, han huido en los últimos años hasta su casa o su zona de confort familiar y laboral? Pues eso.

Los españoles no somos curiosos, somos diferentes


Somos un país curioso, muy amigo de nuestros amigos… de bar, pero que no sabemos participar en asociaciones de ningún tipo. Si acaso las de domingo en el partido de fútbol. Nos gusta estar con gente, pero en el bar, nunca en una mesa. Alrededor de unas cervezas, nunca alrededor de unos papeles. Y eso nos diferencia de muchos países de Europa. Es como poco curioso.

Hemos sufrido como nadie que en la pandemia tuvieran que cerrar los bares. Se han escrito ríos de tinta sobre este tema. Pero no podían ir a ver a los padres o abuelos a la Residencia o no podíamos quedar con los hermanos, novios o amigos si no vivían en tu ciudad. Y de eso se ha escrito mucho menos, no se han hecho manifestaciones. Es como poco… sí, es curioso.

Por eso, por ser raros es por lo que las soluciones a nuestros problemas siempre son también raras. Y lo más curioso es que además queremos seguir siendo como somos, diferentes.

Artículo del economista Joseph E. Stiglitz para el China Daily


El economista Joseph E.Stiglitz, ha publicado un artículo en el diario China Daily, "Cinco Lecciones que deberíamos haber aprendido de la crisis de 2008", del que todos podríamos sacar conclusiones para saber si estamos avanzando por el buen camino o si al contrario, no estamos haciendo los deberes.

Os dejo el texto publicado por el economista Joseph E.Stiglitz en el año 2010, casi al iniciara los desastres la Crisis del 2008. ¿Algunas conclusiones o ideas sirven para la crisis que se nos vendrá encima tras este 2021 de pandemia?

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Primera lección. El mercado no se corrige solo. De hecho sin la regulación adecuada, el mercado tiene una tendencia natural hacia los excesos. Sencillamente la mano invisible de Adam Smith no existe. Los banqueros persiguen su propio interés que no tiene porque encajar con los intereses generales de la sociedad, incluso por no encajar no tienen porque encajar ni con el interés de sus accionistas o deudores y sin duda no son los mismos intereses que los propietarios que han perdido sus viviendas, los trabajadores que se han quedado sin empleo, los jubilados que han visto como sus fondos de pensiones se evaporaban o los contribuyentes que han pagado miles de millones de dólares en rescates bancarios.

Bajo la amenaza de colapso del sistema, la red de seguridad, no ha servido precisamente para salvar a los individuos de las exigencias de la vida, sino que la han extendido generosamente para salvar a la banca comercial, la banca de inversión, a las aseguradoras o a las compañías de autos. Nunca tanto dinero había sido transferido de tantos hacia tan pocos…. 

La justificación ha sido que rescatar a la banca, permitiría que se volviera a abrir el grifo del préstamo. Esto no ha sucedido. Lo que ha sucedido ha sido simplemente que el contribuyente ha dado su dinero a las instituciones que han estado especulando con ellos durante años, vía préstamos predatorios, intereses de las tarjetas de crédito usureros, y comisiones no transparentes.

El plan de rescate ha expuesto una de las mayores hipocresías de la historia. Aquellos que se escudaban en la austeridad fiscal cuando se trataba de financiar pequeños programas de bienestar para los pobres, ahora han defendido sin problemas el mayor plan de rescate de la historia. Los que abogaban por la virtud del libre mercado y de la transparencia han llevado a crear un sistema financiero tan opaco que ni los mismos bancos comprenden sus balances. Los que defendían la responsabilidad ahora buscan el perdón de la deuda para el sector financiero.


Segunda lección. Hay que tratar de entender porque a menudo los mercados no funcionan como deberían. Hay varios motivos para que ocurran los fallos del mercado. En este caso, las instituciones financieras demasiado grandes para caer, tienen incentivos perversos. Si sus apuestas tienen éxito, se quedan con todos los beneficios, si fallan, es el contribuyente el que paga la fiesta. Cuando la información es imperfecta, el mercado no funciona bien, y las informaciones imperfectas abundan en el mercado financiero.


Tercera Lección. Las políticas Keynesianas funcionan. Países como Australia, que han implementado grandes planes de estímulo bien diseñados, están saliendo de la crisis. Otros países que han sucumbido a la vieja ortodoxia… siempre que la economía entra en recesión aparece el déficit, la recaudación de impuestos cae de forma más rápida que los gastos. La vieja política económica ortodoxa sostiene que este déficit debe ser cortado, ya sea aumentando impuestos o recortando el gasto. Cualquiera de las dos medidas reduce la demanda agregada y empuja a la economía a una profunda depresión y menoscaba aún más la confianza.


Cuarta lección. Tiene que haber algo más en la política monetaria que sólo luchar contra la inflación. Una atención excesiva en controlar la inflación por parte de los bancos centrales provoca que se ignore lo que está sucediendo en los mercados financieros. El coste de una inflación elevada, es minúsculo comparado con el coste que se impone a una economía si los Bancos Centrales dejan que florezcan las burbujas especulativas.


