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12.2.26

Tiempo ¿Tiempo? ¡¡¡Tiempo!!! Necesitamos tiempo muerto

Tiempo ¿Tiempo? ¡¡¡Tiempo!!!

Me ha venido a la mente la palabra “tiempo” en su significado tal vez menos utilizado. La de petición, la de súplica incluso por el bien de todos aunque no lo creamos así, la que demuestra la necesidad de parar, de calmar el momento para estudiarlo y analizar las consecuencias.

El clásico “¡tiempo muerto!” del baloncesto es el que mejor nos indica lo que quiero decir.

Todos necesitamos muchas veces parar de andar por la vida, tomar aire para recoger nuevos impulsos, respirar sin sobrealiento, para darnos cuenta de donde estamos y hacia donde queremos ir.

Nos pedimos tiempo, nos lo concedemos muchas menos veces de las necesarias, pero no siempre lo aprovechamos. 

Si, además es eso, es casi nunca lo aprovechamos. 

¡¡¡Tiempo!!! ¿Para qué?, tal vez para simplemente descansar de la batalla, para vernos reflejados en el agua, para buscar la salida, para mirar a los demás e intentar adivinar en su mirada, qué estamos haciendo entre todos.

Es una nueva oportunidad, es buscar otro lugar, otro espacio, otro momento, otras circunstancias. Es una división para buscar otros motivos. Para recordar lo aprendido.

Muchas veces lo único que necesitamos es tiempo.

22.1.26

Paraísos Cercanos 3. África Occidental y sus combinados


De quién es África: de quien compre esclavos, de quien les haga autopistas que nadie mantiene, de quienes sequen para producir flores los lagos del Valle del Rift, de quien gane la Copa de fútbol africana aun habiéndose retirado unos minutos del campo de fútbol, de quien sea traficante de todo tipo y con una excusa de guerra religiosa, ensaye armas y manipule ideas en el Sahel

De quién no es África: de sus cantantes como Fatoumata Diawara, ni de sus músicos de guitarra eléctrica, de los pivots de baloncesto y los compositores de afrobeat nigerianos, de las asociaciones de opositores a Obiang repletas de emigrados, de las diseñadoras de las telas africanas impresas de colores vivos por los dos lados para que caigan de forma majestuosa, de las cooperativistas del argán de Essauira y fabricación de botargas de Mauritania, de los pastores del páramo keniata trashumantes, de los bebedores de sangre de aorta de sus animales, de los niños…

África tampoco es de Miquel Barceló con sus pinturas en el Mali dogón, de los arquitectos albañiles de las mezquitas de barro que se repasan cada año y están rematadas por los palos de baobad de sus encofrados, como las torres y catedrales de su imitador colegiado en un colegio de arquitectos europeo: Gaudí. No son ni siquiera arte africano, las quincallas que puedes comprar cualquier día, en cualquier calle de tu ciudad, cuando un senegalés te las ofrece.

África es completamente de Toyota, Kalashnikov, Syngenta Group, las productoras chinas de pescado procesado… como antes fue de Peugeot, del Crédit Agricole o de la industria esclavista cubano catalana, en ida y vuelta como la rumba.

África es fecunda y austera; verde sobre suelo rojo o color camel; romano-árabe aunque Ashanti y dominada por las lenguas congolesas; elegante y desesperada; sutil y gritona… Un crisol de combinados siempre a punto para la siguiente concesión…

África es amarga o bitter, ese ingrediente especial que hace salivar, que te recuerda que tu mundo del sabor, para que sea completo, incluye tu educación en disfrutar del apio y de la alcachofa. La molestia que te hace la mueca viene de las cortezas, las pelarzas, las semillas, la genciana, la quinina, las hierbas bordes. Es jodido acostumbrarse pero, si lo haces, tu veneno occidental alcohólico quedará redimido, será digestivo y equilibrado, exótico y nunca cotidiano. Olvidarás la angostura.

África es negra porque es chocolate, una semilla de cacao en permanente pudrición y maderación. Es la literatura sobre las matanzas de Angola de Lobo Antunes, nunca Nóbel por demasiado molesto, por demasiado real… A quién le interesa la mirada de un blanco sobre África que no sea si es guía de safaris o mercenario afrikáner.

No os mintáis, Paul Simon y Peter Gabriel fueron un altavoz aprovechado de Soweto cuando el mejor escritor africano, y uno de los mejores de todos los tiempos, Coetzee, escribe sobre la imposible superación del racismo desde Adelaida; a Mahfouz le apuñalaron por hereje; la Slimani tiene como protagonistas a las familias mestizas marroquíes creando en París; y Yasmina Khadra es el sobrenombre de un militar argelino.

África es siempre shake, agitada en toda su coctelera. Nunca se vive en la calle simplemente agitado ni stir, mezclado, eso no tiene relación con sobrevivir cada mañana, con soñar con emigrar jugando al fútbol. A toda África convendría oxigenarla, hacer roll y pasarla a otra coctelera: ¿sus regímenes corruptos nunca lo permitirán o lo son porque desde fuera interesa shaking?

África sí que es espumosa sin que se la pueda girar modo Rolling, suavemente. Se encuentra socialmente layer, separada por capas de clasismo que hoy no conocen razas como manifiesta las coimas para que te bendiga contratos Asamblea Nacional Africana; su población rural y pescadores son sistemáticamente machacados, mudled, hechos puré, sometidos a permanentes enfriamientos secuenciales.

África no quiere volver a los tiempos de la francofonía de Leopoldo Sedar Sengor, de Youssou Ndour, de Albert Camus: primero culturalmente franceses, después el lugar de nacimiento o raza qué importa con la cobertura de la Revolución-

Tintas de rojo oscuro tenemos los dos, muftí. Yo de sangre de cepa, tú de tus hermanos

(Omar Jayyam).

Luis Iribarren - 22/01/2026

20.1.26

Paraísos Cercanos. México


Y volver, volver, volver…

Hoy nos trasladamos hasta mi primer encuentro de mi vida con un mexicano el año 86, el ingeniero Juan Zamudio.

Ambos nos conocimos cuando yo tenía 19 años y fui conduciendo por Burdeos y el Loira hasta la ciudad de la luz, pues compartimos cuarto de literas en el Albergue de la Villette. Yo conseguí llegar metiendo a la almendra de París próxima al cementerio Lachaise y la Cuidad de las Ciencias mi Ford Fiesta de segunda mano, azul celeste camiseta de Uruguay, que perteneció antes a un aviador de la base madrileña de Torrejón. Dando algunas vueltas hasta ver esa salida del Boulevard Périphérique que por dos veces me lanzaba a la autopista de Lille y Bruselas.

