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18.11.23

El pueblo más frío del mundo. Urbanismo helado

Cuando en nuestras ciudades tenemos un periodo de frío algo mayor al habitual, nos quejamos y enseguida ponemos a tope la calefacción. Podemos y nos funciona muy bien como solución.

Para prepararnos ante inviernos de mucho frío nos ha salido esa sensación de que tal vez estemos en un espacio frío aterrador, casi Ártico. 

Y no, no es España, pues incluso cuando hace mucho frío, gozamos de temperaturas casi normales en todo momento. 

Hay varias localidades en nuestro planeta que se erigen como las más frías del mundo, y tal vez la que en estas semanas se ha puesto de moda sea Oymyakon (Oimiakon) que está en Siberia, cerca del Ártico. Una localidad, un pueblo y su entorno que se ha hecho famosa por sus fríos.

Oymyakon es una ciudad rusa ubicada a 7.000 kilómetros de Moscú y a 350 kilómetros del Círculo Ártico, en la república siberiana de Yakutsk. En esta localidad viven 530 personas de forma fija, unas 2.300 personas en su entorno, que resisten los fríos más extremos, y que en el año 1926 alcanzaron los -71,2 ºC. Una mínima histórica.

El invierno dura 9 meses, pero en los otros tres meses del que podemos considerar verano, se llegan a tener temperaturas muy aceptables, que pueden llegar a los 20 grados sobre cero, con unos inviernos donde es muy sencillo alcanzar los -50 grados con 30 horas de sol en todo el mes.

¿Y qué sucede en una ciudad con -50 grados? Pues los aviones no pueden volar durante el invierno, sí funciona Internet, Wi-Fi y la televisión por cable, no se puede respirar si no es cubriéndose el rostro y es casi imposible correr, las baterías de los teléfonos duran muy poco, en las casas rurales (la mayoría en la zona) no pueden tener agua corriente pues las cañerías reventarían y los inodoros tienen que estar por ello fuera de las viviendas y en pequeñas cabañas.

Los vehículos tienen que estar en garajes con calefacción y sus cristales de ventanas son dobles con cámara de aire. Los peces que se pescan quedan congelados en 30 segundos, la leche a la venta nunca está líquida y solo se recoge de las vacas y renos en los meses de verano, la gasolina se congela si los coches se dejan totalmente apagados en la calle, etc.

Hay que tener en cuenta que hablamos de una ciudad donde cuando es invierno el día con luz dura 3 horas, el resto es noche. En cambio en junio disfrutan de 21 horas de luz y de día. 

Curiosamente el pueblo que está a 750 metros de altitud sobre el nivel del mar, hace unos 10 grados más frío que en las montañas que lo rodean sobre unos 400 metros más altas, por la especial distribución del aire polar, sumado al que el aire frío al ser menos pesado se asienta sobre el valle donde se recibe menos luz y sol.

Los niños van al colegio con esas temperaturas, excepto que bajen de los -52 grados, que entonces les dan fiesta. Es una zona urbana que vive del turismo y de la poca ganadería que tienen, y puede considerarse una zona bastante pobre por su pocos recursos, ya que los caros minerales de sus montañas o se han agotado o no se están explotando.


28.6.23

Las gated communities o comunidades de lujo y cerradas

Todos nosotros hemos visto gated communities o Comunidades Cerradas y de lujo en la Costa Brava, en Andalucía, en Madrid o en Miami, en persona o en televisión, las urbanizaciones donde las familias de alta economía viven como escondidas a los ojos ajenos, entre el agua del mar que les entra por canales, los jardines privados con árboles exóticos donde se comunican entre los vecinos de idéntica procedencia económica, siempre rodeados eso sí, por fuertes medidas de seguridad activa, y por juegos de entretenimiento natural como puede ser el golf o los hipódromos.

En la medida en que las diferencias sociales entre las diferentes partes de una sociedad se agudizan, se contrastan, más se separan estos grupos sociales del resto, más inseguros se sienten, más seguridad activa requieren. Más se encierran en sus propias zonas de vida. 

Son las famosas gated communities o Comunidades cerradas, de las que sólo en los EE.UU. se cree que hay más de 30.000, donde se cree que ya viven unos 20 millones de personas.

Estas urbanizaciones no son ni ciudades ni pueblos, son islas de las que salen a comunicarse cuando se sienten seguros y de forma esporádica. Casi disimulando y a ciertos locales del entorno. No forman sociedad, pues ellos creen ser “la sociedad” y todo lo demás los añadidos que necesitan para funcionar. Funcionan en grupo, siempre que sea “su” grupo.

