10.11.12

¿Qué podemos hacer para evitar los desahucios?

Es inevitable intentar deprisa y corriendo resolver el drama humano de las hipotecas y los desahucios en España, aun sabiendo que es un asunto que como muy bien se ha reconocido, debería haberse resuelto hace unos años, con calma y consenso.

Hay que ser sinceros. Es un gravísimo problema de muy complicada solución. O lo que es lo mismo, lo que se presentará este lunes solo serán apaños por que poco más se puede hacer. Por mucho que se presenten como soluciones definitivas.

Hay tres fases en este drama:

1/ No puedo pagar la cuota de la hipoteca
2/ Me desahucian de mi vivienda
3/ Me queda una deuda tremenda que no sé como podré pagar

Cada fase necesita de soluciones distintas, algunas casi imposibles, con reformas de las leyes complejas, que afecten a este drama de forma eficaz. Y digo complejas, simplemente por que las leyes siempre están para todos. No es posible hacer leyes para “unos pocos” y en este santo país somos proclives a ser unos “revolvedores de leyes” y darles la vuelta a nuestro antojo Veamos pues algunos puntos básicos.

Manual para hacer una Huelga General moderna (dentro de lo que cabe)

Hacer una Huelga General no es fácil, de hecho no muchos trabajadores saben hacerla y por eso bastantes se quedan en su casa o en su puesto de trabajo. Hay muchas maneras de apoyar en una Huelga General y por eso se ha editado un pequeño manual para que todos sepamos donde podemos empujar más y mejor.

Es cierto que España no se merece una Huelga General, que son malos tiempos incluso para las huelgas, que parece de irresponsables recurrir a una huelga. Pero más irresponsabilidad se observa entre los que gestionan, que son incapaces de revertir la tendencia a restar derechos en vez de a sumar soluciones.
Las Huelgas Generales NUNCA se hacen contra el país, contra la sociedad, contra las penurias o los dramas personales. Se hacen contra los que gobiernan y gestionan de manera equivocada según los que convocan la huelgas, y siempre tras periodos de reflexión y de intentos de diálogo o negociación.
Cuanto todo falla, se recurre a la Huelga General, que por cierto, está demostrado que es una herramienta del siglo pasado. Pero de momento nadie ha sido capaz de encontrar un sustituto mejor. Hay que buscarlo con ahínco, si queremos defendernos mejor de los abusos de los de siempre.