1.8.26

La mosca cojonera de Marruecos


La crisis con Marruecos era inevitable, vendrán bastantes más y lo sabemos. La crisis con la Unión Europea que se desmarca de España es de mal trago y compleja de asumir. Esa no es la Europa que necesitamos en Europa, y sin duda tampoco en España. Que el Donald meta cizaña es también esperable y lo que nos falta. Vayamos con algunos detalles.

No debería existir país en el mundo y ante su historia, que se sintiera orgulloso de que 100.000 de sus jóvenes quisieran escapar de su país, huir a otro país. Eso es un tremendo desajuste de Marruecos, que incluso alienta que se escapan a Europa, montándolos en camiones, descalzos entrando en España, mientras huyen sin equipaje y sin tan siquiera defensas como salvavidas, que en algún lugar intermedio alguien les ofrece, pues al entrar ya vienen con ellos.

Que en España el PP y el otro partido quieran joder al Gobierno es lo lógico. Pero al menos el PP demuestra una inteligencia política muy escasa. Pero la culpa no es de ellos, sino de los que confían en ellos.

A veces me pregunto si no hubiera sido una buena idea dejar que esos 100.000 jóvenes de Marruecos
, hombres en casi todos los casos, escapando de Marruecos, entraran a España como mano de obra barata, pues si en realidad son un activo como se dice en todos los libros de economía, habríamos empobrecido al vecino que nos quiere joder.


No tenemos nadie duda de que entre esos 100.000 jóvenes había militares, espías, delincuentes, y buenísima gente que se había dejado arrastran por bulos idiotas. Hubiera que haber realizado un triaje como se hace en las Urgencias en España. Y sí, bastantes menores de edad y muy pocas mujeres. Siempre han demostrado ser más inteligentes.

Marruecos es el vecino jodido que a veces toca. Quiere dejar de ser África y nos tiene envidia y además es un peligro en las manos manipuladoras de los EEUU actuales. por eso Pedro Sánchez nos pide que no hagamos sangre con Marruecos. Y es verdad. Pero va siendo hora de aprender a defender nuestros conceptos y a nuestra sociedad.

Y a decirle a Europa, que así no. Que España si tiene problemas no necesita a otros miembros europeos incapaces de entender la realidad del problema, que primero seremos nosotros, pero que no tengan duda, detrás irán todos ellos.