17.4.15

Extremadura 29 - y el Hotel Velada de Mérida no estuvo a la altura

Hoy era la última cena en el hotel de Mérida, un cuatro estrellas de las que se le han caído algunas de ellas al suelo cuando menos; y he salido algo decepcionado del servicio, para ser benevolente. El Hotel Velada Hoteles de Mérida no guarda relación con la categoría que proclaman, con independencia de las particularidades de mi estancia.

Hemos estado un grupo de 55 personas durante seis días a media pensión. Con independencia del acuerdo económico al que habrán llegado la agencia de viajes que organiza el viaje con la cadena hotelera, nunca, repito, nunca, un hotel de cuatro estrellas debe cuidar el turismo de esta forma con unos servicios de sala y cocina tan irregulares y extraños. El propio hotel es el que debe colocar el listón donde él considere oportuno en cuanto a precio y servicios y a partir de ese momento asumir la calidad que ofrece.si da un servicio irregular por precio, es su responsabilidad.

Voy a poner solo el ejemplo de la cena de hoy de un hotel de cuatro estrellas, repito también, para 55 turistas adultos. Para primero un plato con los mismos embutidos que ponen para el desayuno. Un filetito de jamón serrano, una rodaja de chorizo, otra de salami algo más grande y uno de jamón cocido que era lo mejor del plato. Para segundo unos trozos de pollo guisado en una salsa de almendras con patatas fritas congeladas. Y de postre y como en otra ocasión en esta semana una bandeja para 12 personas de 12 yogures de sabores marca Danone para que cada uno elija el sabor. El pollo estaba aceptable pero servir en 6 días de cena un total de pollo en tres ocasiones es tal vez excesivo, o que al preguntar ayer por el tipo de pescado se nos respondiera que era primo del bacalao resulta también significativo. Creo que era fletán pero no estoy seguro, sin duda muy alejado del bacalao y más parecido a un lenguado rechoncho. Servicio que me hizo recordar al CIR de Vitoria en el servicio militar donde la comida se entregaba para que nos sirviéramos los soldados.

No voy a comentar los horarios de los desayunos cuando vas en grupo, ni los problemas de los dos ascensores, ni de lo que sucede en los desayunos cuando se juntan dos grupos de turistas a la vez, o de la calidad de ciertos productos. No es necesario insistir. No es tampoco solo una queja al Hotel Velada de Mérida ni a sus trabajadores. Aunque lo parezca. Es una crítica al sistema turístico que permite esta baja formación turística. Ellos pueden decidir seguir dando este servicio y considerarlo normal. Para mi este hotel de cuatro estrellas no es comparable a otros de 3 estrellas de Cambrils, Barcelona, Salamanca, Valencia, Madrid, Vitoria, Bilbao, San Sebastián, León, Sevilla o Córdoba por poner algunos ejemplos de el año 2014, elegidos en mis viajes con los mismos criterios que el Hotel Velada de Mérida. El que más lo siente soy yo. 

Extremadura 28 - apreciaciones en bruto de Extremadura

Hoy el día era Cáceres y podría explicarles las bellezas de la ciudad, de sus numerosos palacios bien conservados o de sus parques muy bien cuidados. Pero eso lo encuentran en muchas páginas de turismo. No me sirve eso. Tras comprar productos extremeños y preparando la maleta para el regreso, debo anotar algunas pinceladas de sensaciones.

Venir a Extremadura en abril o mayo es un excelente momento para disfrutar del verde y de sus flores, de la dehesa y de su temperatura. 

Hay más turismo en Extremadura que en Aragón, y eso que analizarlo con mucha calma pues los servicios turísticos son inferiores a los que ofrece Aragón como norma. Pero la realidad es la que es, sean turistas nacionales o extranjeros. Henos visto grupos de autobuses enteros de China, Japón, Francia, Thailandia o Teruel.

Extremadura tiene muy poca industria. Pero sorprende el nivel de su agricultura y ganadería. La segunda la conocía, la primera sorprende por su extensión, calidad y modernidad.

Hay ciudades ricas y ciudades pobres. No voy a enumerarlas, se notan con facilidad y es curioso comprobar el número de personas que te van parando por las aceras pidiendo ayuda económica. Es diferente a lo que sucede en las grandes ciudades de España.

Como norma son ciudades muy limpias. Repito. Muy limpias. Y la gente es amable con los grupos que muchas veces molestamos más de lo que parece. Su escasa capacidad turística -deben mejorar bastante- la intentan disimular con amabilidad.

Extremadura necesita mucho dinero para mantener sus monumentos y se nota. Como se nota que está muy bien dotada en comunicaciones por carretera, otro  punto del que tenemos que aprender mucho en Aragón.

Los latifundios siguen dominando las tierras, pero ese sector primario de producción, dominado por pocas familias con arreglo a su gran extensión, no facilita la industria transformadora. Pero en cambio si sabe repartir trabajo de una forma bastante eficaz.

La naturaleza en Extremadura es un gran activo y muy bien conservada. Así como la inmensa manera que tienen de guardar el agua en pantanos por toda su geografía lo que les permite soportar bien los excesivos calores del verano en sus plantaciones, casi todas de regadío.

Creo que de Extremadura viven muchas personas que no viven en Extremadura, y eso es un punto negativo para su desarrollo. Como creo que la religión tiene un peso excesivo en sus formas de vida. Pero estos dos apuntes si que no los he podido cotejar con más datos. Es solo una apreciación.