Quinta lección. No toda innovación nos lleva a tener una economía más eficiente y productiva, por no mencionar una mejor sociedad. Los incentivos privados importan, y si no están alineados con un retorno social, el resultado puede ser que se tomen riesgos excesivos y predomine un comportamiento cortoplacista. Por ejemplo los beneficios de las innovación en la ingeniería financiera de los últimos años son difíciles de probar. Lo que ha quedado claro es que el coste asociado a ellos ha sido enorme.


Más formación es más productividad y más trabajo


Tras asumir que nuestros desempleo en España es brutal sobre todo entre los jóvenes y las mujeres, y que aumenta el paro desordenadamente en nuestra España y mucho más que en nuestros países vecinos —en cuanto cualquier tipo de crisis que afecta al mundo occidental nos ataca—, nos vamos percatando que la formación profesional en España es mala, baja de calidad no tanto formativa como de organización y cintura para hacer cambios y sin continuidad a lo largo de la vida laboral de las personas. 

Ya se habla de la Formación Dual, imprescindible. E incluso del engranaje de la FP con ciertas partes de la Universidad, otra lógica de sentido común. Estamos hablando de crear sociedad y sobre todo de crear y cuidar FUTURO.

Hay que modificarla y no siempre somos capaces por diversos motivos, algunos muy fáciles de detectar desde dentro, que esa es una de sus enfermedades.

La formación profesional debe ser una actividad más de nuestra vida laboral. Nunca debería acabar si queremos mantener nuestro trabajo, si queremos ser válidos como país, si queremos unas empresas optimizadas. Y sobre todo si queremos ganar más dinero con nuestro propio trabajo siendo trabajadores.

Pero esta actitud no es solo cuestión del trabajador, del ciudadano, debe ser un concepto de todos, sobre todo de los que gestionan y gobiernan. 

Nada importa más a la economía de un país que tener una gran humanidad productiva y que lo sea en procesos de gran valor añadido y con eficacia y calidad. Solo con ciudadanos bien formados se consigue esto.

Las universidades no han sido cuidadas por los gobiernos y menos todavía por las empresas. Por un doble motivo: Para darles total libertad de actuación y gestión sin percatarnos que sin dinero no hay libertad en la universidad y para que no fueran las empresas las que dictaran con sus ayudas sobre qué materias había que profundizar y cuales no eran imprescindibles en el mundo capitalista del beneficio puro.

Efectivamente es complejo pretender que las empresas ayuden a carreras de letras, lo que no evita que sean los gobiernos los que potencien más estas carreras para que no se queden abandonadas de los presupuestos que apoyan las empresas. Esto se llama discriminación positiva y es tan viejo como la orilla de los ríos.

Y los Centros de Formación Profesional funcionan irregularmente, es decir unos muy bien y otros mal, con unas prácticas mal planteadas y peor organizadas, con unas adaptaciones curriculares lentas, con un número de profesores profesionales muy bajo en ciertas formaciones. Es imposible motivar a un alumno de F.P de Grado Medio si no lo sacamos de la escuela reglada habitual y no lo metemos a una aula taller con profesores profesionales. 

Como es imposible lograr una formación correcta si no aumentamos las horas de prácticas reales en al menos dos empresas diferentes con suficientes horas formativas.

Hablamos de ayudar a las empresas, pues bien, es cierto, lo necesitan. ¿Y qué les podríamos pedir a cambio? 

Pues sencillamente que admitieran a más alumnos en prácticas y a un tutor que controlara y participara en la formación. Pero con un inspector de tutores. El papel del inspector es muy necesario en muchas actividades públicas, inspectores que deberían ser NO funcionarios públicos. Simplemente porque todos queremos que todo funcione mejor.

Los 5 consejos de Eduard Punset para salir de la crisis laboral

Eduardo Punset, científico, divulgador y economista, nos daba en el año 2013 algunas claves para la recuperación de la crisis en España que llevaba arrastrándonos desde 2008 a un desempleo imposible de digerir, para la reactivación del mercado de trabajo y las claves que tiene que emplear los trabajadores para volver a optar a un empleo. ¿Seguirán siendo útiles en el año 2021? Veamos sus consejos.

Nos ofrece cinco puntos que cada persona debería analizar con calma si quiere adaptarse al mundo laboral actual.

 “Hay que practicar más el aprendizaje social y emocional. La gestión adecuada de las emociones exige su conocimiento".

 “Hay que aprender más a colaborar, a trabajar en equipo, en lugar de competir, ya que se ha avanzado tanto sobre las verdaderas dimensiones del bienestar que ya nadie puede dudar de que tienen prioridad absoluta las relaciones personales y el control de su propia vida".

 "Debemos poner más atención en la atención". Esta es la siguiente de las claves que da Eduardo Punset, achacando esto a "la proliferación inacabable de información, muy superior a la capacidad del ser humano para manejarla y comprenderla, asimilarla y utilizarla".

 "Debemos ampliar nuestros conocimientos en dos nuevas competencias añadidas a nuestra formación: la capacidad para concentrarse y la profundización en disciplinas afines a la de la especialización original".

 "Hay que dominar las técnicas digitales de comunicación".

Y este último sería el final de los cinco consejos, matizando que todos estos puntos se necesitarán, no solo "para encontrar trabajo en la nueva sociedad del conocimiento", sino también "para disfrutar de la vida".

