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15.2.26

¿La unión de las izquierdas es la solución?


Yo sé que en algún momento alguien me va a llamar la atención or hacer esto, que no sé si es ilegal o no, pero que debería hacerlo de forma más ética, pidiendo permiso a los que escriben en internet estas reflexiones que voy dejando. 

En algunos casos lo hago y siempre me dicen que SI, pero en otros casos esto es mucho más complejo. Lo siento. SI CREÉIS QUE NO DEBE ESTAR AQUÍ, avisarme y lo retiro. Pero observo textos que se escapan enseguida, que vuelan rápido, y que me gustaría retener y republicar.

Este que os dejo a continuación es de Eloy Cuadra, un escritor canario que es muy activo en Redes. Es una reflexión suya que os dejo a continuación. La podéis encontrar en Facebook

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Voy con una reflexión que va a escocer mucho a una parte importante de las izquierdas políticamente correctas, pero había que decirlo -y llevo años avisándolo-, porque nos jugamos demasiado.

NO, LA UNIÓN DE LAS IZQUIERDAS NO ES LA SOLUCIÓN, ES EL PROBLEMA

Vuelve el mantra mil veces abanderado tras cada derrota electoral: que el gran problema de la izquierda española es su fragmentación. Que si se uniera, que si dejara a un lado egos, siglas y diferencias, podría frenar a la derecha y a la ultraderecha. Puedo imaginarme a Abascal, Alvise, Feijoó, Ayuso, Sánchez y compañía partidos de la risa, encantados de la vida con este diagnóstico facilón, impulsado desde Izquierda Unida, Podemos, Sumar, Compromís, Rufián y otros tantos intelectuales y tertulianos mediáticos. 

Años llevo diciendo que ese no es el camino, que Podemos hace mucho que ya no puede, que Sumar nunca sumó, Izquierda Unida nunca estuvo unida y en Compromís compromiso real hay muy poco. No me hicieron caso, y esta martingala de la unión de las izquierdas ya no se la creen ni ellos mismos, con los tozudos resultados electorales dándome la razón una y otra vez. Y créanme, mucho me habría gustado no tenerla.

La llamada “unidad de la izquierda” estatal ha tenido tiempo, poder institucional y oportunidad histórica. Han gobernado, han gestionado ministerios, consejerías y concejalías, han tenido capacidad legislativa y presencia mediática constante. Y, sin embargo, el balance es claro: desmovilización social, pérdida de base electoral, retrocesos territoriales evidentes e incapacidad manifiesta para resolver los problemas básicos de los españoles (vivienda, sanidad, trabajo precario, carestía de la vida, cuidados). 

Un ejemplo más de estrategia fallida lo tienen en Extremadura y Aragón: no son anomalías, son síntomas. Allí donde se ha insistido en fórmulas de coalición forzadas, construidas desde arriba, el resultado ha sido el fracaso. Tan fracaso que hasta Alvise ha sacado más votos que Podemos en Aragón, y a Sumar e Izquierda Unida casi ni les llega para un diputado, con todo su aparato ministerial y toda su historia.

La pregunta, por muy incómoda que sea se hace inevitable: ¿por qué siguen insistiendo en una receta que ya no funciona?, ¿no entienden que ya se les acabó su tiempo, que solo restan, que harían mejor si se disolvieran y se dedicaran a otra cosa? Porque el problema no es solo electoral, es político, es cultural y es territorial. La izquierda estatal que propone estas uniones se ha convertido en una izquierda elitista, excesivamente intelectualizada, desconectada de la vida material de la gente común, y también del territorio, de lo local, de lo que ocurre en cada comunidad ¿O son acaso parecidas las realidades locales de Canarias y las del País Vasco?

Ya no sirven estas estructuras verticales con sede en Madrid, sin bases, sin suelo de pueblo, construidas sobre figuras que han salido en la tele un tiempo, con discursos universales, de consignas bien formuladas y debates identitarios casi siempre importados, cada vez menos arraigadas en los conflictos reales de los barrios, los pueblos y las comunidades. 

Son partidos que hablan en nombre de “la gente” mientras deciden lejos de ella, que reclaman pluralidad pero funcionan como aparatos cerrados, que se presentan como nuevos aunque repiten los vicios clásicos de la política estatal. Todo esto que les cuento, yo lo estoy analizando y argumentando con razones, y la mayoría del electorado español lo siente y lo percibe aún sin verbalizarlo, y sale huyendo cuando oye hablar de la unidad de las izquierdas, porque les suena a estafa.

Por suerte, frente a este modelo agotado, hay otra vía posible, que además está demostrando ser eficaz. Me refiero a la construcción de movimientos progresistas de ámbito autonómico, soberanistas, independentistas o regionalistas de izquierdas. Espacios políticos con raíces en su territorio, sin obediencia estatal, con agenda propia y con una relación directa con su comunidad. Los ejemplos están ahí y son incontestables. 

En el País Vasco, EH Bildu no solo resiste: crece y disputa hegemonía. En Cataluña, ERC y la CUP, con todas sus diferencias, han construido una izquierda vinculada a la soberanía y al conflicto real con el Estado. En Galicia, el BNG se ha consolidado como fuerza central del espacio progresista. En Aragón, la Chunta Aragonesista demuestra que el arraigo territorial puede ser también allí fortaleza. 

¿Qué tienen en común estos proyectos? No nacen de despachos madrileños. No se construyen como sumas de siglas fracasadas o figurines mediáticos ya gastados. No dependen de cuanto salga uno en la tele ni de modas ideológicas. Se apoyan en una identidad política ligada al territorio, en conflictos concretos y en una militancia que no vive la política como una carrera profesional en la que hay que perpetuarse como una casta, la sienten como herramienta de defensa colectiva.

Lo puedo decir más alto pero no más claro: la lucha contra la ultraderecha y el neofascismo no se gana con grandes alianzas abstractas ni con frentes amplios diseñados desde arriba. Se gana desde lo local, desde la cercanía, desde proyectos que la gente sienta como propios, la trinchera del barrio, el desahucio que se para, el abuelo al que se acompaña, la cultura que se defiende o el macropelotazo urbanístico que se frena. Solo donde haya comunidad política real, se podrá frenar a la ultraderecha. 

¿Cuántos de Vox hay en el Parlamento Vasco o en el Navarro? ¿Qué les pasó a Vito Quiles o a Dani Desokupa cuando quisieron aparecer por allÍ? Y puestos a ver quién piensa más en España, se da la paradoja de que partidos como Bildu o Esquerra Republicana, con toda la matraquilla de terroristas o independentistas han sido los que más propuestas han sacado adelante en Madrid en favor de la justicia social de todos los españoles.

Conformar poder local, es casi el único camino. Lo cual no significa renunciar a alianzas estatales y luchas más globales. Significa replantearlas. Primero hay que construir fuerza real en cada territorio. Después, desde esa pluralidad soberana, ya se articularán acuerdos para gobernar en Madrid si hace falta. Pero no al revés: empezando por la unidad estatal esperando que luego baje al territorio. Ese es justo el camino que nos ha traído hasta aquí. 

Por cierto, ¿se han fijado que ni Bildu ni ERC están por la labor de sumarse a esta historia? Porque saben que perderán apoyos electorales, y muchos. ¿Quiénes son los que plantean esta solución simplista?: los que llevan años perdiendo y menguando. ¿Por qué insisten?: porque saben que si les compran el tinglado podrán seguir con su puestito cobrando de aquí o de allá otros cuatro años. Es así. Solo tratan de salvar su culo.

