25.4.22

La política es querer algo. Olof Palme en 1974


"Algunos dicen que las ideas han muerto. Otros dicen que la juventud se acerca una mesa que ya está servida, a una sociedad que ya se ha terminado de construir. Nuestra respuesta es que solo estamos en el comienzo."

Estas palabras fueron pronunciadas por Olof Palme en mayo de 1974 en el Congreso de la Federación de Juventudes Socialistas de Suecia. Hace de ello 48 años, y parece que son de hoy mismo. Podrían decirse hoy mismo. Han pasado por encima de ellas medio siglo, pero seguimos diciendo cosas parecidas.

Ese largo discurso comenzaba y terminada con la misma frase.: "La política es querer algo".

Hoy la política la hemos dado por amortizada, no nos sirve (decimos) y sin duda no la tenemos ningún respeto. La política está acabada, pensamos. Aunque llevemos miles de años gestionados por la política como única forma de gestionar sociedades.

La política es una herramienta, no es un modo. Y se puede utilizar bien o mal, como si fuera un martillo para romper ladrillos o para abrir nueces y comérnoslas. 

Las ideas no han muerto, aunque es posible que no se vean con facilidad, no las dejemos ver para que no las recojan y las siembren. Hemos convencido a nuestras juventudes que hay que salir con las armas a defender no sabemos bien qué. 

Pero las mejores armas son la inteligencia, el trabajo bien hecho, el humanismo, las ganas de ayudar. Menos criticar y más venido llorado de casa, para empujar a construir. 




¿Por qué es tan torpe el ejército de Rusia? ¿Quién manda en Rusia?


En la Guerra de Ucrania hay que tener en cuenta a modo personal, que a mi no me agrada especialmente Ucrania, tampoco Rusia, son países complejos socialmente, que no adoran a la Europa que soy yo, y eso los convierte en alejados a mi forma de querer el futuro. Pero hay que añadir que la agredida es Ucrania.

Cuando alguien es agredido, lo habitual es que nos pongamos del lado del agredido. Y si el agredido es pequeño más todavía. Así que no debe haber duda, entre Rusia y Ucrania, hay que estar con Ucrania, aunque no nos gusten sus formas.

Si además el grande, en este caso Rusia, no sabe comportarse, no sabe planificar y parar, no tiene humanidad ni quiere la paz ni la libertad, lo tiene muy jodido para tener razón. Ni hoy ni en el futuro. Incluso ni en el futuro de Rusia.

En 2022 no tienen cabida (no deberían tenerla) las imágenes de 1945. Todas las guerras se ganan para perderlas después. Lo que se logra con la fuerza no sirve de mucho ante la historia, y es muy relativo lo de ganar o lo de perder.

¿Para qué sirvió matar a seis millones de judíos, a varios millones de alemanes o japoneses, a un millón de españoles en nuestra Guerra? ¿Para qué sirvió Vietnam o Corea? ¿Para qué la Guerra de Irak? Las guerras cambian las formas y modos, cambian los Gobiernos, pero a la sociedad la lleva a la pobreza durante unos años para no recibir nada a cambio. 

¿Para qué quiere Rusia tomar una Ucrania destrozada? ¿Como campo desértico de freno a occidente? ¿Quién asegura que en una o dos décadas después del hoy violento no hay un cambio de gobierno en Rusia y se plantea volver a los tiempos de Gorbachov o Yeltsin? 

Pero hay cosas de esta Guerra de Ucrania que yo no entiendo bien. 

¿Por qué es tan torpe el ejército de Rusia? No, no creo que sea cuestión de habilidades no conocidas del ejército de Ucrania. Las Guerras en el Siglo XXI se puede hacer de muy diversas maneras. 

Destrozan ciudades enteras que Rusia desea anexionar. ¿Qué sentido táctico tiene eso?

¿Para qué sirve demostrar la incapacidad de abrir un frente excesivamente amplio, si lo que se quiere es que el enemigo se rinda o decida advertir que nunca entrará en la OTAN? Hay diversas maneras de poder demostrar el enorme poder militar de una Rusia que o nos miente o nos mienten todos los demás. 

¿Cómo es posible entender que una Rusia que quiere ser el contrapoder en el mundo, decida a las pocas semanas de comenzar una guerra, cambiar los objetivos, las tácticas y técnicas militares, balbucear sin saber comunicar con diversidad de objetivos que debilitan a Rusia y al mundo, pero da energías a sus enemigos globales que son los EEUU y China?

