26.9.21

¿Quién y porqué se crean contenidos gratuitos en internet? ¿Es positivo?


No podemos vivir sin internet como no podemos vivir sin los bares, los parques o los Centros Comerciales. Y como los que los alimentan y crean, los que les sacan provecho económico lo saben, tienden a quedárselo por las buenas o por las malas. Internet entre esos modos de vida que no se pueden sustituir de momento.

Hoy cada vez un poco más, internet es de pago. Parece lógico pues no todo puede ser siempre gratuito. Y en España ya se han logrado imponer los Muros de pago para periódicos y medios de comunicación, para las televisiones, para todo lo que resulta atractivo. De momento las Redes Sociales no son de pago.

Pero esto crea una división en la sociedad que de entrada parece peligrosa, aunque ya iremos viendo. Las ciudadanos se están dividiendo entre los que pagan contenidos porque pueden pagarlos, y los que no pueden pagar por los contenidos y terminan en espacios gratuitos. Que tienen un coste y que alguien paga aunque no sea el espectador.

Esta división supone también una radicalización y una posible manipulación en cuanto quieran los que realmente pagan por los contenidos que parecen gratuitos. Internet puede ya no ser pacífico, aunque tampoco parezca violento. En la sutileza está el éxito. Alguien crea de forma gratuita y solo lo puede hacer por dos motivos claros. O por altruismo y son contenidos de medio pelo como este, de gente "locaris" que creemos que se puede crear de forma gratuita sin ánimo de lucro, o bien los crean y ponen a nuestra disposición gentes o empresas (gobernadas por personas) que desean obtener algún beneficios sin que se note.

Si el beneficio es por consumo, por publicidad, pues bueno, es aceptable. Pero claro, como el sector que termina en lo gratuito es el de menos poder adquisitivo, pues la publicidad tiene un escaso rendimiento. Así que ya poco a poco y sin cesas, hay otros motivos para crear contenidos gratuitos y eso motivos ya no son tan limpios. Y hasta aquí puedo leer. Ya sé que se los imaginan. Pues efectivamente. 

12.9.21

¿Quien carajo dominará el mundo del Siglo XXI?


Durante la historia que conocemos tenemos constancia de diversos países o civilizaciones que han ido dominando el mundo de forma cambiante. Ser la Primera Potencia en el mundo no es garantía de nada, simplemente es cuestión de tiempo el que dejen de obtener beneficios descontrolados para su territorio y alguien se les apodere de su privilegiada posición estratégica en el mundo.

Sabemos que los asirios, los griegos y los fenicios, los egipcios, los romanos, los bárbaros de Centro Europa, los ingleses, los españoles, los portugueses, los franceses de Napoleón, los alemanes de Hitler, el Japón que también lo intentó, los EEUU, la Rusia más puramente comunista o ahora posiblemente China han ostentado el poder preponderante sobre la tierra. 

Nada está seguro ante la eternidad, por eso no sabemos bien quien detentará el poder máximo a finales de este siglo XXI, o incluso a mediados de este siglo. Y quien tiene el poder modifica el mundo y sus futuros.

Sospechamos que ya los EEUU están en declive por diversos motivos y constatamos que tras el 11S ya no ha sido la máxima potencia del mundo pues demostró sus debilidades y además sus incapacidades para resolver los problemas máximos que le afectaban en su corazón identitario. 

La salida de Afganistán ha sido la guinda que ha colmado la tontería de un gigante con pies torcidos y llenos de callos. Algo similar a lo que le ocurrió a la URSS tras la caída sin control del Muro de Berlín. Pequeñas cosas mal diseñadas provocan derrumbes espectaculares de países que empezaban a ser de barro.

Es curioso que una pandemia que surge sin claridad en China se haya convertido en el punto de apoyo sobre el que hace palanca el Sudeste Asiático con la misma China a la cabeza. Es la suerte del ganador, o la inoperancia del perdedor. Cuando algo muy importante no se lidera, acaba destrozándote las ideas y obligándote a caer al suelo. Casi siempre es así.

Algo similar ha sucedido con la Europa que quería avanzar a trompicones y que se encontró en el camino con el Brexit y ahora observa con el rabillo el Polexit de Polonia y otras aptitudes vecinas muy preocupantes. 