Conviene aclarar en todo caso, que no es tan sencillo como armar batiburrillos locales con los mismos cabecillas de siempre, aceptando a los mismos líderes que llevan toda la vida intentándolo y fracasando, sin un trabajo real de base, de calle, de compromiso. Si no hay base ni trabajo previo, como puede ocurrir en lugares como Canarias, Andalucía y otros territorios de poca lucha auténtica, pues habrá que trabajar duro para construir esa base sólida. Créanme, no hay más fórmula. La gente no es tonta, ya no engañan a nadie.

En conclusión, más allá de lo que estamos pagando todos por la locura mesiánica de Sánchez, la solución para movilizar a esa otra España que existe a la izquierda del PSOE, no es la unión de las izquierdas tal y como se plantea, es romper con el centralismo, abandonar las élites ilustradas y volver a pisar tierra, desde abajo, sin tutelas, comunidad a comunidad, conflicto a conflicto, una batalla tras otra.

Eloy Cuadra , escritor y activista social.

12.2.26

Afiliación a Partidos Políticos. España y Aragón


Todos sabemos mucho de política, todos hablamos de las tripas de la política hasta detalles increíbles. España es el país de las tertulias políticas, de las opiniones en/de bar o en Redes Sociales, y el (creer) saber de política es algo muy habitual entre todos nosotros.

Pero en España solo el 0,6% de los ciudadanos están afiliados a algún partido político, pagando cuotas según Hacienda.

Menos de 300.000 ciudadanos españoles están afiliados a todos los partidos políticos en España, que para algunos os parecerán mucho, pero que es irrisorio, pues la política aunque nos guste o no el reconocerlo, es la que mueve la gestión de la sociedad, aquí y en cualquier país del mundo mundial, sea del tipo que sea su gobierno y su sociedad.

España está en la media baja de Europa. Pero está por encima de Italia, Reino Unido o Francia. Y bastante por debajo de Alemania o los países del Norte de Europa.

Hay incluso en España algún datos que sorprende. Por ejemplo el de un partido político en concreto del que no voy a dar el nombre (os lo podéis imaginar) con casi la mitad de los afiliados en toda España, unos 150.000 personas pagando cuota, pero que dice en sus comunicaciones externas que tiene un millón de afiliados. Tres veces más que el total de afiliados en toda España. 

Incluso existe un trasvase de militancia entre partidos bastante alta y no siempre bien conocida. No hablo de votantes, sino de afiliados.

¿Y Aragón?

Pues Aragón está muy bien, con datos similares a Alemania, con cerca de 20.000 afiliados a partidos políticos pagando cuota, muy similar sus datos a La Rioja y Asturias, y porcentualmente muy por encima de Cataluña o Andalucía.

¿A dónde quiero llegar?

La conclusión es sencilla. Pues los números nos indican además una tendencia a la baja, en algunos territorios muy acentuada incluso con la llegada de nuevas formaciones políticas.

A los Partidos Políticos les importa muy poco mantener su afiliación. Ya no digo que sean o no proclives a abrir sus puertas a nuevos militantes, que eso sí se da por la fuerte movilidad del militantes, sino que no parece enterarse en las direcciones de los Partidos Políticos, que la militancia fiel es una base imprescindible como altavoz.

Pero el dato que os dejo a continuación marca todavía más la situación.

Hay una MUY alta movilidad y rotación constante en la afiliación a partidos políticos en España: sobre el 25 al 35% de los afiliados cambian de partido, se dan de baja o de alta cada año, según datos del Tribunal de Cuentas y Hacienda con datos de los últimos seis años.

Pero los datos son peores entre los jóvenes. Hay muy poca fidelidad histórica: Solo entre el 40 y 50% de los militantes en España militantes permanecen más de 5 años, con una rotación muy alta entre jóvenes (los menores de 30 años en un 60%, se dan de baja antes de los cinco años). Insisto, son datos de Hacienda, pues la cuota de militante que se paga, desgrava automáticamente en la Declaración de la Renta.

La conclusión es que hay una alta rotación (25-40% cada año), poca fidelidad y muchos "afiliados fantasma" (que no pagan cuota). Con una base estable entre los 150.000 a 200.000, con unos restos en flujo constante, pero con aproximadamente cerca de unos 20.000 militantes netos que se van perdiendo cada año.

Por cierto, en cuanto a la rotación, en aquellas comunidades con partidos pequeños o medianos de índole más nacionalistas, sean de derechas o de izquierdas, esas bajas y altas se han dado en mayor número. Existe un cambio mayor de militantes.

En otras entradas seguiré hablado de esto, pero sobre todo os daré mi particular punto de vista sobre las motivaciones.

16.1.26

Los Chiripitifláuticos desde la TV, también educaban. Apuntes desde el Borde 002

En los años finales de años 60 (desde 1966) y principios de los 70 del siglo XX, los niños de entonces aumentábamos nuestra educación reglada con un invento nuevo que nos sorprendía casi siempre en blanco y negro. Se llamaba Televisión.

Podría parecer una conclusión absurda, pero los jóvenes de los años 70 que iniciamos en la calle los gritos contra la dictadura y a favor de una libertad que no teníamos, éramos los mismos que unos años antes habíamos visto el programa infantil de la televisión: Los Chiripitifláuticos.

Vaya mezcla, salir de aprender con un programa infantil rosa y simple hecho en la Dictadura, a gritar en la calle contra esa misma Dictadura

No creo que Locomotoro, Valentina, el Tío Aquiles o el Capitan Tan tuvieran nada que ver. O sí. Hay que recordar que también había unos malos muy malos, los Hermanos MalaSombra que igual encarnaban los violentos de la Dictadura.

Era un programa muy infantil que se le escapó a la dictadura como herramienta educativa que hablaba sin querer del trabajo en equipo, de los buenos y los malos, de los adultos que parecían simpáticos y amigos, de la alegría por vivir y por lograr objetivos, si se sabía trabajar todos en la misma dirección. Y de que siempre había unos malos que estaban a la sombra, y desde la sombra, para jodernos las ilusiones de ser libres en nuestros juegos.

Para nosotros era en blanco y negro aunque luego se convirtió en color. Y era comandado por Locomotoro y Valentina, que éramos nosotros pero ya como niños adultos o adultos niños. 

Por el Capitán Tan que era la sensatez y el ya entonces llamado Sentido Común, y por el Tío Aquiles que era nuestro abuelo. 

En el año 1970 desapareció Locomotoro y entró el color, dejándonos vacíos del ejemplo de nuestro propio trabajo, pues aunque quedaba Valentina, era chica y en aquellos años los chicos y las chicas todavía íbamos a diferentes clases y separados incluso en los recreos, decían que para no pecar. Eran los últimos años de aquella aberrante decisión.

Al quitar a Locomotoro —que repito éramos nosotros mismos—, pusieron a un niño que no encajaba nada en las tramas de niños adultos, y a un payaso para disimular y quitarle realismo a las acciones de verdad. 

Ya no éramos un equipo “de verdad” sino un grupo con niños pequeños y payasos, Malasombras descafeinados, un abuelo cada vez más mayor y más cortapisas y una chica excesivamente sabelotodo.

