¿Es importante la educación para nuestros hijos? ¿Más que la salud?


Estamos a finales de agosto 2020 y escuchando las posible medidas escolares que se van a tomar para garantizar la escolarización, para abrir los colegios una vez que por fin han entendido desde donde se toman las decisiones que los colegios tienen que estar abiertos antes que las discotecas o los bares. 

Al final la sociedad asume que la educación presencial es imprescindible. 

No es posible entender un país, una sociedad con los colegios cerrados, aunque hayan sido seis largos meses que no todo el mundo sabe medir igual. Eso es un precio que hoy nadie quiere analizar pero que tendremos que pagar. 

Creemos que es solo cuestión de conocimientos, pero no, es también cuestión de hábitos, de respeto, de poner en valor unas cosas o las otras. 

Es algo que ha afectado a niños muy pequeños y que no se notará, a niños mayores que tendrán que ponerse el acelerador en los próximos meses o incluso años, y sobre todo a adolescentes que lo tienen mucho más complicado para salir de esta sin daños casi imperceptible pero suficientes. 

Hay normas nunca escritas que si nos las saltamos tienen un resultado muy dañino en la sociedad. 

Una es no ponernos a trabajar fuera del hogar (de la cueva) con alguna responsabilidad en cuanto se entra en la adolescencia. No tomar conciencia de lo que es importante, lo que es imprescindible, lo que es obligatorio, separado con claridad de lo que es superfluo o incluso ocio, convierte a los jóvenes en irresponsables, en débiles, en incapaces. 

Es decir: En esclavos fácilmente manipulables, aunque no lo parezca. 

Pero a veces somos tan lerdos que no entendemos que el riesgo Cero no existe ni en salud ni en la vida humana habitual, y que hay muchos riesgos que no se notan a primera vista. Por eso hay que salir a la sociedad y enfrentarse a ella. A veces a empujones para aprender a defendernos.

De hecho hay familias que en estos seis meses sin colegio, han trabajado más por la educación de sus hijos que si no hubiera existido la pandemia. Pero claro, ellas se lo han podido permitir. Otras muchas no pueden y la escuela es imprescindible para formar a personas libres y capaces.

Una habitación en Madrid (España) con el COVID-19 pegado a las paredes


Esta imagen publicada ayer en El País es de una enferma de COVID revisada en su domicilio de Madrid por un equipo médico. Es Madrid, el Madrid bonito y de enormes y maravillosos museos, es de los hermosos edificios históricos y grandes Centros Comerciales, de nuevos hoteles con todas las comodidades imaginables.

Podríamos observar a la persona que está siendo tratada por los médicos, o podríamos detenernos en los médicos bien perpetrados para defenderse ante el virus. Pero deseo otra cosa de vosotros, quiero que entre todos miremos las paredes de esta habitación. De Madrid, insisto. No es una ciudad de esas que salen en los telediarios como ejemplos de pobreza absoluta. Es Madrid.

No es fácil poner normas para detener el COVID-19 y que estas sean obedecidas sin rechistar por la sociedad… si dentro tenemos viviendas como la que vemos en la imagen. Antes deberíamos haber evitado la propagación en Madrid (España) de este tipo de problemas. 

Cuando la pobreza la vemos pegada en las paredes de las habitaciones, poco podemos hacer para evitar que no se cumplan las recomendaciones sanitarias.

España se encamina a una derrota de las ideas progresistas

La situación económica de España a partir de este septiembre será caótica a la vez que peligrosa, y ejemplo de esto lo podemos contemplar al observar como el PP lleno de problemas internos empieza a ver la luz del poder a través de volver a negar la aprobación de los Presupuestos Generales. Seguimos viviendo de unos Presupuestos presentados por Mariano Rajoy.

El número de empresas de todo tipo que no podrán pasar de este septiembre es muy alto y lo sabemos todos. Se acaba el periodo de paciencia y de entendimiento, y la pandemia se alarga en el tiempo tanto… que les resulta imposible a muchas empresas soportar con vida estos tiempos pues aunque los ERTE hayan supuesto un apoyo muy caro pero apoyo, además de los sueldos una empresa vive y muere por muchos otros motivos.

Los alquileres ya no se pueden soportar más en muchas empresas y (ojo) en muchas personas privadas, que han visto mermados sus ingresos en unos números muy altos y sin posibilidad de poder encontrar alternativa. 


¿Quién puede optar a buscar un nuevo empleo dentro de un ERTE aunque su sueldo le haya bajado a la mitad? 

