Tal vez vertebrar Aragón sea también vertebrar las ciudades de Zaragoza, Teruel y Huesca

Nos escribía el otro día Julio Llamazares sobre “Las ciudades menguantes” en España y nos ponía el ejemplo de León con datos preocupantes. La muy elevada edad media de sus habitantes que había crecido en pocos años, la pérdida de 23.000 habitantes en tres décadas y el hundimiento de sus formas de vida industrial que habían logrado un León sostenible en su crecimiento: la minería, la construcción y el sector ferroviario se habían hundido.

En Aragón sabemos mucho de esto. Que la Universidad de León haya perdido un tercio de sus alumnos en dos décadas nos advierte de un indicativo grave. Como lo es el de comercios que cierran y no encuentran recambio en las calles céntricas de la ciudad. O que haya bajado a la mitad su población activa convirtiendo a la ciudad en un espacio de donde huyen los jóvenes. Si analizamos su vecina ciudad de Salamanca nos encontraremos con un problema similar de decrecimiento claro.

Y saco este asunto para hablar de Zaragoza. Pero sobre todo de Aragón y todas sus ciudades que no son capaces de crecer aunque fuera un poquito.

Cuando se habla de Vertebración en Aragón se entiende muchas veces que Zaragoza, Huesca o Teruel como ciudades capitales de provincia debe permanecer ajeno a este tema. 

Pero en Zaragoza, en Teruel o Huesca también se produce despoblación sin duda todavía sin la comparación con León, pero alejada del crecimiento de otras ciudades vecinas. Os recuerdo a un alcalde que hablaba de la Zaragoza del millón de habitantes en breve tiempo y era el 2008.

La ciudad de Pamplona en los últimos 70 años ha crecido 3 veces en habitantes.

La ciudad de León en los últimos 70 años ha crecido 2 veces en habitantes, aunque como decíamos en los últimos años haya perdido.

La ciudad de Zaragoza en los últimos 70 años ha crecido 2,8 veces en habitantes.

La ciudad de Vitoria en los últimos 70 años ha crecido 5 veces en habitantes.

La ciudad de Tarragona en los últimos 70 años ha crecido 3.3 veces en habitantes.

Pero en el corto plazo Zaragoza sale peor. En la última década nos hemos mantenido en los mismos habitantes con algunos altibajos. Pero Vitoria creció un 16% y Pamplona creció un 2,5%. Crecimientos bajos si los comparamos con los que tienen poblaciones del litoral español y de los alrededores de Madrid o Barcelona, que rondan entre el 60% y el 80%.

Las ciudades necesitan sobre todo posibilidades de futuro. Industria, actividad, universidad, turismo, “estar en los medios”, deporte y capacidad propia de saber defenderse.

Los jóvenes hoy saben que su movilidad es muy necesaria para garantizar su futuro, por eso las ciudades medianas del interior de España deben hacer un análisis muy certero de la situación, para no perder el futuro. Bajar de población activa es el mejor camino para ir desapareciendo poco a poco.

Defender Aragón es lograr que Aragón no desaparezca en un siglo de equivocaciones. No se trata de vertebrar para una década, sino de vertebrar para todas las décadas del siglo en que ahora estamos. Aunque ya nosotros no veamos los resultados.