Cúrese con un perro de compañía. Es mejor que la química

Todavía no entiendo bien por qué a los que tenemos problemas de corazón no nos receta la Seguridad Social un perro. ¡Coñe!, si, un perro de verdad, de los que dan amor y compañía, de los que saben que tú eres un ser vivo y están contigo siempre, lamiendo tus heridas interiores.

Ya sé que los perros no los venden los laboratorios farmacéuticos y aquí hemos topado con la bicha, una pena. Todos los médicos saben que poner un ser vivo de compañía en tu vida… ayuda y mucho contra la soledad de espíritu,  contra el abatimiento y la depresión, la angustia, la ansiedad y la baja autoestima. Pero no se recetan.

Un perro no es un medicamento aunque cure. 

Es un ser vivo que debes cuidar durante toda su vida. Él te ayuda pero te necesita. Por eso es imprescindible que antes de adquirirlo te asomes de verdad hacia tu interior y te prometas que le pagarás a él con la misma moneda con la que te paga sus amores. 

A partir de ese momento todo será respeto mutuo y compañía, amores compartidos y curación algo mejor que el escitalopram, lorazepam o sus similares. Y mucho más divertidos.

Somos iguales a ellos y no lo queremos saber


Igual no tenemos tanta diferencia con ellos, a los que llamamos prehistóricos para creer que nosotros somos mejores.

Igual varios miles de años después seguimos siendo tan animales aunque nos vistamos con telas caras y llevemos los bolsillos llenos de cachibaches.

Igual nuestra capacidad de violencia sigue siendo la misma pues la tenemos dentro de los sesos, metida tan dentro que seamos incapaces incluso de verla y notarla.

Igual somos iguales.

Destrozos mentales y físicos de la vejez que va llegando


Una de los destrozos mentales que te produce la vejez es la debilidad corporal y los dolores suaves pero constantes o cuando le viene en gana a la zona que quiere joderte. En las últimas semanas son dos dedos de mi mano izquierda, pero si logro evitarlos me viene la espalda o la rodilla.

Sabes que es complicado evitarlos, que es mucho más costoso en el tiempo que hace unos años el quitarlos de encima si vienen, y aprendes que lo que antes eran cuatro días ahora son de entrada dos semanas si logras vencer esos dolores simples. La química dicen que ayuda, pero caer en sus brazos es el último recurso.

Otro de los rotos mentales —pero que vienen desde la parte física— es la pérdida de estabilidad. Para algunas actividades básicas de todo ser humanos ahora nos tenemos que apoyar para sentirnos seguros. Sabemos que las caídas son el primer paso para el confinamiento individual. Ponerse la ropa interior o los calcetines ya no es un ejercicio idiota al que no hay que prestarle atención. 

Decimos que a todo nos vamos adaptando y es cierto, lo que no es verdad es que lo hagamos con resignación. Lo hacemos por cojones, por obligación de edad. No hay otra.

Nota.: La imagen es una sección de una obra pictórica del artista Alberto Palomera.

12.6.21

Hay que controlar la violencia social, familiar y de personas contra personas

Como me comentaba ayer un amigo, para los que matan y luego se suicidan no sirve otro tipo de educación que la de cambiar el orden de los factores. Que primero se suiciden y luego ya si eso… que intenten matar. Pero con todo hay que modificar de forma lenta pero muy contundente en el tiempo la educación social. Los conceptos de qué somos, de qué es lo que hacemos en este mundo, de qué nos pertenece y qué no nos pertenece nunca.

Como sociedad individual todavía hay un grupo excesivo de personas que no tienen claro qué nos pertenece por ser simplemente animales racionales, ni qué es nuestro en relación a nuestros hijos, ni con las parejas, ni con nuestras decisiones como persoans hacia otras personas. 

Los hijos no son nuestros por muchos que insistamos en ciertos ámbitos sobre lo contrario. Como padres nuestra labor es cuidarlos, educarlos y darles el camino de su propia libertad y emancipación.

El sistema tan paternalista que hemos vivido durante décadas no es el correcto, pero además no es bueno para las relaciones entre personas. Y si nuestros hijos no son nuestros, son de ellos mismos, trasladar este punto de vista hacia la pareja es básico. 

Podemos comprarnos un coche, medio kilo de caviar o un ordenador. Pero NUNCA podemos comprar o alquilar a personas. Sean del tipo que sean. Parejas, colaboradores en la empresa, personas que nos ayudan en ciertos trabajos. NUNCA DEBEMOS ENTENDER que estamos comprando o alquilando a personas y que en la misma medida en que decidimos contar con ellos, hay que admitir que ellos pueden dejar de contar con nosotros.

Y nos equivocamos cuando pensamos que este tema hay que educarlo solo desde los colegios. Es un asunto familiar, de educación familiar sobre todo. ¿Quién ha dejado de pensar que los padres también somos los maestros?

La televisión es una herramienta maravillosa si se sabe manejar en cuanto a contenidos, formas de informar sobre ciertos asuntos, sobre horarios y con unos controles pactados entre algunas empresas, para trabajar más y mejor la educación social. No todas las cadenas pueden aceptar que se quiera trabajar con programas educativos que son siempre de baja audiencia, pero para eso hay discriminaciones positivas. 