Para liderar el futuro hay que saber trabajar muy bien los presentes, y Europa no está sabiendo leer bien la partida con los populismos del Este de Europa que huyen del comunismo viejo a costa de querer abrazar la extrema derecha y el nacionalismo cerrado.

Mientras tanto China observa, Pakistán juega sus peones en Afganistán, la India intenta ocupar posiciones afines, y entre Europa y Asía o África crece y se asienta una Turquía con ganas de tener el candado y la llave de una zona que es el Eje de medio mundo. 

Posiblemente a Turquía le importe tres huevos pertenecer a la Europa Unida, pues lo que ella quiere, o lo que desean algunos de sus dirigentes es ser la dueña de un espacio primordial que de aire a la Europa vieja hacia las zonas hoy todavía muy conflictivas pero que son las puertas hacia posiblemente movimientos estratégicos mundiales que hagan girar el punto del foco desde los EEUU y se quiera mover hacia Asia y África, en búsqueda de materias primas, de trabajo barato, de nuevos mercados, de nuevas religiones viejas.

Es muy posible que el cambio de líder mundial no sea tanto y solo geográfico como cultural y religioso. Da la sensación —todavía parcial— de que la sociedad asentada sobre el Cristianismo se está agotando, y que si bien vemos al islamismo como una religión más retrógrada en libertades y posibilidades en el desarrollo de las personas, sea la que al final logre imponerse en el Nuevo Orden Mundial. 

Posiblemente no tanto un islamismo radical como un islamismo cultural que sepa aunar el modernismo y la tradición y religiosidad, aupando valores que ellos saben cuidar desde otras ópticas a las nuestras, como son la familia, el papel financiero y del dinero en la vida de la sociedad, el del consumo o el de las reglas y tradiciones seculares.

Nosotros, desde el mundo occidental, nos hemos acostumbrado en el último siglo a ir cambiando normas cada pocos años. Nos hemos acostumbrado tanto a esos cambios que incluso cambiamos o modificamos los cambios cada pocos años. 

Somos incapaces de admitir y comprender que tal vez una modificación de calado en la sociedad debe estar varias décadas en funcionamiento antes de intentar otra modificación. Hay que asumir y comprender que hay velocidades para todo, incluidas para las mejoras sociales importantes. 

Si aceleramos los cambios sobre los cambios, en realidad estamos restándole valor a lo conseguido y abriendo la puerta a que haya más cambios y no todos tienen que ser en la misma dirección.

Y en esto, hay culturas que no son partidarias de modificar constantemente sus tradiciones, y eso aunque a veces suena a en parte negativo, hay que analizarlo con calma, pues a veces funciona muy bien y todo es medible y revisable, incluido el no revisar casi nada. Suena a conservadurismo duro, pero a veces también puede sonar a sentido común en defensa de lo conseguido.

Ante la pregunta del principio: ¿Quién dominará el mundo del siglo XXI? la respuesta puede ser directa y poner encima el nombre de un país actual. 

Es posible que no sea tan sencillo y que el cambio de paradigma o modelo de liderazgo mundial sea más hacia otro tipo de culturas, de sociedades, de zonas de influencia con otros marcos mentales de sociedad. 

Y aquí pueden entrar China, Japón, India o Pakistán, pero también Turquía o un nuevo modelo de sociedad que sepa inventar un sistema económico diferente al capitalismo salvaje y al comunismo de libro sin ser la famosa Tercera Vía del socialismo humanista. No estamos hablando de cinco años sino posiblemente de 30 ó 50 años.

No hay tanta diferencia entre las cuatro religiones más utilizadas en el mundo. Y la cuarta no es el judaísmo sino el secularismo, los más de 1.200 millones de personas que dicen NO tener ninguna religión. 

Cristianismo, Islamismo y Budismo / Hinduismo como los tres pilares diferentes que sujetan similares filosofía de vida. Incluso podríamos decir que los seculares en gran medida abrazan también el humanismo similar en todas ellas.

¿Entonces… parezco plantear que el mundo retomará hacia las religiones, volverá a girar la cabeza hacia el espiritualismo? No, el dinero y las armas, el poder seguirá siendo el motor que moverá todo. 

