23.3.09

Vamos a perder peso Dieta con sentido común.

Decía el profesor Grande Covían, que para perder peso la mejor dieta consistía en comer de todo, pero la mitad.
Si a esto le restas el alcohol, el pan y los postres de todo tipo, y le añades ejercicio aunque sea moderado, sin duda se pierde y suficiente. De manera lenta además, que es la mejor manera de perder peso, para que el cuerpo lo asimile y mantenga el peso ideal.
Ya, si quitamos todos los postres, no tomamos fruta y es importante. Nadie ha dicho que no se pueda tomar fruta entre horas, pues es obligado hacer 5 comidas al día. En los almuerzos y en las meriendas, la fruta juega en su terreno perfecto.

22.3.09

Economía de Roma. De los romanos antiguos, claro.

Ahora que estamos en crisis es un buen momento para comparar e intentar saber en donde estamos, cómo hemos transformado los asuntos económicos en estos siglos de historia.
Las comparaciones casi siempre son odiosas, y esta vez no podía ser menos. Vamos a ver algunos datos de la economía de los romanos.

Para un profesional romano de oficio (un médico, albañil, herrero u oficial militar de graduación), un kilo de pan salía en el cambio al mismo precio que ahora. Ir a un restaurante, comprarse un calzado o una ropa también. Cortarse el pelo le resultaba unas 3 veces más caro que en la actualidad, al igual que un kilo de ternera o el aceite de oliva. El vino sólo le salía al doble de precio que el actual.
Comprarse ajuar doméstico era mucho más barato que ahora, pero si decidía comprarse cristal que empezaba entonces a estar de “moda”, le salía unas 4 veces más caro que al cambio actual.
Si era de los que podían ahorrar, comprarse un esclavo le salía al cambio más barato que comprarse ahora un coche. Depende del esclavo y del coche.
Pero si en vez de ser un oficial romano era un soldado o un bracero de campo, como los sueldos en aquella época eran tremendamente distintos entre los letrados y la plebe, el pan o el vino que era el consumo más básico, salía 4 veces más caro que lo que nos cuesta a nosotros. Con todo su sueldo diario sólo podía comprarse unos 3 ó 4 kilos de pan al día o unos 2 ó 3 litros de vino. Cortarse el pelo era un lujo para los pobres, que necesitaban 2 días de trabajo para poderlo pagar. O estar currando 5 días para poder adquirir una túnica de compra.
Pero si en cambio era un profesor de retórica, un letrado de leyes, alguien con carrera intelectual o de mando, con el sueldo de 3 semanas se podía comprar un esclavo. O con el sueldo de un solo día podría adquirir 5 túnicas, llevarse además a la esposa a la peluquería y a comer a un restaurante, y comprarse 5 kilos de ternera y otros 10 litros de vino.
Muy mal repartidos estaban los sueldos, entre los tres pilares laborales. El trabajador de fuerza, el de oficio y el intelectual.

El texto es mío, luego si hay errores, avisar. Los datos están sacados de los sueldos que cobraban los romanos en las tierras de Aragón y el precio de algunos elementos de los que se tiene constancia.