Miradas enigmáticas que penetran

Hay miradas enigmáticas, miradas que penetran, que dejan huella dentro de quien la recibe. Hay miradas de amor y de odio, pero también de búsqueda de compasión y de ayuda. Las hay que no pueden mantener la mirada y las hay desafiantes.

Pero también hay miradas artísticas y gratuitas.
En el Barrio de Las Fuentes de Zaragoza encontré esta pero no tenía piernas. Tampoco es que las necesitara mucho, porque así permanecía allí más tiempo rodeada de ancianos que toman el sol recordando si pueden sus volados años.

Nunca quiso decirme cómo se llamaba.