Pero incluso el Poder con mayúsculas necesita estar sentado sobre una concepción determinada de la sociedad global, sobre unas reglas de juego. Posiblemente para saltárselas. Y hay que recordar que el poder de la espiritualidad es brutal en los seres humanos, se llame como se llame.

Lo que quiero plantear es que para ser dominante tienes que tener enemigos a los que dominar. 

Para ser el dueño del mundo, tienes que tener contrincantes a los que intentar ganar, hay que tener una mano izquierda para demostrar que la mano derecha es mas hábil. Para que Europa y los EEUU pierdan su poder mundial, hay que poner delante otro tipo de sociedades que nos dominen con planteamientos distintos, claramente diferentes.

¿Y se podrá dominar el mundo, cambiar de Jefe Mundial sin una guerra cruenta?, pues eso lo podríamos dejar para otro capítulo, pero posiblemente y como estamos viendo en las últimas décadas —que motivos no han faltado para que pudiera comenzar una III Guerra Mundial— las próximas guerras serán diferentes, pues de todas las anteriores se aprende a intentar no cometer los mismos errores.


Nota: La imagen es de la serie 'Momentos decisivos' de Netflix sobre el 11S

Ajovín


10.9.21

La izquierda tiene tajo. Pero no existe capacidad y mucho cansancio



En algún momento la izquierda europea, y tras ella la izquierda mundial en su conjunto por simbiosis, tendrá que admitir que primero el comunismo marxista y luego el socialismo del siglo XX se han ido hundiendo y desapareciendo poco a poco y que se necesita una Nueva Izquierda que se edifique sobre unas filosofías que identifique el nuevo mundo, la nueva sociedad del siglo XXI. Que empiece a plantear ideas que les sirva a la actual sociedad y les resuelvan los actuales problemas que son nuevos como son nuevas las tecnologías y las formas de comunicar y entender el nuevo siglo.

No es posible ya mantener ni el discurso, ni el idioma, ni los libros ideológicos del siglo XX desde la izquierda del siglo XXI aunque las necesidades sean las mismas. Podemos seguir leyendo las filosofías, pero hay que adaptarlas a los nuevos tiempos o no serán capaces de lograr ser atractivas y capaces. No sirven los mismos caminos para alcanzar diferentes metas, hay que cambiar las mochilas con las que ir avanzando. Tenemos los mismos problemas que hace un siglo, pero desde la izquierda se nos han perdido en el camino las formas de llegar a las soluciones.

Tenemos más pobreza, más indignidad laboral en gran parte de Europa y junto a ella en casi todo el mundo occidental sucede lo mismo, y hay peligro de que vayamos a peor pues no hay una ideología económica y social que contrapesa al clásico conservadurismo de las élites poderosas que saben manipular muy bien no para poner en funcionamiento un Capitalismo Humanos, sino que solo piensan en un Capitalismo de Laboratorio.

La izquierda europea, y la española también sin duda, ha perdido la velocidad y frescura y cree que ha perdido incluso el horizonte en donde estaba antes la meta hacia la que dirigirse. Eso supone que la sociedad que necesita resolver sus problemas haya dejado de creer en la vieja izquierda, y como la débil sociedad necesita ser amparada, busca en otros espacios políticos sus soluciones, las soluciones a "sus" problemas. ¿Y cuáles son esos “otros" espacios políticos? La respuesta es compleja y nada positiva. En esto sí recomiendo leer libros o hemerotecas.

En el siglo XXI y a diferencia de lo que creen algunos colectivos sociales, el principal campo de ideas y reformas, de respetos a lograr y modificar, no se da (solo) en los espacios femeninos o inclusivos, sino en el de la pobreza (como siempre) y la desigualdad de TODAS LAS PERSONAS.

Sin duda la mujer debe alcanzar un respeto máximo y los colectivos LGTBI también —pero sin ninguna duda en esto—, pero eso debe venir por decantación a través de las soluciones desde otras ópticas hacia TODOS los grupos de la sociedad que lo necesitan y que son muchos.

