28.3.11

La televisión del presente, la que era del futuro, es mala

Sé que os habéis dado cuenta, pero no está mal recordarlo por si alguien más se suma. La televisión tras el TDT o la entrada a lo digital no ha ganado nada de calidad. Nos hablaron de maravillas y lo que han conseguido es vender más televisiones y si se ve mejor es por eso, por la pasta gansa que nos hemos gastado en aparatitos nuevos y televisiones más grandes. Pero los canales y los programas son cada día más complicados de digerir.
Se salva algún canal temático infantil, algunos de series y películas, tener el 24h ahora que nos quitaron el CNN+ y poco más. Ha mejorado el cultural La 2 pero a costa de empeorar Telecinco que repite y amasa las tripas hasta convertirlas en una “devoltina” complicada de mirar. Y el caso es que nos cuesta una parta gansa tener esta tele, en impuestos y en publicidad, que todo es pagado por los ciudadanos de a pie que consumimos y pagamos impuestos. Pero nos quejamos poco y si nadie lo impide por medio de las audiencias que son las que mandan, tendremos basura para años. Y cuando hablo de basura no me refiero solo a los programas del corazón, pues las engañifas las tenemos en muchos programas que se consideran serios.
Si al menos conseguimos que nos entretengan, vamos bien.

Consejos para escribir un diario personal, laboral o de viajes

Escribir un diario, sea personal o de cualquier otro tipo, es una tarea lenta y muchas veces surgen deseos de abandonarlo. Es lo lógico y normal, se avisa ya para que no pensemos que nuestro caso es poco habitual. 

Pero lo importante es no tirarlo al cajón del olvido y dejar que pasen los días en blanco si no nos apetece escribir nada. 

El diario personal no se trata de una obligación, aunque sería mejor que así fuera, si no de un gusto, de un deseo, de una necesidad incluso.

Dicen que mientras estemos en el recuerdo de alguien, no habremos muerto del todo. Así que nada mejor para intentarlo que dejar algo nuestro para el “después”. 

Sea una obra de arte, sea una obra literaria, sea un diario personal o de intenciones, sean unos vídeos, sean unos recuerdos. Siempre tendremos a alguien que vendrá detrás y sentirá curiosidad por saber algo más de nosotros. 

¿Cuándo pagaría yo por tener unos diarios de mis abuelos?, ¿cuándo por tener un diario de mi padre en sus tres años de guerra?

Nada es desdeñable, aunque creamos que no está bien escrito. El sentimiento y la información puede ser vital para darle sentido, para que quien lo lea entienda mejor que nadie cómo se ha forzado el diario personal que tiene en sus manos, qué sentido tiene en la actualidad, para qué sirve en el hoy, cómo modela la figura de quien lo ha escrito con los años ya pasados y los acontecimientos vistos desde otra óptica.

Recuerda que escribir un diario es plasmar el momento, los sentimientos. 

Habrá días bueno y malos y esto se tiene que notar en los escritos. Habrá días vacíos y otros en los que se nos llenarán las hojas o líneas sin pensar. Y sobre todo habrá textos escritos pero también situaciones no contadas, con la decisión de que no formen parte de nuestro diario. 

Tan importante puede ser dejar escrito algo como saber seleccionar y no escribir sobre otros aspectos. Un diario personal puede ser total o parcial, es nuestra decisión.

En este mismo blog encontrarás varias entradas más sobre diarios personales o escritura personal.