Ayer dije que creía a Zapatero en sus declaraciones en televisión tras dos meses de silencios programados. Pero creer en sus palabras no presupone que me parezca bien lo que hizo. Al contrario, caben muchos hechos censurables a nivel político, que es lo único que a mi me importa.
Es verdad que un asesor asesora. Y que las puertas giratorias existen desde hace muchas décadas, y son un enorme lastre. Y también es cierto que las empresas de lobistas en Bruselas ocupan varios edificios con sus oficinas de presión. Y todo esto lo hemos consentido. Y no se esconden.
Y sí, esos pagos de la empresa Plus Ultra a la empresa de Julio Martínez, y los abonos indirectos de este al Presidente Zapatero, presuponen el pago por una intermediación que incluso puede ser legal, si se declaró a Hacienda.
Eso o que en Plus Ultra eran idiotas y pagaron por nada. O también puede ser que se está explicando muy mal; que es lo que dice Zapatero que sucede.
Hay que legislar con urgencia el papel futuro de los Presidentes del Gobierno, y el papel de sus presentes de las parejas de quien ostente los cargos más altos en la administración de los gobiernos. Eso es un palo, y lo entiendo, pero no hay otra, incluso en beneficios de todos ellos.
Me da la impresión de que Zapatero se dejó llevar, y que incluso cabe la posibilidad de que tenga razón Felipe González cuando dice que no ve a Zapatero creando empresas escondidas en países raros. No es fácil, o eso creo yo, hcerlo bien.
Pero sin duda lo que yo nunca haría sería fichar a ninguno de los últimos presidentes sociales de este santo país, para Directores de RRHH. No saben elegir bien a sus colaboradores y socios. Y eso es un serio problema para crear equipos válidos. Si se han ido equivocando en sus máximos ayudantes como es el caso de los dos últimos Secretarios de Organización o de su socio corredor de fondo, es de predecir que se han podido ir equivocando en muchas más decisiones.
Hay que legislar con urgencia el papel futuro de los Presidentes del Gobierno, y el papel de sus presentes de las parejas de quien ostente los cargos más altos en la administración de los gobiernos. Eso es un palo, y lo entiendo, pero no hay otra, incluso en beneficios de todos ellos.
Me da la impresión de que Zapatero se dejó llevar, y que incluso cabe la posibilidad de que tenga razón Felipe González cuando dice que no ve a Zapatero creando empresas escondidas en países raros. No es fácil, o eso creo yo, hcerlo bien.
Pero sin duda lo que yo nunca haría sería fichar a ninguno de los últimos presidentes sociales de este santo país, para Directores de RRHH. No saben elegir bien a sus colaboradores y socios. Y eso es un serio problema para crear equipos válidos. Si se han ido equivocando en sus máximos ayudantes como es el caso de los dos últimos Secretarios de Organización o de su socio corredor de fondo, es de predecir que se han podido ir equivocando en muchas más decisiones.

