La realidad
laboral en España es dramática pues el número de desempleados es de casi 6
millones de personas, sin tendencia incluso a la desaceleración en el
crecimiento del paro. No se toman medidas para paliar este gran problema, pero
todos debemos recapacitar si es posible revertir esta tendencia gravísima.
1/ Es
imposible poder competir en un mercado laboral globalizado contra países en
donde se pagan sueldos hora unas diez veces menos que en España. No hay medidas
posibles —desde España— que logren revertir esta realidad. Esto lleva a la
deslocalización primero de empresas pero ya hoy, simplemente de productos, de
compras, de servicios incluso. No es necesario crear nuevas empresas en estos
países —que también—, pues simplemente se subcontratan sus producciones.
2/ En España
debemos crecer y mucho en añadir valor a lo que producimos y lograr que se
venda mejor nuestro producto en mercados exteriores. Cuando desde dentro hay
recesión grave —como es el momento actual—, es imposible pensar en el consumo
interno como revulsivo. Pero el mercado exterior está siendo bombardeado por
ofertas de multitud de mercados, más baratos que el productivo de España y
además en muchos casos los mercados exteriores que podrían comprar también
están en recesión.