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1.3.26

Irán, Israel y los EEUU. Otro lío


Intentar explicar (y entender) lo que está sucediendo entre Irán, Israel y los EEUU no es nada sencillo. O sí. El poderoso quiere doblegar el mundo entero para que este sea como él quiere y para su beneficio. 

Este tipo de procesos ya se dio en la antigüedad, en la historia de la humanidad, y en varias ocasiones. 

Sabíamos que los EEUU iban a atacar Irán desde hace semanas. Lo sabían también en Irán, o lo deberían haber sabido. Así que resulta más sorprendente que los ataques sean tan certeros como para matar a toda la familia del Líder del país atacado en las primeras 12 horas. 

Creo que todo es la suma de una sarta de mentiras, o como poco de medias verdades. Lo que quiero decir con esto, es que el teatro en la política funciona muy bien y se utiliza mucho. 

¿Dónde están esos armamentos muy sofisticados del atacado, tan bonitos en los desfiles, si no sirven para defender al Líder Único y a su familia, la integridad de su país? 

¿Es mucho más sencillo matar a 30.000 manifestantes, que defender a tu familia, tu religión y tus ideas dictatoriales? ¡¡Uff!! Qué torpes somos.

¿O eran de cartón piedra? por cierto, el Líder Único era un enviado de Dios, y me parece que tampoco estuvo fino para defender a su representado en la Tierra.

El mundo no es tan sencillo que parece. Que Irán no tenga manera de poderse defender es sintomático de que en algo nos mienten. Y no quiero seguir dando pistas.

Lo cierto es que de momento varios centenares de civiles, niñas en un número mayor a las 150 en una escuela, han pagado las torpezas de unos y de otros.

Irán es un país dictatorial. Muy dictatorial diría mejor. 

Pero el mundo está hundiéndose por la falta de organismos con respeto. El más chulo de la Clase, manda incluso contra el Director del colegio, y así no es posible aprender nada. 

La pregunta no es tanto qué va a suceder con Irán y sus vecinos de territorios, sino dudar sobre que será lo próximo. 

En las guerras no es tan importante quien gana o quien pierde, como quien es el que no puede perder. 

Cuando ya se sabe quien es el que no puede perder, podemos diseñar con poco error la estrategia de futuro de esa guerra. 

Y nos equivocaremos poco en sus desenlaces, lo que debería servir para construir la paz imposible. 

26.2.26

Yolanda Díaz también se va


Yolanda Díaz ha decidido no continuar en política de primer nivel de cara al futuro, algo que en los últimos años estoy viendo con excesiva frecuencia entre políticos de todos los niveles de la izquierda a la izquierda. Es entendible, pero a diferencia de lo que se piensa, estar en política es a veces brutal.

Las personas que hemos tenido una larga vida sin la política, sabemos que estar en política es un trabajo ímprobo, una trabajo realizado con enorme dedicación, que no es capaz en muchos casos de compensarse. Era más sencillo estar dentro del mundo empresarial.

Y claro, siempre queda la solución de abandonar. Y aquí es donde muchos dirán que más políticos deberían abandonar o dimitir. Y yo… es también aquí cuando debería callarme.

No es posible funcionar en las sociedades sin la política, sin alguna o ninguna de ellas, se llamen como se llamen. Nunca en la historia de la humanidad se ha podido funcionar en ningún país, sin la política. Cuando un militar tras un Golpe de Estado intenta gobernar, también hace política.

Pero admito la existencia lógica de los que critican a los políticos y por eso entiendo a los que van o vamos dimitiendo por los caminos. Casi todos los políticos de izquierdas a la izquierda con los que yo he ido tratando de cerca en este siglo XXI, ya están dimitidos, lo cuales un buen ejemplo de por dónde voy yo, sobre un camino equivocado. O no.

Como yo he dimitido en dos ocasiones, sé que casi siempre es por culpa de los compañeros cercanos de organización. Al político nunca le vence un político lejano, ni el mucho trabajo, ni lo poco que se recibe a cambio. Yo NUNCA he recibido ni un solo euro. Y nunca he dimitido por eso. Nunca dimites por ser minoritario en tu resultado electoral, excepto si eres el responsable de la debacle.

Se dimite casi siempre por los políticos cercanos, por la falta de respeto a tu labor, por las críticas internas, por los cazadores de puestos para nada, por la incomprensión, por el cansancio de tener que pelear por y con los cercanos.

La izquierda a la izquierda ha ido perdiendo desde el 15M a un excesivo montón de nuevos líderes por muchos motivos distintos. En 15 años nos hemos cargado a toda una generación de nuevas propuestas, y no parece de momento que seamos capaces de descubrir nuevos caminos. Habrá que esperar.

Pero como yo soy de los que siempre piden reflexión, ahora me toca decir que tal vez ya no sea necesario eso, sino dejar que todo vaya por su camino aunque parezca desastroso, e ir esperando que venga lo que tenga que venir. Noto excesivos desiertos en los caminos que hay que recorrer, pero estoy seguro que es solo un punto de vista mío.

Lo bueno de dimitir es que te conviertes en más libre, lo bueno de no ser de nada es que puedes ser de nuevo… de todo. Y elegir incluso no eligiendo. Tras no ser de nada, todo lo ves desde otra ventana, no digo que distinta o más libre, pero si con más calma, con más libertad propia incluso para equivocarte sin temor a perjudicar a nadie.


Julio Puente

25.2.26

Y si al Senado acudiera toda la izquierda unida?


Parece contundente el análisis que hacemos muchos de nosotros, sobre la oportunidad de que la unión de la izquierda a la izquierda no es nada, si no logra movilizar a sus votantes de otras ocasiones ya pasadas. La suma tiene que venir por volver a ilusionar y convencer de la utilidad del voto.

No se trata tanto de pelear por “algo imposible ” en la media España pequeña, sino la de lograr que los votantes que ya votaron izquierda en alguna ocasión, no se queden en casa, cansando y hastiados. Y a partir de eso, ver de qué manera optimizar resultados.

Es cierto que la juventud masculina parece más dada a votar a la derecha de la derecha de la derecha, como grito o repulsa al modelo actual. Con esos ya nada de nada se puede hacer en casi todos los casos, es imposible convencerlos de que no somos unos carcas con casta vieja.

Movilizar a los mayores de 40 años está muy bien, y no solo a las mujeres, pero desde la izquierda a la izquierda, eso suena muy mal. Hemos decidido no intentarlo, para no molestar.

Cuando hablamos de unir listas a la izquierda de la izquierda, partimos de un asunto parcial en la estrategia. En muchas provincias solo dos o a lo sumo tres partidos lograrán representación. Ser el cuarto, aunque sea unido a todos los compañeros de ideas, no sirve de nada. Y en otras muchas provincias pequeñas o medianas, ser el tercero tampoco.

