Querido político con ganas de leer; querido lector con ganas de entender la política:
Los últimos sondeos de este 2012 son contundentes y con ellos quiero dar la entradilla a este texto. Considera la sociedad española que la política es culpable sin determinar de qué o por qué. Un 9% considera a la política el principal problema en España (por delante del desempleo o la economía), cifra que aumenta hasta un 24% cuando posiciona a la política entre los 3 principales problemas de España.
Con estos datos sobre las manos, las personas que nos dedicamos a la política de una manera más o menos activa no podemos estar contentos de nuestra labor. La sensación social mayoritaria es de que la política y sobre todo los políticos son: unos ladrones, unos sinvergüenzas, unos inútiles, unos vagos que solo buscan SU enriquecimiento, y esto además va en aumento peligrosamente, ayudado por otros políticos que juegan a descalificar para intentar ascender en sus posibilidades electorales y por unos medios de comunicación que juegan a desestabilizar lentamente.
Ya no es el movimiento 15M —que creo muerto—, sino el movimiento social, quien de momento ha optado por la desafección más absoluta. ¿Pero por donde optará la sociedad cuando la crisis apriete algo más? ¿Y qué decidirá hacer cuando la crisis se resuelva y tengamos que recoger los escombros sociales?
Centrémonos en nosotros, en ti y en mi.
¿Qué podemos hacer para que esto no sea así? ¿Qué podemos hacer por nuestra sociedad, por nuestro propio partido si pertenecemos a alguno?
Lo que estamos haciendo es dejar que el tiempo vaya transcurriendo y seguir actuando en política como si todo esto no estuviera sucediendo.
Seguimos creyendo que la política del Siglo XXI es igual a la de los años 70/80 del anterior siglo. ¿En qué se diferencia nuestra forma de hacer política, de acercarnos a la sociedad, de resolver problemas, con la que hacíamos hace 25 años?
Somos pequeños, somos débiles aunque nos cueste reconocerlo.
Los partidos políticos parecemos una máquina de hacer concejales y diputados, que no es poco, pero un partido político debe ser también una máquina de ideas, de contactar con la sociedad a través de ellas, y a través de líderes políticos que no siempre tienen que ser las primeras figuras de las instituciones.
En todos los partidos políticos los cargos organizativos importantes son también cargos institucionales importantes. Incluso repiten el orden de importancia en las instituciones y en la organización. Así es muy complicado crear crítica política.
No existe un contrapoder dentro de los partidos políticos que pueda plantear ideas ajenas a la gestión del día a día. Quien se mueve no sale en la foto, pues el poder lo ejercen los cargos institucionales y no los cargos políticos del partido, sin que nadie pueda acceder a los cargos institucionales sin antes tener el beneplácito de la organización.
Está todo perfectamente engranado para funcionar en la teoría, pero nada eficaz para generar relaciones con toda la sociedad.
¿Estamos en los partidos políticos bien representados los jóvenes?, ¿Y de personas de la tercera edad? ¿De trabajadores por cuenta ajena? ¿De empresarios y comerciantes en los partidos de izquierdas? ¿De personalidades de la cultura, investigación o deporte? ¿De universitarios activos y de profesores con ganas y todavía no quemados? ¿De mujeres que trabajan en el hogar con sus particulares problemas? ¿De desempleados?
Nos esperan años complejos, creo que la política va a cambiar, y lo digo en el año 2012. La izquierda está muy débil y su futuro a corto medio plazo puede ser muy difícil si no se entiende que son otros tiempos y hay que adaptarse y priorizar.
Pero considero que cada uno de nosotros debemos intentar poner sobre la mesa ideas, quejas, pues lo positivo se sobreentiende que es lo obligado, para ponernos a trabajar más por nuestro futuro, si este nos importa.












