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17.2.26

El burka o el niqab es una barbaridad en el siglo XXI


Sobre la prohibición o no, del burka o el niqab en espacios públicos, es decir en la calle, yo, a diferencia de una gran parte de la izquierda lo tengo claro y a favor de su prohibición. Los socialistas de todo el espectro ideológico alegan que la propuesta presentada ahora en España por la derecha, choca con la libertad religiosa consagrada en la Constitución. Eso ya es un rizo tremendo y absurdo, por no decir falso.

Con los problemas que tiene España, hablar del burka o el niqab en España parece una pérdida de tiempo, y sobre, si es o no libertad el prohibirlo, y hay que recordar que eso no se sostiene por esas motivaciones. 

Llevar y usar burka o el niqab, es literalmente una falta de respeto a la mujer, aunque a ella le parezca bien, y hay muchas otras leyes en España que impiden que esa falta de dignidad se consienta.

¿Cuántos hombres has visto tú con burka o con el niqab en España? Ninguno. 

La ablación también se podría considerar por el mismo principio legal que es libertad religiosa, o el tener un harén. Hay muchos más ejemplos que no soportan una análisis de que prohibirlo atenta con la Constitución española. ¿Tenemos libertad garantizada? También la vivienda, el trabajo, y ya me callo.

Y no, en España no todo está permitido, ni tampoco muchas otras normas que se han ido perdiendo y eran ancestrales. A nadie se le exige venir a España, para obligar a tus mujeres a taparse las caras. Es de lógica que cuando una persona se cambia de país se tiene que acoger con las leyes del lugar de recepción. También si nosotros nos fuéramos a vivir a Afganistán tendríamos que cumplir una seria de normas, aunque no las entendiéramos o dijéramos que en nuestra cultura las normas son otras.

A la mujer, en ciertas culturas, la hemos ido llevando hacia espacios de culto religioso (para disimular) que amparan la desigualdad del hombre con respecto a la mujer, y a eso lo podemos llamar como nos apetezca, pero es de una tremenda desigualdad social que siempre marca a las mujeres. 

Rezan en otros espacios, tienen que vestir de otra manera, y no pueden hablar con ciertas personas. No hay que moverse mucho para detectarlo.

Y curiosamente nos vamos convenciendo todos de que eso es y tiene que ser así, protegido por la libertad de cada mujer. Mentira. Y si hay duda, un paseo por ciertos países que no quiero nombrar, nos sirve de ejemplo. 

La mujer se va liberalizando de ciertas ataduras, de forma lenta, y todos nosotros tenemos también que ayudar a esas lógicas sociales.

Es verdad además, que prohibir el burka o el niqab en la calle tiene otras connotaciones curiosas. ¿Se prohibirá la Semana Santa en España por los capirotes? 

¿Qué haremos con los motoristas y repartidores de moto que llevan unos cascos que les tapan la cabeza? 

¿No deberíamos prohibir también que la mujer vaya a uno o dos metros de su pareja masculina, cuando van en familia por la calle? 

¿O tal vez deberíamos obligar a las parejas de las mujeres que llevan burka o niqab, a que también ellos lo llevaran, para evitar la discriminación por sexo?

¿Todos los derechos (todos) que tenemos los ciudadanos españoles, en España…, se les permiten a las mujeres que llevan burka o niqab en España?

El acceso a la vivienda, como problema en España, muy importante


Una vez más el CIS de este inicio de 2026 afianza la percepción en todos los españoles, de que la vivienda es el primer problema en nuestro país. Lo que perciben, y lo que sufren, pues ambas percepciones son muy altas, y en claro aumento.

Pocos ciudadanos en España saben que la vivienda depende por Ley, por Constitución, y por Sentencias del Tribunal Supremo…, de las Comunidades Autónomas

En esta realidad no somos capaces de valorar que cuando votamos o no votamos en las Elecciones Autonómicas, estamos votando también, para bien o para mal, sobre el problema de la vivienda y de sus posibles soluciones con Leyes y ayudas.

La Constitución de 1978 lo dejó muy claro y establece un reparto competencial entre el Estado y las Comunidades Autónomas. En materia de vivienda ocurre algo clave. La vivienda no aparece como competencia exclusiva del Estado. En cambio, sí aparece expresamente atribuida a las Comunidades Autónomas.

Esto significa que desde el diseño constitucional, la vivienda se concibe como competencia autonómica, no estatal. Y admitir este paso, es el primero.

En los últimos años, el Gobierno central ha aprobado leyes como la Ley por el Derecho a la Vivienda (2023). Pero aquí está el punto clave.  El Estado no legisla la vivienda “en sí”, sino pone las Condiciones básicas, el Marco general, los Aspectos económicos o civiles (alquileres, índices, fiscalidad). 

¿Y eso es suficiente? Pues no. Es labor de las Comunidades y depende de lo que estas legislen y hagan.

La aplicación real depende de si la Comunidad Autónoma decide aplicarla y sobre todo cómo la adapta o qué instrumentos crea. 

Por eso hay tremendas diferencias legales entre lo que hacen Comunidades como País Vasco y Navarra, o Aragón y Madrid, por poner algunos ejemplos divergentes.

En unas comunidades se aplica lo que se dicta desde el Estado y en otras no, y por ello los resultados son desiguales. No es casualidad ni depende directamente de sus economías, es consecuencia directa del reparto constitucional que viene desde 1978 y del uso que se haga de los Presupuestos que se reciben, pues no son finalistas.

Hay dos modelos de políticas de vivienda que están enfrentados en España por sus distintas formas entre territorios. 

Tenemos el modelos de Vivienda como derecho social con un parque público estable, un buen número de viviendas en alquiler social, intervención del mercado y limitaciones a la especulación. No se trata de decisiones de territorios ricos, pues en gran medida son decisiones políticas que llevan décadas funcionando.

El otro modelo entiende la Vivienda como bien de mercado, y se aplican incentivos al promotor privado, ayudas a la compra, un escasa intervención en precios, y en convencimiento y confianza en que será la oferta privada la que regule los precios y las opciones de acceso.

En ambos modelos se pueden destinar 10 euros o millones de euros para que funcionen de una manera de de otra. El problema no es la cantidad de economía pública de los territorios, sino la decisión política de cómo trabajar.

Cada Comunidad elige uno u otro modelo, o mezclas desiguales entre ellos, y los efectos se acumulan durante años. Y eso lo decidimos a la hora de elegir a nuestros representantes. Y normalmente (no siempre) lo dicen en sus Programas Electorales, esos que nunca los leemos, pues tampoco les interesa mandárnoslos.