Estar ente los tres primeros solo se consigue si se acude TODA la izquierda unida, incluido el PSOE, que es tanto como apoyar a la abstención de la izquierda. O explicando muy bien que ir a votar con la nariz tapada, también sirve.

Todo el mundo tiene claro que la tercera fuerza política en las elecciones de 2027 será VOX, si no median terremotos entre ellos mismos. Así que por mucha capacidad de unión que se tenga, la Cuarta Fuerza solo logrará que sirva de algo esa unión, en una docena de provincias. Que no serán suficientes para que tanto trabajo sirva para que no gobierne la derecha a la derecha.

Pero salgamos de estos análisis de números y opciones. ¿De verdad a nadie se le ocurre plantear un clásico como el de: “Programa, programa, programa”?

Es cierto que esa propuesta se da de bruces con la cantidad de veces que hemos mentido ofreciendo cosas imposibles, maravillosas pero que ya se sabía que era imposible de lograr; y que volver a presentar Programa como un aliciente, ya no encaja en la credibilidad.

Lo cierto es que ahora, con un PSOE obligado en su gestión de Gobierno por una parte de esa izquierda a la izquierda, está logrando cosas que la derecha intentará suprimir en cuento llegue.

Ayer me decía un político zaragozano que no será nada sencillo suprimir lo conseguido, pues Europa tiene frenos para que no revierta lo ya aprobado. La ingenuidad también se cotiza al alza.

¿Tan complejo es entender que igual en el Senado, ir toda la izquierda al completo en una sola lista, podría servir para que no se pierda todo el poder progresista, y haya un modelo de control teórico?

22.2.26

Podremos vivir mil años de aquí a un siglo?




Vi en una de esas notas rápidas de ascensor, un texto que me llamó la atención. Decía que el científico Raymond Kurzweil, experto en biotecnología había dicho que: “La primera personas que vaya a vivir 1.000 años, seguramente ya haya nacido”. Y me llamó la atención la tontería de fondo que pregonaba. 

No conocía al presunto autor y me lo guardé para ver desde dónde bebía para opinar así. Dicen que la profecía era del doctor Raymond Kurzweil, doctor honoris causa por 15 universidades menores de los EEUU y autor de numerosos libro.

Esta frase, atribuida en principio a diversos expertos en longevidad y transhumanismo como Aubrey de Grey y José Luis Cordeiro, sostiene que los avances exponenciales en biotecnología, inteligencia artificial y medicina regenerativa permitirán frenar o revertir el envejecimiento

Argumentan que quienes hoy son jóvenes vivirán lo suficiente para beneficiarse de terapias que extenderán la vida radicalmente. NO son tan osados de hablar de 1.000 años, y en eso ya uno puede estar de acuerdo, admitiendo que lentamente iremos aumentando la esperanza de vida.

Como es lógico, la frase primera no tiene sustento, es imposible, crea tonterías absurdas en la menta colectiva, en caso de que se la creyeran. Pero es imposible, aunque la IA vaya creciendo como setas de cueva, por pura lógica de supervivencia.

Se basa en la idea de que el envejecimiento es una “enfermedad más" tratable y reversible según avance la medicina. Los avances en rejuvenecimiento celular, ingeniería genética y nanotecnología permitirán "reparar" el cuerpo humano de forma continua. Lo cual ya deja más dudas, pues tampoco queda claro ni que sea posible ni que sea universal.

Se predice ya en este siglo XXI que llegará un punto no tardando mucho en que la ciencia aumente la esperanza de vida más rápido de lo que pasa el tiempo (más de un año de aumento de vida por cada año transcurrido), permitiendo extensiones indefinidas. 

Aunque parece ciencia ficción, esta teoría se fundamenta en la capacidad de curar enfermedades actuales y rejuvenecer órganos, lo que llevaría a una longevidad extrema, con las nuevas tecnologías de transplantes y recambios. ¿Será suficiente eso?

Nunca llegaremos a vivir 1.000 años, pues eso es imposible. Pero de alcanzar esa edad, sería de una forma tremendamente lenta, de muchos siglos en evolución. Decir que posiblemente alguien que ya haya nacido, vivirá 1.000 años es una idiotez. Aunque la Sanidad y la IA logre milagros.

Podríamos no morirnos, como podríamos tener un coche con un millón de kilómetros. Pero sería un coche muy viejito, al que ya le habríamos cambiado todo. Y sobre todo, sería un coche que nos resultaría mucho más caso de mantener que los coches nuevos.

Pero además, no morirnos supone un serio problema. A partir de los 60 años empezamos a necesitar remedios para las cronicidades de la salud. Con un 95% de la sociedad tomado de forma crónica medicaciones y necesitando atenciones médicas cada mes, sería insoportable mantener la Sanidad incluso en España. No digo nada en los EEUU.

A partir de los 70 años de media, una persona ya no puede trabajar. No es rentable. Por lógica de fuerza, de aguante, de salud. Estar el 93% de la vida soportando unas pensiones públicas o muriéndose de hambre, parece imposible. Es tanto como trabajar desde los 25 años de edad hasta los 70 años, y vivir el 96% de los años de tu vida sin trabajar y viviendo del trabajo del 4% restante.

Podríamos decir que esto, lo de vivir hasta los 1.000 años, sería solo para los ricos. Pero esa desigualdad vital acrecentaría las luchas y guerras, por alcanzar no ya la subsistencia, sino la vida casi eterna. Moriríamos en guerras, para intentar vivir más años.

Y pensar que eso lo podríamos ver y cambiar en el tiempo que representa una vida humana, en 70 ú 80 años de futuro, es de torpes en sociología o antropología, aunque el señor doctor Raymond Kurzweil parezca una persona muy formada en nuevas tecnologías y en análisis del futuro.

Posiblemente ni ellos mismos sean capaces de creerse esas presuntas palabras suyas, esos estudios que dicen publicar. Pero vayamos a poner sobre la mesa algunos datos más o menos conocidos, para ver si realmente estamos evolucionando en las edades máximas de vida.

Tenemos el ejemplo de Ramsés II (en Egipto, murió alrededor del año 1213 a. C.) pues es uno de los casos más conocidos. Murió aproximadamente a los 90 o 91 años de edad tras un reinado de 66 años. Su momia confirma que era un hombre de edad muy avanzada, con signos de artritis severa y problemas dentales. Una edad superior a la media actual en Europa. 

Dicen que Isócrates (en Grecia, un orador griego murió según las crónicas, a los 98 años de edad. No hablo de figuras teóricas o de la Biblia, como Matusalén (dicen que vivió 969 años) que representan una longevidad simbólica, pero no biológica.

