Es inevitable intentar deprisa y corriendo resolver el drama
humano de las hipotecas y los desahucios en España, aun sabiendo que es un
asunto que como muy bien se ha reconocido, debería haberse resuelto hace unos
años, con calma y consenso.
Hay que ser sinceros. Es un gravísimo problema de muy
complicada solución. O lo que es lo mismo, lo que se presentará este lunes solo
serán apaños por que poco más se puede hacer. Por mucho que se presenten como
soluciones definitivas.
Hay tres fases en este drama:
1/ No puedo pagar la cuota de la hipoteca
2/ Me desahucian de mi vivienda
3/ Me queda una deuda tremenda que no sé como podré
pagar
Cada fase necesita de soluciones distintas, algunas casi
imposibles, con reformas de las leyes complejas, que afecten a este drama de
forma eficaz. Y digo complejas, simplemente por que las leyes siempre están
para todos. No es posible hacer leyes para “unos pocos” y en este santo país
somos proclives a ser unos “revolvedores de leyes” y darles la vuelta a nuestro
antojo Veamos pues algunos puntos básicos.