Con el Primer Modelo tenemos a Comunidades como  Cataluña (no está funcionando bien en la ciudad de Barcelona, por otros motivos como la masificación del turismo), País Vasco, Navarra; y con menos fuerza se trabaja en este modelos en ciertas zonas de Andalucía e incluso de la Comunidad Valenciana y La Rioja.

Pero en el lado opuesto tenemos ejemplos claros como Madrid, Aragón o Murcia.

Hay diversos modelos de controlar los precios de la vivienda, en España y en Europa. 

El factor de saber trabajar bien el mercado público, sobre todo en zonas que debemos decidir si ya están o no tensionadas por precio o por cantidad (yo creo que en todas) y el de trabajar mucho más en los mercados de alquiler público, en la rehabilitación de vivienda que sea pública, y en legislar qué se puede hacer sobre suelos públicos para levantar viviendas públicas con determinadas cargas legales para no poderlas llevar al mercado libre. 

El problema de la vivienda en España es urgente, necesita soluciones a corto plazo y a medio plazo. Y ambas posibles soluciones son bien distintas. A medio plazo las dictadas por el Gobierno actual de Pedro Sánchez son buenas, pero llegan muy tarde. 

En el corto plazo se deberían convertir en Zonas Tensionadas al menos todas las grandes ciudades de más de 100.000 habitantes, y aplicar con otro rigor las medidas que para ellas existen en estos momentos. No son una panacea, pero ayudan a dar un toque de advertencia.

Hay que cambiar el modelo de construcción de vivienda. Crear muchas más Cooperativas (hay varios modelos legales) desde Asociaciones, o desde Comunidades de Vecinos. 

Deben los Ayuntamientos entrar en el mercado de la vivienda de forma directa, construyendo en sus propios suelos, para viviendas destinadas al alquiler. 

No es posible legalmente controlar los precios, por lo que se deben buscar otras alternativas. Veamos algunas ciudades europeas.

El modelo de Viena es sencillo y claro. El ayuntamiento es propietario y promotor masivo de vivienda. Más del 60 % del parque de vivienda en la ciudad es social o regulado. Se hacen vivienda para clases populares y medias, no solo para familias vulnerables. Hay una política mantenida desde hace más de 100 años (no depende del color político). En Viena la vivienda es infraestructura social, como el transporte o el agua.

En Berlín el freno al precio del alquiler es débil, con algunos intentos de hacerlo pero frenado y anulado por el Tribunal Constitucional alemán. Hay poco parque público tras privatizaciones de los años 90 y una Alta dependencia del mercado libre. Por lo que Berlín demuestra que regular precios sin parque público suficiente no basta. Es un modelo muy similar al de España.

En los Países Bajos el Estado Central es quien regula los alquileres y los numerosas cooperativas de viviendas. Y los Municipios controlan la gestión directa y el suelo que ponen a disposición de esos bloques de viviendas. Amplio sector de vivienda social está gestionada por “housing associations”. Y tienen un sistema de alquiler regulado por puntos (según el tamaño de la vivienda, su calidad, o su ubicación en el barrio de la ciudad). El mercado libre existe, pero no domina el sistema. El Estado marca unas reglas duras, y es el municipio con su ayuntamiento quien las ejecuta.

Las diferencias de estos modelos (también en Francia hay similares) es que por una parte son los Ayuntamientos los que deciden y realizan políticas de vivienda. Que se trabaja mucho el tema de Cooperativas con diversas variables. Y que son política de muy largo alcance con décadas de funcionamientos. 

El control de los precios en un mercado libre no es posible… excepto que dentro de ese mercado libre estén con una gran representación de viviendas los propios Ayuntamientos, Gobiernos y Cooperativas de Asociaciones muy diversas.

El alquiler asequible para las Clases Medias de cada sociedad, no se decreta. Se construye más de forma pública, se mantienen esas políticas de apoyo y se protegen los precios de alquiler y venta durante décadas.

Y se debe estudiar el servicio público de vivienda en alquiler con o sin derecho a compra, desde diferentes ópticas de calidad, de tamaño, de diseño. No debe ser solo una idea de vivienda para toda la vida, sino un inicio de la emancipación, de la que puedes y debes ir cambiándote a lo largo de tu vida varias veces, por necesidad.

Julio Puente

14.2.26

Envejecimiento de la sociedad occidental


En las dos próximas décadas asistiremos en el mundo occidental, por entonces muy ampliado ya, a un envejecimiento acelerado e inevitable de las sociedades desarrolladas — hablo principalmente de Europa, Japón, Corea del Sur, China urbana y gran parte de América Latina— que transformará radicalmente sus estructuras demográficas y económicas.

La edad media pasará de los 43 años (datos del año 2024 en la UE) a los más de 48 años en 2045, con más del 25% de la población mayores de 65 años (ONU 2050). Esto no es curioso, es matemático, resultado de tasas de natalidad por debajo del reemplazo (1,3 España, 0,7 Corea) y una esperanza de vida en aumento, de más de 85 años en ese horizonte del año 2050.

El 'edadismo' ya no será una ‘sensación', es ya estadística dura. El 71% de los mayores de 55 años en España, advierte de alguna discriminación por edad (Barómetro Edadismo 2025), y ya hay un tercio de los europeos afectados por el edadismo en diversos grados, según las encuestas de Eurostat.

Lo curioso es que ya hemos entrado directamente en el edadismo, en una parte creciente de la sociedad, se entiende ya, que sobran los mayores, que sus derechos son excesivos, y se critican sin conocimiento suficiente del modelo, el coste de las pensiones en los países occidentales.

¿De verdad es inasumible soportar las pensiones, o es que simplemente queremos repartir de otra manera los beneficios públicos y sus servicios? El coste de las pensiones no es más que una forma de hacer contabilidad de Estado y eso nos lo callamos. 

¿Es inasumible haber dedicado durante 80 años gastos en Defensa, si no hemos tenido ninguna guerra? 

¿Cuantos gastos son atribuidos a la Seguridad Social, que deberían estar incluidos en otros apartados de los Presupuestos Generales del Estado?

La Caja Única de la Seguridad social ha sido un elemento que ha servido como Cajón de Sastre para incluirle gastos, y a su vez para servir de financiación al propio Estado, cuando había superávit, y era muy barato coger prestado de esta Caja Común Estatal, o bien invertir mal lo que sobraba entre ingresos y gastos.

No hay duda de que gastos de la Seguridad Social, que representan miles de millones, y que son Gastos Impropios, deberían salir para explicar mejor la rentabilidad de las pensiones. Por ejemplo los complementos mínimos a la pensiones, o la universalización de la Sanidad, o las Rentas Mínimas de Inserción, o las prestaciones y subsidios del desempleo, o la formación de los desempleados, o las pensiones de viudedad no contributiva, los gastos en Dependencia.

