26.3.09

El PP amaga con una moción de censura al Gobierno

No hace ni un año que elegimos un nuevo Parlamento en España y ya suenan demasiadas voces pidiendo cambios profundos en el Gobierno e incluso un adelanto electoral. Y no sólo desde la derecha que perdió las Elecciones.
La crisis está haciendo un daño tremendo en la confianza política y eso que todavía en España no hemos tocado fondo social, algo que previsiblemente puede suceder a partir del verano.
Es cierto que los ministros no están ofreciendo una buena imagen de eficacia, de seguridad, de confianza ante los que esperan el futuro; más que ante los que ya lo tienen en su carta de despido. Deberíamos preguntarnos si se puede hacer más ante la crisis, si el líder político de un país debe inspirar más confianza y salir más a explicarse ante los españoles, en vez de ofrecerse a programas de preguntas, sean de ciudadanos “elegidos” o de periodistas.
El ciudadano de la calle, debe recibir aliento, ver que se camina hacia acuerdos, creer que el consenso o el trabajo para lograrlo modificará la situación. Pero en cambio los ministros no siempre hablan el mismo idioma, la oposición no ofrece alternativas y fuera del PP no exista nada que sea capaz de trasmitir ideas a todos los ciudadanos, porque el propio PSOE ha intentado – y realizado – una gran labor de derribo hacia todos los nacionalistas.
Ante esta situación y con lo que está por caer, sí que debemos preguntarnos si no es momento de dar un buen tirón de orejas a quien tiene la obligación de dirigirnos, porque para eso se presentó y fue elegido. No es tiempo de mociones de censura, sobre todo porque el Gobierno tiene enfrente a un grupo descabezado que está en busca de su nuevo líder. El PP no está presentando ideas porque o no las tiene o los que las tienes están escondidos en espera del tropezón de Rajoy.
Esto es lo que salva a Zapatero y malogra todo intento del Presidente de que se ponga las pilas. Zapatero demostró en el inicio de esta crisis que a él nadie le dice lo que tiene que hacer. Tremendo error porque cuando los problemas no los crea el líder, si no los resuelve y los encauza transformándolas en soluciones, se convierten en SUS problemas.

25.3.09

Los abusos en las residencias de ancianos privadas

Están haciendo a 300 metros de mi casa una nueva residencia de ancianos. Una cárcel para personas libres con el simple drama de tener una edad avanzada.
Muchas de las residencias de ancianos privadas no reúnen las condiciones básicas de convivencia y respeto hacia sus “clientes”. Es cierto que las familias a veces se encuentran en el dilema de elegir entre su propia convivencia y la de sus mayores y elige. Si, siempre sale perdiendo el anciano. Bueno, la anciana.
No es de recibo comparativo que haya residencias de ancianos privadas y públicas con un nivel de calidad excelente, en donde las visitas pueden hacerse en casi cualquier hora, en donde el anciano puede estar en su habitación tantas horas como quiera, con sus propios recuerdos y sus enseres básicos pero imprescindibles, como televisión, radio o incluso ordenador, y en cambio en otras residencias privadas deban estar SIEMPRE en salones comunes, junto a todos los ancianos de la residencia para ser controlados por menos personal, mezclando ancianos dementes con perfectos, personas con dolencias con otras con alguna minusvalía, ancianos en fases complicadas de salud con otras crónicas pero con una menta perfecta.
No es de recibo que se creen nuevas residencias en bajos de pisos, en locales semi adaptados para ello, metiendo en 500 metros a 30 ancianos, que deben ya convivir en zonas comunes, siempre. Sin aire ni luz natural si es un anciano no válido, encerrado entre 4 paredes decoradas con cuadros de papel.
Castigados todos con el mismo programa de TV, escuchando a las mismas personas durante años, con sus discursos repetitivos, sin poder escapar a su habitación o a la calle si tienen posibilidades. No tienen habitación más que para dormir. Con las visitas mezcladas junto al resto de compañeros de lugar, imitando risas para no llorar.
Si usted no desearía acabar su vida en estos lugares, debe hacer lo posible para que se sepa en qué condiciones viven nuestros ancianos cuando los ingresos de la familia no permiten pagar 2000 euros al mes. Lo que se hace en la hora de la comida, con las medicinas, con la limpieza íntima, por las noches, con el control de la salud, con los horarios de sueño y vela, es de investigar por todos. Desde la familia a las instituciones públicas que deben velar por la calidad humana.