Por cierto, en estos tiempos tan técnicos en los que todos sabemos dónde hemos dejado el coche y donde están tomando unas copas los hijos… ¿Es útil pintar de blanco una Z en los tanques, para saber si son amigos o enemigos? ¿No hay otros mecanismos electrónicos de control, para saber de forma mucho más eficaz eso mismo?

24.4.22

¿Es posible hacer una paella con lejía?

Escuchaba a un diputado de VOX en Castilla León intentado explicar qué políticas desean hacer en Castilla León con su entrada en el Gobierno, sobre la mujer y la violencia de género. Y no me preocupó en nada sus palabras, sus silencios, sus balbuceos, sus miradas al infinito intentando buscar una salida. Me parecieron las lógicas en alguien al que han puesto para gestionar un asunto sin saber bien qué se puede hacer, y mucho menos sin capacidad para explicarlo.

Pero en cambio si me preocupa y mucho esa capacidad de las personas de no saber elegir al mejor, al capaz de gestionar y explicar, al que sabe hacer y transmitir con independencia de sus ideas, que pueden y deben ser plurales para poder elegir en democracia.

Los ciudadanos nos comportamos a veces como torpes peligrosos. Es como si fuéramos a un supermercado, y sin saber explicar bien el motivo, entre tantos alimentos eligiéramos lejía para hacer la paella. Hay libertad para elegir lejía, se puede hacer paella con lejía, es posible que la etiqueta de la lejía sea la más bonita de todas las opciones, pero normalmente una paella con lejía suele ser indigesta.

La autoresponsabilidad no la debemos fijar entre la de elegir entre un partido u otro, algo que en democracia se entiende como positivo y lógico y todos los que se presentan son legales; sino la de elegir entre unas personas u otras, entre capaces que sepan lo que se necesita, o entre incapaces que siguen un libro de estilo diseñado para todos, pero que no contempla los problemas de todos ni las soluciones para todos, sino para unos pocos, aunque disfrazado de lo contrario. 

Cuidado con vendernos lejía que huele muy bien, y con escuchar que en todos los sitios en donde se hace paella se hace con lejía, y que es la moda. Cuidado con ser tan torpes que nos creemos estas nuevas ideas novedosas pero en realidad muy viejas, pues al final tendremos que ir al médico. La paella nunca se debe hacer con lejía.

22.4.22

Las seis fases de un niño (o adolescente) violento con sus padres

Los niños a veces se vuelven violentos, complicados de tratar, incluso apoderándose de sus propios padres, creando un mundo paralelo para conseguir todo lo que se proponen. No es sencillo hablar de soluciones a estos problemas, pues cada niño, puber o adolescente es un mundo diferente y no sirven las mismas normas para todos. Incluso cada familia es distinta y las opciones de que se dispone para remediar estos problemas nunca son sencillos, si se está en una fase avanzada, que es cuando se acude a profesionales.

Sin duda, llegados a este punto hay que consultar con profesionales que detectan el momento en el que se encuentran sus actitudes, ver las soluciones posibles y tratar de encauzar su carácter, para que no se convierta en algo peor para los propios familiares más cercanos.

Y a la vez, para que estas soluciones no incidan en el niño o joven y se pierda socialmente, lo cual es también un tremendo problema. No hay que resolver solo la situación familiar, de los padres, sino evitar que con esa solución no se caiga en un problema personal del joven o del niño.

Los síntomas más usuales y por los que empiezan a demostrar que se están apoderando de la familia son:

No ayudan en casa, se niegan a colaborar en las tareas mas sencillas y básicas del hogar, exigiendo que generalmente su madre  haga de criada de ellos. Simplemente buscan demostrar —como un animal gregario— que domina la situación, controlan a las personas y logran mandar y que les obedezcan aunque sea poco.

Cuando no consigue sus objetivos recurre a los berrinches, los lloros, las broncas, que van en aumento tanto en número como en intensidad hasta lograr que los padres cedan. Es la herramienta más básica para doblar la defensa de padres y abuelos. Broncas que en principio pueden ser violentas con ellos mismos, luego con sus hermanos y las cosas o animales domésticos y después con los adultos.

Tienden a avergonzar a sus adultos en público, pues saben que es lo que más fastidia a los padres. Broncas en lugares públicos, frases delante de familiares y amigos, pequeños (o medianos) insultos sin venir al caso, pequeñas violencias físicas delante de otros familiares.

