A los españoles nos falta pedagogía financiera básica, una información al menos muy básica de lo que es la economía familiar, personal, vital incluso, pues muchas veces pensamos que eso o no va con nosotros o es muy complejo de entender. No les interesa que aprendamos, simplemente para defendernos.
Sabemos los entresijos de nuestro teléfono móvil, de nuestro coche o de nuestro equipo deportivo, pero no sabemos el funcionamiento básico del dinero, de la economía familiar fuera del clásico: ingreso sueldo y compro hasta gastarme lo que tengo. Y si no lo tengo me financio.
Los datos más recientes confirman que el crédito al consumo de los hogares españoles está creciendo con bastante fuerza en este 2026 y que mayo y junio continuaron esa tendencia. Ahora bien, hay que separar tres cuestiones: cuánto dinero se debe en total, cuánto crédito nuevo se está contratando y para qué se utiliza. La idea general es que nos endeudamos sin tiento, de que gran parte de nuestras vacaciones las compremos a crédito, y de eso saben mucho y muy bien las empresas que ganan (se quedan) parte de nuestro sueldo con estos endeudamientos personales.
El dato del Banco de España sobre el «saldo vivo»: todo lo que las familias mantienen pendiente de devolver por créditos al consumo en ese momento es muy alto y ha subido en estos meses de verano. Entre abril y mayo aumentó en unos 794 millones de euros, y entre mayo y junio en otros 1.372 millones. En solamente dos meses el saldo aumentó, por tanto, unos 2.166 millones de euros. En junio estaba aproximadamente un 11 % por encima de un año antes, en las mismas fechas de 2025.
Y no se trata únicamente de que se estén amortizando lentamente créditos antiguos. La contratación de crédito nuevo también está creciendo: entre enero y mayo de 2026 las nuevas operaciones de crédito al consumo aumentaron un 12,9 % interanual, según datos del Banco de España recogidos por CaixaBank. Por tanto, sí existe un crecimiento importante y bastante reciente del recurso al crédito al consumo en España.
Hay indicios claros de que financiar viajes y vacaciones mediante préstamos se ha vuelto bastante habitual. El barómetro de ASUFIN situaba ya los viajes y vacaciones en el 16,3 % de las motivaciones para solicitar crédito al consumo, aproximadamente uno de cada seis casos. Además, en junio de 2026 la OCU publicó específicamente una advertencia sobre la financiación de las vacaciones. Para un viaje de 2.000 euros encontró ofertas que, dependiendo del sistema utilizado —préstamo, tarjeta o financiación de la agencia—, iban aproximadamente desde el 4,29 % hasta el 23,85 % TAE de interés. En algunos casos una barbaridad tocando la usura.
La Encuesta de Préstamos Bancarios del BCE y del Banco de España señala que durante el segundo trimestre de 2026 la demanda de crédito al consumo en España permaneció estable, aunque aumentó la contribución del gasto en bienes duraderos. No tanto en vacaciones como en otros productos que requieren financiación por no tener una economía personal buena. Posiblemente automóviles, reformas, electrodomésticos, tecnología, estudios, necesidades de liquidez y otros gastos también forman parte de esos 120.437 millones de deuda en junio 2026.
¿Cuánto cuesta actualmente un préstamo personal? En junio de 2026, último dato publicado las media es de TEDR medio: 6,84 %, o TAE media: 7,59 % La diferencia es importante. El TEDR refleja básicamente el interés, mientras que la TAE incorpora también comisiones y determinados gastos, por lo que para una persona que compara préstamos la TAE es mucho más representativa del coste real. En mayo la TAE media había sido del 7,51 % y en abril del 7,79 %. La serie procede del Banco de España. Pero cuidado con las tarjetas aplazadas o revolving pues su tipo medio se encuentra alrededor del 18,3 %, muy por encima del préstamo personal convencional. Y de eso es de los que tenemos que entender mucho más. Debemos diferenciar con claridad entre las diferentes maneras de obtener un Crédito al Consumo.
Si observamos el ritmo de crecimiento del crédito al consumo, España está claramente por encima de la media europea. La estadística armonizada del BCE, utilizando crédito al consumo ajustado para poder comparar países, daba en abril de 2026 y nos dice que la Zona Euro ha subido un 5,2%, pero en España un 14,2%.
España estaba, por tanto, entre los países donde más rápidamente estaba aumentando el crédito al consumo, aproximadamente a un ritmo casi tres veces superior al promedio de la zona euro. Aunque no era, sin embargo, el país con mayor crecimiento, pues otros de tamaño pequeño habían crecido más como Luxemburgo o Bulgaria. Francia proporciona otra comparación muy reciente: en junio de 2026 mantenía unos 221.000 millones de euros de crédito al consumo —más que España en términos absolutos, como corresponde a una economía y población mayores—, pero su crecimiento interanual era solamente del 2,4 %, frente a aproximadamente el 11 % de España.
