Nuestros clientes son la energía para la empresa, y esto sucede en todo tipo de ellas. Cuantos menos clientes tienes, más importantes son. Menos capacidad tienes para perderlos. Así que cuidar a los clientes parece por lógica la tarea más importante de toda empresa. ¿Cuántas veces les preguntamos a nuestros clientes qué les parece el servicio que les entregamos? Es que si lo preguntan ellos y su respuesta no es muy buena, es seguro que se pondrán a buscar otro proveedor del mismo servicio.
No se trata de hacerles encuestas, es un error, se trata de detectar su satisfacción al recibir el servicio, para aprender a mejorarlo. Una encuesta es algo impersonal, es idéntica a todos los clientes. Y en cambio el cliente te agradece mucho más que le parezca que lo estás tratando con personalización, como si fuera un cliente único y distinto a todos.
Las personas de tu empresa tiene que saber qué opinan los clientes que son los que facilitan el poder seguir vivo el trabajo. El sueldo de cada uno de los colaboradores lo pagan indirectamente los clientes, así que los que atienden a los clientes deben saben qué opinan los que al final les están pagando sus gastos.
Así que el trabajo va en doble dirección. Escuchar a los clientes y trasmitir sus opiniones a los que les atienden para que entre todos el servicio final sea más del agrado de todas las partes. El cliente no siempre tiene la razón, pero los que atienden a los clientes tienen menos razones para quejarse de ellos que al revés. Sobre todo porque al final todo funciona con arreglo a los clientes.
17.10.18
16.10.18
Maravillosa estampa de la mujer en 1956
En la primavera del año 1956 se publicaba esta portada en el diario ABC del domingo. Era la imagen de la España de aquellos años. Los que nacimos en aquellos años tuvimos que soportar muchos más esa imagen que tan solos e venció con la Transición en España, cuando el tipo bajito se murió en la cama, pues antes era imposible quejarse, sopena que te metieran en la cárcel en el mejor de los casos. Simplemente una dictadura que a veces se nos olvida.
Mujeres llevando a los niños por la calle, señoras paseando con señoras y sobre todo una imagen maravillosa del interior de una cafetería. Es una estampa maravillosa. El señor fumando con cara de sostenido, bigotito facha de entonces en la línea de los que mandaban, con la pajarita elegante y el traje de “señor” con sus gemelos en las mangas de la camisa, leyendo las noticias que luego comentaría a su esposa que lo miraba embobada, esperando que el grueso de la papada osara contarle algo que la pobre mujer fuera capaz de entender, pues el único que entendía de verdad tenía que ser el macho alfa.
Hasta aquí bien, pero la señora también tenía derecho a leer. ¿Y qué tenía sobre la mesa? Efectivamente, un misal. En ese librito negro con los lomos rojos venía todo lo que la mujer y los niños debíamos conocer. Las noticias de Dios que eran las únicas válidas para mentes débiles y flojas. Pensamientos en construcción.
Cuando se piensa que los españoles debían haberse rebelado contra la dictadura del señor bajito, no parecen conocer la realidad de aquellos años. Con tipos como el de la papada con derecha a leer los periódicos, no se podía hacer nada. Los progresistas, los distintos en opiniones más sociales, esos…, ya se los habían fusilados para que no les molestaran.
Mujeres llevando a los niños por la calle, señoras paseando con señoras y sobre todo una imagen maravillosa del interior de una cafetería. Es una estampa maravillosa. El señor fumando con cara de sostenido, bigotito facha de entonces en la línea de los que mandaban, con la pajarita elegante y el traje de “señor” con sus gemelos en las mangas de la camisa, leyendo las noticias que luego comentaría a su esposa que lo miraba embobada, esperando que el grueso de la papada osara contarle algo que la pobre mujer fuera capaz de entender, pues el único que entendía de verdad tenía que ser el macho alfa.
Hasta aquí bien, pero la señora también tenía derecho a leer. ¿Y qué tenía sobre la mesa? Efectivamente, un misal. En ese librito negro con los lomos rojos venía todo lo que la mujer y los niños debíamos conocer. Las noticias de Dios que eran las únicas válidas para mentes débiles y flojas. Pensamientos en construcción.
Cuando se piensa que los españoles debían haberse rebelado contra la dictadura del señor bajito, no parecen conocer la realidad de aquellos años. Con tipos como el de la papada con derecha a leer los periódicos, no se podía hacer nada. Los progresistas, los distintos en opiniones más sociales, esos…, ya se los habían fusilados para que no les molestaran.
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