La Lucha de Clases se ha ido convirtiendo en Lucha de Grupos (con perdón) afines de esa Clase Dominante que gobierna los partidos actuales de la izquierda y que no siempre parecen ver la auténtica barbaridad que se da en colectivos de personas de todo tipo, a los lados de lo que desde la izquierda creemos defender como causas principales. El Humanismo se ha ido perdiendo, somos personas, y la pobreza se esconde cuando no hay soluciones. Confundimos Humanismo con Iglesia, sin pensar que tal vez el Humanismo sea simplemente una cuestión filosófica de humanos. Pero queda mejor jugar a manipular, engañándonos todos. No interesa el humanismo ilustrado, simplemente. 

¿Queremos ver situaciones indignas de personas que viven en la calle cada vez en más número, que comen o duermen en situaciones indignas? Son personas. Como todas. Están en nuestras calles pero no las queremos ver. Preguntar an la Cruz Roja o en algunas parroquias. Salgamos a pasear por zonas concretas de todas las ciudades. ¿Zaragoza, Madrid, Barcelona, Málaga?

Pero pensemos en los problemas más importantes que permaneces callados

 ¿Cuántos suicidios se producen cada día en España? ¿Cuál es el motivo?

 ¿Por qué crece de verdad el fenómeno de la ocupación de viviendas vacías propiedad de los bancos?

 ¿En qué situación están hoy los Servicios Públicos en España en relación a 10 ó 20 años atrás?

 ¿Quién controla el mercado de la droga que destroza jóvenes desocupados?

 ¿Qué futuro les espera a los jóvenes que hoy no tienen trabajo ni posibilidades de emanciparse?

Claro que con estos pocos problemas y que nos afectan a todos cuando se convierten en excesivamente numerosos y creciendo, tenemos suficiente. Hay varios más, que son muy importantes y permaneces soterrados. Pero en cambio llenamos las páginas de los periódicos o los minutos de la televisión distraídos con otros temas, perfectamente creados para que nos dediquemos a ellos. Hablamos de otros temas en las Redes para hacer Bilis y quedar distraídos.

Que en Zaragoza dediquemos páginas a quejarnos de la barbaridad de borrar la figura del CHE es una realidad tramposa en la que caemos todos desde la izquierda, mientras nos callamos que durante más de un año el mismo Ayuntamiento que quiere quitar al Che ha tenido a los zaragozanos que son Personas Mayores sin poder acceder a sus Centro de Convivencia y nadie se ha quejado de eso y de posibles alternativas. 

¿Hablamos de la Ley de Dependencia y su lentitud? 

¿Hablamos de la asistencia de enfermería de la Seguridad social que se ha perdido durante más de un año entre Personas mayores que con Crónicos?

¿Por qué desde la izquierda zaragozana se cree que es más útil intentar pelearse con VOX por quitar el nombre de una calle siendo que ellos tienen el poder de hacerlo, y no hemos querido/sabido defender a las Personas Mayores (por poner un ejemplo de un ciento), o a los jóvenes sin formación de calidad, o a la presencialidad en la Escuela Pública?

Ajovin

8.9.21

Y ahora vienen los embargos y los desahucios por la crisis


Llevamos semanas sabiendo que hay un repunte lógico del número de embargos de todo tipo, casi siempre de la vivienda habitual o de la segunda vivienda, locales, solares, naves o empresas, efecto de las secuelas de la pandemia y sus consecuencias económicas. Se han acabado los recursos, incluso después los ahorros en muchos casos, y ahora también se están acabando los meses en las demoras legales ante el pago de la deuda y se entra en una negociación para intentar salvar los muebles buscando soluciones intermedias. ¿Y la única solución son los embargos y los desahucios?

No hay que ser alarmistas, pues no ayuda en nada a las soluciones. Hay que ser, eso sí, realistas y tener algo de información, para intentar dominar las decisiones que tengamos que ir tomando. 

Ante una hipoteca no correspondida con el pago mensual tenemos varios meses de una demora negociada y dura, pero un tiempo en espera de soluciones que en este caso, ante una pandemia de excesivos meses de duración se agotan, si no intercede el propio Gobierno. Tener un asesoramiento si nos aprietan las deudas es una buena decisión. Ajena (sin despreciar esta) de la que nos puedan brindaar gratuitamente los bancos a los que les debemos.