Las críticas a las pensiones desde el punto de vista actual no son hechas sin conocimiento o sin base contable. España gastará el 17,3% de su PIB en pensiones en el año 2050 con una media del 9,9% en la OCDE. No parece 'inasumible' técnicamente, pero parece políticamente my complejo de asumir sin aplicar recortes. 

Pero eso no quiere decir que no sea lógico y posible reordenar en los propios Presupuestos del Estado, las partidas que le son propias y las que le son impropias.

Las cotizaciones actuales (28,3%) no cubren todos los gastos atribuidos, con un déficit de la Seguridad Social en España del 2,5% PIB anual de forma creciente. Dicen los técnicos que repartir 'de otra manera' implica elevar edad jubilación a más de 70 años o pensiones medias que no superen el 60% del salario (hoy estamos en el 80% de media). 

Pero en este tema hay mucho que se puede hacer, antes de plantear otro modelo, que le beneficia sobre todo a los Seguros Privados, que año tras año han demostrado ser un gran negocio para unos y un fracaso en su rentabilidad para la mayoría.

Hay otras formas de controlar los gastos de esa Seguridad Social que durante décadas ha sido el capazo en donde entraba todo tipo de gastos. No todas las pensiones deberían ser asumidas por la Seguridad Social, como decíamos, pero a su vez, tal vez haya que añadirle el ingreso de algunos impuestos especiales. 

Si tenemos que soportar los gastos en Sanidad de las enfermedades que vienen del tabaco y el alcohol, tal vez sería lógico añadirle a la Seguridad social los ingresos extraordinarios de esos apartados del consumo.

Los políticos prometen pensiones sin modificaciones de ningún tipo que no sean recortar derechos y hay muchas posibles, mientras la demografía colapsa. 

Envejeceremos todos culpando a la 'falta de solidaridad’ cuando posiblemente nos esté faltando arrestos para tomar decisiones que no siempre pasan por recortar, sino por asumir realidades con algunos cambios contables. 

¿Qué parte de las pensiones sirven para pagar impuestos al consumo, o para ayudar a los hijos cn bajos ingresos y sin posibilidades de tener vivienda soportable? 

¿Qué gasto están soportando las familias de pensionistas, por no poder emanciparse los hijos cuando les toca por edad, ante un coste de la vivienda inasumible?

El Pacto de Toledo 2020 (ratificado Congreso en noviembre de 2020) reconoce explícitamente la existencia de gastos impropios en la SS y recomienda su transferencia inmediata a los Presupuestos Generales del Estado (PGE). No cuestiona su cuantía, sino urge una separación de las fuentes de financiación. No cubriría el déficit en su totalidad, pero serviría al menos para tener unas cifras más reales. Y a partir de ellas, buscar otros ingresos y revisar los gastos.

Es cierto, no hay duda, de que en las próximas décadas, en una gran parte del planeta habrá más personas mayores que jóvenes. Y en la misma medida, en otra parte de los países, existirá un componente generacional totalmente diferente. Más jovenes que mayores. Y que esa crisis de generaciones entre culturas y países, creará o alimentará otras crisis, otro tipo de crisis y tensiones.

Hay una crisis generacional real a nivel global, mundial. Mientras África o India son territorios jóvenes (mediana de 19 años para 2040), estos migran por obligación de subsistencia, a la Europa 'vieja' (con una mediana de edad de 48 años). Y Europa tiene que asumir por humanismo pero a su vez por puro egoísmo, estas llegadas.

Ya no serán “nuestros” propios jóvenes los que criticarán a sus mayores, podría darse el caso de que serán los jovenes venidos de fuera, lo que no querrán alimentar los derechos de los mayores que hemos nacido en esta sociedad, y que vivirán mientras ellos son jóvenes. No es racismo, es sociología básica, es comportamiento animal. Y eso hay que educarlo ahora para entenderlo mañana.

No es solo 'sociología básica animal', sino es un conflicto estructural cuando los inmigrantes jóvenes (ratio 4 trabajadores/jubilado) tendrán que financiar pensiones de ancianos nativos, y entonces el resentimiento mutuo crecerá (tendremos un 70% de españoles mayores de 55, dependiendo de las cotizaciones de los jóvenes que vienen de fuera).

La Sanidad colapsa ya en el presente con listas de espera de más de 200 días en Cirugía o Especialidades médicas, y con una Dependencia sin cubrir en el 30% de los casos.

Es previsible que para el año 2045 en España dispongamos de un un cuidador para cada tres dependientes. Y que el modelo de Sanidad y Dependencia privado para ricos funcione, mientras que el Sistema de Sanidad público residual y con menos recursos, esté orientado para las clases más pobres.

Y eso nos llevará a una brecha de clase extrema. Ya no será una brecha en la forma de vivir en los periodos vitales de edad adulta, sino sobre todo en la edad de Personas Mayores. 

La élite de esas Clases Altas vivirán más de 90 años y con calidad vida suficiente, mientras las llamadas Clases Medias y Clases Bajas dentro de su soledad institucionalizada vivirán en Residencias Saturadas o en sus domicilios, sin la correcta atención por falta de recursos para pagarse los servicios.

La realidad es cruda. Sin estas inmigraciones masivas de dos millones de nuevas personas hacia los países con menos habitantes y más envejecidos, las sociedades colapsarán en sus servicios públicos. 

Pero a su vez es cierto que se prevén crisis culturales, alguna forma de explosión social y cultural, que las pensiones públicas actuales sean complejas de sostener, y que no hayamos sido capaces de crear los mecanismo válidos para una solidaridad intergeneracional, pues no la hemos tenido antes para una solidaridad con la pobreza y la llegada de la inmigración.

El comportamiento que hoy en 2025 tenemos con la inmigración, podría ser la que estos jóvenes cuando sean adultos (2045), tengan con los mayores que dependerán de ellos a efectos de solidaridad institucionalizada. Es muy posible que yo no lo vea.

Vamos a observar también, en las próximas décadas, un cambio notable en el mundo del consumo personal, motivado también por el cambio de la edad media de los consumidores, y del que ya se están ocupando muy atentamente las oficinas de marketing de las grandes marcas de consumo, pues hablamos de modelos para “vender” y sacar rentabilidad a las economías personales.

Esos cambios a la hora del consumo no serán solo en Alimentación, sino también en Sanidad y similares, en Cultura y Ocio, en Atención personal para evitar la soledad, etc. Eso nos llevará a que la juventud de dentro de dos décadas, posiblemente ya no marque tanto los ritmos del cambio, si no representan un buen núcleo de consumo por rentabilidad.


