16.8.11

Tiempo que dedicamos a la formación cada día, según edades

La estadística es persistentemente aclaratoria, si se hace bien. Aunque este estudio refleja datos de Aragón, son más o menos la media de España, lo que debe hacernos preocupar por un dato muy negativo. Los estudiantes en Aragón han reducido drásticamente el tiempo que dedican a su formación, según revela la Encuesta de Empleo del Tiempo que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE). 
Los datos de este informe revelan que si bien en el año 2002 a los menores de 25 años de Aragón dedicaban a formarse una media diaria de 6 horas y 21 minutos, en el año 2010, han pasado a emplear solo 5 horas para la formación. Este dato supone una reducción de más del 20% de su tiempo diario. A la menor dedicación a formarse se une, una reducción del porcentaje de personas de esa franja de edad que tienen la formación como una de las principales tareas de su jornada, que en esos 8 años cayó del 15,8% —casi uno de cada seis— al 13% de los jóvenes aragoneses —apenas uno de cada ocho—.

Por el contrario, el interés y la dedicación al estudio y la formación ha aumentado en la franja más madura de los adultos y entre los ancianos. Así, el porcentaje de los aragoneses de 45 a 64 años que han incluido los estudios entre sus tareas principales ha pasado de un escuálido 0,4% a superar el 5%, mientras que la tasa se ha duplicado —del 1% al 2,1%— entre la gente que ha alcanzado los 65 años. Los datos de la Encuesta de Empleo del Tiempo revelan que en esos ocho años ha crecido el tiempo que los estudiantes maduros (entre 45 y 64 años) dedican a formarse, que ha pasado de una hora y media a cuatro, mientras que los ancianos lo han reducido de una hora y cincuenta minutos a una hora. En los aragoneses de 25 a 44 años se ha dado un descenso tanto del porcentaje de personas que estudian —baja del 8,4% al 4,9%— como del tiempo que dedican a esa tarea, que se reduce a menos de veinte minutos hasta situarse en 3 horas por jornada.

David Cameron quiere imponer un servicio civil obligatorio en Inglaterra

El primer ministro inglés, David Cameron, ha dicho su palabra “estrella” en un repetitivo discurso contra la violencia. “Se estudiará la imposición de un servicio civil obligatorio, similar al desaparecido servicio militar pero sin uniforme y dirigido por civiles”, si la violencia entre los jóvenes ingleses perdura.
Solución estrella pero absurda por lo que resulta de novedosa en su discurso aunque represente una vuelta atrás, ante unos problemas violentos que se unen a los problemas sociales, laborales, educativos y de puesta en valor de la relación de excesivos jóvenes con su propia sociedad. Sin duda hay también en la sociedad inglesa un gran número de jóvenes diferentes a estos, muy integrados son los problemas de su sociedad, que trabajan desde organizaciones sociales y a los que no es necesario modificar conductas sociales, que es de lo que se trata cuando se habla de reinventar el servicio militar para el siglo XXI.

Debemos pensar que si se quiere resolver con 20 años de edad lo que no se ha sabido hacer hasta esa edad, y a costa de disciplina espartana y tratamiento de choque, estaremos volviendo varias décadas atrás por culpa de una mala planificación de la educación y del trato familiar de una juventud que sin duda, es compleja como siempre, pero ahora con el añadido nuevo de unos problemas que les envuelven su futuro y no les dejan desarrollar su libertad personal como es lógico en todo tipo de sociedades. Los jóvenes sobre todo, deben saber y asumir que SI es posible la emancipación. Hoy creen que es imposible y que están castigados a ser niños hasta los 40 años de edad.

A los jóvenes hay que darles una educación adaptada a cada tiempo, ofréceles una posibilidad de trabajo a través de la formación y que sirva para crear su propia independencia y a partir de aquí, corrige los siempre existentes errores de comportamiento que se producen desde los tiempos más remotos. Volver a servicios obligatorios es asumir que los adultos nos hemos equivocado en la educación anterior a ese momento de servicio civil.