Por si no nos creemos la importancia de la televisión de entonces en la educación de los niños de “luego”, pensemos en la importancia de Félix Rodríguez de la Fuente, de La Bruja Avería o de Miguel de la Cuadra Salcedo

Por cierto, Félix Rodríguez de la Fuente empezó en aquellos muy viejos años con una serie de programa que se daban por las mañanas laborables, que imitaban en su decoración a un colegio en la calle y muy moderno y abierto, con clases de naturaleza y de otras materias como matemáticas o geometría que daban otros profesores, para niños que no podían acudir a clase por enfermedad o por problemas de climatología. 

Duraron poco aquellos ejemplos de colegio válido pero abierto y diferente utilizando el novedoso invento de la Televisión. Se seguía pensando que era imposible aprender sin añadirle sudor y a veces lágrimas. Aprender divirtiéndose parece que nunca ha estado de moda en la inmensa mayoría de los espacios educativos. En algo importante si hemos mejorado, aunque posiblemente nos hayamos pasado de vueltas.

Ya nunca más se intento hacer en serio, programas educativos escolares o similares desde un medio tan importante como la televisión. Ahora tenemos internet y mucho donde elegir, ya no se puede volver, como es lógico y a la vez, positivo. 

¿O se podría intentar desde el Ministerio de Educación crear parcelas educativas que llenaran Internet de educación añadida, diversa, muy amplia, para diferentes edades? ¿Se entendería que eso es manipulación de los niños? ¡¡Uff!!




9.1.26

Aragón. Ir unidos sí importa en el reparto


Lo prometido es deuda, y hoy quiero analizar levemente los números provinciales de los resultados electorales en las Elecciones Autonómicas en las provincias de Huesca y Teruel en el año 2023, por ver si hay algo interesante en aquellos números ya viejos. Y de paso veré también los de la provincia de Zaragoza, pues hay sorpresas.

Empecemos con Teruel, que es el fácil de ver entre los tres propuestos.

En el año 2019 y en Teruel, Podemos logró un escaño con 4.193 votos. A CHA le faltaron 897 votos para quedarse con ese escaño, que fue la distancia que le separó de Podemos. Hablamos del año 2019.

En el 2023 las cosa cambió y la izquierda se volvió a presentar dividida en tres bloques, como sucederá también en este 2026. Ninguno obtuvo escaño. Los 4.411 votos logrados entre las tres opciones encabezada por poca distancia por IU quedaron (al ir divididos) muy lejos de lograr un escaño, pero unidos hubieron logrado arrebatarle al PSOE un escaño con el sistema de repartos. Debemos entender que hay que logran en la provincia de Teruel más de 4.000 votos para obtener el último escaño, aunque depende de la participación.

En Huesca las candidaturas fueron diferentes. Aquí en 2023 no se presentó Teruel Existe que había logrado 3 diputados (de 14) en la provincia de Teruel, y CHA adelantó en Huesca a Podemos en 1.749 votos lo que le permitió lograr un diputado. La suma de las tres opciones de izquierdas fue de 13.235 votos para un solo diputado, y debemos recordar que con 1.991 votos menos, en aquel momento, VOX obtuvo en Huesca 2 diputados.

Efectivamente, en aquel 2023 si se hubiera ido juntas las tres opciones de izquierdas (CHA, Podemos e IU) se hubiera logrado otro diputado más, curiosamente restado también como en Teruel, al PSOE.

Es decir, mientras que en la provincia de Zaragoza ir juntos o separados en aquel 2023 afectó menos en el reparto de muchos más diputados, en el caso de Huesca y Teruel hubieran logrado 2 diputados más. Aunque es cierto que a costa del PSOE en ambos casos. Pero cuidado, veamos Zaragoza en donde también se hubiera logrado otro diputado más para la izquierda a la izquierda del PSOE, y con sorpresa para Teruel Existe.

Ir unidos, si importa. Ir divididos también importa.

Veamos finalmente la provincia de Zaragoza con un reparto de 35 diputados. Aquí otra vez más, la unión de las tres candidaturas de izquierdas en una sola y si se hubieran obtenido los mismos votos, hubiera supuesto otro diputado más, en este caso arrebatado al PP

Y curiosamente también hubiera obtenido un diputado (no logró ninguno por Zaragoza) el partido Teruel Existe por la correlación de sumas de votos, aunque ellos hubiesen obtenido los mismos sufragios. Las divisiones del Sistema D'Hondt a veces son curiosas y no solo dependen del número de tus votos, sino también de los del  resto de candidaturas.

7.1.26

Venezuela es lo de menos. Seguro. Triste


No hay duda de que estamos asistiendo a un momento increíblemente importante en la historia del mundo en el siglo XXI, incluso podría ser que en la Historia de la Humanidad, a poco que se tuercen las ideas de algunos idiotas.

Lo de Venezuela no es nada fuera del concepto interno de la propia Venezuela, excepto por el uso de la fuerza militar y el secuestro desde la ilegalidad y sin amparo de nadie, desde los EEUU contra un dictador en pleno siglo XXI. 

Eso es un error que pagaremos durante muchos años. Y todavía no sabemos a qué precio nos saldrá la broma a todo el mundo mundial.

Saltarse todas las normas mundiales de respeto entre países, fuera de la ONU; aunque suponga acabar presuntamente con un dictador…, es muy peligroso.

Pero es mentira que se desease acabar con un dictador venezolano en esa operación ilegal, lo cierto es que en las explicaciones de los EEUU sobre la operación, se habla 22 veces de petroleo y ninguna de Derechos Humanos, Democracia o población reprimida

Simplemente fue una acción de fuerza demostrativa, de matón de colegio, destinada a meter miedo a otros países. 

Y de hecho antes de saber qué ha sucedido en Venezuela en donde todavía no se deja entrar a los periodistas tras varios días desde el ataque de los EEUU, se habla sin tapujos de "comprar o invadir" Groenlandia, Colombia, Cuba o México, con la libertad del que hace alarde a gritos de su poderío militar.

¿No supone nada y para nada, que ni la ONU; ni la UE, la OTAN, ni China, Rusia, India, Turquía, los BRICS como organización, o incluso los 22 países iberoamericanos que trabajar alrededor de la OIE, no hayan dicho todavía nada concluyente? 

Todo se ha saltado por los aires para conseguir controlar petroleo de una sociedad a la que ni se nombra y que seguirá pasando hambre.

La pregunta que todos nos debemos hacer no es tanto lo que ya ha sucedido en Venezuela, ilegal aunque se haga detenido a otro dictador ilegal, sino lo que se podría llegar a realizar por similares procesos contra otros países del mundo que no le gusten al Donald de turno, viva en el país que viva. 

Un Donald que se burla del Presidente de Francia en público, tiene un problema muy serio para poder ejercer su papel de Rey del Mundo, como él mismo se cataloga. 

Y sin saber qué sucederá en el futuro, y admitiendo que ya llevamos meses en los que sabemos que estas heridas de 2025 se tardarán muchos años en sanar dentro de las relaciones internacionales, intuimos que todo lo vivido hasta la fecha no es más que el inicio programado, de un señor que se cree actor de teatro pero con fuerza miliar para destrozar el mundo varias veces.

Tener miedo es la peor de las soluciones, y eso lo aprendimos de muy niños en lo colegios en donde el matón nos quería amenazar con sus tonterías. Aprendimos a defendernos y no, no quiero explicar cómo.

