¿Para qué sirven los sindicatos si no se quejan?

Cuando a un trabajador se le puede despedir de su puesto de trabajo por estar enfermo, por tener cáncer o problemas urinarios intermitentes, es que además de tener despido libre tenemos poca humanidad. Así que en esta España es lógico suponer que ni se les tenga en consideración a los sindicatos ni a los partidos políticos de izquierda, que no han sabido negarse a esa barbaridad. Que por cierto ahora Podemos está exigiendo rectificar con urgencia.

En los años 70 y 80 hacíamos huelgas a veces duras e interminables para lograr derechos y ventajas que ahora se vuelcan en un despacho sin que nadie se queje. Y luego nos preguntamos cuál es el motivo de que la sociedad esté desafectada incluso de la propia democracia. Esta Ley curiosamente está afectando sobre todo a personas trabajadores de toda la vida, de edad avanzada, con sueldos superiores a la media y que llevan muchos años trabajando en la misma empresa. Hay que advertirlo también.

Es verdad que la Ley de 2012 es un caladero que se debe explicar bien a los trabajadores para no caer en su trampa. Solo cuentan las bajas médicas justificadas sumadas que sean menores a 20 días seguidos. Así que si tienes que coger la baja médica justificada, ten en cuenta que si son muchas de pocos días te pueden despedir, mientras que si son más días pero en bajas de más de 20 días no. Eso sí, esto mismo lo saben los médicos de las Mutuas Laborales y nunca dejan que las Bajas Médicas justificadas superen esos 20 días seguidos, para poder entrar dentro de la Ley que permite el despido.

Escribió un libro Alfonso Guerra titulado “La Democracia Herida” escrito en el año 1997 y ahora que está tan fuertemente criticado por sus declaraciones de cualquier tipo yo me pregunto por qué no criticamos con más virulencia a los que logran revertir los derechos que se lograron en aquellos años viejos, pues cambiar leyes que restan derechos son mucho peores que hacer declaraciones que no somos capaces de entender. Eso es herir a la democracia.

Os dejo una línea de dicho libro: La tarea de los hombres y las mujeres de izquierda es contribuir a desvelar y criticar lo que hay de caduco, de ineficaz, de injusto en las opciones conservadoras.