18.8.26

La alternativa al desempleo no siempre deber ser el autoempleo

La alternativa válida contra el desempleo de larga duración  no es emprender una nueva empresa, aunque desde este blog lo animemos constantemente. Una cosa son los deseos y otra bien distinta las posibilidades reales. 

Emprender una empresa requiere de una formación, una predisposición personal y querer convertirnos en empresarios, con todo lo bueno y lo malo que esto tiene. Riego económico, mucho trabajo en los primeros años, deseos positivos de estar siempre aprendiendo y de organizar y mandar.

Hay que favorecer la creación de nuevas empresas, hay que ayudar a quien emprenda una nueva iniciativa, ponerlo más fácil que ahora, pero sabemos que no es la única solución a los problemas, pues no todas las personas pueden, deben, saben o quieren emprender una nueva empresa. 

No sirve de nada querer dar buenos consejos, si antes no somos capaces de sentar las bases de lo que deseamos hacer, aunque sean complejas, o precisamente más todavía, si son complejas.

El autoempleo es una solución pero no es “la” solución, pues no es posible acceder a él con garantías, para la inmensa mayoría de las personas desempleadas.

La capacidad de superar los fracasos deben estar entre los activos de las personas que decidan emprender una nueva actividad desde el autoempleo. 

Tener que desistir no es fracasar, es aprender.

La resiliencia no es fácil de aprender y dificulta los caminos. Pero  debemos tenerla en cuenta. 

Pensar que la solución al desempleo es el autoempleo, es un error que si lo cometen personas con pocos recursos, les pueden llevar a una situación peor que el desempleo.

Y no estoy diciendo que no se intente, sino que hay que hacerlo con reflexión, con calma, valorando todo.

Sin suficiente acceso a los créditos, a la financiación ayudada, es convertir a los desempleados que intentan emprender, en rehenes de sus ahorros o del de sus familiares, con el riesgo personal que esto lleva, no tanto para el presente, que sería común a cualquier tipo de iniciativa empresarial, como para el futuro.

Otro gran error de los nuevos emprendedores es terminar creando empresas de servicios, de comercios sin analizar, con una capacidad de crear riqueza o valor añadido a la actividad  (desde el punto de vista común o personal) muy limitada. 

Son ideas como digo, de bajo valor añadido, con pocas posibilidades de crecimiento, con pocas opciones de resultar interesantes para los que las emprenden, pero también para el país. Elegir bien la actividad es el primer fundamento. No sirve que sea lo más sencillo, lo más fácil. Hay que valorar si realmente merece el esfuerzo, que siempre será mucho.

Para crear las condiciones correctas que favorezca el autoempleo y el emprendimiento, deberían desde la escuela enseñarnos los criterios y principios básicos de la empresa, de crear autoempleo válido, de conocer las posibilidades personales de cada tipo de iniciativa laboral, comercial, productiva.

Y como no se hace, a veces no aprendemos bien y los errores son más fáciles de construir que el emprendimiento. No decaígas, pero analiza con calma.

Reflexiones para el autoempleo


Cuando hablamos de inversión y de financiación a la hora de crear un puesto de auto empleo, debemos pensamos en las herramientas o máquinas que necesitamos para una nueva empresa, en la decoración y puesta a punto del posible local, en los gastos menudos o en el gasto de proveedores para empezar la actividad. 

Pero a esto hay que añadir que durante el menos seis meses tendremos muy poca venta, facturaremos menos de lo que necesitamos para sobrevivir, pero hay que contar con una cantidad de sueldo mensual suficiente, al menos para esos seis meses. 

Y hay que saber cuanto nos cuesta la Seguridad Social de este tiempo, y el coste de un asesor que nos lleve todos los asuntos legales si no tenemos quien lo haga. Y los impuestos aunque en los primeros meses no se pagarán.

No son costes menores pero muy necesarios a tener en cuenta para evitar sustos. Y saber exactamente y antes, qué necesitamos para poner en funcionamiento nuestra futura actividad nos dará sobre todo seguridad, algo de lo que dudaremos en los primeros meses. Lo normal es dudar.

Lo normal es que en el primer año de actividad se pierda dinero. Si se gana… pues miel sobre hojuelas. 

Pero lo normal es perder pues se necesita que nos conozcan, y los días de cada mes van cayendo a una velocidad de vértigo. Es bueno asumir las dificultades.

Hay que asumirlo antes de iniciar la actividad como algo lógico y no ponerse nerviosos; pero eso si, hay que hacer todos los esfuerzos posibles para que aunque sean días sin facturación deben ser días con mucha actividad de preparación, de penetración en mercados, en darse a conocer, de analizar proyectos, de ver los motivos de cada fallo en un presupuesto no aceptado, etc. 

No pueden ser días vacíos, tienen que ser a lo sumo periodos de baja facturación pero mucho trabajo. 

Hay que recordar que en estos periodos es posible que haya que trabajar con presupuestos muy ajustados, pues lo importante es conseguir nicho de mercado, experiencia en la nueva actividad, conocimiento del mercado que nos rodea, trato con los proveedores, puesta en funcionamiento de la nueva empresa.

Hay algunos pilares básicos y constantes en todo proceso empresarial. Os voy a relatar ligeramente los que considero cuatro pilares más importantes. 

Los clientes.
Los proveedores.
Los bancos 
Los trabajadores

Sin alguno de ellos es muy complicado subsistir, todos tienen un peso muy importante que depende también del tamaño de le empresa y de su actividad. 

Pero no desconsideréis ninguno, pues son los que apuntalan el funcionamiento presente o futuro. Cerrar una puerta es muy sencillo. Volverla a abrir es muchísimo más complicado. Seguiremos hablando de estos asuntos en posteriores entradas.