Julio Puente

13.2.26

Motivar a los afiliados de los partidos políticos


Comentaba ayer la realidad de la afiliación en España y Aragón a los partidos políticos, muy baja y en descenso. Hoy quiero señalar algunos problemas que posiblemente nos llevan a esa cruda realidad.

Todos los partidos políticos en España priman mucho más la Comunicación Exterior, que la Comunicación Interior, que son dos apartados o aspectos de la Organización muy diferentes, que a veces se agrupan en los mismos equipos de personas del Partido, pero ordenando más la Exterior y muy poco la Comunicación Interior.

Existen casos o ejemplos de Comunicación aceptable, con Listas de Simpatizantes que son muy correctas para enviarles notas por email, mucho mejores y eficaces de las que se utilizan para los propios Militantes, muchos partidos políticos.

Al militante del partido hay que ofrecerle mucho más que propaganda, sobre todo hay que entregarle INFORMACIÓN REAL de lo que acontece en el partido. Sin reparos aunque con la mesura que marca la responsabilidad. 

Es decir, tiene que percibir un Valor Añadido por pertenecer a un Partido Político. Valor añadido en referencia a la propia organización, pero también en relación a los problemas de la sociedad, a la postura de la organización, disponiendo de información real y válida.

No es de recibo nunca, que los militantes reciban más información sobre el partido político del que es militantes, a través de los medios de comunicación que desde su propia organización. 

Pero a los dirigentes de los partidos les viene muy bien esa alta rotación de militantes entre sus bases, en un entrar y salir que les viene perfecta para poder controlar el aparato, y tener garantizado su espacio de gerencia y poder. 

¿Y la motivación no sirve para repensar que una sociedad con partidos débiles, es una sociedad democrática muy débil?

Al militante hay que ofrecerle además, Boletines informativos de calidad, que pueden ser mucho más amplios de lo que se supone hoy, abiertos a explicar, dar formación política, y que deberían servir para tener motivado al que ha decidido pagar una cuota mensual.

Muchos afiliados nunca quieren participar en Reuniones de Trabajo, por varios motivos —es verdad, y eso lo dejo para otro día—, pero tener contacto con el partido de forma digital, es hoy en día muy sencillo, barato y útil. Y algunos ya lo hacen.

Es importante cuidar las Agrupaciones Locales, las reuniones de cercanía, para mantener el concepto de compañía, de igualdad, de cercanía con los dirigentes. El intercambio de información y formación. Esto, que es muy habitual en la zonas rurales, es menos habitual en las grandes ciudades y en algunos partidos.

La Comunicación Interior tiene que ser bidireccional. Y ese es otro apartado que se olvida, o mejor dicho, se orilla para no recibir molestias o quejas. Como si estas no tuvieran que formar parte de la mejora continua.

Es cierto, que muchas direcciones de partidos, cuando están gobernando o en curva ascendente, creen que todo es eterno, y que la militancia no es —en realidad democrática que a veces molesta a los dirigentes—, la que mantienen vivo el proceso vital del partido. A veces cuando se dan cuenta del error, es demasiado tarde.


Julio Puente

12.2.26

Consumiendo el 2026 como si fuera nuestro


No hay que estar asustado, estamos navegando por el año 2026 y todavía no ha venido el Fin del Mundo.

En realidad este 2026 empezó muy mal, con malos augurios, pero de momento seguimos pudiendo respirar, viendo las puestas de sol, escuchando a los pájaros gritar.

Eso si, seguimos estando rodeados de incapaces, de flojos, de engañabobos, de silenciosos traidores a sus programas. De maliciosos violentos que no saben leer libros de historia.

Algunos han aprendido a jodernos sonriendo y otros están desaparecidos y llenos de tiritas. ¿Habéis visto reírse a los Donald de cada país? ¡¡Uff!!

Eso si, este 2026 es NUESTRO, será lo que cada uno de nosotros quiera que sea, lo que entre todos logremos que sea. Para bien o para regular.

Nació vacío, limpio, como un disco duro SSD (es lo lógico) y sin nada dentro. En los próximos 10 meses rellenaremos el año y miraremos con qué lo hemos ido construyendo y haremos cuentas. 

Si salimos perdiendo otra vez, será nuestra responsabilidad, no habremos sido capaces de hacerlo mejor. Pero es nuestro disco duro —perdón—, nuestra historia; y debemos pensar un momento si tenemos fuerzas en intentarlo al menos. 

Los que en algún momento me habéis leído, sabéis que tengo reparos, que sé que los tiempos que vienen no son buenos, pero son los que nosotros mismos en España hemos decidido darnos. 

Sí. Seguiré estando para insistir. Aunque siempre tengo serias dudas de no tirar la toalla.

Tiempo ¿Tiempo? ¡¡¡Tiempo!!! Necesitamos tiempo muerto

Tiempo ¿Tiempo? ¡¡¡Tiempo!!!

Me ha venido a la mente la palabra “tiempo” en su significado tal vez menos utilizado. La de petición, la de súplica incluso por el bien de todos aunque no lo creamos así, la que demuestra la necesidad de parar, de calmar el momento para estudiarlo y analizar las consecuencias.

El clásico “¡tiempo muerto!” del baloncesto es el que mejor nos indica lo que quiero decir.

Todos necesitamos muchas veces parar de andar por la vida, tomar aire para recoger nuevos impulsos, respirar sin sobrealiento, para darnos cuenta de donde estamos y hacia donde queremos ir.

Nos pedimos tiempo, nos lo concedemos muchas menos veces de las necesarias, pero no siempre lo aprovechamos. 

Si, además es eso, es casi nunca lo aprovechamos. 

¡¡¡Tiempo!!! ¿Para qué?, tal vez para simplemente descansar de la batalla, para vernos reflejados en el agua, para buscar la salida, para mirar a los demás e intentar adivinar en su mirada, qué estamos haciendo entre todos.

Es una nueva oportunidad, es buscar otro lugar, otro espacio, otro momento, otras circunstancias. Es una división para buscar otros motivos. Para recordar lo aprendido.

Muchas veces lo único que necesitamos es tiempo.

Afiliación a Partidos Políticos. España y Aragón


Todos sabemos mucho de política, todos hablamos de las tripas de la política hasta detalles increíbles. España es el país de las tertulias políticas, de las opiniones en/de bar o en Redes Sociales, y el (creer) saber de política es algo muy habitual entre todos nosotros.

Pero en España solo el 0,6% de los ciudadanos están afiliados a algún partido político, pagando cuotas según Hacienda.

Menos de 300.000 ciudadanos españoles están afiliados a todos los partidos políticos en España, que para algunos os parecerán mucho, pero que es irrisorio, pues la política aunque nos guste o no el reconocerlo, es la que mueve la gestión de la sociedad, aquí y en cualquier país del mundo mundial, sea del tipo que sea su gobierno y su sociedad.