En mi viaje iniciático, aparcado el buga en una calle sin zonas verdes ni naranjas, intoxicado de cultura francesa por mi profesor de instituto Antonio Muñoz, pensaba pasar una semana y matarme a ver museos, la escultura de Calder del Pompidou, tomar cafés, absentas y vinos alrededor de la Sorbona y demás planes entonces obligatorios, dos vocablos que siempre salen mal juntos.

Además de subir a Montmartre, a la torre esa de acero y visitar los Inválidos pues… Zaragoza nunca se rinde…

En vez de eso y dado que tanto Juan como yo viajábamos con la sobrevalorada “Rayuela” de Cortázar, mi encuentro fue con la cultura y actualidad mexicanas, con la poesía de Paz, y contra nulo pronóstico, visitamos la judería rica de las calles del Parc Monceau y gritamos contra los ejecutivos de las empresas trasladadas a los rascacielos promovidos por Mitterand, de centro centro con guiños y el último emperador socialista, en el barrio de Suresnes de “La Defense”. Por coadyuvantes en cuanto a la responsabilidad en alícuota parte de la deuda mexicana, el país iniciando su deriva a narco estado con la firma del PRI, siquiera en aquel entonces exportando simple marihuana y música de Santana.

Mi hilatura de ganchillo con México fue desde allí permanente e imperecedera. Reforzado porque mi escritor predilecto en lengua castellana es Juan Rulfo y que parte del cine que más me ha emocionado es de factura mexicana. Además de que me pegaron en Monzón la epidemia de adorar el rockabilly de “Los Lobos”.

En el país he visitado sus restos, gozado de la gastronomía del sur, me he entusiasmado ante su barroco no colonial sino testimonio cultural de sincretismo. Sigo manteniendo amigos en la UNAM, la Universidad sí nacional y también autónoma de México –las siglas del PSOE en revisión-, que están colaborando con el gabinete Sheimbaun en llevar a debido efecto un proyecto hermano de la UNED española que permita el acceso gratuito a la enseñanza universitaria en los Estados Unidos mexicanos y así se supere el insoportable clasismo que hasta en Cuba existe.

“Por mi raza hablará el espíritu” es el lema de este centro universitario que es un crisol de la sociedad mexicana mestiza. Pues al mismo asistieron y asisten rubios güeros, descendientes de criollos, hijos indios de Villa y Zapata, costeños afromexicanos y fue el foco que iluminó la decisión que tomaron los emigrados universitarios republicanos españoles, García Márquez, el Che, o el chileno Roberto Bolaño, de pasar una serie, la mejor, de los años de su vida en México DF. Cuestión compartida por Buñuel, Bunbury e incluso Bosé, algo tendrá la laguna cuando su corrompida agua la bendicen.

A tus brazos otra vez, llegaré hasta dónde estés…

Como autor de un recetario aragonés tradicional, mi única obra grande publicada, debo más de la mitad de la receta a los productos que se encontró en el mercado de Tenochtitlán, quedando deslumbrado, Bernal Díaz del Castillo. Militar que fue conquistado y a quien tantos términos debe el castellano. Castellano viejo de Medina del Campo, murió como alcalde de Antigua Guatemala, la incomparable ciudad que fundó en los reinados de los mayas del sur.

Toda su vida mantuvo una permanente curiosidad hija del humanismo de la Universidad de Salamanca, que dio como resultado las aportaciones de un excelente filólogo por interminable gastrónomo.

El maíz combinado en milpa con las alubias fertilizadoras y la calabaza que da sombra y vitaminas; el aguardiente de agave del lugar del Tequila como digestivo; pero fundamentalmente la adaptación del jitomate y los chiles dulces y picantes en la húmeda, por semejante en clima, costa atlántica peninsular; las papas adaptadas en ecosistemas fríos como Burgos o altiplanos de Navarra que reproducen las condiciones climáticas andinas; las sandías y mangos verdes que en América se consumen con lima, sal y polvo de chile picante; las papayas que en México se sirven partidas en zigzag; las apreciadas piñas reproducidas por los bonetes ceremoniales de los mayas; los moles de chiles asados y espesados con chocolate; el cilantro que se adquiere en un puesto de bello nombre, tanto como menúceles, como son las recauderías.

Este castellano detenido en el tiempo del que participan vocablos como guajolote por pavo, pozole por cocido de maíz, el fruto del aguacatero que contiene suficientes aceites como para no añadirle a su pasta guacamole, el chile chipotle contra el poblano; el pulque de las pulquerías, un zumo especial que no quiero descubrir y, especialmente, el cucuruchito de maní con sacramentos y el mamey, que se describe como una frutilla con color de piedras de tenzontli, y su riqueza en beta carotenos.

Todos me suliveyan. Y es que me suliveyan sus perjúmenes.

Os dejo esta gloriosa alineación del Instituto Mexicano del Sonido de los alimentos, a los platos siempre el cacique Camilo Lara. Poeta con el que me despido y al que tenéis que revisar cada domingo por la mañana en Radio 3, introduciendo cumbias y sonidos tan nuestros pero extraños, tan nutritivos y ya tradicionales, como los compartidos. Forma parte de un canción que huele a palo de lima mezclado con aires de buganvilla, llevada a DF por los exiliados amigos de los Kahlo-Rivera para tomarse unos caballitos de reposado en esas traseras con jardín y cochera de Mixcoac o la Colonia Roma, inmortales como parte principal de la cinta “Roma” de Alfonso Cuairón.

Arboles de la abarranca, Por quá no han verdesido
Es que no los han regado, Con agua del rio florido

Buñuel se levanta y se va a fumar al fondo del patio, pensando en la siguiente escena de Nazarín.

Recomiendo que os hagáis para acompañar al artículo y oírlo con música de Zoe o Camilo, un cuenco cerámico de chocolate ceremonial menos espeso que el que trasegamos, casi puro y con clavo, comino y un poco de picante; que lo paséis con un tequila dorado con sal y limón o, si todo os falla, una Modelo con gajo de lima dentro.

20.01 Luis Iribarren

31.12.25

Punto de vista budista de Plur1bus o Pluribus


Hay un cierto paralelismo entre las ideas establecidas en Plur1bus y la filosofía budista alrededor del concepto de la disolución del ego o el yo individual como eje central desde el que parte casi toda nuestra visión y concepción sobre el mismo.

A primera vista, esta convergencia puede invitar a pensar que Plur1bus representa una visión “budista” extendida al conjunto de la humanidad, y aunque es un ejercicio divertido, dicha identificación es incorrecta aunque quizá extrapolable con un pequeño girito.

