24.2.26

Algunos detalles del 23-F en Zaragoza


Del 23-F de 1981, ahora que se quieren abrir los expedientes secretos o reservados (ya veremos qué quedan y si saldrán todos y también las llamadas telefónicas o solo papeles) van a salir muy pocos datos nuevos. Se ha investigado mucho por reconocidos periodistas con acceso en su momento a todos los detalles. Lo que no quiere decir que no se callaran algunos de esos datos clave.

No tendría sentido y además sería casi hasta peligroso que ahora salieran datos realmente importantes que cambiaran el relato. Imaginemos que salen datos importantes que no se tuvieron en cuenta en el Juicio contra sus responsables, pues todo lo que se configuró en el Sumario de ese juicio sí se conoce.

Sería brutal que ahora salieran datos nuevos que nadie, tampoco los abogados defensores, tuvieron en cuenta en el Juicio. Y que esos datos explicaran un relato distinto, con personajes en posiciones diferentes.

En realidad lo que sucedió es que un Teniente Coronel muy conocido por sus vinculaciones golpistas y que había estado —no hacía mucho— unos meses en la cárcel por otro intento golpista, entró en el Congreso con casi 300 guardias civiles que llegaron en varios autobuses.

En realidad un Teniente Coronel no es un gran mando militar en Madrid, menos si viene desde la Guardia Civil. Primer detalle curioso.

No tiene ningún sentido que el CESID de entonces no estuviera enterado de nada. Ni de la compra de los 8 autobuses, ni de los paseos de Tejero por las cercanías del Congreso haciendo fotos, hechos probados. 

¿Tan malos eran en el Servicio Secreto, para que no se enteraran de aquello? ¿O no se quisieron enterar pues Cortina (el responsable operativo) era una persona "muy" lista y muy bien relacionada con el Poder?

Un Golpe de Estado con ganas de triunfar lo dan los Capitanes Generales de las Capitanías Generales territoriales. Las mismas que según se dice, fueron llamadas por el Rey entre las 6:30 de aquella tarde y las 01:30 horas del día siguiente, hasta que salió el Rey por la televisión, para decirnos que tranquilos, que nada de nada.

En Zaragoza la Brigada de Caballería “Castillejos” y la Brunete (que estaba de maniobras en San Gregorio) salieron parcialmente implicados en el 23F, pero fueron claramente frenados por el general Pinilla, en aquel momento director de la Academia General Militar y con un gran prestigio.

Se dice que el general Luis Pinilla Soliveres jugó un papel clave para frustrar el golpe del 23F en Aragón, al rechazar unirse al capitán general Antonio Elícegui, quien sondeó su apoyo para movilizar también a la División Acorazada Brunete que como he comentado estaba en maniobras en San Gregorio, Zaragoza. 

Luis Pinilla fue un militar de muy considerada personalidad militar en Aragón, por su labor social y su humanismo cristiano, sobre todo con la juventud.

Luis Pinilla alertó a Elícegui del peligro de unirse al Golpe de Estado, tras recibir llamadas de Francisco Laína (director de Seguridad del Estado y anteriormete Gobernador Civil de Zaragoza), y Pinilla ordenó el acuartelamiento de los cadetes y músicos (que tocaron aquella tarde en Teatro Principal), pero en donde tocaron en sesión de las 19:00h la zarzuela "Los gavilanes", por orden del director general Luis Pinilla para mantener la normalidad.

Y el propio Pinilla tras hablar con Madrid, evitó la salida de tanques de Zaragoza que podrían haber expandido el golpe como en Valencia. 

En cuanto al Capitan General de la V Región Militar, la de Zaragoza, el capitán General Antonio Elícegui ordenó el acuartelamiento general a las 20:30 h de aquella tarde pero con intenciones sublevatorias, a favor del Golpe de Estado. Los mandos militares de Zaragoza fueron acuartelados y a la tarde noche se desplazaron a sus acuartelamientos desde sus casas, recogidos por vehiculos militares en puntos clave de la ciudad.