En los países más pobres también existen estas formas sociales de vida. Incluso más acentuadas. Se pueden ver como lugar más cercano a España en nuestro vecino Marruecos. Pero insisto que no es necesario salir de España para verlas de lejos o separadas por el agua.

No pueden ser considerados barrios, pues para ello sería necesario una vida de calle, unos lugares comunes de convivencia abierta a todos. Y en estas zonas esto, aunque parezca lo contrario, no existe. 

Sí existe la iglesia, el restaurante, el local de juegos, pero poco más. Aunque es cierto que en los últimos años se están construyendo en algunos países, auténticas gated communities de enorme tamaño, con rascacielos, hospitales, escuelas y centros comerciales propios.

Incluso se puede dar el caso, como en alguna zona privada de Zaragoza, donde dentro del mismo recinto quieran convivir diversas formas sociales que no se admiten entre ellas, por la diferencia económica que supone a los ojos de alguno de los grupos. Algo que los diferencia y que curiosamente para la mayoría de nosotros no sería una diferencia. 

Unos se llaman a los otros de forma despectiva, dejando muy claro quienes son de cada grupo social. Ocupan cuotas de poder en las directivas, se pelean, ocupan espacios propios en sus zonas comunes.

El conflicto puede venir por poseer más o menos terreno alrededor de sus edificios, el que sus viviendas sean chalet o adosados, sean antiguos o nuevos, tengan árboles privados o no puedan tenerlos por algún motivo. El caso es siempre sentirse más y mejores que los que están más cerca.

Aunque algunas comunidades priman tener dentro de sus gated communities a grupos sociales de Clase Media que realizan el trabajo intermedio que les separa entre los obreros que acuden a trabajar desde el exterior y ellos mismos. 

Asesores, médicos, artistas, personas de un nivel medio que les resulten agradable, diríamos que bufones del siglo XXI que hagan de “amigos” en las relaciones constantes. No es clasismo señalar esto, el clasismo es potenciarlo desde dentro y buscarlo para sentirse más cercanos a la realidad.

Queda claro pues, que eso no son sociedades felices pero la saben buscar o construir, y sin duda tampoco barrios…, ni además querrían serlo nunca. 

Ellos odian el concepto “barrio” y todo lo que eso supone de unificación social. Pero es su decisión, su forma de sentirse más seguros. Cuanto más se posee, más necesidad se tiene de sentirse seguros. Debe ser que no quieren perder lo que tienes, por ser mucho. En cantidad, claro, no siempre en calidad.

9.6.23

Billete de autobús urbano de Logroño


Como coleccionista de billetes de transportes urbanos antiguos, de los que tengo más de los que puedo archivar, pero lo intento, la pérdida de los billetes tradicionales por estos billetes de papel de impresora térmica nos han hundido las colecciones.

Ahora los billetes los tenemos que escanear rápido, es imposible que nos los intercambiemos pues se pierden con el tiempo, a veces incluso al poco tiempo de ser expedidos, y así no es posible conservarlos. Digitalmente sí.

Este es de la ciudad de Logroño de este 2023, de un autobús entre barrios de la Línea 1. Maldita sea la manera moderna de darnos el billete.

26.5.23

Equipo torpe de Censura. Siglo XXI


En los años 70 del siglo XX si hacías una pintada en una pared urbana te podían coger y darte una paliza los de gris. Pero la pintada tardaba días o semanas en desaparecer. Eran lentos y la Censura era muy torpe para las "nuevas" tecnologías, como era pintar en una pared.

La imagen de arriba es de mayo 2023, ha durado la pintada unas horas, muy pocas y para que no la leyera nadie. 

Censura 2,0 o ganicas de que no se deje opinar con brocha. Si hacen firmas barullo se dejan, si se entiende lo que pone… se borra con urgencia.

Pero a veces quien borra, el Equipo de Censura, también son torpes y al secar la pintura de una sola mano, se lee levemente lo que ponía la pintada. ha fallado la censura. 

Cosas de las prisas, de la torpeza, de la bobería social, pues seguro que hay más gente leyendo cosas parecidas o peores en las Redes Sociales que en una pared de barrio.

Ajovín

18.5.23

Frase en el suelo de New York de Thomas Paine


Discutir con un hombre que ha renunciado al uso de la razón es como administrar medicina a los muertos.
 

En la ciudad de New York al menos, es habitual ver frases filosóficas o gritos de reclamación social escritas en el suelo cerca de zonas de mucho paso, de parques o de plazas. Es una manera de utilizar los espacios urbanos como lienzos para escribir gritos.

A veces estas frases se amontonan y casi siempre hay que leerlas muy rápido pues no es sencillo pararse a reflexionar en los lugares en donde están puestas. pero son un toque de atención, como un pequeño empujón en tu manera de pensar de ese momento, y cumplen ese cometido de aviso, de grito.

