15.3.14

Ahora tenemos más fútbol gratis, pero por lo demás igual

¿Quién dijo que los abusos económicos contra los débiles son modernos? ¿quién se cree que lo que nos están haciendo ahora es inevitable? ¿algien nos dijo que apretar al pobre es lo nuevo, que el poderoso está saliendo a la luz ahora por que lo tiene más fácil?

Durante décadas logramos evitar que los poderosos se sintieran como peces en el mar, campando a sus anchas, pero ahora hemos vuelto a la realidad de los años 20 del viejo siglo. Nos creemos nosotros los poderosos, por que creemos saber defendernos, es decir, por que sabemos gritar mientras nos aprietan del cuello hasta ahogarnos. Pero la realidad es que todo lo logrado durante décadas de peleas reales, nos lo han tirado a la basura y encima estamos contentos y les seguimos arrimando el hombro para que no se tengan que agachar, no se vayan a cansar. 

Esta viñeta es de 1920, hace casi un siglo. Seguimos estando igual, dibujando igual, opinando igual. Eso si, tenemos internet y más fútbol gratis que en 1920.

No te fíes del que sonríe mientras te acuchilla. Suele hacer daño

Nada hay como un empresario pensando por nosotros y por evitar conflictos. Nada como abrazar las nuevas reformas laborales para no crear tensiones. Hoy se permite jugar a crear empresa a cualquier aparejador de cabronadas, a todo tipo que guste de manipular a las personas con el trabajo para sacarles los beneficios y con ellos poderse pagar sus vicios. Se les reconoce enseguida. Suelen plantearte las mayores cabronadas pero sonriendo. No te fíes del que sonríe mientras te acuchilla. No suele avisar a la policía.
La viñeta es de Alfons para El Público

14.3.14

Los sapos políticos saben muy mal cuando se mastican

Hay días de ternura y días de odios contenidos. Hoy toca lo segundo pero efectivamente, aguantados o reprimidos. No me gusta lo que estamos consiguiendo como sociedad, no me gusta el camino emprendido, no me gusto yo en estos pasos imposibles. Si interactuó mal pues no sirve de nada. Si no lo hago peor pues es como esconderse. Si hablo directamente mal pues se me tacha de imposible. Si me callo peor pues considero que no hago lo suficiente. Tragar sapos es malo pero masticarlos es peor pues sacamos su bilis y ellos se defienden; y a veces me pregunto si merece la ocasión aguantar el mal sabor de boca de esas tripas podridas. Las dudas asolan, pero hay que orillarlas y continuar, aunque cambiemos de vez en cuando de acera.

Somos creadores de cambios. Pero también de asco social. Tú elijes y eso es suerte

Cuando queremos vender nuestros adelantos nos creemos que son la mejor manera de organización social. No es fácil decidir qué hacer cuando vemos familias viviendo como en la Edad Media y entonces nos entra el vicio de querer trasmitirles nuestros adelantos, nuestra modernidad. Jope.

Somos vendedores de humo. Somos unos equivocados que nos creemos que la vida rural es un atraso. A cambio les ofrecemos nuestra basura cultural, nuestra forma moderna de vivir, nuestro asco social. Somos tan imbéciles que nos creemos que nuestra forma de vivir es la única posible o lo que es todavía peor, es la mejor. 

La viñeta es una utopía real, es un dibujo con sus grises, pero nos debería hacer reflexionar sobre nuestras formas de crear asco social. Cuidado con pedir adelantos, no vayan a concedérnoslos.