13.12.19

Ejercicios simples para personas mayores. Equilibrio y movimiento

Hoy he tenido sesión de fisioterapia, algo novedoso para mi pues nunca había necesitado sus servicios. A partir de ciertas edades sin duda todo se nos queda como “congelado o tieso", agarrotado o sin suficiente dulzura en los movimientos. Y la culpa en parte es nuestra por no hacer ejercicio suficiente, por no hacer estiramientos o calentamientos y a veces hacer esfuerzos que no se deben hacer sin calentar antes. 

No somos ya muy maleables y parecemos una copa de cristal que si se mueve sin cuidado, se puede caer y romper.

En la sesión de 
fisioterapia y tras una hora de estiramientos y de masajes diversos por todo el cuerpo, de escuchar algunos “clack corporales” y notar algunos dolores nuevos, me ha enseñado algunos ejercicios para estirar los músculos de las piernas en relación a la cintura. Podría comentarlos aquí pero sin ser experto en este tema es mejor que sean otros los que se equivoquen en la explicación. 

Es verdad que la suma de calma, música suave, estar tumbados en relajación y pensamientos positivos y movimientos lentos por todo el cuerpo, son muy eficaces incluso para obtener bienestar simple. 

Y lo curioso es que esto lo podemos hacer nosotros mismos en la cama con algo de música. Si tenemos pareja podemos alternarnos, sin forzar nunca ningún movimiento, para recibir masajes tipo caricias, en un ambiente incluso de olores a nuestro gusto. 

No se trata de curarnos nosotros mismos, sino de hacer ejercicios de mantenimiento. Engrasar las bisagras de nuestro cuerpo.

Es necesario a partir de ciertas edades seguir estando en movimiento total, y mover aquellas zonas menos utilizadas o de forma diferente a las maneras que más utilizamos. Debemos hacer movimientos que nos ayuden a que no se coja “vicio o forma” sobre las zonas que más movemos en nuestras tareas según nuestro tipo de actividad. 

Unos movimientos compensan a los otros. Yo por ejemplo ante el ordenador tengo siempre el cuello fijo, así que debemos moverlo hacia los laterales de vez en cuando para recuperar su elasticidad normal.

A partir de los sesenta es normal también que algunas personas no muy activas tengamos problemas de equilibrio. También es normal si son problemas esporádicos del tipo de dudar al estar con una sola pierna. Mucho más cuidado hay que tener cuando el problema es que al andar nos vayamos hacia un lado o hacia el otro, en cuyo caso hay que consultar con el médico de familia.

Hay que tener muy claro que la consulta con los profesionales médicos es casi una obligación. Cuando se estropea el motor del coche lo llevamos a un mecánico, así que lo mismo debemos hacer cuando se nos estropea el chasis o la "caja de cambios" del cuerpo humano. El médico de familia de la Seguridad Social o los profesionales que nos recomienden las personas en las que confiamos son necesarias para la felicidad.

Para la falta de equilibrio hay que hacer ejercicios específicos para ellos, siendo el más simple el de intentar estar cada vez más segundos con un solo pie en el suelo. Pero si hay problemas tal vez hay que terminar haciendo algo de yoga o Tai Chi, que juegan muy bien precisamente los ejercicios de equilibrio. 

Para estar unos segundos con un solo pie debemos estar muy cerca de una silla a la que nos agarraremos en cuanto nos falte el equilibrio. Hay que estar unos segundos y aumentar estos segundos sin forzar según vayamos haciendo este ejercicio en diversos días. Calma, y seguridad.

Pero sobre todo recordemos que nuestros movimientos y ejercicios de calentamiento pueden ser constantes y en cualquier situación. Siempre eso sí, con seguridad.

En una parada de autobús podemos intentar estar con un solo pie si sabemos sujetarnos bien (nunca en el interior del bus que eso es un ejercicio de riesgo bélico), aprender a agacharnos en casa en cualquier momento para practicar movimientos no habituales. Lo mismo sucede con las manos, con el cuello, con las rodillas. Sin forzar pero moviendo todas las partes del cuerpo, incluso en la cama cuando estamos relajados.