En este caso es una frase del filósofo inglés Thomas Paine escrita en 1778. Con 37 años emigró a las entonces colonias británicas en América en donde participó intelectualmente con las ideas de independencia.

25.12.22

¿Qué son los Caminos del Deseo y para qué se usan?


Creo que todos sabemos lo que son los "Caminos de Deseo" aunque no todos sepamos cómo se llaman. Son esos pequeños caminos casi naturales que los ciudadanos, los peatones, vamos haciendo en los parques, en los campos asilvestrados cercanos a las ciudades, incluso en bosques o espacios naturales.

Son caminos —sobre todo si nos referimos a los parques o jardines de las ciudades— que se van formando poco a poco tras la inauguración del diseño final de una zona verdes, y ajenos al trazado diseñado por los urbanistas, arquitectos o diseñadores de zonas verdes.

Los ciudadanos que pasean por las nuevas zonas van encontrando enseguida caminos más fáciles, cortos o útiles para pasar de una zona a otra. Y eso en principio suena a un destrozo de la zona verde, pero al contrario, es algo que se contempla en todos los departamentos de diseño urbano.

Se sabe que estos Caminos o Sendas del Deseo se crearán, y se admiten como opciones ajenas al diseño real de la zona, sobre todo por el respeto que supone un proceso que lleva siglos produciéndose. 

De hecho se sabe que muchas calles de las ampliaciones de las ciudades en la antigüedad se producían a base de esos Caminos del Deseo, que eran los utilizados por viandantes o por animales en sus movimiento.

Antes incluso de que se diseñaran planes de urbanismo para crear nuevas calles, desde siglos han existido estos Caminos del Deseo que se iban formando alrededor de las ciudades. Y cuando estas se ampliaban, se utilizaban esos caminos como referencia para hacer calles.

Un ejemplo lo podemos señalar en Zaragoza. Las calles Camino del Vado o Travesía del Vado en la margen izquierda de Zaragoza, existían mucho antes de que en esa zona hubiera casas, viviendas, en lo que hoy es un barrio totalmente urbanizado y poblado. Eran caminos de tierra formado por el paso de personas y caballerías para atravesar el río Gállego en las zonas de "vado" en donde era más sencillo cruzarlo.

Hoy esos Caminos o Sendas del Deseo articulan desde hace décadas el crecimiento real del urbanismo en la zona, aunque ahora ya nadie cruza el río Gállego andando por encima de las aguas sino por puentes. 

Otro detalle al que tienen respeto los urbanistas en relación a estos Caminos del Deseo, es que según su anchura nos indican si son caminos más o menos utilizados. 

No es sencillo al diseñar una extensa zona verde qué zonas, caminos o entradas van a ser más utilizadas por los vecinos de la zona. Depende de muchos factores como puede ser la sombra, el paisaje que se observa desde una zona o desde otra, el tráfico, si hay o no bancos o es una zona que se encharca con las lluvias, el ruido o el silencio, etc. 

Los Caminos del Deseo indican qué uso se hace del parque y ayudan a diseñar los futuros parques, plazas o zonas verdes de la ciudad.

Julio Puente

25.8.22

Pórtico del Paraíso, Catedral de Ourense en Galicia

La catedral de Orense es el edificio medieval mas relevante de la ciudad gallega y puede que de toda Galicia. Se comenzó a edificar entre los siglos XII y XIII, aunque posteriormente se han sucedido diferentes ampliaciones y reformas.

Si algo destaca sobre el resto en la Catedral de Orense es su Pórtico del Paraíso, situado en el costado occidental. 

Se trata de uno de los conjuntos monumentales más destacados del edificio, tanto por sus dimensiones, como por la calidad de la imaginería, que conserva la policromía del siglo XVIII, cuyos colores han vuelto a ver la luz debido a una reciente restauración.

Tanto sus formas como su disposición muestran la influencia que el maestro Mateo y su taller que construyeron el Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela llegó a tener en toda Galicia.

Los pórticos en las catedrales medievales eran, además de antesalas de las iglesias, espacios que servían para usos funerarios, asamblearios, e incluso lugares en donde se impartía justicia. Son lugares en donde la iconografía conforma uno de los elementos fundamentales, aunque hay que tener presente que el Pórtico del Paraíso no era un lugar de acceso al templo.

La disposición del Pórtico del Paraíso es similar al Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago, e incluso sus dimensiones son muy similares. Está conformado por tres arcos dobles, el central más ancho y ligeramente más alto que los dos laterales, separados por dos gruesos machones, y un parteluz en el arco central. 