Uno de los motivos por los que nunca, desde el primer momento, se quiso hablar ante la Pandemia de un Estado similar a una Guerra Mundial, son precisamente los componentes legales que eso conlleva dentro. 

Ha pasado en muchos casos más de un año de impago, y no hay salida a la crisis en quien ha sufrido desde ERTEs a literalmente cierre de sus pequeños negocios o una bajada muy importante en sus actividades de facturación. Y las ayudas del Estado solo pueden ser pequeñas e insuficientes para algunos sectores, pues el montante total resulta casi insoportable, excepto si nos pusiéramos a pensar en una congelación en el tiempo de todo el funcionamiento económico en cuanto a pagos y similares. ¿Pero qué institución puede soportar eso?

Las moratorias que se crearon por el Gobierno en el inicio de la pandemia, han supuesto un alivio para casi 400.000 personas que en conjunto debían más de 20.000 millones. Las que impulsó la Banca beneficiaron a 1,15 millones de deudores que debían casi 35.000 millones entre hipotecas y créditos personales. Como vemos, las cantidades son tremendas y complicadas de volver a asumir de nuevo, cuando los tiempos de demora se están acabando y la pandemia remite muy lentamente.

Las cifras de desahucios, muy bajas en el año 2020, se van a multiplicar por tres o por cuatro, creando alarma social inevitable. Y es que como vengo alarmando de forma inevitable, la enfermedad terrible pues durará una década, será económica mezclada con una pandemia que no parecemos capaces de doblegar del todo. No hay que ser alarmistas, simplemente hay que saber en qué punto estamos y tomar decisiones de futuro, entre las que debemos comprender que endeudarse ahora (mas) es un riesgo muy alto.

Pandemia (36) Ya somos enemigos de nuestros amigos


Una de las curiosas constantes de estos años de pandemia ha sido considerar a nuestros amigos de toda la vida como enemigos. Los vecinos, los familiares, los compañeros de trabajo, nuestros compañeros de colegio, los amigos de siempre pueden contagiarnos, nos dicen que debemos verlos muy poco, manteniendo con ellos una distancia de seguridad de casi dos metros, recibirlos en la calle, no estar mucho tiempo con ellos, defendernos de su presencia. Han pasado de ser amigos a enemigos, a tener capacidad para matarnos. Sin querer, pero nos han dicho que podrían contagiarnos y por ello matarnos sin que nos diéramos cuenta.

Nos hemos inventado un término que se está considerando real. Las Burbujas de Convivencia. No es bueno estar con gente externa a tu burbuja, que no debe ser mayor a cuatro, cinco personas. El reto es riesgo, enemigos potenciales, seres que nos pueden infectar, enfermar, matar.

A los abuelos los hemos dejado sin poder tocar a sus nietos, sin verlos crecer en muchos casos por sus abuelos que los necesitan para sentirse felices, sin escuchar sonreír a los niños con los abuelos. Excepto que estemos utilizando a los abuelos como los criados gratuitos para quedarse con los nietos.

Y si a los abuelos los tenemos metidos en Residencias, internos, además de sufrir la muerte de sus compañeros de edificio, han tenido que comer solos en sus habitaciones sin poder salir, y no han podido recibir visitas durante muchos meses. En algunos territorios como en Valencia, más que en otros por decisiones que nunca han tenido en cuenta los peligros psicosociales que algunas medidas estaban teniendo.

Los abuelos se han ido muriendo de tristeza, además del COVID, y no hemos sabido buscar soluciones mientras observábamos con calma que los fallecidos eran en casi todos los casos gentes mayores de 65 años, personas que ya tenían todo gastado. ¿Todo?

Efectivamente, también hemos sido enemigos de los abuelos, por decantación. Entendíamos que el COVID no era tan grave pues solo mataba a viejecicos que cobran pensiones a costa de todos. ¡¡Jodo!!

Todos estos conceptos nuevos de una sociedad en transformación pueden no tener importancia si solo duran unos pocos meses, que sin duda también la tienen. Pero si duran años la cosa se complica pues crea hábitos, comportamientos nuevos, decisiones de encerramiento social.