O trabajamos mejor entre todxs estos temas, o sabemos claramente hacia donde nos dirigen pues hay datos en algunos países que trasladados a España nos dejarían una imagen horrorosa. 

Hay que evitar el crecimiento de los locos que se creen muy cuerdos. Y ese es un trabajo de muchos, de casi todos nosotros. Los silencios son la medicina que utilizan los locos para campar a sus anchas por sus mundos artificiales.

8.6.21

Aragón y África. De Goya a Soyinka


Si esto fuese un juego de
encuentre usted las diferencias entre Aragón y África, aunque en este caso sería lo contrario, encuentre usted las similitudes, empezaríamos diciendo o escribiendo que, a priori, estos dos territorios empiezan por -a y que tienen cada uno seis fonemas. Esto sería en cuanto a su significante. Si hubiera que abordar el significado, las percepciones serían variopintas cuando menos. Porque, en esta vida, ya se sabe que hay una clara diferencia entre lo que ves y lo que en realidad es. El ojo clínico que tú tengas, en cuanto a profundidad, te dará el valor exacto de personas, hechos y verdades.

 

Llevaba tiempo queriendo saber más sobre África y, en concreto, sobre su literatura e historia más allá de tópicos, opiniones simplonas y prejuicios que, desde luego, dan poca veracidad a casi nada. Y fue así, por casualidad, cuando vi un cartel en el centro de Historias en Zaragoza que informaba sobre un curso de literatura africana. Había empezado hacía unas semanas, pero llamé para ver si me podía incorporar y la respuesta fue que sí. Dicen que, según los maestros que tengas, así tendrás la pasión o entusiasmo por aprender y saber más. El profesor, espero que no se enfade, Maxi, tiene las cualidades de los grandes pedagogos, estoico, falta de ampulosidad, conocimiento profundo de África no solo intelectual sino emocionalmente. Es un buen profesor, sin lugar a dudas.

 

Todos los que tuvimos la suerte de acudir a estas reuniones los viernes descubrimos, gracias a él, un continente alejado de las ideas primarias y primitivas con las que siempre nos han hecho pensar en África. Su realidad oscila entre la brillantez y la tenebrosidad de una pintura goyesca. Porque África se asemeja a las pinturas de Goya desde sus inicios en la Real Fábrica de Tapices hasta las Pinturas Negras encontradas en la Quinta del Sordo y que se salvaron in extremis.

 

África es ese continente que jugaba y disfrutaba en una pradera de San Isidro donde confluían desiertos, cataratas, ritos y dioses, ríos caudalosos, tradición oral de su historia y leyendas, tierras fértiles en materias primas, animales exóticos de porte fiero y/o elegante sin saber que sus risas y vidas despreocupadas, en las que sin duda habría tragedias intermitentes, guerras, inquinas como en todos los continentes (que se lo diga a esa cultivada y ¿pacífica? Europa), darían paso a la esclavitud, sometimiento, aniquilación de sus lenguas, derrocamiento espiritual y vital que se asemejan a las pinturas finales Goyescas.


¿Hay salvación para África? ¿Qué hubiera contestado Goya a esta pregunta de haber asistido hoy a la demolición de África? Sí, digo bien, demolición. Así lo veo y así lo escribo. Probablemente, el genio de Fuendetodos habría dicho, con un tono más grave y somarda, las mismas palabras que, el sociólogo Zygmunt Bauman, al final de su vida pronunció y que tanto me impresionaron por lo identificada que me sentí con ellas: El final de mi vida es un cementerio lleno de esperanzas.

 

Y puestos a formular preguntas: ¿Dejarán a África buscar su salvaguarda por sí misma? Goya, diría que no. Y Wole Soyinka tal vez piensa lo mismo. El autor nigeriano de la etnia yoruba y de la misma nacionalidad que el escritor, Chinua Achebe, pero diferente etnia (igbo) y con el que no tenía afinidad personal en modo alguno, fue el primer escritor africano ganador del premio Nobel de Literatura. Nunca ha negado la cruda realidad de África y la nefasta colonización que esquilmó a las tierras africanas y a sus gentes, pero es certero cuando dice que, al producirse la independencia de los países africanos, los representantes políticos tuvieron que alejarse de la avaricia y corrupción y, esta es mi opinión, se diferencian poco de los colonizadores que actuaban de la misma forma. 

 

Si alguna vez hubiera que establecer una semejanza entre Aragón y África, se debería tomar como referencia a Goya y Soyinka. Sí, dos pesimistas. Uno viendo, al final de su vida, su propia decrepitud física y moral ante la visión de una España sumida en la ignorancia de hipócritas beatitudes y pomposas e incultas autoridades administrativas que impedían la modernización de una sociedad que se descalabraba a garrotazos. El otro sintiendo cómo África es esquilmada de nuevo por esa tragedia de su tierra, demasiada riqueza golosa para multinacionales extranjeras junto a unos políticos que se enriquecen empobreciendo al pueblo. El desastre del cambio climático, la guerra y la aplicación de una política cruenta arrastra a miles de subsaharianos a jugarse la vida por tener una vida digna en Europa; pero, de nuevo, los antiguos colonizadores les dan latigazos legales y existenciales que los devuelven a su miserias mientras nos quedamos con su riqueza. 