Logran que los padres le pidan por favor que ceda, que paren en su actitud, que se comporten, que dejen de hacer el gamberro. Es una forma del primer sometimiento de los adultos, que él ya domina a su gusto. Ya se siente el líder de la manada, con perdón por la palabra.

El siguiente paso es el soborno directo para lograr que él se comporte bien, para que no actúe delante de otras personas de forma violenta. Da igual lo que obtiene a cambio, lo importante para él o ella es la dominación, el obtener el premio del sometimiento de los adultos por comportarse bien.

Para finalizar, ignora totalmente a los adultos pues él o ella ya se han formado un círculo propio que dominan, y para ello nada como demostrar que son los demás los que deben estar a su subordinación. Comen cuando quieren, solos y sin orden, no respetan las normas, no quieren estar con sus padres, exigen dinero si ya tiene la edad para ello, dinero que va en aumento con amenazas de que si no se lo dan, lo logrará de “otras” formas. Han aprendido a dominar y tienden a no tener medida.

Estos problemas no empiezan en la adolescencia, muchas veces tienen sus inicios en edades muchos más tempranas, pero son en la pubertad y en la adolescencia cuando realmente se vuelven insufribles. 

Lo peor de todo es que a veces y una vez que ya tienen dominado todo el proceso, estos adolescentes no quieren ser adultos, pues saben que el estatus logrado es maravilloso para ellos y no lo quieren abandonar. 

Por eso la ayuda de los profesionales es muy necesaria, pero según en qué fase esté el niño o el joven, los resultados no siempre son satisfactorios.

¿Qué es ser de derechas o de izquierdas en el siglo XXI?


La pregunta del enunciado no tiene una respuesta clara, y precisamente en la duda está la respuesta. ¿Qué es ser de derechas o de izquierdas en el siglo XXI? Pues posiblemente no lo sepamos todavía, pero si intuimos ya que ni todos de los que hoy se consideran de derechas son conservadores y ellos no lo saben, ni todos los que nos creemos de izquierdas somos/son progresistas y lo ocultamos o no lo sabemos.

Desde la sociedad en general deberíamos —qué pereza— empezar o continuar a pensar que casi todo es relativo, que los compartimentos cerrados están ya superados, y que los cambios sociales no los realizan ni los de izquierdas ni los de derechas, sino los que estando en medio, se mueven de espacio levemente y cambian sus formas y modos.

Y no solo votando se cambia el contrapeso, aunque sea la manera más rápida y sencilla.

Pero además creo que ya está superado el marco de Derechas, Izquierdas, Progresistas, Conservadores, Centro, etc. Ya no sirve ni para indicar, enmarcar, señalar o explicar. 

Por desgracia nos hemos vuelto todos muchos más encerrados en nosotros mismos. Y además creo que todos también nos hemos vuelto más miedicas, más conservadores de lo poco que tenemos, incluso mas críticos con todo pero sin aportar casi nada.

Si la sociedad se vuelve en general algo más miedosa de las situaciones, eso mueve todas las ideologías un poco o un mucho. Y todo lo establecido se mueve. Y todas las decisiones se mueven.

Admitimos mejor los errores, las torpezas, los abusos, los robos o los delitos si estos vienen de gentes ajenas al poder activo, pasivo o en perspectiva. 

No le perdonamos a un alcalde que se gaste 4 euros en gomina, pero admitimos o intentamos entender que se ganan 24 millones en una negociación.

No perdonamos que alguien tenga para sus hijos juegos de Montessori que compra de su bolsillo, pero admitimos bien que por un error de gestión se tengan que perder millones a la basura o se pague de más por un contrato mal hecho.

Odiamos por el marco mental de lo que representan a los que odiamos. 

Si somos del Sevilla odiamos al Betis, si somos de Telecinco odiamos a Antena3. Y todo eso no tiene nada que ver con las ideologías, pero todas ellas antes, para amarlas o conocerlas, hay que leerlas. 

Para ser de verdad de derechas o de izquierdas, se debería leer media docena de libros como poco. Serlo por impulsos es claramente una torpeza que pagamos caro. 