La Esperanza Media de vida era en aquellos años de unos 30-35 años porque se promediaba con la enorme mortalidad infantil. Pero con una Sanidad casi inexistente, si se enfermaba a los 50 años con un problema crónico o una infección, no se podía vivir muchos más años desde el inicio de la enfermedad, que hoy nos parece habitual como podría ser la diabetes o los problemas respiratorios o cardíacos por poner ejemplos habituales.

El límite biológico del cuerpo humano no ha cambiado drásticamente en los últimos 30 siglos; el límite biológico de esos teóricos 120 años ya existía por entonces. 

Si una persona evitaba guerras, epidemias y accidentes, su genética podía llevarla a los 80 o 90 años de forma natural. No tiene sentido que ahora, en este sigo XXI seamos capaces de vencer a la muerte multiplicando por 10 su límite biológico.

El cambio de paradigma de estos científicos es dejar de ver el envejecimiento como un destino inevitable para verlo como una enfermedad tratable. A diferencia de la medicina tradicional, que trata las enfermedades cuando ya han aparecido (como el cáncer o el Alzheimer), estos científicos proponen reparar el daño acumulado a nivel celular antes de que cause problemas. 

Se centran en siete tipos de daños biológicos muy conocidos. Casi todos ellos en investigación de nuevas estrategias SENS (Reparación de Daños).

La base del optimismo para el siglo XXI es que la capacidad de secuenciar el ADN y editar genes (tecnología CRISPR) está creciendo de forma exponencial, no lineal. Lo que hace 20 años costaba miles de millones de dólares y décadas de trabajo, hoy se puede hacer en días por unos pocos cientos de euros.

Por acabar con este tema que puede ser tan apasionante como utópico, te dejo unas líneas del llamado Límite de Hayflick que es básicamente, el "contador de minutos" biológico de nuestras células. Fue descubierto por el Dr. Leonard Hayflick en el año 1961, y cambió por completo nuestra comprensión del envejecimiento.

Hasta antes de la llegada del Límite de Hayflick, se pensaba que las células eran inmortales si se mantenían en un entorno adecuado. Él demostró que una población de células humanas normales (como los fibroblastos) solo puede dividirse un número limitado de veces —entre 40 y 60 veces— antes de detenerse. Cuando la célula alcanza ese número, entra en un estado llamado senescencia: no muere inmediatamente, pero deja de dividirse y empieza a funcionar mal.

Imaginemos los cromosomas de nuestro ADN como si fueran cordones de zapatos. Los telómeros son las puntas de plástico (herretes) al final de esos cordones. Su función es proteger la información genética para que no se "deshilache" cada vez que la célula se copia. 

El problema es que cada vez que una célula se divide, los telómeros se acortan un poco. Cuando los telómeros se vuelven demasiado cortos después de muchas divisiones, la célula detecta que su ADN está en peligro y activa un "interruptor de seguridad" que detiene la división. Ese es el Límite de Hayflick.

Pero es cierto que no todas las células están sujetas a este contador. De momento sabemos que las Células Madre tienen una enzima llamada telomerasa que repara los telómeros, permitiéndoles dividirse casi indefinidamente. 

Y en el lado contrario tenemos a las Células Cancerosas que "secuestran" la telomerasa para volverse ellas mismas inmortales, dividiéndose sin parar y sin respetar el Límite de Hayflick.

Si activamos la telomerasa en todas nuestras células para saltarnos el límite de Hayflick y no envejecer, corremos un riesgo altísimo de provocar cáncer generalizado. O lo uno o lo otro. Envejecimiento o descontrol en la multiplicación de nuestras células.

La solución en la que se trabaja a nivel de investigación, es encontrar el equilibrio perfecto donde podamos "resetear" el contador de las células sanas mediante reprogramación celular, pero sin convertirlas en células tumorales. 

 Se cree que ese llamado Límite de Hayflick es la razón por la que la esperanza de vida máxima humana está "bloqueada" naturalmente en torno a los 120-125 años desde hace miles de años.

Ya conocemos a la nueva izquierda vieja ¿Y ahora…?


Tras el acto de este sábado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, en donde se ha representado (volver a presentar) el Movimiento Sumar, IU, Comuns y Más Madrid, ya tenemos sobre la mesa todo el concierto de la nueva izquierda vieja… de momento troceada. ¿Y ahora?

El problema o el tema de la izquierda a la izquierda ya lo tenemos enmarcado, lo cual no es mucho pero es algo. Tenemos al menos tres izquierdas a la izquierda del PSOE, con algunos añadidos territoriales que todavía no sabemos en dónde se posicionarán.

Está la izquierda del miércoles, la del sábado y la de Podemos que de momento no está para dar reflexiones delante del público. 

Tres son excesivas, pero lograr que sean una… parece imposible. Es decir, de momento aceptemos que de poco ha servido lo de esta semana, excepto para teatralizar esa división.

En total podríamos señalar a más de una veintena de posibles líderes entre todas estas izquierdas, con capacidad para liderar un solo movimiento. Incluso están lxs tapados. Vuelven a ser excesivas personas. Muy pocas han indicado que no quieren estar.

¿Ideas? Novedosas… muy pocas siendo generosos. Es verdad que este sábado Lara Hernandez apuntó la necesidad de cambiar el marco mental de que no es necesario que seamos todos iguales en la izquierda (obvio) sino que trabajemos juntos. No es una gran idea nueva.

Y dijo algo que vemos todos en los barrios, y es que cada espacio que la izquierda pierde, en las AMPAS, AFAS, Asociaciones de todo tipo en los barrios, las ocupa enseguida la extrema derecha, señalando que es necesario tener un nuevo modelo político para la nueva democracia que ha venido.

No las veo yo ideas muy nuevas como necesidad, pero sí necesarias en estos momentos mundiales con la democracia peligrosamente herida, atacada en casi silencio —no siempre percibimos que la democracia está en juego— y por ello con la necesidad de que sea defendida de otra manera. 

No creo que haya que estar más en la calle, sino más dentro de las reuniones de barrios y de la sociedad. Dentro de las mesas de reuniones.

Pero vuelvo a esta semana de representaciones de la izquierda. Es decir, vuelta a presentar una izquierda que no es nueva.

Se necesitan ideas, no señalar los problemas pues estos ya los conocemos todos. Necesitamos casi con urgencia nuevas ideas de y para la izquierda de las personas, pues la sangría de votos es importante. 

No se trata solo de convencer a los militantes —que también— pues se están quedando en casa. Sino de convencer a los Medios de Comunicación, al resto de fuerzas políticas y sobre todo a los votantes, de que esa izquierda existe unida, y es capaz de ser novedosa ante los problemas. 

No con promesas e ideas que solo se soportan sobre el papel. Sino con análisis rigurosos de lo que se puede y debe hacer, cambiando tendencias y decisiones que vienen desde los "escondidos" poderes reales. 

A partir de ahora, es decir, a partir del inicio de la representación, toca cambiar cosas. Todos y todas.

