23.6.21

¿Sirven los indultos para destensar Cataluña y España?


El problema de las relaciones de Cataluña con España viene de muy lejos, posiblemente sigan las heridas de unos años 30 del siglo XX no bien gestionados y de la suma de errores políticos por parte de muchos y poco respeto de todo hacia todos. Así que en esas tesituras es complicado encontrar soluciones que destensen las realidades. Todo lo que avance un poco en esa sensación de buscar soluciones no fáciles debe ser abrazado, por si acaso. 

Hay que trabajar mucho más en encontrar espacios de diálogo y no espacios de confrontación.

Los indultos son simplemente un paso, absurdamente negados por parte de los que tampoco tienen ninguna solución diferente, válida, aceptada por las partes. Porque aquí aunque no nos guste admitirlo hay dos partes, y eso lo podemos negar, pero no lo podemos evitar si no somos capaces de buscar soluciones.

Cataluña es España y por eso el problema es muy grave. Si no fuera España tendríamos más opciones. Todas las partes. Pero es España y eso de entrada como no es admitido por una de las partes complica cualquier atisbo de solución pues se parte de la Mayor. Pero es que Cataluña no puede dejar de ser España simplemente por que esa posibilidad, de momento, es irrealizable. Incluso sería imposible aunque el 75% de los catalanes lo quisieran. 

No se trata del tamaño de sociedad que desee una opción u otra, pues seamos sinceros, en ese caso las decisiones del llamado “Poder” simplemente serían para desgracia de muchos, todavía peores. Si se alcanzara ese 75% el problema no caminaría hacia la solución sino hacia la violencia.

¿Y por dónde pueden ir las soluciones? Pues una de las opciones es una España Federal. Dentro de una Europa más Unida y por ello con un papel de los Estados integrantes más diluido dentro de la Europa del futuro. Las distancias que nos separan el hoy de esa opción son tan tremendas que nos cuesta imaginarlas, pero no hay otra.

Tenemos que admitir que siempre hay dos sectores sociales claramente enfrentados ante las opciones, y que contra acción de una siempre surgirá la reacción de la otra, y eso sin tino ni sentido de futuro, es peligroso y no sirve de nada.

¿Servirán de algo los indultos? No del todo, no son la solución sino un paso para destensar la realidad. Son tantos los errores amontonados por todas las partes que ahora todo coses con hilo fino, con suavidad, con sonrisas, y sin pensar ni en el pasado ni casi en el presente.

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