27.9.26

Nace el 26S. ¿Será similar al 15M?


El 15M de 2011 se puede convertir por obra de los errores de muchos en el 26S de 2026, y tal vez de esa manera continuar y acabar, otra generación, lo que no se supo hacer en el año 2011 en España. 

Hay que recordar que el 15M fue una excelente idea que se diluyó por numerosos factores. Pero movió la conciencia social y cambió la correlación de fuerzas. Los cocineros de la sociedad, entonces, supieron trabajar a fuego lento lo que podría haber sido una olla a presión. Y ganaron desde sus laboratorios en sociología política.

Todos vamos a estar atentos a lo que está sucediendo, pero hoy somos 15 años más mayores. Los que hoy acampan en la Puerta del Sol eran niños en 2011, el resto nos hemos desperdigado por la vida y algunos somos ya unos excesivamente adultos para dormir en la calle.

Las condiciones sociales hoy son todavía peores que en 2011 y la necesidad de buscar soluciones para no perder el tren de la justicia social, son mayores. Incluso la derecha en sus dos variables es hoy tremendamente más violenta y entra en juego enseguida.

Todos vamos a estar pendientes de los jóvenes pues el futuro es de ellos y no de gentes como yo. Todos vamos a ver de qué forma se podría equivocar otra vez el PP pues es maestro en el Arte del Error, y todos vamos a estar atentos de la mirada que le pone el PSOE en esto, en esta ocasión.

Nadie dijo que la política fuera aburrida, si la sociedad quiere alcanzar una calidad democrática básica, y unos derechos en su calidad de vida que sean como los de sus vecinos europeos.

25.9.26

Galería de Expresiones que olvidamos. Los 15 últimos años


En los últimos quince años los medios de comunicación nos han bombardeado con temas en los que nos hemos tenido que volver expertos para poder sostener conversaciones de barra de bar.

Voy a compilar un repaso milennial sin referirme a las que estuvieron de moda en la Transición de los transicionados que solo hemos usufructuado los que hoy frisamos o superamos la sesentena: al loro, lo tienes claro, Tribunal de Orden Público, OPA hostil-que te pego leche, Laos (país que puso de moda un zaragozano director de la Guardia Civil), si en el PSOE presentamos de candidato a una cabra gana la cabra (Alfonso Guerra), si se toca una rama del árbol caerán todos los nidos (Jordi Pujol), unos mueven el árbol y otros recogen las nueces (Xabier Arzallus sobre ETA), la definición del fútbol como “patapum parriba” de Javier Clemente, o la del enorme rey emérito y campechano “seguiré dando guerra hasta que el cuerpo aguante” superior al “lo siento mucho, no volverá a ocurrir” por el que será recordado.

Rajoy y sus marcianas expresiones que replica a veces Feijóo aparte, ambos beben los vientos de aquel magnífico y extraño político liberal pero intervencionista que fue Manuel Fraga Iribarne, cuando espetó aquel extraño “Yo podría haber sido Fidel Castro”, por emitirse por un privilegiado de una casta que no tenía por qué emigrar. Si se refería a otras cuestiones, aún suena peor. Vayamos a esta galería de cementerios del idioma que retornarán y han dado lugar a entradas incluso de la RAE, para que no las olvidemos.

2015.- Japón lanza un modelo competitivo de coche propulsado por pilas de hidrógeno no contaminante. El tema se pone de moda como principal alternativa con las renovables para España para no depender del gas argelino y ruso.

2016.- El permafrost se calienta y libera gases y fallan los cimientos de ciudades enteras rusas cerca del Polo Norte. En español se llama “gelisuelo” y se mantenía incluso en verano helado por debajo de un metro y medio y ya hoy a los cuatro metros. Revienta tuberías y encierra huesos de mamut, pero mucho dióxido de carbono, metano y bacterías retenidas desde hace milenios.

2017.- La RAE introduce nuevos vocablos que han tenido mucho éxito en los años sucesivos como posverdad, postureo, humus (garbanzo machacau), fair play (en cheli era orsay) o halal (matar al animal mirando a La Meca, parecida a kosher).