La intuición: el universo experimentándose a sí mismo

La idea de que el ser humano, el individuo, es el universo experimentándose a sí mismo aparece de manera recurrente en todo tipo de marcos religiosos y filosóficos. Sugiere que la conciencia no pertenece a los individuos, sino que los individuos son expresiones de un proceso universal más profundo. 

Puede que incluso sea una propiedad, como explica el panpsiquismo, que transcienda al propio ser humano y esté presente en todo tipo de cosas, desde más pequeñas a más grandes, desde más inanimadas a más completas, como el universo en su conjunto.

Desde esta perspectiva, la separación que existe entre cada uno de los seres no es fundamental, sino una apariencia contingente. La cuestión clave, sin embargo, es en qué grado la separación es ilusoria, qué es exactamente lo plural y qué es lo singular: los yoes, las personas o la experiencia misma.

No hay yo, pero hay muchas experiencias 

El budismo rechaza de forma explícita la existencia de un yo permanente e independiente (anatta). Aquello que comúnmente llamamos “persona” se analiza como una agregación de procesos físicos y mentales que suceden en un momento del tiempo y en una región del espacio en particular. 

El despertar, o la llamada “iluminación” consiste en coexistir entre este hecho y a la vez cesar el apego a la ficción de un “yo” metafísico. Se trata de entender que no coexistimos en el universo sino que somos solo una parte minúscula del mismo.

Sin embargo, el análisis budista clásico conserva: Corrientes de conciencia (momentos mentales conectados causalmente bajo un torrente de lo que llamamos pasado, presente y futuro inmediatos.), percepción y cognición localizadas e, importante, continuidad kármica individual (aunque este último para mí es menos importante y debatible)

En síntesis, el budismo niega los yoes, pero no así las perspectivas.

La concepción de Plur1bus, la última serie de Vince Gilligan, más conocido seguramente por ser el creador de Breaking Bad y Better Call Saul, formula una afirmación ontológica mucho más fuerte. No se limita a negar la identidad personal sino que basa su premisa en un “virus” que niega la existencia misma del individuo como “centro individual experiencial”.

Donde el budismo afirma: 

«Hay experiencia sin un yo», 

Plur1bus se sostiene sobre: 

«Hay experiencia sin individuos».

Lo hace convirtiendo al género humano en una especie de mente colmena en donde todos los individuos parecen actuar sin motu proprio, incluso la serie se permite el lujo de afirmar que esa “única mente” no es capaz todavía de entender del todo cómo se produce el proceso. 

Consecuencias para la ética y la agencia

Dado que el budismo preserva la experiencia individualizada, preserva también la práctica ética (necesaria en el mundo real). La compasión, la responsabilidad y la liberación siguen siendo significativas porque todavía hay seres que sufren, actúan y despiertan.

Plur1bus nos pregunta (y se responde a sí mismo) sobre qué pasaría si uniéramos los dos conceptos: No hay un yo individual único, pero sí un único “yo” o un “nosotros” común. La sociedad entera convertida en su conjunto al solipsismo, excepto por 13 inidividuos incorregibles (ya es mala suerte) que no han podido formar parte del mismo agregado colectivo.

Esta doble concepción se refleja fácilmente en la escena en la que parte de esta sociedad colmena está dándole un masaje a la protagonista (separada de la misma) y a una mujer que sí forma parte del conjunto. 

Se pregunta entonces la protagonista sobre lo extraño que tiene que ser el proceso del masaje para ella (ellos). Pero no dista de ser algo similar a cuando uno mismo se da un masaje en los pies, si los pies hubieran sido en algún momento seres capaces de tener su propia conciencia inasible. 

Todo el mundo puede experimentar este masaje acariciándose a la vez que acaricias a alguien a tu lado. No deja de ser placentero para los dos.

El karma, en cambio, parece desaparecer dentro de esta mente colmena al convertirse en una única entidad. Pero no así fuera de la misma. De hecho, la serie hace muchos esfuerzos en mostrarnos la propia destructividad que encarna el no querer hacer daño a ningún ser vivo. 

Ni siquiera a las plantas (de vuelta al panpsiquismo) ni mucho menos a ninguno de los 13 supervivientes del virus. Sobrevive, en cambio, en el hecho de que actuar u obrar mal sobre otra persona estaría devolviendo de manera automática e irremediable ese mal sobre el propio ser, de nuevo, el universo experimentándose a si mismo.

La soledad en la sociedad

Uno de los aspectos clave de la serie es el de la soledad. Es quizá su punto más fuerte y sobre el que dedica más esfuerzos (algo que puede hacer que tenga ciertos detractores al verse como una serie un poco lenta de más, pero se hace necesario para poder explorar esta idea).

La soledad se procesa en cuatro actos. (1) La separación de Carol del resto de la sociedad, atacada por el virus, que se ve sola en el intento de devolver al mundo a su estado original. (2) La separación total cuando la mente colmena decide alejarse (por motivos de espacio emocional) de ella. (3) La separación de Carol del resto de los 12 inidividuos que parecen no compartir sus mismos ideales (quizá aquí la serie podría haber dedicado algo más de tiempo en mostrarnos sus puntos de vista, pero afectaría a nuestra conexión con la soledad de Carol). Y (4) la soledad de Manousos, que decide al contrario de Carol no hablar con la mente colmena, su tremendo viaje en soledad (lo que para muchos será el capítulo más aburrido y lento). 

Otra pequeña lástima para mí es que no se permitieran jugar un poco más con la soledad que sentirían ambos personajes al no poder hablar el mismo idioma, algo que se resuelve fácilmente con la tecnología.

Choca esta soledad con la unión de todo el planeta bajo una misma personificación manifestada entre los diferentes humanos. Y choca tanta soledad hasta el punto de que la propia Carol no lo puede soportar más y parece, durante un pequeño lapso de tiempo, que prefiere el abrazo de su enemigo.

Conclusión

La serie nos habla de muchas cosas: Del individuo, de la consciencia, de la soledad, del karma manifestado en una mente colmena, de la animadversión (¡una bomba atómica!), de la paz, del pasotismo, de la humanidad en su conjunto y su carga para el planeta y de la carga del planeta para la humanidad. Nos habla quizá de mucho más. Del concepto de budismo de la iluminación que se alcanza al entenderse como parte de un todo. De comunismo versus capitalismo (venga, ¿por qué no?). De los límites y la ausencia de ellos. De lo plural y lo individual. 

Por eso es Plur1bus y no Pluribus.

