Como sociedad, en España, tenemos tanto que mejorar, hemos perdido desde el COVID tanto, que resultará complejísimo volver a la situación anterior, que ya era mala. Recuerdo cuando decíamos con la boca casi cerrada que íbamos a salir mejor.
Éramos idiotas, pues las sociedades se mueven y cuando se les insufla miedo responden con ese miedo, desde ese miedo.
Los siguientes pasos sé los que deberían ser. Y por eso sé los que no se van a dar. No los quiero nombrar para no gafarlos.
Los siguientes pasos sé los que deberían ser. Y por eso sé los que no se van a dar. No los quiero nombrar para no gafarlos.
Es responsabilidad de pocos resolver este problema, y explicarlo bien sin ganas de engañar. Escucho algunas declaraciones de ministros, del de Asuntos Exteriores como ejemplo mayor, que sería mejor que se callaran antes de creer que se dirigen a niños de pecho.
Estamos en el desierto de la verdad, pero los que gestionan, en vez de pedir ayuda o de reflexionar, se dedican a mentir disimuladamente y sin talento, a no dosificar sus vomitonas, olvidándose de los consejos de Baltasar Gracián.
En Marruecos, ayer mismo, el 62% de los votantes no quisieron ir a votar. Una cifra cuando menos curiosa de analizar. Allí hay 15,8 millones de electores inscritos (hay que apuntarse antes para poder votar), una cifra muy por debajo de los aproximadamente 28 millones de marroquíes que se estima que tienen edad para votar. El dato es especialmente llamativo entre los jóvenes. Solo representan el 3% de los inscritos. Y de los inscritos, el 62% no han querido ir a votar.
Estamos en el desierto de la verdad, pero los que gestionan, en vez de pedir ayuda o de reflexionar, se dedican a mentir disimuladamente y sin talento, a no dosificar sus vomitonas, olvidándose de los consejos de Baltasar Gracián.
En Marruecos, ayer mismo, el 62% de los votantes no quisieron ir a votar. Una cifra cuando menos curiosa de analizar. Allí hay 15,8 millones de electores inscritos (hay que apuntarse antes para poder votar), una cifra muy por debajo de los aproximadamente 28 millones de marroquíes que se estima que tienen edad para votar. El dato es especialmente llamativo entre los jóvenes. Solo representan el 3% de los inscritos. Y de los inscritos, el 62% no han querido ir a votar.
De casi 37 millones de habitantes en Marruecos, votaron 6 millones. ¿Os parece ese el camino del futuro para España?
¿En España nos estaremos acercando a esos puntos de vista de abandono de las básicas potestades de toda la sociedad en un sistema que creemos es democrático? ¿Les importa algo a los que gestionan, que no vayamos a votar? ¿Les afecta que los jóvenes que no están afiliados a un partido político se abstengan? ¿Cómo afectan esas decisiones personales al funcionamiento de un país?
¿En España nos estaremos acercando a esos puntos de vista de abandono de las básicas potestades de toda la sociedad en un sistema que creemos es democrático? ¿Les importa algo a los que gestionan, que no vayamos a votar? ¿Les afecta que los jóvenes que no están afiliados a un partido político se abstengan? ¿Cómo afectan esas decisiones personales al funcionamiento de un país?