España está en la media baja de Europa. Pero está por encima de Italia, Reino Unido o Francia. Y bastante por debajo de Alemania o los países del Norte de Europa.

Hay incluso en España algún datos que sorprende. Por ejemplo el de un partido político en concreto del que no voy a dar el nombre (os lo podéis imaginar) con casi la mitad de los afiliados en toda España, unos 150.000 personas pagando cuota, pero que dice en sus comunicaciones externas que tiene un millón de afiliados. Tres veces más que el total de afiliados en toda España. 

Incluso existe un trasvase de militancia entre partidos bastante alta y no siempre bien conocida. No hablo de votantes, sino de afiliados.

¿Y Aragón?

Pues Aragón está muy bien, con datos similares a Alemania, con cerca de 20.000 afiliados a partidos políticos pagando cuota, muy similar sus datos a La Rioja y Asturias, y porcentualmente muy por encima de Cataluña o Andalucía.

¿A dónde quiero llegar?

La conclusión es sencilla. Pues los números nos indican además una tendencia a la baja, en algunos territorios muy acentuada incluso con la llegada de nuevas formaciones políticas.

A los Partidos Políticos les importa muy poco mantener su afiliación. Ya no digo que sean o no proclives a abrir sus puertas a nuevos militantes, que eso sí se da por la fuerte movilidad del militantes, sino que no parece enterarse en las direcciones de los Partidos Políticos, que la militancia fiel es una base imprescindible como altavoz.

Pero el dato que os dejo a continuación marca todavía más la situación.

Hay una MUY alta movilidad y rotación constante en la afiliación a partidos políticos en España: sobre el 25 al 35% de los afiliados cambian de partido, se dan de baja o de alta cada año, según datos del Tribunal de Cuentas y Hacienda con datos de los últimos seis años.

Pero los datos son peores entre los jóvenes. Hay muy poca fidelidad histórica: Solo entre el 40 y 50% de los militantes en España militantes permanecen más de 5 años, con una rotación muy alta entre jóvenes (los menores de 30 años en un 60%, se dan de baja antes de los cinco años). Insisto, son datos de Hacienda, pues la cuota de militante que se paga, desgrava automáticamente en la Declaración de la Renta.

La conclusión es que hay una alta rotación (25-40% cada año), poca fidelidad y muchos "afiliados fantasma" (que no pagan cuota). Con una base estable entre los 150.000 a 200.000, con unos restos en flujo constante, pero con aproximadamente cerca de unos 20.000 militantes netos que se van perdiendo cada año.

Por cierto, en cuanto a la rotación, en aquellas comunidades con partidos pequeños o medianos de índole más nacionalistas, sean de derechas o de izquierdas, esas bajas y altas se han dado en mayor número. Existe un cambio mayor de militantes.

En otras entradas seguiré hablado de esto, pero sobre todo os daré mi particular punto de vista sobre las motivaciones.

11.2.26

VOX sabe jugar al ajedrez


Ayer en una Serie de Televisión de las serias, incluso diría de las muy serias: Salvador”, emitida en Netflix, un personaje decía que a los jóvenes les han enseñado a tener que elegir entre Democracia y Vivienda, entre Democracia y Trabajo, y claro… han elegido. No pueden quedarse con las dos opciones, y eso es un Marco Mental impuesto con trampa.

Es brutal la frase pero indica claramente el marco mental actual, los errores de muchos y el acierto en Comunicación de Marcos Mentales, el éxito asqueroso de quien sin decirlo ni dar la cara de frente, alienta este tipo de frases.

Funciona bien si no se dicen abiertamente, pero se hacen sentir. Son los votantes los que tienen que saberlo sin que nadie se lo diga. Así es como mejor funciona.

La serie de televisión os la recomiendo, pero para verla con calma, y a ser posible con ganas de reflexionar.

En el ya viejo libro deNo pienses en un elefante escrito por George Lakoff, se advierte que estas técnicas (tácticas) funcionan. El libro se centra en explicar que si se utilizan bien estos marcos conceptuales, se pueden conseguir grandes cosas en política, para y por (o contra) la sociedad.

A veces hay personas que piensan equivocadamente que la derecha extrema está practicando un juego al azar, sin preparación suficiente. Un gran error. Antes han aprendido muy bien a jugar al ajedrez social y no se están saliendo un ápice de su propio tablero.

En VOX, quien osa salirse de la línea marcada, lo dejan en el camino. No voy a citar ejemplos. Y no es un tema de España, ni de Europa, es un tema global. Se busca como en tiempos viejos, una modificación de los marcos mentales globales.

Hay miles y miles de votantes que sin darse cuenta votan en contra de sus propios intereses. Aunque esto mismo nos dirán de todos. Entra dentro de las lógicas en la defensa de cada postura. Pero votan creyendo que joder a los demás, les beneficia, aunque pierdan algo de vista.

Los peones son ocho (muchos), pues se sabe que hay que ir sacrificándolos. Están dando la cara hasta que mueren o son comidos, es su papel y durante un tiempo se saben importantes. Pero a su vez siempre hay muchos de ellos que enseguida son apartados, poco utilizados, y se quedan en el limbo del espacio ocupado.

Los peones se utilizan para marcar espacios, tácticas, engaños incluso, para defender a las piezas importantes, para conquistar casillas y territorio, o para que no entren otros en esas casillas, y de entre ellos en alguna ocasión, uno y en muy pocas ocasiones, llegan a ser importantes y se convierten en Torre, Alfil, Caballo ó Dama. Nunca en Rey. Y no hablo de género, sino de cargo.

El PP no sabe leer la lección de Aragón


Las palabras de la diputada y portavoz parlamentaria del PP en el Congreso: Ester Muñoz, deben figurar entre los detalles que se den en las Universidades de Políticas, como uno de los errores más tontos que se dan en preescolar de dirigentes.

"El PP acepta perder un par de escaños a cambio de sumar una mayoría absoluta con un Vox al alza".

La diputada del PP Ester Muñoz compara las últimas riñas de PP y Vox, con una simple pelea de hermanos, y anima a los de Abascal a ser capaces de pactar con el PP los gobiernos autonómicos de Extremadura y Aragón.

Al PP lo único que le importa es hundir al PSOE; pero quien le resta votos y poder es otro marco mental, son los votantes que se le escapan hacia otras opciones. 

El PP debería haber asumido que las prisas son muy malas consejeras, y que su futuro pasa por llegar en muy buena posición a 2027. Y eso solo se consigue con propuestas que les hagan ver a sus votantes, que son los únicos posibles, que tienen un proyecto europeo con seriedad y experiencia. 

