El mismo viernes ya sabíamos que este lunes próximo, el 5 de octubre, Pedro Sánchez había convocado a los periodistas para una rueda de prensa. Y lo sabían todos los partidos políticos, como es lógico.
No hay que explicar que el PSOE se tomaba un fin de semana de reuniones y llamadas, venía explícito. ¿Y?
No había ese viernes una posición clara sobre lo que Pedro Sánchez iba a decidir. Pero sí la constatación de que era un momento idóneo para adelantar las elecciones. Pero en el reloj biológico del Presidente caben muchas opciones.
Si decidiera adelantar a Noviembre, la Campaña Electoral la tendría ya hecha. En febrero o en agosto del 27 no.
Y por eso los nervios en el PP y en Junts. A ellos no les conviene mucho retraso, incluso no les convienen nada que sea después de las municipales. En el caso de Junts será para temblar.
El 26S no es como el 15M. Ni de lejos.
Y el añadido de una posible convocatoria de Huelga General es más leña pero mojada. A veces me da la impresión de que quien solicita las acciones no está formado en política. Calma por favor, con utilizar según que mecanismos, y mezclarlos para todo. Eso tienen un precio escondido.
Así que toca esperar a mañana. ¿Mi opinión? Mi deseo es que convoque adelante electoral.
Y aun sabiendo quien va a ganar, que al menos no sea por goleada. Hay partido de pelota base.
Y por eso lo lógico es pedir a Sumar, que aunque sea su último acto político de enjundia, advierta internamente que si es que NO, lo que peor podría sucederle al PSOE es que esa misma tarde dimitieran de sus cargos los ministros de izquierdas.