Estos pilares tienen un basamento liso, que quizás en su momento se decoró figuras zoomorfas, ya que todavía pueden observarse algunos perfiles. Sobre éste se apoyan pequeñas columnas que rematan en capiteles que sostienen cimacios, decorados con motivos vegetales en su mayoría, aunque también se ven elementos zoomorfos e incluso representaciones humanas.

Sobre éstos hay dieciocho esculturas, nueve apóstoles en el lado del Evangelio y nueve profetas en el lado de la Epístola, que funcionan a modo de columnas, y, sobre sus cabezas, capiteles con cimacios que sostienen el salmer de los arcos, y otras esculturas que sostienen los nervios de las bóvedas de crucería estrellada que cubren este espacio, y que también fueron realizadas en el siglo XVI por Rodrigo Gil de Hontañón.

A pesar de que la influencia del Pórtico de la Gloria es indudable, tanto en la representación iconográfica como en la disposición de las figuras, en el Pórtico del Paraíso también se observan influencias francesas, particularmente de las esculturas de París y Amiens, cuyos ecos sin duda, llegarían a través del Camino de Santiago y del foco burgalés.

La iconografía del programa escultórico del Pórtico del Paraíso no narra escenas de los evangelios o relatos hagiográficos de un santo, no se trata de una biblia en imágenes, sino que las figuras representan a profetas y apóstoles, los testigos de la vida de Cristo. 

Todo esto debe entenderse en el contexto de las herejías que fueron tan frecuentes a lo largo del siglo XIII y las que se intentó frenar mediante el IV Concilio de Letrán (1215-1216) que, en algunos de sus capítulos, recomienda expresamente este tipo de representaciones.

En la imagen superior vemos a la izquierda, las almas de aquellos que se han salvado en el Juicio Final, que aparecen representadas como cuatro figuras, que son llevadas a los cielos por medio de Ángeles que visten mantos y túnicas policromadas. 

Algunas de éstas aparecen coronadas, y la fisionomía de los ángeles también da muestra de una clara intención naturalista por parte de los escultores. En su lado contrario estarían representadas las figuras que tienen que ir al infierno y parte de los sufrimientos que allí les esperan.

Nota.: Parte de los textos son de http://www.arteguias.com

18.4.22

La jaula no es el espacio, la jaula es el tiempo


La jaula no es el espacio, la jaula es el tiempo. La jaula no es realmente el encierro en donde nos tenemos que mover, pues todos estamos dentro de jaulas mas o menos grandes, que nos parecen incluso que no son jaulas, que nos entregan una libertad total. La auténtica jaula de cada uno de nosotros es el tiempo, y eso sí que está tasado de muy diversas formas.

Tiempo diario, tiempo para las cosas, tiempo que entregamos o vendemos, tiempo que dura cada una de las cosas importantes, incluso la vida. Tiempo de relación, de odio, de miedo, de amor, de sexo.

Tiempo para contemplarnos y para contemplar, para mirar y para ver y dejarnos ver. Tiempo para pensar en el tiempo. En el que queda y en el que ya hemos utilizado.

La imagen es de Luis Iribarren, viajero de la Zaragoza más extendida del mundo mundial

15.4.22

Son torpes sociales, así que sí, ¡Al lío!


Es verdad, es un lío de textos, todos amontonados para quitarle sentido a la frase principal, a la primitiva. Somos así de torpes y de lerdos.

!Al lío! …a veces pretendo ser normal, pero me aburro y vuelvo a ser YO!

Los que se deben aburrir son los que se compran pinturas para firmar en cualquier espació vacío que pillan por sus zonas de influencia. Y repiten las firmas como si de ello dependiera ser más o ser menos. Lo dicho, torpes sociales.

¿Y los huecos vacíos de arriba? Es que son bajitos los torpes de las firmas y no llegan.


27.3.22

El teatro de los locales de alterne amable


Una ciudad no es nada sin la amabilidad de sus locales abiertos al público. Todas las ciudades modernas necesitan espacios interiores en donde esconderse de uno mismo, en donde convertirse en otra persona por unos minutos, en donde dejarse envolver por decoraciones diversas para hacernos soñar. Si además hay música, color, ambiente, bebidas bien preparadas, y amabilidad, el sueño se consigue.

En España somos muy amigos de locales de este tipo, de bares y similares. No son para beber, no nos confundamos, son para dejarnos llevar, para relacionarnos, para continuar con la vida, para saborear de otro modo el instante, las horas, las relaciones con personas.

Una ciudad mediterránea sin bares, tascas, pub, tabernas, cafeterías o similares, no es una ciudad. Si acaso la suma de calles y adoquines. 

La imagen es de nuestro corresponsal por el mundo.: Luis Iribarren. En esta imagen no estamos viendo un bar, sino un paisaje. Estamos viendo un escenario teatral para crear vidas con toques de amabilidad.

