Independencia del Reino Unido de Europa. Cuidado

En la última década hemos visto cómo se hundían todas las ideas que se habían escrito en libros sesudos sobre marketing político. Ya no prima el líder joven y guapo, el listo de la clase o el que habla con discursos preparados y con ideas construidas. Ahora tanto Trump como Boris Johnson han demostrado que se puede ser simple e incluso zafio en los discursos y ganar por goleada. Hay que replantearse todo lo visto hasta ahora.

Incluso yo recomendaría a la izquierda en general que ya no se volviera a presentar a las Elecciones de ningún tipo hasta que lo pidan por favor y a gritos toda la sociedad, pero todo toda, no la que nos creemos cercana, sino toda. Y a gritos.

Los Neoliberales o los Neoconservadores o la derecha extrema o las formas rancias es lo que prima ahora y hay que admitirlo. Eso sí, asumiendo que la culpa es de los que perdemos por lo tontos que hemos sido.

En el caso de Reino Unido por jugar al guiñote cuando la partida era al dominó. Los británicos no votaban otra cosa que una segunda vuelta sobre el Brexit y a eso hay que jugar empleando herramientas distintas a presentar proyectos novedosos y sin explicarlos bien, pues lo contrario era enfrentar a un aprendiz de humorista contra un profesor al que casi nadie entiende. Y la gente entre un payaso que les dice que ya está harto de que no le dejen contar chistes y un señor serio que nadie entiende bien lo que dice, elige lo fácil.

Pero visto lo visto en Reino Unido queda una pregunta en el aire. ¿Se van de Europa los ingleses? Sí, sí, lo sé. Se rompe la Unión de un gran país llamado europa. Y eso con los flecos de Escocia e Irlanda, seguro que será utilizado por Cataluña. No es lo mismo pero tampoco es tan diferente. Es simplemente salir o entrar tras un referéndum o un derecho de auto determinar dónde se quiere estar o dónde no se quiere estar.

Europa ha salido perdiendo, los EEUU han salido ganando, y mientras tanto nosotros, como siempre, en funciones. No sabemos en funciones de qué.