Ya no nos podemos tocar, no debemos besarnos. Ya no es importante el preservativo sino preguntar si toses o tienen el olfato bien. Ya no hay que abrazarse ni darse la mano, con gesticular sirve más que suficiente. No nos vemos la cara y nos presentan a los nuevos conocidos como fulanito de tal con mascarilla y que ya luego nunca más reconoceremos si algún día lo vemos sin el trapo en la cara. Ni ellos a nosotros. También es verdad, que como son nuestros enemigos, no tenemos que conocerlos mucho.

Ha crecido el consumo de televisión, de cervezas tomadas en casa, de sillones cómodos y de aperitivos de bolsa. El hogar ha vuelto a triunfar, nos hemos vuelto a meter en la cueva. Y si hemos tenido que viajar en los meses más duros, hemos visto las estaciones vacías, los trenes a medio gas y hemos observado como era muy complicado comer en restaurantes pues muchos de ellos no estaban abiertos. Era la pandemia descontrolada de medidas distintas según territorios, que ayudaban a creer por arriba que las medidas estaban para obedecerlas sin rechistar, y que ya todos eran enemigos, por si acaso.

Dicen ahora, ya en el otoño del 2021, que el teletrabajo ha venido para quedarse, no dicen durante cuanto tiempo. Que trabajar desde casa es el futuro, no dicen tampoco para qué tipo de trabajos. O dicen la tontería más imbécil de que la enseñanza desde casa funciona muy bien. Los mismos que lo dicen no se están dando cuenta de hacia dónde vamos con estas decisiones. Sin duda al empobrecimiento de la calidad, pero también a la pérdida de puestos de trabajo. ¿Teletrabajo? ¿Y para qué quiero contratar a alguien de mi ciudad si puedo contratar a un chileno o a una panameña que es más barata? ¿Enseñanza online? Con un curso en vídeo puedo atender a 250.000 alumnos sin necesidad de tener que edificar colegios.

Pero las calidades, lo que acompaña al trabajo o a la educación, de golpe, parece que no tiene ningún valor. ¿Dónde han quedado todos esos procesos de Calidad Total, de Recursos Humanos con motivación, que antes vendíamos como la panacea?

Ya compramos por internet de todo y en aumento. Hemos estado meses con muchas tiendas cerradas, con horarios restringidos, con número de personas en las tiendas que se controlaban y el resto debía esperar en la calle. Y ahora nos extraña que compremos casi todo desde el sillón de nuestra casa, con la cerveza en el vaso mientras escuchamos nuestra música preferida. ¿Quién ha provocado estos cambios?

La respuesta es muy sencilla. Había que confinarse, no teníamos otra solución, ea inevitable para evitar los contagios, etc. etc. ¿De verdad todas las medidas se han tomado de forma inteligente? ¿No había otras posibles?

¿Por qué bajaron las horas de apertura de los comercios, cuando lo lógico hubiera sido lo contrario, para provocar que menos gente estuviera a la vez dentro de ellos?

¿Cuál es el motivo de que cerraran los teatros o los campos de fútbol al aire libre, cuando el problema es de ventilación y de evitar que el virus se concentre en espacios cerrados?

¿Por qué se cerraron durante meses todos los bares con independencia de sus sistema de ventilación natural, y se cambió después de excesivos meses a permitir estar en terrazas al aire libre? ¿Porque tardamos muchos meses en darnos cuenta de los errores? ¿A nivel global?

En los trenes llegamos a cometer la tontería más tremenda que se puede uno imaginar, para no tener que limpiar y desinfectar mucho. Nos concentraban a los viajeros en mitad de un vagón, dejando el resto de vagones vacíos. Con dos cojones. Teníamos que ser los viajeros los que nos tuviéramos que ir cambiando de asiento por libre decisión, para separarnos de los otros viajeros, que sin duda, eran nuestros enemigos.

Sabemos ya, en el otoño de 2021, casi dos años después de los primeros casos, que por “contacto” no se han producido casos de contagio que sean reseñables. Y llevamos más de 220 millones de contagios contabilizados. Pero lo primero que hicimos fue aplicar medidas de NO tocar, o de utilizar decenas de sistemas de limpieza de manos y de geles para entrar y salir de cualquier lugar. Todavía se están utilizando de forma obligatoria. Y cada vez son más los científicos que avisan de que eso no sirve de nada.

