25.4.15

¿Es posible un cuadruple empate electoral?

Según se acercan las elecciones municipales de finales de mayo —un solo mes nos separa— los sondeos se vuelven más tercos en lo imposible. Ya son varios los que nos muestran un panorama curioso. Un empate maquiavélico entre los cuatro partidos que dominan la carrera. ¿Acaso es que no se atreven los que hacen los sondeos, en decirnos quien va en cabeza?

En el último —de Simple Lógica— leo que el PP y Podemos sacarían un 21,3%, el PSOE llegaría a un 21,1% y Ciudadanos se quedaría con un 20,8%. Parecen resultados de brujos. Es cierto que bajan a niveles normales el voto a “otros”, que vuelve a perder otro punto IU y se mantienen bien los nacionalistas vascos y catalanes, a los que no parece afectarles la entrada de los nuevos.

¿Pueden ser ciertos estos datos? ¿a dónde nos conducen? Sin duda no parecen datos fáciles de asegurar, lo normal es que en estas cuatro semanas algo se mueva, sobre todo pensando en la irregular implantación territorial de los nuevos partidos y sus candidaturas. Pero todo se estudiará a fondo para saber de qué manera los votos municipales se pueden extrapolar a unas generales.

23.4.15

La diferencia entre legal y ético hay que acortarla

La diferencia entre legal y ético es poca o mucha, según de quien se trate. El señor diputado del PP Martínez Pujalte lo ha dicho muy claro. Cobrar 5.000 euros al mes de un constructor es legal. Lo es si se pide permiso al Congreso y si se declaran los ingresos a nuestra Hacienda.

Pero con sinceridad, ser un diputado muy importante y asesorar a un constructor no parece ético, aunque se sonría. 

Es un constructor privado, que se dedica a trabajos privados, pero esa mezcla no es nada buena y nos podemos ir hacia ella cada vez más si a los políticos y diputados los dejamos con sueldos bajitos. Y no es ético simplemente porque sus conocimientos y relaciones son por su cargo público. Son muchos años cobrando de político como para que no pensemos que la mayoría de sus conocimientos actualizados los tiene por su dedicación a la política representativa. Que luego los ponga al servicio de una empresa constructora privada será legal, pero no parece ético, aunque se pague IRPF.