22.12.20

Pongamos lucecitas a la ansiedad para que nos la vean los demás mucho mejor


¿Ansiedad? ¿Qué es eso? Nada, escapemos de la ansiedad, estamos en Navidad… podemos disfrazar nuestra ansiedad con más consumismo. Nos vamos a dejar engañar, faltaría más, gastemos lo que no tenemos, caigamos en la trampa que nos tienden y amemos lo que no sirve de nada, pues así dejaremos de estar ansiosos, angustiados, deprimidos.

En Navidad la ansiedad es muy diferente a la ansiedad del resto del año. En Navidad le ponemos lucecitas de colores y la vemos mucho más iluminada. Por eso la Navidad es triste. Porque al iluminarla vemos más todo lo que no tenemos. Una ansiedad iluminada se ve más. Incluso la ven más todos los que nos rodean.

Pues que me ha tocado la Lotería, por no jugar


Hoy nos vienen por todos los lados con la mierda de la Lotería de Navidad que es una forma doble de pagar impuestos. O triple si contamos también que para tener dinero has tenido antes que pagar el IRPF. 

Salen españolitos con cava disfrutando de cuatro mierdas de premio cuando luego no saben bien qué hacer con esos dineros, pues lo que se gana rápido y sin saber por qué, se gasta urgente, a través de los robos y sisas de los listos que están a la que cae. Si huelen dineros frescos y locos, van al cuello.

Te obligan a consumir para ser feliz —dicen ellos— convenciéndote que para ser feliz hay que tener dinero y gastarlo, que es tanto como decirnos a los demás que somos unos infelices por ser pobres. ¿Por qué los ricos gastan tan poco en comparación a lo que tienen?

Hoy como estamos confinados el Sorteo de Navidad se ha hecho sin público disfrazado que es una manera de poner cordura a esta tontada. 

Yo este año es el único que he salido lo ganado por lo perdido. No jugaba ni un euro. Igual me llaman de la tele para explicar cómo he conseguido este logro. Me gastaré en vino del bueno lo que no me he gastado en Lotería. Al menos la saboreo.