Se nos dice que la mascarilla es imprescindible en todo momento. Durante más de un año la tuvimos que llevar por obligación incluso en espacios abiertos al aire libre, tipo parques o en el campo. Y a la vez se nos dice que podemos contagiarnos por la boca, por la nariz o por los ojos. ¿Nos ponemos mascarilla en los ojos? Es cierto que solo podemos expulsar virus —si ya estamos contagiados— por la boca y por la nariz, no por los ojos, pero… ¿y nadie ha pensado en colutorios o inhaladores nasales en spray que pudieran controlar o disminuir o retener la carga vírica de todos nosotros si la tenemos en la nariz o la boca?

Centramos a nivel mundial todo nuestro esfuerzo resolutivo ante la pandemia de nuestros enemigos en sacar al mercado vacunas. Y de las centenares que se iniciaron han salido media docena al mercado. BIEN. No todas con los mismos aciertos o posibilidades. Casi dos años después de iniciada la pandemia, sabemos ya que no evitan los contagios, que si acaso los disminuyen y evitar que de contagiarnos tengamos que terminar en un hospital y enfermos graves o fallecidos. Que no es poco, pero no es suficiente. No evitan el contagio de forma total.

Esta semana sabemos que en Graus (Huesca) en una Residencia de Personas Mayores con 61 internos, 30 de ellos están ya nuevamente contagiados tras sus dos dosis de vacunas puestas hace unos pocos meses. No soy negacionista, yo estoy vacunado, pero debemos seguir pensando que no somos capaces de poder defendernos bien, excepto que aprendamos a no depender de laboratorios económicos.


Nota.: Dos días después de esta entrada ya había 50 internos contagiados (de 61) y 9 trabajadores. Al menos los internos, todos ellos, con las dos dosis de la vacuna.

3.9.21

El Estado nos defrauda. ¿Quién es el Estado? ¿No somos todos?


Marsella en Francia es una ciudad muy dura, violenta en barrios que claramente tienen un significado de pobreza, de abandono y de desempleo. Sabemos los motivos que llevan a los enfrentamientos con armas blancas o de fuego, de bandas de jóvenes que se creen dueños de la calle cuando no se les ofrece nada que no sea eso mismo, sentirse arropados dentro de un grupo violento.

Durante más de 2.500 años Marsella ha sido el hogar del otro lado del Mediterráneo al que llegan los que buscan mejores futuros y nunca los encuentran. El bandidaje y el crimen del infra mundo siempre han prosperado allí, en la Francia más plural y compleja; pero a diferencia de otros lugares, sus barrios problemáticos no están en las afueras de la ciudad, sino en el corazón de la urbe.

En España empezamos a tener pequeños detalles de problemas similares. Pero la culpa —a diferencia de lo que dicen algunos políticos de medio pelo y pocos libros— no son de los jóvenes sin futuro, sino de la propia sociedad que no es capaz de dotarlos de esperanza, de educación, de trabajo y posibilidades de integración. 

La pintada de la pared es clara: "El Estado nos defrauda".

Confundimos los motivos de la violencia de los jóvenes. No se resuelve quitándolos de la calle, pues simplemente se cambiarán de ciudad. Es un problema de integración estudiada y bien programada. Las pandillas son un enorme problema para la sociedad, pero sobre todo para estos mismos jóvenes, que entran sin saber que es muy complicado salir sin secuelas de por vida de algún grave peso.

Hoy las pandillas logran atrapar a los jóvenes para atarlos con droga o con deudas, con miedos y amenazas o con secuestros mentales. El comercio de la droga se ha convertido en un lastre para ellos mismos, que a veces son robados para tener que soportar luego deudas que deben pagar con tremendos intereses a costa de acciones cada vez mas violentas. 

Estas pandillas juegan con las propias leyes, con la minoría de edad para hacer algunos tipos de delincuencia programada, con la falta de colegios o el cierre de estos, con la pobreza familiar, con el desarraigo, incluso con el hambre y la falta de recursos para poder comprar algunos elementos que los jóvenes consideran imprescindibles.

