29.8.26

Donald Trump y el petróleo de Venezuela

Donald Trump anunció hoy un ¿acuerdo? con Venezuela para adueñarse de parte de sus reservas petroleras. El presidente de Estados Unidos asegura que el pacto —dice que libre, je je— por 65.000 millones de barriles, en realidad “más que duplica las reservas petroleras estadounidenses”. El poder militar es lo que tiene, logra acuerdos comerciales, aunque no entienda de comercio.

Incluso la presidenta interina venezolana ha confirmado el pacto como “histórico”, con tal de que a ella no la detengan y la dejan gobernar en su Venezuela. Son los nuevos tipos de guerra moderna, que no se necesitan tanques ni aviación. Tendremos que aprender. Tomemos nota.

“Bajo mi dirección, el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, en estrecha colaboración con la muy respetada presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, y a través de una alianza con el sector privado, han conseguido que Estados Unidos obtenga el control mayoritario de más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo en Venezuela, sin coste alguno para el contribuyente estadounidense”. Palabra de Donald.

Y es posible que cambien el nombre de Venezuela, como ya va cambiando el de todo el planeta. Lo próximo dice que será el Océano Atlántico y el Océano Pacífico. A Donald no le gusta esos nombres, Está bien. 

No queda nada claro de qué manera acabará todo esto. Sabemos que mal, pero yo tengo dudas de qué manera. Estoy tonto. El mundo camina hacia una Monarquía absolutista con un Rey norteamericano tipo Cesar. 

En un comunicado paralelo, Delcy Rodríguez explica a su gente que el pacto prevé “el desarrollo de 17 campos estratégicos, con un potencial probado de 65.000 millones de barriles de petróleo, una inversión de más de 100.000 millones de dólares y más de 209.000 millones de dólares en tributos para el Estado venezolano”. Esas inversiones, alega, “contribuirán no solo a la recuperación y la modernización de nuestra industria, sino también al crecimiento económico de nuestro país, la seguridad energética de nuestro hemisferio y a un mayor equilibrio en los mercados internacionales”.

La realidad, seamos serios, es que el petróleo de Venezuela no era rentable por la destrucción de sus campos de extracción, de su maquinaria obsoleta y destruida, y ahora será empresas norteamericanas las que sacarán del subsuelo venezolano el petróleo que en cuanto toque aire será norteamericano. 

A cambio se crearán puestos de trabajo de obreros venezolanos que serán los que sacarán el petróleo para que se lo lleven empaquetado los EEUU. No es baladí cuando el propio Trump dice que Venezuela es su Estado número 51. Todo queda entre amigos. Unos serán ricos, y otros pobres. Lógico todo. 


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