Cayetana Álvarez de Toledo y sus portazos en distintas fases

Jugar las manos con las cartas que tenemos no es sencillo, tengas las cartas que tengas. Y si hay duda preguntarle al PP. Con el nacimiento de VOX el PP se puso nervioso y empezó a jugar mal, facilitando sus compañías extremas en escenarios repartidos por España. A partir de esos errores era lógica la ascensión de VOX hasta poner nerviosos a un Casado mal jugador, de una derecha que no tuviera que depender tanto de Aznar y el siglo XX.

Y decidió poner a Cayetana Álvarez de Toledo como esa ficha mediática que podría frenar a un VOX masculinizado a costa de una mujer dura. Y se equivocó otra vez pues en el PP no todos son duros y porque los electores siempre prefieren a los originales y no a las copias buscadas deprisa y corriendo. El populismo además necesita gente de la calle, y entre elegir Guardias Civiles o Marquesas, opta por lo primero.

Ahora Casado prescinde de Cayetana, pero no puede prescindir de los "Cayetanos" así que se auguran otra vez tensiones que hay que resolver con finura. Un Partido Popular en medio entre VOX y Ciudadanos no sirve para dominar la derecha, perderá aguas a poco que sepan jugar bien tanto VOX como Ciudadanos.

Cayetana Álvarez de Toledo no se ha ido de rositas sino de portazo, aunque es posible que el portazo todavía no lo haya dado y nos esperen más ruidos de los necesarios. Con lo revuelto que está todo el panorama político en la España del COVID-19 y sus crisis abriendo puertas, ya solo nos falta que las derechas se dediquen a buscarse las cosquillas entre ellas. 

Pobre España con el ex Rey paseando por los Emiratos para dar ejemplo. Ya solo nos faltaría que surgieran algunas cantidades locas escapadas de algún Banco que no quiera guardar silencios pagados. ¡Uff!