25.12.25

Sobre el oficio de escribir, y la libertad de opinión

Las personas que escribimos sobre algo, nos planteamos antes de empezar donde está el límite de nuestras opiniones, algo que como muy bien explica Iñaki Gabilondo en su último libro, “El fin de una época”, es ilógico, pues por ejemplo los médicos no se plantean antes de operar a un paciente, ni en cambiar los métodos ni en ponerse límites en su trabajo. 

Un médico siempre empieza lavándose las manos y tiene como meta prioritaria salvar vidas. 

Las personas que escribimos nos autocensuramos sobre temas o sobre límites o sobre formas. Pero nos autocensuramos, o en cambio amplificamos nuestros datos y opiniones para llevarlos hacia un lugar determinado. 

Cocinamos la opinión para enfatizarla o para frenarla, para llevarla hacia nuestro punto de vista y eso es malo además de una manipulación, por pequeña que sea.

Somos también humanos y por ello con ganas de modificar nuestro entorno con arreglo a nuestros planteamientos identitarios. Puede ser lógico y una gran manera de avanzar y de construir sociedades e ideas. Tal vez el error provenga de ponernos los límites antes de empezar y no, según como vayan avanzando los proyectos.

Elegimos temáticas, las conformamos según nuestra propia idea, buscamos un punto de vista que nos sirva para nuestro proyecto informativo, modulamos todo su contenido para que forme algo que nos resulte agradable y válido. Y la soltamos al aire en espera de que vuele. 

Es inevitable en una actividad que no se puede normalizar en exceso, pero la responsabilidad de cada persona que la ejerce es también alta para intentan no auto engañarse él mismo.

De cualquier manera, la libertad de opinión es un bien maravilloso, y que debemos cuidar. Y si algo no nos gusta, el mejor sistema para frenarlo es no leerlo, no hacerle caso, y mucho menos responderle. 

Mi consejo es que solo respondas a los que realmente te importen bien como personas bien por sus opiniones, aunque no sean iguales a las tuyas. Y hazlo siempre desde el respeto. 

Si somos seres humanos, no debemos intentar dejar claro que además somos animales.

30.11.25

Preguntante y preguntado en la España actual


Dijo Umbral hace ya mucho años, Don Francisco Umbral para los amigos y enemigos —que no sabremos nunca qué eran más— que él no era periodista aunque escribiera en periódicos, y que por eso no tenía que decir noticias. Pero que en cambio había difundido muchos rumores, que eso además era más eficaz y complicado.

Ahora nos estamos empeñando en decir solo verdades, y lo que logramos a cambio es que se digan cada vez más rumores, bulos y mentiras. Cuando alguien dice SI y el otro dice NO, uno de los dos… o miente o está diciendo un rumor o un bulo.

El rumor o el bulo funcionan muy bien, decía Umbral, pues requiere una dosis de imaginación. Mentir es también eso, es simplemente una verdad disfrazada. 

Mentir por mentir es de idiotas, pero en cambio mentir pareciendo verdad es de inteligentes.

Hay que seguir inventando rumores, bulos, mentiras, para que ya nadie nos creamos nada de nada. 

Por eso intentar decir solo la verdad para ser correcto, me parece una forma de censura. Y lo curioso es que además si mientes te pueden decir que es ilegal. Jodo.

No entiendo bien cuando hacen preguntas en el Congreso de los Diputados, en esas sesiones que llaman de Control, y que se parecen más a un Teatro Romano de gladiadores que se pinchan con sus lanzas, no entiendo bien decía, por qué no se emplea el sarcasmo con normalidad.

Me imagino a un preguntante haciendo la diatriba larga y pesada para desarrollar un tema complejo, y que obtuviera como respuesta un sencillo y simple: —No.

Bueno, o un —Si— según el momento. 

No entiendo que en las contra preguntas, cuando ya se entra con toda la mala leche a insultar, no se les responda (me daría igual quien a quien) con una respuesta sabrosa sin insultar, diferente, simpática, amorosa incluso, que descolocara al preguntante. 

O una simple respuesta fácil: —Mire usted, como me ha insultado, mientras usted me vaya insultando, yo no le pienso responder.

12.11.25

LUX de Rosalía, qué opinamos?


El nuevo disco de Rosalía del que no pensaba comentar nada me ha atrapado como elemento del que dudo tremendamente y casi me obliga a tener que opinar. Lux y sus 15 ó 18 temas son como poco un reto, casi una provocación para tener que opinar, para no quedarte sin decir qué opinas.

Como de momento solo lo puedo escuchar en plataformas virtuales no sé qué me provocarían los tres temas de incógnito que de momento solo se pueden escuchar si compro físicamente el disco. Una buena idea para pelear y defenderse en este mundo tan duro y cruel de la música, donde unos ganan muchos y otros mucho menos.

De entrada diría que un exceso de promoción quema bastante para sentirnos libres los que queremos escuchar y analizar el producto, sin el peso de lo que ya y antes, han hablado todos. Es complicado sentirte libre como escuchador, si ya hay una inmensa mayoría que antes ya ha opinado de una forma determinada.

Musicalmente me parece un notable acierto. El disco como conjunto también me parece una obra de Arte terminada, completa, cerrada. 

Y sin duda una osadía que no tiene ningún sentido el escucharla a trozos, con canciones aleatorias, pues todo es un conjunto musical. Entiendas o no lo que escuchas.

No va a ser fácil elegir una canción determinada para destacar como single. No está hecho para eso. Es como una sinfonía clásica en donde cada corte te lleva al siguiente sin casi notar el cambio. Se entrelazan sonoramente muy bien, de una forma poética, sensual, dulce.

No hay abusos de voz, mantiene un tono y una velocidad muy bien elegida, bien engranada, incluso ante cambios potentes como al llegar La Rumba del Perdón, por sacar un título de contexto.

Me quedo con el conjunto musical antes que con la voz. Me quedo con la composición del total, y si te dejas llevar por ella y sus sonidos, puedes ir viajando como si estuvieras en otro mundo que conoces muy bien, para el que Rosalía le ha añadido multitud de pequeños detalles para darle personalidad.

La idea del conjunto ha sido explicada por la propia discográfica como un álbum que consta de 18 temas organizados en cuatro bloques, que la propia Rosalía ha definido como “movimientos”, aportando al proyecto una dimensión casi narrativa.

Sexo, Violencia y Llantas

Reliquia

Divinize

Porcelana

Mio Cristo Piange Diamanti 

Berghain

La Perla

Mundo Nuevo

De Madrugá

Dios Es Un Stalker

La Yugular

Focu ‘ranni [Exclusiva]

Sauvignon Blanc

Jeanne [Exclusiva]

Novia Robot [Exclusiva]

La Rumba Del Perdón

Memória

Magnolias


Va de palomas que no ven los peligros

Hay muchas formas de que el miedo nos congele las ideas, incluso de que nos auto convencemos que nunca pasa nada, de que a nosotros no, de que esta vez tampoco va con nosotros, de que hay muchos agoreros, y que no es para tanto.