23.3.22

Las Guerras modernas se ganan en las ciudades. Destrozándolas


Podríamos decir que esto que vemos en la imagen es Ucrania, y daría igual. Es Siria y la imagen se repite. Se destrozan ciudades enteras, se rompen las convivencias sociales de ciudades enteras por geoestrategias, que así lo laman ahora al joder a las sociedades. Una ciudad destruida ya nunca se puede volver a reconstruir. Es mentira. Aunque se intente, sale otra ciudad diferente.

Una ciudad destrozada se muere, pues se han muerto sus habitantes. O han huido. La España de 1939 nunca pudo ser la España de 1936. Por culpa de un Dictador, pero sobre todo por culpa de los miles y miles españoles que fueron asesinados en ambos bandos, mas, mucho más desde el vencedor, como sucede siempre.

A Europa en 1945 le sucedió lo mismo. Y a Siria, Irak, Irán o ahora Ucrania. 

Las ciudades se destrozan y queda el descampado, el solar, pero ya nunca la ciudad, pues a ella, a esos lugares, no vuelven los mismos, ni con las mismas ganas, ni vuelve la vida del barrio, ni sus mismo comercios, ni su historia anterior, pues todo queda manchado de sangre.

Las guerras ya no se pelean en los campos, llevamos décadas en los que los que las practican con oficio las juegan dentro de las ciudades. No sirve ganar al enemigo en el campo de batalla, hay que ganarle en las Ciudades de Batalla.

27.12.21

Ciudades Humanas, para no demonizar las ciudades


Estamos escuchando cada vez más que las ciudades ya no nos sirven
, que no es calidad de vida, que no son sostenibles, que incluso van en contra de la buena vida de las personas y que hay que buscar otros espacios más habitables y humanos para trasladarnos. Sin ser cierto tampoco es equivocado el planteamiento.

Pero la solución no está en huir de las ciudades, algo que es imposible, sino en plantearnos qué tipo de ciudad necesitamos para el futuro.

Es imposible huir de las ciudades pues en caso de hacerlo lo único que lograríamos es llevar la ciudad y sus errores a otros lugares, convertir en ciudades con los mismos errores otros espacios que ahora son muy diferentes.

Si nos fijamos en los últimos cambios, empujados incluso por la propia pandemia, observamos que hay cosas que hacemos mal y que además aplaudimos y copiamos, sabiendo que son errores. No hay criterios fijos y ya reflexionados de hacia dónde deben moverse las ciudades hacia su futuro. 

Sabemos que el coche ya es insoportable en las ciudades densas, pero es muy tímido lo que se hace y sobre todo es muy lento cuando se habla de reformar los servicios de transporte urbano de calidad. No es posible entender los cambios sin coste económico, pero nos confundimos a la hora de señalar dónde se encuentran los costes insoportables.

Sabemos también que hay que ir a ciudades verdes, pero seguimos anclados en un diseño de zonas verdes muy plano y artificial, costoso de mantener en ciudades con climas específicos que deseamos pinar del mismo verde sean ciudades secas o ciudades húmedas.

Admitimos con normalidad los consumos desmedidos de todo tipo de servicios, al coste más barato posible, cuando eso sabemos que muchas veces crea pobreza (los Rider por ejemplo), o la encastra en nuestras ciudades. 

Por ejemplo no consumimos lo necesario en nuestros comercios de proximidad, sin que nadie explique la seguridad pasiva que desprenden los comercios o locales de servicios abiertos en nuestros barrios. 

Tenemos muchos datos del funcionamiento de las ciudades. Pero aunque se publican y se saben, no siempre nos sirven pues no queremos reflexionar con decisión y con las ganas suficientes como para tenerlos en cuenta. Nuestras ciudades deben fijarse en las "Ciudades Humanas" y debemos entre todos caminar hacia la solución de los problemas que ya tenemos, y sobre todo para que no lleguen los que no tenemos pero conocemos muy bien.

¿Y qué es la llamada "Ciudad Humana"? Pues está perfectamente diseñada en miles de documentos diseminados por todo el mundo. Quien tiene que tomar las decisiones los conoce bien pero no siempre 


2.6.21

Megaciudades en el mundo. No siempre son las peores opciones

En España aproximadamente un 77% de la población viven en las ciudades, algo superior a Francia donde viven un 76% en urbes, pero superior a Grecia o Portugal donde viven el 59%, mientras que en Reino Unido viven el 90%. Cuatro ejemplos aleatorios. En Europa no existen la megaciudades que tantos problemas llegan a crear, de calidad y de convivencia, sobre todo en Asia.