Las organizaciones políticas no existen, son solo la suma de personas. Y si estas personas no cambiamos, nada cambiará. 

Esto va de personas, de inteligencia política, de entender los momentos y las necesidades. 

Y de generosidad y saber que los tiempos solo suceden una vez, y que es muy complicado intentar volver cuando se ha perdido el rumbo logrado. Los errores sirven para reflexionar sobre ellos, para no volverlos a cometer.




20.2.26

Tras Galileo… ¿y ahora qué sigue? El sábado lo seguiremos viendo


Ni 24 horas habían transcurrido del acto de Galileo Galilei en Madrid, auspiciada por el portavoz de Esquerra en el Congreso, Gabriel Rufián, y el diputado de Más Madrid, Emilio Delgado, para que saltaran los agoreros incluso desde la izquierda sobre lo que no fue más que unos brochazos en brutos de la constatación de una enfermedad.

Se planteó en forma de boceto, una enfermedad en la izquierda. Solo eso. Y se hablaron de algunas pinceladas de tratamiento. Sí, duro. Incluso en algunas provincias tremendamente duro. Pero era un bosquejo de todo. El problema es tan complejo que requería muchas sesiones de los terapeutas.

Algunos desde todos los espacios identitarios de la sociedad con posibilidad de hablar, buscaron enseguida en qué provincias eso era imposible. je je je. Imposible no, simplemente MUY complicado.

Se dijo que la generosidad era el mejor tratamiento, y eso no hay que obviarlo. Claro que hay provincias complejas de encajar en este boceto de tratamiento. Pero por poner un ejemplo sencillo de entender. Lo del Senado es de primero de preescolar. Y aquí hablo de TODA la izquierda.

¿Quien dijo que si se presenta una lista con sus logos en una provincia, no puede añadir en sus listas de candidatos a independientes, a miembros de otras formaciones políticas en puestos de sumar y no dividir?

Pero vayamos a lo magro. Las sumas electorales nunca son perfectas, pero a veces junto a los que se niegan a votar a unos, acuden los que no saben a quien votar y prefieren no hacerlo. 

Hay comparaciones históricas que no sirven de casi nada, pues dependen del momento, de los candidatos y del clima social. Pero sirven para aprender.

Yo apuesto por dejar hacer, por la reflexión, por estar todos, por ser generosos, por dejar hablar y escuchar mucho, por leer libros y por analizar el momento. 

Y a partir de todo eso, respetar lo que se decida y asumir que las historias, se construyen también, sobre las equivocaciones.

19.2.26

En el Congreso nunca se debe insultar


La imagen podría mostrarnos a cualquiera de nosotros. Es la cara de imbéciles que se nos queda ante los espectáculos de la política insultadora, practicada en el máximo lugar de la democracia en España. El Congreso de los Diputados.

Es brutal asistir desde la televisión a lo que parece una obra de teatro de humor y guerra, mientras nadie sabe pararlo, y todos se entretienen entrenándola para hacerla más viral.  

Hay millones de ciudadanos que la aplauden, pero el sentido común nos dicta que es un error alimentar a estas bichas de actitudes peligrosas. Que sean muchos los que les gusta, no quiere decir que tengan razón, ni en un democracia cambian los factores.

Lleva muchos meses sin entender por qué el propio PSOE no sabe frenar este atado de cuerdas rotas. 

Creo —y desconozco en fino el Reglamento—, que bastaría con no responder en los mismos tonos, o incluso negarse a responder a las preguntas, si estas vuelan acompañadas de insultos.

No se trata de pedir silencio, no digo que deban permanecer callados los interlocutores que reciben los insultos, sino de responder con otros tonos, con otro tipo de respuestas, de asuntos, de realidades.

Contra el que grita, lo mejor es bajar el tono, cambiar el marco mental, y llevar a tu terreno todo el contenido de lo que se grita vomitando.

¿Eso sería saltarse los Controles al Ejecutivo? No, sería no responder a los insultos, a los tonos absurdos. Y en eso la Presidencia de la Cámara también tienen una labor que hacer, y que debería ser analizada con reflexión. 

¿Qué será lo siguiente? ¿Alguien está seguro de que ya no habrá "siguiente", contra unos o contra otros, gobiernen unos u otros?

¿Alguien duda de que si se hace lo mismo que ahora, pero al revés, cuando ellos gobiernen, los conservadores SÍ SABRÁN resolver estas aptitudes?

Julio Puente


17.2.26

El burka o el niqab es una barbaridad en el siglo XXI


Sobre la prohibición o no, del burka o el niqab en espacios públicos, es decir en la calle, yo, a diferencia de una gran parte de la izquierda lo tengo claro y a favor de su prohibición. Los socialistas de todo el espectro ideológico alegan que la propuesta presentada ahora en España por la derecha, choca con la libertad religiosa consagrada en la Constitución. Eso ya es un rizo tremendo y absurdo, por no decir falso.

Con los problemas que tiene España, hablar del burka o el niqab en España parece una pérdida de tiempo, y sobre, si es o no libertad el prohibirlo, y hay que recordar que eso no se sostiene por esas motivaciones. 

Llevar y usar burka o el niqab, es literalmente una falta de respeto a la mujer, aunque a ella le parezca bien, y hay muchas otras leyes en España que impiden que esa falta de dignidad se consienta.

¿Cuántos hombres has visto tú con burka o con el niqab en España? Ninguno. 

La ablación también se podría considerar por el mismo principio legal que es libertad religiosa, o el tener un harén. Hay muchos más ejemplos que no soportan una análisis de que prohibirlo atenta con la Constitución española. ¿Tenemos libertad garantizada? También la vivienda, el trabajo, y ya me callo.

Y no, en España no todo está permitido, ni tampoco muchas otras normas que se han ido perdiendo y eran ancestrales. A nadie se le exige venir a España, para obligar a tus mujeres a taparse las caras. Es de lógica que cuando una persona se cambia de país se tiene que acoger con las leyes del lugar de recepción. También si nosotros nos fuéramos a vivir a Afganistán tendríamos que cumplir una seria de normas, aunque no las entendiéramos o dijéramos que en nuestra cultura las normas son otras.

A la mujer, en ciertas culturas, la hemos ido llevando hacia espacios de culto religioso (para disimular) que amparan la desigualdad del hombre con respecto a la mujer, y a eso lo podemos llamar como nos apetezca, pero es de una tremenda desigualdad social que siempre marca a las mujeres. 

Rezan en otros espacios, tienen que vestir de otra manera, y no pueden hablar con ciertas personas. No hay que moverse mucho para detectarlo.

Y curiosamente nos vamos convenciendo todos de que eso es y tiene que ser así, protegido por la libertad de cada mujer. Mentira. Y si hay duda, un paseo por ciertos países que no quiero nombrar, nos sirve de ejemplo. 

