¿Sirve para Aragón un Más País? ¿Y un Más Aragón?

En Zaragoza pudimos votar a Más País hace unos meses, que junto a CHA se presentaron al Congreso con muy mal resultado. Me gusta la reflexión que ha realizado estos días Íñigo Errejón sobre lo precipitado de crear Más País, como me gustaron las palabras de Carmena hablando de la oportunidad o no de crear Más Madrid.

Los políticos deben hablar de sus éxitos pero también de sus fracasos. Sin rasgarse vestiduras pero explicando sus opiniones y sus dudas, sus decisiones cuando no han salido como se esperaba. Eso ayudaría a crear empatía con sus votantes.

Un partido político no es algo que se puede construir de la nada en pocas semanas y dependiendo exclusivamente de la imagen de un líder. A la vez que también digo que si se quiere obtener éxito debe contar con un líder que sepa conectar con sus militantes y con su sociedad. Lo uno se suma a lo otro.

Para crear una empresa aunque sea política, se necesita una buena idea y un análisis muy completo de todas las diversas opciones sobre las que construir esa idea. Y se necesita un equipo que sea capaz de insuflar confianza y credibilidad. Y un tiempo de reposo de la idea, de análisis de su viabilidad, de hacerla creíble.

Volvamos al momento en que Íñigo Errejón decide irse de Podemos, como ejemplo de lo que es muy habitual que suceda en la izquierda española.

En política cuando tu propia organización no admite tu compañía en esa medida en que cada uno creemos que debemos “estar”, se pueden tomar tres opciones. Y hay que meditar muy bien cuál se debe tomar.

A/ Llamar a la puerta de otro partido político y esperar que te la abran, nunca con alaracas

B/ Formar un partido político nuevo a poco que creas poder llevarte a un equipo capaz

C/ Quedarte en casa y olvidarte de la política, admitiendo que ya se ha cubierto una etapa

Queda una cuarta opción que no la toma (casi) nadie. Quedarte como derrotado en el mismo partido político y seguir colaborando como militante de base. Es tan raro que esto suceda que no le he brindado ni la opción de ponerle una letra mayúscula.

En cuál tomar… influye mucho el motivo por el que entraste en política y si valoras más las motivaciones ideológicas, o los grupos de dirigentes que te han dejado en una acera cambiada. 


Si has entrado con la idea de apoyar Aragón desde una opción de izquierdas, resulta muy complicado optar por las opciones A y B. En cambio si aspiras a un sillón para sentarte, son las únicas opciones válidas. Yo no estoy cansado.

Pero volvamos otra vez a Más País. ¿Está ya muerto? 

Pues posiblemente si, pero es otro error. Ahora tenemos tres años por delante donde se debería analizar desde otra óptica esa idea. Los partidos políticos de izquierdas se hablan entre ellos menos de lo que se necesitan. Y trabajan juntos mucho menos. 

Todas las organizaciones pequeñas optan por crear cargos orgánicos para muy diversos temas, pero no cuidan el de Relaciones con Otros Partidos Políticos, y aunque esa figura existe no siempre es tenida muy en cuenta o lo que es casi peor, suele ser un cargo muy personal y sin equipo de reflexión a su vera.
La izquierda europea, si no mundial, debe reinventarse para este nuevo siglo. No es una locura, es simplemente que las fuerzas conservadoras y liberales han aprendido antes que las progresistas a ser NEW. 

Y en ese aprendizaje nuevo deben entrar todas las cuestiones, incluida la de que tal vez, haya que crear nuevos marcos mentales de lo que es ser de izquierdas o derechas, cambiándose incluso el nombre y el adjetivo.