27.9.12

Tiempo ¿Tiempo! ¡¡¡Tiempo!!! Lo único que necesitamos es tiempo.

Tiempo ¿Tiempo! ¡¡¡Tiempo!!! 

Me ha venido a la mente la palabra “tiempo” en su significado tal vez menos utilizado. La de petición, la de súplica, la que demuestra la necesidad de parar, de calmar el momento para estudiarlo y analizar las consecuencias.
El clásico “¡tiempo!” del baloncesto es el que mejor nos indica lo que quiero decir.
Todos necesitamos muchas veces parar de andar por la vida, tomar aire para recoger nuevos impulsos, respirar sin sobrealiento, para darnos cuenta de donde estamos y hacia donde queremos ir.
Nos pedimos tiempo, nos lo concedemos muchas menos veces de las necesarias, pero no siempre lo aprovechamos. Si, además eso, casi nunca lo aprovechamos. ¡¡¡Tiempo!!! ¿para qué?, tal vez para simplemente descansar de la batalla, para vernos reflejados en el agua, para buscar la salida, para mirar a los demás e intentar adivinar en su mirada qué estamos haciendo.
Es una nueva oportunidad, es buscar otro lugar, otro espacio, otro momento, otras circunstancias. Es una división para buscar otros motivos. Para recordar lo aprendido.
Muchas veces lo único que necesitamos es tiempo.