Contactado por golpistas de otras capitanías, Elícegui aquella tarde noche dudó sumarse al Golpe del 23F, primero ante la resistencia del general Pinilla y la llamada de Francisco Laína (subsecretario de Seguridad del Estado), y lugo al ver que otras Capitanías tampoco se habían sumado el Golpe, limitándose a un comunicado ambiguo sin acciones decisivas; y Zaragoza no se sumó activamente al golpe. Fue juzgado por ello, condenado e indultado.

Francisco Laína aquella tarde noche fue el que ordenó la creación de un Gobierno en la Sombra con todos los subsecretarios, por lo que se puede decir que fue Presidente del Gobierno en España durante 14 horas. Y una de las personas que más hizo con un teléfono en la mano, para parar aquel 23F.

Las brigadas de tanques directamente implicadas en el intento de golpe de Estado del 23F de 1981 pertenecían principalmente a la División Motorizada Maestrazgo (III Región Militar, de Valencia), bajo órdenes de Jaime Milans del Bosch, quien desplegó unos 40-50 tanques AMX-30 en calles clave como Alameda y Puerto, apuntando a instituciones. Que fueran los únicos no quiere decir que no hubo muchos otros, preparados para salir a las calles, ante una orden que nunca llegó ni en Madrid ni en Zaragoza.

Junto a estas tres Capitanías Generales ya muy conocidos, hubo otras dos que dudaron. La VI Capitanía (Burgos) y la VIII (Sevilla) mostraron simpatías pero no actuaron decisivamente, frenadas por las llamadas telefónicas del Rey o de gente muy cercanos a él. Aquel 23F no parecía ser al Golpe de Estado que estaba sobre la mesa en aquellos momentos, sobre todo tras la dimisión de Adolfo Suarez, que parecía el gran obstáculo a batir.

¿Qué impulsó a dimitir a Adolfo Suarez como presidente del Gobierno el 29 de enero de 1981? Si leemos algunas frases del discurso de su dimisión, algo se puede entender, algo que parecía estar cociéndose y que intentó frenar con su marcha.

Extractos Clave del Discurso de dimisión de Adolfo Suarez

"Hay momentos en la vida de todo hombre en los que se asume un especial sentido de la responsabilidad. [...] He llegado al convencimiento de que hoy [...] mi marcha es más beneficiosa para España que mi permanencia en la Presidencia."

"Me voy, pues, sin que nadie me lo haya pedido [...] No me voy por cansancio. No me voy porque haya sufrido un revés superior a mi capacidad de encaje. No me voy por temor al futuro. Me voy porque ya las palabras parecen no ser suficientes y es preciso demostrar con hechos lo que somos y lo que queremos."

"Algo muy importante tiene que cambiar en nuestras actitudes y comportamientos. [...] Deseo para España [...] un futuro de paz y bienestar. [...] Muchas gracias a todos y por todo."


Adolfo Suárez que siempre negó tener conocimiento del Golpe de Estado creó un vacío político que desestabilizó el gobierno que había, debilitando a la UCD que tanta culpa tuvo en su propia dimisión y posiblemente acelerando conspiraciones militares previas al 23F.

Lo cierto es que pocas semanas antes hubo varias reuniones entre militares y el Rey junto con Adolfo Suarez, para presionarle y hay detalles escabrosos incluso de alguna de esas reuniones con pistolas encima de la mesa.

Se quería "reconducir" la situación de España desde los poderes del franquismo todavía vivos tanto en partidos de la derecha como de la propia UCD, así como desde la ambigüedad de algunos políticos de izquierda, empresarios y medios de comunicación. Eran excesivas fuerzas vivas las que deseaban el final de Adolfo Suarez, y muchos de ellos incluso el final de la Democracia.

23.2.26

Mi 23-F me pilló a oscuras


A mi el 23-F de 1981, el Golpe de Estado de Tejero me pilló trabajando a oscuras y con la radio (la SER) funcionando. Estaba casi a oscuras en el laboratorio fotográfico cuando escuchando la votación saltó el ruido. Los primeros instantes personales fueron de convencimiento de que era un ataque terrorista de ETA, con unos tipos disfrazados de guardias civiles. Pero en cuanto salió el nombre de Tejero, todo me encajó de otra manera, pues ya era conocido. 