Estas cifras comparadas con las de África con una media del 39% de habitantes viviendo en ciudades pero con países como Etiopía con el 16%, Uganda un 13% o Kenya un 21% contrastan brutalmente con realidades totalmente diferentes en Europa o América del Norte.

De los 1.250 millones de ciudadanos indios, sólo un 29% vive en ciudades. De los 1.350 millones de chinos un 42% viven en urbes y un 58% en zonas rurales. Pero lo curioso para analizar el problema de la población urbana es que (cuatro de las) cinco ciudades más grandes del mundo están en esta misma zona y donde la población urbana no es muy mayoritaria.

La ciudad de Cantón en China con unos 42 millones (hay varias formas de medir este dato). Tokio en Japón con unos 37 millones de habitantes. Shanghái en China con unos 30 millones, Yakarta en Indonesia con unos 30 millones de ciudadanos y Delhi en India con unos 25 millones, ocupan esas cinco posiciones de las primeras áreas metropolitanas pues en realidad no son simples ciudades, sino ciudades que se han ido uniendo a otras ciudades cercanas, dada su extensión.

Unos barrios de Nueva Delhi no muy alejados del centro. Imagen de Google

¿Alguien es capaz de imaginar los problemas que puede generar una ciudad de más de 30.000.000 de habitantes, sabiendo los que genera una ciudad de 700.000 vecinos? 

Las 100 primeras ciudades (áreas metropolitanas) del mundo tienen la que menos un total de 4 millones de ciudadanos. En esa misma lista, la ciudad que ocupa el número 200 tiene 2,5 millones de vecinos. La número 300 tienen casi 1,8 millones de personas. La número 400 se mueve sobre los 1,3 millones de habitantes. Incluso existen más de 500 ciudades en el mundo con más de un millón de personas.

¿Y se vive peor o mejor en una ciudad o en una pequeña localidad rural? Pues sin duda los expertos dicen que en la ciudad…, se vive mejor. 

Es verdad que podemos tener más problemas de vista, de oídos, de contaminación, de alergias o depresiones. No tanto por vivir en ciudades como por trabajar o vivir en una condiciones no saludables. 

Otra cosa es hablar de megaciudades, donde las diferencias sociales entre zonas es tremenda. Allí la miseria pasa totalmente desapercibida y los seres humanos se convierten en muchos casos en simples supervivientes.

Pero el nivel medio de esperanza de vida en las ciudades es superior al de las pequeñas zonas rurales. Los niveles de acceso a multitud de servicios de todo tipo son tremendamente superiores y eso es calidad de vida. 

No todas las ciudades son iguales, pero incluso las peores siguen siendo mejores que sus zonas rurales cercanas. Incluso habría que añadir que en una ciudad o megaciudad es posible resolver problemas con más facilidad que en una zona rural, aunque esto nos cueste entenderlo. Hablamos siempre de media y en general, no de países en concreto.

Nuestras propias “cuevas vivie” son de más calidad en las ciudades que en las zonas rurales. Hablamos en igualdad comparativa entre las mismas zonas, de medias entre comparativas de todo el mundo.

31.5.21

Estilo libre es tener libertad para tener estilo? ¿O es cosa de brujos?


Era tan “Free Stile” que no quiso llamarlo Freestyle pues además de ser libre era suyo y cuando algo es tuyo le ponen el nombre que te sale de las ganas escondidas. 

El caso es que el indio de las manos con patos me llamó la atención por el sitio en donde se encontraba. Debajo de un puente y escondido de las miradas. Nadie se toma el trabajo de crear algo como esto para que no sea visto. 

¿Acaso el indio de los dedos de patos era alguien con poderes sobrenaturales y por las noches se volvía libre de verdad? Nunca lo supe.

23.5.21

Pandemia (32) ¿Cómo serán las ciudades del futuro?


Un aspecto en el que estamos en constante transformación es el del cambio y traslado de las sociedades entre la vida rural y la vida urbana, del que ya hemos hablado algo en unos párrafos anteriores. No veremos en el corto plazo futurista ciudades subterráneas ni ciudades burbuja, ni tampoco ciudades encerradas en sus murallas físicas. Hoy las murallas —que son muchas— lo son también de muy variado pelaje y casi no se notan de cerca. De lejos, desde el aire se ven perfectamente, y desde los datos económicos de las personas que habitan dentro o fuera de esas murallas teóricas, más todavía.

Las grandes ciudades ya estaban en transformación unos años antes del tan fatídico 2019 de la Pandemia o del COVID, crecían desmesuradamente, se alimentaban de la llegada sin control de nuevas personas que venían desde localidades mucho más pequeñas, formaban tumores sociales añadidos a sus periferias que además ya empezaban a adueñarse de los Centros Históricos viejos. 