El PP tiene el problema de no saber leer el momento, lo cual beneficia claramente al resto de fuerzas conservadoras

¿Nadie les piensa explicar a los dirigentes actuales del PP, que al menos de momento, los marcos mentales desde la derecha los debe marcar el PP y no sus enemigos electorales, aunque sean de la misma familia?

Para el PP, VOX no deberían ser los hermanos pequeños, pues son el enemigo o contrincante. Si acaso el cuñado impertinente.

A VOX le da igual los gobiernos de las Comunidades Autonómicas, pues ellos no creen en ese modelo o marco político, a VOX solo les sirve afianzarse desde una velocidad de crucero, para superar al PP en España.

Y esto no lo están viendo los dirigentes del PP. Esto no va de otra cosa que no sea de votantes, de sociedad, de diferentes maneras de ver el futuro. No el presente. EL FUTURO. 

Hablamos de Aragón y de España

Lo advertía yo ayer. El PP y VOX quiere jugar con Aragón, al igual que está jugando con Extremadura. Ya no van a venir de paseo a nuestro territorio los que siempre son de fuera, ahora experimentarán desde los despachos y llamarán a nuestros líderes para que vayan allí, pues aquí es un latazo venir con las malas comunicaciones que tenemos.

Tengo mis dudas de si también el PSOE quiere jugar con Aragón, pues tienen por delante un buen trabajo, una gran reflexión, y no se les escucha nada que no sea el silencio, y las conclusiones tontas que no sirven.

Pero que no se fíe nadie, tampoco nadie de Aragón. Llevamos décadas como tierra de experimentos. Y no lo van a dejar de hacer. Salimos gratis que sigan jugando con Aragón.

Todos los resultados eran los esperados, excepto el de CHA. Seamos sinceros, los sondeos la han clavado excepto en la subida de CHA. Sabemos desde hace muchos años que con CHA no aciertan e incluso sospechamos el motivo y no es que no quieran reflejar los datos, tampoco que no los entiendan, es simple estadística y una mala praxis de cocina.

CHA no debe fiarse tampoco de estos resultados. ya los hemos tenido en el pasado. En el año 2003 tuvimos 9 diputados. Ahora tenemos menos. Después de aquel año perdimos más de la mitad por no saber trabajar el éxito. Veníamos cuatro años antes, de tener cinco.

Los partidos no se deben asentar, ampliar, cambiar, cuando están ganando. Eso es lo fácil de lograr, pero es lo frágil de cara al futuro. Los partidos políticos deben afianzarse y cuidar a su militancia cuando están perdiendo. No deben abrir sus puertas de par en par cuando van ganando, sino mimar su fuerza cuando están en temporadas bajas.

Esto que he comentado antes, en el anterior párrafo, es lo contrario de lo que hacen la mayoría de los partidos. Y luego eso se paga a poco que no se sepa valorar la fidelidad.

Digamos que es lo mismo que hacen las grandes empresas de consumo. Si eres cliente de siempre de una Telefónica, tienes menos descuentos que el cliente que acaba de llegar. Pero el sentido social es muy diferente a un Gran Partido Político.

España a partir de 2027 será otra cosa. Nos vamos adentrando a ese periodo de Gran Cambio que algunos pregonan para asustarnos. Pero pocos pensamos que no hay solución. El error es encadenar torpezas.

A los jóvenes les damos a elegir entre Democracia y vivienda, y les engañamos vilmente. Los que lo plantean buscan otras cosas que no tienen nada que ver con la dignidad de los jóvenes y con sus necesidades de emanciparse.

Mientras tanto vamos alimentando a la bicha, y esta, que es muy astuta, se deja querer y alimentar. Cuando tenga el tamaño de dar zarpazos y mordiscos de los gordos, ya será muy tarde. Y es posible que ya estemos en esa fase.

VOX no será tan torpe como UPyD, Ciudadanos, Podemos o Sumar, como para no llegar aprendido a las puertas del cielo, pues ya sabe qué es lo que no tiene que hacer para perder el poder que todavía no tiene.


4.2.26

¿Quien quiere volver a los tiempos antiguos?


Ayer mismo escribía yo un artículo sobre la Inteligencia Artificial, el nuevo modelo de Agentes en IA y luego trabajé varias fotografías hechas en Oporto con diversas órdenes para lograr un determinado efecto.

Y me vino a la mente cuando de niño o hasta incluso los 12 años (1968), vivía en el verano, en el pueblo de mi padre, con mi abuela, sin agua corriente, sin WC y teniendo que acudir al corral o al campo, todos los días, según la edad y el sexo; y con muy poca corriente eléctrica en las calles, sin la posibilidad de que hubiera teléfono privado.

Darme cuenta de que en la gente de mi edad, casi 70 años, se han dado todos estos tremendos cambios a lo largo de una sola vida, es realmente además de curioso, sorprendente. 

No creo que haya existido una sola generación anterior en la historia de la Humanidad que haya visto tantos cambios.

Cuando en el pueblo de Soria de mi padre llegaba un coche, salían de las casas a verlo llegar, y esto no es broma. Hablo de 1961 por poner un ejemplo. Época en el que las mujeres (nunca los hombres) iban a lavar a la acequia y a rodillas, y en el bar del pueblo no entraban las mujeres, excepto las de "capital".

Tristemente vergonzoso, sobre todo ahora que algunos incluso dicen que en 1975 se vivía mejor. No han vivido en esos años.

Pero vuelvo a los cambios que los de mi generación hemos vivido. Tras todo el día en el tren en asientos de Tercera, en donde almorzábamos y comíamos, para ir desde Zaragoza a un pueblo de Soria cerca de Aranda de Duero, te venían a buscar a la estación con un carro que tiraba Jardinero para terminar de recorrer los 6 kilómetros que nos separaba la estación de la casa de mi abuela.

Un fiesta maravillosa para los niños, para mi hermano y yo, que íbamos montados en el carro con las maletas. No así los adultos que tenían que ir andando pues el burro no podía con el carro y las personas mayores subidas al mismo.

El agua corriente no existía y ya sé que lo he dicho. Se cogía agua de un pozo que había a unos 50 metros. En el pueblo a orillas del Duero había varios pozos, pero cerca teníamos alguna aldea que el agua era un bien tremendamente escaso, hasta casi un lujo.

Yo en mi actual vivienda tengo cuatro lugares desde donde sacar agua potable, siempre, y la que quiero. Incluso barata.

Cuando yo era niño mi padre, un inmigrante soriano que era considerado inmigrante en los trabajos de una gran empresa de Zaragoza, pues vino con 34 años a nuestra ciudad, trabajaba incluso los domingo por la mañana. Los sábados, efectivamente, todo el día.