Pero hay un refrán muy español que dice: Cuandos las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.

Barbam propinqui radere, heus, cum videris, prabe lavandos barbula prudens pilos - (Cuando veas afeitar la barba de tu vecino, ten la prudencia de poner la tuya a remojar.

Deberíamos sopesar todas las opciones sobre las que vivimos, si se nos piden decisiones, pues las equivocaciones se pueden pagar muy caras, aunque no nos presenten la factura en el acto.

10.11.25

El Rey Emérito y sus memorias

El libro del Rey Emérito es una de esos errores absurdos que en otros siglos no se hubieran podido producir. En aquellos siglos de los Reyes idiotas, estos no debían saber ni escribir.

El libro del Rey Emérito parece una mentira pues no dice toda la verdad y solo la verdad. El escribir de encargo habrá hecho un trabajo de órdenes, como suelen encargar todo y siempre los Reyes, y no ha podido decir toda la verdad. Un mal libro que más merecería no haberse escrito nunca, para no decir nada.

Cuando alguien importante en la historia de un país, si decide escribir una Memorias, como poco le pedimos que sean de verdad, que no se deje en el tintero nada, pues si es excesivamente obvias pierden el valor histórico.

Podría parecer un libro para mandar recados, pero eso ya no son unas memorias válidas. Lo podría hacer por Facebook. Por la edad que tiene, en realidad se está despidiendo, y las despedidas on importantes hacerlas bien. No hay que lanzar sanguijuelas, ni se debe esconder parte de la historia, ni se puede jugar a decir que no le han reconocidos su valía, sin preguntarse por los motivos.

Como es lógico no lo pienso leer, me parece un ejercicio absurdo para la historia, y eso sí es una pena, y hay otros libro sobre el Re Juan Carlos, no escritos por él, y más interesantes. 

Podría haber sido sincero, con todo, y haber ayudado a la Monarquía a mantenerse, por puro sentido común para defender en lo que él ayudó a mantener. Hay que imaginarse que el Rey Emérito sí será monárquico, pero eso tampoco parece dejarlo claro en el libro.

Desde el punto de vista gráfico, la portada no tiene desperdicio. Recurre a una fotografía de hace unos años, vestido de militar y con el título Juan Carlos I, y el subtítulo Reconciliación. La portada ya dice casi todo.


22.9.25

Relato pedante de lunes frío

EL NIÑO

Llevaba varias horas sentado, ensimismado y pendiente de mis vecinos de asiento, observando como bajaban y subían tras la puerta del autobús o desaparecían sin saber bien cual era el motivo por el que después de estar un tiempo esperando en las filas, cambiaban de rumbo. Yo quieto por fuera, vigilaba el mundo que se movía en la parada e intentaba que no se fijaran en mi.

Mujeres maduras, jóvenes escondidos en su música, ¡un niño sólo!, ¡un… ¿qué hace este diminuto chaval caminando de la mano de un libro tan grande?

Se quedó sentado a mi lado, en la bancada de la marquesina que no dejaba lugar para muchos, y en una posición maravillosa para leer el título del libro algo viejo y de tamaño incómodo para él, con el que descansó a mi lado.

“La insoportable levedad del ser” leí dos veces… dos. 

—¿La qué…?, —me pregunté sin pestañear para no denotar que me preocupaba el hallazgo. 

Este chiquillo no tiene ni idea de lo que lleva entre sus manos, pero sujeta el libro como si fuera su vida, con la delicadeza poderosa del hombre seguro.

Pero mi sorpresa fue a más cuando, ya asentado y tras mover su cuerpo dulce varias veces hasta encontrar la posición cómoda, abrió el libro por su marca páginas y se puso a leer en la página 59…

…nuestra vida cotidiana es bombardeada por casualidades, más exactamente de encuentros casuales de personas y acontecimientos a los que llamamos coincidencias…

Me pregunté por su edad, busqué en su cara detalles de adulto, revisé su atavío, miré sus zapatos. No era un adulto encogido, era un travieso chaval de unos 8 años con cara de párvulo iletrado, pero estaba leyendo lo imposible. 

Revisé otra vez su lectura, y moviendo ligeramente mi cara, intenté adivinar si efectivamente leía o simplemente disimulaba una espera o jugaba a ver letras, ¡yo que sé!, pero seguía en la página 59…

…el hombre llevado por su sentido de la belleza, convierte un acontecimiento casual en un motivo que pasa ya a formar parte de la composición de su vida…

Y con mi mano le toqué levemente en el hombre como si de un adulto fornido se tratara para reclamar su atención. 

El se giró levantando la vista del libro y mirándome como con desgana (lo que me sorprendió pues esperaba encontrarme una mirada infantil), y le pregunté casi preocupado…

—¿Estás leyendo este libro? —le pregunté casi preocupado. Pero su respuesta me preocupó más todavía.

—He vuelto para demostraros que el mundo sigue siendo tan feo como imaginé —me respondió con voz muy fina— y que los hombres somos incapaces de levantarnos entre los muertos sociales para reclamar dignidad…, te asombra mi aspecto ¿verdad? Simplemente es que me da asco volver de adulto. Soy el autor y he venido a corregir mis escritos, que no mis desesperanzas.



5.9.25

El pasado que no recuerda al futuro

Se expresaba el historiador tunecino Ibn Jaldún, en el siglo XIV de nuestra hégira, con un aforismo más que brillante, aplicable a las grandes civilizaciones de la humanidad: el pasado recuerda al futuro.

Tan preclara frase advierte sobre que los países con vocación imperial siguen siéndolo por encima de sus formas de gobierno (Rusia), enclaves occidentalizados no lo son más que superficialmente (Israel o Grecia) y la democracia apenas es el menos malo de los sistemas posibles en un reducido espacio del orbe. Como lo demuestra la reunión reciente del grupo de Shanghai, del que forman parte China, India, Rusia, Turquía, Egipto y otros regímenes “fuertes” (türk, en lengua altaica). En que si organizas una primavera, los hermanos musulmanes o la superpoblación te siegan las flores de los cerezos.


El historiador francés Ferdinand Braudel, del que acabo de releer su magna obra “Mediterráneo”, asimismo alerta en la onda de su admiradísimo Jaldún de que los cambios en las sociedades son lentos, reformas para volver a los mismos puntos según su concepto de medir la historia en segmentos de larga duración (“la grande durée”) y que a corto plazo el ruido hace que no se entienda nada de las intenciones últimas.