 

Goya y Soyinka no están alejados a pesar de mediar entre ambos dos siglos en el tiempo y dos continentes. Aragón y África han tenido en ellos, por medio de cuadros y libros, a los representantes de la barbarie, insolidaridad, cinismo, crueldad, inhumanidad y dando un mismo mensaje final: No esperéis finales felices. 

 

Tal vez, el pueblo africano sin diferenciar etnias, religiones, latitudes debería tener gestos rebeldes como el carpintero que reivindicó a Ramón Acín a través del tiempo. 

 

Estos gestos rebeldes de millones de africanos no serán ensordecedores ni tampoco silenciosos. Serán necesarios. ¿Lo lograrán? Que cada uno se responda según su grado de confianza en la humanidad. Las praderas de San Isidro solo están en nuestros ensueños. 

                                                                                                          

                                                                                                         OLGA NERI

 

 

 

7.6.21

Pandemia (34) Lo hicimos o lo hicieron. O fue casualidad


Ayer veía de nuevo la película "Doce monos" y sin entrar en muchos más fondos argumentales (que los tiene y muchos) me quiero centrar en la propia pandemia que en ella se relata como preludio de un Fin del Mundo en 1996 por un virus manipulado y que provoca su distribución por el mundo hasta matar a cinco mil millones de personas. Hace 26 años que ya se planteaba esta posibilidad, aderezada con algunas ideas de las que hoy los negacionistas se han hecho eco, como la posibilidad de que nos estén controlando con un chip puesto en ese caso en los dientes y muelas. 

Todo viene de una película o libro/guión anterior, del año 1962, titula La Jetée. Una Tercera Guerra Mundial, un ataque terrorista biológico, etc. Todo sirve para hacer ficción y para vivirlo en una realidad que nos parece utópica pero real. En este 2021 todo parece tener otro color.

En España la Unidad Militar ABQ existe desde hace muchas décadas. Cuartel de Defensa Atómica, Bacteriológica y Química. El peligro de un uso criminal de las armas bacteriológica o químicas es algo que se lleva contemplando desde la II Guerra Mundial como un elemento ante el que hay que estar preparado y atentos. Lo cierto es que en las últimas décadas todo se ha quedado obsoleto ante la proliferación de mecanismos de vigilancia, uso y abuso.

Nada es imposible en la misma medida en que cada día es más difícil hacer según qué acciones sin dejar huella o sin que se sepa antes de poderlo hacer desde donde viene la acción, pero siendo sinceros, ante la pandemia actual, el no saber desde donde viene es un gran problema para descartar todas las opciones posibles e imposibles.

Un murciélago que contagia a un pangolín es una opción, curiosamente contagia en la misma ciudad en donde llevan décadas estudiando y haciendo experimentos con virus y bacterias. 

Es una simple casualidad. Como lo es que unos meses antes trabajadores de esos mismos laboratorios se hubieran contaminado y enfermedad de una con síntomas respiratorios muy similares a los de la pandemia actual. 

¿Por qué se pasa del murciélago a otra especie animal y de esta al hombre? ¿Por qué ahora y no en cualquier otro momento vital de la sociedad, que lleva miles de años cerca de los murciélagos? ¿Por qué se multiplica tan rápido por todo el mundo…, solo por la globalización?

Nunca hay que caer en las teorías negacionistas como tampoco en el descontento social por admitir que todo es posible, ni caer en la conformismo de que lo que se nos dice desde los que gestionan es la única verdad. Todo depende, y tan solo una buena y completa información contrastada podría servir para despejar caminos. 

A fecha de principios de junio de 2021 tenemos ya 3,75 millones de personas fallecidas oficialmente por la pandemia en todo el mundo. Serán bastantes más, no lo dudamos. Y superamos los 174 millones de personas contagiadas. Números tremendos como para que todo este proceso de la pandemia no pase a la Historia de la Humanidad y sea juzgada por las generaciones venideras cuando ya haya terminado. Así que es cuestión de esperar, para saber la verdad de la buena.

6.6.21

Pandemia (33) La Economía enferma será la siguiente pandemia

El comportamiento de la economía cuando salgamos definitivamente de esta pandemia paralizante será el primer dato que iremos observando como definitivamente distinto al del año 2019, año precedente donde todo cambió en todo el mundo. No sabemos todavía —en estos inicios del 2021— si será a finales de este mismo año o será ya en el 2022 cuando vayamos observando una vuelta a lo que llamamos con una notable inconsciencia en el verano de 2020 “La Nueva Normalidad”

Esa situación de “NUEVA” no sabemos todavía cuando se producirá, pero sí sabemos que será nueva pues estamos perdiendo —en este caminar que van a durar bastante más de un año— muchos item que nos han servido durante décadas para funcionar como sociedad.

¿Qué comportamiento tendrá la sociedad cuando definitivamente y de forma libre pueda volver a viajar, tenga permiso para ir a los campos deportivos, pueda volver a los Museos o a los Teatros, tenga ya permiso para entrar a comer y cenar a los restaurantes? 

¿Qué nos estaremos dejando en el camino y ya no volverá a la posición del 2019?