De la capacidad y responsabilidad exigidas a los gestores


Se le inquiere al Presidente de la Federación Española de Fútbol en preguntas de rueda de prensa relacionadas con el conflicto de interés, pues administración pública no preside pero sí privada con interés general como los SP de los taxis y recibe subvenciones, de que Piqué y su empresa comisionen cuando juega en una desviación de evento de interés general a Arabia Saudí, por su alto sueldo donde caben comisiones, varias veces superior al del Presidente del Gobierno o de Aragón, y responde que esa no es su liga. Que la suya es comparar su nómina y complementos con las de Tebas o los CEO de equipos de fútbol.

Entonces, cuáles son las ligas de Sánchez o Lambán cuando llegan a autorizar proyectos de interés general o autonómico de miles de millones de euros o coordinan y resuelven los recursos de alzada interpuestos contra ese interesado.

Cuál es el interés personal, vanidades aparte que también (que te palmeen la espalda los que te despreciaron de joven) de gobernar un Ayuntamiento, Comunidad o Estado con una deuda disparada, sin poder reclasificar por interés particular a la carta entendido como general, y hay lista de espera para presentarse, presión para saturar esas listas cerradas-cremallera (zagal-zagala y poco viceversa de las profetisas de la igualdad que dizque intentaron oponerse a los partidos a los que no asisten chicas en Riyad).

Parecían terminados los tiempos en que se remaba a favor y Urdangarín abría solo las puertas.

Parece que el presunto interés técnico de estar en la cola de hacer “nueva política” sea el de la comisión por refinanciar deuda, vivir alguna pandemia o riada o barbaridad variada para contratar por emergencia con el duque que pase a ofertar contratos milagrosos, el interés de vivir y disfrutar de las adjudicaciones de las subastas de energías renovables… Quien sea ya escribirá por ti que ello tiene interés manifiesto y total y que no hay más remedio que ir en línea recta, esa que cualquiera haría y entiende… Vamos, la comisión que se paga o la obra que se contrata en tu propia casa…

El simple interés menor pero nunca despreciable de una pequeña mamandurria respecto de la que como cargo o carga polítiques no te piden mérito ni capacidad en este momento de híper especialización.

En que se debe estar en cualquier brecha de dominio de seis plataformas distintas de relación con la administración por cualquier gestoría itinerante o fija rural, sumada a la complejidad de relacionarse con el catastro, el Registro de la Propiedad, los notarios y los formularios PAC, estos con Europa. Además de saber pedir, gastar y justificar esos fondos para la salida de la crisis, que no contaban con la invasión de Ucrania, de resiliencia.

Así que los programadores a la francesa están en crisis; la intervención previa de los gastos, fondos de buitres reservados a parte, en cuestión… Pero siempre fue así, dado que los caudales públicos se manejan desde los informes de servicio de que un gasto es necesario por concejales, consejeros o ministros a los que no se pide que sean expertos a un nivel como en Francia donde todo medio y alto político pasa por la École de Administration Publique.

Y las resoluciones de subvenciones se hallan llenas de proyectos que solo justifican las obras, museos que nunca abren, piscinas que no se llenan pero tiene el pueblo de enfrente… Como dice un columnista de esta sección, es cortoplacismo y precisamente ello salva la motivación…

Aquí somos tan demócratas que los políticos tras ser elegidos hacen cursetes de formación después, de esos a los que los ciudadanos para que les cuente en las oposiciones que convocan los mismos les exigen que se certifique el aprovechamiento.

Uno ya no sabe en qué liga está ni Juan Carlos Borbón, ni Rubiales ni un concejal o consejero comarcal con dedicación total o parcial para justificar lo que cobran.

Porque, es la clave, es que el sistema no les exige capacidad pero sí buen gobierno… Ya me diréis cómo se comen las dos cosas a la vez… Lo de la transparencia vamos a dejarlo hasta que no se lean irregularmente esos mensajes en que se les entiende perfectamente…

Legal es, pero leyendo el novelón “M” sobre la llegada al poder a partir de la marcha de Roma del fascismo italiano, los intentos previos de acuerdos a cambio de ministerios de los liberales y ala moderada socialista con ellos y determinado comunismo revisionista, la financiación de Pirelli y Agnelli Fiat –esta familia tenía alias- que hacía que las centurias llevaran polainas como el Duce, impecables camisas negras y ya coches para movilizarse, en que el fascismo intenta huir de que se le considere un aliado de la burguesía del tanto por ciento, se advierte que las crisis de legitimidad democrática siempre son las mismas.

Que los intelectuales como Benedetto Croce, D’Anunzio, Azaña o Ortega y Gasset –del que malvadamente se decía que eran dos- al final se desmarcan por falta de belleza de la ponzoña.

