22.6.26

España y España. ¿Qué es España?


País ciclotímico y de contrastes, las actuaciones de la selección de fútbol, toreros y musas de la cultura pueden ser desde enaltecidas hasta masacradas con una jornada de diferencia.

Es verano y, si tuviéramos que sugerir que nos visitasen, al modo en que con enorme sentido del humor han planteado Julian Barnes o David Foster Wallace, cuando satirizó una semana en un crucero cómo una obra cumbre de la deshumanización, qué ponderaríamos para que visitaran España, mañana iremos con su “región” para tantos: Aragón.

Hubo una época, los tiempos cambian, que la unidad de España la reflejaban para muchos los suplementos culturales de “El País”, casarse por la iglesia aun no siendo creyente, el culto a los cantautores y la canción popular del multiestado, Radio 3, algunos grandes almacenes, la UNED que posibilita estudiar y examinarse en Sabiñánigo, la movida musical y Almodóvar, los toros de Osborne (a rebufo el vino Jerez y a rebufo las motos y su circuito), la marcha y la pachanga (hoy las orquestas empiezan por sueltas), el quejío y la queja, los interinos, los letreros azules con tipo de letra naif de las autovías y el sistema sanitario por áreas con un hospital de referencia. 

Quizás otras instituciones no, pero el Parlamento tampoco y un presidente de rellano, comunidad, Aragón y España con el modelo de Nixon, Dicky Tricky, sí.

¿Nos planteamos qué lista consensuada saldría hoy para auto definirnos? 

Todos somos los publicistas como todos los entrenadores de la selección y esta lista está abierta, pero vuestras aportaciones interiores y abiertas que se remitan a Aragón Digital con algo de sentido del humor. Veréis que no salen tantos puntos como parece pero la belleza es de quien se la merece. Qué instituciones españolas pensaría un comercial alemán o una argentina de viajes con un programa fuera de lo común que son indiscutibles, cuáles otras no, cómo están en revisión. 

Esta es una aportación sociológica e histórica para los que la unidad y las tradiciones superen la letra muerta negociable de la Constitución, debatan y no impongan lo que a ellos les da la real gana, y fe-no-me-nal, que espetaba Carmina Ordóñez.

Unas reflexiones de calentamiento: ¿qué música haría Beethoven si viviera hoy, a qué partido o iniciativa privada se dedicarían el Cid o Hernán Cortes (lo podemos ver arriba), quién es la presente Sor Juana Inés de la Cruz y en qué campo artístico?

Si Inglaterra, espeta Barnes, es una guapa con las tetas caídas y el hermano pequeño dólar ha sobrepasado al serio y mayor, libra esterlina, quiénes somos nosotros: ¿un bailador de aurresku?, ¿una influencer de Barna o futbolista residentes en Andorra?, ¿la danza del vientre de Graná en Marbella?, ¿el chill out y puestas de sol valen para un pantano?... ¿Somos tan jóvenes como sentíamos que éramos en los 80, europeos sin descascarillar, los de la conexión con América?

Empecemos por cuestionar algunas instituciones que nos recetan:

DE DUDOSA QUINTAESENCIA HISPÁNICA (no en cuanto a determinado platonismo, sino en el 24/7):

1.- Los Borbones, inviolables, impuestos constitucionalmente, saben que viven estrellados en gran parte del pueblo y partidos que lo representan consideran que pueden seguir como mal menor. En realidad son el pasaporte y condición suficiente para que los jefes de gobierno practiquen conflictos de interés o los países o comunidades que sienten España = Castilla, templen formalmente gaitas. Si Juan Carlos lo hacía, qué no puede hacerse más abajo; el mejor alcalde, no el Rey.

2.- El Partido Popular, en la medida en que España sea unidad inviolable, es esperpéntico en su planteamiento territorial, pasa de cubrir. Que Ciudadanos y Vox hayan pugnado y obtenido representación antes en países nostálgicos del carlismo con una derecha propia que ellos... Va a ser que no es el caso de Aragón.

3.- La dieta mediterránea, dónde la veis. Por debajo de 50 años el personal ha dejado de cocinar incluso teniendo hijos (a los que después entrenan para el Master Chef). Los milenials salvo algún hipster, viven modo tupper y salir a todo lo que dé, pulirse las dos nóminas (total, la entrada incluso en la clase media-baja se la dieron) y Mercadona lo ha visto. Luego está el kilómetro 0 que justifica que nos embalen precios de kilómetro 8000, ya no sabemos lo que vale una zanahoria, antes que eso nos la pondrán en el plato amarilla.