La mujer se va liberalizando de ciertas ataduras, de forma lenta, y todos nosotros tenemos también que ayudar a esas lógicas sociales.

Es verdad además, que prohibir el burka o el niqab en la calle tiene otras connotaciones curiosas. ¿Se prohibirá la Semana Santa en España por los capirotes? 

¿Qué haremos con los motoristas y repartidores de moto que llevan unos cascos que les tapan la cabeza? 

¿No deberíamos prohibir también que la mujer vaya a uno o dos metros de su pareja masculina, cuando van en familia por la calle? 

¿O tal vez deberíamos obligar a las parejas de las mujeres que llevan burka o niqab, a que también ellos lo llevaran, para evitar la discriminación por sexo?

¿Todos los derechos (todos) que tenemos los ciudadanos españoles, en España…, se les permiten a las mujeres que llevan burka o niqab en España?

El acceso a la vivienda, como problema en España, muy importante


Una vez más el CIS de este inicio de 2026 afianza la percepción en todos los españoles, de que la vivienda es el primer problema en nuestro país. Lo que perciben, y lo que sufren, pues ambas percepciones son muy altas, y en claro aumento.

Pocos ciudadanos en España saben que la vivienda depende por Ley, por Constitución, y por Sentencias del Tribunal Supremo…, de las Comunidades Autónomas

En esta realidad no somos capaces de valorar que cuando votamos o no votamos en las Elecciones Autonómicas, estamos votando también, para bien o para mal, sobre el problema de la vivienda y de sus posibles soluciones con Leyes y ayudas.

La Constitución de 1978 lo dejó muy claro y establece un reparto competencial entre el Estado y las Comunidades Autónomas. En materia de vivienda ocurre algo clave. La vivienda no aparece como competencia exclusiva del Estado. En cambio, sí aparece expresamente atribuida a las Comunidades Autónomas.

Esto significa que desde el diseño constitucional, la vivienda se concibe como competencia autonómica, no estatal. Y admitir este paso, es el primero.

En los últimos años, el Gobierno central ha aprobado leyes como la Ley por el Derecho a la Vivienda (2023). Pero aquí está el punto clave.  El Estado no legisla la vivienda “en sí”, sino pone las Condiciones básicas, el Marco general, los Aspectos económicos o civiles (alquileres, índices, fiscalidad). 

¿Y eso es suficiente? Pues no. Es labor de las Comunidades y depende de lo que estas legislen y hagan.

La aplicación real depende de si la Comunidad Autónoma decide aplicarla y sobre todo cómo la adapta o qué instrumentos crea. 

Por eso hay tremendas diferencias legales entre lo que hacen Comunidades como País Vasco y Navarra, o Aragón y Madrid, por poner algunos ejemplos divergentes.

En unas comunidades se aplica lo que se dicta desde el Estado y en otras no, y por ello los resultados son desiguales. No es casualidad ni depende directamente de sus economías, es consecuencia directa del reparto constitucional que viene desde 1978 y del uso que se haga de los Presupuestos que se reciben, pues no son finalistas.

Hay dos modelos de políticas de vivienda que están enfrentados en España por sus distintas formas entre territorios. 

Tenemos el modelos de Vivienda como derecho social con un parque público estable, un buen número de viviendas en alquiler social, intervención del mercado y limitaciones a la especulación. No se trata de decisiones de territorios ricos, pues en gran medida son decisiones políticas que llevan décadas funcionando.

El otro modelo entiende la Vivienda como bien de mercado, y se aplican incentivos al promotor privado, ayudas a la compra, un escasa intervención en precios, y en convencimiento y confianza en que será la oferta privada la que regule los precios y las opciones de acceso.

En ambos modelos se pueden destinar 10 euros o millones de euros para que funcionen de una manera de de otra. El problema no es la cantidad de economía pública de los territorios, sino la decisión política de cómo trabajar.

Cada Comunidad elige uno u otro modelo, o mezclas desiguales entre ellos, y los efectos se acumulan durante años. Y eso lo decidimos a la hora de elegir a nuestros representantes. Y normalmente (no siempre) lo dicen en sus Programas Electorales, esos que nunca los leemos, pues tampoco les interesa mandárnoslos.

Con el Primer Modelo tenemos a Comunidades como  Cataluña (no está funcionando bien en la ciudad de Barcelona, por otros motivos como la masificación del turismo), País Vasco, Navarra; y con menos fuerza se trabaja en este modelos en ciertas zonas de Andalucía e incluso de la Comunidad Valenciana y La Rioja.

Pero en el lado opuesto tenemos ejemplos claros como Madrid, Aragón o Murcia.

Hay diversos modelos de controlar los precios de la vivienda, en España y en Europa. 

El factor de saber trabajar bien el mercado público, sobre todo en zonas que debemos decidir si ya están o no tensionadas por precio o por cantidad (yo creo que en todas) y el de trabajar mucho más en los mercados de alquiler público, en la rehabilitación de vivienda que sea pública, y en legislar qué se puede hacer sobre suelos públicos para levantar viviendas públicas con determinadas cargas legales para no poderlas llevar al mercado libre. 

El problema de la vivienda en España es urgente, necesita soluciones a corto plazo y a medio plazo. Y ambas posibles soluciones son bien distintas. A medio plazo las dictadas por el Gobierno actual de Pedro Sánchez son buenas, pero llegan muy tarde. 

En el corto plazo se deberían convertir en Zonas Tensionadas al menos todas las grandes ciudades de más de 100.000 habitantes, y aplicar con otro rigor las medidas que para ellas existen en estos momentos. No son una panacea, pero ayudan a dar un toque de advertencia.

Hay que cambiar el modelo de construcción de vivienda. Crear muchas más Cooperativas (hay varios modelos legales) desde Asociaciones, o desde Comunidades de Vecinos. 

Deben los Ayuntamientos entrar en el mercado de la vivienda de forma directa, construyendo en sus propios suelos, para viviendas destinadas al alquiler. 

No es posible legalmente controlar los precios, por lo que se deben buscar otras alternativas. Veamos algunas ciudades europeas.

El modelo de Viena es sencillo y claro. El ayuntamiento es propietario y promotor masivo de vivienda. Más del 60 % del parque de vivienda en la ciudad es social o regulado. Se hacen vivienda para clases populares y medias, no solo para familias vulnerables. Hay una política mantenida desde hace más de 100 años (no depende del color político). En Viena la vivienda es infraestructura social, como el transporte o el agua.

En Berlín el freno al precio del alquiler es débil, con algunos intentos de hacerlo pero frenado y anulado por el Tribunal Constitucional alemán. Hay poco parque público tras privatizaciones de los años 90 y una Alta dependencia del mercado libre. Por lo que Berlín demuestra que regular precios sin parque público suficiente no basta. Es un modelo muy similar al de España.

