31.7.26

Gracias, Asesor de Ayuso, por el ático


Gracias asesor, eres torpe, incluso tontorrón, pero gracias asesor por lo del ático de Madrid comprado para montar oficinas en los 200 metros de terraza. Y por pagar dicen que seis millones, para montar una oficina en donde no se puede más que montar una vivienda de personas.

Eres cojonudo, eres un artista de los progresistas, capaz de ayudar al sentido común desde tu trabajo de asesor del PP, para dar alguna alegría a la izquierda.

Con lo que está cayendo en España con la vivienda, gastarse tanto dinero en un ático es de premio a la estulticia de preescolar. Pero no lo has entendido, pues par ti posiblemente esos dineros no son tanto, y lo ves normal.

La culpa no es tuya, lo sé. Yo te comprendo. La culpa es de los que te perdonan y por eso crees tú y tu Presidenta que esto no es nada, es que simplemente no lo entendemos. Los españoles somos raros.

No te preocupes, Presidenta, tampoco tu querido asesor, este error ya está cobrado, enseguida se nos olvida. Somos como votantes así de imbéciles, mucho más que vosotros.

Por cierto, si lo habéis puesto a la venta, recordar que estaremos atentos para ver a qué precio se vende, cuánto se pierde con las compraventas y quien finalmente lo va a comprar para observar el precio. Los de izquierdas somos así de burros e impertinentes.




25.7.26

Armas Nucleares en aumento

Creemos, o se nos dice, que en la actualidad, según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI) se considera aceptado que nueve países poseen armas nucleares: Estados Unidos, Rusia, Francia, el Reino Unido, China, la India, Pakistán, Israel y Corea del Norte.

Y ahora, mientras se intenta pelear para que Irán no aumente sus opciones de crear un arma atómica, sea táctica o de alta potencia, se abre la posibilidad de convertir a Arabia Saudí en otra potencia atómica. Cuidado con el asunto, pues eso desestabiliza lo que ya está roto.

Una cosa es poseer energía nuclear, incluso tener permiso internacional para utilizarla para fines pacíficos, que es cuando esa energía nuclear o ese uranio se enriquece a porcentajes entendidos como NO peligrosos, y otra entrar en el club de los que pueden enriquecer uranio con pocos controles.

Podemos decir que si el uranio se enriquece hasta un 20% no saltan las alarmas internacionales. Aunque se acepte en la actualidad que es a partir del 90% de enriquecimiento cuando ya ese uranio está destinado al uso militar. Esa enorme distancia es la que es muy controlada.


Asumiendo además que no solo es un crecimiento porcentual de enriquecimiento de uranio, sino sobre todo tener los modelos, máquinas y procesos necesarios para lograr ese enriquecimiento.

Un país podría alegar una utilización civil por encima del 20%, por ejemplo, para un reactor de investigación. Pero necesitaría justificarla y mantener el material bajo custodias rigurosas.

A medida que el enriquecimiento sube
—por ejemplo, al 60%— la justificación civil ordinaria resulta mucho menos habitual y crece enormemente la preocupación internacional, aunque técnicamente todavía no sea el nivel convencional del 90% utilizado en armamento.

Para simplificarlo. Para los usos civiles habituales se emplea uranio enriquecido entre el 3% y el 5%, y para determinados reactores civiles puede llegar hasta algo menos del 20%

Y desde el 20% se considera uranio altamente enriquecido y potencialmente utilizable con fines militares, mientras que alrededor del 90 % se considera propiamente uranio de calidad armamentística. A partir del 20% los ojos internacionales se fijan muy detenidamente en ese país.

Pero hay una tercera pata de estos procesos del crecimiento de los miedos, las amenazas, los usos militares para asustar primero y para matar masivamente en segundo lugar.

Y es que alguien de esos nueve países decida llegar a ciertos acuerdos de defensa mutua, que facilitan el uso multiplicado de esas armas por parte de países que no las tienen ni tendrán capacidad de tenerlas creadas por ellos mismo.

Por eso, ante este tema, incluir permisos a nuevos países es peligroso y complejo de saber de qué manera se moverá todo y todos.