27.12.25

Aragón les importa tres mierdas en Madrid.


No había casi posibilidades, es cierto, pero la explosión en Aragón de toda opción de ir unidos los partidos de izquierda a la izquierda del PSOE, es de premio al personalismo. Al menos deberían haberlo intentado con toda la generosidad del mundo, en la provincia de Zaragoza.

Me da igual analizar de quien es la culpa, quien ha puesto más o menos en este resultado, lo cierto es que es una idiotez aunque incluso matemáticamente no tenga como resultado el desastre que se observa desde el campo de las decisiones políticas.

Al final serán tres candidaturas (de momento) las que se presentarán desde la izquierda similar en ideología y casi en programa. CHA, Sumar junto a IU y Podemos. No entro a valorar el papel de Sumar con Pueyo como diputado en el Congreso dentro de este grupo político y presentándose en Aragón por separado.

Ni tampoco el odio de Podemos hacia Sumar (o de dirigentes de Podemos hacia dirigentes de Sumar) que desde Madrid impiden que en Aragón se hagan experimentos admitiendo que es imposible ganar, pero como poco demostrar que estamos por la labor de trabajar contra lo que viene.

Es verdad, Aragón les importa tres mierdas en Madrid. Pero lo curioso es que eso a los aragoneses en general les debe importar otras tres mierdas. Bien, asumamos con dolor que es así.

En el año 2023 estos grupos junto a otros dos menores sumaron 66.256 votos en toda la provincia de Zaragoza. Venían de 2019 con la suma de 94.122 votos. En 2023 había contabilizados un total de 485.620, y en 2019 fueron 480.756 cifra muy similar, lo que indica que estos partidos de izquierdas perdieron en 2023 muchos votos en la provincia más poblada. 

En realidad en todo Aragón. Aquí saco el dato de Zaragoza provincia, pero no me olvido de Huesca o Teruel, en donde cuando toque sacaré también datos. Es cierto que al ser menos diputados en liza, las opciones en Huesca y Teruel a la hora de pactos para confluir, son menores. Pero personalmente creo, que esas confluencias se deberían haber dado en TODO Aragón, como ejemplo para reflexionar.

Dentro de pocas semanas volveremos a sumar, a poder analizar qué resultado tienen estas decisiones actuales, en donde se olvidan de que el poder real en una elecciones lo tienen los ciudadanos. Estaremos atentos.

26.12.25

La izquierda en Aragón y el 8-F

Que en Aragón hayan sido incapaces de ponerse de acuerdo ni tan siquiera Podemos con IU, es una muestra de que tenemos que reiniciar el ordenador mental de la izquierda aragonesa. Ni con prisas ni sin ti, tiene la cosa remedio.

Hace ya años que vengo diciendo en este mismo lugar, que por humanidad, sí por humanidad, no deberíamos ir dando tantas juergas gratis a la derecha aragonesa, pues las celebran con cava y les estamos jodiendo el hígado de tantas facilidades que les damos para celebrar nuestros errores.

En las elecciones del 8-F en Aragón ya sabemos que ganará la derecha y perderá la izquierda. De eso no tenemos dudas, aunque de los números correctos hay de momento todas las dudas y sus consecuencias. 

Por eso la izquierda debería haberse planteado estas elecciones no tanto como un trabajo para obtener buenos o malos resultados el 8-F, sino como un ejercicio para explorar, analizar, reflexionar con seriedad y miras de futuro nuevos caminos, diferentes opciones, analizando a su propia sociedad y sus comportamiento con diversas opciones. 

No es tan difícil sacar conclusiones, cuando se tienen los resultados de cada colegio electoral de hace menos de tres años sobre una mesa de análisis. Comparar es un trabajo de estadística, sociólogos y matemáticos.

Ya no hay remedio para aprender tras el 8-F, lo admito, nos falta chicha o músculo, pero en algún momento nos tendremos que hacer cargo de nuestros propios errores. 

Quejarnos y hacerlo en Redes Sociales como si fueran una Sopa mal dirigida, o en manifestaciones que ya están superadas en el siglo XXI, es un gran error.

Las Redes Sociales (otro día hablaré algo más de ellas) las están dominando perfectamente la derecha, simplemente por que han aprendido a organizarse, a darse consignas, a dedicarles tiempo como si fueran una empresa y no un juego aleatorio en donde cada uno va a su libre albedrío. 


25.12.25

Cada día es más sencillo ser monárquico


Cada día es más sencillo ser monárquico. El Rey Felipe VI, cuando nos ha hablado a todos en esta Navidad 2025, parecía un socialdemócrata humanista o un cristiano demócrata de libro. Y si uno se pone a pensar quien podría ser ahora mismo en España el Presidente de la República elegido por todos nosotros, me entran escalofríos.

No voy a dar nombres, pero es muy sencillo imaginárselos.

Del discurso del Rey yo destaco dos cosas. El aviso de que España va mal, de que tanto hastío democrático es peligroso y de que los presuntos extremismo ya han ido calando hasta en los partidos que eran más amantes del Sistema, y otro detalle que me ha parecido importante.

Al Rey en esta ocasión le han parecido más importantes los problemas de España que los del mundo, y no se ha referido a casi nada fuera de nuestras fronteras. Jopetas.

La sensación desde fuera es que estaba muy cabreado y contenido. De pie, corto en el tiempo, imperativo, asumiendo sin decirlo que hasta las gentes de derechas duras lo odian por templar.

En estos momentos en España, lo peor que te pueden llamar, o incluso peor que eso, pueden sospechar de uno, es que juega a TEMPLAR. Los que templamos no somos nada de nada. Ni chicha ni limoná. Hay que posicionarse, y no nos dejan sitio para ser ambiguos. Nos llaman ambiguos simplemente por no ser como "los otros".

Yo no soy ambiguo, soy socialista pero no me gusta lo que está sucediendo en España. La política es otra cosa, era otra cosa entre 1980 y 2015, con sus apaños, robos y podredumbres, pero existía en las bases un respeto entre personas, unas ganas de "HACER" y una capacidad de hablar con casi todos.

Lo vengo repitiendo desde hace años. Cada vez son más los que desde la política huyen, y lo curioso es que los recambios ya no son los más preparados o los mejores de cada organización, sino los que quieren dar la cara. Que es otro modo de entender las cosas. 

Los que tienen experiencia antigua se van quemados, y los que entran de nuevas lo hacen desde esta fase de insultos e incapacidades, de no querer hablar con nadie que no les alabe el gusto propio, y así no se hace política democrática, sino otra cosa.

Hacer política es resolver problemas de la sociedad, y la entiendo yo más en lo micro que en lo macro, asumiendo que esto último es muy importante y lo que sustenta lo micro. Pero si nos basamos solo en lo macro, obviando a la sociedad, al final y ya cabreados todos, mandaremos a cascala el Sistema y eso sí, eso sí es muy peligroso.

24.12.25

¿Mejor o peor en Aragón, que la izquierda vaya unida en una sola papeleta?


En Aragón, el 8 de febrero de 2025, el 8-F, vamos a tener un exceso de papeletas para elegir, si la cordura no lo evita, que parece que ya no da ni tiempo. ¿Pero es interesante ir unida la izquierda?