La economía es el motor de la sociedad aunque no nos guste, y la realidad de estos meses ha supuesto una distribución de la economía totalmente distinta a los tiempos anteriores. Sectores enteros han dejado de facturar, o lo han realizado a unos niveles de quiebra, y por mucho ayuda que se ha intentado hacia personas y empresas, la distribución de los ingresos ha sido totalmente diferente.

A su vez el nivel de ahorro de los españoles ha crecido al no poder gastar o consumir en las mismas opciones que antes de la pandemia. Se calcula en unos 65.000 millones el aumento en los depósitos bancarios durante el año 2020 y un crecimiento de la capacidad de ahorro sobre el neto recibido, que ha pasado de un 8% de media a un 20% de media. 

Los españoles tienen más dinero ahorrado, por consumir menos o por consumir de forma totalmente diferente. Ese remanente en los ahorros tendrá una importancia complicada de poder determinar en cuanto salgamos de la crisis. ¿Irá a un consumo desenfrenado? ¿Se mantendrá ahorrado por temor a rebrotes?

Es cierto que Europa está invadiendo de nuevos billetes las economías europeas, de forma directa o de forma contable. De esa manera con menos ingresos los países puede soportar ayudas públicas a sectores muy debilitados, a trabajadores en ERTE o a servicios públicos que necesitan refuerzos. peo estos sistemas lógicos para hacer frente a la crisis están todavía por diseñar del todo.

¿Qué parte de esas ayudas serán a fondo perdido? 

¿Cuántas de esas economías serán préstamos aunque se entreguen con intereses muy bajos? 

¿Cuántas ayudas serán simplemente parte de una contabilidad europea que se verá con más calma y menos control? 

¿Lo admitirán todos los países, aunque en esto ya juega a su favor el hecho de que la pandemia no ha respetado a ningún país?

Pero en cualquier caso sin ayudas, el dinero "real" sigue siendo el mismo, solo que repartido de otra manera. Hay más ahorros en algunas personas a costa de tener menos ingresos en sectores enteros. Si las ayudas se reparten de forma muy importante en realidad estamos haciendo crecer el número de liquidez de Europa pero distribuido de otra manera.

Y eso lleva siempre a una inflación y a una minusvaloración de toda la liquidez. Los que han sufrido la crisis recibirán ayudas para compensar una parte de lo perdido, y los que tienen ahorros verán perder poder adquisitivo de sus propios activos. Tendrán más “numericos” ahorrados pero menos valor para comprar.

Pero estos son solo los primeros pasos lógicos de la crisis, los que más o menos podemos predecir con arreglo a las decisiones tomadas y a los desfases que ya tenemos dentro del Sistema. Quedan un buen montón de decisiones económicas que irá tomando la sociedad sin querer o queriendo, y que además de afectar mucho hoy no vemos fácil detectarlas. 

¿Cuál será el comportamiento de miles de empresas que ya estaban regular, viviendo al día, al mes, y que han tenido que cesar sus actividades por la crisis? 

Lo lógico sería que no volvieran a poder abrir, pero en muchos casos son el modo de vida de muchas personas, no saben hacer otra cosa que intentar sobrevivir aun a costa de endeudamientos nuevos. ¿Encontrarán financiación? ¿Deberían recibir ayudas aun a costa de que ya se detecta que son empresas zombis?

¿De qué manera se comportará el consumidor con sus ahorros? 

¿Volverá a comprar a las tiendas del 2019 o ya habrá aprendido a comprar por internet y en muchos casos no volverá a lo tradicional? 

 ¿Qué deseará comprar y consumir con similar ansia a la de 2019? 

Hay sectores que son estratégicos como la vivienda, el hogar, el turismo, el ocio, la cultura. Sectores que todos ellos han visto como se movían sus cimientos.

Pero también hay Servicios Públicos de gran valor económicos de los que hemos visto sus enormes debilidades y hacia los que hay que destinar recursos casi sin medida. Por ejemplo Sanidad, pero también Educación e incluso Justicia con unos retrasos insoportables. La modernización y puesta al día de estos servicios supone unos costes tremendos.

También hay que plantearse una nueva economía productiva, un abastecimiento básico de auto defensa ante problemas de este tipo y no depender de una globalización de mercado. Y sin duda trabajar mucho más en investigación, en innovación y por ello mucho mejor en las relaciones con las Universidades. El trabajo pendiente ya era tremendo en el 2019 y ahora en el 2021 se muestra urgente, imprescindible y eficaz en el corto plazo.

Por otra parte hay una gran duda sobre el comportamiento social con una juventud entera que tras el 2008 no ha podido encajar en los mercados laborales de España y llevamos así 13 años. Su formación en algunos casos ya no sirve igual que servía una década antes, su incorporación actual al mundo laboral es compleja y por ello su emancipación personal es complicada. 

Y es toda una generación de jóvenes a los que hemos orillado. 

Unido esto a que otra generación de personas mayores de 55 años van a ver sus pensiones penalizadas por estos años de crisis, vamos a entender mejor que el trabajo de reactivar las economías (en plural) es un trabajo de orfebrería fina.

Las fusiones de entidades bancarias es una realidad básica en estos años, pero con los consiguientes problemas añadidos de estar en manos financieras mucho más fuertes y con mucha menos competencia. 