4.- Volver al pueblo cada verano. Ya, pero faltan las otras tres estaciones de Vivaldi. Por no decir que sobra todo el pueblo menos su piscina y campo de pádel. Y ay de quien no los tenga¡, el turismo busca autenticidad, sí, pero con unos tips mínimos a satisfacerse (playa solitaria pero si nos hemos dejado el agua o el móvil se descarga, juot, a quejarse como críos de cuna).

5.- La agricultura y ganadería de secano, los rebaños y la trashumancia. Germen de tanto derecho y de la potencia de la red de ciudades intermedias de Castilla y Aragón, España vive en agricultura de los cultivos intensivos, los invernaderos en la costa y los tocinos y vacas residentes en ciudades animales. De los sulfitos, el clembuterol y los fungicidas.

6.- Comer y beber bien y barato comida de madre en casas de comida, aquello ya pasó. El vermú con sifón es más caro por más vintage.

7.- La historia de España sin ningún atisbo de autocrítica ni sentido del humor, tal como nos la contaron en la EGB. Mira que dan doña Urraca, el citado Cid, los conquistadores de Trujillo, los ilustrados y Goya o el gran Lerroux para pasar grandes ratos, pero no. No hay que reírse de uno mismo (puedo meter a Arana, Macià y hasta a Castelao, los Baiuca, el Perro Andaluz Sánchez, Ascaso y Labordeta en la ecuación, serios astringentes unos, dura de pelar la revisión doctrinaria laica de los otros).

8.- La bandera y el himno sin letra (en fin, metamos mejor que se sienten más las otras banderas por prohibidas o no apropiadas o probemos a cantar el Asturias de Víctor Manuel o Somos del Abuelo, con el lololó y tal). No es que la bandera sea desigualmente sentida inside, es que tampoco América la siente como la de los primos católicos de Europa (cuándo habéis oído la bandera patria de la madre patria, los galeones de Manila llevaban la cruz de Borgoña).

9.- La libertad homosexual: los logros jurídicos todavía no se acompañan de que estas políticas hayan venido desde abajo. Sigue siendo difícil salir del armario en Salvacañete.

10.- El cine español: vilipendiado desde dentro, tocado y hundido. Las magníficas obras canónicas como las de Erice, Zulueta, los realistas de los 50 son ignoradas y no se consideran de culto, modelo de país. Puede que solo pase el corte de estar considerada en las dos Españas, el “Crack” de Garci. El mister Marshall o “El Verdugo” si no molestan a los ojos piadosos, será por qué no las quieren entender a propósito (comentario que no dirijo al preclaro maestro Luis Alberto de Cuenca, sino a la caspa de casino de provincias).

11.- El baloncesto, tenis, golf, regatas, esquí de montaña, coches de carreras y boxeo… seguidos solo cuando hay alguna o algún figura hecho a sí mismo.

12.- La moda de España: en comparación con la de Milán, Francia o el swinging London, a ver… Mango y Plaza son retaleros inteligentes, cooperativas de savoir faire comercial venidas a más, pero moda era Pertegaz.

13.- Volvamos a la historia: cuántos críos de los neo republicanos o de familia y tradición pueden hilar, fuera de las píldoras resumen de Jiménez Losantos, Pablo Iglesias y los tertulianos de Horizonte, y del motero de la 2, más de dos frases sobre la campaña de Perú, las leyes de Indias y la Escuela de Salamanca, la peste en Barcelona del siglo XIV o la cocina de Ruperto de Nola en Nápoles para los Aragón. Eso sin meter la vida de Murillo, las vanguardias y pintores españoles, la ciudad ibera de al lado de vuestro pueblo ni el plano fundacional de Zaragoza.

14.- La cerveza: por mucho que la bebamos, el ordio de calidad español se destina a alimentación animal y solo cuatro gatos intentan hacer cervezas diferentes a las que les faltan 800 años de tradición y una abadía en que envejecer.

15.- Comer pan, lo contrario al pilates
(allí no se admite por refinau), meterse en un coro góspel, comprar alpargatas chic en la Madalena, los veladores o ir de festivales.

22.06 Luis Iribarren

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