2.9.21

El Salario Mínimo SMI es una trampa en la que hemos caído en silencio


Hay veces que en la vida, lo que pedimos nos lo dan disimulando y a regañadientes, mientras se ríen por debajo. Y no nos damos cuenta de la trampa. Con el SMI Salario Mínimo Interprofesional ha sucedido esto y lo estamos tragando como posesos. Es un gran error hablar tanto del SMI por lo que supone dejar de hablar de sueldos reales y dignos. Durante décadas nadie hacía caso del SMI pero ahora parece que es la salvación. Por debajo de eso, nadie. ¿Y por encima del SMI? Pues ya casi nadie también.

De entrada es mentira el SMI. Debería ser real que por debajo de esa cantidad estimulada de forma legal, con independencia de las horas de trabajo, nadie cobrara un sueldo menor por trabajar en una empresa. Si te quieren contratar para 4 horas de trabajo al día, debería ser TAMBIÉN el SMI total lo que se cobrara. Y si les parece caro, que te contraten 8 horas al día. 

Si te quieren contratar 2 días de un mes, debería ser 950 euros lo que se cobrara, pues el SMI debería dejar de ser diario (31,66 euros al día) para ser mensual de verdad. De esa manera se suprimirían los contratos basura de pocas horas o pocos días al mes. 

Pero es que además al poner el foco en el SMI dejamos de pensar en los salarios mejorados de convenio de empresa o de sector, ya totalmente desaparecidos. Una forma maravillosa de bajar los sueldos in que apenas se note en la realidad externa a la realidad de los ingresos que disminuyen.

Ahora parece que lograr el SMI es un logro, cuando en realidad es una puta mierda aunque sea alto. Subir el nivel, el listón, supone englobar dentro de ese SMI a muchos más trabajadores de lo que deberían estar dentro del SMI.

Nota.: La viñeta es de Heraldo de Aragón, del dibujante que firma como Sansón

1.9.21

¿Por qué votamos siempre a los mismos? Juan Echanove


Hoy el actor Juan Echanove se hace (nos hace) una pregunta sencilla y muy interesante desde mi punto de vista, en una entrevista que le hacen en La Vanguardia.

Juan Echanove: "¿Cuándo conseguiremos que la gente no vote a su partido si ha hecho mal las cosas? Es que si no, estaremos en las mismas manos toda la puta vida. El negocio lo tienen asegurado."

Nos acostumbramos a votar por las ideologías, por lo que en un momento dado hemos creído mejor. Nos convertimos en enemigos del resto y somos incapaces de cambiar el sentido del voto. Efectivamente, no siempre es así, menos mal, pero no hay cambios tremendos en el sentido del voto. Al final son los indecisos los que cambian los gobiernos, nunca la parte de la sociedad con más conciencia e información.

En realidad debería er mucho más sencillo todo, y sucede así en otros países cercanos. Si alguien lo hace mal, si una formación nos ha engañado prometiendo lo imposible o lo que nunca quiere hacer, si los líderes han desaparecido y su lugar ha sido ocupado por otras personas… ¿por qué votamos a los mismos

Nada nos ata, pues además la ideología cambian según las personas que la ponen en gestión. No se garantiza que por llevar el apellido socialista se hagan políticas socialistas o al revés. Eso depende de muchos factores que se van modificando sobre la marcha, sin ningún respeto al votante, que es quien te ha dado el trabajo de gobernar.

Los nuevos si empiezan con debilidad no sirven, y hay que ser sinceros en eso. Y los grandes si se sienten bien atados al poder sea desde los gobiernos o desde las oposiciones estructuradas para no cambiar nada, tampoco nos sirven. Es un teatro, una pantomima, y la culpa es nuestra.

Es curiosa la situación de España, que tras el nacimiento e incluso crecimiento rápido de dos formaciones como Ciudadanos y Podemos, hayan desaparecido en poco tiempo sin ser capaces de asentar sus posibilidades. ¿Quién, qué ha hecho posible que ninguna de ellas haya logrado asentar sus opciones mientras que el PSOE y el PP incluso con sus clamorosos errores, parezcan insuperables siempre?