2018.- No fueron mancas las entradas puesto que incluyeron meme (que ha pasado un poco a mejor vida), escrache (con acepción de que lo hacen los de izquierdas y no Desokupa) o selfi por autofoto. El universo de los móviles y la informática siempre aportando metáforas. Ojo que los mensajes cortos que más usamos se llaman en español washa, hay que tener mucho de eso para escribirlo así.

2019.- Okupas en las viviendas y okupas en la política, cada gobierno de coalición indeseado por quien sea así se tradujo. Todo porque Iglesias se fue a vivir a un “casoplón” y le enronaron de zascas por no arboricida y pasarse al lunch, después de afirmar que sus camisas eran compradas en algún campo.

2020.- Pandemia por consumo de pangolín, COVID y tantas expresiones: El pangolín es un extraño primo asiático del oso hormiguero, del armadillo y del cocodrilo, acorazado con escamas como si fuera un micro dinosaurio. Una rareza e ingrediente apreciado por la cocina cantonesa que se come todo lo que se menea y sus cerebros. Se pone de moda “desconfinar” y “desescalada”, esperemos no volver a usarlo, antirretroviral y nada menos que trolear, para completar lo de 2019.

2021.-
Las ligas de fútbol se juegan en estadios vacíos. Como da mucho tiempo para contar chorradas, los analistas deportivos empiezan con lo del bloque bajo, medio y alto que se llama “panenkismo” y la gegen-pression de Flick, que podríamos aplicar al calor que nos ocasiona una presión total. Es el año en que se generalizan bitcoin, ciberdelincuencia y, qué asco, estar geolocalizados.

2022.- Se ponen de moda las residencias de ancianos y su gestión debido a la mortalidad del COVID, que duplican sus tasas por la incidencia de subidas del salario mínimo y las palabras centro de mayores (antes asilos), personas de edad (del inglés y francés y antes viejos), calidad de vida (la que no tienen) y enfoque biopsicosocial (no sé si eso estará en la RAE precisamente). Andar con garbo se llama deambulación. Añadiéndose ciberacoso y gentrificación al dolor y miedo globales, energías retenidas que liberan los pansexuales. Suerte que tienen.

2023.- Fue el año más caluroso registrado hasta este en todo el mundo. Como expresión, calentamiento global ha sustituido a “gases de efecto invernadero” y se usan más “crisis y emergencias climáticas”. El gran Jiménez Losantos distingue entre tiempo, que para él es lo que cambia, y clima que lo ve en ciclos de milenios. Como palabros usadísimos y hoy menos, se generalizan machirulo y perreo.

2024.- Inundación de octubre en la Comunidad Valenciana, en que nos inundaron con los vocablos DANA (antes borrasca o temporal y en los años 90 “gota fría”), barranco del Poyo sin limpiar, alerta roja, UME y CECOPI (hubo uno en Aragón para los incendios de este verano que era otro). E hizo famoso al restaurante “El Ventorro”, con nombre de flatulencia como mínimo. Ojo que a esta historia no le conocemos el final y no podemos “hacerle espoiler”.

2025.- El apagón del 28 de abril de 2025 nos convierte a todos en expertos sobre horas punta de consumo de luz y, especialmente, se populariza la expresión “mix eléctrico”, combinación de fuentes de energía para producir luz en distintos momentos. Difícil será “loguear” el tema por falta de conocimientos.

2026.- El paso a Ceuta de migrantes que se cifra en 70000 han revitalizado las expresiones invasión (vs ocupación), la citada MENA, buque-hospital, irregulares (los destacamentos en África eran de regulares y legión extranjera) y nos ha familiarizado con los barrios de Ceuta: el mítico El Príncipe de la serie, la playa del Tobogán y el Polígono Industrial “El Tarajal” –arbusto parecido al tamariz-. También se está usando y abusando de Delegación del Gobierno.

24.09 Luis Iribarren