Que fascistas y comunistas italianos llamaban al alimón a Roma “la gran cloaca” y después Fellini y hace diez años el inquietante Paolo Sorrentino no han hecho sino ratificar que la mierda no huele porque siempre está siendo revuelta.

Dale a la dolce vita Piqué, pariente administrativo en total legalidad del hijo del Duque de Feria, como de los demás prestatarios de servicios por urgencia y emergencia que habéis anticipado la inflación que es muy fácil colgarle solo a Putin. Que corra el dinero en día de cierzo de molino.

Quedaros con la llave de vuestro castillo interior, como decía el enorme escritor francés de origen bilbilitano Michel de Montaigne –alias de Miguel Eyquem López de Villanueva-, que hace trilogía con Marcial y Baltasar Gracián

Aún con todo, Rubiales, te intentarán quitar la llave por exhibicionista, ahora no digas que no tenían copia.

21.04 Luis Iribarren

21.4.22

¿Es ético ganar con la Selección de Fútbol, 24 millones por jugar en Arabia en vez de en España?


Escuchando esperpénticas explicaciones futboleras de millones que van y vienen y sin ser sinceros, a uno le entra el asco y una desazón que no se cura rascándome. Sabemos lo que sabemos, que siempre es mucho menos de lo que realmente sucede, pero es que además nos quieren tomar como a tontos, y darnos la explicación que se quiere dar para disimular, tratándonos como a niños de preescolar.

Intentan explicar que 24 millones de apaño son legales y éticos, pues el fútbol es así, y lo que no es legal ni ético es que nos enteremos de sus conversaciones y apaños pues se han obtenido de forma ilegal esos datos. Jopetas. 

Si sacamos cuentas de lo que puede ahorrar un trabajador en España —supongamos que es capaz con esfuerzo de ahorrar 100 euros al mes— llegamos a la conclusión de que para poder ahorrar esos 24 millones de euros, éticamente perfectos y legalmente sin mancha, necesita ese trabajador de la calle unos 20.000 años trabajando sin parar. 

Sí, sí, no hay error, para poder ahorrar esos 24 millones se necesitan 20.000 años a 100 euros al mes. 

¿Sigue siendo ético ganar con la Selección de España de Fútbol, 24 millones porque jueguen en Arabia en vez de en España?

Un negocio privado que se mezcla con los servicios públicos, incluso con los servicios de la sociedad, que admite y abraza al futbol como mucho más que una empresa privada, es algo que hay que controlar muy de cerca.

Ahora los equipos de fútbol se compran y se venden como si fueran locales, pero se sigue solicitando a los ayuntamientos que les fabriquen campos de fútbol o que les ayuden con subvenciones públicas. 

Se presiona en las negociaciones, se juega a mover a otros países lo que se denomina Copa del Rey de España, y encima tenemos que disimular.



20.4.22

Ocho primeras pinceladas para evitar la corrupción política

Constantemente estamos escuchando casos de corrupción política en muchos países occidentales, pero voy a centrarme en España, pues necesitamos regenerarnos. Así que tal vez sea buena idea que vayamos dando pinceladas para ver si entre todos conseguimos algo de luz, de reflexión o de soluciones. Son ocho básicas ideas, que se han ido repitiendo, pero que no parecemos ser capaces de empezar a tomar.

---------------

La profesionalización de la política está haciendo un daño tremendo a la propia política. Creerse que somos dueños de los despachos es el primer gran error para resolver los problemas. La política es un servicio, no una profesión para toda la vida.

Desde los griegos, la política de primer nivel era una actividad en la que se entraba y se salía. Era un paréntesis en la vida, una actividad complementaria. No se nacía político, ni se crecía en la política, ni se trabajaba fijo en la política. Se entraba y se salía.

El número de políticos en España que provienen del funcionariado (del trabajo anterior como trabajadores para el Estado), es amplísima y negativa. No está reflejada en la política española, todos los demás sectores productivos o contemplativos de la sociedad.

Las posibilidades de lograr recambiar a los políticos desde dentro de las organizaciones políticas, son mínimas. Quien entra a ciertos niveles, siempre ostenta un poder de decisión orgánico, político y representativo muy alto. No es fácil ascender, que haya recambio, y si acaso ascenso promovido por los que ya ostentan un poder mayor al tuyo. O hundimiento con puñaladas traperas por la espalda.