La ciudad grande dejaba de ser un espacio habitable, para convertirse en varias ciudades unidas o apegadas pero con claros distanciamientos entre ellas. Los barrios ya no eran los espacios que absorbían el crecimiento, sino que ellos mismos se convertían en pequeñas ciudades y se sabían diferenciar en calidad unos de otros para orillar las opciones de pobreza o marginalidad hacia otras zonas.

La ciudad pues había entendido su problema de futuro, y había obrado en consecuencia defendiéndose mientras podía. No existe un modelo de ciudad como no existe un modelo de problemas que afectan a una ciudad, sobre todo si es grande. 

El tamaño sí importa y sobre todo sus posibilidades geográficos tanto de crecimiento como de calidad animal para la supervivencia. Nadie quiere ir a una ciudad muy fría o muy caliente, todos preferirían ir a una ciudad con mar, pero las propias ciudades de calidad saben defenderse de los problemas que ya conocen y que saben pueden invadir sus posibilidades de futuro. 

Es mucho más sencillo sobrevivir en una ciudad turística o de gran actividad industrial, que en una ciudad grande que ya esté llena de problemas sociales.

No es lo mismo elegir Buenos Aires que Tokio. No es igual de fácil encontrar una ciudad válida en África que en Australia. 

Los ejemplos mejor puntuados van desde una Viena que lidera el primer puesto, seguida de Melbourne, Osaka, Calgary, Sidney, Vancouver, Tokio, Toronto, Copenhague, Adelaida, Zurich, Francfort, Génova, Helsinki, Ámsterdam, Hamburgo, Montreal, París, Berlín, Brisbane, Honolulu, Luxemburgo, Munich, Wellington, Oslo, Dusseldorf, Bruselas o Barcelona. Otras listas incluyen a Londres, New York, Moscú, Dubai, Singapur, Los Ángeles y Madrid.

Si observamos esta lista de casi 40 ciudad muy conocidas veremos que hay algo en común en ellas. Son ciudad que deseamos conocer, ciudades turísticas, con mucha vida social y cultural, y son una gran calidad en sus servicios públicos, cuidando la calidad de vida y la seguridad. 

Hay estabilidad en todas ella, hay unos buenos servicios sanitarios y educacionales, y tienen una gran red de infraestructuras de primer nivel. 

Sabemos qué es lo que consideramos imprescindible para que una ciudad se considerada de calidad. 

¿Hay problemas en esas ciudades? Sin duda, y en algunas incluso bastantes, pero son defectos contenidos, con capacidad para que no crezcan, para resolverlos, para evitar su descontrol.

Ante la huída de cada vez más personas desde localidades sin servicios y pequeñas hacia ciudades grandes donde les parece más sencillo el labrarse un futuro, surgen los auténtico guetos que son trampas sociales para las personas que los habitan y para el resto de los ciudadanos cercanos.

Las necesidades de los asentamientos pobres les lleva a ocupar los espacios públicos como esta zona de los bajos de una autopista elevada, que se ha llenado de casas, edificios construidos en los espacios vacíos. Y a su vez se puede observar como se ha ido creando un tejido social y de servicios que demuestra la capacidad de asumir, aceptar cualquier situación que los humanos tenemos y necesitamos… cuando todo va mal.

Hay tiendas, hay incluso aire acondicionado, mientras que por encima y a uno de sus lados circula y vive la sociedad más acomodada. Muy poca distancia de estas zonas se alzan los grandes edificios modernos de la ciudad “normal” y de la que se alimentan los vecinos de estos barrios pobres. 

Abandonar los pueblos para irse a grandes ciudades en estas condiciones son claras decisiones personales pero también de los poderes públicos que deberíamos mirar desde otras ópticas.

Si el futuro es consentir este tipo de asentamientos urbanos, nos estaremos equivocando. 

Desde estas zonas solo salen personas de Clase muy Baja, criados o literalmente esclavos modernos del resto de habitantes. Familias con pocas opciones de salir de sus problemas económicos y sociales.

Se podría decir que en todas las sociedades se necesitan criados cuando no directamente esclavos libres, pero admitir eso es tanto como entender que no tenemos solución o que no hemos entendido para nada las filosofías de profetas tan antiguos como Jesucristo u otros muchos más cercanos en el tiempo. 

Si estamos dispuestos a admitir que estas situaciones son inevitables, podemos admitir sin duda que también pueden ser provocadas para mantener la pobreza bien acotada, almacenada incluso, para ir sacando poco a poco a los esclavos 4.0

Las ciudades del futuro tendrían que ser amables, disponer de unos espacios urbanos de barrio cercano que sean considerados como propios por sus habitantes, deberían tener unos servicios públicos básicos de una calidad similar entre las distintas zonas de la ciudad, una cultura y formación junto a una seguridad activa y una seguridad pasiva que les ofrece su modelo de ciudad, participación de sus habitantes y un sistema de infraestructuras más que suficiente para su vida en crecimiento.

