La capacidad para mentirnos entre todos nosotros es tremenda. Nos gusta engañarnos, nos encanta insultarnos y crean tendencias manipuladoras. Creemos que todo lo que hacemos en política y contra la política es gratis y que vamos engañando a la sociedad a golpe de miedo sin pasar factura.
Y cada vez estoy más seguro de que esto es así, de que nos sale gratis, y de que todas las mierdas se nos olvidan enseguida. ¿A dónde pensamos que nos estamos dirigiendo?
Estamos llenos de torpes, de tontos solo útiles para ellos mismos. Por este camino casi nadie válido va a querer entrar en la política de la responsabilidad social. Por miedo, por egoísmo inteligente, por defensa propia y por la de su familia.
Yo les daría a los partidos políticos pequeños un consejo creo que muy necesario. No se gasten tanto dinero en publicidad, tampoco en propaganda, no gasten nada en Redes Sociales, y utilicen todo ese dinero en tener en plantilla a buenos abogados.
Los próximos vamos a ser nosotros. Vosotros. Ya se están quedando con nuestras palabras, con nuestras críticas, con nuestras fotos. Miles o millones de datos ayudados por la IA, para jodernos si sale el caso. Y si no hay caso, lo disfrazarán.
Las torpezas de los últimos socialistas son de libro de preescolar. Para robar, incluso para robar, hay que tener escuela. Hay fórmulas para defenderte si ya eres un ladrón de los de robar. Claro, excepto si eres tonto de bragueta. Entonces ya no hay nada que hacer, caerás. Y esa pedagogía del "cuidado que te mirarán todo" hay que conocerlo bien.
Hay que dar consejos, clases y pedagogía a los que se dediquen a la cosa pública, pues la próxima legislatura, también la municipal, va a ser maravillosamente interesante para muchos. Y claro, como solo van a querer ser políticos los torpes, las posibilidades de ser cazados será mayor.
Un poquito de gomina; una charla con alguien que no dice lo que parece, pero lo insinúa; un alquiler en negro de un cuñado; un hermano que ha ascendido en su empresa sin tener dos carreras. Todo vale, valdrá. Todo pesa.
Cuidado con pisar charcos, aunque te parezcan pequeños, pueden ser de barro.
Y dará igual tu ideología o la capacidad que tengas para hacer las cosas bien, regular o muy bien. Vamos a seguir jugando a jodernos. Esto no lo sabe parar nadie.