Y ahora los hijos de aquel padre, tienen que escuchar en un debate electoral a un tonto con traje, decir que se vivía mejor en la España de hace 50 años. Es posible que él sí.

Yo, cuando con 8 años tenía que ir en invierno con una garrafa de cristal a buscar petróleo para la estufa, a guardar filas de más de una hora en días heladores en el barrio de la Magdalena, no vivía mejor que ahora. Mi hermano más pequeño tiritaba mientras veíamos que aquellas filas en la bajadica de la Trinidad no avanzaban, pues los adultos compraban además de petróleo para calentar el comedor, carbón a granel para las cocinas.

¿Quien quiere volver a los tiempos antiguos?


2.2.26

¿Qué Modelo de Estados occidentales tendremos en 2050?


Es posible que en la segunda mitad del siglo XXI, nos encontremos con Estados occidentales que haya evolucionado hacia modelos de Estado (no de país) más ágiles, tecnológicos y colaborativos, pasando del Estado Nación tradicional, centralizado en su propio territorio, a entidades "estratégicas" o "unidos en red”, que prioricen la eficiencia digital, la personalización de servicios y la gobernanza multi nivel. 

Es decir, de alguna manera creando gobernanza tipo la Unión Europea, en una globalización repartida y dividida por bloques.

Estados menos potentes en cuanto a capacidad de País, pero más ágiles a la hora de su defensa de todo tipo. Bélica, comercial, económica, cultual, tecnológica. etc. El tamaño del Estado dictaminará su capacidad para defenderse ante los mercados mundiales, y las crisis globales que seguirán existiendo como guerras constantes en los aspectos comerciales y económicos. 

Y aumentarán su capacidad de vigilancia ante las leyes incumplidas, controlando mejor las fronteras digitales de datos y sobre todo de movimientos de capitales digitales.

La mayor descentralización y colaboración entre países supondrá la integración con el sector privado en redes de gobiernos locales, empresas, ONG y mayor participación ciudadana directa, mediante plataformas digitales eficaces. 

La participación no será una excusa para disimular, sino una necesidad impuesta desde los Estados que superen a los países. La participación como modelo de control es una herramienta que sirve entre países para saber que todos e hace con arreglo a unas normas generales similares entre los países en un Estado de multi niveles.

Un modelo de Estado híbrido democrático, con una combinación de representación tradicional con parlamentos deliberativos, votación digital y participación mayor a niveles locales o de país para legitimar decisiones complejas. Estados "abiertos" con prosperidad compartida; pero con mayor autoritarismo "suave" por los desafíos demográficos y geopolíticos que se plantearán. 

Las decisiones del Estado ya no serán tan fácilmente admitidos por los ciudadanos de los países, por lo que se necesitará una formación democrática muy superior a la actual, para explicar y comprender medidas que pueden parecer desde absurdas a inútiles o directamente negativas.

Las presiones demográficas y climáticas junto al envejecimiento creciente, obligará a buscar modelos de pensiones sostenibles, y sistemas de cuidado en dependencia más asumibles. Las migraciones y el cambio climático demandarán políticas transfronterizas. 

Y eso será junto a lo comentado anteriormente sobre pensiones y dependencia, uno de los puntos sociales que mejor hay que trabajar, para ser asumidos y a su vez que se puedan asimilar a modelos productivos posiblemente con menos valor añadido en impuestos, si no somos capaces de entender que los impuestos en muchos casos son inversiones.

Es previsible el declive relativo del poder occidental ante el ya creciente e imparable poder de Asia y no solo de China, impulsando bloques regionales con soberanía compartida en defensa y economía. 

Ya está rotando el poder mundial de las grandes superpotencias hacia Asia, eso parece inamovible aunque no lo deseen los EEUU que incluso podría verse dentro de un empeoramiento económico grave. 

Estamos hablando de nuevos modelos productivos, pero a su vez de gobernanza, de economías de mercado comercial, y sin duda de movimientos del dinero nuevo, como forma de poseer la riqueza.

En el año 2050 lo más probable es que el dinero sea mayoritariamente digital, con monedas fiat (La moneda fiat o fiduciaria es dinero emitido y regulado por bancos centrales y gobiernos, cuyo valor no está respaldado por materias primas físicas (como el oro o la plata), sino por la confianza, decreto legal y la estabilidad de la economía emisora. 

Ejemplos incluyen el dólar o el euro, que ya no utilizan el Patron Oro para marcar sus valores exteriores), monedas emitidas por los bancos centrales de cada Estado en formato electrónico (CBDC) conviviendo con criptomonedas y monedas estables digitales y privadas, en un sistema casi sin efectivo físico.

No se trata de creer o de no creer en las criptomonedas o en la moneda digital. Es que simplemente ya no existirá la moneda como valor diferente al de los números. 

Pensemos que por poner un ejemplo fácil de comprender, las pensiones ya no se pagan —desde organismos públicos— en dinero sino en números. La inmensa mayoría de los movimientos económicos ya funcionan así, pero es previsible que a corto plazo casi todo sea así.

Medios de pago universal, seguro y muy barato, accesible vía móvil o dispositivos biométricos. Dinero digital sin que nadie se de cuenta del cambio. En la misma medida en que nadie se ha dado cuenta de la nueva o no tan nueva capacidad de todos los bancos de crear dinero sin tener que imprimir billetes.

Los Estados tendrán capacidad de emitir una moneda digital ampliamente aceptada tanto para uso interior como exterior), con confianza en su estabilidad, seguridad y respeto a la privacidad. 

Podemos imaginarnos que en un futuro España por poner un ejemplo, podría emitir nuevamente Pesetas a un valor fijo idéntico al euro, pero siempre de forma digital, para pagos del Estado. 

Dinero digital aceptado en tu Estado Supranacionales, no tanto en otros Estados, ante los que deberíamos entrar con cambios de esas nuevas monedas digitales.

Pero no solo para pagos en pensiones, o desempleo, sino en ayudas estatales para sectores básicos e importantes como Agricultura o Industria, para cobros o devoluciones en Impuestos, o para pagos en empresas públicas. 

Podría darse la convivencias natural de dos modelos de moneda digital, en el caso de España entre el Euro y la Peseta, sin perder la Unión Europea su capacidad de controlar las economías.

En síntesis, el poder económico en la mitad del siglo XXI dependerá menos de imprimir billetes y más de controlar infraestructuras y modelos de pagos digitales, aumentando la confianza en la moneda digital y en la capacidad de conectar ese nuevo sistema financiero con una economía innovadora y sostenible. 

Debemos tener en cuenta que el enorme crecimiento del dinero en circulación a partir de 2020 por los efectos de la Pandemia y las ayudas públicas que hubo que crear casi desde la nada, junto al envejecimiento de la población europea, y la creciente competencia comercial de Asia y América, obligará a Europa a buscar nuevos modelos de economía monetaria.