En los Países Bajos el Estado Central es quien regula los alquileres y los numerosas cooperativas de viviendas. Y los Municipios controlan la gestión directa y el suelo que ponen a disposición de esos bloques de viviendas. Amplio sector de vivienda social está gestionada por “housing associations”. Y tienen un sistema de alquiler regulado por puntos (según el tamaño de la vivienda, su calidad, o su ubicación en el barrio de la ciudad). El mercado libre existe, pero no domina el sistema. El Estado marca unas reglas duras, y es el municipio con su ayuntamiento quien las ejecuta.

Las diferencias de estos modelos (también en Francia hay similares) es que por una parte son los Ayuntamientos los que deciden y realizan políticas de vivienda. Que se trabaja mucho el tema de Cooperativas con diversas variables. Y que son política de muy largo alcance con décadas de funcionamientos. 

El control de los precios en un mercado libre no es posible… excepto que dentro de ese mercado libre estén con una gran representación de viviendas los propios Ayuntamientos, Gobiernos y Cooperativas de Asociaciones muy diversas.

El alquiler asequible para las Clases Medias de cada sociedad, no se decreta. Se construye más de forma pública, se mantienen esas políticas de apoyo y se protegen los precios de alquiler y venta durante décadas.

Y se debe estudiar el servicio público de vivienda en alquiler con o sin derecho a compra, desde diferentes ópticas de calidad, de tamaño, de diseño. No debe ser solo una idea de vivienda para toda la vida, sino un inicio de la emancipación, de la que puedes y debes ir cambiándote a lo largo de tu vida varias veces, por necesidad.

Julio Puente

14.2.26

Envejecimiento de la sociedad occidental


En las dos próximas décadas asistiremos en el mundo occidental, por entonces muy ampliado ya, a un envejecimiento acelerado e inevitable de las sociedades desarrolladas — hablo principalmente de Europa, Japón, Corea del Sur, China urbana y gran parte de América Latina— que transformará radicalmente sus estructuras demográficas y económicas.

La edad media pasará de los 43 años (datos del año 2024 en la UE) a los más de 48 años en 2045, con más del 25% de la población mayores de 65 años (ONU 2050). Esto no es curioso, es matemático, resultado de tasas de natalidad por debajo del reemplazo (1,3 España, 0,7 Corea) y una esperanza de vida en aumento, de más de 85 años en ese horizonte del año 2050.

El 'edadismo' ya no será una ‘sensación', es ya estadística dura. El 71% de los mayores de 55 años en España, advierte de alguna discriminación por edad (Barómetro Edadismo 2025), y ya hay un tercio de los europeos afectados por el edadismo en diversos grados, según las encuestas de Eurostat.

Lo curioso es que ya hemos entrado directamente en el edadismo, en una parte creciente de la sociedad, se entiende ya, que sobran los mayores, que sus derechos son excesivos, y se critican sin conocimiento suficiente del modelo, el coste de las pensiones en los países occidentales.

¿De verdad es inasumible soportar las pensiones, o es que simplemente queremos repartir de otra manera los beneficios públicos y sus servicios? El coste de las pensiones no es más que una forma de hacer contabilidad de Estado y eso nos lo callamos. 

¿Es inasumible haber dedicado durante 80 años gastos en Defensa, si no hemos tenido ninguna guerra? 

¿Cuantos gastos son atribuidos a la Seguridad Social, que deberían estar incluidos en otros apartados de los Presupuestos Generales del Estado?

La Caja Única de la Seguridad social ha sido un elemento que ha servido como Cajón de Sastre para incluirle gastos, y a su vez para servir de financiación al propio Estado, cuando había superávit, y era muy barato coger prestado de esta Caja Común Estatal, o bien invertir mal lo que sobraba entre ingresos y gastos.

No hay duda de que gastos de la Seguridad Social, que representan miles de millones, y que son Gastos Impropios, deberían salir para explicar mejor la rentabilidad de las pensiones. Por ejemplo los complementos mínimos a la pensiones, o la universalización de la Sanidad, o las Rentas Mínimas de Inserción, o las prestaciones y subsidios del desempleo, o la formación de los desempleados, o las pensiones de viudedad no contributiva, los gastos en Dependencia.

Las críticas a las pensiones desde el punto de vista actual no son hechas sin conocimiento o sin base contable. España gastará el 17,3% de su PIB en pensiones en el año 2050 con una media del 9,9% en la OCDE. No parece 'inasumible' técnicamente, pero parece políticamente my complejo de asumir sin aplicar recortes. 

Pero eso no quiere decir que no sea lógico y posible reordenar en los propios Presupuestos del Estado, las partidas que le son propias y las que le son impropias.

Las cotizaciones actuales (28,3%) no cubren todos los gastos atribuidos, con un déficit de la Seguridad Social en España del 2,5% PIB anual de forma creciente. Dicen los técnicos que repartir 'de otra manera' implica elevar edad jubilación a más de 70 años o pensiones medias que no superen el 60% del salario (hoy estamos en el 80% de media). 

Pero en este tema hay mucho que se puede hacer, antes de plantear otro modelo, que le beneficia sobre todo a los Seguros Privados, que año tras año han demostrado ser un gran negocio para unos y un fracaso en su rentabilidad para la mayoría.

Hay otras formas de controlar los gastos de esa Seguridad Social que durante décadas ha sido el capazo en donde entraba todo tipo de gastos. No todas las pensiones deberían ser asumidas por la Seguridad Social, como decíamos, pero a su vez, tal vez haya que añadirle el ingreso de algunos impuestos especiales. 

Si tenemos que soportar los gastos en Sanidad de las enfermedades que vienen del tabaco y el alcohol, tal vez sería lógico añadirle a la Seguridad social los ingresos extraordinarios de esos apartados del consumo.

Los políticos prometen pensiones sin modificaciones de ningún tipo que no sean recortar derechos y hay muchas posibles, mientras la demografía colapsa. 

Envejeceremos todos culpando a la 'falta de solidaridad’ cuando posiblemente nos esté faltando arrestos para tomar decisiones que no siempre pasan por recortar, sino por asumir realidades con algunos cambios contables. 

¿Qué parte de las pensiones sirven para pagar impuestos al consumo, o para ayudar a los hijos cn bajos ingresos y sin posibilidades de tener vivienda soportable? 

¿Qué gasto están soportando las familias de pensionistas, por no poder emanciparse los hijos cuando les toca por edad, ante un coste de la vivienda inasumible?

El Pacto de Toledo 2020 (ratificado Congreso en noviembre de 2020) reconoce explícitamente la existencia de gastos impropios en la SS y recomienda su transferencia inmediata a los Presupuestos Generales del Estado (PGE). No cuestiona su cuantía, sino urge una separación de las fuentes de financiación. No cubriría el déficit en su totalidad, pero serviría al menos para tener unas cifras más reales. Y a partir de ellas, buscar otros ingresos y revisar los gastos.