Recordemos que hay un tope máximo de cobro con ERTE que en muchos casos supone una pérdida de ingresos muy alta.

Los parados por ERTE podrán cobrar un máximo de 1.100 euros brutos, sin hijos; 1.254, si tienen un hijo o 1.411, en caso de tener dos o más hijos. Aunque el 70% de su sueldo sea superior a estas cifras, nunca podrá recibir una cantidad mayor. 

Quien estuviera recibiendo sueldos superiores a los 1.800 euros que son muchos de los afectados por los ERTE pues las empresas han mandado a ellos a sus sueldos más altos, habrán visto bajar sus ingresos más de ese teórico 25% y además están pillados por una situación que parece eterna y de la que no pueden salir excepto perdiendo todo.

Alquileres, pensiones a los hijos en caso de separaciones y divorcios, consumo básico, pequeñas inversiones familiares se han tenido que paralizar. Y si bien esto es lógico y soportable en un país durante unos pocos meses, a partir de septiembre esos meses se convierten en un futuro sin aclarar.

Los autónomos tienen algunas salidas laterales, pero el comercio, las empresas pequeñas o las personas trabajadoras NO tienen nada fácil soportar por más tiempo esta situación. A veces el desempleo puede ser mejor opción pues les permite ponerse a buscar un nuevo empleo. En otros casos no, y lo admito.

Pero lo curioso de los ERTEs es que afectan mucho más a los trabajadores mayores, a los que más sueldo cobraban, pues no hay una manera de controlar eso. Hay empresas con un 25% de sus trabajadores en ERTE, elegidos por la empresa según el gasto que representan, y el resto haciendo horas extraordinarias gratis y con miedo. 

Estas personas NUNCA volverán a sus puestos de trabajo. 

Y estas personas son en sí mismas micro empresas que compran, pagan, soportan deudas anteriores, etc. El empobrecimiento social de la España que nos viene está asegurado y por ello el populismo ascenderá y lo saben bien los que juegan a joder. 

Los que no lo parecemos entender somos los que vivimos en las ideas de la izquierda, que no tenemos arrestos para tomar las medidas que el tiempo necesita. 

Si no sabemos contar fallecidos, mal podemos diseñar una economía productiva adaptada al siglo XXI, mientras dedicamos como todos los años el mes de agosto a tener vacaciones. Parece la Guerra de Gila. Si todavía no hemos sido capaces de diseñar una Educación para tiempos de pandemia tras varios meses de parada técnica y vacaciones, mal podemos diseñar unas modificaciones contundentes del Sector Público.

Ayer me decían (con toda la razón de la lógica) que cuando hay oposiciones a médicos o enfermería hay miles y miles de opositores, de candidatos a esas pocas plazas. Pero ahora no es posible encontrar en las Bolsas de Trabajo a personas que se puedan contratar para médicos o enfermería.

Y desde el Gobierno o los Gobiernos nos dedicamos a constatarlo, a ponerlo como excusa, pero no a tomar las medidas que sean necesarias. 

¿Cuántos funcionarios hay en estos meses que no trabajan nada de nada, que no están en ERTEs pero que tampoco se pueden utilizar en otras labores públicas en donde faltan trabajadores, por su propio sistema de contratación? No voy a nombrar a estos departamentos del Estado, nos los podemos imaginar o no. Pero hay miles sin hacer lo suficiente, mientras España se cae.

Leo todos los días las cuentas de gasto de las pensiones, de los parados, de los ERTE. Pero no leo nunca las cuentas de gastos de los miles de funcionarios que en estos meses no tienen trabajo pues en sus departamentos no hay nada que hacer

Y se les manda a sus casa a descansar para que no se contagien de la pandemia. Rasquen un poco, pregunten y empezarán a conocer esto. ¿Cuántos Departamentos han quedado paralizados por el confinamiento y la pandemia? ¿Creen que son pocos? 

El socialismo adaptado al siglo XXI debe ser útil para la sociedad

Nada hay peor para la izquierda que no saber ser de izquierdas según los tiempos, no detectar que la derecha es muy lista y capaz de construir sus propios teatros sobre los que la izquierda pueda representar sus obras dirigidas por las derechas y sin que se note. 

Lo peor que le puede suceder a la izquierda es que se apoderen de sus ideas, las transformen las derechas de libro, las retuerzan y las sirvan esas mismas derechas haciéndolas pasar por ideas de izquierdas, pero ya cocinadas y aliñadas.