Daría igual si hablamos desde la izquierda o desde la derecha, pero me quiero centrar en la izquierda y sus incapacidades para entender que sin unión es imposible mantenerse de forma social y menos todavía crecer. Ahora no me he referido a resultados electorales. Todavía.

No tiene sentido político que de cara a febrero se presenten listas de CHA, otra de Podemos-IU, y se quede Sumar amulagada y apoyando (si acaso) desde fuera. Quien no se presenta, se hunde. Ese concepto deja huérfanos de ideas por similitud a mucha parte de la sociedad que no entiende esa decisión y opta por la abstención.

Un voto dividido, incluso no ya entre los que se presentan sino también entre los que no se presentan como es el caso de ZEC, adormece a la sociedad, que piensa que si entre ellos no son capaces de ponerse de acuerdo, sobra casi todo lo demás.

En la derecha también hay tres ejemplos similares y dejo fuera a VOX.

Lo curioso es que siendo cierto que las ideologías no son iguales, que sus programas no son idénticos, son muchas más las cosas que les asemeja en la izquierda a Podemos y CHA, de las que los separan. 

Excepto que son líderes diferentes. Y que en la última década entre todos, hemos jugado más a ponernos zancadillas que a reunirnos para hablar.

En las elecciones de 2023, si se hubieran presentado por Zaragoza CHA junto a Podemos y a IU, se hubieran obtenido con los mismos votos un diputado más. ¿Es eso suficiente? 

Pues puede que no, ya que las susceptibilidades son tan finas y torpes que a veces nos da la sensación de que una Lista Única no supone siempre sumar todo. Si desde la suma total se pierden 6.000 votos por ir todos unidos en vez de ganar entre la abstención, se podría perder ese diputado de ventaja.

Pero los tiempos políticos no son los mismos en este 2026. Y los números se van a mover entre todas las candidaturas. Podríamos ver a un PP que obtendría los mismos diputados que en 2023, un PSOE que podría perder 3 diputados, un VOX que ganaría 3 diputados y unas izquierdas que incluso subiendo un 3% de voto no lograrían superar los resultados de 2023.

Si los movimientos fueran mucho más pronunciados en la provincia de Zaragoza, y con las izquierdas unidas en una sola candidatura, podríamos ver al PP igual, otra pérdida añadida de un diputado en el PSOE, un VOX con 7 y la unión de las izquierdas en 6. Y en este caso daría igual si se presentaban una o dos candidaturas de la izquierda, divididos entre CHA y Podemos.

Curiosidades del Sistema, de las matemáticas y de la realidad. Es mucho mejor ir juntos por sensación, pero matemáticamente no siempre es necesario para obtener buenos resultados partiendo de una situación como la actual. Solo sería beneficioso ir juntos si se sumaran entre toda la izquierda en una sola papeleta, más votos que VOX.

23.12.25

Extremadura y Aragón, se parecen


Son tantas las cosas que suceden todos los días en el panorama español y aragonés, incluso son tan importantes y opinan tantas personas distintas, todas ellas más importantes que yo, que me entra mieditis de opinar y no saber añadir nada.

Y además se suma que mis lectores no son tantos, o lo que es peor, pueden ser 200 al día ó 5.000 al día, depende de vete a saber qué trampas de los algoritmos que nos controlan.

Lo de Extremadura se veía venir. Tanto y de forma tan sencilla, que hasta los del PP y los de VOX lo sabían cuando se provocaron mutuamente para hacer elecciones anticipadas. 

Por cierto lo del candidato del PSOE, tan flojo y con tan poca chicha por decir algo suavecito, es de premio a los que quieren perder. Preescolar puro en Política.

En Aragón estamos en una situación similar, con las variables de CHA y el menor peso de IU y Podemos. El resto igual, con una candidata del PSOE que sabe ella se llevará un fracaso que intentarán disimular, y un PP que aspira a tener mayoría absoluta como el de Extremadura…, y se va a quedar con las ganas.

Esto es un juego de ajedrez. 

Y le llevo la contraria a Pablo Iglesias que dice que no es ajedrez sino parchís. No. Es ajedrez. También en el ajedrez hay un ligero componente de suerte, pero se le llama de otra manera, se disimula y se calla. Y te lo digo yo, que he estado federado.

Un desvío de atención, por casualidad o provocado por el contrario…, y te despistas de pensamiento. Y eso es lo que le ha pasado a la izquierda española y europea, pero no hace un año, sino más de una década. 

¿Y ahora? Pues ahora toca aguantar los tiempos que van a venir, soportar que serán eternos o muy largos y pesados, y que utilizarán los mismos mecanismos o peores que los que ahora utiliza el PSOE, para mantenerse en el Poder. 

Esto no se trata de beneficiar a la sociedad que vaya surgiendo en cada momento, se trata de aguantar en el sillón, y si no se puede ganar, intentar hacer tablas.

10.12.25

En España nadie se quiere convertir en político


No es fácil entender, soportar, comprender la vida política en España, en este 2025 lleno de trampas y noticias, todas ellas malas para y desde todos los partidos políticos. Cada día salen un promedio de dos escándalos, y algunos días hay cuatro. Los periodistas no paran, mientras que durante años y años estuvieron muy callados. Curiosidades.

Al PSOE le crecen los problemas, al PP le van saliendo por el Norte o por el Sur nuevos problemas, sin olvidarnos de Madrid. Sumar no suma, Podemos no puede, IU no existe, y VOX está lleno de caries jóvenes o adultos.

¿Y qué nos queda? Pues nada, aparentemente nada. Incluso escuché esta misma semana añorar a Albert Rivera y compañeros de partido. Jopeta. Y curiosamente él mismo advirtió, que ni hablar de esa posibilidad.  

En breve nos acordaremos de Rosa Díez o de la Falange. Estoooo… ya, que sí, que de la Falange ya se acuerdan excesivos tontos o torpes de la historia.

Cuando se cargaron a Podemos y a todos sus líderes, nadie dijo nada. Y ahora con los mismos modales o modos nos vamos cargando a todos los demás. 

El problema va a ser poder encontrar personas válidas que se quieran dedicar a la política. Y no lo digo en broma. Es una profesión de riesgo, muy necesaria en todas las democracias, pero de riesgo.

Ahora los Tribunales de todo tipo están abiertos para joder a políticos, y nadie duda de que muchos se lo merecen, pero entre la sopa siempre se le añaden ingredientes interesados, aunque sean inocentes.


23.11.25

España y Europa, ante un cambio de Cciclo Social


Los ciclos políticos han existido desde siempre. A veces se notan y a veces no tanto, depende de los tiempos, de los Sistemas Políticos. En plena dictadura en España había décadas que gobernaba la Falange, y otras décadas que gobernaban gentes afines a ciertas corrientes religiosas muy conocidas, tecnócratas o similares. Y entre ellos se odiaban dentro de la Dictadura.

Nunca son simples cambios de ideología gobernante, son mucho más, son cambios de ciclos políticos. Dictadura, democracia, tecnocracia, comunismo, socialismo, terceras vías, etc.

Ahora en España tenemos desde el Gobierno del PSOE unos años de un sistema socialista extraño, mucho más de supervivencia que de asentamiento de una ideología económica y social. 

Enfrente no tenemos a un partido conservador sino una marea compleja de definir y que odia, pues no ha sabido marcar sus espacios con respecto a su propia sociedad española. Esperan que se pueda ganar, para repartirse pasteles, pero si no ganaran sería el caos. Y si ganan será la incapacidad.

