22.4.15

Nuestra propia empresa somos nosotros mismos

Si solo tienes una fuente de ingresos económicos, debes mirar todo tu proceso vital y empezar a buscar alguna manera añadida de lograr ingresos. Muchos o pocos, intermitentes o fijos, pero hoy es necesario tener al menos dos formas de ingresos por tus trabajos o servicios.

Ya hemos aprendido que el puesto de trabajo tiene un valor muy volátil y que sin poder hacer nada por evitarlo se puede perder el punto de ingresos por tu trabajo en muy breve tiempo. No pensar con fidelidad total por tu puesto de trabajo es un gran activo negativo para la economía del país, pues la fidelidad es un gran activo en las empresas, pero por desgracia nos han llevado a estas realidades. Nunca deben notarse estas situaciones de dualidad laboral o de ingresos, pero la empresa se defenderá, muchas veces prescindiendo de tus servicios.

Por eso es fundamental tener de antemano un sistema de recambio laboral al que poder agarrarnos y sobre todo sobre el que poder pivotar nuestro esfuerzo y hacer crecer en un momento dado. Nuestra propia empresa somos nosotros mismos.

19.4.15

Bebidas calientes para reconfortar el cuerpo, cuidando el corazón

Para el corazón, su mantenimiento y su salud, unas bebidas calientes le sientan genial, pero no hay tampoco que complicarse mucho la vida. Curiosamente ahora se dice que un café al día, a lo sumo dos si son descafeinados le pueden sentar muy bien a tu corazón si no sufre enfermedades importantes. Pero hoy ya se sirven y se comercializan infusiones sin teína, de frutos secos, que además de reconfortar ayudar a la salud. Rooibos o una infusión de jengibre con canela, un té verde suave o una infusión de frutos rojos está maravilloso para esas tardes frías o en las que necesitas aumentar las energías. Pero también podemos tomar unos batidos caseros, una leche bien caliente con miel de diversos sabores, una taza de cacao con leche descremada bien potente de cacao lo más natural posible y sin harinas o grasas añadidas. Puede ser leche de vaca o de soja o de almendras o incluso de cabra. Y sin olvidarnos de esos ponches maravillosos que nuestras abuelas sabían preparar con algo de alcohol o sin él, para momentos en los que hay que cargar un poco las pilas. Recordar que la mesura es fundamental con el alcohol.