Todo lo que no sea humanizar las ciudades es equivocarse hacia el futuro. 

Todo lo que no sea dotarlas de calidad de vida, incluso de calidad exterior y visual, es no querer entender que la calidad de las ciudades depende muchas veces de su aspecto y de su belleza, de su limpieza y cuidado, pues la Teoría de los Cristales (ventanas) Rotos funciona sin duda en el ámbito urbano.

Las ciudades son los espacios de la vida, y en ellas se refleja la calidad de esa vida en común. 

Cuando una ciudad falla tiende a crear Comunidades Cerradas dentro de ella para seguir fallando. Los que pueden permitirse ese lujo, se encierran sobre sí mismos. Pero a su vez eso lleva a que otros espacios urbanos muy distintos también se encierren sobre ellos mismos e incluso los rodeen.

La ciudad entonces se comporta como un espacio lleno de nidos de distintos animales donde unos luchan por tener lo que otros no tienen, sea dinero, trabajo o seguridad y servicios. Y en esa lucha casi todo sirve para obtener lo que no se tiene.

Podemos asistir a un crecimiento de estas opciones de ciudades troceadas sobre sí misma en distintos tipos de calidades de vida. Pero eso sería además del caos, un camino que lleva a la violencia inevitable, mas pronto que tarde, pues es imposible la coexistencia en la misma ciudad de ambos modelos sin que poco a poco uno se vaya apoderando del otro. Tenemos ejemplos en muchos países de Iberoamérica, África o algunos países de Asia.

Se puede vivir sin agua corriente, sin desagües, sin trabajo, sin estructuras sociales, sin urbanismo, sin soluciones válidas de viviendas dignas. Igual que se puede vivir en una constante inseguridad o en palacios encerrados en cuatro paredes desde los que salir a la calle es un odisea.

El modelo mediterráneo de barrios con servicios y comercios de proximidad, de zonas verdes comunes y espacios de ocio sería el válido con los ajustes que se requiere según se avanza en modas y tecnologías. Recurrir a soluciones casuales y causales al libre arbitrio de las necesidades de cada momento, sin planificar ni diseñar simplemente llevados por el crecimiento desmedido, es un riesgo tremendo para el futuro de las ciudades y de sus sociedades. 

¿Y cuáles serán esos cambios del modelo de ciudad del futuro?

Se construirán campos de juegos y de ocio que serán portátiles y que darán servicio múltiple para ordenar espacios, para ofrecer ocio y para crear super manzanas de forma barata y no permanente.

Se modificarán los sistemas de tráfico urbano, tanto privado como público, para hacerlos más sostenibles en precio, en contaminación y en facilidad de uso público.

Sufrirán una gran crisis algunos modelos de comercio de proximidad, los de barrio que no puedan adaptarse a calidades diferentes, a ser vicios complementarios al consumo habitual, a multiplicar sus formas de atención a sus clientes potenciales.

La competencia con los comercios online será brutal pues estos ofrecen además de buen precio (por ahora) un servicio que es rápido, seguro y muy extenso en posibilidades desde el anonimato del hogar.

Las distancias dejarán de tener importancia en las ciudades por el efecto de servicios online, de mejores sistemas de transporte y de más calidad de servicios y de zonas verdes y de ocio rodeando cada uno de los barrios o espacios de micro ciudades.

Se crearán servicios de ambientes, de experiencias nuevas al alcance de todos sin tener que salir de tu propia ciudad. El deseo de controlar las movilidades de personas para evitar globalizaciones de personas moviéndose —aunque dejemos que se muevan sin tanto control “los productos”— llevará a crear empresas de servicios que podrán ofrecer productos que simulen realidades paralelas. 

¿Quieres playa o montaña? ¿Quieres paracaidismo o navegar en un velero con viento fuerte? ¿Quieres el frío de la nieve en agosto, el olor de un bosque de pinos, la visita a un Museo de New York? El campo de trabajo en los ambientes y experiencias simuladas es enorme.

De alguna manera se intentará que las ciudades sean también pequeños Parques con su atractivo personal para atraer habitantes, turistas, vida de ocio, vida cultural y formativa, pues las ciudades se medirán por su calidad de vida, por el tamaño de ciudad asentada y segura y por sus infraestructuras que les permitan ser ágiles. 

Debemos tener en cuenta que el nuevo urbanismo va a necesitar más aire, algo más de espacio verde que parezca salvaje y más espacio alrededor de cada persona.

Julio M. Puente Mateo