Es cierto, no hay duda, de que en las próximas décadas, en una gran parte del planeta habrá más personas mayores que jóvenes. Y en la misma medida, en otra parte de los países, existirá un componente generacional totalmente diferente. Más jovenes que mayores. Y que esa crisis de generaciones entre culturas y países, creará o alimentará otras crisis, otro tipo de crisis y tensiones.

Hay una crisis generacional real a nivel global, mundial. Mientras África o India son territorios jóvenes (mediana de 19 años para 2040), estos migran por obligación de subsistencia, a la Europa 'vieja' (con una mediana de edad de 48 años). Y Europa tiene que asumir por humanismo pero a su vez por puro egoísmo, estas llegadas.

Ya no serán “nuestros” propios jóvenes los que criticarán a sus mayores, podría darse el caso de que serán los jovenes venidos de fuera, lo que no querrán alimentar los derechos de los mayores que hemos nacido en esta sociedad, y que vivirán mientras ellos son jóvenes. No es racismo, es sociología básica, es comportamiento animal. Y eso hay que educarlo ahora para entenderlo mañana.

No es solo 'sociología básica animal', sino es un conflicto estructural cuando los inmigrantes jóvenes (ratio 4 trabajadores/jubilado) tendrán que financiar pensiones de ancianos nativos, y entonces el resentimiento mutuo crecerá (tendremos un 70% de españoles mayores de 55, dependiendo de las cotizaciones de los jóvenes que vienen de fuera).

La Sanidad colapsa ya en el presente con listas de espera de más de 200 días en Cirugía o Especialidades médicas, y con una Dependencia sin cubrir en el 30% de los casos.

Es previsible que para el año 2045 en España dispongamos de un un cuidador para cada tres dependientes. Y que el modelo de Sanidad y Dependencia privado para ricos funcione, mientras que el Sistema de Sanidad público residual y con menos recursos, esté orientado para las clases más pobres.

Y eso nos llevará a una brecha de clase extrema. Ya no será una brecha en la forma de vivir en los periodos vitales de edad adulta, sino sobre todo en la edad de Personas Mayores. 

La élite de esas Clases Altas vivirán más de 90 años y con calidad vida suficiente, mientras las llamadas Clases Medias y Clases Bajas dentro de su soledad institucionalizada vivirán en Residencias Saturadas o en sus domicilios, sin la correcta atención por falta de recursos para pagarse los servicios.

La realidad es cruda. Sin estas inmigraciones masivas de dos millones de nuevas personas hacia los países con menos habitantes y más envejecidos, las sociedades colapsarán en sus servicios públicos. 

Pero a su vez es cierto que se prevén crisis culturales, alguna forma de explosión social y cultural, que las pensiones públicas actuales sean complejas de sostener, y que no hayamos sido capaces de crear los mecanismo válidos para una solidaridad intergeneracional, pues no la hemos tenido antes para una solidaridad con la pobreza y la llegada de la inmigración.

El comportamiento que hoy en 2025 tenemos con la inmigración, podría ser la que estos jóvenes cuando sean adultos (2045), tengan con los mayores que dependerán de ellos a efectos de solidaridad institucionalizada. Es muy posible que yo no lo vea.

Vamos a observar también, en las próximas décadas, un cambio notable en el mundo del consumo personal, motivado también por el cambio de la edad media de los consumidores, y del que ya se están ocupando muy atentamente las oficinas de marketing de las grandes marcas de consumo, pues hablamos de modelos para “vender” y sacar rentabilidad a las economías personales.

Esos cambios a la hora del consumo no serán solo en Alimentación, sino también en Sanidad y similares, en Cultura y Ocio, en Atención personal para evitar la soledad, etc. Eso nos llevará a que la juventud de dentro de dos décadas, posiblemente ya no marque tanto los ritmos del cambio, si no representan un buen núcleo de consumo por rentabilidad.


Julio Puente

13.2.26

Motivar a los afiliados de los partidos políticos


Comentaba ayer la realidad de la afiliación en España y Aragón a los partidos políticos, muy baja y en descenso. Hoy quiero señalar algunos problemas que posiblemente nos llevan a esa cruda realidad.

Todos los partidos políticos en España priman mucho más la Comunicación Exterior, que la Comunicación Interior, que son dos apartados o aspectos de la Organización muy diferentes, que a veces se agrupan en los mismos equipos de personas del Partido, pero ordenando más la Exterior y muy poco la Comunicación Interior.

Existen casos o ejemplos de Comunicación aceptable, con Listas de Simpatizantes que son muy correctas para enviarles notas por email, mucho mejores y eficaces de las que se utilizan para los propios Militantes, muchos partidos políticos.

Al militante del partido hay que ofrecerle mucho más que propaganda, sobre todo hay que entregarle INFORMACIÓN REAL de lo que acontece en el partido. Sin reparos aunque con la mesura que marca la responsabilidad. 

Es decir, tiene que percibir un Valor Añadido por pertenecer a un Partido Político. Valor añadido en referencia a la propia organización, pero también en relación a los problemas de la sociedad, a la postura de la organización, disponiendo de información real y válida.

No es de recibo nunca, que los militantes reciban más información sobre el partido político del que es militantes, a través de los medios de comunicación que desde su propia organización. 

Pero a los dirigentes de los partidos les viene muy bien esa alta rotación de militantes entre sus bases, en un entrar y salir que les viene perfecta para poder controlar el aparato, y tener garantizado su espacio de gerencia y poder. 

¿Y la motivación no sirve para repensar que una sociedad con partidos débiles, es una sociedad democrática muy débil?

Al militante hay que ofrecerle además, Boletines informativos de calidad, que pueden ser mucho más amplios de lo que se supone hoy, abiertos a explicar, dar formación política, y que deberían servir para tener motivado al que ha decidido pagar una cuota mensual.

Muchos afiliados nunca quieren participar en Reuniones de Trabajo, por varios motivos —es verdad, y eso lo dejo para otro día—, pero tener contacto con el partido de forma digital, es hoy en día muy sencillo, barato y útil. Y algunos ya lo hacen.

Es importante cuidar las Agrupaciones Locales, las reuniones de cercanía, para mantener el concepto de compañía, de igualdad, de cercanía con los dirigentes. El intercambio de información y formación. Esto, que es muy habitual en la zonas rurales, es menos habitual en las grandes ciudades y en algunos partidos.

La Comunicación Interior tiene que ser bidireccional. Y ese es otro apartado que se olvida, o mejor dicho, se orilla para no recibir molestias o quejas. Como si estas no tuvieran que formar parte de la mejora continua.

Es cierto, que muchas direcciones de partidos, cuando están gobernando o en curva ascendente, creen que todo es eterno, y que la militancia no es —en realidad democrática que a veces molesta a los dirigentes—, la que mantienen vivo el proceso vital del partido. A veces cuando se dan cuenta del error, es demasiado tarde.