Sucede ahora ya con la buena idea de los ERTE, que tuvieron su sentido en un momento crítico del confinamiento cuando había que cerrar empresas temporalmente para que los ciudadanos se quedaran en casa, y que ahora con el aplauso nada crítico de los sindicatos, se han convertido en auténticas trampas laborales, imposible además de explicar que se están convirtiendo en algo negativo.


¿ERTEs hasta cuándo? ¿A todas y todos… y por qué? 


El propio Sistema de empresa ha aprendido a vivir de y con los ERTE, es decir, a utilizarlos como hace siempre con las leyes, para sus propios beneficios. Y tenemos ejemplos de todo tipo ya en medianas y grandes empresas. Que mantienen en ERTE a parte de su empresa, mientras el resto trabaja más por menos coste, con horas extra sin cobrar y con el miedo sobre el cuello. 

¿Hasta cuándo puede soportar España los ERTE? O lo que es igual ahora que nos hemos acostumbrado a vivir de la deuda siempre y como método de engañarnos todos. 


¿Cuántos de los empleos de este septiembre acoplados a los ERTEs son en realidad empleos destruidos que están agarrados con las pinzas del disimulo?


¿El Sistema Capitalista no vive precisamente de purificarse él mismo a costa de cerrar las empresas que no son rentables?


En la crisis del 2008 la sociedad soportó —con los dineros de todos— el rescate a los Bancos que por cierto además de seguir ganando más juegan ahora a dejar degradar el mercado inmobiliarios provocando incluso a parte de los okupas. Y en esta crisis del COVID-19 la misma sociedad va a soportar que empresas NO rentables desde hace mucho tiempo, que una economía productiva engañosa en la España de la mentira consentida, se sigan salvando a costa de que todos los españoles nos endeudemos más y más.

Seamos sinceros. Si una empresa no es rentable y no queremos que desaparezca, si no queremos que cierre, convirtámosla en una Cooperativa entre todos sus propios trabajadores, para que sean estos los que gestionen los dineros que cuestan los ERTEs en forma de crédito para reflotar la empresa. 

Es decir, que el dinero público, el de todos, sirve de verdad para que si hay que salvar una empresa en quiebra, esta empresa revierta a todos pues el dinero de la ayuda es de todos.


A esto lo llaman Comunismo los neoconservadores de libro y universidad fina. 


Es lo que ellos intentan que sea un insulto, absurdo por cierto pues el comunismo quebró hace ya algunas décadas. 


No existe el comunismo, excepto para insultar. Es simplemente sentido común. 


Si con nuestro dinero se salva una empresa, algo loable y lógico, debe revertirse como poco a sus trabajadores. No a los empresarios que no ha  logrado hacerla funcionar. Y si no al Estado, que sería hacer algo como se hace con el capitalismo chino, que ya hace décadas dejó de ser comunismo para ser capitalismo estatal o de Estado.

No, no hay que equivocarse, no busco el espejo de China, que los críticos son muy agudos con sus lanzas. Ellos aprendieron que el capitalismo transformado puede ser bueno, nosotros deberíamos aprender que el socialismo adaptado al siglo XXI debe ser bueno.

Cayetana Álvarez de Toledo y sus portazos en distintas fases

Jugar las manos con las cartas que tenemos no es sencillo, tengas las cartas que tengas. Y si hay duda preguntarle al PP. Con el nacimiento de VOX el PP se puso nervioso y empezó a jugar mal, facilitando sus compañías extremas en escenarios repartidos por España. A partir de esos errores era lógica la ascensión de VOX hasta poner nerviosos a un Casado mal jugador, de una derecha que no tuviera que depender tanto de Aznar y el siglo XX.

Y decidió poner a Cayetana Álvarez de Toledo como esa ficha mediática que podría frenar a un VOX masculinizado a costa de una mujer dura. Y se equivocó otra vez pues en el PP no todos son duros y porque los electores siempre prefieren a los originales y no a las copias buscadas deprisa y corriendo. El populismo además necesita gente de la calle, y entre elegir Guardias Civiles o Marquesas, opta por lo primero.

Ahora Casado prescinde de Cayetana, pero no puede prescindir de los "Cayetanos" así que se auguran otra vez tensiones que hay que resolver con finura. Un Partido Popular en medio entre VOX y Ciudadanos no sirve para dominar la derecha, perderá aguas a poco que sepan jugar bien tanto VOX como Ciudadanos.

