12.6.26

El perro andaluz es una ventana desde Andalucía a España


En La1 de nuestra televisión española comenzó ayer el programa El perro andaluz estrenando la RTVE un arranque impactante que dejó clara su intención de hacer humor político y de actualidad. Manu Sánchez recreó un modelo muy personal, lleno de guiños y de mensajes de variado tipo.

Hubo uno que me gustó y no me había percatado de su lógico uso. Fue el de Prioridad Nacional, convertido en Prioridad Nazi O Nal.

Son tiempos muy malos sobre todo por no tener un recambio válido a la actual situación. Y eso jode pues lo lógico sería ante las actuales situaciones es que se pudiera conformar una nueva mayoría que sirviera. Pero nadie se fía de nadie. O lo que es peor, lo que podría venir suena a peor de lo que ya hay. ¡¡Uff!!

Los datos de audiencia de ayer no sirve de nada, aunque los desconozco a esta hora. Hay que esperar a la tercera semana y observar con calma qué nos dicen. Es un modelo de programa de comedia que puede funcionar si se suelta en sus entrevistas, si el monólogo lo deja un poco más corto, y si acerca más la mesa y el sofá entre ellos y con los espectadores de la sala, que son la imagen de los que estamos en casa.


Ayer los dos invitados funcionaron, y el recuerdo a Antonio Gala y al Loco de la Colina nos obligó a no olvidar que hubo otros tiempos que podrían ser recordados, para ver qué se puede copiar de ellos.

8.6.26

León XIV y su humanismo cristiano


Con pocas horas de diferencia hemos visto las intervenciones de Donald como dueño del mundo, respondiendo y huyendo de una periodista a la que ha insultado antes, y la intervención del Papa en el Congreso de los Diputados en Madrid hablando a todos los que quieres seguir siendo humanos.

No hay color, ambas personas ya mayores, líderes de un Mundo muy raro y violento, repartiendo ambos su propio Sentido Común y sus ideas y proyectos. 

Como decía: No hay color.

El humanismo desplegado por León XIV en Madrid ha sido de un sentido humano lógico, cristiano y así lo ha dejado él muy claro, hablando al mundo de los errores que estamos cometiendo.

No ha hablado para los creyentes, o al menos no solo para los creyentes, y eso le honra. Nos ha lanzando una elegante bronca, para que nos diéramos cuenta de lo que estábamos haciendo en el mundo. 

Podemos creer o tener fe en mayor o menor grado, pero sin duda los tiempos actuales necesitan líderes capaces de marcar rumbos lógicos y de humanidad, es decir de personas a personas. 

Nos faltan líderes válidos en este siglo, y desde luego Donald no está ni ligeramente cerca de serlo. En cambio el mensaje de León XIV sirve para el mundo entero con ligeros matices diferentes según seamos de una cultura o de otra, de una religión o de otra.

No todo lo que dice León XIV me parece correcto, es católico y no todas sus ideas coinciden conmigo, lo cual además de lógico es natural. Pero el magro de los conceptos es tan básico, que mis años con los Maristas y con la sociedad, todo revuelto y mezclado con calma, me llevan a pensar que tal vez haya personas que lo hayan escuchado, y reflexionen sobre los caminos que debemos recorrer si queremos de verdad ser cristianos.