22.9.26

Nuestra incapacidad con Ceuta

En España, en este 2026 e incluso algunos años antes para ir entrenándonos, somos tan tontos y torpes en la gestión del país, que se nos nota desde lejos. El tema de la gestión de Ceuta es de Manual de Imbecilidad.

No quiero entrar en los muchos asuntos magros en los que nos hemos ido equivocando un día tras otro, desde el Gobierno, desde la oposición y desde los habitantes de Ceuta. Suman tantos, que me asombro. El único que acierta, desgraciadamente, es VOX con sus silencios programados. Van de listos. O de listillos.

El caso es que lo grave no son los errores, sino los tempos, los tiempos, aunque todos admitamos que el gran error es creer que no hacer nada de nada servía para que se cansaran los que habían entrado. No tienen, los que gestionan, ni puta idea de sociología. ¿Irse es de verdad una opción esperada?

Viene el invierno, otro tipo de gestión será necesario. O no. Pero cuidado, pues el precio de tantos despropósitos todavía no lo sabemos, pues nadie ha presentado factura. Ojo con que alguien o algo presente una querella contra la incapacidad. Por mucho menos hay juicios abiertos.

Y por otra parte, admitiendo el gran drama social que supone para los habitantes habituales de Ceuta la actual situación, sus comportamientos no están a la altura de lo necesario. Para ellos, dentro de su tremendo dolor de ver una ciudad casi sitiada y abandonada, primero cometen la tontería de expulsar con miedos a los periodistas, algo que es un gran error, aunque no se lo parezca a los ceutíes.

Y segundo acudir a la violencia contra todos, sean comerciantes, ONG o policías, vecinos buenistas…, como otro error de bulto que les saldrá muy caro. Entre ellos mismos van a empezar a tomar medidas lógicas de miedo, de abandono, de rendición, por culpa de las incapacidades de casi todos. Y Marruecos, atento a todo, toma nota.

Admitimos (admitamos) que no se les puede devolver si ellos no quieren. O nos arriesgamos a querellas complejas de poderlas defender. 

Así que mantenerlos en Ceuta sin estructuras es tanto como pensar que se van a rendir los menores por agotamiento. ¿Y si se rinden antes los ceutíes… que tienen opciones de cambiar y de irse a la península?

La anarquía no es lo mismo que el anarquismo

Incluso los más apegados a la Polis, dudan ya de su utilidad. Voy a simplificar esto. La polis griega era la comunidad de ciudadanos que vivían, se gobernaban y se identificaban juntos en un mismo territorio. De aquello, de hace miles de años, surge lo que hoy llamamos política.

Creer que la política es aberrante, es tanto como pensar que no nos debemos gobernar, ni identificar como sociedad excepto si llevas bandericas en la muñeca, o que ya no es necesario gestionar nuestro alrededor, pues eso es caer en la trampa.

Curiosamente eso podría parece anarquismo, pero es todo lo contrario, aunque sonando o pareciendo lo mismo.

El anarquismo no predica el caos, la anarquía sí. El anarquismo es una forma de entender la política. El anarquismo quiere que desaparezca la política. Esto dicho así, como simplificandolo mucho.

Ahora está de moda darle leña a la política. Ya llevamos muchos años con esto, y efectivamente, va dejando sus frutos. Ahora en cuando un tonto manipular dice que en el coche hay etarras aunque sea 2026, jodemos al coche y a los que hay dentro.

Sin pensar, solo ante un grito del torpe imbécil, todos admiten que hay que quemar aquello. Llevamos unos años escuchando que la Cruz Roja es una mierda, algo similar se escucha de Cáritas. Los mediadores sociales somos buenistas que es tanto como decir cómplices de lo malo.

O estás conmigo para quemar coches, o estás contra mí, por decirnos que no es eso. Tener sentido común no solo ya no se lleva, sino que es un peligro para los que quieren dominar la Polis.