Y alrededor de estas dicotomías tan enfrentadas en una polarización absurda, tenemos además unas ideologías de las derechas extremas que son varias e irregulares o poco fiables por sus modos de ser y de respetarse; y a unas izquierdas socialistas y comunistas que no saben, bajo ningún concepto, hablar juntas y entre ellas, reunirse ni para tomar unas cervezas.

Pero insisto en que todo esto son Ciclos Políticos y ahora estamos dentro de un corte, de un cambio. No de partido gobernante, que también, sino de ciclo.

Nadie se atreve a decir qué sucederá a partir de este 2026 lleno de opciones. Por lógica serán gobiernos de colación entre el PP y VOX, pero cuidado, ni el PP es un partido en este final de 2025 del que fiarse como alternativa para gobernar de forma homogénea, ni de VOX se sabe bien qué quiere hacer. La debilidad entre ellos será brutal. Y habrá flecos que complicarán la España de 2027.

Ni tampoco podemos intuir qué será de un PSOE sin Pedro Sánchez, que tendrá que reconstruirse desde sus escombros, algo que ya está acostumbrado por otras experiencias; ni qué será de su izquierda, cuando se vuelvan a dar cuenta de que desunidos no somos nada.

Pero a nivel global el problema es muy similar. En esos cambios de ciclos históricos, van surgiendo nuevos socialismos, nuevos comunismos o humanismos, nuevos modelos económicos y sociales, que van recambiando lo que parece asentado.

Eso supone aceptar y entender que tras cada cambio de ciclo viene otro, desde otros espacios o desde uno similar, que de entrada parecen diferentes, aunque todos tiendas a camuflarse con los viejos. 

¿Es que no hay muchas formas de entender la gobernanza? 

Posiblemente no, pues el ser humano tiene también sus limitaciones, o incluso todos los modelos políticos tiene sus formas de frenarse para no salirse de los marcos admisibles por la sociedad.

20.11.25

Contra la corrupción: educación y silencio social

La corrupción política y dentro de ella la económica, es la mayor de las enfermedades de todos los sistemas democráticos, que efectivamente, hay varios y diferentes según los tiempos y los modelos sociales. 

Y cuando esto se centra en España, país relativamente joven en democracia tras 40 años de dictadura dura, es un drama que hay que resolver, aunque ya parezca tarde. 

Y no solo sirve con cambiar las leyes ni las normas. Aumentar los castigos no sirve para evitar el delito, y quitarles lo robado tampoco pues lo primero que aprenden es a esconderlo.

La corrupción no conoce ideologías, aunque es verdad que no todos los partidos políticos en España sean corruptos, y eso es a lo que nos tenemos que agarrar. Es posible evitar internamente que existan dentro de las organizaciones personas corruptas, aunque no sea sencillo. Tenemos ejemplos, aunque es cierto que son de tamaño pequeño o mediano.

Ayer salió provisionalmente de la cárcel Santos Cerdán. En realidad me da igual si es culpable de todo lo que se dice, o si no lo es o incluso si lo es todavía más de lo que hasta ahora se ha descubierto. El terrible mal ya se ha hecho.

Hace meses ya dije que era insoportable que el Presidente del Gobierno no se hubiera dado cuenta de los presuntos abusos de sus dos últimos números dos o tres del partido. Por omisión también se es culpable.

No es fácil, aunque no sea imposible evitarlo, detectar presuntas corrupciones en la política, pues son los más jetas, amparados por asesores bien pagados, los que saben buscar las líneas de trampas. 

Así que sobre todo cabe recurrir a la moral, a la educación social de todos, para admitir que hay cosas que nunca se deben ni pensar.

Y en esa labor debeos entrar todos, sin callarnos, sin miedos, cada uno desde su propio puesto de vida. No debemos admitir ni los comentarios de tramposos, ni de explicaciones de presuntas trampas. Hay que cerrarlas las puertas familiares y de amistades, a los que presumen de lo que son simplemente trampas ilegales, sean pequeñas o grandes.

Nadie empieza robando dos millones de euros. Pero reírles las gracias cuando roban 100 euros en Hacienda es abrirles la puerta a seguir escalando en el mundo de las trampas. Con los tramposos, ni agua.


13.11.25

¿Qué pretendía ser el TTIP? ¿Alguien se acuerda del TTIP entre los EEUU y Europa?

Hace ahora más de diez años en los que tuve que empaparme gran parte del llamado TTIP, algo que ya todos hemos olvidado, lo cual está muy bien que así haya sido, pues era un gol por toda la escuadra, y sin vaselina. O sin darnos cuenta de lo que contenía dicho Tratado Transatlántica para el Comercio y la Inversión. He recuperado algunos apuntes de ese tema, de entonces, para rescatar lo que se nos venía encima ahora que Donald Trump vuelve a gobernar en los EEUU.

En mi primera visita al Parlamento Europeo, nada más sentarnos en un despacho grande, se no hizo una pregunta casi urgente:

¿Tiene algo de positivo el TTIP?

Simplemente se intentaba que durante todas las jornadas de trabajo en el Parlamento tuviéramos en cuenta esta pregunta para intentar buscarle una respuesta satisfactoria. Y se nos hizo recapacitar sobre una frase que dijo Simón Peres. La Unión Europea es un milagro”.

Hay que tener en cuenta y eso no se nos saba transmitir bien a todos los europeos, que en la Europa Unida se fabrica “toda” la política para los europeos y para cada vez más ciudadanos del mundo. Que los miles de contactos que cada día se hacen dentro de esta Europa Unida, son imprescindibles para “ser” en este mundo actual, nos guste o no nos guste. 

En aquellos años se calculaba que había en Bruselas pero moviéndose por todas las instituciones europeas unos 30.000 lobistas, positivos o negativos pues había de las dos clases, lo que nos da una imagen de la importancia de toda esa Europa, aunque no siempre lo percibamos así los europeos de la calle.

Cualquier organización que presiona es de hecho un lobista, pero la inmensa mayoría solo presionan a través del contacto personal, de la relación, de estar y hablar, de dar a conocer “su producto”; sea un territorio, un vino, una ONG, una idea, una empresa, un medio de comunicación o un partido político. Luego están "los otros" que además de dar a conocer, presionan, comparan y trabajan por debajo de la mesa con diversas artes comerciales o políticas.

Los poderes del Parlamento Europeo son sobre todo los Tratados internacionales. El TTIP es el ejemplo actual que más nos preocupaba entonces a todos. Estábamos seguros que la Comisión Europea y los EE.UU. se pondrían de acuerdo en ese TTIP y que el Parlamento solo podría decir si o no al Tratado, y como la Comisión puede vetar el acuerdo, por eso están tardando tanto en presentárselo al Parlamento, abrirlo en canal para conocerlo.

Curiosamente sabíamos en aquel 2014 y 2015 que para los europeos, todo lo que se estaba negociando sobre el TTIP era secreto. Incluso es curioso que se estubiera logrando algo más de información si se solicitaban documentos a través de la embajada de EEUU por parte de políticos del partido Demócrata, pues ellos allí SI tenían acceso a las reuniones y a sus documentos, mientras que los eurodiputados “normales”, es decir los que no formaban parte de la Comisión o los Dirigentes de todos los Partidos Políticos del Gobierno Europeo, no lo tenían en Europa. 