Confundimos experiencia política por años de acumulación, experiencia acumulativa, con capacidad para gestionar problemas y crear equipos de trabajo. Confundimos poder interno con capacidad de ser reconocido e incluso temido. 

 Convertimos a los políticos en máquinas capaces de atraer votantes, a costa de olvidarnos que deben ser los programas los que de verdad sirven (o deberían servir) para atraer votantes.

Todos los políticos deben tener su empleo anterior en suspenso, y la seguridad de que van a volver a los 4 años o cuando termine su labor política. 

 Debe tasarse por ley la cantidad de años máxima que se puede ser representante público en el mismo puesto de responsabilidad. 


19.4.22

Alguien nos espía a todos. Y lo sabemos y nos callamos


Que en España se espíe es terrible en estos tiempos, pero se/nos espían y sin ninguna duda, y no se sabe bien hasta qué punto. Por ejemplo en este blog ya he advertido y publicado algunas veces, en las que detecto un millar de entradas seguidas que me vienen desde Israel, en unas pocas horas. 

Un método que a este pequeñajo blog le da igual, se la sopla, pero que si me lo hacen a mi que soy un mierda, hay que pensar que se lo están haciendo a miles de comunicaciones.

¿Quién ordena estas revisiones, estas miradas de soslayo hacia teléfonos de políticos, hacia blog de imbéciles como yo? 

Pues casi lo de menos es saber quién, que ya tiene bemoles que a mi me importa un pito el quién.  Lo grave es saber para qué intenciones, a cuántos y con qué criterios, con qué motivos.

Si nos estamos acostumbrando a que se bombardeen ciudades llenas de civiles, colegios, hospitales o teatros, si también nos estamos adaptando bien a las mentiras oficiales, asumimos como normal que nos espíen a los más tontos de todos, pues sabemos que también espían a los más listos.

Lo curioso es que todos debemos pensar, que algún día seremos nosotros los espiados, si no lo hemos sido ya.


18.4.22

¿Para qué sirve el dinero si hay crisis? ¿Qué valor tiene el dinero?


El dinero no vale para casi nada, si acaso para gastarlo. Pero es verdad que si su valor es relativo, todo depende del momento social en el que lo analizamos. Si hay paz y tranquilidad, el dinero vale lo que marca en el papel, pero si hay guerras no vale nada, o cambia de valor cada día.

El dinero son números, y estos solo sirven para ponerlo en relación con los elementos que compras. No tienes en el banco 20.000 euros, tienes 20.000 barras de pan de 1 euros. Si te sube el pan, te bajan los números (valores) del banco, aunque sigan siendo 20.000.

En la Guerra en Ucrania ya se habla abiertamente del valor del oro, otra vez, del distinto valor del dinero, de los billetes de diversos países, según hayan entrado en los países en una fecha o en otra. Es decir, ya no se cuenta solo el número de ceras, sino la fecha. Una manera de valorar y controlar el valor del dinero.

En Rusia el valor del rublo ha subido y mucho. Hoy por un dólar o un euro te dan muchos menos rublos al cambio. Con los mismos rublos de antes, podrías comprar más dólares y más euros. Pero nadie te quiere (puede) vender euros o dólares al cambio de rublos, por lo que todo es ficticio.

Si te dan al cambio un euro por 80 rublos, y antes necesitabas 160 rublos para tener un euro, los rublos que tuvieras ahorrados valen el doble, o te podrían dar el doble de euros por tus mismos rublos. Pero no hay nadie que te los de pues el mercado está congelado.

Si a eso le añades que el valor de lo que compras no lo decides tú, si el IPC no lo controlas tú… sino las políticas económicas, los mercados y las tiendas, resulta que si tienes una subida del IPC de un 20% cada año, pierdes el 20% de lo que tienes ahorrado, aunque te suban el sueldo ese mismo 20%.

En Argentina la inflación del año 2021, el año pasado, fue del 50,9%. Tremendo para nuestra forma de pensar en economías estabilizadas. ¿Qué hacen con sus ahorros —quien los tiene— en Argentina? Pues ponerlos a trabajar para él, moverlos y jugárselos. Claro que en el año 1989 la inflación en Argentina fue del 3.000% ¿Para qué sirve una moneda si no es capaz de marcar los precios? ¿Cómo es posible pagar los impuestos en un país con estas tasas de inflación?

