14.11.12

Nada es seguro, nada es eterno. ¿Tienes un Plan B?

Nada es seguro. No lo es el trabajo, menos la salud, nuestra situación económica, nuestras relaciones personales. No son seguras ni nuestras ideologías, ni nuestra cultura o forma de pensar o nuestra formación. 

Todo puede cambiar en el trascurso de nuestra vida, bien por que nosotros mismos decidimos cambiar, bien por estar presionados por nuestro entorno y nuestras decisiones, bien por motivos que no podemos controlar y dirigir o incluso por crecimiento y cambio constante al que no sabemos o queremos sumarnos para adaptarnos.
Es importante que asumamos esta realidad, que nada es seguro, menos que nada es eterno, y que tendremos que adaptarnos a los cambios en algún momento. Incluso es muy posible que nos tengamos que adaptar varias veces durante nuestra vida a grandes cambios, además de los lógicos por nuestro crecimiento vital.
Hay que ser flexible, asumir que tendremos cambios y prepararnos para ello desde ahora mismo. No será tan duro si antes tenemos mentalmente preparado al menos levemente un “Plan B”. Es casi imposible tener organizado todo un gran catálogo de “Planes B” para todas la inmensas posibilidades que nos ofrece la vida. Pero si al menos para las más importantes.
Hemos firmado hipotecas de 35 años sin pensar más que en aquel presente, que se convierte en pasado enseguida. No crecemos en nuestros puestos de trabajo pensando que aquellos durará toda la vida. No mimamos nuestras relaciones personalespensando que como un día nos quisimos, nos querremos por siempre. No cuidamos la salud, ahora que la tenemos, pensando que esto será así durante tantos años que no merece la pena pensar hoy. Son nuestras decisiones, pero eso si, luego queda muy mal quejarnos. Y muchas veces cuando lo hacemos ya no hay remedio.
Nada es para la eternidad, tú tampoco.

Día de huelga con dos vídeos de sabios viejos sorianos o catalanes

No debería charrar de la huelga, para eso yo mismo estoy en huelga. Pero me pongo a pensar, me doy cuenta de mi realidad como desempleado y llego a la conclusión de que los parados no podemos hacer huelga, aunque seamos a los que más nos afecta esta crisis muy larga. No podemos pues estar en el paro nos impide hacer más paros.

Y digo larga crisis no tanto por los años que llevamos dentro de ella, como por los años que nos quedan de sufrir la crisis dentro de nuestras agallas, como si fuéramos hormiguitas y un camino fijo hacia la madriguera llevando migajas.
Hoy he visto dos vídeos. Uno de Niño Becerra de casi una hora y otro de unos viejecitos sorianos. El primero del año 2010 y el otro del año 2007. Ahora vemos vídeos viejos para saber qué opinaban los sabios de nuestro presente, cuando era futuro.
Joder con todos. Es que aciertan. Claro que yo también escribía en aquellos años que esto se nos acababa, que estábamos en una espiral imposible, Pero yo es que ya nací pesimista y por eso no me hacía mucho caso. Si esta vez he acertado no es por mi capacidad para intuir, sino por la capacidad de la sociedad para persistir en sus equivocaciones. Era fácil, muy fácil.
Niño Becerra dice lo que les va a pasar a los parados mayores de 50 años. Yo ya lo sabía pero me tranquiliza saber que otros también lo saben. Al menos puedo decir a la familia que no puedo hacer nada nuevo, que no es posible hacer más por lograrlo. Jodo, vuelvo a decir, menos mal que el martes y 13 fue ayer.