Veamos algunos apuntes de aquellas fechas, para hacernos una idea de todo lo que finalmente quedó en aguas de borrajas, y que esperemos que nunca se intente revivir.

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¿Qué pretendía ser el TTIP?


El TTIP es el Acuerdo o Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión. Un tratado de (un pretendido) libre comercio entre los EEUU y Europa, y que no se conoce por sus siglas en español (ATCI) sino por el acrónimo inglés TTIP. La prensa francesa a veces también lo llama TAFTA. Pero el término TTIP se ha impuesto con contundencia.

¿Quién lo negociaba?

Del lado europeo la Comisión Europea en exclusiva, a través del equipo negociador de la comisaria de Comercio Internacional, la liberal sueca Cecilia Malmström. Del lado estadounidense, la Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos, una suerte de Ministerio de Comercio.

¿Desde cuándo se negociaba?

En 1990, con la caída del Muro de Berlín todavía reciente, Estados Unidos y la entonces CEE firmaron la Primera Resolución Trasatlántica. El capítulo del comercio internacional entre las dos regiones occidentales se aparcó silenciosamente pero nunca se abandonó (como atestigua la Nueva Agenda Transatlántica, a mediados de los noventa). Desde 2006 el Parlamento Europeo instó a la Comisión a través de diversas resoluciones a negociar un mercado comercial transatlántico. En julio de 2013 empezó en el más absoluto de los silencios (y casi secretos) la primera ronda negociadora. Hoy ya van nueve rondas completas (hablo desde finales de 2014).

¿Cómo se negociaba?

Pues curiosamente con mucho secretismo incluso entre los ocho grupos políticos que en ese momento había en la CEE, aunque cada vez menos secreto, fruto de la presión política, social y mediática. Aún no había acceso a los documentos ya cerrados (es decir, lo que se habría pactado ya, aunque desde la Comisión se negaba a publicarlos hasta que no hubiera un ningún acuerdo específico) y los 751 eurodiputados de aquel entonces podían entrar por turnos, con muchas prohibiciones y bajo estrictas medidas de seguridad para que no tomaran fotografías de los documentos, ni incluso apuntes.

La simpleza de los textos que aparecen en la web habilitada por la Comisión impiden hacerse una idea de lo que se está discutiendo entre la UE y EEUU. Eso sí, hasta enero 2014 a la famosa Reading Room (la sala con documentos confidenciales) solo podían acceder los eurodiputados de la comisión parlamentaria de Comercio Internacional (conocida por las siglas INTA). 

Además, se pretende obligar a Malmström a comparecer ante sus señorías antes y después de cada ronda negociadora. La Defensora del Pueblo Europea ha exigido en varias ocasiones abrir todavía más la transparencia del proceso.

¿Qué es lo que iba a votar el Parlamento Europeo, si se hubiera presentado?

Pues una opinión no vinculante plasmada en un informe cuyo ponente iba a ser el socialdemócrata germano Bernd Lange: la Eurocámara no posee ni la iniciativa legislativa ni el mandato negociador, pero desde el Tratado de Lisboa tiene plenas facultades para tumbar directivas y tratados en última instancia. La Comisión subrayó que tendría en cuenta la opinión del Parlamento, aunque la votación del informe se aplazó el 9 de junio de 2015 porque la división en el partido socialista europeo amenazaba con tumbar el trabajo de Lange. Por otra parte, a Malmström no le queda otra que seguir las líneas rojas marcadas por el hemiciclo de Estrasburgo, ya que éste tendrá en sus manos el voto final.

¿Traería beneficios el tratado?

Muchos o ninguno, dependiendo a quién le preguntáramoss. Para la Comisión Europea negociadora son incalculables: tal es así que en un estudio de 2013, cuando el debate apenas despertaba ruido, se hablaba de la creación de “varios millones” de puestos de trabajo que para España ahora se han quedado en 140.000. Otras estimaciones de la Comisión asumen un crecimiento del PIB global a ambos lados del Atlántico de al menos el 0,5% añadido. Los pros no terminan ahí: los beneficios comerciales para la UE alcanzarían los 119.000 millones de euros anuales que se traducirían en 545 euros más al año para cada hogar europeo. Sonaba bien para lo poco que se sabía o parecía ser aquel famoso TTIP.

Los críticos al Tratado TTIP rechazaban de plano esa visión idílica. Firmado hace 21 años (1994), el acuerdo de libre comercio NAFTA entre EEUU, Canadá y México provocó, combinado con otros factores, una merma de 700.000 empleos solo en Estados Unidos según las organizaciones sindicales de ese país. “Los precedentes demuestran que cuando, por la vía de los tratados de libre comercio, se aumenta descontroladamente el PIB de países con pobres defensas contra la desigualdad, los ricos sencillamente se hacen más ricos. Ya nadie cree en la Trickle-Down-Theory (Teoría del “goteo de riqueza”) que supuestamente traen estos acuerdos comerciales supuestamente libres”, subrayaba el analista Owen Tudor, cercano al laborismo británico.

¿Acaba realmente con las barreras comerciales?

Los grandes defensores del TTIP se aferran a la reducción de escollos comerciales como vía maravillosa y positiva para firmar el tratado. No hay discurso de Malmström o de cualquier partidario en el que no se enumeren casos típicos sectoriales que en la actualidad se topan con obstáculos al exportar a EEUU: los abrigos para hombres añaden una tasa extra del 16%, las blusas de mujer asumen aranceles del 45% y así podríamos citar centenares de casos hasta acabar en el sector de las latas de conserva de Murcia que abona un 15% más a su precio por vender en EEUU.

Pero la supresión de impedimentos técnicos para comercializar más fácilmente tiene un reverso, al que alude la propia Comisión Europea. Terminar con las barreras significa armonizar toda la legislación concerniente al Estado del bienestar en las dos áreas geográficas: la inspección, los controles de calidad y las normativas sanitarias, la certificación de productos, el etiquetado, las prácticas medioambientales, los derechos socio-laborales, la sanidad… El verdadero TTIP descansa en esta homogeneización y no tanto en las facilidades que se darán a las compañías irlandesas de mantenimiento de software o al sector textil valenciano para colocar sus productos en Connecticut o en Portland. Las normas de Control Sanitario, por poner un ejemplo ya no serían las europeas más rígidas para cuidar la salud, sino las americanas, más laxas.

¿Y cómo se plasmaría dicha homogeneización normativa?

Otro punto sobre el que solo se puede divagar debido a la escasa información recibida: la Comisión y EEUU parecen haber acordado la instauración de un sistema de “Cooperación Regulatoria” reforzada cuyo funcionamiento es un enigma y del que apenas si se sabe que contará con una suerte de consejo troncal que trabajará con bisturí en los distintos sectores. ¿Y quién se sentará en él? No se sabe muy bien, pero las rondas negociadoras apuntan a un magma en el que se congregarán instituciones, lobistas, accionistas o miembros de la “sociedad civil”, con lo que pueda significar lo segundo. La organización europea de consumidores (BEUC) ya ha alertado de una “institucionalización surreal de los lobbies”.

¿Iban a cambiar los hábitos alimenticios y los controles sobre los alimentos, para los europeos?