Julio Puente

12.2.26

Consumiendo el 2026 como si fuera nuestro


No hay que estar asustado, estamos navegando por el año 2026 y todavía no ha venido el Fin del Mundo.

En realidad este 2026 empezó muy mal, con malos augurios, pero de momento seguimos pudiendo respirar, viendo las puestas de sol, escuchando a los pájaros gritar.

Eso si, seguimos estando rodeados de incapaces, de flojos, de engañabobos, de silenciosos traidores a sus programas. De maliciosos violentos que no saben leer libros de historia.

Algunos han aprendido a jodernos sonriendo y otros están desaparecidos y llenos de tiritas. ¿Habéis visto reírse a los Donald de cada país? ¡¡Uff!!

Eso si, este 2026 es NUESTRO, será lo que cada uno de nosotros quiera que sea, lo que entre todos logremos que sea. Para bien o para regular.

Nació vacío, limpio, como un disco duro SSD (es lo lógico) y sin nada dentro. En los próximos 10 meses rellenaremos el año y miraremos con qué lo hemos ido construyendo y haremos cuentas. 

Si salimos perdiendo otra vez, será nuestra responsabilidad, no habremos sido capaces de hacerlo mejor. Pero es nuestro disco duro —perdón—, nuestra historia; y debemos pensar un momento si tenemos fuerzas en intentarlo al menos. 

Los que en algún momento me habéis leído, sabéis que tengo reparos, que sé que los tiempos que vienen no son buenos, pero son los que nosotros mismos en España hemos decidido darnos. 

Sí. Seguiré estando para insistir. Aunque siempre tengo serias dudas de no tirar la toalla.

Tiempo ¿Tiempo? ¡¡¡Tiempo!!! Necesitamos tiempo muerto

Tiempo ¿Tiempo? ¡¡¡Tiempo!!!

Me ha venido a la mente la palabra “tiempo” en su significado tal vez menos utilizado. La de petición, la de súplica incluso por el bien de todos aunque no lo creamos así, la que demuestra la necesidad de parar, de calmar el momento para estudiarlo y analizar las consecuencias.

El clásico “¡tiempo muerto!” del baloncesto es el que mejor nos indica lo que quiero decir.

Todos necesitamos muchas veces parar de andar por la vida, tomar aire para recoger nuevos impulsos, respirar sin sobrealiento, para darnos cuenta de donde estamos y hacia donde queremos ir.

Nos pedimos tiempo, nos lo concedemos muchas menos veces de las necesarias, pero no siempre lo aprovechamos. 

Si, además es eso, es casi nunca lo aprovechamos. 

¡¡¡Tiempo!!! ¿Para qué?, tal vez para simplemente descansar de la batalla, para vernos reflejados en el agua, para buscar la salida, para mirar a los demás e intentar adivinar en su mirada, qué estamos haciendo entre todos.

Es una nueva oportunidad, es buscar otro lugar, otro espacio, otro momento, otras circunstancias. Es una división para buscar otros motivos. Para recordar lo aprendido.

Muchas veces lo único que necesitamos es tiempo.

Afiliación a Partidos Políticos. España y Aragón


Todos sabemos mucho de política, todos hablamos de las tripas de la política hasta detalles increíbles. España es el país de las tertulias políticas, de las opiniones en/de bar o en Redes Sociales, y el (creer) saber de política es algo muy habitual entre todos nosotros.

Pero en España solo el 0,6% de los ciudadanos están afiliados a algún partido político, pagando cuotas según Hacienda.

Menos de 300.000 ciudadanos españoles están afiliados a todos los partidos políticos en España, que para algunos os parecerán mucho, pero que es irrisorio, pues la política aunque nos guste o no el reconocerlo, es la que mueve la gestión de la sociedad, aquí y en cualquier país del mundo mundial, sea del tipo que sea su gobierno y su sociedad.

España está en la media baja de Europa. Pero está por encima de Italia, Reino Unido o Francia. Y bastante por debajo de Alemania o los países del Norte de Europa.

Hay incluso en España algún datos que sorprende. Por ejemplo el de un partido político en concreto del que no voy a dar el nombre (os lo podéis imaginar) con casi la mitad de los afiliados en toda España, unos 150.000 personas pagando cuota, pero que dice en sus comunicaciones externas que tiene un millón de afiliados. Tres veces más que el total de afiliados en toda España. 

Incluso existe un trasvase de militancia entre partidos bastante alta y no siempre bien conocida. No hablo de votantes, sino de afiliados.

¿Y Aragón?

Pues Aragón está muy bien, con datos similares a Alemania, con cerca de 20.000 afiliados a partidos políticos pagando cuota, muy similar sus datos a La Rioja y Asturias, y porcentualmente muy por encima de Cataluña o Andalucía.

¿A dónde quiero llegar?

La conclusión es sencilla. Pues los números nos indican además una tendencia a la baja, en algunos territorios muy acentuada incluso con la llegada de nuevas formaciones políticas.

A los Partidos Políticos les importa muy poco mantener su afiliación. Ya no digo que sean o no proclives a abrir sus puertas a nuevos militantes, que eso sí se da por la fuerte movilidad del militantes, sino que no parece enterarse en las direcciones de los Partidos Políticos, que la militancia fiel es una base imprescindible como altavoz.

Pero el dato que os dejo a continuación marca todavía más la situación.

Hay una MUY alta movilidad y rotación constante en la afiliación a partidos políticos en España: sobre el 25 al 35% de los afiliados cambian de partido, se dan de baja o de alta cada año, según datos del Tribunal de Cuentas y Hacienda con datos de los últimos seis años.

Pero los datos son peores entre los jóvenes. Hay muy poca fidelidad histórica: Solo entre el 40 y 50% de los militantes en España militantes permanecen más de 5 años, con una rotación muy alta entre jóvenes (los menores de 30 años en un 60%, se dan de baja antes de los cinco años). Insisto, son datos de Hacienda, pues la cuota de militante que se paga, desgrava automáticamente en la Declaración de la Renta.

La conclusión es que hay una alta rotación (25-40% cada año), poca fidelidad y muchos "afiliados fantasma" (que no pagan cuota). Con una base estable entre los 150.000 a 200.000, con unos restos en flujo constante, pero con aproximadamente cerca de unos 20.000 militantes netos que se van perdiendo cada año.

Por cierto, en cuanto a la rotación, en aquellas comunidades con partidos pequeños o medianos de índole más nacionalistas, sean de derechas o de izquierdas, esas bajas y altas se han dado en mayor número. Existe un cambio mayor de militantes.

En otras entradas seguiré hablado de esto, pero sobre todo os daré mi particular punto de vista sobre las motivaciones.