Así las manifestaciones de los universitarios serbios colapsan Belgrado, demandando la incorporación de este estado de corte autoritario a la Unión Europea. Ello contradice “la vocación histórica” de Serbia, los primos eslavos del Sur de los siempre imperialistas rusos.

Belgrado ha crecido exponencialmente en extensión al modo de la Zaragoza de la década de los 70 y como sucedió con Atenas tras la expulsión de los griegos de Esmirna. Novi Beograd y Zemun, en la otra orilla oeste del río Sava, se están extendiendo para alojar a los serbios étnicos de Bosnia, Kosovo y Eslavonia, la Croacia que linda con el Danubio y fue Hungría. Los problemas de los estados mono étnicos derivados de los imperios escindidos, que implican diásporas sin conocimiento pues lo contrario, de quedarse, sería la aniquilación como la del parque de viviendas y habitantes gazatí (porque Israel ocupa dado que a los egipcios las vidas palestinas don´t matter).

En la volcánica sociedad de Irán, su cine anuncia cierto levantamiento intelectual de su élite cultural farsi. El movimiento reivindica la condición permanente de Irán como imperio por encima de los regímenes que le toquen, y denuncia que el país se halla secuestrado por aquel fundamentalismo islámico que bebió del descontento de los emigrados a Teherán desde el resto del país y su instalación en barrios sin apenas servicios (por eso, el de Farhadi recuerda tanto al primero de Almodóvar, al de Antonioni o a Berlanga, aunque muy poco al de José Luis Garci).

Aprovechándose Jomeini para luego depurarles, el fundamentalismo bebió de las estructuras en los barrios –de los curas obreros- generados desde el comunismo y laicismo nacionalista iranís de la época del imperio de los Palevi. Porque a los ayatolas en París los pudo haber alimentado Rusia.

Serbia e Irán se diferencian de Marruecos o de España. En la segunda, hay una monarquía consolidada y temida. Respetada por la Unión Europea en términos macroeconómicos, de un despotismo ilustrado subvencionado.

En nuestro sistema, habría que preguntarse si nuestra apuesta por la democracia es o no de “longue durée”, o simplemente una piedra en el camino (y los imperialistas de la bandera en muñeca son los dueños del país en términos históricos).

Entiendo que el aserto del Jaldún no se cumple porque la clase media-baja nos hemos beneficiado del trabajo vanguardista de los ayuntamientos socialistas de los años 80, que dignificaron y dotaron de instalaciones –una biblioteca, piscina y pabellón en colegio público por distrito- aquellas barriadas que recibieron en Zaragoza a media provincia de Soria y del Bajo Aragón, vaciándose Daroca. Eso no lo cambia, sino que se introduce una nueva capa de usuarios, la inmigración que venga.

Dado que primero se creó la línea del 39, después se extendió hasta Vadorrey y hoy incluso beneficia a condominios con piscina comunitaria. Lo mismo sucedió en Set Barris de Barcelona, la margen izquierda del Nervión, el barrio del Perpetuo Socorro de Huesca, Ruzafa en Valencia y Madrid Sur. A pequeña escala, idéntico fenómeno colmató a Sabiñánigo y Monzón de instalaciones, que hoy gestiona el PP.

Sin embargo, las reivindicaciones y logros de las asociaciones de vecinos, hoy en decadencia (producto de su época en que la participación fue necesaria) aún las vemos en la ordenación urbanística del jardín del barquito de Vadorrey, el Centro Cívico “La Dalla” de la Calle Pano y Ruata o el espacio único –ni plaza, ni solar- que en el mundo representan el Parque de la Memoria y la Harinera en San José. Del mismo modo que en Monzón se salvó la chimenea de la Azucarera, que es un parque, y en Sabiñánigo se mantiene pujante la Peña Edelweiss.

Han sido los logros españoles, junto con el establecimiento de la monarquía como mal menor y símbolo de la unidad que puede haber impedido nuestra balcanización, que consideramos mi generación y venideras como estables por vividas.

Así como nuestra democracia imperfecta y su corrupción endémica proveniente del “bakhshis” que ya practicaban nuestras abuelas es sistémica.

El español como idioma posee un conjunto más que abundante de palabras para expresar la compra o el fomento de la actitud de los demás: mordida, coima, comisión, propina, unto, bajín… todas para soborno –del latín “sub ornare”, adornar por debajo o en secreto.

Como la sociedad familiar con una importante huella islámica, la rural aragonesa y española a la que pertenezco, siempre practicó la “asabiya” de clan. La ocupación por capas de la vida urbana por descendientes de pastores más duros que los urbanitas, de grupos solidarios de primos que se colocaban entre sí. Puesto que nadie quiere volver al desierto cuando conoce la vida sedentaria, o sería sencillo repoblar Teruel.

Al contrario, las sociedades urbanas concentran el poder político, la alcaldesa de turno deviene diputada autonómica al dejar de pasarse por el pueblo, se quita el pelo de la dehesa indumentario y se acostumbra a la pleitesía y el lujo. De los que solo se la podría desalojar, al olvidar y dejar de temer la cadena de solidaridad que la ha encumbrado, con el advenimiento de otra nueva dinastía política rural que renueve los favores debidos.

No hay mucho de laico en que, separados de sus clanes territoriales (el PSOE de Huesca, el de Cinco Villas, el clan de Biel del PAR de Teruel), los dirigentes se conformen en controlar las ciudades de vida anónima y toleren la anarquía en los lugares de donde provienen: los cazadores furtivos o la tenencia de animales sin registro que dan lugar a crotalar las gallinas para huevos.

Pero el mundo rural está agotado: y Sánchez es un guapo de Madrid, Azcón otro de Zaragoza y solo Feijóo y Yolanda Díaz –a la sazón gallegos- salen de dentro de la fraga.

Jaldún afirmaba que es preferible la tiranía a la anarquía, y el Islam como religión de la austeridad y las costumbres ha dotado de una red solidaridad en las zonas urbanas mega pobladas árabes y entre la emigración a Europa. Enalteciendo sus valores tradicionales, que se pierden en una existencia anónima y no reflejan las series de Netflix.

En una batalla del relato que dan como necesaria, el intento de control político, que ha perdido la iglesia católica como lo ha hecho en el territorio. Con esos curas especializándose en el goteo de funerales y ningún nacimiento de sus veinte parroquias, retranqueados en los salones de su obispado jacetano, perdidos en disquisiciones bizantinas (valga el anatema).

En España y Aragón tendremos que contradecir a Jaldún: el futuro no se va a parecer a ningún pasado imperial ni totalitario por falta de glóbulos rojos. Lo demás es postureo de capea y tardeo. Ni nuestros curas pueden apostolar, ni su cantera de feligreses se espera.