Si las negociaciones no van desencaminadas, es una opción nada descartable. En el capítulo sobre seguridad alimentaria y transgénicos(conocidos por sus siglas en inglés GMO), las conversaciones apuntan a que se dará libre albedrío a los 28 estados-miembros para legislar sobre organismos genéticamente modificados; en materia de protección alimentaria las espadas siguen alzadas y la UE ha dicho que mantendrá las restricciones a las hormonas, los procesos de engordamiento del ganado y la ractopamina; y EEUU su normativa microbiológica.

Bruselas aplica el principio “farm-to-fork” (la inspección va de la granja a la mesa) y Washington solo al final del proceso. Por eso causa tanto pavor en Europa el caso del pollo clorado: en la producción industrial de pollos en EEUU es habitual sumergir a los pollos en cloro (lejía) durante el proceso de producción, algo que sin embargo está prohibido en la muy restrictiva UE. De ahí que los productores cárnicos europeos se hayan alarmado ante la posible invasión de pollos clorados.

Hay quien no piensa igual. “Las importaciones de pollo clorado o carme hormonada no van a tener lugar”, rechaza Marietje Schaake, del grupo liberal Alde en la Eurocámara. “Un acuerdo de comercio no decidirá si los organismos genéticamente modificados pueden entrar en el mercado europeo o cómo pueden entrar en el mercado, al igual que los servicios públicos como la sanidad, la educación o suministro de agua no tienen cabida en este acuerdo y tienen que ser excluidos”. Era la opinión de los que intentaban defender un TTIP a la carta, algo que en su fondo… no existía.

Las organizaciones de agricultores y ganaderos se mantenían ambiguas en torno al TTIP, pero amenazaban con serios conflictos, de aceptarse el consumo de alimentos hormonados. Los eurodiputados que apoyan el informe Lange sostenían que el texto establecía un “magnífico” control sanitario y fitosanitario. Pero era un texto que en esos años 2014 y 2015 era secreto para todos. Si era tan bueno, ¿por qué no se daba a conocer? Decían que hasta que no hubiera acuerdos totales no se podía dar a conocer para no afectar a las negociaciones.

¿Y las denominaciones de origen, en qué punto quedaban?

El temor de las marcas geográficas y especializaciones regionales (denominaciones de origen vinícolas, jamón de Parma, champán francés, etc.) no es infundado ya que EEUU no reconoce las variedades geográficas. La Comisión intentó tranquilizar a los productores europeos, asegurando que la protección geográfica sería una línea roja y que sus productos se seguirían vendiendo en California con la etiqueta correspondiente, pero ¿quién asegura que no habrá una versión empeorada del Ribera de Duero, del vinagre de Jerez made in Arkansas? De momento, nadie. Si existen las DO pero no existen las mismas normas actuales, se podían copiar al no reconocerse esas normas de procedencia geográfica, y si solo sus calidades.

¿Qué más cuestiones abarcaba aquel TTIP?

La cuestión de la armonización de reglas tiene tantas variantes, lo que imposibilita desgranar todos los elementos potencialmente negociables (van nueve rondas, y probablemente solo estemos por el principio) del TTIP. Se dijo por ejemplo que la Comisión cambiaría su posición sobre los productos cosméticos, después de filtrarse que la UE aceptaría más de un millar de sustancias prohibidas en ese momento por Bruselas, siempre que mediara un etiquetado indicando el potencial peligro. La estandarización alcanza la seguridad de los vehículos, los productos farmacéuticos, la maquinaria médica, etcétera.

Hay fervorosos partidarios, como el sector del acero que hace poco celebró el EU Steel Day entre vivas al TTIP. Lo cuenta un directivo de un think-tank bruselense: “Cuando el presidente del lobby acerero proclamó ante el auditorio que esperaba que el tratado se aprobara lo antes posible la sala estalló en aplausos. De hecho, había un cartel gigantesco en inglés que decía: "No prestes atención a todo el ruido que sale de Bruselas. El TTIP va a aprobarse y da igual lo que piensen algunos”.

¿Y los servicios públicos, en qué punto quedaban?

Si la Comisión respeta la opinión del Parlamento Europeo, los servicios públicos (salud, educación, agua, transporte) quedan en el informe Lange bajo decisión de las respectivas autoridades locales, regionales o nacionales. Así ha sucedido con infraestructuras como el ferrocarril (un campo en el que no hay ninguna política europea común mínimamente seria, más allá de la señalización y otros reglamentos de seguridad).

¿Y qué era el sistema de Justicia ISDS para el TTIP?

El ISDS (el sistema casi judicial que intercede entre un país y una multinacional en caso de litigio) implica que un tribunal, público o privado, mediaría de producirse un conflicto en el que muy probablemente esté envuelta la gestión de la “cosa pública”.

Malmström ya ha dicho que la Comisión apostaba por incluir este mecanismo en la negociación, aunque fue dejando caer su inclinación por los tribunales privados. En la actualidad hay aproximadamente 1.600 tribunales de este tipo en todo el mundo, la mayoría reconocidos entre países ricos y países pobres o en países en vías de desarrollo, para garantizar seguridad jurídica a las empresas.

“Las reformas planteadas sobre los ISDS van en la buena dirección, porque hay un rechazo a los mecanismos hasta ahora conocidos”, explicaba el holandés Harm Schepel, uno de los mayores expertos en Derecho Económico Internacional. “Mi duda es si la Comisión va ahora a renegociar los 1.200 acuerdos bilaterales que la UE en su conjunto o los estados-miembros tienen firmados con terceros países. La realidad es que el ISDS no aporta ningún beneficio económico y siempre supone un trato desigual en función de si se trata de unas compañías u otras”.

¿Son los EEUU, los grandes interesados en el TTIP?

Para nada. Estados Unidos tiene bastante que perder. En materia alimentaria a veces garantiza más restricciones en según qué productos. Perdería la Buy American Act, la ley federal proteccionista promulgada en los años 30 del siglo pasado que prioriza la compra de los productos estadounidenses (destaca el caso del azúcar y otros productos agrícolas). En este blog se resalta la preocupación de las compañías energéticas por el incremento brutal de las exportaciones de gas de esquisto a la UE, el cual provocaría un aumento de los precios en el propio EEUU. Tercero y más importante todavía, la reforma financiera de Obama es mucho más ambiciosa que cuantas se han promulgado en la UE a lo largo de los últimos años, a pesar de decenas de inútiles cumbres convocadas. “Yo quiero un tratado con EEUU en el que copiemos de pe a pa la reforma financiera norteamericana”, eclamó el ecologista francés Yannick Jadot, muy activo contra el TTIP.

¿Verá el TTIP la luz dentro de poco —me preguntaba, nos preguntábamos todos— en 2015?

No, con toda seguridad. Las probabilidades de que se termine negociando en esta legislatura que vence en 2019 son incluso muy bajas, por lo que las conjeturas y las hipótesis a veces son el único arma a favor y en contra del TTIP. Eso quiere decir que, dentro de cuatro años, la mayoría política en Bruselas puede variar hacia posiciones abiertamente contrarias al tratado.

Sin embargo, supuestamente hay una gran mayoría a favor del tratado –populares (PPE), liberales (Alde), conservadores (ECR) y socialistas (S&D) aunque con matices y un importante cisma– lo que no ha evitado que el Parlamento Europeo fuese incapaz de votar el informe de opinión sobre el TTIP. Ante el riesgo de perder la votación, los partidarios prefirieron posponerlo.