24.9.26

La desafección política y social en España ¿Es lo que buscan?

El desahucio de Maricarmen en Madrid ha provocado una conmoción social y política —aunque y sobre todo desde el silencio y el asco—, por la percepción de que estamos en manos de unos incapaces o de lo que sería peor, unos inhumanos. Podemos decidir ser animales irracionales, de hecho lo somos, pero debería notarse mucho menos.

Como sociedad, en España, tenemos tanto que mejorar, hemos perdido desde el COVID tanto, que resultará complejísimo volver a la situación anterior, que ya era mala. Recuerdo cuando decíamos con la boca casi cerrada que íbamos a salir mejor. 

Éramos idiotas, pues las sociedades se mueven y cuando se les insufla miedo responden con ese miedo, desde ese miedo.

Los siguientes pasos sé los que deberían ser. Y por eso sé los que no se van a dar. No los quiero nombrar para no gafarlos. 

Es responsabilidad de pocos resolver este problema, y explicarlo bien sin ganas de engañar. Escucho algunas declaraciones de ministros, del de Asuntos Exteriores como ejemplo mayor, que sería mejor que se callaran antes de creer que se dirigen a niños de pecho.

Estamos en el desierto de la verdad, pero los que gestionan, en vez de pedir ayuda o de reflexionar, se dedican a mentir disimuladamente y sin talento, a no dosificar sus vomitonas, olvidándose de los consejos de Baltasar Gracián.

En Marruecos, ayer mismo, el 62% de los votantes no quisieron ir a votar. Una cifra cuando menos curiosa de analizar. Allí hay 15,8 millones de electores inscritos (hay que apuntarse antes para poder votar), una cifra muy por debajo de los aproximadamente 28 millones de marroquíes que se estima que tienen edad para votar. El dato es especialmente llamativo entre los jóvenes. Solo representan el 3% de los inscritos. Y de los inscritos, el 62% no han querido ir a votar.

De casi 37 millones de habitantes en Marruecos, votaron 6 millones. ¿Os parece ese el camino del futuro para España?

¿En España nos estaremos acercando a esos puntos de vista de abandono de las básicas potestades de toda la sociedad en un sistema que creemos es democrático? ¿Les importa algo a los que gestionan, que no vayamos a votar? ¿Les afecta que los jóvenes que no están afiliados a un partido político se abstengan? ¿Cómo afectan esas decisiones personales al funcionamiento de un país?

23.9.26

Los españoles no somos alumnos de preescolar


No hace muchos días un teniente coronel alentaba y animaba a un Golpe de Estado desde un espacio público de Madrid, desde el Casino Militar ubicado en la Gran Vía. Insultaba a todos, incluida a la oposición conservadora, esos mismos que se sienten a salvo de estas barbaridades españolas y africanas, pensando que como son de derechas están vacunados.

Hoy mismo un trabajador del PP ha admitido que manipuló un bote de gas pimienta que una diputada del PP exhibió en el Congreso y que hizo una tontería española en los pasillos de las Cortes españolas. La Policía ha tenido que acordonar varias zonas de la Cámara Baja, donde 12 personas han sido atendidas por los servicios sanitarios. Ana Vázquez, la diputada, había asegurado que el espray estaba vacío.

Podemos seguir jugando a jodernos entre nosotros, convencidos de que esto, todo esto, no va con nosotros. Y cuando veamos que ya es tarde, efectivamente, será muy tarde y nos tendremos que tragar otra vez la sangre. Las imágenes de hoy con la actuación de la policía en el desalojo de una mujer de 87 años, han dado la vuelta por Europa. 

¿Cuántos poderes del Estado han intervenido con su ejemplo de actuación, incluida la sanidad pública? ¿Nadie ha pensado que eso no era de recibo en la Europa del siglo XXI?

Seguimos sin saber resolver Ceuta, Melilla y las joyas que los reyes regalan a nuestros Presidentes del Gobierno, todo aderezado por notables mentiras para preescolares que las soltamos pensando que nos las tenemos que creer como mal menor. Estamos jugando con fuego. Se avisa.