11.11.12

Consejos al Partido Popular PP para la campaña catalana

Rajoy, de mitinero por las elecciones en Cataluña, dijo ayer en Lérida que: “Mas no tiene ni cuajo ni agallas para soportar la crisis”. Son frases hechas para campañas electorales, pero tal y como está el patio, y sabiendo que en estos momentos la inmensa mayoría de catalanes se identifican con Artur Mas, es tanto como decirles a todos ellos “muchachos, no tenéis, cuajo ni agallas para soportar este envite”. Y eso, si entra en las conciencias de los catalanes, los moviliza más.

Es decir, una frase dicha para movilizar a su electorado, se vuelve para movilizar al electorado contrario.
Tampoco es correcto lanzar un decálogo de buenas costumbres políticas de Rajoy a Mas, como padre protector y listo, pues precisamente esa figura, tan utilizada por los políticos conservadores de todo el mundo, no sirve para otros políticos conservadores, pues te irrita que empleen tus mismas armas mentales.
El PP se equivoca de trinchera, en Cataluña debería pelear contra los socialistas, pues nada les gratificaría más a los populares que lograr —como algunas encuestas vaticinan— adelantar al PSC en voto y auparse como segunda fuerza política en Cataluña.
La candidata Alicia Sánchez-Camacho no me gusta, lo que es buena señal para el PP. Nunca podrá llegar a ser importante en Cataluña y lo asume con gallardía y saber hacer, trabajando muy bien “para los suyos”, haga reparto de folletos o no lo haga. Creo que Rajoy sabe que Cataluña puede ser un punto de la palanca para afianzarse en sus políticas aprobadas por la sociedad, aunque esto sea mentira. Lo importante para el PP es no perder y convencer de que son un equipo ganador o al menos empatador cuando juegan en campo contrario.

Y me digo yo ¿qué coño pinto dando consejos al PP?, no es por pretencioso, sino por bobo.

Ejercicio de relajación corporal para controlar el cuerpo

Vamos a realizar un ejercicio de relajación muy sencillo pero a la vez muy eficaz. Vamos a intentar permanecer dos minutos en silencio, totalmente quietos. Es posible que el primer día no lo consigamos hacer bien, no importa, en pocos días conseguiremos dominar nuestro silencio e incluso escucharlo.

Nos vamos a tumbar sobre un sofá o en la cama, en principio sin que tengamos en la habitación ningún sonido que nos pueda distraer. Con las semanas de ejercicio, lograremos relajarnos y abstraernos de cualquier ruido que exista a nuestro alrededor.
Tumbados, cerraremos los ojos y nos relajaremos de cuerpo, no debemos tener tensiones, no se debe notar ningún parte del cuerpo, no deben pesarnos ni estar en tensión.
Para ella los primeros días deberemos hacer lo contrario a lo que pretendemos. Fijaremos nuestra atención a una sola parte determinada del cuerpo e intentaremos notarla, sentirla: los pies, las rodillas, las caderas, las manos, los codos, las barbilla, la frente, el estómago.
En la medida en que notemos el cuerpo por partes, estaremos relajando el resto del cuerpo y poco a poco nos acostumbraremos a dominar las sensaciones corporales, a sentir solo en aquellas zonas en donde queramos sentir.
Dirijamos nuestra atención a una parte del cuerpo, con los ojos cerrados, contemos hasta 10 mentalmente y cambiemos de parte del cuerpo sobre la que prestamos atención.
Cuando relajamos nuestro cuerpo, relajamos al mismo tiempo nuestros procesos mentales y nuestra respiración, porque todo nuestro sistema nervioso descansa y van almacenando la sensación de tensión solo sobre las partes de nuestro cuerpo físico que deseamos sentir.
No debes sentir estímulos externos, nada de música de momento, nada de ruidos, de molestias, de olores extraños. Solo tú y tu cuerpo, relajando a la vez que notándolo como dominas qué zonas quieres sentir.
Repítelo dos veces al día durante un par de semanas y verás sus efectos y como vas aprendiendo a controlar las partes del cuerpo.