Cayetana Álvarez de Toledo no se ha ido de rositas sino de portazo, aunque es posible que el portazo todavía no lo haya dado y nos esperen más ruidos de los necesarios. Con lo revuelto que está todo el panorama político en la España del COVID-19 y sus crisis abriendo puertas, ya solo nos falta que las derechas se dediquen a buscarse las cosquillas entre ellas. 

Pobre España con el ex Rey paseando por los Emiratos para dar ejemplo. Ya solo nos faltaría que surgieran algunas cantidades locas escapadas de algún Banco que no quiera guardar silencios pagados. ¡Uff!

¿Y los científicos para cuándo harán bien su trabajo?

Tal vez toque empezar a ser exigentes también con los científicos mundiales ante una pandemia que no ceja, sino al contrario se alimenta ella misma. Seguimos en los más de 250.000 casos diarios de contagios en todo el mundo, mientras los miles y miles de científicos que se dedican a estudiar el problema no son capaces de dar soluciones. Incluso entre ellos se contradicen.

Ahora en España otra vez nos ponen los gestores políticos toda una larga retahíla de normas y recomendaciones, mientras el papel de los científicos sigue sin estar cuestionado. Y lo digo con sinceridad. Está bien poner normas que en realidad atacan a las libertades individuales, puede que sean necesarias aunque el precio que se paga es muy alto. Aunque la sociedad se cansa, se inactiva, se agota.

Pero… ¿cuándo vamos a empezar a decir que el Sistema Sanitario e Investigador del mundo mundial no está a la altura de lo que se espera de ellos?

Sin duda es posible que los recortes, que los sueldos, que la formación, que la burocracia, que los controles excesivos para no pisarse patentes, que… es posible. pero soluciones reales (casi) ninguna y normas que se consideren oportunas, menos todavía.

Ayer un conocido médico televisivo salía en horario de millones de personas mayores a decir que lo que tenía que hacer el Gobierno era prohibir todos los transportes públicos. Matar moscas a cañonazos. Sin duda si cerráramos los hospitales no habría muertos en los hospitales. Si dejáramos de hacer test PCR no habría ni la mitad de contagiados. Si cerráramos los trenes, autobuses, taxis y aviones como pedía ese posible científico médico, nadie se contagiaría en los transportes públicos. Lo siguiente sería cerrar todas las tiendas y centros comerciales y comer… piedras. O encerrar a cal y canto (más) las ciudades que tienen unos contagios superiores a la media. 

Desde marzo o incluso desde diciembre, en todo el mundo hay miles y miles de científicos dedicados en exclusiva a investigar la pandemia. Y seguimos sin saber nada de nada que sea contrastado y eficaz. Sabemos qué nos infecta, qué nos puede matar o no, qué es un coronavirus para no tener que mirarlo por microscopio, y poco más. 

Ayer mismo se hablaba de que podría transmitirse en los alimentos crudos o que podría estar en el aire flotando, o que se transmitía no hasta 1,5 metros sino hasta 5 metros. Hay decenas de posibles tratamientos paliativos, ninguno contra la enfermedad. La vacuna rusa es el hazmereír del resto del mundo y ellos mismos advierten que es un prototipo. 

Hablan de que enfriamientos anteriores te pueden convertir en inmune, pero otros dicen que eso es falso. No hay constancia de casa nada, ocho meses del inicio de la alarma en China y habiendo afectado a todo el mundo y seguimos igual. 

No digo que sea fácil, puede que sea imposible, pero cuando menos tal vez haya que decir que también los científicos como los políticos, no están acertando con su trabajo.

¿Por qué triunfan o fracasan los partidos políticos?