Aunque actualmente el crédito al consumo crece muy deprisa en España, el endeudamiento total de las familias españolas sigue siendo relativamente reducido en comparación con la zona euro. El Banco de España calcula que, al finalizar 2025, la deuda total de los hogares equivalía en España al 68,1 % de su renta disponible, mientras que en la Zona Euro era del 82,3 %. Aquí entran todo tipo de endeudamiento, no solo el Crédito Personal. Además, el Banco de España señala expresamente que la ratio española se encuentra cerca de los mínimos registrados desde el año 2000. El aumento reciente de la deuda total incluida la de Largo Plazo, ha sido compensado por el crecimiento de la renta de las familias. España no tiene actualmente un problema general de sobreendeudamiento familiar comparable al de los años anteriores a 2008, pero dentro de una situación financiera globalmente bastante saneada está apareciendo un crecimiento muy rápido del crédito al consumo.
Por ahora tampoco aparece una explosión de impagos, y este es un dato muy positivo. La morosidad bancaria total cayó en junio al 2,54 %, un dato que es mínimo desde 2008, aunque entre los establecimientos financieros de crédito personal —mucho más especializados en consumo— era aproximadamente del 5 %.
Los españoles pues estamos recurriendo bastante más al crédito al consumo en 2026. El saldo pasó de 118.271 millones en abril a 120.437 millones en junio y crece alrededor del 11 % anual. El crédito nuevo también está aumentando a dos dígitos. Las vacaciones probablemente forman parte de este fenómeno —aproximadamente uno de cada seis solicitantes menciona viajes y vacaciones—, pero no podemos afirmar que sean la causa principal del crecimiento de mayo y junio.
El préstamo personal convencional cuesta actualmente alrededor del 7,5 al 7,6 % TAE de media, mientras que recurrir a tarjetas aplazadas puede elevar el coste hacia el 18 %. Y la comparación europea resulta especialmente significativa. El crédito al consumo está creciendo en España mucho más deprisa que en la zona euro, pero el endeudamiento total de las familias españolas continúa claramente por debajo de la media europea. Es decir, por ahora estamos ante una aceleración importante del crédito al consumo, no ante una situación general de sobreendeudamiento. Tras estos datos muy generales debemos preguntarnos.
¿Sabemos diferenciar las letras pequeñas que existen entre un Crédito Personal al Consumo de otros tipos de endeudamiento?
Pero señalemos algo más las diferencias entre los distintos tipos de crédito. Veamos el coste total de una solicitud de 3.000 euros diferenciando entre una Hipoteca, un Crédito al Consumo, un Crédito Rápido y un Crédito fuera del mercado financiero de bancos y cajas de ahorros, para un periodo de amortización de cinco años.
Pedir 3.000 euros con una hipoteca no es lo habitual, te intentarán buscar otra fórmula. Teóricamente con intereses y gastos estaríamos hablando de que devolverías 3.270 euros. Al banco le hace poca gracia este modelo. Y te hablará de gastos de tasación o de diversos gastos que encarecen esa posible (casi imposible) hipoteca.
Con un Crédito Personal al Consumo la cosa ya cambia pues finalmente habrías devuelto con los intereses actuales 3.593 euros. Eso ya les mola más y es lo que te van a ofrecer en un banco o caja de ahorros. Es el modelo habitual.
Pero también puedes ir a un Crédito Rápido si el banco por diversos motivos no te quiere dar ese crédito, un modelo de empresas en donde según dicen casi no te piden avales ni te miran mucho tus realidades económicas, aunque eso sea mentira. En ese caso en total habrás devuelto en esos cinco años un total de 4.774 euros. Siempre que no haya impagos en ese tiempo, en cuyo caso ellos mimos te lo resuelven, pero a un coste brutal. La diferencia con un crédito bancario es… tremenda para ser educados.
Y si esas empresas anunciadas y conocidas pero fuera de los bancos no te dan el crédito y tienes que acudir a Capital Privado o a un prestamista particular, la cosa se pone mucho más fea, y aunque estamos hablando de una devolución de unos 4.607 euros de media, menos que en una empresa cara de Crédito Rápido, las presiones sobre el endeudamiento son todavía más altas. Y mientras que en al caso del Crédito Rápido de empresas anunciadas hemos ido a los precios Altos, sobre todo en gastos, en el caso del prestamista hemos analizado menos gastos pues a veces se hace todo fuera de los cauces legales.
Pero fíjate que nos podemos mover entre unos COSTES de entre 270 euros a 1.774 euros de coste real total añadida a la amortización, para el mismo dinero a devolver en los mismos años.