1.2.26

¿Cómo será el trabajo a partir de 2050?


Hablar hoy desde el 2026, de cómo creemos que será el 2050, es jugar a la futurología. Pero este es un ejercicio simpático, entretenido, y que nos sirve para reflexionar sobre el actual presente. Ya, lo sé, no hay más que un posible presente.

El trabajo en el mundo occidental va a hacerse más flexible, más híbrido entre las labores de los humanos y las máquinas, y más inestable en lo contractual. Pero también ofrecerá nuevas oportunidades a quienes se adapten en cada momento de os cambios, con aprendizaje continuo y habilidades sociales fuertes. 

Hay que añadir para ponerlo en contexto que ese Mundo Occidental se ampliará dentro de la globalización mundial imparable, excepto por alguna barbaridad que nadie desea. 

Y por ello es previsible que se igualen mucho más las condiciones laborales en todo el mundo, aunque existiendo todavía grandes divisiones, pues el sistema laboral de beneficios necesita esclavos aunque los disfracemos con otros colores y derechos.

No creo que vaya a desaparecer el trabajo como incluso necesidad personal para ir sobreviviendo. El ser humano necesita el trabajo como actividad vital. Y si disminuye la necesidad del trabajo por los avances mecanizados desde las máquinas, nos tendremos que inventar nuevo trabajos, nuevas ocupaciones. 

Se reducirán los trabajos puramente humanos, mucho más en algunos sectores que en otros. Quien hoy sea capaz de convertir su puesto de trabajo en lo que hoy llamamos “Teletrabajo” debe admitir que tienen muchas posibilidades de perder su puesto laboral tal y como lo concibe hoy en día. 

En cambio quien vive de trabajos manuales debe saber que sus honorarios aumentarán y mucho en algunos de ellos. Ser asesor financiero no tendrá valor pues lo podrán hacer las máquinas, ser fontanero será mucho más importante (todavía) que hoy.

El trabajo que en los años 50 ó 60 del siglo XX, un trabajo o un oficio para toda la vida, en la misma empresa, ya ha desaparecido en este inicio del siglo XXI. Y a su vez ha aumentado la necesidad de una formación laboral constante. 

Hay que repensar desde dónde vamos a obtener las rentas, qué tipo de dignidad laboral quiero asumir y a su vez para sentirme bien, qué tipo de utilidad social deben tener mis trabajos.

No hay duda de que vamos a asistir a una fuerte de la automatización de los trabajos en los que esto sea posible mientras que la IA (del futuro) nos hará las tareas rutinarias, con disminución de empleos poco cualificados y crecimiento de trabajos intensivos en conocimiento, creatividad y trato humano.

Tendremos más cambios frecuentes de ocupación, y viviremos previsiblemente cambios en nuestras etapas como asalariado, autónomo o emprendedores, dentro de proyectos globales en equipos virtuales o de trabajos sencillos, cercanos y pequeños.

Las organizaciones laborales estarán más descentralizadas y con horarios flexibles como norma en el empleo cualificado. Podremos trabajar con suma normalidad en una empresa de los EEUU desde nuestro salón de casa para múltiples tareas. 

Ya lo hacemos, pero este modelo laboral se multiplicará hacia actividades hoy impensables. por ejemplo en medicina. Tendremos un psicólogo argentino y un asesor en decoración o en finanzas que tenga su trabajo en Singapur.

Y tendremos más personas mayores trabajando más años, a menudo a tiempo parcial o en roles de asesoría, enseñanza, y cuidado a otras personas. La biotecnología aplicada al trabajo (salud personalizada, mejora cognitiva) y realidad extendida para formar, coordinar equipos y simular entornos complejos. 

No siempre un Director de RRHH estará dentro de la empresa, ni trabajará ocho horas al día, ni conocerá personalmente a los integrantes de su equipo. Parece una falta de control de calidad, pero simplemente se sustituirá por otros modelos de información.

Para adaptarnos será clave el aprendizaje permanente. Una proporción enorme de la población tendrá que reciclarse varias veces; se estima que más de un tercio de las tareas de muchos puestos cambiarán en la próxima década (hasta el 2035) por la digitalización. 

Ganarán peso habilidades diferentes: pensamiento crítico, resolución de problemas, colaboración entre grupos, gestión emocional y capacidad de adaptación a las novedades y a los entornos diferentes, que son difíciles de automatizar.

Tendremos sistemas educativos más personalizados y modulables (con micro credenciales, y una formación online mucho más presencial e híbrida en prácticas diversas de calidad) que permitirán reorientar la carrera profesional de forma ágil a lo largo de la vida.

Es inevitable pensar mucho más en el crecimiento de la negociación colectiva no ya de oficios o entre empresas y sectores como a nivel de toda la sociedad, y de normas para el trabajo remoto que cuiden la salud mental, la conciliación y el sentido de comunidad, evitando una precarización digital muy acentuada. 

El nuevo trabajo tendrá que legislarse con nuevas normas no solo ya de conciliación familiar, que también, sino de conciliación con uno mismo, pues al igual que ahora, solo con la empatía con tus labores y la motivación en positivo, se logra la calidad en los trabajos.

Para prepararnos ante esos entornos laborales que ya vienen, debemos desarrollar una base sólida de competencias digitales (manejo de datos, uso crítico de IA, seguridad digital, inglés como base aunque existan múltiples modelos de traducción) y combinarlas con especialización en algo que te apasione. 

Solo los especialistas en estos nuevos modelos de integración del trabajo entre humanos y máquinas, tendrán asegurado el recorrido laboral. 

La adaptación a los nuevos tiempos requerirán de habilidades como un aprendizaje continuo, y una colaboración de humano con modelos tecnológicos artificiales, ya que estos roles de comprensión en la colaboración con las máquinas de todo tipo priorizarán competencias humanas sobre tareas repetitivas.

Invertir en tu red social y profesional, en tu propia Marca, porque las transiciones entre trabajos serán más frecuentes y la red que acompañe a tu Marca Personal será un seguro tan importante como el currículum. 

Ya a nadie le va a importar qué has hecho, pues supondrán que lo anterior ya no vale, pero todos desearán saber qué has construido a tu alrededor, qué conservas, qué Marca propia eres capaz de defender de forma constante.

Debemos practicar siempre una actitud de curiosidad y ensayo‑error. Los trabajos concretos cambiarán, pero la capacidad de aprender rápido y colaborar con tecnología será tu señal de identidad y defensa ante la segunda mitad del siglo. 

Nadie sabe hoy qué trabajo podrás tener, pero será imprescindible que tengas una buena formación muy amplia, con una Marca Personal que infunda respeto.