Si un país gasta más de lo que puede gastar y cada año aumenta esos gastos más que su PIB tiene un problema y gordo. Pero eso no es algo que provocan los pobres de esa sociedad, ni las cases medias, eso se provoca por los que tienen posibilidades de gastar o de invertir, si lo hacen de manera equivocada, sin control o sin directrices de gestión pública.

Si un país gasta más de lo que ingresa en su PIB porque además de gastar más de lo que debe gastar, tiene que pagar las deudas contraídas y los intereses de esas deudas, tiene dos problemas muy gordos. Uno es que gasta más de lo que debe, y otro que gran parte de ese gasto es NO productivo, no se queda en su propio país.

Si gastas mucho dinero en algo que produce valor, por ejemplo (incluso) en beber miles de litros de cerveza que fabrican en tu país con cebada plantada en tu país, pues no está bien, pero económicamente puedes ir tirando. Por ejemplo y también sirve, si te gastas mucho dinero en pensiones estás moviendo el dinero para el consumo entre consumistas básicos. Es un dinero que revierte en gran medida al propio país, excepto que todos los jubilados decidan comprarse iPhone o viajar a Cancún.

Pero si te gasta esos muchos miles de millones en comprar coches de alta gama que se fabrican en otros países a los que también les tienes que amortizar parte de la Deuda que les solicitaste hace años y con unos intereses muy altos pues dependen de tu capacidad de pago, estás gastando mucho y además no repercute en tu propio país, sino en otros.



17.4.22

¿Cuántas preguntas nos podemos hacer ya, sobre la Guerra en Ucrania?


Con la Guerra en Ucrania hay ya numerosas preguntas que nos podemos hacer, lo que además debe significar que no tenemos respuestas, o que no somos capaces de responder ni adivinar qué importancia pueden tener algunas variables.

Una de ellas, que como es lógico parece imposible hacerse es.: ¿Qué sucedería en el mundo si perdiera la guerra Rusia?

Incluso caba darle media vuelta y cambiar Rusia por Putin.

¿Qué sucedería en el mundo si perdiera la guerra Putin? Que parece una pregunta similar pero que no se parece en nada a la anterior. 

A todos los enemigos hay que darles salida o vencerlos hasta dominarlos y doblegarlos. Y doblegar a Putin es posible, aunque doblegar a Rusia es ya mucho mas complejo de admitir, incluso de desear como alternativa.

Otra pregunta clásica en este tablero es intentar adivinar qué desea que suceda la China que ya ha aprendido a jugar y muy bien, al ajedrez globalizado. No se trata de adivinar de parte de quien se va a poner, pues eso es lo de menos ahora, y si hay dudas nos podemos ir a la II Guerra Mundial y veríamos los cambios de chaqueta de grandes países. Que China hoy esté callada o apoye más las tesis rusas no quiere decir gran cosa de cara al futuro.

Otra de las grandes preguntas es saber qué se enseña en las Academias Militares del mundo, incluidas en las rusas. ¿Sólo el miedo que se pueda infligir a la población civil es lo que lleva a Rusia a destrozar ciudades?

A Rusia, tras esos enormes y floridos desfiles de sus armas, le está viniendo muy mal los resultados de esta guerra. Perder el respeto es grave para el matón del colegio. Y aquí me refiero a "los" matones, pues los EEUU, callado y somnoliento, tampoco le está viniendo nada bien estos desajustes en la política mundial, pues no tienen alternativas creíbles para atrapar las dudas. 

Cuando acabe la Guerra en Ucrania —no sabemos todavía cuándo pues puede durar meses todavía— todo en el mundo se habrá movido. El valor de las energías y las materias primas, el valor de la Globalización, las estrategias mundiales, el papel de Europa e incluso su capacidad para permanecer unida, la economías desbocada hacia no se sabe bien dónde, incluso es posible que el Sistema (con mayúsculas) que llevamos encima de Occidente durante casi un siglo, con sus defectos y sus aciertos.

En realidad este conflicto durísimo está dentro de Europa, afecta sobre todo a Ucrania, pero son ya muchos con los quieren sacar tajada directa o indirecta de un grave conflicto de una pandilla de inútiles, entre los que también se encuentra Europa, que no debería haber dejado tensar tanto la cuerda de la OTAN.

Y sin duda otro añadido a la actual situación es repensar el papel de la OTAN, de la ONU y de la CEE, cuando todo esto haya acabado. Excesivas dudas, excesivas preguntas sin respuesta… todavía.