Un equipo de fútbol tiene su marca propia, su ideología, su historia y sus objetivos. Y deja de ser él mismo si renuncia a uno de estos cuatros objetivos. Puede cambiar de Presidente, incluso conocemos casos como el del Atlético de Madrid con auténticos payasos sin gracia en su historia, pero todo vuelve a su sentido si no se pierden por el camino los cuatro elementos que aglutinan la idea. Sí, pensaba hablar de política.
Todos sabemos qué diferencia al Español del Barça o al Sevilla del Betis. Aunque cambien los dirigentes. Incluso hemos detectado con los años que el nacionalismo tiene grados y no es igual en unas décadas que en otras… o si no, preguntarle a la Real Sociedad o al At. de Bilbao. Sin renunciar a sus marcas propias, las modulan según lo que es necesario en cada momento para sus propios intereses.
Un equipo de fútbol —¿pero no habíamos dicho que íbamos hablar de política?triunfa o fracasa con arreglo a los resultados que obtiene en sus lances con el resto de contrincantes
Cada vez que se enfrenta a los contrarios, puede ganar o perder. Incluso puede quedar igual, aunque eso no se lo recomiendo a nadie. Cuando no se gana, se pierde, aunque sea menos. 
Al contrincante hay que respetarle, incluso llevarse muy bien por si hay que intercambiarse relaciones o jugadores, y sobre todo NO hay que crearse contrincantes fuera del resto de Equipos de Futbol.
Un equipo de fútbol está compuesto de unos dirigentes, un equipo técnico y unos jugadores. Pero cuidado, también de unos seguidores que votan, de unos medios de comunicación, de un equipo médico para las crisis, de un equipo de viejas glorias que les recuerda a los dirigentes del momento qué son y dónde están, qué deben conservar y qué NO deben perder nunca.
Encajar todo eso en un Partido Político que quiera jugar bien al fútbol es muy complicado pues existe el riesgo de olvidarse de algunas patas de la mesa o de no dar importancia debida a otras. Pero hay que advertir que si al final el Equipo pierde muchos de sus enfrentamientos, pierde incluso la financiación necesaria para intentar volver a ganar, y la culpa es de muchos, aunque parte de ellos se escondan. 
Os recuerdo que aunque intentemos escondernos, la cama y la almohada nos recuerda siempre de nuestros errores. Y eso duele y mucho aunque sea en sueños.
Así que el Equipo de Fútbol, al que ya sabemos qué le conviene y de qué debe disponer, tiene que enfrentarse cada cierto tiempo contra sus otros equipos de fútbol contrincantes (nunca enemigos), y debe ganarles. Es así de simple el reglamento. Si siempre se pierde, te conviertes… en nada. Todo muy elemental.
Los jugadores que sacas en las Listas para enfrentarse con el equipo contrario deben saber jugar al fútbol, debe saber obedecer al entrenador, y deben estar muy bien entrenados para no cansarse nunca
También todo muy elemental, más si seguimos hablando de política. Un buen equipo no debe rendirse por perder en la Primera Parte, ni por que te metan un gol de tontada. Hay que saber mantener el Equipo Unido y saber que hasta el último pelo hay tiempo.
En un Equipo de Fútbol hay que poner a jugar a una gran variedad de tipos de jugadores, no son todos iguales, cada uno cumple con su función y además es mucho mejor que puedan cumplir con otras varias funciones según como vayamos viendo al contrario.
Yo en mis empresas valoraba mucho a los jugadores de fútbol que sabían tener varias velocidades. Ni siempre hay que correr, ni siempre se debe ir a la misma velocidad. Eso depende. Y valoraba mucho a los que en un momento dado hacían de porteros, metían goles o regaban el césped. Y todo sin rechistar, pues sabían que todo era importante.
Un buen entrenador es imprescindible… pero… ¿qué es un buen entrenador? No todos los que se pueden considerar buenos entrenadores sirven para los mismos partidos políticos. Depende del tipo de jugadores, de los objetivos del equipo, de su Marca o ideología. Pero todos tienen que tener unos elementos comunes, imprescindibles.

Deben saber liderar, deben trabajar (o parecerlo) más que ninguno, deben tener respuestas para todo tipo de problemas o explicaciones sinceras cuando no los tienen, deben llevarse bien con los medios de comunicación, deben servir para crear aficionados y seguidores
Deben parecer sinceros y capaces, honrados y profesionales. Y deben sobre todo saber FORMAR EQUIPO. 
El mejor entrenador sin una buena Delantera, un Central inteligente que reparta juego a las bandas según el contrincante y una Defensa dura que no deje perder las opciones, no sirve de nada aunque sea hasta ese momento el mejor entrenador del mundo mundial.

¿Por qué en España nos faltan médicos y enfermeros?

Hay un dato que nos refleja claramente lo escasos en capacidad positiva para planificar el futuro que tenemos en España. Somos un país con un desempleo estructural constante desde hace décadas que supera los varios millones de personas desempleadas siempre. Podemos hablar de 40 años con un desempleo excesivo, muy superior al del resto de Europa.

Y curiosamente ante esta pandemia del COVID-19 nos encontramos con la falta contundente de profesionales de enfermería, de profesionales de atención geriátrica, de rastreadores y de médicos. De personal incluso en Administración sanitaria que sepan contar a los muertos. Es decir, en aquellas profesiones técnicas y mal pagadas que hoy necesitamos, no ha existido planificación para corregir estos desfases. Mal pagadas pues algunos de nuestros profesionales de la Salud se van a otros países a cobrar más.