01.09 Luis Iribarren

28.7.25

Sobre el uso de la palabra. Aristóteles


El sabio no dice nunca toda lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.
(Aristóteles; filósofo griego)

Hay que saber hablar, no por lo que se dice, sino por lo que se calla. 

Hablar de más es peor que medir justamente lo que somos capaces de decir.

Creo que Baltasar Gracián puede ser un gran maestro en este asunto.

26.7.25

Si te aburres te tienes que entretener tú. Revisa la salud

Son tiempos para aburrirnos si no se toman medidas para evitarlo. Uno se aburre de no hacer nada o de tener ansiedad o depresión leve. Por eso las tilas o las infusiones de manzanilla, van a veces unidas al hecho de aburrirse, aunque no siempre nos demos cuenta de ello. 

La salud tienen también mucho que ver con el aburrimiento, es un síntoma que debemos vigilar y comentar al médico de familia aunque nos suene una tontería hacerlo. Curiosamente es un síntoma de algo que no funciona del todo bien. Y si lo sabes, ya llevas la mitad del camino recorrido. Por poner un ejemplo tonto, si se te abre muchas veces la boca, hay un síntoma que debemos revisar. ¿Es hambre, es aburrimiento, es sueño?

Así que nos toca buscar soluciones, no para dejar de estar aburrido…, sino para no provocarnos en nosotros mismos ese hecho del aburrimiento sin motivo. 

Podemos tener mucho entretenimiento alrededor y sentirnos aburridos. Por eso lo fundamental es resolver el problema de la raíz, el que provoca el hecho y no sus consecuencias.

¿Música? ¿Algo de lectura? ¿Relajación? 

¿Salir a pasear a una zona sin gente y a ser posible con naturaleza? 

¿Llamar a un amigo? 

¿Algo se sexo o de auto sexo? 

¿Dibujar, sin preocuparte si lo haces bien o regular? 

¿Y si te pones a escribir?

Se trata de movernos por dentro, de reaccionar más que de buscar entretenimiento. Hoy con la televisión está asegurado el poderte escapar a mundos de mentira, pero solo eso no evitará el aburrimiento. 

Hay que buscar algo más que sentarte en un sillón esperando a que otros, por una pantalla, nos entretengan, pues el problema está en nuestra propia capacidad para entretenernos.

Te he dado algunas ideas, hay muchas más, pero te puede asegurar que algunas de ellas funcionan. ¡¡Pruébalas!!

23.6.25

Tomar la fresca vs el hielo y la refrigeración

Y hace calor… Debajo de la higueeeraaaa… Hace calor, pregúntale a quien quieras…. (Kiko Veneno, haciendo fácil lo que Sabina hace imposible):

Nuestras madres en los pueblos se abanicaban, iban con bata abierta o combinación de raso y reían y cantaban como María Callas, cada noche tomando la fresca. Las abuelas se iban a parte a recordar cómo al marqués le masturbaban para quitarle la fuerza, porque ya le conocían como a su hombre como cazador y usufructuario del derecho de pernada.


Los padres comían en camiseta de tirantes con agujeros, café, copa y faria con guiñote o mus para pasar las horas de canícula hasta bajar al huerto y refrescarse en la acequia mientras regaban. No antes de las ocho de la tarde. No había hielo, no había aire, las neveras del bar y del almacén de carretera eran de maneta. Se sacaban las cervezas de botella ámbar más gorda que las de hoy y los Kas o gaseosa y se preparaban porrones a los cosechadores. Había fábricas de gaseosa no solo en Zaragoza, también en Jaca, Sabi y Sangüesa.

Jacetania entonces bebía la cerveza de Donosti hecha en Leitza, después con el pollo blanco y cuando llegó la ternera de Binéfar a la carnicería, empezó a consumirse San Miguel, que para eso se llevaban por su proteína la cebada de Berdún.

Nuestras familias gozaban de hacer costillas y remojarse en el río, se ponía el vino y la sandía a refrescar pero ninguno de mis tíos excepto José supieron nadar. Y los que aprendieron en la mili salían de las badinas estilo perro. Entre tanto, en las series como “Con ocho basta” ya de críos veíamos que en California todas las familias tenían un aparato cuadrado y ruidoso de aire acondicionado, unos coches ranchera chapados por fuera de madera –y los jinetes nocturnos, una pick up Bronco o una Harley- y los niños merendaban cereales, no pan con vino y azúcar o con tomate y un cabo de longaniza, para los niños de la longitud del dedo meñique cortada a naballa por yayo, que sabía mejor.

Y es que hasta el hielo y el aire acondicionado tienen una historia, una que ignoró mi padre. Y no sé qué pasa que cuanto más refrigerados vivimos más noches pasamos a 24 grados.

El hielo, ahumar el embutido y pescado pero especialmente la sal fueron los principales conservantes alimentarios hasta la nevera, ese armario que enfriaba inicialmente a partir de sal. Su palabra técnica anglosajona es frigorífico porque la nevera viene del nevero, arcón en que se deja un depósito para hielo como las que constumiza mi amigo Dani Calvo y ya tardáis en pedirle una, que las engalana con delicadeza y calidad.

El hielo fue un conservador de alimentos puesto en valor por la civilización china anterior a Confucio. Toda la gastronomía que consideramos italiana es en ingredientes básicos china y en ejecución y especiado persa, y la costumbre de los transalpinos de pasear en la caída del sol y comerse un magnífico helado sucede a la de la corte mandarina a la que le apasionaban los sorbetes de sabores frutales y creó los helados a partir de leches de soja.

El hielo para la medicina china tiene un uso terapéutico con sal que por desgracia frecuento para aliviar fiebres, quemaduras e hinchazones de tendones o esguinces.

La Ruta de la Seda refinó el arte del sorbete y Persia aportó el magnífico de destilado de rosas, de granada y uvas de parra de Sirah. Se popularizó del tal modo su consumo, el clima de Isfahan es el más parecido que puede encontrarse al de Zaragoza y su región contiene sierras como las turolenses, que la civilización persa fue la precursora de la construcción de neveros.

Llegada la pasión por el helado, la pasta y los cítricos a Italia, y de allí trasvasada por María de Medici a Francia y al resto de Europa, ni el clima mediterráneo ni el de las fundaciones españolas y portuguesas en América y el trópico eran precisamente aptos para replicar esta escasa delicatesen de la ruta.

