13.1.09

Su pasado siempre permanecerá inamovible

Su pasado, su historia personal, le guste o no le guste, permanecerá siempre inamovible, no podrá nunca por mucho que le preocupe, moverse de cómo realmente es.
Por eso mismo no merece la pena que se preocupe mucho por su pasado, no sirve de nada. No podrá modificarlo, si le pesa, abandone ese equipaje, nada puede hacer por su pasado.
De aquellas cosas que no se pueden modificar, lo mejor es no dedicarle más energía, y sobre todo más sufrimiento.
Nada del pasado le va a marcar en la nueva vida que le queda, si decide olvidarse de él. Si le resulta complejo llevar encima el pasado, olvídelo en un rincón. Verá que nadie lo recoge para llevárselo. Nadie lo quiere.

Hay que nacionalizar la banca. De una manera indirecta.

Hay multitud de hipotecas concedidas para adjudicatarios de VPO que no son concedidas por los bancos privados. Entienden los bancos que los adjudicatarios no disponen de los avales suficientes para serles concedida la hipoteca, lo que convierte en papel mojado todo tipo de política en vivienda VPO que puedan hacer los gobiernos.
Es necesario que sea un banco público quien se haga cargo de todo tipo de hipotecas para VPO, es lo lógico y resolvería varios problemas a la vez. Por una parte resolvería los problemas de las familias con menos recursos pero por otra, los bancos privados se tendrían que adaptar a un mercado (a ellos que tanto les gusta la palabra mercado) en donde los bancos (o el banco) público dispondría de su propio nicho de clientes tanto para ser propietarios de activos como de pasivos.
De nada sirve todo tipo de ayudas a la banca privada, si no se consigue con ello que con el dinero de todos se ayude a dar salida a las medidas del propio gobierno.

12.1.09

Esperanza. ¿Qué es mejor, colaborar ayudando o criticar activamente?

Los japoneses escriben "esperanza" con la grafía que se ve a la izquierda.
Hermosa palabra.
Es pe ran za
Hoy tengo ganas de gritar, curiosamente, de alegría.

Tras estas líneas, viene la reflexión; posiblemente un periodo de varios meses, porque aunque parezca lo contrario, soy un hombre lento, indeciso.
Y con la reflexión, espero, un nuevo periodo de vida activa, con algunos cambios que espero sean suficientes para sentirme a gusto con los nuevos caminos.
Espero que la salud me acompañe, será mi punto débil, pero no por ello, espero, suficiente pobre como para que no me deje laborar en aquello que siempre me ha gustado. La sociedad.
No garantizo nada, soy sincero y débil de carácter, tengo grandes dudas sobre el camino a explorar, incluso dudas en si merece la pena intentarlo.
Mis miedos tienen el peso de no saber qué es mejor. Si participo en ayudas sociales, lo que hago es trabajar en un juego asqueroso de malos repartos que se enquistan precisamente porque siempre hay grupos que los intentan dulcificar. Si en cambio me vuelvo crítico pasivo, no hago lo suficiente sabiendo que se necesita cien veces mil.
Tremenda duda en unos tiempos duros a los que hay que aportar alegría y esperanza.
Es pe ran za

No sirve para nada. Prohibido preocuparse y quejarse.

¿Para qué sirve preocuparse?, las preocupaciones nos atenazan pero en realidad no sirve para nada sentirse atado por los problemas. La mayoría de las veces nos preocupamos por asuntos que o no tiene remedio o no han sucedido todavía, con lo que nuestra energía negativa no sirve para nada.
Dicen que el 40% de nuestras preocupaciones son sobre temas que NUNCA sucederán.
El 30% sobre temas que ya han sucedido y que no podemos evitar o que son tan graves que nada podemos hacer por ellas.
El 22% es sobre asuntos triviales.
Un 4% sucede sobre asuntos sobre los que nosotros no podemos incidir para mejorar o empeorar
Y sólo el otro 4% son asuntos sobre los que SI podemos actuar y mejorar o empeorar.
¿De verdad merece la pena preocuparse tanto para que el 96% de esos asuntos sean imposibles para nuestra forma de actuación?
Debemos ir subiendo escalones y disfrutar del camino, para estar abierto a resolver los problemas de verdad solo cuando lleguen.