Si en estos momentos es imposible (o casi) saber quien manda realmente en las economías europeas, españoles en suma, con unas pocas empresas dominando el mercado financiero pueden convertir su poder en imprescindible para hacer funcionar los países, y por ellos sus opiniones y decisiones ser las más tácticamente imprescindibles en el funcionamiento de los países. 

¿Quién controlará a los Gobiernos, o dicho de otra manera… quién controlará a estas enormes entidades financieras, siempre privadas?

Pero la pregunta clave es… ¿quién controlará la salida de la pandemia? 

A nivel político en España hoy gobierna la izquierda y su gestión tiene muchas lagunas. Crece el populismo en todo el mundo y el ejemplo que puede curar esos males sería el asalto al Capitolio de los EEUU con 5 muertos. pero mientras tanto China y algunos otros países de su entorno saben que es su posibilidad para asaltar el poder mundial.

La economía del mundo girará hacia una recolocación de industrias que se han ido de los países más ricos buscando solo rentabilidad pero que se ha demostrado que es un riesgo insoportable si hay crisis. Pero estos países “escondidos” ya han tomado posiciones dentro del mercado de Bolsa y no sabemos en realidad de qué son dueños, qué poder de influencia tienen sobre el mundo occidental o capitalista clásico.

Y a su vez tampoco sabemos el papel que ejercerá la sociedad hoy hipnotizada con el problema del COVID pero que despertará en algún momento de su letargo y empezará a exigir responsabilidades. De forma directa o indirecta. No va a resulta fácil la transición hacia esa Nueva Normalidad, pues por el camino se van a ir quedando pedazos de la antigua normalidad y no van a querer perder su aprte de las economía viejas.

¿Qué sucederá con el trabajo no presencial ya impuesto durante muchos meses en numerosísimas empresas de todo tipo, incluidos servicios públicos esenciales? 

Cambiar la presencialidad en sectores eternos por semi presencialidad es un trabajo muy sencillo pero que influirá en numerosos sectores aledaños. Los sectores de la economía y del mundo laboral que se vean modificados hacia estados no presenciales mueven a su ver un numerosos grado de actividades secundarias.

Si no hay oficinas no hay limpiadoras, no hay garajes que se alquilan en barrios para los operarios, no hay café de las 11 h., no hay papelerías que viven de las oficinas de su entorno. 

Pero baja también la importancia del coche privado, el consumo de gasolina o de incluso trajes de oficinistas. Actividades económicas de muy segundo nivel pero que sin duda afectan al consumo y a las diversas actividades que ya estaban funcionando bien. Es un poco la teoría del aleteo de las alas de la mariposa, de la que hoy es imposible saber hasta dónde será capaz de llegar con sus nuevos aires.

Entendemos todos estos detalles desde el marco de pensamiento de reformas y cambios sobre el sistema económico actual. Pero podríamos estar a las puertas de un nuevo sistema económico que tuviera más en cuanta la sostenibilidad, la economía del bien común, la circular o la repartida con otro parámetros. Y eso de producirse no sería en el corto plazo sino al menos en el medio plazo y tras constatar los errores de querer sostener con reformas un sistema ya agotado, e incapaz de prevenir futuros problemas graves.

Si nos fijamos en los EEUU el número de pobres es tremendo, y además esa pobreza ya no se reparte exclusivamente entre personas de otros segmentos sociales distintos a los clásicos blancos no latinos. Hoy ya existen en las zonas rurales o en las localidades medianas un gran número de ciudadanos norteamericanos de todo la vida que están anclados en un escaso futuro, en una pobreza que aumenta y que se dejan engañar por la tesis de que son los latinos y negros los que se están llevando sus riquezas.

Por una parte cada vez decrecerá su número en importancia pues el resto se va dando cuenta de lo importante que es votar y participar. Y por otra parte la pobreza entre los segmentos sociales que creen que no se merecen ser pobres es mucho más peligrosa que la pobreza entre capas sociales que ellos mismos admiten que salir de la pobreza es costoso.

Pero además si acudimos a las grandes ciudades de los EEUU vemos capas sociales totalmente abandonadas, que viven de su propia organización de caridad, de trabajos que son migajas, de encerrarse en sus propias sociedades. Es alimentar en un mismo país muy distintas sociedades cerradas que se autoabastecen ellas mismas. También de esos deseos de libertad y de justicia social, que son como es lógico el caldo de cultivo de claras diferenciaciones que llevan a la violencia. 

Detectar los problemas, y no saber (o querer) resolverlos nos lleva a otros problemas, casi seguro que más graves.

Entroncamos aquí con el compañerismo clásico de Economía=Sociedad, y con la clara constatación de que cuando enferma la economía se enferma la sociedad (o al revés). pero en estos meses del 2020 ya acabado hemos asistido también a la mayor de las tonterías sociales que se podían prever.

Creer que este problema de la pandemia, como era un problema de salud debía gestionarlo y resolverlo exclusivamente la Sanidad, ha sido un error que pagaremos muy caro. 

Es un problema transversal donde la política debe gestionar la situación, pero ayudada por la economía, la sociología, el análisis social y estadístico de los problema laterales, la psicología social y la sanidad. 