Para superar ese bloqueo de falta de recursos, se prensó flor de hielo de los Pirineos y los Alpes y se llegaron a traer bloques de iceberg a Nápoles y Génova. El sobrante de dicha cadena de valor se utilizaba para picarlo sobre el pescado y criogenizarlo por un tiempo, para que los ojos parecieran vivos. Cuando os saquen una sardina lavada o una ostra sobre picadillo de hielo pilé debéis sentir emoción; estoy seguro de que todos los que me estáis leyendo de mi generación o anteriores lo estáis sintiendo, se os está haciendo la boca agua y el paladar os pide un vermú o bitter sin alcohol a la voz de ya.

No es hasta la década de los 60 en que la flota pesquera bretona incorpora los arcones congeladores a la flota de altura de pesca, y por eso nos criamos con la publicidad de los palitos Pescanova.

Como decíamos ayer, el problema del hielo es crearlo a partir de agua potable y no como mínimo osmotizada o pasada por jarrita. Con esos cubitos podéis llegar a arruinar el sabor a pepino delicado del gazpacho, el amargor de la endrina del pacharán o el ahumado de los magníficos destilados escoceses o japoneses que se molestan en criar los aguardientes en barricas de Jerez.

Con la electricidad masiva fabricamos hielo en cada casa, siquiera dejando los cubitos encima de la pescadilla congelada. Hay contenedores de formas pero os emplazo a volver a la rusticidad, haceros un bloque de agua de Jaraba en un molde de los de bizcocho y jugad a hacer escamas, piedras o rocas con un buen punzón, porque distintos hielos cambian cualquier resultado. Picadlo así y oled el humo o niebla que se forma, que en ella están todos los aromas de lo que suavicéis con él, porque el hielo tiene la propiedad de cohesionar. De la misma forma que el aceite o que la pimienta negra y la trufa potencian.

Falta nos hace el hielo, no como a mis padres que formaban parte de un todo milenariamente cohesionado, con algunos toques o sorpresas de sorbete, corte de helado o comtesa que bajaba mi padre del bar, y un plato de calamares, para hacer feliz a mi abuela desdentada. Era una persona que nunca tuvo un duro suyo, que vivió haciendo sonreír, un déspota ilustrado de la felicidad. Primero hazlo, y luego pide perdón.

21.06 Luis Iribarren

29.5.25

Taller de Escritura. El Haiku: Un Universo japonés en Diecisiete Sílabas


Vamos a comentar algo de una forma poética muy practicada en Japón, para aprender lo básico. 
Los haikus japoneses nos invitan a un viaje poético único. Originarios de Japón, no son simplemente poemas cortos, sino una ventana a la observación del mundo y la captura de un instante. 

Tradicionalmente, un haiku se define por su estricta estructura silábica: diecisiete sílabas, distribuidas en tres versos con un patrón fijo de 5, 7 y 5 sílabas. Es una forma concisa que busca evocar una imagen o una emoción con la máxima economía de lenguaje.

La Particularidad del Japonés y la Regla de las Sílabas

Sin embargo, la aparente simplicidad de la regla 5-7-5 esconde una complejidad considerable al trasladarla a otros idiomas. El japonés tiene una estructura silábica muy diferente a la de las lenguas occidentales como el castellano o el inglés. 

En japonés, cada "onji" (unidad rítmica que a menudo coincide con una sílaba, pero no siempre exactamente igual a nuestro concepto de sílaba) tiene un peso y una importancia fonética distintos. 

Esto permite que en japonés se pueda construir un sentido profundo y sugerente con muy pocas unidades sonoras, algo que resulta mucho más desafiante en castellano o en inglés siguiendo la misma cuenta silábica estricta. 

Intentar una traducción literal respetando el 5-7-5 original puede llevar a frases forzadas o con poco sentido en nuestro idioma, haciendo que muchos haikus japoneses sean, en cierto modo, "imposibles" de traducir manteniendo todas sus reglas originales sin perder su esencia poética.

La Estructura Interna: Desarrollo y Sorpresa

Más allá del conteo silábico, una característica fundamental del haiku es su estructura interna y el juego entre sus versos. 

Generalmente, los dos primeros versos ("ku" inicial y medio) establecen una escena, presentan un elemento de la naturaleza, o desarrollan una idea o pensamiento. 

Son la preparación, la ambientación.

El tercer verso ("ku" final) llega entonces con un giro, un contraste, una sorpresa, una conclusión inesperada o una nueva perspectiva que ilumina o resignifica lo dicho en los versos anteriores. 

Es lo que en la poética del haiku se conoce como "kire" (corte), aunque no siempre se manifieste con una palabra específica de corte, sí se siente esa pausa o cambio de foco que da profundidad al poema.

El Haiku en la Poesía Occidental: Una Adaptación del Espíritu

Ante las dificultades de replicar fielmente la métrica japonesa, la forma en que se escribe haiku en las lenguas occidentales a menudo prioriza otros aspectos. 

Si bien algunos autores intentan mantener el 5-7-5 como un ejercicio formal, la mayoría de los haijin (escritores de haiku) occidentales se centran en capturar el espíritu del haiku:

  • Mantener la estructura de tres versos.
  • Utilizar los dos primeros versos para el desarrollo de una idea o imagen.
  • Reservar el tercer verso para el desenlace, el giro o la sorpresa.
  • Buscar la brevedad y la concisión, aunque se salten la regla exacta de las sílabas. La idea es que el poema sea corto, a veces incluso muy corto, buscando la fuerza de un "instante capturado" más que la fluidez de una frase larga.
  • Centrarse en la observación de la naturaleza o en momentos cotidianos con una mirada fresca y profunda.

La intención es que el haiku occidental, sin la rigidez silábica, conserve esa capacidad de evocar una imagen vívida, generar una emoción sutil o provocar una reflexión a partir de un momento aparentemente simple.

Un Ejemplo y su Estructura (Un Haiku propio de ejemplo):

Tomemos tu ejemplo para ilustrar la estructura de desarrollo y sorpresa:

  • No le dejaban escribir (Primer verso: presenta la situación inicial)
  • lo que pensaba… (Segundo verso: desarrolla o completa la situación, el motivo)
  • …y consiguieron que no escribiera (Tercer verso: el desenlace, la "sorpresa" con un toque de ironía o tristeza sobre el logro aparente pero fallido)

Aquí se mantiene la estructura de tres líneas y la función del tercer verso como desenlace, a pesar de no seguir estrictamente el conteo silábico del japonés.

La invitación a la Poesía del Instante

Escribir o leer haikus, tanto los clásicos japoneses traducidos como los creados en nuestro idioma, es una invitación a detenerse, a observar el mundo con atención plena y a encontrar la belleza o el significado profundo en lo efímero. 

Es una forma de poesía que, en su brevedad, nos enseña el valor del instante y la fuerza de lo no dicho.