1.10.26

Construir muchas viviendas es posible

Huerta de Las Fuentes

Como ciudad y sus opciones urbanas de crecimiento, conozco mejor Zaragoza que otras ciudades, pero esto que voy a comentar me sirve para casi todas. Solo en la huerta de Las Fuentes de Zaragoza tenemos aproximadamente tres millones de metros cuadrados. Hoy no es terreno urbano, ya lo sé. Un cambio administrativo más con un nuevo Plan de Ordenación Urbana. Una vez urbanizada esa zona y restando viales y edificios de servicios, al menos queda un millón de metros cuadrados para construir. 

Podría haber elegido otras opciones variadas en la misma Zaragoza. por ejemplo a medio plazo, cambiar terrenos militares públicos de esas afecciones ilógicas para una ciudad camino del millón de habitantes. O podría irme hacia oeste o hacia algunas zonas del sur o hacia Montemolín camino de La Cartuja. O incluso en menor tamaño pero muy fácil y sin necesidad de organizar, decidir qué hacer con el polígono tremendo de Cogullada en pleno centro de la ciudad.

En Cogullada, hablamos de unos 600.000 metros cuadrados urbanos y con todo el urbanismo ya hecho, listo para modificar. No solo calles sino también subsuelos de aguas limpias y sucias y electricidad o transporte. En Cogullada podría salir entre 25.000 y 30.000 viviendas nuevas.

Si hablamos de edificios de 7 alturas, algo normal ahora y a la baja, estamos hablando de siete millones de metros cuadrados para vivienda, solo en la huerta de Las Fuentes de Zaragoza. 

Que divididos en viviendas de 80 metros cuadrados de media (para hace algunas de 100 y otras de 60 tipo apartamentos) nos salen unos 85.000 pisos. A una medida de 2,4 personas por vivienda salen 200.000 personas vivienda en esa zona.

¿Es posible o no es posible construir mucho más, si se quiere, si se necesita? 

Es cierto que las Comunidades Autónomas no disponen de presupuesto para ellos, ni de agallas o disponibilidad presupuestaria pues lo tendrían que desviar de otros departamentos o consejerías, algo impensable. 

Es decir, o se hacen de forma extraordinaria desde el poder y gestión estatal, o se transfieren a las comunidades autónomas los presupuestos extraordinarios para hacerlas. Pero que el sistema no funcione, sea imperfecto, no quiere decir que sea imposible.

Cuando en los años 60 y 70 se construyó en Las Fuentes de Zaragoza se empezó al final de Compromiso de Caspe, en la zona de Salvador Minguijón más alejada de la ciudad. Cercano al Ebro. Todavía existen esas barriadas. En medio queda un kilómetro de campos de labor. Aproximadamente en un trabajo similar al emprendido desde hace años con Arcosur.

Hay terrenos para construir y hay dinero público. Incluso aunque nos digan lo contrario, hay mano de obra si está bien dirigida e incluso hay modelos de construcción en experimentación con módulos prefabricados en taller y no en obra. Pero seamos sinceros. No interesa y admitimos "imposible" como animal de compañía.

Julio Puente

En 2050 pagaremos la factura de la falta de vivienda de hoy en España

En España no va mal la macroeconomía, va bastante regular la microeconomía y sobre todo va muy mal las relaciones humanas. Ya tenemos algunos golpes de calor encima de la mesa.

Va peor el tema de la vivienda y de eso iremos hablando, acumulando errores de muchos tipos, dejándonos arrastrar como sociedad por los Grupos Inmobiliarios en toda su extensión y pelaje.

En el actual punto en el que nos encontramos en España, el problema real con la vivienda no es en el corto plazo, no es ahora, que es dramático. Lo será en unas décadas, cuando tengamos que admitir de verdad que durante unas décadas no se pudieron independizar los jóvenes y eso supone un tremendo problema social de variado color.

Hoy incluso, muchos jóvenes, puede parecerles bien vivir en casa de los papás. Y pensar que algún día se morirán y que heredarán la vivienda. Como es lógico son una minoría de jóvenes, pero los hay y muchos.

Eso en el medio y lago plazo es un drama que pagarán todos, tengan o no vivienda heredada. Las sociedades se rigen desde hace miles de años por unos procedimientos de reemplazo que son muy básicos. Y no es posible cambiarlos, aunque nos creamos más listos que los griegos clásicos.

No voy a señalar qué va a suceder en 2050, ya os lo podéis imaginar. Será lógica social, no es adivinación. Así que la pregunta es: ¿Nos parece bien admitir que en el año 2050 es cuando pagaremos de verdad la factura de la vivienda no resulta de 2020?