Si dejamos a la Sanidad que gestione las soluciones al problema que ya dura más de un año, simplemente tenderemos soluciones sanitarias, que siendo muy importantes no resuelven los problemas que viven debajo de la enfermedad.

Y si al menos todo el engranaje sanitario hubiera sido capaz de resolver la pandemia pues podríamos estar de acuerdo en que los tiempos siempre son relativos. 

Pero llevamos más de un año y no hay solución a la enfermedad, se empiezan a poner muy lentamente unas vacunas que se han fabricado de forma urgente y que son complejas de conserva, no sabemos de qué forma se contagia la enfermedad, no hay sistemas de profilaxis excepto el confinamiento personal, no hay medicaciones que mitiguen los síntomas graves ni que impidan los contagios antes de que se produzcan los síntomas, y si acaso hemos logrado bajar el número de fallecidos sobre el de contagiados a costa de aprender en la defensa de los casos que llegan a las UCI y al trabajo intensísimo de los profesionales de base de la Sanidad.

Siendo que la Sanidad ha gozado de todo el poder de gestión en casi todos los países, suena a poco éxito lo conseguido, pues por el camino se han ido perdiendo sectores imprescindibles. 

¿Supo acaso gestionar la Sanidad los meses de marzo a septiembre de 2020 sin colegios presenciales en España? 

¿Cuánto tiempo se tardó en obligar al uso de la mascarilla? 

¿Cuántos meses pasaron desde el inicio de la pandemia hasta que se empezó a sospechar y a explicar que el contagio por aerosoles (por el aire ambiente) podría ser más contundente en número que el contagio por contacto o el contagio por las gotículas que por explosión nos pueden mandar las personas cercanas?

Pero en realidad no tenemos que fijarnos tanto en nuestra capacidad de compra, de consumo o de ahorro, sino en nuestra futura capacidad de producción en calidad. 

¿Seremos un país capaz de ofrecer los servicios o las producciones que se van a necesitar tras esa Nueva Normalidad? 

De entrada en este año hemos perdido mucha calidad de servicio en lo público, se han puesto en entredicho muchos servicios que pensábamos ya engranados totalmente en nuestra forma de vivir, pero a su vez no escuchamos reflexiones ni proyectos de cambio que supongan nada nuevo.

Esa hipnotización de la que ya he comentado algunas veces también afecta —faltaría más— a las clase dirigente, a los que deben tener ideas nuevas. No parece que exista recambio, de momento. 

¿Desapareceré el concepto —antiquísimo— de funcionario español, por obsoleto y caduco tras la crisis?

Es casi seguro que los ciudadanos nos volveremos más exigentes, que nos estamos dando cuenta —de momento en silencio— que parte de los errores que observamos y nos afectan, son culpa nuestra por no exigir o por no saber elegir. 

De ser cierto este cambio, faltaría que se presentaran nuevos actores a la política, con nuevos valores, ideas y calidades de gestión social. No sirve de momento para nada, estar de acuerdo que los actuales dirigentes no sirven, si no somos capaces de entender que todavía sería peor no tener a ninguno. Algo imposible.

Si la economía gira alrededor del trabajo, este ya había cambiado antes del final de 2019. Ahora simplemente vamos a notar una aceleración de esos cambios. 

Los jóvenes necesitan por lógica liderar el futuro, pero además de no dejarles entrar, los hemos preparado más para un Mundo de Sueños donde todo está engranado, que para un mundo en donde todo está en cuestión, en ese entredicho que nos obliga a buscar nuevos caminos de salida. 

Incluso en estos 13 años últimos los hemos acostumbrado en exceso a depender de sus padres que eran los que tenían los ingresos, lo que dificulta ya no su emancipación real, su vuelo en busca del peligro real, sino simplemente les imposibilita por edad que corre sin dudar, a querer buscar ese futuro que les pertenece.

¿Qué patito se va a querer tirar al río, al agua fría, a las corrientes peligrosas, si no es empujado por la pata madre? 

¿Quién va a querer madrugar a las 5,30 de la mañana para hacer turnos en una empresa, si a sus 30 años no ha trabajado nunca y siempre se ha levantado a las 9 de la mañana, sin que le falte un dinero para cerveza? 

Si en los años del inicio de la productividad, en los años en los que el ser humano, la persona, tiene que escribir los primeros renglones de su futuro, lo hemos acostumbrado a la calefacción del hogar familiar, a una Zona de Confort irreal para su futuro, será muy complicado engranarlo en un sistema laboral que exige esfuerzos, dureza, y a veces pocas recompensas.

El instinto les mandará por comodidad al hogar de los progenitores pensando que es lo lógico, perdiendo su capacidad natural de pelear por nuevos objetivos. Pero los culpables no son ellos, sino todos los demás que a su alrededor hemos construido una cárcel hermosa y cómoda, y donde no les hemos facilitado la salida aunque les dejáramos la puerta siempre abierta.

Las sociedades más paternalistas pagarán más caro este problema. Y se puede ser paternalista desde el papel de los progenitores, desde el Gobierno e incluso se puede dejar que te tengan atrapado en la cárcel de papel por comodidad.


Julio M. Puente Mateo