Hay oficios conocidos por todos que necesitan una preparación suficiente y que además son esenciales para la calidad de vida. Es interesante tener otros oficios (que no pienso nombrar), pero que si no tenemos suficientes profesionales no nos sucede casi nada.

O dicho de otra manera. Tenemos cientos —cuando no miles— de Academias de Formación Continua dando constantemente cursillitos por toda España para desempleados, todos ellos de (casi) baja calidad y pero programación que han demostrado no servir para paliar el problema real. 

No tenemos profesionales de lo que se necesita. Nos sobran en otros oficios, a los que por cierto les pagamos mucho más que a los que nos intentan salvar la vida, o mucho menos pues creamos un caldo de cultivo laboral indigno, y los sindicatos son los primeros que no dicen lo suficiente para mejorar el país.

Es decir, los sindicatos creen que la mejora de las condiciones laborales pasa por la mejora de las condiciones de “sus” trabajadores afiliados que no representan el conjunto de la sociedad laboral de España. Y mientras tanto seguimos criticando todo lo que se menea, pero no somos capaces de quejarnos de lo obvio.

A España le falta planificación y en eso todos somos responsables por activa o por pasiva. ¿Nadie ha revisado los cursillitos que se dan en España? ¿Seríamos capaces de defenderlos ante un inspector europeo?

Viaje mental para relajar y soltar lastre

Vamos a realizar un ejercicio de relajación simple, así que antes de empezar este ejercicio ponte en un lugar cómodo, tranquilo, y donde tú te encuentres bien, a gusto. Si quieres pon incienso o un olor agradable en la sala, y una luz suave. O apaga las luces de la estancia.

Ahora cierra los ojos, controla tu respiración, lentamente respira notando esa misma respiración, dándote cuenta de las exhalaciones, de las inspiraciones….

Imagina ahora que vas de viaje en un tren a un lugar que para ti sea especial, una ciudad, una playa, un monte… un sitio donde hayas vivido algo especial.

El viaje en tren tendrá tantas paradas como años tienes tú. O si consideras que son muchas paradas, pues una cada dos o cinco años de tu vida.

En cada parada, se bajará del tren algo que te perturbe en tu vida, un lastre, un desamor, un trabajo que ya has finalizado, una experiencia negativa, un momento que deseas borrar. En cada parada del tren se va perdiendo un peso importante de tu vida pasada.


Pero también en cada estación subirá alguien o algo que aportará algo bueno a tu vida. Una persona con intereses comunes, un nuevo trabajo, una pareja, una meta fácil de cumplir, momentos especiales, algo que suba el tamaño de tu autoestima. Que te haga sentirte bien.

De esta manera, a la par que sueltas un pesado lastre que te atormenta, te darás cuenta de las cosas buenas que hay en la vida, de todo lo bueno que has hecho. E irás nivelando el peso de la vida con este viaje mental.

Y así cuando en la última parada llegues a tu destino, habrás vaciado tu equipaje de duelos y lo habrás llenado de sueños.

Y en tu destino, donde estás ahora, desconecta, relaja, escucha el sonido ambiente, déjate llevar por el momento. Intenta que todo parezca nuevo, para que poco a poco todo sea nuevo.

Céntrate de nuevo en tu respiración y haz una relajación progresiva por las partes de tu cuerpo.

Buen viaje, por la vida, por tu única vida. Y recuerda que este ejercicio lo puedes hacer tantas veces como lo necesites.

Laura Puente Ajovín

Los personajes en literatura son la vida y la calidad

Para escribir se necesitan ganas e historias. Sustancia y deseos de contarla. Luego vienen los modos, las herramientas, las técnicas, los aprendizajes. Pero lo importante es tener deseos y saber recopilar tus historias. 

Nunca sabremos si las historias vienen con nosotros o somos nosotros los que hemos aprendido a cazarlas al vuelo. Depende de historias y de escribidores. 

Hay gentes que saben contar historias de calles hermosas y ratillas del papel en blanco que saben dibujar vidas de callejones escondidos. Lo curioso es que lo único importante no es ni la calle y su color ni tampoco la historia. Lo importante son los personajes. 

Una buena historia contada por personajes flojos es una historia floja. Una historieta hablada por personajes maravillosos se convierte en un trozo de vida real. Los personajes son la vida, son los que logran hacernos creer en la historia metiéndonos en ella. Incluso diría más… los personajes podemos ser nosotros mientras leemos.