En los primeros instantes y tras los disparos sí pensé en muertos. Y que aquello iba muy en serio, no era una chapuzo de un idiota.

Salí de mi laboratorio, avisé a varios oficiales del taller de lo sucedido, yo tenía 24 años y eran las 18,23 de la tarde, y tenía que haber salido a las 18,15, pero estaba acabando unos trabajos urgentes. 

Enseguida dejé todo más o menos acabado y salí corriendo hacia mi casa, a buscar el autobús 33 que me llevara a recapacitar.

Desde la Plaza de los Sitios al Paseo de Independencia fue un recorrido rápido y de reflexión. ¿Qué debía hacer con urgencia? Tenía que avisar a mi hermano, con suma preferencia. 

Encontré una cabina de teléfono casi en la plaza de España y le llamé a la librería. Se acababa de enterar por un cliente. Dejó su puesto de trabajo y se fue a su sindicato del que era dirigente sectorial a nivel estatal.

Mis padres estaban en su pueblo de Soria y sin teléfono en su casa, llamé a mi mujer y le dije que se preparara para salir a comprar los básico en alimentación, y tras llegar a casa en silencio y comprar lo elemental para una semana, nos fuimos a casa de unos amigos, en donde él era militar democrático, para ver qué sabía él.

Aquella tarde fue de disimulo. El marido de nuestra amiga era de familia militar y no se debía hablar de muchos temas aunque supiera que era democrático, solo escuchar. 

Habló con su padre por teléfono y este le tranquilizó. No tardamos mucho en irnos a nuestra casa, para intentar nosotros, hablar con mi hermano.

No había móviles, y había que esperar a que sonara el teléfono. No estaba en casa, no sabíamos nada de él.

Él cuando me llamó me dijo que no iba a dormir en su casa, que estaban todos preparados para quemar archivos si fuera necesario, y que esa noche dormiría en un piso ajeno a nuestros padres, pues él todavía estaba soltero. Le ofrecimos nuestro piso, pero no quiso.

Me dijo que algunos militares de Zaragoza habían sido movilizados, que los fueron recogiendo en puntos estratégicos aquella noche para llevarlos a los cuarteles. Y que desde Madrid no le sabían decir nada concreto.

Hasta que salió el Rey por la tele, y con la radio pegada e las orejas, mi esposa y yo sabíamos que aquello era la continuación del Colectivo Almendros, de la Operación Galaxia, y que estaba muy bien organizado. Con el tiempo nos enteramos que era una chapuza, muy posiblemente organizado o alentado o consentido, para evitar males mayores.

Hoy mismo, en 2026, me entero que se van a desclasificar por fin, los Papeles del 23-F, tras 45 años de espera. ¿También las grabaciones telefónicas?

Nunca es tarde, y sabemos casi todos que no van a contener nada nuevo. No sabemos qué trama civil hubo, pero sí sabemos que la hubo aunque muy tapada. Se necesitó financiación que Tejero y sus amigos no tenían.

No sabemos de lo sucedido entre la hora del Golpe de Estado y la salida del Rey en televisión. Tampoco de lo que realmente hicieron los Subsecretarios convertidos en Gobierno por unas horas, ni del papel de ciudades militares tan importantes como Madrid, Sevilla o Zaragoza. 

Ni el papel de los EEUU antes y después, con serias dudas de su embajada y las indicaciones de la mañana anterior a sus ciudadanos en España. 

Intuimos quien era el Elefante Blanco, pero incluso pudo haber dos Elefantes Blancos, para engañarse entre ellos. 

Tampoco sabemos bien el papel del CESID a través de José Luis Cortina. Ni hasta que punto aquel 23-F estalló, para tapar un posible Golpe de Estado Civil y Militar mucho más potente.

Julio Puente