11.4.22

En Francia gana el Sentido Común, nada común en estos tiempos


La política se mueve hacia la normalización de la gestión capaz, los ciudadanos —y el ejemplo de Francia nos sirve— votan cabreados o buscando la continuidad. Se olvidan de partidos viejos, de opciones con líderes sin demostrar antes su capacidad, y de las medias tintas.

Macron se enfrentará a Le Pen en la Segunda Vuelta en Francia, dejando a la extrema derecha en segundo puesto lo que la lleva casi hasta el cielo. ¿Dónde quedan los partidos tradicionales franceses de las últimas décadas? Pues el Partido Socialista con el 1,7% queda en la nada.

Estamos de lleno en una Europa del siglo XXI que se va a ver modificada por culpa de la invasión de Rusia a una Ucrania ya destrozada y eso supondrán cambios importantes que iremos viendo. De momento parece que vuelve el sentido común en duda, a una Francia que debe liderar contrapesos.

3.4.22

En las Academias militares rusas les enseñan como en 1930 ¿Y en el resto del mundo?


Como los medios de comunicación han bajado el ritmo podría parecer que la Guerra en Ucrania está de capa caída, pero en verdad se siguen muriendo civiles y militares jóvenes, casi niños, se sigue destrozando ciudades y seguimos con las mismas barbaridades e incertidumbres. 

Existe desde hace unas semanas una costumbre bárbara de atar a los semáforos y tras torturas, dar latigazos a ucranianos que se les pilla intentando hacer rapiña u otros menesteres poco claros. De eso se sabe poco y se ven vídeos clandestinos desde algunos atrevidos a saltarse los controles y mentiras.

Y sí, Rusia está ganando aunque nos parezca a veces lo contrario aunque nadie sabe para qué quiere ganar tras convertir en un desierto a la que hasta hace poco era su hermana Ucrania. 

¿De verdad es esta la Guerra del Siglo XXI que es capaz de hacer el ejército ruso? 

¿Esto es lo que saben hacer esos militares que desfilan con paso idiota?

Uno esperaba que ya en este siglo XXI avanzado, seríamos capaces de hacer guerras distintas a las de 1940, pero no, estamos como hace 80 años, destrozando ciudades y matando a civiles que se mueven, sin más ideas que esas para ganar o perder guerras. 

¿Qué se les enseña a las Academias Militares? ¿Lo mismo que en 1930?

¿Hay que ir a las Escuelas Militares para aprender a destrozar ciudades inocentes y llenas de ciudadanos normales, a los que se quema como a las chicharras? 

¿Y para eso se necesitan como poco cinco años de carrera militar?

2.4.22

Pablo Casado se va. Otro político hundido por los suyos


La caída de Pablo Casado es un síntoma, un mal síntoma de lo que es la política en donde tus enemigos reales, los verdaderos están siempre a tu lado y nunca lejos. Insultas al que está en otras formaciones políticas diferentes a la tuya, pero quien te asesina por la espalda siempre es el que tienes en la misma mesa.

Y eso, aunque nos parezca consustancial con la política desde los Griegos viejos, es una pena y un despilfarro de energías sociales, que pasa factura. No es un proceso bueno para la selección natural de los mejores. 

Pablo Casado hace bien en irse de la política. ¿Cuántos han huido de la política en la última década? Ya, sí, me refiero a España pero también a Aragón. Y claro, los que quedan amarrados a su espacio no suelen ser los mejores para todos, sino los mejores para sí mismos.

En el caso de Pablo Casado, es casi seguro que el gran error fuera haberlo elegido, pero es curiosa la manera de echarlo, empujado por alguien curiosamente poro ejemplar para empujar.

1.4.22

Me han subido los churros. ¿Qué debo hacer?


Hoy en mi panadería han subido la media docena de churros desde los 1,10 euros a los 1,45 euros. Dicen que es el aceite. Así que efectivamente, es una forma de ahorrar aceite, pues con no comprar los churros, se consume menos aceite.

Los consumidores tenemos pocas herramientas para evitar la inflación, pero alguna tenemos. La más eficaz es dejar de comprar, quiero decir, dejar de comprar aquello que ha subido desmesuradamente, y sobre todo lo que no es imprescindible. Hay que compensar. 

La inflación es una máquina de crear pobres, y la saben utilizar muy bien lo que aspiran a ser más ricos. Así que toca defenderse. O dejarles que se salgan con sus mayores beneficios, a costa de todos los pobres consumidores que solo sabemos trabajar y consumir.